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Mayor y Honorable Murray Sinclair: Fragmentos de sus memorias

Compartimos la traducción de algunos fragmentos que invitan a desafiarnos ante el espejo, del libro “Who we are, four questions for a life and a nation” de Murray Sinclair. Nacido en una comunidad Anishinaabe de lo que hoy llaman Manitoba en lo que se conoce como Canadá. Publicó sus memorias en el 2016, luego de una vida que combinó su trabajo como juez con su aprender de las enseñanzas ancestrales puestas en práctica. Este texto es una selección y traducción de Emmanuel Eduardo Rozental Klinger.

Truth and Reconciliation Commission (TRC): Comisión para la Verdad y la Reconciliación de Canadá (1)

Se han convencido a sí mismos y a veces a nosotrxs de nuestras limitaciones, de nuestra inferioridad. Esa es la parte verdaderamente triste de esta experiencia de opresión. El sistema educativo aún promueve esta perspectiva. Tenemos que descifrar lo que le hemos hecho a nuestras infancias a través de todo esto para poder empezar a deshacer el daño, para que, eventualmente nuestrxs hijxs aprendan a hablar entre ellxs y respecto de ellxs mismxs con respeto.

Recibo constantemente solicitudes, de hecho, por centenares, de organizaciones, individuos e instituciones como colegios y universidades para ir a hablarles a sus estudiantes, a sus miembros, a sus juntas directivas y empleadxs sobre la TRC (Truth and Reconciliation Commission ). Frecuentemente respondo que hay otras personas que pueden hacer ese trabajo. Y que si lo que quieren es informarse sobre el trabajo de la Comisión, basta con que lean el reporte publicado. También hay una versión resumida del mismo. Además, hay un reporte acotado de unas 100 páginas de extensión. Aún si solamente leyeran esto, sería un buen punto de partida.

La verdadera pregunta de estas organizaciones es: “Cuál es su Plan de Acción para la reconciliación?” Entonces le digo a la gente: “Si quieren que comente respecto de su plan de reconciliación, por favor díganme en qué consiste”. Y esto, casi nuca lo pueden responder, porque no lo han pensado.

O a veces, su plan de acción para la reconciliación es vago. “Vamos a hablar mejor, vamos a aprender a hablarle mejor a las comunidades indígenas, aprender a hablar mejor con nuestros empleados indígenas.” A lo que les respondo: Ya deberían venir haciendo estas cosas para empezar. Entonces, lo que proponen no es nada nuevo. ¿Qué van a hacer para lograr cambios en el futuro? Y asumo que la mayor parte de los partidos políticos, incluyendo candidatos a cargos de gobierno, no tienen ningún buen plan de acción para la reconciliación de largo plazo. Son muy ad hoc en su trabajo.

Hay algunas excepciones que vale la pena mencionar. Las organizaciones que han surgido a partir de la TRC, las que han acogido el trabajo de la TRC como fundamento de su ruta a seguir. Aquellas que ven el reporte de la TRC como un medio que fomenta y le da vida a su propio quehacer.

Cuando el reporte de la TRC salió yo tenía casi 70 años de edad y dije entonces: La Reconciliación no se dará durante el tiempo de vida que me queda.” Y lo que quise decir con ese comentario es que la reconciliación requiere de mucho tiempo para ser lograda. Y las posibilidades de que yo esté con vida para cuando esto se dé no son buenas. Pero no quise que mi paso, mi muerte fuera un pretexto para no hacer nada.

Quienes quieren saber más lo harán.

No puedo decirles lo que dirá la historia respecto de la comisión o del trabajo que hice, del trabajo que hicimos. Sé que fue significativo, que fue positivo, sacó a la luz cosas que debían salir a la luz.

Pero, ocasionalmente trato de imaginarme cómo será el mundo en 25 años (Esto lo dijo en 2016). Tipos como Donald Trump aparecen, y otros líderes autocráticos tienen poder alrededor del mundo. Esta creencia derechista autocrática que va asumiendo control sobre el mundo, me preocupa. Me preocupa que cuando estas autocracias de derecha terminen de atacar a sus propios pueblos, comenzarán a atacar democracias como la nuestra. Y claro, me preocupa que seamos lo suficientemente democráticos y fuertes para resistir estos embates.

He dicho previamente que no lo somos.

Canadá enfrenta la posibilidad de que Donald Trump sea reelegido en el futuro como presidente de los EE. UU. y que fijará su mirada en nuestro petróleo, recursos forestales y decida que los quiere. Y si los quiere, ¿qué lo detendrá cuando decida tomárselos? No puedo decírselos. No creo que haya nada que lo detenga. Sé que no todos los americanos lo apoyan y por eso sé que tendrá que realizar una revolución en su propio país. Una vez que la haga, la oposición que enfrenta será destruida de manera lenta pero segura. Y ya estamos inermes acá. No tenemos la fuerza para resistir una fuerza externa como esa acá.

Una vez tuve una conversación con el arzobispo Desmond Tutu. Me dijo que cuando el trabajo de la TRC en Suráfrica terminó, tuvo grandes expectativas sobre el impacto que tendría en la sociedad, y esperaba que generara cambios profundos en la dinámica social. En cambio, su país ha caído en un caos violento desde las fuerzas políticas que allí operan. Aun cuando Nelson Mandela era presidente, esa violencia empezó a manifestarse. Me preocupa que eso sea parte de nuestro futuro también.

En un plano personal, el fin de la TRC fue un alivio inmenso. Un alivio físico también, porque no tendría que viajar más. Cada semana estuve volando a algún lugar. A veces con la familia, a veces no. La mayoría de las veces sin ellxs, simplemente llegando a alguna audiencia, saliendo a participar en reuniones. Nunca tuve la oportunidad de ver el territorio. Y siempre quise verlo.

El mejor viaje con la TRC, desde mi punto de vista, fue un vuelo de Yellowknife a Aklavik, en un avión que volaba a unos 500 pies de altura.

Volábamos. Vi lo hermosa que es esa tierra. Vi cómo fluía el agua. Vi cómo el viento movía los árboles. Y ocasionalmente, vi manadas de lobos, un oso polar. Vi un oso pardo. Vi una horda de caribús.

Quise hacer ese viaje de nuevo.

Una vez que el reporte fue finalizado y entregado, me preparé para el hecho de que, por un tiempo, habría mucho interés por parte de los medios. Establecimos un plan para que nuestro equipo de comunicaciones se hiciera cargo y me quitara ese peso de encima. Anuncié que abandonaría las funciones públicas y estimulé a otras personas para que asumieran los desafíos y senderos a seguir; lo esencial estaba en el reporte….

Ser Indígenas, las enseñanzas y las Mayoras y Mayores

El reporte de la TRC intentó abordar la pregunta: “Qué significa, cuál es el sentido de ser indígenas?”

No pretendimos explicar la identidad individual de ninguna tribu. Tratamos de explicar que cualquiera que fuera su ancestralidad, cualquiera que fuera su conexión con sus tradiciones, estas eran las cosas que el gobierno de Canadá hizo para quitárselas.

Y ahora ustedes tienen el derecho de ir y de encontrar lo que les quitaron y ponerlo de vuelta donde pertenece.

Y deben hacerlo.

Estimulamos a hombres y mujeres jóvenes a asumir la lucha por su propio sentido de identidad, a enfocarse en hacerse fuertes ellas y ellos mismos. Y a pensar en cómo poner esa identidad en práctica en sus vidas, cómo compartirla de modo que las siguientes generaciones la retomaran. Esto es necesario para nuestra supervivencia. Más allá de nuestra supervivencia, es una práctica necesaria para corregir la percepción negativa que nuestra juventud tiene de sí misma, de modo que nuestra juventud pueda convertirse en esos seres humanos que Creador ha tenido la intención de que sean….

Más allá de esto, su sentido de ser se fortalece cuando se dan cuenta de que son parte de un plan general, de un ámbito general con todos los otros elementos que lo componen.

Es como sentarse muy quietos afuera dejando que los pájaros se posen sobre uno. Si de veras quieren sentir alguna vez que son parte de la creación, vean si son capaces de sentarse en un silencio tal que los pájaros confíen y vengan a descansar en su cuerpo.

Por un momento, al menos, son una parte suya y usted, es una parte de ellos.

Pueden apreciar lo que es ser parte de su mundo.

Pueden reconocer la perspectiva que somete a los pájaros y a la vida a ser parte de nuestro mundo.

….

He llegado al punto en el que mucho de lo que hago no es para consumo público.

Me preocupa frecuentemente que mucha gente se me acerca cuando me reúno con Mayorxs, salen de inmediato a escribir un artículo o un libro sobre el tema y súbitamente aparecen como expertos en este campo. No quiero hacer parte de ese proceso. En consecuencia, ahora solamente hablo en términos generales sobre la manera en la que el rol de lxs Mayorxs y el rol de lxs maestrxs es importante: pero respecto de asuntos específicos, tomo distancia y no los abordo.

Al reconocer el rol de lxs Mayorxs es importante saber, en primer lugar, que el término Mayor es inapropiado. Es una traducción a la ligera de un término que en nuestra lengua y en otras lenguas también, se refiere a alguien que enseña, o a una persona sagrada. Frecuentemente es una combinación de ambas. Refleja la presencia de alguien que hace de guía en nuestras vidas, cuando uno le solicita que lo haga. A veces te guiará mostrando con su propio hacer, cómo actúan y cómo viven en coherencia con las enseñanzas de sus ocas o malocas.

En una ocasión un pequeño me preguntó: ¿Cómo me convierto en un Mayor?”

Y yo le dije: “Envejece”

Y me dijo: “No puede ser tan fácil”

Y le dije: “Es verdad, pero por algo se empieza”

Porque si lo piensas, sabes que las personas mayores que te rodean tienen algo que ofrecerte si aprendes la manera de hablarles. Pero la mayoría de las personas no saben cómo hablarle a lxs Mayores, ese es el problema.

Me hacen esa pregunta frecuentemente: ¿Cómo le hago una consulta a un Mayor?

Y les digo, primero, de la misma manera en la que le harías una pregunta a alguien que respetas, alguien que merece respeto. Pero también, hay maneras tradicionales de consultar dependiendo de lo que les quieres de ellxs, no lo que les quieres preguntar, es distinto, es lo que quieres de ellxs.

Si les estás pidiendo que te den tu nombre, o el de tu hijx, por ejemplo, entonces debes abordar esx Mayor(a) y ofrecerle un regalo a la vez que haces tu solicitud de cierta manera. Si lo haces bien, considerarán tu solicitud. La gente no entiende esto. Sobre todo, porque nadie se los ha enseñado. No es su culpa. No es culpa de la gente joven, porque nadie les ha enseñado a ser indígenas. Ese es el problema de fondo.

Recuerdo en una conferencia, Tom Porter dijo: ”Cuando estás pidiendo algo, tienes que aprender a pedir de forma adecuada. De lo contrario, obtendrás una respuesta, pero puede ser que no sea lo que querías saber. Puede no ser la respuesta correcta, o puede no ser la respuesta completa, porque preguntaste de manera equivocada».

Pero siempre aprendes, si preguntas de la manera adecuada.

Debes poner tabaco al frente y el regalo al lado del tabaco frente a la Mayor al hacer tu consulta. Una vez que hayas hecho tu consulta, dejas el tabaco y el regalo allí. Si están en la capacidad o disposición de responder a tu consulta, los tomarán. Pero si no están seguros de poder responder, pondrán el tabaco sobre el regalo. Eso indica “Voy a pensar sobre esto.”

Algunas veces regresas al lugar de la Mayor y el regalo está todavía en el mismo lugar, y el tabaco sigue estando encima del regalo, porque todavía están pensando.

Algunas veces la gente piensa que lxs Mayorxs son la gente más vieja del salón y listo. Pero en realidad es que muchas veces las personas mayores no saben nada de las enseñanzas. No saben nada de sus comunidades ni de los sistemas de creencias de sus pueblos porque ese saber ha sido arrancado de su ser. Entonces no debemos asumir que, porque uno es mayor de edad, unx es unx Mayor.

A veces la sabiduría llega con la edad, pero ocasionalmente, la edad llega sola.

He sido testigo de mucha gente contratada por gobiernos, o contratados por una universidad, por una corporación, y se les da el rol de “Mayorxs”, se les da el título de “Mayorxs”.

Se les ubica en una oficina con el signo de “Mayor Jones” o “Mayor Smith” o “Mayor Frank” en su puerta. Una vez que te ponen la placa con el nombre, es difícil que no te traten en consecuencia. Entonces, debemos tener mucho cuidado con la forma en la que utilizamos el término, con lo que significa. Separarnos del mal uso del término es algo muy difícil de lograr hoy en día. Se ha convertido en un lugar común que se repite.

Creo que evitaríamos mucho de este abuso si condicionáramos el uso de ese término a aquello que surge del saber y la lengua de los pueblos.

Me gusta pensar y hablar de cómo conseguimos entender todo lo que surge de nuestras historias de creación. Pensar y hablar de las enseñanzas respecto de la infancia temprana, las enseñanzas sobre ser un hombre joven, o una mujer joven, respecto de las tareas que se nos asignan, del trabajo que nos corresponde realizar.

Me gusta ayudarle a la gente a reconocer su relación con creación y Creador mientras se desplazan por la vida y todas sus minucias. Me gusta lograr que la gente reconozca que en la construcción de todo aquello que damos por sentado, frecuentemente olvidamos el componente espiritual, aún cuando esté oculto y presente en nuestras mentes.

Frecuentemente reflexiono sobre el momento en el que consideré abandonar la práctica de la ley y un Mayor, Angus Merrick me dijo: “Puedes dejar de ser un abogado si quieres, pero siempre debes entender que conoces la ley. Y cuando tengan una pregunta en relación con la ley, seguirán buscándote. Entonces, podrás ser un carpintero, pero serás el carpintero que conoce la ley. No pienses que de pronto dejarás de responder esas consultas. Porque tu responsabilidad es la de ayudar a la gente. Y eso significa ayudarles a encontrar respuestas a los problemas que tienen.” Y luego dijo: “Si vas a ser un abogado, tienes que tratar de ser el mejor abogado que puedas ser. Y debe ser coherente con tu comprensión de ti mismo como un hombre Anishinaabe.”

Eso es lo que comprendí de lo que intentó hacerme aceptar, y que no tendría que convertirme en el que me propuse alcanzar. No tenía que ser un abogado. Podría involucrarme en otras actividades. Pero, como dijo, siempre sería un ser humano que la gente respetaría, escucharía, no por mi título de abogado, ni por el trabajo que he realizado en las cortes, sino por lo que soy.

Y esto me ha orientado frecuentemente en mis reflexiones respecto de lo que debo comprender para relacionar y tejer las enseñanzas y mi trabajo. Y eso es, lo esencial que comprenden mis hijxs. Cuando asumen sus trabajos, siempre se sirven de sus enseñanzas como parte de lo que hacen. No es nada separado ni distante.

Mis memorias las hice con la intención de que fueran una experiencia de aprendizaje, a través de compartir mi crecimiento personal, y el impacto potencial que pudiera tener en el crecimiento de otras personas. He querido que fuera una experiencia de enseñanza vivida para otras personas en situaciones como las que fueron mi experiencia; fue lo que sentí y viví. Tomen de esto lo que sea que quieran.

Porque así se aprende.

Así nos enseñan lxs Mayorxs. Ahora es asunto de cada quien develar sus vidas. Porque yo no le puedo ni le quiero decir a la gente cómo vivir.

Nota:

(1) Las atrocidades cometidas por los gobiernos de Canadá contra los pueblos indígenas se siguen cometiendo desde la llegada del proyecto de asentamientos coloniales para la codicia. Se trata de un genocidio integral que incluyó, además de despojos y masacres, los “colegios residenciales”, una estrategia estatal que usó el pretexto de la educación universal con el propósito explícito de eliminar las culturas de los pueblos originarios. Estos colegios administrados por iglesias cristianas diversas secuestraban niñas y niños indígenas de sus hogares, los llevaban a sitios remotos y a fuerza de abusos y maltratos los formaban para ser obedientes, siervos e inferiores. Además, les violaron y asesinaron masivamente. Las consecuencias de esto que apenas terminó en 1970 son incalculables. El Juez-Mayor Murray encabezó la comisión que finalmente escuchó los testimonios de las víctimas en todo el país a lo largo de 5 años. Este mayor y juez tuvo la sabiduría y la fortaleza de escuchar y dejar el legado en un extenso reporte y en la lucha por recuperar lo que les robaron, que aún está pendiente. Murray Sinclair, encabezó esta Comisión de la verdad y Reconciliación – TRC por sus siglas en inglés).

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