Venezuela: apagón e incendio humanitario. El pueblo sufre y los vampiros exigen su botín de sangre.

El «capitalismo de desastre» no es sólo un negocio que genera lucro. Un gremio que mueve recursos y que se regodea como los «vampiros frente a la charca de sangre«. Es también un dispositivo político que genera propaganda y explota, exagera o fabrica hechos para alcanzar objetivos estratégicos a partir del desastre. Venezuela es un botín sin par para este gremio que se regodea en el sufrimiento. Los más cínicos se apropian del dolor, del hambre, del sufrimiento, para respaldar sus argucias que, obviamente, no sólo no van a resolver la desolación de la crisis sino que la van a empeorar. Contra Venezuela, con la máscara de una guerra civil y a nombre de quienes serán sus víctimas y perpetradores para los cínicos que la promueven y se benefician, avanza una guerra entre potencias cuyo sentido fundamental es activar ganancias, realizar una ingeniería demográfica y apropiarse de territorios y recursos desde Venezuela y por todo el continente. Esta perspectiva queda cada vez más a la vista para quien decida verla en los hechos.
Primero está el incidente de la «ayuda humanitaria» y los camiones «quemados por Maduro» según lo aseveraron Bolton, Pompeo y su más fiel y sumiso servidor, Iván Duque y luego, el reciente apagón de 72 horas que, según Maduro, fue consecuencia de un ataque cibernético imperialista internacional, mientras que Bolton y Pompeo se regodeaban felices con la catástrofe que esto ha generado: sobre la calamidad en curso, no había electricidad, ni agua, ni combustibles, ni comunicaciones, ni transporte y en los hospitales la gente se murió como consecuencia de esto que tanto alegró a los vampiros del norte. Pues acá van dos artículos actuales.
Uno de Izquierda Diario que describe la calamidad del apagón de 72 horas y empieza a señalar sus consecuencias (hay informes no confirmados, pero confiables de cientos de muertes de recién nacidos, pacientes en diálisis, pacientes con cáncer y otros). Todo parece indicar que no hubo tal ciber ataque. El abandono y la negligencia encubiertos con discursos anti-imperialistas, parecen haber sido la causa de este, como de muchos otros desastres y miserias. Según un informe de hoy: «(Caracas 10 de marzo de 2019). En opinión de Provea la mezcla de falta de mantenimiento, irregularidades administrativas y desprofesionalización de su gestión habrían sido las causantes del apagón del sistema eléctrico, ocurrido en todo el país desde el jueves 7 de marzo. Desde hace varios años se ha denunciado las constantes interrupciones del servicio eléctrico, tanto por especialistas, trabajadores del sector, ONG y las propias comunidades afectadas, cuyas consecuencias se han incluido en los informes de los diferentes organismos internacionales con responsabilidad en derechos humanos. La respuesta de Nicolás Maduro ha sido insuficiente y podría agravar sus consecuencias.«Siendo así, Maduro y su gente, aprovechan la catástrofe que causaron para reclutar apoyo. 
Otro del New York Times, que incluye un video y demuestra que el ataque a los camiones con la ayuda humanitaria fue causado por los propios opositores al gobierno y aprovechado por Duque y el imperio para señalar y mentir. No fue esta la única mentira. Desde el «ombligo del monstruo» hoy mismo, se destapan las falsedades.
Este juego letal que se alimenta de la muerte y del sufrimiento para generar una guerra, poder y ganancias es repugnante y queda a la vista. Como se lee en el texto de Izquierda Diario «El pueblo no puede quedar a expensas de las versiones totalmente interesadas, para sus propios objetivos políticos, del gobierno nacional o de la oposición digitada desde Washington.» …y el pueblo está a expensas de las versiones interesadas y asesinas. Una y otra se deleitan explotando y causando miseria; mintiendo. Una y otra niegan al pueblo. No dejarse reclutar es lo que reclama esta evidencia. La ayuda humanitaria es la que los pueblos conscientes le dan a los pueblos y la salida de Venezuela y del Continente es la «Emergencia del Nosotrxs«, para que no puedan seguir explotando el desangre los vampiros ni meternos en una guerra para que ganen ellos y nos matemos nosotrxs. ¿Dónde Estamos? En Tiempo Real. Pueblos en Camino.

MEGA APAGÓN NACIONAL

Lo que van dejando casi 72 horas de colapso del sistema eléctrico en todo el país

Ya suman tres días sin que el gobierno logre restablecer de manera estable el servicio eléctrico y el de agua. Hospitales y enfermos afectados. Se profundiza del drama social que vive en el país.

Poco antes de las 5 de la tarde del jueves 07 el país se vio afectado por un drástico “apagón” que aún continúa sin superarse, afectando también la distribución de agua, de gasolina, los servicios de metro, así como el funcionamiento de centros de salud, locales de distribución de víveres, la telefonía celular, los servicios bancarios e incluso parcialmente el tráfico aéreo y las transmisiones de las emisoras de radio. El gobierno prontamente lo atribuyó a acciones de saboteo y “ciberataque”. La oposición lo achaca a la falta de mantenimiento y la ineficiencia del gobierno. El “humanitario” gobierno estadounidense aprovechó para regodearse con el drama y lanzar un mensaje golpista. Mientras, lo único seguro hasta ahora son las consecuencias sobre la vida del pueblo.

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Las consecuencias inmediatas

Van a cumplirse ya tres días completos desde el inicio de la situación en la que, salvo pocas horas de servicio eléctrico intermitente en zonas de Caracas o de alguna ciudad del interior, la norma ha sido la ausencia del servicio eléctrico. La distribución de agua sigue sin restablecerse tampoco, lo que ha puesto a la orden del día la búsqueda del agua en casas de familiares, en tomas improvisadas de agua o incluso en botes de aguas blancas en plena calle.

Sin luz, la gran mayoría de los comercios abiertos solo pueden cobrar en efectivo, lo que ha agudizado estos días los problemas con la escasez de efectivo que hace un tiempo ya comienza de nuevo a afectar la economía del día a día. Aun en los momentos en que se ha restablecido la energía eléctrica, los servicios de pagos por puntos de venta o transferencias bancarias funcionan con cierta dificultad.

En la capital del país y sus alrededores, desde el jueves no prestan servicio el Metro de Caracas, los metrocables, el Metro de Los Teques ni el Ferrocarril Caracas-Cúa. El gobierno ha habilitado el servicio de metrobús en algunas de las líneas del Metro de Caracas afectadas. Las bombas de gasolina también interrumpieron el servicio, reactivándolo por algunas horas cuando hay electricidad. Las largas colas para abastecer se han hecho notar.

Este sábado el centro de la ciudad, en la avenida Lecuna a la altura de El Silencio, la Policía de Caracas frustró un intento de saqueo, para terminar siendo la propia policía quien saqueara el local, respondiendo con lacrimógenas y perdigones a quienes desde los edificios les reclamaban. En Caricuao algunos comercios procedieron a regalar algunos de los víveres que comenzaban a dañarse por la falta de refrigeración, grupos de las FAES custodiaban la entrega.

En algún que otro punto de la ciudad hubo pequeños focos de protesta, como en La Candelaria, que fueron rápidamente reprimidos y desactivados por la Policía Nacional Bolivariana (PNB).

El drama de los hospitales y los enfermos crónicos

Las consecuencias más graves para la población están siendo las relacionadas con la salud y la vida. Según denuncias hechas, se cuentan ya por decenas las muertes de pacientes por las fallas en los hospitales. Desde la misma tarde del jueves se reportaban emergencias por la falta de suministro de oxígeno en algunos hospitales, como por ejemplo en El Tocuyo (Lara). Por falta de diálisis se reportaban hasta el sábado 15 personas fallecidas distribuidas entre el estado Zulia, Maturín y el hospital Miguel Pérez Carreño de Caracas. Algunos niños y/o recién nacidos han corrido la misma suerte en el J. M. De los Ríos y el Materno Infantil “Comandante Supremo Hugo Chávez Frías” de El Valle. En este último caso reportan que del jueves para el viernes cuatro enfermeras y dos doctoras pasaron la noche suministrando respiración manual (método de AMBU) a los niños que se encontraban en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), sin embargo, dos niños fallecieron y al ser denunciada la situación por las enfermeras, dos de ellas fueron detenidas.

Personas que reciben tratamientos de quimioterapias, cuyos insumos deben estar refrigerados, han tenido que acudir a pagar (en muchos casos en dólares) a centros de salud privados o a dueños de plantas eléctricas que les permitan mantener esos medicamentos a la temperatura adecuada. En situación similar han estado quienes deben someterse interdiariamente a hemodiálisis. Quien no cuenta con los recursos para hacer estos pagos de emergencia se enfrenta a las consecuencias trágicas del caso.

Algunos reportes cifran la cantidad de fallecidos a nivel nacional por las fallas en los hospitales desde el jueves hasta este domingo, en varios centenares. Sin embargo, son datos aportados a título individual por periodistas en sus redes sociales, por lo cual no hay manera de comprobar por ahora la veracidad de los mismos.

Maduro: es la consecuencia de varios ataques

A poco tiempo de ocurrido el mega apagón el jueves, el gobierno nacional lo atribuyó a acciones de sabotaje, mediante declaraciones de Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación, así como de Diosdado Cabello. Este sábado, en la concentración llamada por el gobierno por el 4to año del infame decreto de Obama en que se definía a Venezuela como “amenaza inusual y extraordinaria” para los Estados Unidos, decreto ratificado por Trump, Maduro insistió en esa explicación. Señaló que hubo cuatro ataques, dos cibernéticos, uno electromagnético y el incendio en una subestación eléctrica.

La narrativa de Maduro señaló que el mismo jueves “Comenzamos las maniobras [de restitución del servicio] y a golpe de las 7:00 de la noche se encaminaba el proceso de la recuperación, cuando de pronto recibimos un ataque cibernético internacional contra el cerebro de la empresa eléctrica”, luego el sistema habría sido objeto de nuevos ataques y hasta un incendio provocado en una subestación. Así dijo que el sábado, cuando tenían “recuperado el 70%” del sistema, “hubo otro ataque cibernético”. Su relato siguió diciendo: “Descubrimos que estaban realizando ataques de alta generación científica, de alta tecnología, lo que llaman nuestros expertos ataques electromagnéticos para sabotear el proceso de reconexión”.

Habló de “infiltrados” dentro de la empresa a quienes prometió encontrar y castigar con todo el peso de la ley, lo que, dijo, le permitiría “limpiar la industria”. Prometió que “en las próximas horas” se restablecería el servicio. Señaló a Marco Rubio, a Mike Pompeo y a Juan Guaidó de estar detrás de los ataques. Lanzó la consigna de “amor y resistencia”, al tiempo que anunció para el lunes 11 jornadas especiales de distribución de las cajas CLAP y agua mediante camiones cisternas públicos.

Más allá de la muy escasa credibilidad que suscitan las versiones del gobierno nacional sobre estas situaciones, resultó sumamente chocante que, al mismo tiempo que gran parte de la población está padeciendo las múltiples consecuencias de la falla eléctrica, viviendo momentos trágicos por la pérdida de muchas vidas por esta razón, en la concentración presidencial ostentaran pantallas LED gigantes en pleno funcionamiento, y que el propio Maduro disfrutara al ritmo de las congas sonadas desde la tarima. Un momento más en que se muestra la descomposición del régimen gobernante y su menosprecio por las calamidades del pueblo.

El secretario de Estado de Trump, Mike Pompeo, aprovechó la situación para cuestionar al gobierno de Maduro, diciendo que se debió a la ineficiencia del mismo y así como no hay comida, medicina ni electricidad, pronto no habrá Maduro. Juan Guaidó y la oposición de derecha acusaron la falta de mantenimiento y la corrupción por parte del gobierno.

En la situación actual, con una obscena agresión imperialista que persigue abiertamente el derrocamiento de Maduro por la vía de un golpe militar o alguna otra vía de fuerza, incluyendo la asfixia económica y las constantes amenazas de alguna intervención militar, no puede descartarse la opción de que los Estados Unidos estén detrás de algún sabotaje contra el país. No son pocos los casos de saboteos criminales de todo tipo por parte de los Estados Unidos en su larga historia intervencionista, son más bien una normalidad en su prontuario injerencista.

Sin embargo, tampoco puede considerarse poco factible que las causas obedezcan al propio colapso del sistema eléctrico nacional. Más aun cuando es la realidad vivida por todos en el país desde hace tiempo, con un sistema cada vez más deteriorado, con apagones constantes, con ciudades o zonas del país que pasan días o incluso semanas sin electricidad. Es la realidad que ya vive el país hace años. Una realidad señalada además una y otra desde hace mucho por los propios trabajadores del sector eléctrico, algunos de los cuales han pagado incluso con cárcel sus advertencias sobre la grave crisis de la infraestructura del sistema eléctrico.

A todo esto se suman las miles de renuncias de trabajadores cualificados en los últimos años, huyendo de los salarios de hambre y del propio autoritarismo gubernamental que, desde hace varios años llegó a prohibir las asambleas de trabajadores en Corpoelec. Situación que ha debilitado en mucho las capacidades técnicas y operativas de la industria.

Elliott Abrams, John Bolton, Mike Pompeo, Marco Rubio y Mauricio Claver-Carone, los ‘halcones’ de Trump. France 24. ¿Halcones o Vampiros?

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El pueblo no puede quedar a expensas de las versiones totalmente interesadas, para sus propios objetivos políticos, del gobierno nacional o de la oposición digitada desde Washington. Por otro lado, no faltan los ideólogos neoliberales que pululan en la derecha, aprovechando la ocasión para insistir en la entrega a empresas privadas del sistema eléctrico, como única “solución”. La preservación del carácter público del sistema eléctrico y su pase a manos de los propios trabajadores y técnicos, desplazando a la burocracia “cívico-militar” corrupta y antiobrera que ha llevado a Corpoelec al estado actual, es la única salida verdaderamente progresiva para la catastrófica situación del sistema eléctrico nacional. En ningunas manos mejor que en la de los trabajadores que diariamente hacen andar la industria.

La Izquierda Diario Venezuela@LaIzqDiario_VE
Domingo 10 de marzo | 17:02

¿Quién fue responsable del incendio de la ayuda humanitaria para Venezuela?

Credit Natasha Vásquez/AFP

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CÚCUTA, Colombia – Era una narrativa que cuajaba bien con las críticas por autoritarismo contra el gobierno venezolano: las fuerzas de seguridad, bajo órdenes del presidente Nicolás Maduro, prendieron fuego a un convoy de ayuda humanitaria mientras millones de personas en su país padecen enfermedades y hambruna.

El vicepresidente estadounidense, Mike Pence, escribió que el “tirano en Caracas bailó” mientras sus secuaces “quemaban comida & medicinas”. El Departamento de Estado estadounidense publicó un video en el que se afirmaba que Maduro ordenó la quema de los camiones. La oposición venezolana se refirió a las imágenes de la ayuda en llamas, reproducidas por medios y televisoras en toda América Latina, como evidencia de la crueldad de Maduro.

Pero hay un problema: parece que fue la misma oposición —y no los hombres de Maduro— quien accidentalmente prendió fuego al camión.

Grabaciones no publicadas y obtenidas por The New York Times, así como filmaciones que sí se difundieron —incluidas tomas compartidas por el gobierno colombiano, que ha culpado a Maduro del incendio—, permitieron hacer una reconstrucción de lo sucedido. Esta sugiere que un coctel Molotov lanzado por un manifestante en contra del gobierno es el causante más probable del incendio.

En algún momento, una bomba casera hecha con una botella fue lanzada a las fuerzas de seguridad que bloqueaban un puente que conecta a Colombia y Venezuela para impedir que los camiones con la ayuda pudieran cruzar.

Pero el trapo usado para que estallara la mezcla del coctel se separó de la botella y, ya encendido, voló hacia el camión.

Unos segundos después la grabación muestra a ese camión en llamas.

El mismo manifestante es visible en otro video, unos veinte minutos antes de lo sucedido, impactando otro camión con un coctel Molotov, sin que ese vehículo se quemara.

Lo que sucedió en el puente

El 23 de febrero, cuatro camiones con ayuda humanitaria llegaron a Cúcuta, Colombia, en la frontera con Venezuela. Las manifestaciones ahí se tornaron violentas y parte de la ayuda fue incendiada en los enfrentamientos. Así se desarrolló la situación:

El gobierno venezolano fue ampliamente condenado después del incendio de la ayuda en febrero.

Más de tres millones de personas han huido de Venezuela por la crisis humanitaria causada por los malos manejos económicos de Maduro y su gobierno. Los opositores políticos que siguen en el país han sido reprimidos por las fuerzas de seguridad; varios fueron arrestados, torturados o forzados a exiliarse. Muchos manifestantes han sido asesinados durante las protestas y muchos más han resultado heridos.

Varios de los críticos de Maduro lo acusan de haber ordenado la quema de los medicamentos en el enfrentamiento fronterizo a pesar de que muchos venezolanos han muerto en los hospitales por la escasez de equipo y medicinas.

Las tomas que muestran el camino del trapo encendido (rag en inglés) después de separarse de la botella. Para comparar, aparece otra botella aún con el trapo encendido dentro. Credit Christoph Koettl, Deborah Acosta, Drew Jordan y Anjali Singhvi

Sin embargo, la afirmación de que los camiones llevaban medicinas tampoco parece tener fundamento, según videos y entrevistas.

La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), principal proveedor de la ayuda que estaba en el puente para ser cruzada desde Cúcuta, no tenía medicamentos listados entre los objetos que anunció como donación. Un funcionario de alto nivel que estaba en el puente ese día de febrero le dijo a The New York Times que el envío quemado contenía suministros como guantes y tapabocas, pero no medicamentos. Videos revisados por el Times muestran que algunas cajas tienen kits de cuidado e higiene, que, según lo que los estadounidenses identificaron en sus listas, tenían suministros como jabón y pasta dental.

Aun así, persiste la acusación de que Maduro quemó medicinas.

“Maduro ha mentido sobre la crisis humanitaria en Venezuela; contrata a criminales para quemar comida y medicamentos destinados para el pueblo venezolano”, escribió John Bolton, asesor de seguridad nacional de Donald Trump, en un tuit publicado el 2 de marzo.

Después de ser contactados por el Times acerca de estas afirmaciones, funcionarios estadounidenses emitieron un comunicado más cauto sobre cómo habría iniciado el incendio.

“Relatos de testigos presenciales indican que el fuego empezó cuando las fuerzas de Maduro bloquearon con violencia la entrada de la asistencia humanitaria”, dice el comunicado. No especifica si esas fuerzas de Maduro iniciaron las llamas.

Funcionarios estadounidenses también hicieron notar que, sin importar las circunstancias, consideran responsable a Maduro porque bloqueó el paso de la ayuda humanitaria, castigando a los venezolanos necesitados.

“Maduro es responsable, por crear las condiciones de violencia”, indicó Garrett Marquis, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos. “Sus matones negaron la entrada de toneladas de alimentos y medicinas mientras miles de voluntarios valientes buscaban resguardar y entregar la ayuda a familias venezolanas”.

El intento de ingresar la ayuda generó una confrontación que no se había visto en la frontera entre Colombia y Venezuela en años.

El 23 de febrero, la oposición venezolana planeaba atravesar un bloqueo militar impuesto por Maduro con la expectativa de que las fuerzas de seguridad del gobierno rompieran con él en vez de ser señaladas por no dejar pasar una ayuda tan necesitada. Los opositores argumentaron que entonces habría una cascada de deserciones militares que dejaría sin apoyo al gobierno.

En vez de eso, las fuerzas de seguridad de Maduro y pandillas vinculadas al gobierno atacaron a los manifestantes, que llegaron armados con piedras y cocteles Molotov. Uno de los camiones resultó quemado en el enfrentamiento, y eso encendió una amarga confrontación sobre quién había sio responsable.

El gobierno de Maduro también ha hecho afirmaciones sin fundamentos, como la permanente insistencia de que no hay escasez de alimentos en Venezuela.

Además, ha reclamado que el envío de la ayuda en realidad tenía suministros caducos o armas estadounidenses.

Pero una de las afirmaciones que sí sería confirmada por evidencia es la de que fueron los manifestantes quienes empezaron el incendio.

“Trataron de montar el falso positivo de que supuestamente el pueblo” había quemado los vehículos de carga “que traían comida podrida”, dijoMaduro el 27 de febrero. Pero “fueron ellos mismos, los delincuentes que [Iván Duque] pagó”, aseguró ante una multitud, en referencia al presidente colombiano.

El día del incendio el gobierno de Colombia estuvo entre quienes promovieron la teoría de que Maduro era responsable de ordenar el incendio. La vicepresidenta Marta Lucía Ramírez publicó una fotografíade lo que llamó “uno de los camiones incinerados por los colectivos por orden de Maduro”.

Después de la destrucción del vehículo el gobierno colombiano envío capturas de la videovigilancia en el puente fronterizo a funcionarios estadounidenses y periodistas colombianos, de acuerdo con oficiales y reporteros que los recibieron.

El video fue editado para que mostrara a círculos de gente alrededor de las fuerzas de seguridad venezolanas que lanzaban gas lacrimógeno, que estallan al hacer impacto, hacia el convoy. Otras imágenes muestran al camión estallar en llamas con la implicación de que los funcionarios venezolanos fueron responsables.

Pero a esas tomas distribuidos por el gobierno colombiano les falta un periodo de trece minutos antes de que iniciara el incendio. Los oficiales de la oficina de Duque no publicaron el video completo después de varias solicitudes del Times.

Los manifestantes que lanzaron cocteles Molotov desde el puente insistieron en que las fuerzas de Maduro y no sus bombas caseras iniciaron el fuego.

Junior José Quevedo, de 23 años, dijo que había llegado a las 7 de la mañana de ese sábado y que intentó convencer a los policías de que dejaran pasar la ayuda. “Pero después llegó otro grupo armado, que eran colectivos”, en referencia a las pandillas aliadas al gobierno.

Adalberto Rondón, otro manifestante que lanzó bombas en el puente ese día, dijo que fue la Guardia Nacional Bolivariana la que empezó el incendio.

Su relato fue retomado ese día por funcionarios estadounidenses.

“Cada uno de los camiones incendiados por Maduro llevaba veinte toneladas de comida y medicinas”, escribió en Twitter el senador republicano por Florida Marco Rubio, al repetir una afirmación de una televisora colombiana que estaba en el puente. “Esto es un crimen y si la ley internacional significa algo entonces él debe pagar un alto precio por esto”.

Cuando el Times buscó a su oficina para conseguir declaraciones, un vocero de Rubio no hizo mención de responsabilidades por el incendio del camión e indicó en un comunicado que “Maduro tiene la responsabilidad plena por la destrucción de la ayuda humanitaria”.

Juan Guaidó, el líder de la oposición, mantiene que la ayuda tenía medicinas y que también fue quemada por Maduro.

Un portavoz de Guaidó, tras ser contactado por el Times el 7 de marzo sobre la información posiblemente contradictoria respecto del contenido del camión, dijo que “no tenía información precisa” y refirió las preguntas a la parlamentaria Gaby Arellano, encargada de la distribución de ayuda.

Arellano no pudo ser contactada esta semana, pero cuando fue entrevistada por el Times en el puente poco después del incendio del camión, el 23 de febrero, dijo que no llevaba medicamentos.

“Había tapabocas, jeringas, guantes, eso que usan en los quirófanos”, declaró entonces.

Arellano también dijo que las fuerzas de seguridad de Maduro habían quemado el envío y que sus fuerzas lanzaron latas de gas lacrimógeno que estallaron contra el vehículo.

“La bomba lacrimógena, sabes que hay una bomba cuando cae, echa candela”, indicó la parlamentaria. “Como eran cajas [en el camión] a lo que le cayó la primera, se prendió completo”.

Cuando el Times le preguntó si pensaba que había sido a propósito, comentó: “No tiene otra lógica, ¿no? Está el mundo, los medios estaban ahí en vivo. Hay videos para ver de todo”.

Aquí puedes ver el video completo [en inglés]:LATEST VIDEO VISUAL INVESTIGATIONS By CHRISTOPH KOETTL, DEBORAH ACOSTA, DREW JORDAN and ANJALI SINGHVI

The U.S. Blamed Maduro for Burning Aid to Venezuela. New Video Casts Doubt.

Por NICHOLAS CASEY CHRISTOPH KOETTL DEBORAH ACOSTA 
Marzo 10, 2019. Photo by . Watch in Times Video »

Nicholas Casey reportó desde Cúcuta, Colombia. Christoph Koettl y Deborah Acosta reportaron desde Nueva York. Albinson Linares colaboró con el reportaje desde Cúcuta y Anjali Singhvi, desde Nueva York.

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