El régimen turco masacra y miente: La libertad se construye, sufre y resiste digna en Afrin/Rojava

Ante los argumentos distorsionados y las versiones falsas aparecidas en el diario Yeni-Safak de Turquía con las que el régimen de Erdogan pretende justificar a los ojos del mundo el ataque militar asesino contra Afrin, al norte de Siria en el territorio autónomo kurdo de Rojava, este texto esboza el contexto, los actores e intereses, responde a esos señalamientos, expone las intenciones del régimen turco y reitera la importancia y el valor de la “Revolución en Rojava”, matriarcal, democrática, colectiva y tejida a los territorios y a la vida. Mientras Turquía y los poderes regionales y globales asesinan, el pueblo kurdo se defiende con valor y decisión por amor a una libertad que es nuestra, de la humanidad y de la tierra y que reclama nuestra consciencia, compromiso; nuestro rechazo al régimen turco y a su guerra atroz y nuestras luchas entre-tejidas que son el único futuro posible…¡YA! Las mentiras de Turquía y sus cómplices están matando gente buena que abre el camino hacia la libertad. Denunciar y detener este horror no depende solamente del valor de la resistencia kurda y reclama que el mundo entero se movilice exigiendo que Turquía detenga su ataque contra Afrin ¡YA! 
¡Así No! ¡No más! Pueblos en Camino


YPJ Unidades Femeninas de Protección

A partir del 20 de enero de 2018, La fuerza aérea de Turquía, en coordinación con facciones armadas en tierra, ha lanzado un despiadado y continuo ataque contra la población civil de Afrin, cantón nor-occidental de Rojava, territorio autónomo al norte de Siria. Este es, a todas luces un desproporcionado y un descomunal y cruento acto de guerra, un ataque injustificado y un crimen atroz.

Mientras caen las bombas destruyendo, matando, desplazando y despojando a una ya sufrida población, la reacción solidaria de los pueblos del mundo avergüenza al gobierno Turco que, desde el comienzo de esta acción genocida, ha recibido el apoyo de Rusia complementado por el silencio cómplice de EEUU, la UE, el gobierno Sirio y Arabia Saudita, actores directos de la guerra que viene destruyendo Siria y el Medio Oriente. Ante el rechazo mundial, por esta escalada de la acción de guerra genocida, el Recep Tayyip Erdogan, el Presidente Turco ha reaccionado con una mentira oficial, insostenible, que difundió a través del diario oficial Yeni-Safak, y que reproduce HISPANTV. Lo que justificaría el ataque Turco, según lo sostienen estos medios es que “EEUU coordina con Ocalan creación de un ‘Estado kurdo’ en Siria”. Abdullah Ocalan, dirigente del PKK es prisionero del gobierno Turco desde el 15 de febrero de 1998 cuando fue ilegalmente capturado en Kenia y enviado a la isla de Imrali en el mar de Tártara donde permanece en aislamiento absoluto (van a ser 20 años en pocos días). Según esta falsa versión, Ocalan estaría en comunicación con el enviado especial de los EEUU al Medio Oriente, Brett McGurk, a quien habría aconsejado establecer un ejército de 30 mil hombres entre Siria y Turquía, del que harían parte soldados del Ejército Libre de Siria (ISA en inglés) opositor al gobierno de Assad, preparado para atacar a Turquía y por ello, una amenaza para la seguridad nacional de este país. La supuesta orientación estratégica de Ocalan a través de McGurk tendría además el supuesto propósito de establecer una nación kurda en el norte de Siria.

Nada más lejano de la realidad. En una reciente columna de opinión de Rachel Avraham, publicada en el Washington Times, argumentando que McGurk debe ser reemplazado, la autora señala entre otros asuntos, la forma en que este abandonó a los kurdos en Iran mientras estos fueron brutalmente atacados y tuvieron que huir para preservar sus vidas. Según Avraham, McGurk y los regímenes de la región están dispuestos a lograr la destrucción de “los últimos vestigios de autonomía Kurda”. Por razones estratégicas, los kurdos serían, según esta autora estadounidense pro-israelí, un “aliado natural” de los EEUU, a lo que, en la práctica y en los hechos se han opuesto los Estados Unidos y McGurk.

De hecho, Riza Altun, miembro del Concejo Ejecutivo de la Unión de Comunidades de Kurdistán (KCK), en una entrevista reciente publicada por ANF (Parte I y Parte II), cuyo contenido citaremos extensamente, aclara que durante los últimos 40 años, antes de que estallara la más reciente crisis del Medio Oriente, el PKK ha llevado una lucha de resistencia al “sistema imperialista-capitalista” en los 4 países en los que fue dividido Kurdistán (Irán, Irak, Siria y Turquía) y explica:

Cuando algunos poderes que desarrollaron la crisis siria, como Turquía y Arabia Saudita, atacaron a los kurdos a través de sus representantes, nuestra gente comenzó la resistencia de acuerdo con las ideas del líder Apo. El régimen sirio y la llamada oposición siria intentaron todo lo que estaba a su alcance para suprimir esta resistencia. Los kurdos respondieron cuando organizaciones como ISIS, Al-Nusra y Ahrar Al-Sham, con el apoyo del régimen de Assad, atacaron las regiones kurdas. Aquí comenzó una resistencia. Básicamente, así es como comenzó todo.”

Las brutalidades y el terror de estas organizaciones armadas salafistas, fueron apoyadas o instigadas además de Turquía y Arabia Saudita, por Israel, Estados Unidos y la Unión Europea. ISIS, por ejemplo, extendía su dominio sobre la región cometiendo atrocidades que eran reproducidas y denunciadas en medios de comunicación del mundo entero. Pero, según lo explica Altun, todo cambió cuando

La resistencia kurda en Kobanê, Rojava, creó nuevas circunstancias. La comunidad internacional y la opinión pública generaron presión sobre Estados Unidos y otras potencias internacionales, para interferir con la situación. La resistencia aumentó en Shengal y luego en Kobanê, se movió la conciencia de la comunidad internacional. La relación entre la coalición dirigida por Estados Unidos y las YPG (Unidades de Protección del Pueblo) fue considerada tan legítima y necesaria como la alianza entre Estados Unidos y la Unión Soviética contra el fascismo de Hitler en la Segunda Guerra Mundial. Ambas partes necesitaban ese tipo de relación, como la de Estados Unidos y los soviéticos; lo necesitaban en ese momento. Por lo tanto, se desarrolló una relación táctica con los Estados Unidos y contra ISIS.

Para poner en perspectiva la falsedad de la pretendida justificación del régimen Turco para llevar a cabo la masacre en curso contra Afrin con impunidad, es necesario recordar hechos que explican el contexto y desnudan intereses geo-políticos, estratégicos y éticos. Escuchemos a Altun:

Cuando ISIS decapitó a cientos de personas frente a las cámaras y lo envió a la prensa, no fue por falta de conocimiento. Fue el resultado de su estrategia para crear un clima de pánico y miedo, y luego obligar a la gente a rendirse. Después de las primeras masacres, el miedo se extendió, se pensó que ISIS llegaría antes de que el mismo ISIS arribara, y así las ciudades se entregaron sin ninguna resistencia. La primera resistencia contra ISIS fue en Shengal. Los guerrilleros del PKK y los combatientes de las YPG/YPJ en Rojava montaron la primera y la única resistencia contra ISIS, cuando este atacó al pueblo yezidí. Aunque tienen un enorme poder militar, los Estados Unidos, Rusia y los países de la UE (Unión Europea) acababan de ver la masacre. Las guerrillas HPG e YJA Star, junto con los combatientes de las YPG/YPJ, salvaron a cientos de miles de yezidíes, cristianos y musulmanes del genocidio.”

El mundo se enteró y se interesó por primera vez de la ejemplar y heroica lucha kurda, del “Confederalismo Democrático”, de la Revolución en Rojava y de las ideas de Ocalan a partir de las imágenes y logros de las Unidades Femeninas de Protección (YPG), el heroico ejército de mujeres que hizo posible lo que no habían logrado todas las fuerzas de las mayores potencias del mundo y de la región que se retiraban derrotadas (EEUU, Rusia, Turquía, Israel, etc.). Lo único que podía explicar y explica más allá de toda razón y capacidad táctica semejante logro, es el amor de estas mujeres y hombres hacia los territorios y pueblos que defienden. Justamente allí el mundo empezó a aprender cómo las mujeres habían estado despojándose abiertamente de su condición de esclavitud. Cómo empezaron a reunirse en asambleas, casas de mujeres, concejos, a reconocerse y a orientar de manera democrática/participativa, matriarcal y ecologista el establecimiento de regiones y gobiernos autónomos desde abajo. Cómo desde estas iniciativas, empieza a cambiar la relación con los hombres y a crearse una sociedad nueva. Cómo esta libertad surgida a partir de la ancestral “Ciencia de las Mujeres” o “Jineology”que denominaron con Ocalan “Confederalismo Democrático”, se fue concretando en barrios, ciudades, pueblos. Fue creando estructuras político-administrativas asamblearias y colectivas. Organizando la producción y la economía. Creando sistemas de justicia restaurativa comunitaria. Cambiando la educación. Reuniendo a la gente y formándola colectivamente en lo político. Restaurando actualizados y de manera crítica y práctica saberes ancestrales. Creando sistemas de salud, desde lo preventivo hasta lo curativo-asistencial en medio de y a pesar de la guerra. De una guerra brutal que involucra no sólo al gobierno Sirio y al llamado Ejército Sirio Libre (ISA) sino a todas las potencias regionales y globales que ganan con el terror, el despojo y la muerte. Era esta vida en libertad la que iban creando y defendiendo en Afrin, Kobane y Cizire, los tres cantones que conforman Rojava; territorio de la libertad que promete desde Siria, extenderse por un Medio Oriente sometido al terror, a la devastación y a la guerra para servir a intereses económicos del Capital transnacional. Las mujeres kurdas no tienen un rol en esta revolución para la humanidad y por la vida, porque ellas son la revolución en la que los hombres deben renovar y recrear su rol en una sociedad nueva libre de los vicios del poder dominante del capitalismo patriarcal que hace la guerra contra los pueblos, entre naciones, con argumentos falsos, que encubren su intención de reactivar la economía por la vía de la muerte y de la destrucción vengan de donde vengan los ejércitos y las bombas.

En este contexto y para liberar y defender estos territorios, se hace necesario hacer esta guerra contra la guerra y por la vida. Así describe Altun el impacto que tiene esta heroica resistencia generando cuestionamientos y demandas en todo el mundo a la legitimidad y verdaderas intenciones de las potencias de “Occidente” que señalaban y denunciaban el terrorismo, mientras eran incapaces de confrontarlo y derrotarlo y, por el contrario, lo fomentaban de manera encubierta, pero cada vez más evidente:

La resistencia en Shengal dio aliento al mundo e hizo que la gente cuestionara la situación, lejos del clima de pánico y miedo. Preguntaron: “A pesar de tener un enorme poder militar, ¿por qué Estados Unidos, la UE y otras potencias mundiales y regionales no actúan contra esta atrocidad? ¿Intentan beneficiarse de esta barbarie?”. La nueva situación abrió la legitimidad de los poderes internacionales y los estados regionales a la discusión y, por otro lado, trajo prestigio para el PKK y nuestro Líder. Destruyó la etiqueta de “organización terrorista”, que estaba estampada en el nombre de nuestro movimiento, por el colonialismo y el imperialismo turco. Después de esto, nadie podría continuar sus relaciones con ISIS u otras organizaciones como ellos. Especialmente los países que se definen como “estados democráticos” tuvieron que buscar nuevas tendencias para continuar su existencia en la región.”

Es en este contexto en el que se da el ataque y la resistencia en Kobane: “Después de 100 días de resistencia, Kobanê estaba en la parte superior de la agenda en el mundo. Después de que Kobanê estuvo en la agenda mundial, el fracaso de ISIS provocó una división. En ese momento, las potencias regionales y mundiales revaluaron sus posiciones políticas y militares, y comenzaron un nuevo proceso.”

Bajo presión del mundo entero, Estados Unidos se ve obligado coyunturalmente a luchar contra ISIS en alianza con la resistencia kurda que lidera y gana esta guerra. Liberada Kobane, los vientos renovados de la revolución empiezan a soplar en los corazones del mundo entero, de muchos abajos en mujer y libertad. Se van tejiendo intercambios y alianzas donde quiera que pueblos y procesos luchan por su autonomía, construyen alternativas, resisten al capital y se arraigan en la Madre Tierra. Desde el Chiapas Zapatista, pasando por el Walmapu Mapuche, desde el Ande hasta las costas de Brasil, por Europa y Norteamérica, esa semilla que ha renacido en el Asia antigua, contagia, intercambia, se teje con otras luchas universales que ya no pretenden ocupar su lugar en el ámbito de los Estados-Nación, estructuras al servicio del capital que rechazan abiertamente, sino que deshaciendo fronteras, se arraigan en territorios y se crean a sí mismas en colectivo y con la tierra, al ritmo de la vida.

Mientras estas alianzas de fondo, permanentes y profundas hacen su camino, para resistir, de manera tan legítima, dice Altun como cuando “los Estados Unidos y la Unión Soviética se unieron contra el fascismo de Hitler”. “Por lo tanto, se desarrolló una relación táctica con Estados Unidos contra ISIS.”

Una vez derrotado ISIS, todas las fuerzas capitalistas, todos los estados nación de la región, tendrían que enfilar sus fuerzas hacia la destrucción de la Revolución en Rojava y la lucha del pueblo kurdo y del PKK. Para el capitalismo transnacional y guerrerista, el ejemplo de Rojava es una amanaza directa al sistema al que sirven y a los procesos de acumulación que son la razón de ser de esta relación social patriarcal, clasista y destructiva. A la cabeza de este orden mundial de la codicia están los EEUU, cuyo discurso y acciones cambian para alcanzar los objetivos geo-políticos de acumulación.

Estados Unidos inició un proceso basado en el apoyo a la resistencia de las fuerzas de las YPG, con un enfoque de la coalición internacional contra ISIS. Esto es más un proceso táctico. La lucha por la libertad de los kurdos en Rojava se basa en la libertad y la igualdad con una base socialista. Es la expresión de un camino político que se desarrolló a partir de la hermandad y la unidad de los pueblos. Por otro lado, los imperialistas están luchando por imponer su hegemonía sobre Medio Oriente. Estas posiciones estratégicas e ideológicas muy diferentes entraron en un proceso de solamente una relación táctica en Kobanê y en Medio Oriente. Los otros acontecimientos que siguieron se pueden ver como una continuación de esta relación táctica.
En sí misma, esta relación es muy dolorosa. Por un lado, el movimiento por la libertad intenta extender su territorio y lucha para crear un Medio Oriente libre, mediante el desarrollo de soluciones democráticas; mientras que el otro lado trata de extender su hegemonía en Medio Oriente. Esta no es una relación en la cual las partes se apoyan mutuamente, pero están en constante conflicto.”

ISIS está al borde de la derrota definitiva mientras las potencias regionales crean otras fuerzas terroristas similares y se sirven de estas para perpetuar la guerra.

El pueblo Kurdo, despojado históricamente de sus derechos y sometido en su territorio, habita en 4 países del Medio Oriente: Irán, Irak, Siria y Turquía. De los 392 mil kilómetros cuadrados que conforman el territorio kurdo, la mayor extensión, 190 mil, están dentro del Estado Turco. En Turquía viven 14 de los 26 millones de kurdos. En este sentido y sobre la base de hechos históricos bien conocidos, Turquía ha ocupado y sometido a la población kurda de manera brutal y recurrentemente violenta. Turquía es una potencia regional capitalista ubicada entre Europa y Asia, cuya importancia para los procesos de producción, circulación y acumulación capitalista transnacional es indiscutible. En la dinámica de la acumulación capitalista, Turquía negocia y hace alianzas tanto con la OTAN, EEUU y Europa como con Rusia, China y Arabia Saudita.

En este contexto, para Erdogan, señalar falsamente al pueblo kurdo como una amenaza para la cultura, la estabilidad, la grandeza y la propia pervivencia de Turquía es un medio eficaz que ha utilizado reiteradamente para unificar a la ciudadanía Turca en torno suyo a través del terror, el odio, el radicalismo religioso y el nacionalismo en torno de la economía capitalista. El gobierno Turco ha recurrido una y otra vez a atentados terroristas, masacres, persecución, negación y violación de derechos fundamentales y acciones de guerra a gran escala contra los territorios y ciudades habitadas por el pueblo kurdo. Turquía está en guerra contra el pueblo kurdo desde hace ya varias décadas. Esto lo pudimos constatar de manera directa durante una visita a Turquía en el mes de marzo de 2017, durante la cual escuchamos testimonios de personal de salud, miembros de ONGs de Derechos Humanos, periodistas, profesionales y víctimas de lo que entonces y hasta ahora era una ocupación militar del territorio kurdo en Turquía y del sitio a ciudades kurdas que defienden su identidad y autonomía. Los relatos eran aterradores, pero no aparecían en ningún medio de comunicación Turco. En varias ocasiones y tras sitios prolongados a ciudades, las tropas Turcas ingresaban de noche a las ciudades cometiendo atrocidades sobre la población inerme. Muchos de quienes nos relataron estos hechos, eran ciudadanos Sirios desplazados por la guerra en ese país. El propósito de esta ocupación militar despiadada del Kurdistán turco era, según nos lo explicaron una y otra vez, aislar a Rojava y bloquear el ingreso de suministros y apoyos esenciales para la región, a la vez que impedir que los vientos de libertad que ya soplan desde Rojava se fortalecieran aún más en el Kurdistán Turco, tal como viene sucediendo de manera que Turquía, no sólo el Kurdistán Turco pudiera dejar atrás el orden patriarcal-esclavista dominante y hacerse libre. Erdogan simboliza el retroceso de Turquía hacia un oscurantismo capitalista-islámico-nacionalista cuyo lenguaje de guerra y grandeza perpetúe el orden mundial y la guerra que este necesita. Por eso a esta masacre Erdogan la llama “Operación ramo de olivo”.

Ni el pueblo Kurdo quiere convertirse en un estado-nación en el norte de Siria, ni en ninguno de sus territorios ancestrales, ni es aliado de los EEUU, ni Ocalan aconseja a McGurk, ni acepta un ejército de 30 mil hombres en la frontera norte de Siria, ni se justifica de manera alguna esta guerra genocida de Turquía contra Rojava, el pueblo kurdo y Afrin con estos argumentos. El PKK y el pueblo kurdo no son terroristas aunque Turquía insista en ello con montajes y pruebas falsas y aunque la Unión Europea y EEUU insistan en denominarlos como tales. La verdad es otra: los bombardeos incesantes contra Afrin son la continuación de la guerra contra la libertad matriarcal de la humanidad que ha establecido, cantón por cantón un camino posible y necesario más allá y mucho más acá del capital: Nuestra Libertad.

Afrin resiste con firmeza. Ale, una compañera que lucha como médica, como mujer, como kurda, como nuestra hermanita mayor en Rojava me lo dijo así la semana pasada tan pronto como empezó el ataque Turco:

Estamos bien. La cosa se puso jodida ya sabes.

Pero bien. Poniéndole el pecho a las balas…

El corazón, la aceituna… todo

Emmanuel Rozental
Pueblos en Camino
Santander de Quilichao, Cauca
Febrero 6 de 2018.

  1. Entrevista a Riza Altun ANF. Parte I Creamos zonas de libertad en Medio Oriente por primera vez. https://anfespanol.com/kurdistan/altun-creamos-zonas-de-libertad-en-medio-oriente-por-primera-vez-1727
  2. Parte II https://anfespanol.com/kurdistan/segunda-parte-de-la-entrevista-a-altun-de-kck-1733
  3. La Revolución de las Mujeres: http://pueblosencamino.org/?p=4750
  4. Revolution in Rojava, Pluto Press https://www.plutobooks.com/9781783719884/revolution-in-rojava/ por Michael Knapp, Anja Flach, Ercan Ayboga
  5. Kurdistán-América Latina: http://kurdistanamericalatina.org

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