Javier Oteca, asesinado hoy por liberar la Madre Tierra

 

Con profundo dolor e indignación sentimos la frialdad de la muerte que sigue caminando a sus anchas por nuestro territorio, mientras la máscara de la paz se fija en todos los ámbitos para engañarnos. Hoy cometieron otro crimen contra la humanidad en Corinto Cauca, asesinando a Javier Oteca, liberador de la Madre Tierra comprometido con el cuidado y tejido de la vida contra la muerte que impone el capital. Así está pasando en todo Colombia, pero también en México, Honduras, Guatemala… siguen matando la humanidad, a la Madre Tierra y a sus defensores, que no caben ni  adaptan a la muerte que nos imponen. Así no Carajo!!!

Mientras el gobierno habla de paz, asesinan a liberador de la Madre Tierra

“Hacia la 1.40 pm del día 22 de marzo, fue asesinado en uno de los puntos de liberación de la Madre Tierra en Corinto, JAVIER OTECA de la comunidad de Santa Elena. Este hecho fue perpetrado por personal que labora en los ingenios azucareros, en la hacienda Miraflores, a escasos metros donde se encuentra el ejército y la policía nacional.

Para nadie es desconocido el alto riesgo en el que se encuentran los liberadores y liberadoras de la Madre Tierra. Desde que iniciaron este proceso han sido amenazados, señalados y perseguidos. Las autoridades tradicionales, han alertado y denunciado esta grave situación, sin que se hayan tomado medidas efectivas por parte de los organismos competentes.

En todas las mingas y trabajos comunitarios realizados en la dinámica de liberación de la Madre Tierra, se han presentado agresiones por parte del personal de las haciendas a los liberadores, como también ataque por parte de la fuerza pública, quienes en muchas ocasiones han agredido a los liberadores, han destruido sus cultivos, sus ranchos, les han disparado indiscriminadamente y ahora los asesinan.

La liberación de la Madre Tierra, además de ser un mandato ancestral es un derecho legítimo de las comunidades, que a pesar del dolor, el persecución y la muerte se mantendrán firmes en los puntos de liberación.

El gobierno nacional fue convocado al territorio ancestral de Corinto, en el marco de la asamblea del Plan de Vida Cxha Cxha Wala, para dialogar sobre el plan nacional de erradicación y sustitución de cultivos de uso ilícito, irrespetuosamente no hizo presencia y su respuesta una vez más, es la agresión y la muerte.

La autoridad tradicional de Corinto, convoca a todas las comunidades del territorio y demás cabildos a hacerse presente en el lugar de los hechos, para proceder con las acciones pertinentes.
Nos convocamos en liberación de la madre Tierra, todos sus hijos e hijas.” Dora Muñoz, comunera de Corinto

Escuchar audio de denuncia desde Corinto

 

2 thoughts on “Javier Oteca, asesinado hoy por liberar la Madre Tierra

  • 23 marzo, 2017 en 5:58 pm
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    No existimos

    1. No existimos. Históricamente se han destrozado las relaciones de los pueblos con sus tierras, con nuestros hermanos los árboles, con nuestras hermanas las estrellas, con el agua, con las semillas, con los símbolos más profundos de nuestra común existencia, con el silencio que escucha parir a la tierra.

    2. No existimos. Al destrozar las relaciones de los pueblos con sus tierras, han destrozado las palabras, las palabras con las que podíamos nombrar la vida, las conversaciones con el universo que podíamos enarbolar como una bandera, conversaciones invisibles como la órbita de los planetas.

    3. No existimos. Destrozadas las relaciones de los pueblos con sus tierras, destrozados los lenguajes por el estampido de las ametralladoras, destrozadas las palabras por el oficio mercenario de los estadistas y los legisladores, de los académicos y de los intelectuales de alquiler, las prácticas que le daban fundamento al diálogo del universo han muerto. No es posible separar la savia del árbol sin que todos los ciclos de la vida se destruyan, como no es posible separar las palabras de los pueblos porque la palabra es la savia de los pueblos, y la savia de los pueblos es parte del espíritu del Universo.

    4. No existimos. Porque nuestras historias son números en los bancos de datos; porque nuestras historias son acumuladas como números en el banco de las estadísticas, despojándonos de nuestras experiencias de vida, despojándonos del poder decir nuestra palabra, del poder hacer nuestra historia, del poder decidir nuestro destino, del poder hacer nuestras propias instituciones, nuestras propias economías, nuestras propias formas de justicia, nuestras propias formas de gobierno, nuestras propias formas sociales.

    5. No existimos. Como no existen condiciones para dialogar cuando la palabra única es la palabra que envenena la tierra, la palabra que hace de todas las formas de vida mercancía, la palabra del asesinato, la palabra que mata la alegría, la palabra que mata las consciencias. Las semillas son acribilladas por los tanques del pensamiento del desarrollo, por los tanques tecnológicos de las transnacionales, por los tanques y los escuadrones de muerte de las legislaciones. No puede existir un diálogo entre el cadáver y sus asesinos, entre la madre tierra y las “semillas” transgénicas, entre el agua y las “semillas” suicidas, entre la vida que fluye y la economía que mata. La palabra que se impone es la palabra genocida.

    6. No existimos. Porque el diálogo transforma y crea, porque el diálogo abre los corazones a los caminos de la esperanza, a la acción transformadora y creativa de todos los seres del universo. No hay acción transformadora sin lenguaje que sea tejido de relaciones de los pueblos con sus tierras; no hay acción transformadora sin las prácticas productivas de los pueblos que hacen que las palabras puedan nombrar la vida; no hay acción transformadora sin que la chacra y el surco sean la vía láctea de nuestra común existencia.

    7. No existimos. El autodenominado “proceso de paz” es el autorreconocimiento del poder terrorista del Estado, de la racionalidad de la barbarie de las clases en el poder, del poder terrorista del Estado de las transnacionales. Por eso siguen matando la vida.

    No existimos.

    Humberto Cárdenas Motta
    Desde la resistencia, a pesar del exilio, por la liberación de la Madre Tierra

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  • 24 marzo, 2017 en 1:34 am
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    También precisamente hace 27 años asesinaron vilmente a Bernardo Jaramillo, candidato presidencial de la Unión Patriótica. Sin embargo, el exterminio de dirigentes sociales, ambientalistas como de derechos humanos continúa. La carnicería no para. La extrema derecha ha dirigido su accionar contra toda expresión diferente y voces de marcha patriótica.

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