Entre el estado y las autonomías: Resultado electoral en Bolivia. Algunas reacciones y preguntas inmediatas

Tan pronto conocimos los resultados de las elecciones presidenciales en Bolivia, el contundente triunfo del MAS (20 puntos de ventaja al momento de reaccionar con los textos que compartimos) y el anuncio y reconocimiento anticipado de los resultados y de los ganadores por parte de la Presidenta Golpista, compartimos una reacción inicial como un audio (acá transcrito) para invitar al debate abierto en algunos espacios. Las personas que acá reaccionan no se conocen entre sí, no han tenido ningún tipo de comunicación entre ellas. Habían escuchado la provocación -que acá aparece con el título Bolivia: Entre el estado y las autonomías-. Luego de consultárselo, decidimos compartir estas reacciones francas, iniciales y abiertas. Son aportes sentidos y sustentados a la lectura de un contexto en movimiento. Sólo dos puntos para resaltar:
1. Las elecciones las ganó el Pueblo Boliviano cuya sabiduría y fortaleza en condiciones siempre adversas queda expresada en ese resultado contundente
2. El futuro de Bolivia depende de la consolidación y fortalecimiento autónomo de y desde los pueblos y organizaciones que son, a pesar de todos los abusos, el tejido colorido de la Whipala que deberá alcanzar la libertad por sus propias manos tejiéndose más allá y mucho más acá del estado y de los partidos.
Hay motivos sólidos para plantear serios cuestionamientos, criticas y dudas. El fascismo golpista, racista y criminal tiene otra deuda pendiente con los pueblos. Una más de las que se vienen acumulando con trampas y engaños de unos y otros desde hace 528 años. El Estado ha servido y sirve a la conquista y al despojo…eso…¡TANTO! con diversas máscaras y discursos, sigue reclamando verdad, justicia y libertad.


El debate está abierto y es desde Bolivia pero nos involucra a todxs en toda Abya Yala, y se ilustra en estas palabras sentidas que destacamos de las reacciones de una hermana:
Ésta es una elección sobre varios ausentes: estamos ausentes las mujeres y toda la violencia desatada contra nosotras (más de 90 feminicidios, incontable número de violaciones y embarazos adolescentes solo en estos meses), está ausente la tierra, todo el show electoral ha sido realizado sobre miles de hectáreas de bosque quemadas, ha sido realizado con la negociación con la oligarquía camba que viene del tiempo del MAS, sobre la consolidación de la  ampliación de la frontera extractiva en amazonía iniciado por el MAS… es decir nada ha cambiado.  Y creo que es muy perverso que tengamos que elegir entre el mal menor porque no tenemos más opción…”

¡Jallalla Bolivia! ¡Que los pueblos hagan su camino!

¿Cómo Así? Contradicciones. Pueblos en Camino

Bolivia:
Entre el estado y
las autonomías

En esta coyuntura, es bueno que haya ganado el MAS. Sin duda. A partir de esto hago una provocación para poner la coyuntura en el contexto…o mejor, para pedir con franqueza critica y de manera abierta ayuda para hacerlo desde lo que entiendo y conozco.

Yo me atrevo como provocación (reitero) a decir unas palabras bien abruptas y generar una discusión que creo, es urgente. Una provocación desde Bolivia, pero no exclusivamente de Bolivia. 

El MAS -bajo la Presidencia y control de la dupla Evo-García Linera- iba en curso de colusión y seguramente de auto-destrucción. 14 años de, de una parte, comprar, dividir, cooptar, manipular, destruir los movimientos sociales y, sobre todo, la autonomía de los procesos y organizaciones populares (de todo tipo) de Bolivia. Evo y García Linera los metieron en su agenda, los cooptaron, les exigieron lealtad y complicidades. A quienes criticaron y no se sometieron, los persiguieron y reprimieron. Todo esto en la perspectiva de convertirse en jugadores firmes dentro de las estructuras del establecimiento desde el Estado y dentro del capital progresista. Las políticas y alianzas son claras: TIPNIS, extractivismo, Ley de Transgénicos, Privatizaciones, alianzas con la ultra-derecha (sobre todo Santacruz), transnacionales, extractivismo, narco-tráfico, corrupción…en fin, todas las políticas de estado del gobierno progresista con asistencialismo condicionado  a lealtades. Iban en curso de deterioro a colisión por su propio hacer. 

El fascismo de derecha, con el que hizo alianzas el gobierno del MAS, se debilitó y casi desaparece antes de la elección de Evo y al comienzo de su gobierno, pero empezó a reaparecer gradualmente no sólo con las alianzas y acuerdos MAS-derecha – que empezaron con la Asamblea Nacional Constituyente partidista que les dio la oportunidad (a las derechas) de salvarse de la sin salida-, sino, sobre todo, aprovechando el descontento popular creciente con el gobierno de Evo-García Linera. No es distinto en lo esencial a lo que sucedió en Brasil con los gobiernos Lula-Dilma (Nao vai ter Copa, Passe livre etc.), o el descontento en Venezuela, o el descontento contra Correa, o el descontento y levantamiento contra Ortega en Nicaragua…descontento popular creciente y masivo. El MAS bajo Evo-García Linera iba en curso de colisión y ellos-la derecha- aprovecharon lo que vieron como su oportunidad para que se suicidara y destruirlo (al MAS) y para explotar -la derecha- el descontento y el intento de renacimiento de los movimientos sociales. Movimientos sociales y procesos divididos, con toda clase de problemas de base consecuencia de ese deshilachamiento generado desde el gobierno de Evo, que nos han ido narrando y hemos ido recogiendo de luchadorxs y luchas sociales a lo largo de los años y del que hay evidencia y documentación de sobra para quienes no se negaron a verlo.  

En ese contexto Evo-García Linera se lanzan a la Presidencia de nuevo a pesar de que les han manifestado con absoluta claridad, en movilizaciones y un referendo, que no quieren que sean candidatos otra vez. El MAS, sin duda, era y es la mayor fuerza electoral, pero ya no más bajo Evo y García Linera. Eso genera un estallido social que se nos olvida. La gente ya estaba movilizada y movilizándose en Bolivia antes del golpe…y no sólo no eran en su gran mayoría masas de derecha o fascistas, sino que incluían una gran proporción de la propia base descontenta del MAS. Las bases se movilizaron contra Evo. Fueron las bases. En consecuencia y aprovechándose de ese levantamiento (como es usual en la derecha agazapada) viene el golpe. 

Dando un salto en el tiempo: el descontento le da aire al golpe y el golpe le da aire al fascismo que estaba renaciendo, pero muy débil; sigue siéndolo. El fascismo sigue siendo débil en Bolivia, pero ese descontento le da un aire que se suma, claro, a los respaldos imperiales-empresariales etc. Se alían liberales y fascistas, dan el golpe, reprimen brutalmente y con toda ésta dinámica y trayectoria reaparecen desde su casi total eliminación. 

Pero el golpe mismo le da aire al MAS. Los movimientos sociales terminan bajo el golpismo, por el momento, sin más opción que la politico-electoral en una coyuntura que es o fascismo, represión y destrucción – por la vía de la mano dura racista y de la entrega total a intereses imperiales, que fue lo que hizo Jeanine Añez y su gobierno con las transnacionales y todo el aparato de ultra-derecha -,o, volver al MAS. El MAS es la única opción en la coyuntura, pero no una salida.

Entonces hay que idealizar al MAS ante la falta de opciones y el MAS recucita gracias al golpe de estado fascista y a la ausencia de otras opciones ante la descomposición y destrucción del tejido social y popular organizado que tanta historia tiene en Bolivia. Aún en este contexto, los movimientos hacen un bloqueo nacional de vías con el que no está de acuerdo el MAS (cuya agenda es electoral), pero utiliza ésta movilización para fortalecer ese ámbito y espectro de lo político-electoral que sólo puede caber dentro de lo estado-céntrico. En síntesis: o es el MAS, o es el Fascismo. Esas son las condiciones en las que predeciblemente, desde afuera lo leemos así (podemos estar equivocados), lo más conveniente es que ganara el MAS (a menos que el resultado fuera tan apretado que hubiera sido viable un fraude desde el gobierno de facto-con 20 puntos de ventaja, seguramente, esto se volvió un imposible).  

Predicción: Si los movimientos y organizaciones sociales logran reconstituirse con sus propias agendas y autonomía, en este contexto, lo harán en contra del MAS y del fascismo. En este momento y en este contexto, la legitimidad del régimen depende de la cooptación, sometimiento, captura, reclutamiento de los movimientos y organizaciones sociales bajo la amenaza desde el nuevo gobierno de que si no son ellos, es el fascismo (como sucede en estos casos recurrente y predeciblemente), pero también de los acuerdos MAS-Fascismo -incluidos los conflictos de interés entre ellos-. Hay algo para el poder que es más importante y más valioso que el MAS o que el partido de gobierno y es el régimen y el Estado (tal como en los demás países)… Y el régimen se salvó ayer con las elecciones. Es un régimen extractivista, transnacional, pragmático y administrador de recursos y riquezas para las ganancias y acumulación. 

En otras palabras, la ecuación que quedó planteada: En Bolivia, como en el continente y más allá, o es el Estado-capitalista desde el espectro progresista-liberal-neoliberal hasta el fascista-mafioso, o son las autonomías. Estamos ante la implementación de un proceso estratégico contra las autonomías colectivas y populares. Si lo miramos desde las autonomías, creo yo, nos queda más fácil entender desde Bolivia el resto del continente también.

Es lo que se ve desde acá…el debate tiene la palabra.

Emmanuel Rozental
Pueblos en Camino
Cauca, Colombia
Octubre 19 de 2020

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Triunfo electoral del MAS:
Más interrogantes
que repentina fiesta

El triunfo electoral del MAS en Bolivia me deja mas interrogantes que repentina fiesta. La mirada general sigue esta línea: en las urnas el Movimiento al Socialismo derrotó al golpismo elitista, católico conservador, mestizo racista. La situación amerita reflexionarse con más detenimiento. 

1. Carlos Mesa, candidato opositor, aceptó el triunfo como “muy contundente y muy claro”. Téngase en cuenta que el expresidente Mesa fue el mismo que lanzó las privatizaciones del 2003 al 2005 en Bolivia. ¿Aceptaría con tanta facilidad el desbarajuste de su plan político y, más importante aún, de la institucionalidad del Estado boliviano? ¿Cómo verá la continuidad de su plan económico o al menos del campo de fuerza donde implementar sus políticas?

2. El Golpe en Bolivia mostró la crítica a la figura de Evo Morales. Aún así no sucedió como en Guatemala con el Golpe de la CIA en 1954 cuando todos los partidos relacionados con la Revolución fueron perseguidos, masacrados, desterrados. En Bolivia se permitió al MAS no sólo participar en las elecciones sino ganar, incluso con el Ejército custodiando las urnas. ¿Qué significa esto? ¿Es el MAS, como partido, considerado baluarte del Estado boliviano? De serlo así, ¿qué tipo de relaciones está construyendo entre gobernabilidad estatal, comunidades indígenas e intereses del capital?

3. Los referentes de izquierda política en América Latina parecen, en la actualidad, ser momentos estratégicos del capital. Legitimidad democrática-estatal, implementación de vastos proyectos de capital, resignificación de la memoria popular estatalizada. Empero, los mismos Ejércitos que apoyan el Golpe de Estado en Bolivia u otrora la Guerra contra el Narco en México terminan apoyando la continuidad estatal. Junto a los Ejércitos parecen refundarse las elites. La izquierda termina siendo un plan de gobernabilidad de largo aliento para la estabilidad estatal. 

Pacto

En un próximo quinquenio o sexenio, la misma democracia estatal que permitió la subida de un presidente de izquierda cuenta con toda una estructura legitimada para lanzar potentes ataques del capital. Ese, me parece, es el peligro de una lectura facilona de la “democracia”. Mientras países como Honduras o Guatemala muestran con claridad lo que es el Estado como expolio de casta capitalista, manteniendo la acumulación a costa de millones de proletarios sin tierra, procesos como los de México o Bolivia, en mi opinión, son antesalas de una misma lógica sin bien en su momento de preámbulo o actualidad.

Sergio Palencia
Guatemaya
Octubre 19 de 2020
18:48 hrs

https://www.facebook.com/kiske.koskolfi

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¿”Reconciliación y Unidad”?
¿A qué se refieren?

Con relación a los resultados electorales, existen más preguntas que respuestas.

Antes de las elecciones el ministro Murillo, en una entrevista en CNN, declaró enfáticamente, que el presidente electo no va a ser del MAS, Murillo afirmaba contundentemente: “se lo puedo asegurar”. Estamos hablando del hombre, a quién Óscar Ortiz, allegado del círculo íntimo de Añez, reconoció como quien en realidad “gobernaba Bolivia”.

Sin embargo, conocida la victoria del MAS, el día lunes, no solo Añez aceptó la victoria del MAS, sino también el propio Mesa, principal contendiente de Arce Catacora. Incluso el representante de la OEA y el propio representante de la diplomacia estadounidense felicitó y reconoció el triunfo de Luis Arce en las elecciones presidenciales, incluso propuso un trabajo conjunto en base a intereses compartidos.

La pregunta que saltaba a flote era ¿Por qué la derecha (nacional, junto a la OEA y Estados Unidos) que se opuso tan drásticamente al MAS, que propició el golpe, ahora acepta casi pasivamente su victoria?

Por otro lado, la cúpula del MAS, Evo incluido, han convocado a la “reconciliación” y la “unidad”; lo que ha generado varias preguntas ¿esta reconciliación y unidad, incluye a la derecha? ¿el MAS se abrirá a un posible acuerdo con la Derecha?. Esto dependerá de lo que se le permita (o no) hacer al MAS “desde abajo“.

¿Por qué cambió de opinión Añez y restituyó a los Ministros? ¿Hay acuerdos?

Entre tanto, hoy martes, el Ministro de Murillo, que fue destituido por una censura legislativa, volvió a ser nombrado como Ministro. Paralelamente, el día de hoy también se convocó a una concentración en Santa Cruz por los sectores más conservadores de esa región, que cuestionan los resultados del proceso electoral, e incluso el hecho de que el Tribunal Supremo Electoral no haya cancelado la personería jurídica del MAS; también pequeños grupos han salido en protesta en Cochabamba, cuestionando los resultados de la elección. Entre tanto el Tribunal Supremo Electoral, al finalizar esta jornada ha vuelto a ratificar la transparencia del proceso y la victoria electoral del MAS. Esta que parece ser una reacción tardía de sectores conservadores. ¿Qué buscan estratégicamente? ¿Qué alcance tendrán estas manifestaciones en los siguientes días? ¿Qué articulación tiene con el actual gobierno de facto? ¿Quiénes la impulsan? ¿Son movilizaciones “autoconvocadas” como señalan sus propios integrantes?. La OEA y EEUU ya avalaron las elecciones, las movilizaciones contra los resultados electorales no tienen la fuerza de anular el proceso eleccionario ¿acaso buscan obligar al MAS a sentarse para negociar la impunidad del golpe?

Mario García*
Bolivia
Octubre 21 de 2020

*Pseudónimo para proteger la identidad del autor por motivos de seguridad personal

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Un voto contra “ese racismo y ese fascismo que empezó a gobernar”.
“No son los políticos los que ponen el cuerpo
sino nosotros y nosotras.”

Quiero sí compartir unas letritas sobre mi mirada de lo que ha pasado en estas elecciones y los desafíos que vienen, aclaro antes, que no soy “analista” soy mujer de base y de pueblo, por ello mismo no he logrado sentarme a escribir nada hasta ahora, entre el trabajo, mis wawas y casa este es el tiempo que queda

Primero: el margen de votación con el que gana el MAS es sorprendente, se sabía que podía ganar o pasar a segunda vuelta, pero el margen declarado es considerable, eso quiere decir que hay un grueso sector de la población que ha votado por esta opción, se me ocurren varias razones:

–          La desastrosa gestión del gobierno en transición, un periodo caracterizado por la corrupción, el racismo y la inoperancia.

–          La crisis económica que vamos a atravesar y estamos ya atravesando, unida al miedo a la violencia, esto último me parece importante porque da cuenta de una lección que vamos aprendiendo, no son los políticos los que ponen el cuerpo sino nosotros y nosotras.

–          La exacerbación de un racismo sin sentido. Aquí quiero acotar, que independientemente de las traiciones iniciales al momento de la Asamblea Constituyente y de todo el proceso de violencia contra los pueblos indígenas realizados en el gobierno de Morales, tengo la claridad de recordar algo que nos llenaba los ojos de lágrimas cuando bajamos con los hermanos y hermanas en la marcha para la promulgación de la nueva constitución, sabíamos, con esa vieja sabiduría de los años de lucha, que sin importar cómo terminase el gobierno de Morales, ya las cosas no serían nunca más las mismas, ese proceso de manera simbólica nos restituye un lugar que no vamos a volver a ceder.

Entonces sí, es un voto – desde mi lectura – contra ese racismo, ese fascismo que empezó a gobernar las calles, las redes sociales y las declaraciones públicas de los políticos de turno. Pienso en las palabras de Zabaleta Mercado sobre el abigarramiento,  sobre ese sentido de pertenencia que nos permea desde diferentes frentes y formas. Recuerdo que cuando la guerra del gas, muchas organizaciones vecinales, se movilizaron por la muerte de sus hermanos de sector campesinos e indígenas, ahí no había color político sino un sentido de hermandad y pertenencia profundo.

Segundo: no creo que sea un voto por Evo, en ese sentido es una alianza interesante Arce que sigue representando a la clase media, formada y “blanca”; y Choquehuanca, el indígena –menospreciado por Evo- el que representa en cierta manera la parte ideológica y casi la reserva moral del MAS… Qué va a significar ello, ante los nuevos líderes jóvenes del MAS???? La mayoría con formación académica, con un sector crítico a Evo, es algo que tendrá que verse más adelante, además de la emergente burguesía campesina.

Tercer: yo no me alegro de que el MAS haya ganado, ni me hubiera alegrado que gane Mesa, porque lo cierto es que estas elecciones una vez más te demuestran el verdadero sentido de los estados y el poder. Ésta es una elección sobre varios ausentes: estamos ausentes las mujeres y toda la violencia desatada contra nosotras (más de 90 feminicidios, incontable número de violaciones y embarazos adolescentes solo en estos meses), está ausente la tierra, todo el show electoral ha sido realizado sobre miles de hectáreas de bosque quemadas, ha sido realizado con la negociación con la oligarquía camba que viene del tiempo del MAS, sobre la consolidación de la  ampliación de la frontera extractiva en amazonía iniciado por el MAS… es decir nada ha cambiado.  Y creo que es muy perverso que tengamos que elegir entre el mal menor porque no tenemos más opción… 

Cuarto: creo que sí este proceso nos plantea desafíos. Entre ellos la reorganización de los movimientos sociales, y me preguntó si ello será posible, yo creo que inmediatamente se va a volver a rearmar el aparato corporativo de poder, por lo menos desde el sector sindical, habrá que ver cómo van las organizaciones indígenas, como dicen los Kara Karas y otros hermanos y hermanas, cada logro es el resultado de muchas luchas, no son concesiones de los gobiernos  

Quinto: me preocupa también esa tendencia al caudillismo – que creo subsiste – y que hace olvidar precisamente esa larga memoria de las luchas y los muertos. Veo cómo la gente del MAS pide justicia y asegura que habrá justicia para los muertos de Sacaba y Senkata, en la masacre de los meses pasado… pero qué rápido olvidan a las masacre en el mismo periodo de los mineros, como ya han olvidado a Chaparina y Takovo Mora, cómo olvidan incluso a los muertos en el último con el sector cooperativizado. Es más, el proceso de “La Calancha” en Sucre por los hechos de violencia y racismo en el proceso constituyente ya ha prescrito, sin culpable ni responsables y mucho menos reparación, porque a pesar de ser un hito importante en la retórica masista, en la práctica no les importa. Esa mirada sesgada de la historia es funcional al poder y la que nos arrebata de fondo las largas luchas por nuestros derechos. 

Aurelia Canelas
La Paz,
Bolivia
Octubre 20 de 2020

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