Amenazas contra Pioyá: A vivir bien porque la muerte no es una opción

En Colombia los procesos de lucha se siguen convirtiendo en objeto de muerte, amenaza y persecución cuando anteponen la vida y la dignidad frente a extractivismos y despojos. La única alternativa posible frente a esto es el abrazo colectivo convirtiéndolo en palabra de resistencia y plan de vida desde el corazón de la tierra y de sus hijxs. NO es el odio sino el vivir y vivir bien aquí y ahora. Pioyá resguardo indígena, un territorio vivo tejido a los demás territorios de Uma Kiwe, (Madre Tierra), dentro de la geografía de la conquista está ubicada en Caldono, Cauca, Colombia. En cambio, en la geografía de la memoria y de la vida,  Pioyá queda en las montañas de Sa´th Tama Kiwe y es, ni más ni menos el lugar donde habita el Nasnasa (corazón Nasa). Así nace su palabra colectiva:

“Como es de conocimiento público el pasado 5[1] de marzo hombres fuertemente armados asaltaron nuestra Yat Wala (casa del cabildo) y posteriormente asesinaron a nuestro compañero Eider Arley Campo Hurtado. Hecho indignante que se suma a una serie de acciones delictivas del crimen organizado que nos afectaron más directamente a finales del año pasado y que siguen desarmonizando nuestro territorio, mientras nosotrxs seguimos levantados en resistencia con nuestras comunidades. Después de los lamentables hechos antes mencionados, hemos pasado varios meses de zozobra, intranquilidad, desvelo, dolor, rabia, impotencia con preguntas tras preguntas que siguen quedando en el aire, sin respuesta alguna. Comuneros y comuneras siguen advirtiendo y denunciando movimiento e intimidación por parte de personas fuertemente armadas en el territorio; presencia y circulación de extraños en motocicletas en la madrugada y a altas horas de la noche dentro del resguardo; llamadas telefónicas, mensajes de texto y de voz amenazantes que siguen llegando sin cesar al celular del Ne´jwesx “Gobernador” Ovidio Hurtado Pito y otrxs comunerxs”[2]. Esto y mucho más fue lo que denunciaron las autoridades ancestrales de Pioyá el pasado 29 de agosto durante la Audiencia Pública en la que se juzgó y condenó desde el Derecho Propio a dos comuneros más[3] implicados en el asesinato de Eider Arley Campo Hurtado.

La palabra expresada en la audiencia refleja el caminar de las comunidades que desde Pioyá no se cansan ni claudican frente a la muerte y siguen sembrando buenos vivieres en todas sus territorialidades. Sin embargo, estas expresiones de dignidad, resistencia y búsqueda de autonomías territoriales, siguen siendo la piedra en el zapato para el desarrollo y el progreso de los señores de las guerras. En consecuencia, un día después en respuesta a la Audiencia Pública, el 30 de agosto, llegó una nueva amenaza, en la que señalan a otros procesos de lucha en el Cauca y en la que se ensañan contra líderes de la comunidad de Pioyá.

Pioyá no es la excepción. Históricamente su palabra y acción se ha mantenido humildemente firme y del lado de la pervivencia con la Madre Tierra. Se equivocan quienes confundidos y pagados de oficio por los mercaderes que han perdido el rumbo que nos reclama la vida y la tierra, incitan y prometen muerte amenazando como funcionarios de la destrucción. Esta confusión que derrama nuestra sangre y causa nuestro dolor, hoy se extiende como un manto de angustia desde el poder sobre todos los territorios y los pueblos, debe quedar atrás, porque no trae nada bueno. Bajo esta lógica de muerte y ganancia, dentro de esta equivocación establecida como norma y locura, algunos son convertidos en cobardes armados que quieren imponer su política de muerte para dominar los planes de vida, las formas propias de organización y las prácticas de buenos vivires que allá siguen caminando en medio de una cruenta guerra contra los pueblos; y al servicio de la codicia de unos pocos para quienes matar es solamente un verbo frío y una orden, porque ellos no manchan sus manos de sangre para seguir acumulando y destruyendo.

Pioyá arraigada a su territorio y a sus maneras de vivir y compartir, que ha garantizado pervivir bajo una opresión de 600 años, se reúne frente a un crimen y hace justicia para restablecer la armonía y el equilibrio, no amenaza a nadie, por el contrario, convoca a dejar atrás una confusión, una manera de actuar equivocada que solamente trae destrucción y dolor. Al hacerlo, no incita a la guerra ni al odio sino que, con palabras firmes y sentidas manifiesta que el valor está en tejernos a la vida con el territorio persistiendo como pueblos, y por el contrario, es cobardía y muerte no asumir este abrazo colectivo y con nuestra Madre común. Amenazar a quienes a nombre del colectivo que decide, ordena y busca vivir bien ejercen una vocería es invocar la muerte como camino y la muerte nunca ha sido una opción. No lo es. Vivir bien es dejar atrás la muerte y tejernos a la vida, a Uma Kiwe, como lo hacen ejemplarmente en Pioyá. No hay odio ni guerra en esta palabra colectiva de y desde Pioyá a pesar de la amenaza y el desprecio. Apoyamos este mandato de vida y nos sumamos al mismo. La amenaza y la muerte, a nadie benefician. La vida es de todas y todos; es la única autoridad. Porque la vida se ha pronunciado en Pioyá, basta de amenazas y a vivir bien bajo el ejemplo de esa asamblea y el corazón Nasa.

Compartimos las primeras firmas de apoyo a Pioyá e invitamos a que se adhieran a esta palabra.

Firmas colectivas:

Pueblos en Camino
Consejo de Jóvenes Cherán, México
Colectivo desde El Márgen, Ecuador
Rete Italiana di solidarietà Colombia vive, Italia
Asociación JAMBO per il commercio equo e solidale di Fidenza, Italia
Colectivo Nosotrxs Comuna, Ecuador
Organización Wainjirawa, Venezuela
Laboratório de estudos sobre movimentos sociais e territorialidades (LEMTO), Universidad Federal Fluminense, Brasil
Plataforma Tierra y Territorios Sostenibles, Ecuador
Movimiento de trabajadores sin techo de Sergipe, Brasil
Comité de Mujeres en Solidaridad con Kurdistán – Argentina
El movimiento de Mujeres del Kurdistán
Coletivo de Estudos sobre Conflitos por Território e Terra (ENCONTTRA), Curitiba, Brasil
GEAM -Grupo de Estudios Extractivos y Ambientales del Magdalena Medio- Colombia
CRY -Corporación Regional Yareguíes- Colombia
CAOI
ECUARRUNARI

Firmas individuales:


Catherine Walsh, Ecuador

Carlos Walter Porto-Gonçalves, Universidad Federal Fluminense, Brasil
Salvador Schavelzon, Universidad federal de São Paulo, Brasil
Juan Carlos Guerra, Ecuador
Andrea Reinoso, Ecuador
Betty Varela, Ecuador
John Gibler, México
Justin Podur, Canadá
Simone Bruno – Periodista
Mauricio Acosta, Colombia
Alberto Colín, México
Fernanda Martínez, México
Natalia Sierra, Ecuador
Juan Carlos La Rosa Velazco, Venezuela
Robzayda Marcos Vera, Venezuela
José Quintero Weir, Venezuela
Hugo Blanco Galdos, Director de la publicación mensual peruana “Lucha Indígena”
Betty Ruth Lozano, Unibautista, Colombia
Vilma Rocío Almendra Quiguanás, Colombia
Derly Constanza Cuetia Dagua, Colombia
Emmanuel Eduardo Rozental Klinger, Colombia
Claudia von Werlhof, Austria
Thea Pitman, Universidad de Leeds, Inglaterra
Gaia Capogna, Italia
María Eugenia Borsani, CEAPEDI Universidad Nacional del Comahue – Argentina 
Arturo Escobar, Antropólogo y docente de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, EEUU.
Jorge Montenegro, Geógrafo, Brasil
Aldo Zanchetta – Lucca, Italia
Beatriz Amor, 8M marea colectiva feminista; radiolibre 96.3; Red de solidaridad con Chiapas de Bsas, Argentina
Elvio Raffaello Martini, Italia
Malely Linares Sánchez, Docente Universidad Autónoma de la Ciudad de México
Jorge Armando Gómez, Chiapas, México

Francesca Casafina, Italia
Elisa Patrizia Frediani, Italia
Emiliano Teran Mantovani – Cendes – Universidad Central de Venezuela
Edgars Martínez Navarrete, antropólogo chileno
Yaku Pérez Guartambel, Ecuador
Olga Lucía Scrimini, Argentina 
Marcela Lafon, Neuquén Argentina

Rene Olvera Salinas, México
Rafael Sandoval, México
Maria Teresa Messidoro, vicepresidenta associazione Lisangà culture in movimento, Italia 
Aurelia Canelas, Territorios en Resistencia, Bolivia
Adriana Sigcha, Ecuador
Adriana Marquisio Cáceres – Uruguay
Melissa Ramos, Ecuador
Giuseppe Cocco – UFRJ – Rio de Janeiro – Brasil
María Vanda Ianowski CEAP Universidad Nacional del Comahue, Río Negro, Argentina
Pablo Mariman, Comunidad de Historia Mapuche (Wallmapu)

Threats against Pioyá:

A community choosing to live well because death isn’t an option

In Colombia campaigns of resistance continue to be transformed into crises of threats, deaths, and persecution, in which the people and peoples who choose life and dignity over extractivisms and despoliation are most targeted. The only alternative to submission to this dynamic is the collective embrace of the word of resistance[1] and the plan of life[2] from the heart of the earth and of her children. Motivated not by hate but by the love of life and of living well (buen vivir[3]), in the here and now.

The indigenous reservation of Pioyá is a territory that lives woven into the fabric of the other territories of Uma Kiwe (Mother Earth), and which, in the geography of the conquest, is located in the region of Caldono, Cauca, Colombia. In the geography of memory and life, Pioyá lies in the mountains of Sa´th Tama Kiwe, and is not more or less than the place where the Nasnasa live, the indigenous Nasa people who have most maintained their ancestral language and culture. Their collective word is this:

“As is public knowledge, on the 5th March this year, heavily armed men attacked our Yat Wala (council hall) and then assassinated our comrade Eider Arley Campo Hurtado. This outrage followed a number of actions by organised crime that have arisen since the latter part of last year, damaging the harmony of the territory, and during which we have continued to maintain ourselves as a community in a position of resistance. But we have also passed through months of worry, anger, pain, watchfulness, and impotence, with questions after questions that stay in the air without producing any answer. Members of the community keep publicising and denouncing the movements of, and intimidations by, heavily armed men in the territory, as well as the incursions into the reservation late at night and at dawn by unknown people on motorbikes, the threatening calls, text messages, and voicemails that keep arriving without pause to our Ne´jwesx (governor) Ovidio Hurtado Pito, and to other members of the community. These events and much more were denounced by the ancestral authorities of Pioyá on the 29th August at a public meeting in which two members of the community were judged under indigenous law and then condemned for their involvement in the murder of Eider Arley Campo Hurtado.

The word of the community at the meeting reflected the decision that Pioyá would not stumble or tire in the face of the murder, and would continue planting the seeds of buen vivir throughout the territory. Without exception, these examples of resistance, dignity, and the search for territorial autonomies continue to be a stone in the shoe of the “development” and “progress” of the men of the wars. In consequence, the day after the public meeting, a new threat arrived on the 30th August, in which other struggles of Cauca were mentioned, and which again threatened the leaders of Pioyá.

Pioyá is not an exception, it has historically maintained its word and actions humbly but firmly on the side of survival with Mother Earth. There are those who are confused and are paid ex officio by merchants who have lost the thread that reclaims the earth and life. These people are wrong: they incite and promise death, threatening others as if they are the very officials of destruction. This confusion, together with our blood and pain that now extends like a mantle of anguish cast by power to cover all the territories and the peoples, must be left behind because it brings nothing good. Under this logic of death and gain, within this confusion and madness, some are turned into armed cowards who want to impose their death policy to dominate the plans of life, the proper forms of organization and good living practices that are still there in the midst of a bloody war against the peoples. Such persons are at the service of the greed of a few for whom killing is only a verb and a cold order, they are at the service of those who do not care to stain their own hands with blood while they continue accumulating and destroying.

Pioyá is rooted in its territory, and its ways of living and sharing that have guaranteed survival despite 600 years of oppression. When faced with a crime, Pioyá has responded with justice to restore harmony and balance, Pioyá does not threaten anyone but on the contrary seeks to leave such confusion behind in the past, choosing instead to reject a wrong way of acting that only brings destruction and pain. In doing so, Pioyá does not incite war or hatred but, with firm and heartfelt words, shows that courage consists of weaving ourselves into life with the territory, and of persisting as peoples, whilst cowardice and death consist of not assuming this collective embrace of each other and of our common Mother. To threaten those who, on behalf of a collective which has decided, ordered and seeks to live well, is invoking death as the path to follow, and death has never been an option. To live well is to leave behind death and to instead weave ourselves to life, to Uma Kiwe as they exemplify in Pioyá. There is no hatred or war in this collective word of and from Pioyá, despite the threats and the contempt they have received. We support this mandate of life and we join it. In the path of threats and death, nobody benefits. Life is of all; It is the only authority. Because life has been pronounced in Pioyá: enough of threats, far better to live well following the examples of that assembly and of the Nasa heart.

Traducción de Robin Llewellyn

[1] “La palabra” – “the word” is a key concept in the Nasa struggle, the living word of the ancestors which goes to where it is wanted to be heard, and wanted to be “walked”, or turned into action.

[2] Nasa communities govern their medium and long-term self-government according to “planes de vida” – plans of life, that set out goals and values to be embodied and worked towards over the coming months and years.

[3] Buen vivir means (very briefly) to live in harmony with the collective and the environment; in this understanding humans are not the owners of the world but its stewards, and the individual has profound importance but so do collectivities such as peoples, communities, and nature.

Minacce contro Pioyá: vivere bene perché la morte non è un’opzione

In Colombia i processi di lotta continuano ad essere oggetto di morte, minacce e persecuzione, quando si mettono al primo posto la vita e la dignitá all’estrattivismo e ai saccheggi.

L’unica alternativa posible di fronte a questa situazione è l’abbraccio collettivo, convertendolo in una parola di resistenza e in un piano di vita che arriva dal cuore della terra e dei suoi figli e figlie. NON è l’odio se non vivere e vivere bene qui e adesso. Pioyà, Resguardo Indigena, un territorio vivo, tessuto insieme agli altri territori di Uma Kiwe ( Madre Terra), dentro della geografia coloniale si trova a Caldono, Cauca, Colombia. Nella geografia della memoria e della vita, Pioyà si trova nella montagne di Sa´th Tama Kiwe ed è, né più e né meno, che il luogo dove vive il Nasnasa. Così nasce la sua parola colettiva:

“Come è di dominio pubblico, lo scorso 5 di marzo degli uomini fortemente armati hanno assaltato la nostra Yat Wala ( casa del cabildo) e posteriormente hanno assassinato il nostro compagno Eider Arley Campo Hurtado.
Un fatto indignante che si somma a una serie di azioni delittive del crimine organizzato che ci hanno colpiti in modo più diretto alla fine dell’anno scorso e che continuano a creare disarmonia nel nostro territorio, mentre noi continuiamo a resistere con le nostre comunità. Dopo l’accaduto di questi fatti spiacevoli menzionati, abbiamo trascorso vari mesi nell’angoscia, preoccupazione, insonnia, dolore, rabbia e impotenza, ponendoci domande che continuano a rimanere in sospeso, senza nessuna risposta. Uomini e donne della comunità continuano ad avvisare e a denunciare movimenti e intimidazioni che avvengono nel territorio e che arrivano da parte di persone fortemente armate; presenza e circolazione di persone estranee in motociclette all’alba e molto tardi la notte nel resguardo; chiamate telefoniche, messaggi di testo e vocali minacciosi che continuano ad arrivare senza sosta al cellulare del Ne´jwesx “Gobernatore” Ovidio Hurtado Pito e ad altre persone della comunità”. Questo e molto di più è ciò che è stato denunciato dalle autorità ancestrali di Pioyà lo scorso 29 di agosto, durante una Audienza Pubblica, nella quale sono state giudicate e condannate secondo il Diritto Indigena (Derecho Proprio) due persone della comunità coinvolte nell’assassinato di Eider Arley Campo Hurtado.

La parola espressa durante l’Audienza riflette il cammino delle comunità, che da Pioyà non si stancano né dubitano di fronte alla morte e continuano a seminare “buenos vivires” nei loro territori. Senza dubbio, queste espressioni di dignità, resistenza e ricerca di autonomie territoriali, continuano ad essere il sassolino nella scarpa per il modello di sviluppo e progresso dei signori della guerra. Di consequenza, il giorno successivo all’Audienza pubblica, è arrivata una nuova minaccia, nella quale si segnalano altri processi di lotta attivi nel Cauca e si infierisce contro i lider della comunità di Pioyà.

Pioyà non è l’eccezione, dato che storicamente la sua parola e azione si sono mantenute salde in modo umile e restano vive insieme alla Madre Terra. Si sbagliano coloro che – confusi e assoldati come mercenari hanno perso la direzione che ci reclama la vita e la terra – incitano e promettono morte, minacciando come dei funzionari della distruzione.

Questa confusione con il nostro sangue e dolore che si estende oggi come un mantello di angoscia dal potere su tutti i territorio e i popoli, deve restare indietro, perché non ci porta niente di buono.

Sotto questa logica di morte e profitto, in questa confusione e pazzia, alcuni vengono convertiti in codardi armati che vogliono imporre la loro politica di morte per dominare i piani di vita (planes de vida), l’organizzazione propia, e le pratiche dei “buenos vivires” che continuano a camminare in mezzo ad una guerra crudele contro i popoli; e al servizio dell’aviditá di pochi, secondo cui uccidere è solo un verdo freddo e un ordine, dato che questi non macchiano le loro mani di sangue per continuare ad accumulare e distruggere.

Pioyá legata al suo territorio e alle sue maniere di vivere e di condividere, che hanno garantito rimanere vivi dopo 600 anni di oppressione, si riunisce di fronte a un crimine e fa giustizia per ristabilire l’armonia e l’equilibrio, non minaccia nessuno, al contrario, convoca a lasciare indietro una confusione, un modo sbagliato di comportarsi che solo porta alla distruzione e al dolore.
In questo modo non incita alla guerra, né all’odio, se non che con parole decise e sentite manifesta che il valore si trova nel tessersi alla vita con il territorio, restando vivi come popoli, e al contrario, è codardia e morte non assumere questo abbraccio collettivo con la nostra Madre comune. Minacciare colore che a nome di un colletivo che decide, ordinano e cercano di vivere bene è invocare la morte come un cammino, e la morte non è mai stata un’opzione. Non lo è. Vivere bene è lasciare indietro la morte e “tesserci” alla vita, a Uma Kiwe, como lo fanno in modo esemplare a Pioyá. Non c’è odio né guerra in questa parola collettiva che viene da Pioyà, nonostante le minacce e il disprezzo.

Appoggiamo e ci sommiamo a questo mandato di vita. La minaccia e la morte, non beneficiano nessuno. La vita è di tutte e tutti; è l’unica autoritá. Perché la vita si sta pronunciando a Pioyá, basta minacce e un invito a vivere bene secondo l’esempio di questa asamblea e del cuore Nasa.

Traducido por Chiara Peach



31 de agosto de 2018

[1] “URGENTE: Asalto armado a Cabildo de Pioyá para sacar a informante confeso del ejército y evitar audiencia pública. Asesinan a Eider Arley Campo Hurtado comunero de la vereda El Carmen”. Ver:

[2] “Pioyá: Nuestro pueblo no admite ni admitirá cobardes armados que pretenden controlar nuestro territorio”. Ver: http://pueblosencamino.org/?p=6370

[3] “Territorio ancestral Nasa de Pioyá: Condenados autores materiales en audiencia pública”. Ver: http://pueblosencamino.org/?p=5440

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