Contextos Sociales y PolíticosDestacados

Irán y la Ecuación de Muerte que nos Reclama

Compartimos este texto basado en un audio grabado y transcrito para aportar a grupos de intercambio y reflexión en Abya Yala y más allá. Intencionalmente se deja lo más cercano posible a la palabra, sin agregar fuentes ni respaldos que existen en abundancia. Con el riesgo a sobre simplificar y por ello a equivocarse, Manuel Rozental Klinger,  plantea de manera rápida lo que ve que está pasando en y desde Irán:

  1. La decisión de atacar Irán. La intención de esta guerra obedece directa y abiertamente al fascismo sionista israelí y lo que subyace globalmente a esta intención. Ese es a todas luces el origen de esto. Ese proyecto expansionista: la vieja y recurrentemente explícita intención de guerra que siempre quiso hacer Israel, ahora se vuelve útil al gran capital global en crisis. Desde hace muchos años está buscando para expandirse, le impone el obsesivo desafío de destruir su único alter ego en el Medio Oriente: Irán. Destruir y sustituir el régimen, suplantarlo por uno de su gusto y a su servicio, pero, ante todo, para quedarse con recursos estratégicos y poder destruyendo Irán como nación. Su único y mayor obstáculo para controlar el Medio Oriente todo. Israel ya es, con la derrota de Irán, incontenible en el Medio Oriente, pero desde allí y para lograrlo, es incontenible mucho más allá (y mucho más acá también).

    Pero además lo que esto deja claro es que Israel es una potencia global militar fascista y que esta empujó a los Estados Unidos -y a partir de Estados Unidos a Europa- a este ataque, con el argumento de ayudarlo a alcanzar objetivos estratégicos urgentes frente a la crisis actual. Veámoslo de manera más concreta en términos estratégicos y tácticos: La manera en la que Israel empujó esta vez a Estados Unidos fue, en los hechos más recientes (y sin entrar en el largo camino de agresiones que habría que recordar) impulsó tácticamente -como ya está claramente documentado- el levantamiento popular más reciente y la consecuente reacción y horrenda masacre desde el régimen (se habla de hasta 40.000 víctimas) contra quienes se levantaron de manera pacífica. Todo ello calculadamente para argumentar que la única manera de derrocar al régimen iraní es apoyar un con un ataque externo, un levantamiento interno. Generar el sacrificio y la masacre para justificar la guerra que necesitan para lograr propósitos de sectores poderosos.

    En consecuencia, con eso, empujar a Estados Unidos a presionar como en Venezuela con el despliegue de una enorme fuerza en torno de Irán y del Medio Oriente, como un mecanismo de presión que luego habría que activar con un pretexto o una oportunidad única. Una vez que la fuerza estuvo desplegada, el tercer elemento táctico surge de un trabajo de inteligencia de largo alcance (habrá que ver quién apoyó esa inteligencia desde dentro, como en el caso de Venezuela -y el secuestro de Maduro-, porque estoy convencido de que no fue sólo el Mossad -ni la CIA-, pero este es un detalle que irá ganando importancia)

    Con la fuerza militar de Estados Unidos desplegada, la oportunidad/pretexto fueron seleccionadas de modo que cumplieran con todos los requisitos tácticos y forzaran la urgencia del ataque. Israel ubicó cuándo y dónde iba a reunirse la cúpula del régimen iraní, sobre todo, con la presencia del máximo líder, el Ayatola Jamenei. Supo dónde iba a estar y con esa inteligencia aplicó presión máxima sobre Trump (conociendo y compartiendo su proyecto al servicio corporativo y su carácter impulsivo y arrogante. Sabiendo que Trump, el proyecto al que sirve y su séquito sabían poner la fuerza y el discurso, pero no saben qué hacer con esta ni cuando-cómo utilizarla). Es fácil imaginar la propuesta de acción que se ejecutó. Netanyahu plantea algo como «Nosotros atacamos y matamos a Jamenei, pero si no se hace un ataque simultáneo y masivo en el resto del país, entonces no va a servir de nada este operativo. Hay que hacer el ataque, hay que hacer la guerra, hay que hacerla ya. Nosotros acabamos con el líder, ustedes someten al país, ponemos fin al régimen y a Irán todo y nadie puede detenernos.”

    No puede ignorarse que estas acciones obedecen a intereses y grupos económicos concretos a los que se suma la capacidad de lobby que tiene el sionismo que sin duda movilizó para la guerra sus poderes para convencer a Estados Unidos de la utilidad estratégica de esta guerra. Ese es un lado esencial en todo esto y es esencial al proyecto expansionista capitalista y sionista global. El gran lobby fanático, supranacional y poderoso, por ejemplo, de Lubavich y un reconocido etcétera que silencia y amenaza globalmente cualquier opositor y crítico, empezando por el judaísmo no-sionista. Reitero, un proyecto absolutamente fascista corporativo, de sectores muy poderosos está detrás de esto.
  2. El horrendo régimen Iraní, que también es consecuencia (por continuidad y por reacción) a los intereses e intervenciones coloniales e imperiales del Reino Unido, de los Estados Unidos, de “occidente”, que impusieron y protegieron al Shah de Irán en su cargo, siendo un régimen corrupto, horrendo y represor, que dio origen, tanto a esta catástrofe iraní, así como a todas las demás del Medio Oriente.  El pueblo iraní se levantó en una auténtica revolución para derrocar ese régimen del Shah -impuesto por las agencias de inteligencia del Reino Unido y la CIA para obtener petróleo y controlar la región, derrocando un gobierno autonomista y democrático del presidente Mossadegh-.  Los imperios occidentales procedieron a aprovechar el levantamiento auténtico del pueblo, cuya mayor fuerza radicaba en una propuesta socialista, anticolonial y autonomista popular excepcionalmente clara y capaz que no le convenía a los intereses imperiales que caían con el Shah. Es en ese contexto y por la sin salida generada por “occidente”, que surge (como en Afganistán y un largo etcétera) una fuerza fanática, religiosa, nacionalista liderada desde el exilio en París, por el Ayatola Khomeini. Estos sectores minoritarios se aprovecharon del levantamiento de los pueblos iraníes capturando el imaginario revolucionario que pasa de un proyecto popular, socialista, incluso comunista y autonomista, al régimen de la shahría, la ley islámica autoritaria, totalitaria, represiva y patriarcal, simultáneamente anti-imperial y anti-libertaria. Aprovecharon el contexto revolucionario, sumaron fuerzas y respaldos y trajeron de Francia al Ayatola para instalarlo en el poder, como reacción al imperialismo y su siervo sanguinario el Shah. A los poderes imperiales no les gustaba mucho, pero no había nada que pudieran hacer y en ese contexto, era el que el menos malo y que podía servir a sus intereses. Por lo menos, no eran abiertamente anticapitalistas. Pero rápidamente empezó Irán a ser un problema inmanejable, sobre todo para Israel y sus ambiciones y para los regímenes autoritarios y esclavistas árabes de la región.

    Ese régimen iraní es horrendo; perverso. Si las izquierdas del mundo están alzando la bandera de defensa al gran régimen iraní están absolutamente perdidos, una vez más defendiendo a cualquier represor por el hecho de ser anti-sionista y anti-EE. UU. Es un régimen represor, sangriento, horrendo, patriarcal, feminicida, asqueroso. Nadie debería apoyar ese régimen.

    Esa realidad es parte de la ecuación que le permite al fascismo capitalista y sionista y a sus aliados atacar, porque quien quiera que apoye al régimen de Irán es enemigo del pueblo de Irán y de los pueblos del mundo. El pretexto que brinda un régimen atroz, ilegítimo que no puede ser derrocado por levantamientos populares, es aprovechado con creces por los imperios para suplantarlo por otro igual o peor, pero que sirva a sus intereses (lo mismo en Siria, como en muchos lugares del mundo).

    En conclusión, aquí se están en enfrentando dos fuerzas perversas.

    Pero ese régimen iraní y una facción grande de ese pueblo apoya al régimen porque uno no está en el poder más de 40 años o casi 50 años sin ganar por conveniencia, necesidad o convicción, adeptos y respaldos.

    Un antecedente esencial es que ese régimen iraní fue metido en una guerra de casi una década con Irak fabricada por los Estados Unidos. Esa guerra y toda la historia anterior de Irán hacen que sea seguramente, el país con el régimen, el orden social y la población con la mayor experiencia y capacidad para no solo resistir una guerra prolongada, una cantidad de muerte y sufrimiento, y salir de ella fortalecido en su fanatismo, en su poder y en su capacidad militar. Sadam Hussein sirvió a los intereses imperiales con esa guerra, como uno de los intentos previos fallidos, para derrocar al régimen y luego, cuando ya les servía eliminarlo, le hicieron la guerra del “La Tormenta del Desierto” sobre la base de las tres mentiras y lo colgaron. Recordemos, por ejemplo, a Rumsfeld y el uso de armas químicas y uranio enriquecido contra poblaciones civiles en Irán.

    En su obsesión expansionista, el sionismo fascista obsesivamente insiste en la fantasía sangrienta de derrotar a Irán, lo que coincide con intereses del capital transnacional. Ese es un error de cálculo o por lo menos un riesgo de cálculo gigantesco, a un costo aterrador, cuyas consecuencias no serán ni son únicamente locales y regionales. El mundo todo está en riesgo por esa codiciosa obsesión.

    Mientras más guerra hay, más ganan los regímenes coloniales, represivos y militaristas. Más ganancias para el complejo militar industrial. A menos que sean derrotados, claro.

    Mientras más sangre se derrama, menos opciones quedan y los pueblos se ven obligados a optar y reclutarse entre bandos que los usan y los masacran.

    No quedan más alternativas que los bandos poderosos. Ese es justamente el propósito de las guerras como esta: imposibilitar alternativas de los pueblos de pie frente a asesinos y tiranos al servicio de su codicia insaciable.

    Y eso es lo que se está forjando ahora en Irán y en todo el mundo. Esa es la tercera (o cuarta) guerra mundial en la que nos están involucrando-reclutando para re-legitimarse ante su más profunda crisis de legitimidad, económica, de reproducción social y de riesgo para la vida toda.

    Estados Unidos e Israel se equivocan. No pueden ganar. Se están confrontando dos bandos fascistas. Cuando dos bandos fascistas se enfrentan, los pueblos pierden. A menos que los pueblos cambiaran esta ecuación.

  3. El pueblo en Irán está harto de 47 años de atroz represión del régimen patriarcal y abusivo de los ayatolas.

    Contra este régimen y a pesar de su poder y control total, de su vigilancia permanente, de su intolerancia y castigos atroces, ese pueblo se ha levantado varias veces con un valor ejemplar, por su libertad.

    Se levantó no hace mucho cuando la policía religiosa asesinó a golpes a una mujer (una más) kurda (Jina Amini, de 22 años) por no usar adecuadamente el velo. Se levantó valientemente con gestos y acciones maravillosas (¿recuerdan las imágenes tumbando los turbantes de clérigos, por ejemplo?) y no tenía capacidad de derrotar un régimen, pero cuando el hartazgo reclama lucha, el pueblo de Irán es un ejemplo. No tuvo capacidad suficiente, pero es un pueblo que se desesperó bajo la opresión del régimen iraní de los Ayatolas y sus privilegio. Pero que no tenía manera de derrotarlo. Lo desangraron sin que puedan negarse las muestras de valor libertario que dieron.

    Hay un factor esencial e innegable (recordatorio para ortodoxias del blanco y negro de algunas izquierdas que respaldan a este y a otros regímenes opresores), hay un pueblo harto de esta situación y orden, de esta “derecha” clerical machista y patriarcal minoritaria.  Un pueblo que ha sentido el liderazgo ejemplar de una de las minorías internas que ha luchado, aun con las armas, en condiciones adversas contra el régimen, sufriendo incalculables y atroces consecuencias (no sólo estas 5 décadas contra los Ayatolas, sino antes contra el régimen del Shah y otros, luchando siempre) y ha persistido en esa lucha, aun cuando resistir es prácticamente imposible ante el poderío extraordinario de ese régimen. Son los kurdos, particularmente el PJAK (Partido por la Libertad), que es el movimiento Kurdo cercano al PKK, que ha tenido un valor extraordinario y ha luchado desde dentro. Es una minoría. Sin embargo, el levantamiento popular iraní ante el asesinato de la mujer kurda fue de todos los pueblos. Los iraníes, el pueblo de Irán se levantó en masa cuando esta mujer fue asesinada. El grito del estallido fue “Jin, Jiyan, Azadi”, “Mujer, Vida y Libertad”, el grito que anima la revolución kurda de y desde las mujeres.  La proclama del PKK, de la lucha kurda que desde esta lucha animó más allá de la causa kurda, la de la humanidad y los pueblos insurrectos ante el orden imperial, colonial, estatal y autoritario.


Esto no quiere decir que el pueblo de Irán quiera unirse a la causa kurda o del PJAK. Aun cuando la posición ideológica del PKK se plantea desde la lucha kurda pero más allá de este pueblo, los pueblos de Irán, de origen persa y con una larguísima historia propia, tiene, con sus propias razones, muchas dudas, de sumarse a un movimiento liderado por los kurdos. Es obvio que buscan al levantarse y resistir, un espacio más amplio y autónomo que sumarse a las banderas de la lucha kurda solamente, a pesar de que esta se proclame como una lucha de todos los pueblos por la libertad.

En términos militares, políticos y geopolíticos, en este contexto de guerra, está sucediendo algo que hay que observar con atención y realismo.

Como lo vienen señalando muchos observadores que conocen del tema, con bombas y desde el aire no se cae el régimen, que es lo que pretenden Israel y Estados Unidos. En consecuencia, asumen, proponen y apoyan, un levantamiento armado interno, como hicieron en Afganistán y han hecho en otros lugares. Esta vez, naturalmente, quieren aprovechar a los kurdos y su experiencia militar. Así ha aparecido en medios comerciales y desde fuentes oficiales –“mainstream”-.

Los kurdos (que podrían accionar militarmente en Irán ahora) están divididos entre el PJAK,  la facción cercana al PKK (hoy disuelto por iniciativa de paz de Abdullah Öcalan), cuya intención es de una parte derrotar al régimen, y de otra parte, impedir que se imponga al servicio de los intereses del capital y sionistas al hijo del Shah, para reemplazar a los ayatolas por otro régimen más monstruoso del que hay ahora y que se apropien las potencias -al servicio de los más poderosos intereses económicos-, para quedarse con Irán con otro régimen que les convenga. El reciente levantamiento que llevó a la masacre de 40.000 personas fue promovido por el Mossad y las banderas del hijo del Shah ondearon. Es un ejemplo más de un intento de apropiación de una lucha popular insurreccional legítima por parte de poderes coloniales -como han hecho y lo siguen haciendo o intentando en otros sitios (la lista es larga).

Una vez más, esta vez de nuevo desde Irán, de lo que se trata desde la lucha revolucionaria de los pueblos contra las tiranías y los imperios, contra el capitalismo y sus vanguardias fascistas, sería impedir que ganen los regímenes externos imponiendo su régimen de bolsillo y también derrotar al actual. Tal es la postura del PJAK: Derrotar al I. y al II. Pero no tienen la capacidad militar ni la correlación de fuerzas favorable necesaria y por ello sufren de una dependencia extraordinaria frente a la fuerza militar, sobre todo aérea, de Estados Unidos y de Israel, lo que los hace vulnerables a hacerse aliados y cómplices de los intereses imperiales- capitalistas de Estados Unidos, Israel y Europa. La situación actual en Siria, en especial de Rojava, el territorio autónomo liderado por la lucha kurda está poniendo esta realidad en evidencia ahora mismo.

La otra parte kurda está en Irak y es horrenda. Es un régimen con una pseudo autonomía de enclave, sometida a una familia feudal, Barzani, pro estadounidense, aliada y al servicio de la Turquía genocida y tiránica. Ahora, ante la necesidad de una acción militar en tierra liderada por los kurdos, se dice que están convocándose a la unidad de estos dos bandos kurdos, fomentada por Estados Unidos e Israel, para actuar militarmente con apoyo aéreo israelí y estadounidense para tumbar el régimen. Si se diera esta coalición y acción conjunta, existe un riesgo muy real, inminente, de apropiación de un levantamiento militar kurdo apoyado por Estados Unidos y e Israel para capturar el cansancio del pueblo con el régimen de los clérigos y todo seguramente terminaría con un régimen favorable a los intereses coloniales, con el sacrificio de fuerzas kurdas.

En estas circunstancias y bajo esta correlación de fuerzas, con cara o cruz ganan los imperios y el orden autoritario y con ambas pierden los pueblos.

Ese es el contexto que yo observo desde -pero no sólo- Irán y que se va a extender, a menos que, como pueblos, nos organicemos y creemos la capacidad estratégica, los horizontes, la sabiduría y la inteligencia de entender que sólo los pueblos salvan a los pueblo. Capacidades y claridades estratégicas que nos permitan servirnos de fuerzas y actores como medios y no, como ha sido hasta hoy, que se sirvan de los pueblos como medios para alcanzar sus fines. Eso requiere resistir y simultáneamente derrotar regímenes inaceptables y perversos, no aliarnos con ellos y al mismo tiempo derrotar al fascismo imperial que quiere apropiarse de los levantamientos populares, como ya lo hizo en Siria y en otros lugares. No hay mal menor entre estos bandos que calculan estratégicamente para apropiarse de nuestro dolor y valor para reclutarnos. La capacidad estratégica-ética-organizativa que nos permita tener horizontes desde abajo y servirnos de ellos para dejar de servirles es EL ASUNTO DE VIDA O MUERTE HOY.

Al terminar de editar mínimamente esta reflexión hablada que fue transcrita, hoy, día 7 de la guerra contra Irán, debo agregar:

  1. Irán está demostrando una capacidad militar y estratégica enorme. Ya resiste efectivamente el ataque sionista e imperial y empieza a tomar la ofensiva militar, económica, política, en la región y globalmente.
  2. Ante esto, los medios y poderes imperiales reducen las noticias y las imágenes desde el terreno y Trump junto con Israel producen retórica y propaganda sin sustento.
  3. Irán, al parecer, logró bombardear el aeropuerto Ben-Gurión en Tel-Aviv y bases militares aéreas cercanas. La capacidad defensiva anti-misiles y drones se debilita, aunque se asegure lo contrario. En este contexto, el presidente Iraní promete no atacar países árabes vecinos, a menos que apoyen a las fuerzas agresoras, caso en el cual, atacarán (seguirán atacando) las bases que estas utilicen en esos territorios. Trump interpreta propagandísticamente esta declaración como un signo de derrota al régimen y exige rendición incondicional anunciando más ataques. El régimen iraní responde que se irán a la tumba con esa fantasía. Por detrás de la retórica de guerra hay un hecho: al parecer Irán no está siendo derrotado y empieza a tomar la iniciativa.
  4. Más cerca a nosotrxs, hoy mismo se reúnen en Miami, Trump y los presidentes fascistas de las Américas, para establecer el Escudo de las Américas. Una iniciativa militar y colonial para el dominio total del continente. Mientras Hegseth (secretario de Defensa de EEUU) anuncia que esta, como la de Irán es una guerra santa (cristiana). Los carteles y el narcotráfico son personas y poblaciones señaladas, sentenciadas y asesinadas sin debido proceso y, según él, el equivalente de Al Qaeda y el Ejército Islámico en el Medio Oriente, lo que equivale a una cruzada criminal y asesina por territorios y poder. En realidad, la alianza con el narcotráfico del capital transnacional desde el régimen estadounidense y de la mayoría contrapartes y cómplices, se sirve de este pretexto para librar una guerra global de ocupación por conquistar territorios, recursos y mercados para superar su crisis.
  5. Como acertadamente lo señala el profesor William Robinson en su más reciente columna de La Jornada (y vendrán otros trabajos que profundicen el tema), el telón de fondo que se sirve del expansionismo sionista, de las guerras en distintos lugares, empezando por Ucrania, de las otras guerras, empezando por la arancelaria y de la renovación colonial de la doctrina Monroe con el pretexto del narcotráfico es el poder real detrás de abordar y aprovecharse de la profunda crisis de sobreacumulación del capitalismo global: a. Big Tech: control poblacional y requerimientos de agua y tierras raras, Complejo Militar Industrial represivo: sometimiento, expansión y ganancias y Sector Financiero: oportunidades de inversión y acumulación con todas las anteriores. Trump sirve a estos intereses y su Escudo de la Américas, la Junta de Justicia y las plutocracias en competencia a muerte (China, Rusia, pero también otros regímenes) por los mismos territorios, recursos y ganancias. Reitero que esta guerra mundial en curso y en ciernes busca eliminar “excedentes” de población (para el capital colonial y neo-fascista/racista), “excedentes de capital” (el pez grande se come al chico) y superar colonizando y matando el déficit de territorios y recursos (para la codicia). Los dos polos de la misma estrategia corporativa hoy son Irán y el Escudo de las Américas.
  6. Aterra la banalización eficaz y la consecuente falta de consciencia, análisis y acción de los pueblos organizados y organizándose ante la seriedad e inminencia de esta amenaza de destrucción y ocupación global desde abajo y con agendas propias. De nada sirve idealizar sin sustento al régimen iraní o sus equivalentes sin sustento. Sólo los pueblos informados, conscientes, organizados y actuando en consecuencia, salvan al pueblo y la vida.
  7. No puedo evitar un par de respaldos en tiempo real, aprovechando una demora técnica para publicar y difundir este texto. El primero, en inglés, se suma a muchos otros de medios y fuentes confiables: Irán parece estar ganando la guerra (mientras al pueblo lo masacran los bombardeos) aunque esta información la censuran -esto está en inglés_
    1. Chris Hedges: https://www.youtube.com/watch?v=YL8rXeNkXsQ
    Ya no pueden censurar lo evidente, el éxito estratégico y la destrucción del escudo de protección (aunque lo minimizan y relativizan, ya sale)
    2. https://www.nytimes.com/2026/03/10/us/politics/iran-military-tactics.html New York Times.

Todo esto es para la reflexión, el análisis y, ojalá para ayudarnos a organizarnos para actuar.

Manuel Rozental-Klinger

Transcrito y editado el 7 de mar. de 26
Santander de Quilichao
Kauka (Madre de los Bosques)
Lo que llaman Colombia

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