Guate Mala y el terror total contra Guate Maya: La civilización y el sistema de barbarie

¿Qué hay detrás del asesinato del Tata Domingo Choc Che?

Concluye Sergio Palencia en un texto indispensable que compartimos abajo:

Tres puntos son necesarios a tener en cuenta mientras tanto. Uno, el acto barbárico de la quema de Choc es parte de una formación social fundada desde el terror. Dos, el Estado, las relaciones mercantiles y los grupos armados son escuelas de socialización, como las iglesias. Tres, los que se consideran a sí mismos civilizadores han sido –en varias partes del mundo– quienes han dado origen a sistemas de barbarie….
…El Estado, más que la solución o su disputa, es lo que tendrá que enfrentar el género humano si quiere sobrevivir y construir sociedades alternativas. En el herbario de nuestra memoria, Domingo Choc Che y vidas como las suyas auspician nuevas y muchas veces insospechadas maneras para vivir más allá de los valores dominantes. Los gemelos del Popol Wuj, recordemos, volvieron a la vida para derrocar las fuerzas del miedo, la enfermedad y la muerte, de Xibalbá
.”

Sergio ubica éste crimen en la dinámica de una disputa entre una historia de arraigo ancestral con raíces y semillas en la tierra, en los territorios, en la vida como tejido de territorios y la sabiduría de tejedoras y tejedores como el Tata Mingo y la de los vencedores que traen pestes para someter y alimentar su insaciable codicia. Sergio, dolido, sintiendo, sabiendo, no dice estas palabras, no hace falta: habla la memoria, el olvido, Hablan los hechos…la verdad.

Entre Guate Mala y Guate Maya se debate la vida; nos debatimos como humanidad. En tierras Mayas Zapatistas se lucha en esta guerra contra el olvido. Habitar el olvido y tejer las memorias para derrocar las fuerzas del miedo, la enfermedad y la muerte, o seguir enceguecidxs bajo la luz putrefacta de la historia del despojo que nos hace temer a lxs sabixs y quemarlxs vivos hasta suicidarnos. Tal es el desafío que nos convoca.

La discriminación convertida en convicción a partir de la cual se actúa con respaldos estructurales diversos (económicos, ideológicos, políticos, económicos, comunitarios, religiosos, etcétera) es pilar de la historia, de la conquista, del capitalismo y de los estados. Narcotráfico, agronegocio, extractivismo, empobrecimiento, terror, fundamentalismo religioso, fomento de odios, son políticas de estado en el Petén y en toda América Latina hoy. Se generaliza, recluta y ejecuta ante nuestros ojos el zarpazo contrainsurgente y fascista de la guerra total que necesita el capitalismo.

Quimy de León, fundadora de Prensa Comunitaria y Ruda profundiza en la indagación, voces y datos sobre el linchamiento atroz del Tata Domingo Choc Che en Chimay, Petén, Guatemala. Además de describir los aterradores hechos que nos hacen imaginar lo que sintió el Tata Mingo, amarrado a una camioneta toda la noche, pidiendo agua, preguntando porqué lo mataban si no debía nada y siendo regado con gasolina y prendido vivo, el texto señala la discriminación y el racismo con respaldo, en este caso desde la superioridad sistemática y auto-proclamada de religiones evangélicas, que Sergio Palencia más abajo ubica en el contexto integral de la guerra total de despojo. La tabla que recopila Quimy con más de 20 crímenes similares contra sabedores y sabixs Maya habla por sí misma.

En la Guate Mala del racismo, de la injusticia social, de la guerra de clases contra los empobrecidos, de la conquista permanente, del despojo extractivista transnacional, de la corrupción y el narcotráfico como políticas de estado, es decir, del racismo como orden social, la Guate Maya viene siendo exterminada en un genocidio que ya generó la más atroz de las guerras del continente. Una guerra que no sólo no terminó con los acuerdos de paz, sino que la paz de los acuerdos sirvió para continuar por otros medios. El propio Presidente de la República promueve, apoyo en invoca sistemáticamente la superioridad, la discriminación y el racismo religioso desde su campaña electoral hasta las políticas contra la pandemia.

¿Cuál fue la causa del crimen contra Domingo Choc Che Aj Ilonel?

AsesinatoCosmovisiónDomingo Choc ChéGobiernoNoticias portadaPetén

La madrugada del sábado un grupo de no más de diez personas, sin importarles el toque de queda ni nada, fueron a buscar cerca de las dos de la mañana a Domingo Choc Che para asesinarlo. Él era un conocido Aj Ilonel maya q´eqchi´ y Ajq’ij o guía espiritual, miembro activo de la Asociación de Concejos de Guías Espirituales Releb’aal Saq’e’ (ACGERS) con sede en Poptún, Petén.

Él se encontraba durmiendo en el corredor de la casa de un familiar, donde había decidido quedarse a pernoctar. A pesar de ser conocido y respetado, por el servicio comunitario que prestaba con sus conocimientos, estas personas días antes, empezaron a difamarlo y lo acusaban de ser “brujo“. Según testimonios recabados por la Policía Nacional Civil (PNC) y fuentes comunitarias, lo culpaban por la enfermedad crónica de un familiar que había muerto días antes en el hospital de Poptún, y que supuestamente antes de fallecer nombraba a Domingo.

“Personas religiosas comenzaron a difamarlo y a señalarlo como un brujo y culpable de la muerte de un comunitario, también dijeron que lo habían encontrado en el cementerio, cosa que no era cierto porque fue otra la persona a quien habían encontrado junto a un panteón y luego la gente inventó que fue enviado por el guía espiritual“, nos dijo alguien cercano a Choc.

Llegaron a buscarlo, él quiso resguardarse en casa de sus familiares y pedir auxilio pero ya no lo logró, la gente dormía. Pese a la intervención de autoridades comunitarias, a quienes llamaron para mediar, estas personas, al menos tres hombres y dos mujeres, lo retuvieron, lo amarraron a un vehículo tipo picop alrededor de las cuatro de la mañana y finalmente al amanecer decideron asesinarlo.Ya no permitieron la intervención de nadie y apartaron a las autoridades bajo amenazas, pese a que algunos de ellos les advirtieron que estaban cometiendo un grave error.

Domingo les pidió agua, y en respuesta le rociaron gasolina y lo quemaron. Él les decía “yo no les debo nada, suéltenme porque no le debo nada a nadie, ¿por qué me están matando?“. Lo quemaron en el campo de fútbol de la comunidad Chimay, su lugar de origen en el municipio de San Luis, Petén. “Lo soltaron, luego lo quemaron, él trató de correr, trató de pedir auxilio en alguna casa, llegó hasta el rincón de una casa”.

El crimen se cometió frente a otras personas de la comunidad quienes observaron la terrible escena, algunos documentaron y tomaron videos. En llamas, Domingo quiso buscar ayuda y corrió hacia una casa “fue ahí donde el quedó tirado. Ahí dio su último suspiro, se murió. La gente seguía gritando, felices de haberlo asesinado”. nos dijo una persona de la comunidad.

Algunas de las personas que lo asesinaron son “creyentes” y asisten a iglesias evangélicas, además tienen poder económico a nivel local, ya que se dedican al comercio de maíz y tienen camiones, nos aseguraron algunas personas que por temor piden confidencialidad. Por lo que no fue una muchedumbre la que cometió este crimen, fueron pocas personas, plenamente identificadas por la comunidad.

A las pocas horas varios medios de comunicación de manera irresponsable, difundieron las imágenes sin más, algunos reafirmando la idea de que por brujo lo habían quemado.

Eran casi las ocho de la mañana del sábado, cuando la PNC recibe una llamada de urgencia, para acudir a la aldea Chimay, un caserío con 300 familias aproximadamente, que queda a 120  kilómetros de la cabecera municipal de San Luis en Petén, al menos son dos horas en carro para poder llegar.  El 88% de la población de este municipio con 3,000 km2 vive en áreas rurales y el 69.85% en pobreza y el 9.45% en extrema pobreza. La última vez que había sido noticia este municipio fue en septiembre de 2019, cuando el gobierno de Jimmy Morales decidió imponer un Estado de sitio para 22 municipios, incluyendo San Luis.

Según un documento de la PNC, al llegar junto a una fiscal del Ministerio Público (MP), técnicos de escena del crimen y agentes de investigación criminal, las autoridades comunitarias les dijeron que “la comunidad no les autorizaba la entrada” para realizar la diligencia de levantamiento del cadáver y que se encargarían de enterrarle. Ante esto decidieron retirarse, pero volvieron pasadas las dos de la tarde. Para entonces entraron y encontraron el cuerpo de Domingo Choc tirado “en el corredor de una casa que está en la orilla de la calle frente al campo de fútbol”, también encontraron un gorro pasamontaña negro y un pedazo de lazo de nylon de colores.

Según la investigación preliminar de la PNC la gente les dijo que el 5 de junio por la noche, lo estaban vigilando ya que sospechaban de él, y lo sorprendieron “haciendo actos de hechicería” frente al panteón de la persona que murió en el hospital y que por esa razón lo retuvieron y lo asesinaron. Sin embargo algunas personas aseguran que se encontraba en la casa de un familiar, cuando lo llegaron a buscar.

Esta persona fue quien acusó, difamó y participó en el asesinato de don Domingo Choc Che en San Luis #Petén. Ante la entrevista de @NoticiasPeten aceptó ser uno de los autores intelectuales y materiales de este crimen. #JusticiaDomingoChoc pic.twitter.com/KeCEgKu4Zn— PrensaComunitaria (@PrensaComunitar) June 9, 2020

Ovidio Ramírez Chub al ser detenido fue uno de los que difamó, retuvo y participo del asesinato de Domingo Choc Che tras culparlo de la enfermedad y fallecimiento de su padre, por supuestos actos de hechicería.

Pese a los esfuerzos de reconstrucción del tejido social, los años después de la guerra, en las comunidades empezaron a sufrir una serie de problemáticas que se sobrepusieron a las dinámicas sociales ya debilitadas, algunas herencia de la contrainsurgencia usadas para controlar a la población; otras relacionadas con nuevas formas de enriquecimiento ilícito. San Luis es entrada de drogas hacia el departamento y es territorio de influencia de narcos, según el informe Grupos de poder en Petén: territorios, política y negocios, publicado en el 2011.

En este informe se hace referencia a estructuras de “limpieza social” existentes en este municipio asociados a ex paramilitares y/o grupos criminales de alcance nacional, que se han dedicado a asesinar a jóvenes supuestamente vinculados a maras y a otras personas. Las actividades de control económico están asociadas a ganaderos tradicionales y palma de aceite. En el municipio hay un destacamento militar y solo en la aldea Chimay hay al menos cinco iglesias entre católicas, carismáticas y evangélicas.

Carlos Morán Ical pocomchi´ investigador de la cultura maya, psicólogo y también Ajq’ij explica el rol de los aj Ilonel como Domingo Choc:

“Un Aj Ilonel es la persona, dentro del modelo de medicina maya, que tiene un don, que le permite ser quien resguarda la salud de las personas y de la familia. Es quien tiene el conocimiento de las plantas, de los ciclos lunares y conocen la época de identificación, recolección y preparado de plantas medicinales. Su función y rol comunitario es resguardar a la comunidad, es un personaje de respeto que si se requiere su consejo lo puede facilitar ya sea a personas o a las familias”.

Todo esto lo desconocían los perpetradores de su muerte o el miedo que provoca el desconocimiento, sumado a la influencia de religiones conservadoras y fundamentalistas que logran distanciar a la gente de su propio ser.

Tres días después de este crimen el MP detuvo después de un allanamiento en la aldea Chimay, a cuatro personas, ellas son Romelia Caal Chub, Mayly Pop Caal, Edin Arnoldo Pop Caal y Ovidio Ramírez Chub hijo del señor que murió en el hospital de enfermedad.

Voces que claman justicia y el camino hacia la verdad

La indignación no se ha hecho esperar, grupos organizados de autoridades ancestrales, guías espirituales, terapeutas mayas, académicos, embajadas exigen justicia. Las autoridades también han reaccionado, el Procurador de Derechos Humanos Jordán Rodas se han pronunciado exigiendo justicia y  abrieron un expediente. El presidente Alejandro Giammattei desde el sábado pidió al MP su colaboración para que los responsables sean llevados ante la justicia.

El cuerpo de Domingo Choc fue llevado al Instituto Nacional de Ciencias Forenses de Guatemala – INACIF y el MP por medio de la Fiscalía Municipal de Poptún en coordinación con la Fiscalía Distrital de Petén dijo que investiga el hecho. En la madrugada del 9 de junio llegó el ejército, la policía y el MP a realizar allanamientos y detenciones a la aldea Chimay.

¿Quién era Domingo Choc Che?

Domingo Choc dejó a 14 hijos, tenía más de veinte años de ser Aj Ilonel, una figura dentro del modelo médico maya, además era guía espiritual y científico. Dedicaba parte de su tiempo recorriendo lugares lejanos a Chimay, para encontrar las plantas con las que curaba. Las enfermedades que el abuelo Choc trataba eran físicas y espirituales como por ejemplo granos, manchas, derrames faciales y en todo el cuerpo, trataba los sustos, controlaba el embarazo y los flujos vaginales, y otras enfermedades que se puede tratar con plantas medicinales ancestrales, según lo dijo José Che, otro Aj Ilonel.

Domingo también trabajó con la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala ─ODHAG desde 1998 como promotor de salud mental durante casi 10 años, en un proyecto que inició en el Vicariato apostólico de Petén, después de que se publicara el Informe de la Recuperación de la Memoria Histórica. Su trabajo consistía en trabajar con personas sobrevivientes para sanar y tratar el dolor emocional y físico, por las secuelas de la guerra que se vivió en el país, esto incluía acompañamiento a exhumaciones y otras acciones integrales de salud mental.

Quienes lo conocieron recuerdan que comenzó su camino desde muy joven. En el año 2010 se encontró y conoció con los integrantes de ACGERS de Poptún, Petén, y llegó a ser parte de esta organización. El tata Domingo, como le llaman varias personas “era un hombre muy comprometido con su cultura y asumió el rol de trascender, es decir de transmitir el conocimiento a las nuevas generaciones” recuerda Mónica Berger antropóloga sociocultural y compañera de trabajo.

Según cuentan varias personas estaba preocupado por la desaparición de los bosques y extinción de muchas de las plantas que él recuperaba con sus conocimientos. Además, es descrito por sus colegas científicos, como un puente para que se reconozca la medicina, la botánica y la fitoterapia maya como ciencia.

En su casa mantenía un altar maya, donde atendía a sus pacientes, al mismo tiempo rigurosamente registraba en un libro sus consultas, para tener un control de todas las enfermedades que trataba. Esta forma de sistematización y conocimiento para la Asociación de Concejos era muy importante, porque revela su gran conocimiento sobre el trabajo con las plantas medicinales al mismo tiempo que lo preserva. Domingo como los demás, salía a los bosques y recorría grandes distancias para identificar y nombrar las plantas con nombres científicos.

Foto: cortesía Mónica Berger

La tarea silenciosa para que el sistema de conocimiento maya se reconozca como ciencia

Mónica Berger antropóloga sociocultural con un doctorado en Ciencias, es encargada de la Unidad de Antropología Médica del Centro de Estudios en Salud de la Universidad del Valle de Guatemala, fue la primera, después de su asesinato en nombrar la trayectoria y memoria de Domingo, hacía tres meses hicieron juntos un viaje de reconocimiento botánico de plantas de conocimiento ancestral.

Ella es coordinadora de dos proyectos de investigación con la Asociación de Concejos desde el año 2010 en los que se fueron abriendo caminos, a raíz de que las autoridades q´eqchi´ les pidiera apoyo para llevar el nivel de conocimiento maya ancestral y fuese reconocido como ciencia, explica Berger.

Domingo era parte de este grupo de trabajo, estaba dedicado a  documentar la medicina y fitoterapia maya con plantas tradicionales, en este proyecto recibieron estudiantes de intercambio y colaboraron con científicos europeos suizos e ingleses, desde la noción e que los sistemas de conocimientos son iguales y tienen el mismo valor, describe Mónica Berger.

El sueño de Choc y de la Asociación de Concejos era la creación de un vivero para medicina ancestral, que consistía en recuperar las plantas que están en peligro de extinción, debido a la quema de muchos bosques en Petén y otros lugares. Sobre esto Mónica Berger dice que “por eso les era difícil encontrar sus plantas, por el avance de los monocultivos, la ganadería y otras actividades, y que no se protegía el  territorio prístino donde está la farmacia natural de la madre tierra, y por eso estaba en este esfuerzo, estaba consciente que había que documentar.“

Tras ese sueño fue que Domingo en el año 2018 comenzó a trabajar en este proyecto. Él participaba en la identificación y recolección, ya que tenía mucho conocimiento sobre ellas, cuenta José Che secretario del Consejo. Carlos Morán Ajq’ij pocomchi´explica lo relevante del rol poíitico de Domingo Choc Che:

“Hay todo un proceso de apropiación de la cultura ya que además de que la reivindica, la investiga y la socializa, y ese rol es mal visto. Un Aj Ilonel como Domingo posiciona el conocimiento ancestral maya en el ámbito de la salud, en el ámbito espiritual y también en el ámbito científico, y sobre todo se vuelve un ente transmisor o formador de nuevas generaciones. El racismo y discriminación en los últimos 20 años se ha vuelto más extremo con la religión evangélica. Este rol es el que ha hecho de que fuese visto con malos ojos”.

El racismo estructural y los fundamentalismos religiosos la causa que subyace al crimen de Domingo Choc Che

Este crimen cometido contra el guía espiritual, abre el debate acerca del racismo, discriminación y la libertad de culto, responsabilidad del Estado. El Convenio 169 establece que es obligación de los Estados reconocer, proteger los valores y prácticas sociales, culturales, religiosos y espirituales propios de los pueblos indígenas.

A consideración de Domingo Hernández Ixcoy reconocido dirigente indígena, el racismo en nuestro país no esta superado y más bien es promovido por los grupos de poder y el Estado ha visto esto como algo normal y en algunos momentos es promotor:

“Esto es una cuestión de racismo, nos preocupa que los medios de comunicación tradicionales generalmente promueven esta situación. Este es un crimen promovido por el fanatismo religioso, que parte de la idea de superioridad de que la espiritualidad que profesan es mejor. Esto ocurre por toda la propaganda que se hizo en contra de la cosmovisión maya, de decir que son brujos, hechiceros”.

En esta misma línea Carlos Morán guía espiritual pocomchi´en su análisis plantea que “hay muchas formas y mecanismos de avasallar la cultura como en la guerra o en el abandono del estado en torno programas que pudieran apoyar acompañar procesos de reinvindación y de pemirtir la participación de pueblos mayas”. Y dice que lo ocurrido se debe a formas extremistas de la religion evangélica y que este no es un hecho aislado que se entremezcla con el racismo y discriminación.

También interpreta que algunas personas fundamentalistas no ven bien que otras se organicen, por la misma mala propaganda que existe sobre quien defiende sus derechos. “A partir de que se organizan como Consejos los portadores de dones o autoridades ancestrales en el ámbito comuntario en el caso de Domingo, no lo vieron bien”.

La abogada Jovita Tzul Tzul también vincula como causa de este crimen “el racismo estructural y el fundamentalismo religioso que se ha establecido dentro de las comunidades que se traduce en el rechazo a las formas de espiritualidad y medicina maya”.

En el campo de la salud desde hace mucho tiempo ha habido varias propuestas que plantean el reconocimiento y respeto hacia el trabajo de terapeutas indígenas, uno de ellos durante la gestión de la ministra de salud Lucrecia Hernández Mack, en donde se impulsó la propuesta, para que el primer nivel de atención en salud fuera incluyente con el modelo de medicina maya, y que atendiera más problemas de salud, con el fin de descongestionar el resto de la red de servicios. Esta propuesta provenía desde la sociedad civil incluyendo terapeutas mayas, académicos y oenegés.

La Organización Panamericana de la Salud define como terapeuta tradicional a la “persona reconocida por la propia comunidad en que vive, como competente para prestar atención de salud mediante empleo de productos vegetales, animales y minerales, y aplicación de algunos otros métodos de origen social, cultural y religioso, basados en los conocimientos, actitudes y creencias de la comunidad, en lo que respecta al bienestar físico, mental y social, y al origen de la enfermedad y la invalidez”.

La imposición de que las religiones de proveniencia judeocristiana son la única forma socialmente aceptada es un acto racista que se traduce en odio hacia los grupos que profesan otras formas de espiritualidad como la maya. Los diputados del Congreso de la República el 3 de marzo del 2020 recibieron una biblia con su nombre grabado en la portada y muchos de los que son parte del “pacto de corruptos” daban discursos casi prédicas sobre la moral y sobre dios.

El presidente Alejandro Giammattei usa como eslogan “dios bendiga a Guatemala” desde su campaña política hasta en sus acciones gubernamentales. Para la pandemia por covid-19 ha planteado ayunos y oración y ha propiciado reuniones con “sociedad civil” en donde excluyó al Procurador de Derechos Humanos y sí incluyó dentro de los invitados a uno de los pastores evangélicos más poderosos, Cash Luna de la Iglesia Casa de Dios y a monseñor Álvaro Ramazzini.

Esta mirada sobre los pueblos indígenas, su cosmovisión maya, espiritualidad y la medicina han sido causantes de crímenes, en este caso contra terapeutas y guías espirituales, por lo que el debate sobre racismo y discriminación sigue abierto. Hicimos un registro de al menos 20 de ellos que han sido asesinados en los últimos 16 años.

No.NombreMunicipioDepartamentoQue ocurrióFecha
1José Andrés LópezSan Juan AtitánHuehuetenangoEra agricultor y conocido también como un curandero tradicional. Caminaba por la calle principal en la entrada del municipio, fue víctima de un ataque directo por parte de dos desconocidos que le dispararon dos veces en la frente. Murió en el lugar. Según la hipótesis de la PNC, López habría hecho “hechizos malignos” hacia varias personas, por lo que los dos hombres decidieron matarlo.23/01/2020
2Bernardino Solval Morales (68 años)aldea El Progreso, San BernardinoSuchitepéquezSalió desde temprana hora de su vivienda, en Samayac, después de haber recibido una llamada en donde le solicitaban realizar la ceremonia en el área conocida como El Cerrito, en el trayecto, desconocidos le quitaron la vida.13/06/2017
3Sebastián Sajic Córdova  (Ixil, 70 años)San Juan CotzalQuichéEl crimen ocurrió en la localidad de Santa Avelina de Nebaj, donde los sujetos atacaron con machete al guía espiritual, era opositor a proyectos mineros. Además fue víctima del genocidio y se encontraba en la lucha de los originarios para que el dictador Efraín Ríos Montt pague por sus crímenes. 15/09/2015
4Carlos SaguayRabinalBaja VerapazLunes 12 de octubre 2015. A orillas del Río Sajcap, Rabinal Baja Verapaz. Fue localizado el cuerpo sin vida ya en estado de putrefacción del periodista y guía espiritual Carlos Saguay, de 36 años de edad.12/10/2015
5Benjamín Roderico Ic Co (q’eqchi) del “Consejo Maya de Petén Pop Batz”SayaxchéPeténVarios días antes del crimen,  él le dijo a su esposa que había sido amenazado de muerte en una parcela en el municipio de San Luis.11/03/2016
6Vicente Catarino Yaxón ChumilGaspar CulánSololáEra guía espiritual maya, y miembro del CUC desde 1990 en la región Gaspara Culán (Sololá). Fue atacado con arma de fuego por desconocidos, que se dieron a la fuga luego de huír. Vicente Yaxón tenía 55 años de edad e inició la lucha dentro del CUC en 1990.  25/02/2012
7Lisandro Guarcax SololáProfesor, guía espiritual, bailarín y artista rural de Sololá. Fue secuestrado camino a la escuela rural donde enseñaba en Chuacruz, Sololá. Su cuerpo fue encontrado con signos de tortura23/08/2010
8Antonio Pop Caal (q’eqchi 61 años)CobánAlta VerapazUn defensor de los derechos humanos secuestrado el 9 de octubre anterior y cuyo cadáver fue identificado, con evidentes muestras de haber sido víctima de disparos y tortura.18/12/2002
9Diego Xon SalazarSanto TomasChichicastenangoFue asesinado mientras preparaba la tierra para cultivarla en el Cantón Comanchaj.03/04/2003
10Cuatro guías espirituales. Tres sobrevivieron. ChisecAlta VerapazUno de ellos fue asesinado en un linchamiento22/04/2002
11Gerardo Cano Manuel (54 años)RabinalBaja VerapazFue asesinado con arma de fuego mientras realizaba una ceremonia Maya.02/05/2003
12Alberto Ical Choc (60 años)SayaxchéPeténFue acusado de practicar hechicería y un grupo lo intentó quemar, en la comunidad Santuario Sayaxché, Petén.22/09/2003
13Pedro Coc Bo (75 años)SayaxchéPeténFue acusado de practicar hechicería y un grupo lo intentó quemar, en la comunidad Santuario Sayaxché, Petén.22/09/2003
14Marcos SicalRabinalBaja VerapazDos desconocidos le dispararon.26/02/2002
15Antonio Mesía EsquinaSantiago AtitlánSololáFue asesinado con arma de fuego29/05/2004
16Nicolás JuchanSantiago AtitlánSololaFue asesinado con arma de fuego29/05/2004
17Marcos Ical PérezRabinalBaja VerapazAsesinado mientras trabajan en la localización y exhumación de restos de desaparecidos de la guerra.16/12/2002
18Manuel GarcíaZacualpaQuiché06/09/2002
19José Calel ChiticQuicheQuicheFue asesinado con arma de fuego.12/12/2003
20Juan Carlos TeniPanzósAlta VerapazFue asesinado por un grupo de pobladores porque no pudo curar a una persona que posteriormente falleció.17/06/2004

Fuente: Prensa Comunitaria, otros medios de comunicación, comunicados de organizaciones sociales y campesinas y la ODHAG.

Por Quimy de León
Prensa Comunitaria, km 169
Junio 9 de 2020
https://www.prensacomunitaria.org/cual-fue-la-causa-del-crimen-contra-domingo-choc-che-aj-ilonel2/

Quimy de León

Quimy de León Antes que todo de pueblo, hija de inmigrantes, trabajadora de la salud, historiadora e investigadora desde temas de derechos humanos y empresas, medio ambiente, género y justicia transicional. Amo la polémica, la fotografía, la ilustración, la cocina y viajar. Fundadora de Prensa Comunitaria y Ruda.

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Domigno Choc Che:
La crisis detrás de su cruel muerte

Participo con dolor del terrible linchamiento y quema del señor Domingo Choc Che. En la rápida e importante respuesta de la antropóloga Mónica Berger, se destaca que el señor Choc era un conocido guía espiritual q’eqchi’, sabio en el uso terapéutico de plantas y colaborador de proyectos universitarios. Mi intención con este escrito es proporcionar puntos de análisis en torno a su muerte y la actual crisis, de índole global

Ilustración: No-Ficción

La pandemia ha exacerbado crisis precedentes y ha puesto a temblar toda una noción de certidumbres (de género, de raza, de religión). La sectarización y fundamentalismo son expresiones ante la crisis actual, concebida como amenaza subyacente, expresadas como odio hacia el otro[1], ante lo peligroso. La demonización y ataque contra guías espirituales mayas –aj q’ij en kaqchikel, balbastix en ixil, mamín en akateko– ha sido recurrente en la historia estatal guatemalteca, tanto colonial como republicana.

A menos de un día del asesinato de Domingo Choc Che, es difícil brindar un examen exhaustivo de la particularidad de la aldea Chimay y la región de los departamentos de Petén e Izabal. Empero, es posible tener en cuenta la acumulación de conflicto histórico detrás de tal hecho, tanto en el inmediato precedente histórico de la guerra, sobre todo entre 1980-1982, como en su actual configuración.

1. Tierra y grupos armados en Petén, 2020.

Domingo Choc Che fue quemado en la aldea Chimay, en el municipio de San Luis, Petén. Esta región está caracterizada por la producción de subsistencia. Al igual que en el vecino municipio de Sayaxché, es grande la incertidumbre por los límites de las parcelas, tanto entre los pequeños propietarios como frente a las fincas nacionales. Sin embargo, en los últimos diez años, muchos parcelarios han tenido que vender sus tierras para solventar la necesidad de dinero[2]. La pobreza y exclusión es rampante en toda la región q’eqchi’.

De acuerdo a un censo realizado en 2011, el 75% de la población rural del Petén vivía en la pobreza, siendo en todo el país el departamento con menor cobertura de salud[3]. Una influencia tremenda en este proceso ha sido la manera como se ha constituido el territorio entre Petén, el norte de Alta Verapaz e Izabal. Es fundamental tener en cuenta el avance de la ganadería, la palma africana y, sobre todo, del narcotráfico. Es decir, la finca como articulación de la gran propiedad sigue estrujando las pequeñas comunidades agrarias de la región.

La investigación sobre el linchamiento del guía espiritual Domingo Choc, esperamos, mostrará las particularidades y móvil del crimen. Empero, es necesario entender que la población civil está en constante relación, miedo o prácticas asociadas a grupos armados, socializados en la guerra, tal como lo explica Regina Bateson sobre los patrulleros civiles en Guatemala[4]: “Los grupos armados no son sistemas cerrados: existen en relación con la población civil. Por lo tanto para comprender completamente la larga trayectoria de los grupos armados, es necesario no sólo evaluar la socialización del grupo armado, sino también la socialización concurrente de los civiles.”.   La militarización de una sociedad, sea privada o estatal, conlleva una paramilitarización de la sociedad civil, si lo queremos escribir en estos términos. La violencia en el sur de Petén y norte de la Verapaz ha repuntado en los últimos años.

El 14 de mayo de 2011, veintisiete jornaleros fueron masacrados en la finca Los Cocos, del municipio de La Libertad. Se atribuye la matanza a una disputa entre finqueros y narcotraficantes, sin mayor continuidad en las investigaciones. El 18 de septiembre de 2015 hombres armados disparan y matan al maestro q’eqchi’ Rigoberto Lima Choc, después de haber denunciado el envenenamiento del río La Pasión por la empresa REPSA (Reforestadora de Palma Africana). El 8 de junio de 2020, un día después de la muerte de Domingo Choc, desconocidos mataron a Alberto Cucul Choc, guardia forestal del área protegida Lachúa[5]. La presión por la tierra se abalanza sobre las endebles reservas naturales.

La ganadería y la palma africana, no sólo el narcotráfico, poseen bandas armadas para mantener la disciplina de los jornaleros y el silencio de la destrucción ecológica. Incluyendo la muerte del guía espiritual q’eqchi’, estos son sólo cuatro casos de violencia entre muchos otros en una región de creciente degradación ecológica, migración laboral y pobreza local. La expansión de las grandes fincas asfixia las parcelas de familias campesinas, tanto q’eqchi’es como mestizas[6]. Asistimos a un escenario de acumulación de tierra y pauperización social en gran escala en Alta Verapaz, Petén e Izabal.

«La demonización y ataque contra guías espirituales mayas –aj q’ij en kaqchikel, balbastix en ixil, mamín en akateko– ha sido recurrente en la historia estatal guatemalteca, tanto colonial como republicana». 

2. El fanatismo y la coronacrisis, ¿es sólo un fenómeno aldeano?

Es dentro de este contexto de despojos y narcotráfico que se desata la pandemia del coronavirus en Guatemala. Si bien la siguiente reflexión puede que no esté directamente relacionada con la muerte de Domingo Choc, parece importante tenerla en cuenta por el ambiente de miedo ante la expansión del coronavirus y las medidas estatales. El presidente actual, Alejandro Giammattei, realizó una cuarentena parcial desde la cual se permitió continuar la producción de palma africana, caña de azúcar, minería y maquilas.

A esto se añade la presión del CACIF (Comité de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras) y de grupos de veteranos militares (Fundación contra el Terrorismo) por la inmediata apertura económica. El toque de queda afectó mayoritariamente a la población pobre urbana y campesina,  junto a la comercialización de sus productos agrícolas. En cambio, la policía permitió la circulación mercantil de grandes capitales como la Cevecería Centroamericana o Coca-Cola. Las autoridades comunales de Sololá, tras un fin de semana de cosechas perdidas, prohibieron en sus municipios la circulación diferenciada de mercancías del gran capital.

En los pueblos y aldeas del interior, la noticia de deportados con coronavirus ha creado movilizaciones diversas, algunas de control consensuado y ayuda comunitaria, otras de índole coercitivo. El gobierno no tuvo una postura firme y comprensiva respecto los deportados por la administración Trump. Respecto el sistema de salud, el hospital Roosevelt y el hospital temporal en el Parque de la Industria están rebasados, sin insumos. En sus informes de cadena nacional, Giammattei enfrentó la crisis con frases religiosas como “Dios bendiga a Guatemala” o llamando a la “oración y el ayuno”.

El fenómeno religioso es, de nuevo, parte de una retórica para mediar la crisis ética de las clases gobernantes. En Casa Presidencial, el presidente Giammattei ha invitado al pastor Cash Luna (Casa de Dios) y a monseñor Álvaro Ramazzini (iglesia católica). No obstante, en ningún momento el Gobierno de Guatemala convocó a las autoridades comunales indígenas del país para implementar medidas de prevención. No es que el Estado desprecie solamente los conocimientos y prácticas indígenas mayas, o no los tenga en cuenta, más bien históricamente las ha atacado, perseguido y quemado.

¿Debería extrañar que los grupos recalcitrantes en la sociedad, de variopintos fundamentalismos, persigan como diabólicas las prácticas y cosmovisiones indígenas no-idénticas a su sistema capitalista de castas? Detrás de la quema del abuelo Domingo Choc Che hay un trenzado de persecución indígena, no solamente atrás en la Colonia, sino en el plan original falangista de Acción Católica de perseguir la costumbre maya durante 1950[7], o más recientemente, la campaña del Estado guatemalteco contra miles de líderes espirituales aldeanos durante las campañas contrainsurgentes entre 1980 y 1983.

3. La muerte del mamín de Chimbán, 1981.

El fundamentalismo neopentecostal, como la creciente ola de catolicismo conservador en Guatemala, tiene sus bases en la reimposición del orden oligarca promovido desde 1982 bajo la dictadura del General Efraín Ríos Montt[8]. El móvil de la religión, institucional o no, es sólo parte de un conflicto que involucra generalmente una crisis más amplia de las relaciones sociales. La práctica espiritual indígena no es peligrosa solo porque signifique otro credo, en términos liberales, sino porque históricamente ha expresado una colectividad que piensa por sí misma, la vida desde una tradición que rebasa por mucho el influjo de la religión colonial.

Su fuerza es que puede contener la práctica autonómica que hable o refiera otras posibilidades de sociedad, una memoria de los ancestros y de los cerros. Otro mundo ya presente en este mismo. El historiador David McCreery relata cómo los zahorines q’anjobales de Aguacatán utilizaban sus saberes para defender a su comunidad de la explotación bajo los mandamientos en las fincas de café[9]. Entre las guamiles de la finca los zahorines podían silenciar los ladridos de los perros, guiar a sus aldeanos y, una vez en el pueblo, presentar una denuncia formal contra los habilitadores ladinos en la municipalidad. Tampoco hay que idealizar, en otras ocasiones la cofradía podía aliarse al poder finquero ladino y explotar al común del pueblo. Sin embargo, la cofradía y la costumbre podían movilizar la insubordinación frente las dictaduras. Así sucedió en Nebaj cuando los Principales se negaron a prestar el trabajo forzado de los ixiles bajo orden del General Jorge Ubico, el 21 de junio de 1936. Pero incluso en ciertas ocasiones el aj q’ij podía ser un elemento temido por los líderes de las cofradías, para los curas modernistas o los pastores evangélicos. Su diferenciación histórica es crucial en cada momento.

muerte de guía
Aldeanos muestran el lugar donde el Ejército de Guatemala mató al mamín Torol. Foto: Sergio Palencia.

El guía espiritual es un líder social con una memoria distinta de la naturaleza, de los ancestros y de sus luchas. Por eso el carácter anárquico con el que se les representa estatalmente o desde las religiones institucionales pro-estatales. En el sur de África, los mhondoro u hombres-león estuvieron al pie de la Rebelión contra el colonialismo inglés de Rodesia, como en los alzamientos guerrilleros de Zimbabwe durante la década de 1970. En el norte de Huehuetenango, Guatemala, la guerra adquirió el carácter de enfrentamiento religioso asociado a los bandos en conflicto. Andrés Juan Félix era el alcalde rezador de la aldea Chimbán, en San Miguel Acatán. Conocido como Antil Torol[10], era un importante líder espiritual y comunal de las aldeas akatekas. En diciembre de 1980 decidió apoyar la rebelión en marcha y finalizar un siglo de explotación de las fincas agroexportadoras. 

Como líder social y espiritual, fue parte de un masivo apoyo aldeano en toda la región. La Inteligencia del Ejército de Guatemala se enteró de esto y lanzó una campaña contra las aldeas de Coyá y Chimbán, donde residía. El 19 de julio de 1981[11], soldados lo capturaron y cortaron sus brazos y piernas, enviándolos a varias aldeas como castigo ejemplar[12]. En ese municipio se persiguió férreamente a los practicantes de la espiritualidad akateka (asociada a la rebelión) y se promovieron las iglesias evangélicas, bastante fuertes hasta el presente[13].

La reimposición del orden sobre los sublevados y sublevadas tomó tintes religiosos, raciales, de género y sexualidad[14].  El fenómeno religioso de la violencia expresa, pues, divisiones más profundas que hace falta tener en cuenta. De lo contrario, la reproducción de versiones simplificadas, sensacionalistas, sólo aúnan para generar más prejuicio y división con las comunidades indígenas. ¿Qué aprender del pasado, de la guerra que vivimos en Guatemala? Al respecto, una observación importante de Ricardo Falla: “La diversidad de religión, probablemente, apunta a oposiciones más profundas y anteriores.” (p. 174).

La muerte del señor Domingo Choc Che deberá ser minuciosamente investigada. ¿Cuáles son los diversos niveles –históricos, sociales, antropológicos– de su linchamiento en la aldea Chimay? ¿Cómo están experimentando la crisis del capital –falta de trabajo, hambre, encierro, corrupción– las aldeas del país? Tres puntos son necesarios a tener en cuenta mientras tanto. Uno, el acto barbárico de la quema de Choc es parte de una formación social fundada desde el terror. Dos, el Estado, las relaciones mercantiles y los grupos armados son escuelas de socialización, como las iglesias. Tres, los que se consideran a sí mismos civilizadores han sido –en varias partes del mundo– quienes han dado origen a sistemas de barbarie.

El llamado a fortalecer el diálogo comunitario, respuestas colectivas a la crisis por sobre las diferencias, debe ser un objetivo primordial en los meses y años que se avecinan. El Estado, más que la solución o su disputa, es lo que tendrá que enfrentar el género humano si quiere sobrevivir y construir sociedades alternativas. En el herbario de nuestra memoria, Domingo Choc Che y vidas como las suyas auspician nuevas y muchas veces insospechadas maneras para vivir más allá de los valores dominantes. Los gemelos del Popol Wuj, recordemos, volvieron a la vida para derrocar las fuerzas del miedo, la enfermedad y la muerte, de Xibalbá.

Sergio Palencia
No-Ficción
10 de junio de 2020

https://www.no-ficcion.com/project/domingo-choc-che-crisis-tras-su-muerte?fbclid=IwAR0XaiQkG6gj-C9cl4FE55zyPyKcAYkgNKbV9cDqATkok94up-VGYJsinB0

[1] Tanto Theodor W. Adorno (1975) como Erich Fromm (1975) estudian las raíces de la destructividad humana. Adorno enfatiza la violencia de la identidad, allí donde los grupos sociales al sentirse amenazados, extirpan con crudeza lo que les resulta no-idéntico, justificado por raza, credo, adscripción política. Fromm analiza con mayor detalle las tendencias fascistas en las masas nazis, apoyando líderes autoritarios tras la crisis de la década de 1920 durante la República de Weimar.  Véase: Adorno, T.W. (1975). Dialéctica negativa. España: Editorial Taurus. Fromm, Erich. (1973). Anatomía de la destructividad humana. México: Siglo XXI.
[2] “Por eso, con intención de conocer la situación en que se encuentran las parcelas, la Pastoral Social hizo un censo en 36 comunidades de Dolores, Poptún y San Luis, en el que encontró que el 30% de personas que tenían parcelas, ya las vendieron, aproximadamente 1,411 caballerías en total y estas personas al quedarse sin tierra posiblemente se fueron a áreas protegidas, porque conseguir otro pedazo de tierra está complicado.” Grandia, Liza. (2013). ¿Y pa’ dónde trabajar? Cómo es la tierra en Petén. Guatemala: Universidad de California-Davis, GIZ, pp.
[3] Instituto Nacional de Estadística. (2011). Pobreza y desarrollo: un enfoque departamental. Guatemala: Encuesta Nacional de Condiciones de Vida, pp. 30
[4]  “Los grupos armados no son sistemas cerrados: existen en relación con la población civil. Por lo tanto para comprender completamente la larga trayectoria de los grupos armados, es necesario no sólo evaluar la socialización del grupo armado, sino también la socialización concurrente de los civiles.” Bateson, R. (2017). The socialization of civilians and militia members: Evidence from Guatemala. Journal of Peace Research, 54(5), 634–647. https://doi.org/10.1177/0022343317721812. Traducción propia.
[5]  Pérez, Joel. “Desconocidos asesinan a guardarecursos del parque nacional Laguna de Lachuá”, Prensa Comunitaria, 8 de junio 2020. Disponible aquí.
[6] En un ensayo esclarecedor sobre la conflictividad agraria del Petén, la socióloga Laura Hurtado muestra la crisis de las comunidades q’eqchi’ frente al ataque de los Patrimonios Agrarios Colectivos, llevados a cabo por el Estado después de los Acuerdos de Paz de 1996. Véase: Hurtado, Laura. “Los programas de colonización y el Estado contrainsurgente en Guatemala,” LiminaR. Estudios Sociales y Humanísticos, vol.  XVII, núm. 2, julio-diciembre 2019, pp. 15-31. 
[7] Consúltese la formidable historización y análisis de Acción Católica en el pueblo tzutujil de Santiago Atitlán: Murga, Jorge. (2006). Iglesia Catolica, Movimiento Indigena y Lucha Revolucionaria: Santiago Atitlán. Guatemala: Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales, pp. 220.
[8] Véase el estudio: Garrard-Burnet, Virginia. (2011). Terror in the Land of the Holy Spirit. Guatemala Under General Ríos Montt, 1982-1983. EE.UU. Oxford University Press, pp. 288. Tal como los linchamientos de afroamericanos entre 1910 y 1930 tienen sus raíces en la crisis de los estados sureños desde 1860 del esclavismo, en el caso de Guatemala los linchamientos entre 2005 y 2020 están asociados a la lógica estatal que promovió las Patrullas de Autodefensa Civil como gobernabilidad contrainsurgente desde 1980. Sobre los linchamientos de afroamericanos, véase: Drake, S. C. and Cayton, H.R. (1945). “4. Race Riot and Aftermath” (pp. 65-76) in: Black Metropolis. A Study of Negro Life in a Northern City. Volume 1. USA: Harper Torchbooks, pp. 377
[9] McCreery, David. (1994). Rural Guatemala, 1760-1940. EE.UU. Stanford University Press, pp. 464.
[10]  Según recuerdan los aldeanos de Chimbán, Antil Torol era el nombre en akateko del líder espiritual en 1981. Información del trabajo de campo que realicé en San Miguel Acatán en diciembre 2011.
[11] Caso 6096 de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico. (1999). Guatemala. Memoria del silencio, tomo VII, Casos ilustrativos, anexo I. Guatemala: Unops, p. 425.
[12] El desmembramiento también fue usado como castigo contra líderes rebeldes, de índole mesiánica, como el reformador protestante Thomas Müntzer en la Guerra Campesina de Alemania en 1525 y contra el kuraka José Gabriel Tupac Amaru, en Cuzco, 1781. Consúltense los siguientes aportes historiográficos: Blickle, Peter. (1977/1981). The Revolution of 1525. The German Peasants’ War from a New Perspective. Baltimore: The Johns Hopkins University Press. Translated by Thomas Brady and Erik Midelfort, pp. 246.  Walker, Charles. (2019). “Justicia que manda hacer el Rey Católico”, en: La rebelión de Tupac Amaru. Lima: Instituto de Estudios Peruanos. Traducción por Óscar Hidalgo, pp. 346.
[13] Al norte, en San Mateo Ixtatán, muchos patrulleros civiles, practicantes de la entonces llamada costumbre, persiguieron a sus opositores locales. En esta ocasión, la subyacente crisis por la tierra, la adhesión comunal y el poder local se desataron violentamente desde una crisis agraria de gran envergadura. De acuerdo a Ricardo Falla, entre el 15 y el 16 de julio de 1982 los patrulleros civiles de la aldea Ixbajau, practicantes de la costumbre, mataron a once aldeanos de Yaca, varios de ellos niños y niñas. Ocho de ellos son macheteados por considerarlos simpatizantes de la guerrilla. Como vemos, la guerra propició divisiones locales reforzadas desde una guerra no sólo nacional, sino regional. Sobre la campaña contrainsurgente en Huehuetenango, véase: Falla, Ricardo. (2018). “Genocidio en Guatemala. Tribunal Permanente de los Pueblos, Madrid”, en: Las lógicas del genocidio guatemalteco. Volumen 6, Colección Al atardecer de la vida. Guatemala: Avancso, URL, EDUSAC, p. 168-174.
[14]  “Los agredidos son cuerpos frágiles, no son cuerpos guerreros. Por eso manifiestan tan bien, con su sufrimiento, la expresividad misma de la amenaza truculenta lanzada a toda la colectividad. Un mensaje de ilimitada capacidad violenta y de bajos umbrales de sensibilidad humana. En la acción para-estatal de estos grupos es todavía más crítica la necesidad de demostrar esa ausencia de límites en la ejecución de acciones crueles, ya que no se dispone de otros documentos o insignias que designen quién detenta la autoridad jurisdiccional.” Regato, Rita. (2014). Las nuevas formas de la guerra y el cuerpo de las mujeres. Puebla: Pezen el árbol, p. 23.

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