De rebeldías encantadas por «La democracia» establecida

Ejemplos y experiencias de un pasado reciente: La insurgencia armada derrota la dictadura. Los procesos electorales llevan a «la izquierda» al poder. La crisis de Nicaragua vista desde la izquierda y la Estrategia de Promoción de Democracia en el contexto de Abya Yala hoy, fueron expuestas hace pocos días y las compartimos acá para aportar al debate y a la conciencia.

La incontenible fuerza de los pueblos abre una brecha en las maquinarias del poder patriarcal, colonial, capitalista. Transcurrido un tiempo, los gobiernos de izquierda y progresistas acaban siendo malos administradores del orden neoliberal corrupto y autoritario, aprovechan con creces los privilegios del poder en beneficio personal. Corrupción, autoritarismo, alianzas con capital nacional y transnacional, concesiones que la misma derecha no había sido capaz de hacer a gremios, militares represores, empresas extractivistas. Megaproyectos que arrasan territorios, culturas y pueblos. Fraude electoral. Persecución inclemente a compañeras y compañeros de lucha por criticar esta traición. Levantamientos populares contra el capitalismo, el terror y por derechos, libertad, la vida, son reprimidos con violencia asesina y a quienes se levantan frecuentemente se les señala de ser agentes de la CIA, pagados por la derecha imperial y enemigos de la revolución. No hay una sola evidencia que soporte las políticas de despojo y acumulación, la complicidad con el gran capital como izquierda revolucionaria, sin embargo, las izquierdas se movilizan a respaldar a estos gobiernos «víctimas de la persecución imperial de los EEUU». Las banderas revolucionarias no pueden ser de izquierda porque estos gobiernos degradados de derechas izquierdo-parlantes se arrogan el poder de asumirse como izquierda. El imperio aprovecha esta dinámica para obtener de los progres y las izquierdas en el poder o aspirando a llegar a este, toda clase de beneficios, mientras que, simultáneamente presionan y critican, no sólo para obtener estos beneficios que desdibujan y degradan los gobiernos en la entrega y la mentira, sino que dan el pretexto para organizar golpes e insurrecciones y para intentar capturar las insurrecciones populares desde los intereses de derecha. Síntesis, con estas izquierdas ganan las derechas y son puentes al fascismo y al golpismo.

Murillo detrás de Ortega (como es costumbre) en el acto de entrega del canal interoceánico a intereses de la China

El gran capital promueve «democracia», incluyendo, pero sin limitarse a lo electoral. Blinda con esta estrategia una noción práctica de democracia como tiranía del despojo, la explotación y la consolidación del status quo. En el tránsito de las dictaduras del Pentágono a las democracias neoliberales y bajo la premisa estratégica bajo la cual conviene más la democracia electoral que dictaduras militares abiertas, la hegemonía neoliberal se impone hacia el orden mafioso extractivista y narco-fascista-paramilitar garantizando que, todo el aparato estatal y en consecuencia, cualquier gobierno se someta a la estructura que blinda el poder al servicio de la acumulación. Favorecen con propaganda, dinero y terror a sus candidatos, pero aún cuando ganen las izquierdas, las elecciones, el gobierno, no cambian nada. Absolutamente nada. Lo que importa y consiguen es que los pueblos no hagan agendas más allá y mucho más acá de los estados y gobiernos que son de las «democracias». Los levantamientos de Chile, Ecuador, Colombia y tantos otros, confluyen exitosamente hacia conseguir el poder del gobierno. La capacidad de consolidar agendas fuera del estado son manipuladas y destruidas. No se puede sino adentro y adentro no se puede sino someterse.

Mientras tanto, la muerte por la vía del capitalismo patriarcal-colonial-fascista, consume y digiere la vida. La muerte, la destrucción de la vida es una certeza. La vida es apenas una posibilidad. Lo posible en el marco del poder de los estados garantiza la destrucción y el despojo, pero esto se ignora, se niega. El fanatismo por lo que existe recluta a la «gente decente» a defender privilegios y autoridades a cambio de complicidades. También recluta a la gente a buscar el poder del orden. Nos recluta a bandos que nada cambian y nos acostumbran con el apoyo de la vida virtual y el desprecio por la reflexión y la crítica, a razones de forma sin fondo que nos bastan para alinearnos y fomentar la intolerancia. Saber, entender, ser coherentes, se convierte en amenaza y se desprecia. El disciplinamiento reclama banderas y decisiones fanáticas.

Las autonomías de los pueblos y el tejido de autonomías entre pueblos, comunidades y territorios más acá de los estados, la conciencia y lucha contra el patriarcado y la liberación de y desde las mujeres, la libertad de pueblos con la Madre Tierra, son los tres pilares inseparables e indispensables para sobrevivir y hacer que esa débil posibilidad que le queda a la vida en el futuro, se haga camino. Estos tres pilares de la democracia desde los pueblos no son utópicas ni absurdas ante la certeza del colapso al que nos llevan los estados, el poder y el orden de la mentida democracia posible y falsa. ¿Dónde Estamos? Lectura de Contexto

Manuel Rozental
Pueblos en Camino
Marzo 22 de 2022

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