Cristina Bautista: vuelo sangrante de esta tierra

En medio del dolor de la guerra en nuestros territorios, les contamos que logramos realizar un cuento dibujado para niñxs con algunas puntadas de la memoria de lucha de nuestra compañera Cristina Bautista. A continuación les contamos cómo surgió esta propuesta, cómo la realizamos, para qué lo hicimos y lo que buscamos . Porque en este contexto de muerte nos urge seguir pariendo vida en medio de masacres: Cristina Vive, la lucha tiene que seguir.

“¿Mamá y qué tal si hacemos un encuentro de niñas así como el que ustedes hacen con las compañeras? ¿Mamá y qué tal si hacemos un cuento de Cristina Bautista para entregárselo a las niñas?”, son algunas de las ideas con las que Violeta Kiwe nos persigue desde el año pasado. Este año dada la pandemia, nuestro último encuentro fue en marzo, pero no hemos podido volver a autoconvocanxs en Quitapereza, Santander de Quilichao. Sin embargo, estamos encontrándonos de nuevo donde los gritos de vida siguen emergiendo menos espectacularizados pero más arraigados a la libertad.

Vamos logrando reencontrarnos en varios territorios y círculos cotidianos donde se discute la urgencia de las autonomías frente a las formas de opresión patriarcales, coloniales, estatales. En ese camino, Violeta Kiwe hace un par de meses me recordó sus ideas: “lástima que el encuentro de niñas no lo podamos hacer por esa verraca pandemia, pero ya quiero empezar a dibujar la historia de Cristina Bautista”. Entonces con el apoyo de la familia de la compañera Cristina Bautista Taquinás y del Movimiento de la Mujer Nasa Hilando Pensamiento conocimos más de su vida. 

Cristina Bautista Taquinás desde niña se vio confrontada por el empobrecimiento y tuvo que abandonar la escuela en su resguardo para irse como empleada doméstica a la ciudad. Después de enfrentar muchos obstáculos logró graduarse en la Universidad del Valle y regresó a su territorio con el firme propósito de buscar oportunidades y justicia para las mujeres violentadas.

Con su caminar territorial y compromiso comunitario, promovió la organización de las mujeres, y en colectivo, lograron revitalizar el Movimiento de la Mujer Nasa Hilando Pensamiento en Toribio, Cauca, Colombia. La comunidad la eligió como autoridad tradicional del resguardo indígena de Tacueyó, desde donde realizó un ejemplar trabajo con la guardia indígena y los jóvenes.

El 29 de octubre de 2019, fue masacrada ejerciendo control territorial junto a Asdrúbal Cayapu, Eliodoro Finscue, José Gerardo Soto y James Wilfredo Soto, en un contexto de muerte que se vive también por el narcotráfico y donde todos los actores armados agudizan la guerra contra el pueblo Nasa.

Violeta Kiwe también quedó impactada con la memoria de esta mujer luchadora. Así que redacté un guión intentando sintetizar lo que nos contaron, ella escuchó atenta: “Yo no entiendo esa palabra, ¿eso que quiere decir? ¿Mamá qué eso?”. Me hizo sugerencias y preguntas en cada párrafo para que lxs niñxs puedan entender y cuando el texto quedó revisado empezó a dibujar. Le leía cada punto, juntas imaginábamos y ella dibujaba.

Para ilustrar algunos acontecimientos usamos fotografías, desafortunadamente existen muy pocos registros. Violeta Kiwe también se desafió dibujando, lo que imaginaba lo trazaba rápidamente pero con las fotos se demoraba más, borraba y trazaba más veces. Discutimos, una que otra vez, sobretodo, cuando me pedía ayuda y yo le terminaba un trazo. Aún así, me pidió que le coloreara todos sus dibujos. Cuando terminó los 22 dibujos y quedaron todos coloreados nos abrazamos de felicidad. Acá ella invita a lxs niñxs a leer el cuento.

Sí, yo sentí que estábamos dando la primera puntada para empezar a tejer con la niñez un poco de la memoria de lucha de Cristina Bautista. Con el cuento terminado empezamos a tocar puertas institucionales desde adentro para garantizar un tiraje largo y en buena calidad de impresión para la niñez indígena, pero no logramos ninguna respuesta. Afortunadamente, desde la autogestión entre mujeres le hicimos minga y logramos recolectar una parte del recurso necesario para la impresión. Aún nos falta recoger la totalidad  de dinero para pagar todo y por eso hemos dejado una parte para vender. Pero la mayoría de minicuentos se distribuirán gratuitamente en espacios de formación autogestionados rurales y urbanos, con la intención de que la memoria de Cristina Bautista camine dentro y fuera del territorio. Para que sea un espejo donde niños y niñas se miren y también reconozcan la historia de sus madres, abuelas, tías, hermanas, primas, compañeras.

Mientras tanto, varixs solidarixs del “mundo mundial” le siguen haciendo minga a esta memoria y el cuento ya está traducido en Nasayuwe, Kurdo, inglés, portugués y francés. Próximamente, lo tendremos en Kichwa, Nahualt, Namrik, holandés, italiano, alemán y sueco. Pronto liberaremos todas las versiones traducidas para que quienes quieran le hagan minga en sus territorios y acompañen el cuidado de la niñez. Nuestra invitación, a propósito del primer aniversario de la Masacre de Tacueyó, es a sumarse desde sus lugares de lucha a caminar la memoria de nuestros muertos y muertas, para que con nuestro silencio no lxs volvamos a matar. Sólo así germina la memoria de Cristina.

El próximo 29 de octubre se cumple el primer aniversario y las compañeras del Movimiento de la Mujer Nasa Hilando Pensamiento les invita a acompañar estos actos conmemorativos.

A ellos los masacraron por cumplir mandatos colectivos en los que históricamente se ha sostenido que la tierra es madre y debemos cuidarla y defenderla. Los armados les cegaron la vida en pleno ejercicio de control territorial, dejando clara su necrorespuesta al biomensaje de libertad que Cristina sembró meses antes de la masacre: “Si hablamos nos matan, si callamos también nos matan, entonces hablamos”. Y como en los territorios, los pueblos y procesos siempre han hablado y se han enfrentado al proyecto de muerte, no es fortuito entonces que con el postacuerdo vayan más de mil asesinadxs y que este año 2020 se completen 70 masacres en un país militarizado. Seguramente si no nos dejáramos deslumbrar por las promesas económicas de nuestros verdugos y todxs asumiéramos el grito de libertad por la Madre Tierra, no sólo sería imposible que nos mataran a todxs sino que también le haríamos minga a la autonomía necesaria aquí y ahora.

Disponible en Cali, Popayán, Medellín, Manizales y Bogotá

Cristina Bautista seguirá su vuelo en la imaginación y la ternura tejida de quienes la conozcan desde la mirada de una niña, en éste cuento dibujado por Violeta Kiwe Rozental Almendra -6 años- y escrito por su mamá con testimonios de la propia Cristina, de su familia y de sus compañeras. Para conseguirlo se pueden contactar con las siguientes personas y colectivos:

Cali: Maria Campo y Jaqueline Cruz Perdomo​

Popayán: Mauricio Acosta​ y Daniela Galvis

Manizales: Unitierra Tejido de Colectivos

Bogotá: María Blue Don Jumento y Red Sumak Kawsay

Medellín: Trua Wandra PalabrAndando CEFA Encotienda Semilla Urbana y al Oriente Antioqueño

Armenia: Buena Gente Periódico

Santander de Quilichao: Radio Pa’yumat

Quienes se quieran sumar y ayudar a promoverlo-distribuirlo en otras ciudades se pueden contactar con: Vilma Almendra y Manuel Rozental

Redactado por Vilma Almendra
Octubre 14 de 2020

7 comentarios en “Cristina Bautista: vuelo sangrante de esta tierra

  • el 14 octubre, 2020 a las 7:35 pm
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    Que buen trabajo, desde Bogotá lo felicito con la alegría y la esperanza que tanta muerte tenga justicia y sea el fin de la impunidad y de un país gobernado por miserables que solo les interesa la riqueza personal.
    Vivan los indígenas.
    Viva la miga. EN BOGOTÁ NO VEMOS.

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  • el 14 octubre, 2020 a las 10:45 pm
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    Felicitar a toda las personas en especial a Vilma y a las organizaciones e instituciones que se han sumado para apoyar esta iniciativa tan relevante y contundente para la defensa de la niñez, el territorio, la paz y la vida de todo el planeta…

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  • el 15 octubre, 2020 a las 11:27 am
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    Toda mi gratitud por tejernos desde la memoria y sembrarnos en la sensibilidad de la vida frente al horror de esta sociedad patriarcal, violenta, opresora. La sabiduría milenaria de los pueblos originarios nos enseña sobre la necesidad de una dimensión femenina de la vida, de volver al lenguaje del amor, de la conciencia en la armonía espontánea de lo vivo y de lo no vivo. De volver al vientre de nuestra madre y al de nuestra madre tierra para sanarnos, para pedir perdón a todo lo femenino de la vida.

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  • el 15 octubre, 2020 a las 12:17 pm
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    Gracias Vilma por sembrar la memoria de los que han sido asesinados por defender su pueblo. Gracias a Violeta por su niñez, su ternura y su manera de denunciar el horror y llamar a defender lo nuestro.

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  • el 16 octubre, 2020 a las 1:17 am
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    Hola. cómo se puede adquirir este material para Bogotá? Gracias

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  • el 17 octubre, 2020 a las 1:58 pm
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    Gracias Violeta y Vilma por este homenaje a la vida, porque espíritus como el de Cristina no se apagan sin sembrar su semilla en la tierra, gracias por caminar su palabra y tejer el color de su vida con el pulso inspirado de Violeta, para los niños y niñas del mundo, de nuestra gran nave en la que compartimos este viaje. Cariños y admiración por ustedes desde las tierras volcánicas del sur de Colombia.

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