Ada Martí: «Personalidad…por lo que de nosotras debe nacer»

De ella no digo nada, no puedo. Que Ada Martí ausente y ausencia es -y que sea- un reclamo iracundo y perpetuo pero insoportable y exigente. Si encontramos a Ada Martí, si la conocemos, si nos estalla su presencia-vacío en la cotidiana exigencia de libertad, estaremos por fin en el camino de desafiarnos y liberarnos. No la presento, ni cuento de ella, que eso, encontrarla, es indispensable. Cataluña, Asturias, España, mundo libre, entre la etapa cronológica de 1914 a 1960 en el exilio y también 1936 a 1937, en la guerra por la libertad y contra ésta que tanto incomoda desafiando el manoseo de nuestras causas por burócratas y beneficiarios: F. E. Conciencias Libres. Incómoda Personalidad. Habrá quienes se atrevan a pensar que éste es un documento histórico de otras épocas y contextos: evadir los espejos y los desafíos: evasión de la personalidad.
¿Cómo Así? Contradicciones. Pueblos en Camino. Diciembre 24 de 2022 ERK

PERSONALIDAD

Una mujer – y una mujer bastante agradable, por cierto – habló, hace ya algún tiempo, en el mitin que el P.S.U.C. y la U.G. T. dieron en el Gran Price. Por qué me acuerdo ahora de ese, en los tiempos que vivimos, ya pretérito detalle, lo ignoro. Quizá – supongo yo – , por haberme tropezado, no ha mucho, con otra compañera también del P.S.U.C. y de la U.G.T., que en su conversación conmigo – que casi podríamos titular de amistosa polémica ideológica – , ha vertido, posiblemente sin darse cuenta, los mismos conceptos, los mismos tópicos, diría mejor, que la citada muchacha que, ya hace algún tiempo, habló en el Gran Price. Y eso, francamente, me parece detestable…

Cada vez que habla en público una mujer, sea o no del sector sindical o ideológico a que pertenezco, yo, que en el fondo, muy en el fondo de mi subconsciente, soy una ingenua, siento aletear ante mis ojos, hechos un tanto escépticos por las experiencias pasadas, la lucecita, cálida y pueril, de una ilusión. Tal vez, ésta… – me digo. Y, amorosamente, atolondradamente, acudo a oírla…

Pero casi siempre – conste que digo «casi» – , al finalizar el acto, llego a la conclusión, desagradabilísima para mí, de que aquella mujer, aquella compañera, en la que, momentáneamente, había puesto mis esperanzas, tampoco decía nada nuevo, por lo menos en labios femeninos, distinto, que, siquiera con iguales palabras, no hayan dicho los demás; algo que revele, apenas latente, una personalidad real, auténtica, y, sobre todo, femenina. Una personalidad no formada todavía, con aristas que suavizar, con rasgos faltos, aún, de la consistencia necesaria para ser considerados como definitivos, pero … personalidad al fin. Sino más, una posibilidad, aún cuando muchas posibilidades se anulen y desaparezcan al menor choque con la vida o con el sentimiento, ese adulador de personalidades que, paradójicamente, es quien desarrolla o fortalece, a menudo, al fundirla en su crisol inmenso, nuestra nativa personalidad.

Y sobre todo, femenina. Porque, eso es lo que importa: saber ser Mujer, siendo mujer. No, ya, como antaño, hembra. Nada más. Tales éramos, y cuales debemos ser. De hembras, mujeres. De esclavas, compañeras. De amantes, amigas, en el sentido más puro de la palabra. Por ellos, y por nosotras. Sobre todo, por ellos. No por los que ya son – no siempre lo bastante cultivados para comprenderlo – , sino por los que han de venir, y han de venir de nosotras. Tanto como de ellos, o más que de ellos. Siquiera por eso, por lo que de nosotras debe nacer, estamos obligadas a cultivar esa personalidad a la que antes aludía. Siquiera por eso, compañeras…

Ada Martí
Publicado en Mujeres Libres No. 10 Madrid
!936-37
en Ada Martí: Una Mujer Anarquista
Abel Paz (Pág. 225-227)

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