Invasiones, genocidios: Trump “actúa” … ¿y los pueblos?
El protagonista en escena es el actor perfecto para representar el papel y ejecutar el proyecto que asume como suyo, pero que es del sector económico más poderoso del capital. La invasión de Venezuela deja ese país bajo el control directo de Trump y un comité imperial-de transnacionales petroleras a quienes pertenece y al que obedece. Trump, el actor, el proyecto, no se detienen. Rápidamente, a partir de Gaza y el Gran Israel, avanza con la doctrina “Donroe” para tomarse las Américas, empezando por los Estados Unidos. Condena migrantes señalándolos como asesinos, violadores, come-gatos y peor. Invade militarmente ciudades. Encarcela y expulsa masivamente y sin debido proceso masas de gente, suprime y se convierte en la ley, se apropia y se sirve de documentos y archivos secretos, miente y ejecuta cerrando cualquier opción distinta a una guerra civil. Mientras, se suma a Turquía para acabar con la revolución kurda en Rojava, va a invadir Groenlandia pronto, sin que Europa pueda detenerlo (son los Inuit los que van a ser colonizados de nuevo), lo que se ha llamado Latinoamérica desde la primera colonización europea, ha caído ya casi por completo bajo “la administración” colonial. Quedarían, tal vez, Colombia, Cuba (en una crisis profunda) y en apariencia, pero no en la práctica, Brasil y México. Sheimbaum y Lula mantienen una retórica de dignidad y soberanía mientras entregan todo lo que el emperador exige y ahora, Trump meterá tropas (“contra los carteles” pero por el agua, el territorio, el petróleo, las riquezas) a México y nadie va a detenerlo. Canadá bajo Carney es igual que México, pero peor: nunca ha sido soberana y ahora ni siquiera aparenta bien defenderse, la explotación de petróleo, gas, minerales, la invasión y destrucción de territorios indígenas, la humillación ante Trump del agente petrolero-minero transnacional, son solo algunos ejemplos de la entrega a nombre de la soberanía y la dignidad.
En este contexto, Delcy Rodríguez compite con María Corina Machado por el favor de Trump. El favor de permitirles administrar el gobierno, es decir, reducido a la propaganda que genere legitimidad y la maquinaria represiva que siga sometiendo como continuidad del Madurismo autocrático, mientras que la economía (recursos y trabajo) son de los EE. UU.
Gustavo Petro ascendía con gran riesgo como símbolo en acción de la resistencia a este proyecto y con respaldo popular. El protagonista imperial, sin retroceder un milímetro y para avanzar, le concede una llamada telefónica, anuncia que es un honor hablar con él (a quien insultaba y amenazaba) y lo invita a la Casa Blanca, luego de que, a través de comisiones bilaterales, desde septiembre, Petro viniera haciendo concesiones (bombardear campamentos, fumigar con glifosato, extradiciones…). Trump no retrocede, pero manipula al público para ocupar, avanzar y liquidar países, regiones, organizaciones, territorios y repartirlas. Petro va a la Casa Blanca, al palacio global, como parte del libreto del regente que nada concede: “no te amenazo más, no te insulto, no te mato, te alago, pero te sometes y me das lo que yo necesito”.
Mientras tanto, el mundo se negocia en (por lo menos) 3 partes: China Rusia y EE. UU., con transacciones evidentes y ocultas. No para que haya paz sino para posicionarse en esta guerra imperial en curso. Las izquierdas progresistas, neo-estatales, se alinean en defensa de vocerías “oficialistas” y niegan en consecuencia la represión, la corrupción, la entrega, el enriquecimiento, la persecución a los pueblos y a las luchas populares y de izquierda. Los pueblos, son entretenidos con los mayores y más poderosos dispositivos de biopolítica que se hayan podido crear asumiendo y actuando la banalidad ante el exterminio. Esto en medio del hambre creciente, la persecución, el despojo. Las resistencias giran en torno de caudillos y en el papel de espectadores y masas. Las maravillosas excepciones confirman la regla. El narcotráfico, política imperial, sirve como pretexto para invadir, aterrorizar, someter y acumular. El narco-presidente hondureño Hernández es liberado por Trump y el luchador contra el narco, Petro, es señalado.
Compartimos lecturas, voces, perspectivas, en torno de este contexto, como aportes a la necesidad de salirnos del juego-actuación-Trump y reconocernos como ausentes mayoritarios en esta guerra final para eliminarnos globalmente como excedentes, despojarnos de los territorios y pertenencias, reclutarnos para robar, matar y replicar las mentiras. Somos habitantes del olvido y nuestra presencia siendo territorios, cuidándonos y tejiéndonos, sería la libertad, la única posible, con la vida. Genocidio en Gaza, invasión en Venezuela, etcétera. Mientras esto avanza, no podemos seguir retrocediendo para pasar del olvido al extermino.
Como escribe Celina Rodríguez Molina en el texto que incluimos abajo:
“Por eso me atrevo, nos atrevemos a hacernos preguntas colectivas, sin demasiadas fundamentaciones, pero con el paraguas, los fundamentos que dan años de activismos territoriales, transfeministas, de derechos humanos, de defensa de los territorios, entendiendo históricamente lo de los colonialismos, los racismos.
Como se dice la moneda está en el aire, pero ¡cuánto cuesta que caiga para nuestros lados!”
Emmanuel Rozental
Lectura de Contexto. En Tiempo Real.
Pueblos en Camino
Enero 16 de 2026
Invasión, transacciones, cambio de régimen y poder. Son ellos. ¿Y ¿Nosotrxs?
Sobre los ataques de EEUU en el Caribe, Colombia y otros países de América Latina
William I. Robinson, crisis del capitalismo global y amenazas y ataques de Trump contra otros países
Andrés Antillano, sobre la invasión y el secuestro de Nicolás Maduro, por parte de Estados Unidos
Milton de León, sobre el ataque de Estados Unidos contra Venezuela
Luis Hernández Navarro, sobre las agresiones de Estados Unidos contra Venezuela y América Latina


