Edwin Dagua Ipia. En la soledad le segaron la vida al Sa´twe´sx: La dignidad exige retomar el camino.

Edwin Dagua Ipia, autoridad en el más profundo y contundente sentido de la palabra que caminó; gobernador indígena del resguardo Nasa de Huellas-Caloto, fue asesinado ayer. Edwin siempre fue claro, directo, valiente, contundente y sabio. Lo demostró en la reciente Asamblea tras el asesinato de Janer Ulpiano Ul a manos de alias “El Indio” miembro de las FARC, cuando levantó la palabra y el bastón de mando para exigir respeto al territorio y a la comunidad por parte de quienes fueran combatientes de las FARC y que han retomado las armas tras el incumplimiento de los acuerdos de paz con el gobierno. Armados que están sembrando el terror, la desarmonía y la muerte en los territorios. El post-conflicto es mentira, es muerte, es sometimiento a la cobardía. Edwin, mayor y digno así lo reconoció y lo dijo llamando a avanzar más y a enfatizar el control territorial ante las concesiones, el miedo, las dudas, el sometimiento a promesas y recursos que han debilitado al movimiento indígena confundiendo mandatos ancestrales y una supuesta autoridad con decisiones coyunturales y temerosas que obedecen a políticas de captura por parte del estado y a amenazas de los grupos armados que buscan someter los territorios.
Obedecer al terror, el abuso, la cobardía y la conveniencia solamente conducen al exterminio, a la destrucción del territorio y al olvido. Este es un momento de peligro de extinción para los pueblos indígenas y para el pueblo Nasa en el Norte del Cauca. En este contexto y bajo esta dinámica de ocupación, cálculo, captura, amenaza y muerte que recluta, divide y amedrenta empujando a los propios nasa a venderse, confundirse, traficar o a matar sirviendo intereses ajenos, asesinaron al Sa´twe´sx, Edwin Dagua Ipia para segar la dignidad, su voz, su vida y su lucha colectiva y ancestral. 
Acá compartimos el documental “El posconflicto la era de sangre” (Comunicación resguardo indígena Huellas-Caloto) del que transcribimos sus propias palabras que concluyen así: “Sin ningún interés podemos dar la vida por el territorio.” El pudo dar la vida por el territorio. Se la quitaron. La dio. Será en vano si la palabra digna no se hace camino ahora mismo para enfrentar y derrotar la obediencia y el terror: “No tolerando que nos sigan matando, no tolerando que nos sigan acá estigmatizando, pero también que nos estén dañando la imagen como territorio indígena.”
Mayor Edwin Dagua Ipia, que no muera dos veces: una a manos de los cobardes asesinos que quieren al pueblo temeroso y arrodillado y otra por no cambiar el rumbo de la indignidad y la sumisión por el de “mantenernos en existencia.”
Si fuéramos ahora mismo más quienes caminamos la palabra en el espíritu de la comunidad con el territorio como lo hizo Edwin Dagua Ipia hasta las últimas consecuencias, responderíamos a su llamado a “que no nos dé miedo” y sólo entonces será cierto -no únicamente palabras bonitas sin camino- eso de que “Nos matarán a unos pero nacerán miles”.
¡Así No!. ¡No más! Pueblos en Camino

El llamado y la posición es a mantenernos en existencia. Nos vamos a mantener como territorio. Si vamos a ser fuertes tenemos que empezar por ahí. No tolerando que nos sigan matando, no tolerando que nos sigan acá estigmatizando, pero también que nos estén dañando la imagen como territorio indígena. Entonces el llamado puntual es: o avanzamos más y enfatizamos más el control territorial, lo posicionamos en nuestros resguardos, en las cinco zonas, en los diferentes espacios. Ahí vamos a tener un punto grande en que la comunidad va a volver a creer y va a volver a respaldar el tema del control territorial. Más sin embargo si como autoridades estamos en esa duda, que sí que no, entonces allí no vamos a hacer nada. Aquí el mensaje claro y contundente es: vamos a arreciar contra los que vengan a hacernos daño en el territorio. Entonces yo creo que ese es el llamado: que no nos de miedo. O sea, siempre ha sido el lema de nosotros: “Nos matarán a unos pero nacerán miles”. Entonces en el proceso y en esa dinámica que llevamos, nosotros somos conscientes de eso. Los Kiwe Tegna son conscientes de eso. Yo creo que eso es mucho de valorar. Sin ningún interés podemos dar la vida por el territorio.”

El posconflicto la era de sangre

Nací y crecí siendo rebelde, me forjé en la dureza de la vida, creo en que se puede cambiar el presente que vivimos por un futuro mejor. No tengo mucho pero soy feliz con lo que tengo, no sigo denominaciones, ni tintes políticos, no soy de derecha ni de izquierda, soy de abajo, de los que se burla de los de arriba, orgullosamente nasa del resguardo indígena de HuellasEdwin Dagua Ipia

Pueblos en Camino
Diciembre 8 de 2018

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