Frente a la guerra, de nuevo y con firmeza:¡No en nuestro nombre!

…y proponemos un camino compartido

En Colombia ya deberíamos saber que la paz la construimos colectivamente o nos hunden en un espiral de destrucción, dolor ymuerte. Perpetúan como lo necesitan esta guerra sin fin que necesitan para seguir negándonos y acumulando ganancias. Desde esta certeza, nos pronunciamos frente a las declaraciones leídas por Iván Márquez a nombre de las FARC-EP y a las reacciones y consecuencias de las mismas. Decimos: No más guerra en nuestro nombre y convocamos: Porque decir no basta, no sirve de nada. Hacemos público este pronunciamiento con urgencia a partir de las primeras adhesiones porque aspiramos a que la postura que plantea invita, provoca y convoca de manera abierta a quienes quieran sumarse -palabra y acción-  porque la comparten y se comprometen con su sentido fundamental a la resistencia, a la rebeldía y a la lucha. El espíritu que la inspira es el de la construcción amplia y colectiva en todos los ámbitos posibles. Por eso, no se trata de recoger firmas, sino que aspiramos a contribuir a que inspire y apoye esfuerzos encaminados a la organización y a la acción. A partir del sentido aquí planteado y del horizonte propuesto, deberá ser una Minga de Mingas la tarea colectiva por la paz, por la rebeldía, por la dignidad y la resistencia y superación de un orden injusto e intolerable la que nos inspire a sublevarnos, organizarnos, para hacer realidad con nuestro esfuerzo un país de pueblos sin dueños. Un país en paz. Por fin NUESTRO PAÍS.

Agosto 30 de2019

Enviar sus adhesiones a este correo: retomarelcaminocauca@gmail.com
Bienvenidos: Comentarios, reflexiones, reacciones, críticas, intercambios, propuestas y todo lo demás que haga falta …
y se les ocurra

  1. Entendemos, reconocemos como ciertas y válidas las razones, los hechos y argumentos que los obligan a pronunciarse frente a los incumplimientos y la traición al acuerdo de paz con las FARC-EP por parte del gobierno y del Estado Colombiano.
  2. Es razonable desde su perspectiva, que, en consecuencia, se resguarden y reagrupen como organización y que se planteen la resistencia y la lucha armada. Cualquiera que conoce a Colombia, su historia, sus élites, su estado, el mal llamado proceso de “paz” y el “post-conflicto” y todo lo que estos han implicado de manipulaciones, mentiras y crímenes, entiende la racionalidad de su postura y los argumentos en los que apoyan su decisión. Es razonable, comprensible, sí, pero también es equivocado.
  3. El Estado Colombiano y este gobierno en particular, quieren la guerra, la necesitan, la imponen, se benefician de ella y desde el comienzo de la negociación, pasando por la manipulación del referendo para ratificar los acuerdos, hasta el día de hoy bajo el gobierno Duque-Uribe han buscado servirse de la “paz” para la guerra y la ganancia y ahora, deshacerse de los acuerdos para profundizarla, justificarla y extenderla. El Estado colombiano, una vez más, y esta vez como nunca los habrá empujado a la guerra y será el único beneficiario de ésta.
  4. El Estado Colombiano fomenta, es cómplice, participa y se beneficia del narcotráfico. El narcotráfico es una estrategia integral de Estado y una política transnacional desde el poder del capital que estructura la fase actual del capitalismo y genera las dinámicas para la acumulación, la guerra, el despojo territorial y la guerra contra el narcotráfico. Tanto el tráfico como la guerra contra el mismo, son dos caras de la misma moneda, dos lados de la misma ecuación. El propósito estratégico del estado es extender el narcotráfico y la guerra contra el mismo en todas partes para así ir extendiendo el despojo, la expropiación, la explotación y las ganancias. El Estado quiere que ustedes le declaren la guerra para escalar el narcotráfico, el reclutamiento de quienes de este viven, por este someten y matan y con este se lucran. Mientras unos hacen esta guerra contra el narcotráfico para escalar así la guerra total contra los pueblos, otros hacen guerras con pretextos políticos para compartir las ganancias de este negocio. Lo sabemos. La evidencia y los hechos nos lo demuestran a diario. No nos lo contaron: lo sabemos, lo estamos viviendo. Todo esto va a escalarse con su declaración de guerra. Así lo espera y lo quiere el Estado.
  5. A ustedes les consta a partir de la negociación, el acuerdo y el postacuerdo que el pueblo colombiano, quienes hemos sufrido y vivido la guerra en especial, no queremos la guerra. Es la guerra del estado, la que quiere y promueve el estado contra los pueblos, contra Colombia. Así que hacer la guerra es inevitablemente hacerla de nuevo contra el pueblo colombiano, así no sea esta la intención manifiesta. Es un objetivo estratégico desde el poder y es lo único que se puede conseguir. El pueblo se los ha dicho a ustedes y al estado. Aquí y hoy, precisamente porque reconocemos la justicia de sus argumentos y la equivocación de su decisión lo reiteramos: NO QUEREMOS LA GUERRA.
  6. Para nadie es un secreto que la guerra en Colombia ha sido justamente una guerra contra los pueblos. Ustedes lo saben, lo han reconocido, han asumido su responsabilidad, han pedido perdón a algunas de sus víctimas. Saben que 7 de cada 10 víctimas fatales del conflicto armado fueron civiles no involucrados en el conflicto. Esta guerra contra el estado es una guerra contra los pueblos porque no son los pueblos los que la deciden. Los empujan a declararla para aprovecharse de esta. Lo vienen haciendo aún antes de esta decisión y con ella encuentran un pretexto aún más claro para proceder.
  7. Deben reconocer la profunda debilidad política de sus planteamientos y organización, hechos evidentes durante la negociación y el mal llamado posconflicto. La principal explicación de esta compleja debilidad política innegable es la dinámica de la guerra que suplanta por la vía del terror y de la fuerza a los pueblos y niega el derecho de todas y todos a asumirnos con autonomía y libertad como nuestro propio sujeto político, sujeto de nuestros sueños y vidas. El pueblo está harto de que unos pocos en armas impongan su verdad y su camino suplantándonos, negándonos, ordenándonos, juzgándonos y metiéndonos en el teatro del despojo, el terror y la muerte. Responder al terror del Estado con terror es negar al pueblo. NO EN NUESTRO NOMBRE. Hemos apoyado el fin del conflicto y los acuerdos de paz FARC-Estado para que por fin se nos reconociera nuestra voz y derechos, no para que se nos impusieran en su nombre desde arriba los proyectos inconsultos de nadie y menos para que con la continuación y profundización de la guerra nos volvieran a negar el derecho de existir, decidir, vivir, pensar y trazar nuestro destino. 

En consecuencia, y al reiterar nuestro reconocimiento a la verdad que señalan al presentar la evidencia de guerra y terror desde el Estado y el poder contra los pueblos, les reconocemos su derecho a la rebeldía, que es nuestro, a la legítima defensa, que es nuestro y a organizarse para construir otro país sin dueños, que es de todas y todos, no sólo de algunos.

Es un derecho del pueblo, no de ningún gremio, poder o actor armado o no.

Es nuestro derecho, ustedes incluidos, proponer, organizarnos y hacer el camino de nuestra liberación y paz.

A la falta de respeto del Estado por este nuestro derecho soberano, no le sirve para nada bueno su respuesta que les da el pretexto para aplastarnos.

El estado no es el pueblo colombiano, ni lo son quienes dominan y tienen el poder.

Ustedes saben que tampoco lo son ustedes.

Por respeto al país colectivo y sin dueños, no declaren la guerra contra nosotras y nosotros en nuestro nombre.

No les hemos autorizado, no la queremos, no la aceptamos.

Queremos decidir por nosotras y nosotros mismos. Por una vez, escuchen al pueblo.

Demuestren que sí había sinceridad en su compromiso con la transformación social y con la democracia y la libertad. Levantémosnos juntos bajo un proyecto colectivo y organizado, sin armas por la paz y la transformación y no por el poder.

Por eso, porque rechazamos que les hayan traicionado –y a nosotras y nosotros todas y todos- y que pretendan hacerlo en nuestro nombre, les llamamos a respetarnos, a ser coherentes con sus principios revolucionarios y a parar la guerra porque no la queremos, no queremos que se la den al estado para que nos someta.

Les proponemos; Les llamamos de inmediato a declarar una tregua indefinida durante la cual se comprometan a escuchar la voz y decisión de los movimientos sociales y de todos los actores que deseen organizarse de manera consciente, para decidir en un término definido (1 año), el camino a seguir para levantarnos contra el establecimiento y comprometernos con un camino consensuado para alcanzar la paz con autonomía y dignidad.

La paz de los pueblos sin dueños.

Que esta grave coyuntura, que esta sin salida nos lleve por fin a entender como pueblos que, o nos levantamos en unidad y con nuestra propia agenda y fuerza, o nos hundimos en el horror y la complicidad. Les llamamos a estar con nosotras y nosotros y no a suplantarnos y someternos como respuesta al estado.

No responder a este clamor y derecho soberano, sería someter los pueblos a la guerra del estado, una vez más, a nombre de la guerra contra el estado.

Escuchen al pueblo, no respondan a la guerra con más guerra.

NO caigan en la trampa del estado y luchemos juntxs por la paz verdadera. Así, con este gesto podrán apoyarnos y acompañarnos en el camino de exigirnos recíprocamente y sin vanguardias y mandos iluminados, el país de los pueblos sin dueños que tenemos que alcanzar. Esa es la única unidad posible. Las demás son órdenes y amenazas.

      Firmamos desde Colombia:

Movimiento Ríos Vivos

Corporación Regional Yareguíes -CRY- y el Grupo de Estudios Sociales, Extractivos y Ambientales del Magdalena Medio -GEAM

Movilización de Mujeres Negras por el Cuidado de la Vida y los Territorios Ancestrales

Consejo Regional Indígena del Cauca-CRIC, Cauca

Asociación de Cabildos Indígenas del norte del Cauca-ACIN, Cauca

Asociación de Cabildos Ukawesx Nasa Cxhab,Caldono, Cauca 

Autoridad Ancestral de Pioyá, Caldono

Proceso de Comunidades Negras -PCN

Pueblos en Camino

Escuela de Salud Pública de Univalle

La Colectiva Agraria Abya Yala

Comité de América Latina y el Caribe por la Defensa de los Derechos de las Mujeres

Fundación Educar de Ida y Vuelta, Quindío

Convergencia de saberes y acción territorial

Corporación Escuela para la Paz

Plataforma Departamental de Mujeres del Caquetá

Fundescor y Renacer del Putumayo

Fundación San Isidro de Boyacá

Anuc Cundinamarca

ANUC-UR

Mesa de Incidencia Política de Mujeres Rurales Colombianas

Fuerza de Mujeres Wayuu

Fundación Audiovisual Indígena Wayaakua

Chiguaco Cine

Organización de mujeres indígenas de Tierras entro UYWEXS GAITANA FIW

Somos Cauca

Agenda Ambiental en Movimiento

LabMedia.org – Latinoamérica

Yuri Sirleny Quintero Diputada del Putumayo, Red de Derechos Humanos Putumayo – Marcha Patriótica

Arturo Escobar

Jeison González, pueblo Embera Chamí

Fernando Durán, pueblo Embera Siapidara

Dolly Almeida, pueblo Ticuna

Héctor Mondragón Báez

Juan Guillermo Ferro

Axel Rojas, profesor universitario

Fabián Méndez MD PhD, Profesor titular, Coordinador Grupo GESP, Univalle

Yannia Sofía Garzón Valencia, Madre, Cuidadora de la Vida y Panafricanista

Noelia Campo Castro, pueblo Nasa

Harold Secue, pueblo Nasa

Abel Coicué, pueblo Nasa

Dora Muñoz Atillo, pueblo Nasa

Emmanuel Eduardo Rozental Klinger

Constanza Cuetia, pueblo Nasa

Mauricio Acosta Rangel

Enrique Ramírez, comunicador comunitario

Vilma Rocío Almendra Quiguanàs, Nasa-Misak

Luz Marina Quiguanás Conda, pueblo Nasa

Giovanny Monroy Quecan, Indígena Mhuysqa de la comunidad de Fonquetá y Cerca de piedra

Lina Álvarez, investigadora Universidad católica de Lovaina, Filosofía

María Isabel Giraldo Velásquez, Fundación HijuePacha FestiArte

Jorge Mauricio Escobar Sarria, Profesor Universidad Autónoma de Occidente, Cali

Malely Linares Sánchez. Doctorante en Estudios Latinoamericanos. Universidad Nacional Autónoma de México.

Patricia Botero, Centro de estudios independientes color tierra, la Campaña hacia otro pazíficoposible y el Tejido de Colectivos-Unitierra, Caldas y suroccidente colombiano.

John Agudelo – Universidad de Antioquia

Camila Rodríguez, Convergencia de Saberes y Acción Territorial

Ingrid Carolina Serrate

Irene Vélez-Torres, PhD Political Geography, University of Copenhagen, Profesora Titular, Universidad del Valle

Diana Cristina Fernández Muñoz, Colectivo Somos Cauca

Ricardo Gómez, Docente, artista e investigador, Medellín

Mario Alejandro Pérez Rincón, Profesor Universidad del Valle – Instituto CINARA

Jairo Rivera Morales. Librepensador. Activista permanente por la paz con Justicia Social. Catedrático. Ex-senador de la República

Ana Jimena Pay, Consejera de Mujer, Familia y Generación de la UNIPA

Hernando Gómez Serrano

Dora María Yagarí

Abadio Green Scotel

Gladys Quiguanás

Ana Cecilia Dagua

Diana Karina Sánchez

Luis Gabriel Duquino

Diego Jaramillo Salgado

Cristhian Barragán Falla, Periodista independiente – Colombia

Camilo Salazar Ortega, Pasto, Nariño

Carlos Andrés Duque Acosta, Ph. D. (c), Co-líder Grupo de Filosofía Latinoamericana & Decolonialidad, Univalle

Adriana Marìa Henao Gaviria, Zona urbana Envigado, Antioquia

Mauricio Correa Vásquez, de Medellín

Roseli Finscue Chavaco, Programa Mujeres CRIC

Henry Barco Melo, Educador del Municipio de Pasto

La kolumbienkampagne Berlin, Alemania 

Nicoletta Crocella, Italia

Apoyo Internacional:

Nodo de Derechos Humanos, Puebla, México

Yasunidos Guapondelig

Rete italiana di solidarietà Colombia vive! Onlus, Italia

Associazione Jambo, commercio equo di Fidenza, Italia

Comitato Piazza Carlo Giuliani, Genova, Italia

Reds- Red solidaridad para la transformación social, España

Red Europea de solidaridad con Colombia, España

Organización “Burgos con Colombia”, España

La Memoria del Jaguar – Radio Contrabanda (Barcelona)

Centro de Medios Independentes de Tefé

Associação Cultural dos Povos da Amazônia

TeiAtivista – Brasil

La Universidad de la Tierra en Puebla, México

Colectivo Utopía Puebla, Mèxico

En cortito que’s pa’ largo, México

CASA, Colombia Action Solidarity Alliance, Toronto, Canada

Observatorio de Ecología Política de Venezuela

XX1 Solidario, Rivas, España

Hugo Blanco Galdos, Perú

Óscar Olivera, Guerreros del Agua, Bolivia

Tomas Astelarra, Argentina, periodista.

Yaku Pérez Guartambel, Ecuador

Justin Podur, Associate Professor, York University, Canadá

Catherine Walsh, Ecuador

Rafael Sandoval, México

Juan Wahren, docente e investigador, Universidad de Buenos Aires

Vanda Ianowski, docente Universidad Nacional del Comahue

Raúl Zibechi

Pàvel Lòpez, Associate Researcher, CIDES-UMSA / CEJIS, Bolivia

Sergio Tischler, México

Alejandra Guillén, periodista independiente, México

Juan Carlos La Rosa Velazco, Venezuela

Sofía La Rosa Jiménez, Venezuela

Robzayda Marcos Vera, Venezuela

Paola Maldonado Tobar, geógrafa ecuatoriana

Nataly Torres, Colectivo Yasunidos Guapondelig de Cuenca Ecuador

Carolina Vallejo, Colectivo Yasunidos Guapondelig de Cuenca Ecuador

Paola Granizo, Colectivo Yasunidos Guapondelig de Cuenca Ecuador

David Fajardo, Colectivo Yasunidos Guapondelig de Cuenca Ecuador

Cecilia Molina, Colectivo Yasunidos Guapondelig de Cuenca Ecuador

Erick Jara, Colectivo Yasunidos Guapondelig de Cuenca Ecuador

Carlos Quizphe, Colectivo Yasunidos Guapondelig de Cuenca Ecuador

Carlos Bacancela, Colectivo Yasunidos Guapondelig de Cuenca Ecuador

Beatrìz Amor, 8M LA COSTA, APDH LA COSTA, Argentina

Jorge Armando Gómez – Defensor de derechos colectivos- Ejido Tila, Chiapas

Aldo Zanchetta, Italia

Brunella Fatarella, Italia

John Gibler, México

Panagiotis Doulos, Grecia

Edith González Cruz, México

Simone Ferrari, Italia

Tommaso Guadagni, Italia

Luis Escribano Reinosa, España

Alfredo Seguel, Radio Minga y Territorios Comunicaciones, Ngulumapu- Chile

Dr. Fernando Huesca Ramón (Benemérita Universidad Autómoma de Puebla), México

Angelo Madson – Instituto Idade Mídia (Comunicação para Cidadania), Brasil

Otto Ramos – Mídia Ninja, Brasil

Thomas Moore, antropólogo, Puerto Maldonado, Perú

Elisa Frediani, Italia

Colectiva Pensaré Cartóneras, Chiapas, México

Patrícia Ríos Brandi, Brasil

Cristina Cucurí, de Ecuador

Manuel Martínez Camarillo, Profr. Investigador de la Facultad de Psicología de la BUAP, Mèxico

Raquel Neyra, Investigadora, Economía ecológica, Perú

Vincenzo Robustelli, Milano Italia

Claudio Romanini, Roma, Italia

Rene Olvera Salinas, México

Lluvia Cervantes Contreras, México

Begoña Dorronsoro, Euskal Herria

Martha Blandon, Toronto, Canadá

Dana Bentley, Toronto, Canadá

Ana Claudeise Silva do Nascimento, doutora em Sociologia, professora universitária e militante socioambiental na Amazônia brasileira

Maria Teresa Messidoro, Associazione Lisangà culture in movimento Italia

Francesco Biagi – investigador de «sociologia urbana», Pisa (Italia)

Evgenia Michalopoulou, Grecia

Stavros Stavrides, Grecia

Nikoleta Sofou, Grecia

Chara Tzouma, Grecia

Zoe Stavridi, Grecia

Matoula Papadimitriou, Grecia

Pantelis Pavlopoulos, Grecia

Adele Cozzi, Camminar domandando, Italia

Sagrario Anta Martínez, España

Rubén Martin, periodista, México

Daniele Barbieri, Bologna-Italia

Verdiani Andrea, Italia

David Lifodi – Italia

Alfonso García Vela, profesor de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.BUAP, México

Tommaso Cornali, enfermero, Francia

Maria Pia Corpaci, Italia

Katerina Nasioka, Grecia

Marios Panierakis, Grecia

Victoria Santoyo, Italia

Roberto Giardelli, Red Italiana de Solidaridad Colombia Vive!

Mandeep Dillon, Guerrero, México

Núria Pàmies Martorell. Barcelona

Franco Ranieri Santi, Italia

Norma Bertullacelli, Genova, Italia

Vito Capano Genova, Italia

Mariagrazia Bianchini, Italia

Graziella Merlatti, Italia

Marino Bruno, Genova, Italia

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Traducción a italiano

Di-fronte-alla-guerra

Traducción a francés

Face-à-la-guerre-qui-menace-fermement-encore-une-fois-nous-disons-non

Traducción a portugués

Enfrentando-a-guerra

5 comentarios en “Frente a la guerra, de nuevo y con firmeza:¡No en nuestro nombre!

  • el 31 agosto, 2019 a las 12:26 am
    Permalink

    Me adhiero plenamente.

    Respuesta
  • el 31 agosto, 2019 a las 2:02 am
    Permalink

    Razonable y contundente exigencia. No en nuestro nombre es un título oportuno y claro: no nos representa ni este gobierno ni las disidencias.

    Respuesta
  • el 31 agosto, 2019 a las 12:50 pm
    Permalink

    No mas guerra! Estamos cansados, estamos hastiados. Nuevas generaciones merecen otra oportunidad!

    Respuesta
  • el 31 agosto, 2019 a las 12:58 pm
    Permalink

    Las noticias de hoy nos llenan de dolor a todos aquellos que le hemos apostado al proyecto de la paz. Sin embargo debemos recordar que de nada sirve llenarnos de odio y rencor, ya que esto solo nos nubla la vista y no nos permite ver los verdaderos objetivos y logros ya alcanzados por la paz.
    Los sucesos de hoy, aunque una pequeña derrota al proyecto de la paz, también nos dejan una importante lección; si realmente queremos una paz larga y duradera no podemos permitir que este proyecto quede solo en manos de un grupo o partido político. La paz nos pertenece a todos los colombianos y no a los gobiernos de paso que sólo han visto en ella una oportunidad para lucrarse.
    Como país tenemos una deuda histórica con las regiones más golpeadas por el conflicto, y esta no es una deuda económica, es una deuda moral, sobre el compromiso que tenemos para la construcción de la paz. Por eso está en nuestras manos garantizar que la paz se siga llevando adelante, y lograr que este proyecto pase de ser algo más que un acuerdo en el papel y se convierta en una filosofía de vida, en una filosofía de paz. No podemos permitir que todo lo que se ha construido y logrado con tanto esfuerzo se vea amenazado por la falta de voluntad política de un gobierno que nunca creyó ni ha creído en el proyecto de la paz.
    La paz es un proyecto que debe trascender a lo político y a lo institucional, la paz debe construirse desde el individuo, porque la paz, a pesar de todo, es una cualidad humana y no podemos dejar que eso se vea opacado por el humo y el odio de la guerra.
    Como ciudadanos no nos queda otra alternativa que construir paz desde el arte, la cultura, la ciencia, la música, las letras, la danza y los procesos comunitarios y de organizaciones sociales. Ya que estas son las mejores manifestaciones de nuestra condición humana y por lo tanto las únicas que puede realmente expresar el deseo que tenemos como sociedad de conquistar la paz.
    Para los que creemos en la paz, nuestra esperanza sigue intacta. Porque la voluntad de la paz siempre se impondrá sobre el deseo de los violentos.
    Para la guerra nada…»

    Respuesta
  • el 1 septiembre, 2019 a las 3:07 pm
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    En nombre de Reconectando, laboratorios de verdad y reconciliacion en el vientre de la Madre Tierra: Inmenso respeto por la resistencia, la sabiduria, los sacrificios que han puesto nuestros pueblos indigenas, afro, campesino… nos sentimos muy solidarios con ustedes!

    Respuesta

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