El guion del régimen y cuando terminará este paro

A esa joven mujer de Pereira que señaló al vándalo gobernante. Porque ella ya habita el país de los pueblos sin dueños y nos reclama liberarnos. !Así no! !Ya basta! Pueblos en Camino.

Artillería pesada
Por: Matador

En el territorio del sentí-pensar, del imaginario se define este pulso del paro. Lo que ha mantenido al régimen dentro de un rango tolerable y estricto es un referente neutro que ha tenido la capacidad de definir, defender, imponer y generar (o no) consenso sobre lo posible. Las pugnas (siempre internas) por el control de este referente neutro son reales y se valen de todo. En últimas, mientras rueda la sangre y cometen las peores masacres, mantienen el discurso ecuánime, la apariencia elegante, el orden institucional del estado de derecho y la puesta en escena.  Juan Manuel Santos, el más reciente vocero de la aristocracia y de la casa Santos se pronuncia cuidadosamente: “Si Duque me invita a una reunión, pediré que vaya Uribe para darle la mano.” Una frase de apariencia casual. Un aporte de un ciudadano expresidente a la reconciliación. Una oferta respetuosa al jefe de estado y una hábil alusión al poder real personificado en Uribe. Retorna a la escena (nunca se ha ido) el buen comportamiento, los buenos modales y la habilidad de quienes “saben hacer las cosas”. Discreción, prudencia y reiteración de lo evidente: hay asuntos que hay que dejarlos en manos de quienes saben y pueden tratarlos. Asuntos tan delicados, que reclaman una mano tendida, reconciliación, civilidad y una negociación serena a puerta cerrada que desate el nudo y tienda puentes. Hay que escuchar toda la entrevista: siendo realistas, y hay que serlo en estas graves circunstancias, hay que encontrar salidas entre quienes son el país. Entre quienes se arrogan la representación de todas, de todos y de lo posible. Santos entiende a “los jóvenes” y recomienda: “hay que hacerlos sentir que participan”. Nos recuerda, frente al triunfo fascista del “NO” al plebiscito sobre el acuerdo de paz, que revisaron e incluyeron desde el gobierno Santos, el 97% de las demandas de quienes rechazaron el acuerdo. Esto para anunciar que entre Santos y Uribe había menos diferencias que coincidencias. Puesta en escena; guion. Santos representa al paro a la gente que hay que hacerle sentir que participa creando formas de diálogo que nada cambien, pero que capturen dentro de lo razonable las demandas y frustraciones. Uribe y Duque son invitados a no cambiar de posición, a no ceder, pero a aparecer que dialogan y son abiertos por tomarse la foto con Santos, aparente enemigo irreconciliable de su antiguo jefe, Uribe. El guion de Santos es un recurso de un método: el pragmatismo en el ámbito de lo posible escenificado. Santos negoció la paz durante 5 años de hacer la guerra entre encuentro y encuentro. Los salones de reunión con aire acondicionado, buenos modales, buena comida y comodidad son la otra cara de la misma moneda. La otra cara, la sangrienta, miserable, cruenta, dolorosa, asesina, se supedita a lo que sucede y se dialoga, se usa, le sirve a quienes dialogan en el marco de lo que permite y prescribe el régimen. Santos ordena sin que se le ensucie el vestido, ni se le dañe el nudo de la corbata (de lunes a sábado, porque el domingo está de “sport”), ni se le suba el tono de voz o se modifiquen los gestos estudiados, que asesinen a Alfonso Cano, comandante de las FARC, luego de que este accediera a negociar con su gobierno. Santos recibe el Nobel de la paz después de haber sido el ministro de Defensa de los más de 6 mil falsos positivos, como funcionario fiel a Álvaro Uribe Vélez. Estirpe de explotadores, ladrones, militaristas, asesinos, capaces de absolutamente todo, manteniendo el gesto calculado, la apariencia pulcra y refinada. En Benidorm se reunieron Liberales y Conservadores para terminar con “La Violencia” y pactar el Frente Nacional luego de hacer que se asesinaran en su nombre y para su beneficio cientos de miles por toda Colombia. Se propone el encuentro, una negociación y un eventual acuerdo para que entre ellos nos sometan asumiendo como lo hacen que es ese acuerdo y esa paz de los dueños sin pueblos, o el terror, el hambre y el desorden. Santos lanza un guion entre varios que aunque reduzcan (el diálogo entre los suyos de Duque) o aumenten (el diálogo que incluya otros candidatos -Petro- y sectores que “representen” al pueblo) el espectro dentro del régimen, en esencia buscan negar como imposible, equivocado y destructivo el sentir y expresión del paro, las líneas, la Minga, el campesinado, las barras bravas y todo un pueblo insurrecto que quiere vivir y al que no reconocerán mientras no tenga una propuesta, un pliego que quepa dentro de las reglas del juego y el ámbito de la posibilidad institucional. La deuda externa se paga, la fuerza pública permanece y se respeta, la economía extractivista-narco, no se toca, o como bien lo anunciara Humberto de la Calle al iniciar la negociación FARC-Estado que llamaron de “paz”: “El modelo no se negocia”. No se negoció, no se aceptó siquiera lo negociado, no se cumplió y el destino inefable es la permanencia sempiterna del orden inalterable que plantea guiones para reiterarse expulsándonos. Pocxs recordamos la insurrección de 15 mil indígenas masacrados en 1779. Algo se recuerda la Insurrección de Lxs Comunerxs en 1781 luego de que Manuela Beltrán rompiera el decreto de la reforma tributaria de la época y que por negociar fueran descuartizadxs. Desde entonces hasta hoy han conseguido que pensemos e imaginemos dentro de las posibilidades del régimen que nos niega y, cuando se ve muy presionado y no nos puede matar a todxs, nos hace sentir a algunxs, como que estuviéramos participando. 

Paro Nacional, Santa Marta, 19 de mayo de 2021

No caer en la trampa de nuevo. Ese es el desafío aquí y ahora, hoy, 19M, día 22 del paro nacional. Siguen desapareciendo, siguen matando, siguen violando, siguen mintiendo en los medios, siguen desabasteciendo para culpar al paro del hambre y la falta de suministros, mientras ambientan una “salida” para adentro del mismo orden. Se trata entonces ni más ni menos que de un pulso entre quienes siguen buscando respuestas estatal-institucionales y quienes buscan liberarse del régimen. Entre quienes van sabiendo que nada se consigue con el estado más que miseria, despojo y sometimiento mientras destruyen y entregan la riqueza y la tierra y quienes quieren un espacio allá adentro o que repartan mejor las ganancias de la guerra contra la tierra y la vida por la codicia. Parecerá simplista presentar esto así, pero en últimas, esta simplificación determina el sentido y el resultado del paro y de lo que tarde o temprano (ya muy tarde en el cálculo de sangre, hambre, dolor y muerte) había y hay que alcanzar. Entonces hoy, 19M vale reconocer el desafío, ¿cuantxs de nosotrxs hemos asumido que no hay salida dentro del régimen? El gobierno impone control militar de las ciudades y campos. El presidente ordena desbloquear y acabar con el paro sin que nada cambie a sangre y fuego. La justificación de matar indios y rebeldes se fortalece a fuerza de propaganda. No importa cuánta evidencia se acumula de militares y policías infiltrados y matando y de paramilitares disparando con ayuda de policías, todo por orden de Uribe, lo siguen haciendo y señalando a sus víctimas. Solamente cuando lo práctico se asuma y lo utópico deje de respetarse podremos liberarnos o empezar a hacerlo. No podemos seguir aceptando una fuerza pública que exhibe su quehacer criminal. No podemos obedecer una justicia que libera asesinos y mafiosos y condena inocentes. Necesitamos ahora mismo que nos defiendan del gobierno-estado-criminal. No podemos comer-alimentarnos, ni educarnos, ni cuidar la tierra, ni proteger la vida, ni tener acceso a salud ni nada, si no es por fuera del estado. Las salidas del régimen nos hacen seguir sosteniendo al opresor y negarnos a nombre de garantizarlos, derechos, libertades, servicios y participación. Este paro, así se acabe por la fuerza o por los acuerdos, no terminará hasta cuando asumamos nuestro camino como un país de pueblos sin dueños que garantice nuestra vida con la tierra. 

Todos Unidos Por Colombia

Hay quienes hoy celebran con razón que se archive la reforma de salud en el Congreso. Un triunfo de la presión popular, pero no puede olvidarse que ya la habían archivado a fines del año pasado y la volvieron a presentar con carácter de urgencia antes del paro y encubierta bajo la reforma tributaria, luego la pueden y la van a volver a presentar porque responde a intereses económicos muy poderosos que controlan el congreso. No habrá salud mientras el estado sirva a intereses económicos y sus cómplices y no hay estado sin que represente a estos intereses. Les obligamos a archivar ahora la reforma, pero el sistema que niega la salud está intacto y quienes lo legislan siguen allí. Eso es lo que hay que archivar. 

Emmanuel Rozental
Muerte en Yumbo
19 de mayo de 2021
Día 22 del Paro Nacional

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