{"id":997,"date":"2014-07-04T19:03:27","date_gmt":"2014-07-04T19:03:27","guid":{"rendered":"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp\/?p=997"},"modified":"2014-07-04T19:03:27","modified_gmt":"2014-07-04T19:03:27","slug":"negros-en-los-campos-nazis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pueblosencamino.org\/?p=997","title":{"rendered":"&#8216;Negros en los campos nazis&#8217;"},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Un libro que recoge testimonios sobre los no jud\u00edos recluidos en los campos de concentraci\u00f3n.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">\u2014Es como si durante toda tu vida te van diciendo: esta es la verdad, esto es lo que ha pasado, y en un momento dado lees un libro y de repente te das cuenta de que no es as\u00ed.<\/span><\/div>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size: 14px;\"><img decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/st.elespectador.co\/files\/imagecache\/560_width_display\/img_ipad\/95e3cadb07f97d38d267bf2bb1f25e62.jpg\" style=\"width: 650px; height: 433px;\" \/><em>Hereros sobrevivientes del genocidio.<\/em><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">&nbsp;Descubres que en el colegio y la universidad s\u00f3lo te han contado una parte de la historia. Entonces te haces preguntas: \u00bfpor qu\u00e9? \u00bfPor qu\u00e9 no me han explicado que en los campos nazis tambi\u00e9n hab\u00eda negros y gitanos? \u00bfPor qu\u00e9 esconder esta parte? Porque para m\u00ed era eso, esconder. Simplemente no se mencionaba ese tema.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">El formato del libro es peque\u00f1o, un ejemplar de 7&#215;4,5 pulgadas que no alcanza las doscientas p\u00e1ginas. Oumar Diallo \u201429 de enero de 1971, Sedhiou, Senegal\u2014 cuenta que hace tres a\u00f1os un amigo se lo regal\u00f3, que los hechos que narra zarandearon su conciencia. Lo cuenta con voz pausada, con gestos parsimoniosos, articulando palabras sazonadas con su acento.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">\u2014Creo que hay documentos y gente que ha tenido acceso a esos documentos. Si ese periodista ha podido encontrarlos es porque est\u00e1n ah\u00ed.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Ese periodista es Serge Bil\u00e9 \u201426 de junio de 1960\u2014, natural de Costa de Marfil, nacionalizado franc\u00e9s y afincado actualmente en Martinica. Bil\u00e9, escritor de libros que casi siempre generan pol\u00e9mica, cuenta cosas de la negritud: de c\u00f3mo es ser negro en Francia, de cuando los negros ten\u00edan esclavos blancos, de los rumores sobre el sexo de los hombres negros, de cuando los negros estuvieron en los campos nazis, del racismo en el Vaticano. Negros en los campos nazis, originalmente escrito en franc\u00e9s, es un libro que recoge los testimonios de supervivientes, familiares y compa\u00f1eros de africanos, antillanos, afro-alemanes y estadounidenses que fueron recluidos en los campos del nazismo por participar en la guerra, mostrar resistencia al r\u00e9gimen del F\u00fchrer o, simplemente, por la pigmentaci\u00f3n de su piel. Algunos historiadores \u2014Jo\u00ebl Kotek, Tal Bruttmann, Odile Morisseau\u2014 se\u00f1alaron el hallazgo de erratas y la falta de rigor cient\u00edfico en los datos aportados por Bil\u00e9. Argumentaron que el periodista se enfocaba en los cr\u00edmenes coloniales, mientras que la cuesti\u00f3n de los negros en los campos nazis no ocupaba ni un tercio del libro.&nbsp;<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">\u201cCinco siglos de persecuci\u00f3n son suficientes, no hay necesidad de exagerar una historia tr\u00e1gica\u201d, sentenciaron. Dos d\u00edas despu\u00e9s \u201422 de marzo de 2005\u2014, y utilizando el mismo medio empleado por los historiadores para exponer sus cr\u00edticas, Bil\u00e9 presentaba su alegato a los lectores del diario franc\u00e9s Le Monde. La investigaci\u00f3n del periodista ofrece un dato que para los historiadores est\u00e1 fuera de lugar y para otros resulta revelador: los campos de concentraci\u00f3n tuvieron un precedente que se remonta a la \u00e9poca de la Alemania dominada por la histeria hitleriana. Fue antes, fue mucho antes, en un lugar del sudoeste africano, en la actual Namibia, donde se sentaron los primeros cimientos del nazismo. As\u00ed lo destac\u00f3 Bil\u00e9 en su art\u00edculo: \u201cSe olvidan de que el drama de los negros en estos campos de concentraci\u00f3n tiene una historia diferente a la de los jud\u00edos. Por lo tanto, era importante seguir la cronolog\u00eda recordando el precedente de Namibia y todo lo que sucedi\u00f3 a continuaci\u00f3n, hasta la Segunda Guerra Mundial\u201d.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Las indagaciones de Bil\u00e9 aseguran que fue antes, antes del mitin celebrado en Nuremberg (1935), cuando se dieron a conocer las leyes que institucionalizaron la ideolog\u00eda antisemita. Antes de que Ana Frank contara a su querida Kitty \u2014su diario\u2014 c\u00f3mo vivi\u00f3 su familia la llegada de una citaci\u00f3n de la SS \u2014organizaci\u00f3n militar de la Alemania nazi\u2014 dirigida a su hermana Margot. Antes de que en oto\u00f1o, tambi\u00e9n de 1935, las leyes de Nuremberg se extendieran a negros y gitanos. Antes de que abriera sus puertas Dachau, el primer campo de concentraci\u00f3n construido en el sur de Alemania, y mucho antes de que las fotograf\u00edas de convoyes que transportaban hombres, mujeres y ni\u00f1os de origen jud\u00edo en m\u00edseras condiciones consternaran al mundo.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Cuando desembarcaron en la costa de Namibia (1870), los colonos alemanes no tardaron en olisquear las riquezas minerales del subsuelo. Para garantizar la sumisi\u00f3n de los ovambos, los kavangos, los namas y los hereros \u2014tribus que poblaban el pa\u00eds africano\u2014, Heinrich Goering fue nombrado gobernador civil de la nueva colonia alemana. Goering dirigi\u00f3, con mano f\u00e9rrea, la din\u00e1mica impuesta a partir de ese momento: esclavitud, ejecuciones, confiscaci\u00f3n de tierras, desplazamientos. Los hereros, con Samuel Maharero a la cabeza, se revelaron contra la barbarie. Extendieron su misiva a otras tribus: \u201cMejor morir todos juntos en lugar de morir por malos tratos\u201d. Un a\u00f1o despu\u00e9s, el pueblo de pastores segu\u00eda esperando respuesta por parte de los dem\u00e1s clanes. El 11 de enero de 1904 los hereros resolvieron enfrentar un destino borroso: atacar un cuartel alem\u00e1n. Alrededor de un centenar de colonos perdieron la vida en los enfrentamientos.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">La indignaci\u00f3n se apoder\u00f3 del escuadr\u00f3n germano y, en vista de que empezaban a perder poder\u00edo, los refuerzos no tardaron en llegar. Humillados, multiplicados en n\u00famero, henchidos de rabia, con un nuevo comandante en jefe y una orden de exterminio, los alemanes atacaron. \u201cLa naci\u00f3n herero tiene que abandonar el pa\u00eds, y si no lo hace la obligar\u00e9 por la fuerza. Todo herero que se encuentre dentro de territorio alem\u00e1n, armado o desarmado, con o sin ganado, ser\u00e1 fusilado. No se permitir\u00e1 que permanezcan en el territorio mujeres o ni\u00f1os, y se les expulsar\u00e1 para que se unan a su pueblo o ser\u00e1n pasados por las armas\u201d. El mensaje del emperador alem\u00e1n advert\u00eda a los hereros qui\u00e9n mandaba ahora en sus tierras. El desquite, ejecutado por los hombres del general Von Trotha, fue may\u00fasculo, indiscriminado, sangriento. Sesenta mil hereros \u2014el 80% de la poblaci\u00f3n\u2014 perdieron la vida. Los sobrevivientes del que ha sido considerado el primer genocidio del siglo XX, fueron detenidos y trasladados a campos de concentraci\u00f3n, t\u00e9rmino utilizado por primera vez, y de manera oficial, en un telegrama fechado el 14 de enero de 1905. Alambradas de p\u00faas, trabajos forzados, experimentos antropol\u00f3gicos, esterilizaciones para prevenir la \u201ccontaminaci\u00f3n\u201d de la raza alemana \u2014algunos colonos abusaban de las mujeres africanas\u2014 y dos iniciales tatuadas: GH. G de Gefangener y H de herero, cuya traducci\u00f3n del alem\u00e1n significa: \u201cherero capturado\u201d.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Cuando empez\u00f3 a leer el libro, Oumar quiso saber si, aparte de la francesa, hab\u00eda una edici\u00f3n en espa\u00f1ol. Sent\u00eda la apremiante necesidad de recomendarlo a sus amigos espa\u00f1oles y latinoamericanos. El libro no hab\u00eda sido traducido.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">\u2014Pens\u00e9 que traducirlo era una manera de contribuir a que otras personas tuvieran acceso a esta historia. Cuando me vino la idea est\u00e1bamos en plena crisis econ\u00f3mica. Lo intentamos con una plataforma de crowdfunding \u2014financiaci\u00f3n colectiva\u2014, pero no dio resultado. Pens\u00e9 que la \u00fanica opci\u00f3n era utilizar recursos propios. Entonces me puse en contacto con la editorial que ten\u00eda los derechos del libro y tambi\u00e9n con el autor, y empezamos a desarrollar el proyecto a trav\u00e9s de Wanafrica.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">La mezcla entre blancos y negros estaba prohibida en las colonias de dominio alem\u00e1n, pero las fuerzas de la naturaleza activaron sus resortes: algunos colonos formaron uniones mixtas con mujeres africanas y procrearon hijos que, por imposici\u00f3n de la ley, no deb\u00edan llevar el apellido del padre. Antes de la Primera Guerra Mundial hab\u00eda en Berl\u00edn m\u00e1s de 1.500 afro-alemanes.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Tras su derrota en la Primera Guerra Mundial, Alemania fue despojada de sus colonias africanas. Los alemanes volvieron a sentirse degradados, vencidos por una armada francesa integrada por una notable cantidad de hombres negros. Empezaron a proliferar carteles y pel\u00edculas alertando sobre el peligro que atentaba contra la pureza de la raza germana. Im\u00e1genes en las que, de repente, aparec\u00edan negros que engull\u00edan ni\u00f1os alemanes, negros apetentes de sexo, capaces de atacar con salvaje desenfreno a las mujeres \u201carias\u201d, negros que estaban diseminados por todas partes, negros que ya no eran bienvenidos. Irrumpi\u00f3 en el escenario pol\u00edtico un hombre que amaba los animales casi tanto como detestaba a negros y jud\u00edos: Adolf Hitler. En un discurso pronunciado en Breslau (1932), la advertencia de Hitler fue clara y directa: \u201cLos africanos y los jud\u00edos a los campos de concentraci\u00f3n si no abandonan inmediatamente Alemania\u201d.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Valaida Snow naci\u00f3 en Chattanooga, Tennessee, posiblemente el 2 de junio de 1904. Muri\u00f3 el 30 de mayo de 1956. Una joven precoz: con quince a\u00f1os recorr\u00eda Estados Unidos como la flamante vocalista y trompetista de la Small Bands. Valaida cantaba y bailaba. Tocaba el saxof\u00f3n y el clarinete, el viol\u00edn y la mandolina, el arpa, el bajo y la trompeta, y puede que otro u otros instrumentos. Hija de m\u00fasicos, negra, hermosa, de grandes ojos y carnosos labios, la Little Louis (peque\u00f1a Louis), as\u00ed la llamaban. Dicen que, despu\u00e9s de verla actuar, Louis Armstrong la bautiz\u00f3 como su versi\u00f3n femenina y diminuta, proclam\u00e1ndola segunda mejor trompetista del mundo, despu\u00e9s de \u00e9l. Valaida ten\u00eda una trompeta de oro, regalo de Guillermina-Elena-Paulina-Mar\u00eda de Orange-Nassau, reina de los Pa\u00edses Bajos. Transcurr\u00eda la primavera de 1940, la artista se encontraba de gira por Europa cuando los nazis la detuvieron en Dinamarca. Valaida fue arrestada, acusada de tr\u00e1fico y consumo de drogas. Le quitaron todo: sus joyas, siete mil d\u00f3lares en cheques de viaje, sus vestidos y tambi\u00e9n el obsequio de la reina holandesa. Dicen, eso dicen, que Valaida brill\u00f3 como ninguna, que se paseaba en limosina, con uno o quiz\u00e1s dos macacos a los que hab\u00eda hecho te\u00f1ir el pelo de color rosa y vest\u00eda siempre de impecable etiqueta. Atr\u00e1s quedaron los tiempos de los clubes de Par\u00eds, de la camarader\u00eda con Josephine Baker, de Londres, Estocolmo, \u00c1msterdam, Copenhague \u2014antes de ser alcanzada por los nazis\u2014. Tiempos de caprichos vol\u00e1tiles, mucha morfina, lujos, excesos, tiempos de bohemia. Valaida regres\u00f3 a Nueva York herida, por fuera y por dentro, como un animalito inerme que sobrevive al insistente ultraje de una bestia que lo escupe de puro hast\u00edo. Ella, que hab\u00eda recorrido mundo, que alternaba con reyes y grandes estrellas, era distinta, una versi\u00f3n abatida de la otra Valaida, la que no regres\u00f3. \u201cHe vuelto de la muerte\u201d, sentenci\u00f3 despu\u00e9s de ser liberada de la prisi\u00f3n danesa de Wester-Faengle. A su regreso busc\u00f3 de nuevo el reconfortante abrazo del jazz, la m\u00fasica que la salv\u00f3.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">La madre de Oumar bendijo su partida a Espa\u00f1a con la resignaci\u00f3n de las madres que despiden a sus hijos con enunciados de \u00faltima hora, sin dejar de agitar la mano, hasta que la silueta del v\u00e1stago desaparece en la prolongaci\u00f3n del camino. Le advirti\u00f3: \u201cLo importante es que tengas mujer, e hijos. \u00a1Sea aqu\u00ed, all\u00e1 o en el cielo!\u201d. Han pasado veinte a\u00f1os, primero Vilassar de Mar, luego Matar\u00f3 y finalmente Barcelona, su centro de operaciones y la ciudad en la que vive junto con su mujer y sus dos hijos. Durante meses, y con el prop\u00f3sito de dar a conocer la edici\u00f3n traducida de Negros en los campos nazis, Oumar y sus colaboradores han visitado librer\u00edas, asociaciones culturales y centros c\u00edvicos de diferentes puntos de Catalu\u00f1a.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">\u2014Si una sola persona est\u00e1 dispuesta a asistir a una de las presentaciones de Negros en los campos nazis, nosotros estamos dispuestos a ir, porque esta persona lo hablar\u00e1, lo comentar\u00e1 y seremos uno, dos, tres, cuatro&#8230; \u2014marca el ritmo de cada n\u00famero con los dedos de sus manos\u2014. Seremos m\u00e1s los que sabremos que esto pas\u00f3. Estamos tratando de cerrar acuerdos con editoriales de Colombia, Venezuela y M\u00e9xico. Queremos llegar a tanta gente como sea posible. Estamos dispuestos a renunciar a cualquier tipo de beneficio. Creemos que lo m\u00e1s importante es que la gente conozca esta historia&#8230; esta historia silenciada.<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<strong><span style=\"font-size:14px;\">Por: Sorayda Peguero Isaac<\/span><\/strong><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\"><strong>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.elespectador.com\/noticias\/cultura\/negros-los-campos-nazis-articulo-502260\">El Espectador<\/a><\/strong>&nbsp;<\/span><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un libro que recoge testimonios sobre los no jud\u00edos recluidos en los campos de concentraci\u00f3n. &nbsp; \u2014Es como si durante<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-997","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-c18-extermino-terror-y-guerra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/997","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=997"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/997\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=997"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=997"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=997"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}