{"id":85,"date":"2012-07-17T19:43:39","date_gmt":"2012-07-17T19:43:39","guid":{"rendered":"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp\/?p=85"},"modified":"2012-07-17T19:43:39","modified_gmt":"2012-07-17T19:43:39","slug":"si-todos-fueramos-toribio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pueblosencamino.org\/?p=85","title":{"rendered":"Si todos fu\u00e9ramos Torib\u00edo"},"content":{"rendered":"<p>Tal vez por primera vez los colombianos estamos escuchando con respeto a los ind\u00edgenas del norte del Cauca: se lo han ganado por su actitud vertical al rechazar por igual a todos los actores armados. Un ejemplo de dignidad.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p>En los barrios perif\u00e9ricos, donde los derechos, los bienes y los servicios estatales\u00a0 realmente escasean, parad\u00f3jicamente son las bandas armadas ilegales quienes brindan la seguridad.\u00a0 <\/p>\n<p><strong>Una seguridad equivocada<\/strong><\/p>\n<p>Si todos fu\u00e9ramos Torib\u00edo y tuvi\u00e9semos el valor civil y el coraje de los ind\u00edgenas del norte del Cauca, la paz estar\u00eda m\u00e1s cercana \u2014 como una llave que debemos forjar entre todos en el yunque de la civilidad \u2014 y la guerra quedar\u00eda confinada retumbando en exclusivos clubes capitalinos, como un eco de dementes. Pero no.<\/p>\n<p>Resulta que somos citadinos que nos refugiamos en unidades residenciales y edificios custodiados por compa\u00f1\u00edas de seguridad privada: nuestro mayor desvelo y obsesi\u00f3n parecer\u00eda ser el evitar a cualquier precio resultar v\u00edctimas de la inseguridad. Incluso a muchos los tiene sin cuidado convertirse en c\u00f3mplices de victimarios, con tal de vivir seguros.<\/p>\n<p>Por eso somos incapaces de imaginar una seguridad sin armas, sin c\u00e1maras de vigilancia en cada esquina y sin una nutrida presencia policial en las calles.<\/p>\n<p>Por la misma raz\u00f3n, bastantes citadinos confunden el Estado de derecho con la fuerza que protege exclusivamente sus derechos. Su ciudadan\u00eda se agota en el ejercicio de sus ganancias, el aumento de sus valores burs\u00e1tiles y la defensa de sus privilegios.<\/p>\n<p>Una mayor\u00eda considerable imagina a la Fuerza P\u00fablica como una red m\u00e1s amplia de seguridad privada que se extiende por el territorio nacional al servicio del turismo, la recreaci\u00f3n y los negocios: \u201cVive Colombia, viaja por ella\u201d.<\/p>\n<p>En fin, en nuestras ciudades predomina una seguridad individual paranoica que se nutre del miedo y de la desconfianza, sustentada en el poder del dinero que proporciona escoltas, compa\u00f1\u00edas de vigilancia privada y hasta generosas recompensas oficiales.<\/p>\n<p>Por ello, en los barrios perif\u00e9ricos y marginales donde los derechos, los bienes y los servicios estatales realmente escasean, parad\u00f3jicamente son las bandas armadas ilegales quienes brindan la seguridad o desatan el terror, seg\u00fan sus conveniencias personales y afinidades ideol\u00f3gicas.<\/p>\n<p>El Estado compra lealtades fugaces de redes de informantes y pretende que con solo a\u00f1adir el adjetivo \u201cdemocr\u00e1tica\u201d va a dotar de legitimidad y derecho a dicha pol\u00edtica. Pero con toda su parafernalia de \u201ccooperantes\u201d y una mayor presencia de la Fuerza P\u00fablica, la pol\u00edtica de seguridad no ha funcionado realmente ni en el departamento de Cauca ni en muchas otras ciudades y regiones del campo colombiano: es decir, donde m\u00e1s falta hace.<\/p>\n<p>Incluso su prestigio medi\u00e1tico no ha logrado ocultar la tenebrosa sombra de los \u201cfalsos positivos\u201d, pues ya han sido condenados 14 miembros del Ej\u00e9rcito por el asesinato de j\u00f3venes de Soacha, v\u00edctimas de una red de seguridad nada democr\u00e1tica y peligrosamente criminal por sus resultados pr\u00e1cticos Todos los anteriores y dolorosos acontecimientos demuestran que es una falacia equiparar \u201cseguridad democr\u00e1tica\u201d y paz.<\/p>\n<p><strong>Una paz tel\u00farica y ciudadana<\/strong><\/p>\n<p>As\u00ed lo est\u00e1n demostrando, con sus palabras y acciones, los ind\u00edgenas organizados en el Consejo Regional Ind\u00edgena del Cauca (CRIC) y en la Asociaci\u00f3n de Cabildos Ind\u00edgenas del Norte del Cauca (ACIN), con la vocer\u00eda de Feliciano Valencia y el respaldo monol\u00edtico de la Guardia Ind\u00edgena, exigiendo a todas las organizaciones armadas por igual \u2014 desde la Fuerza P\u00fablica hasta las FARC \u2014 que los dejen sembrar la paz tel\u00farica en su territorio y cosecharla en su vida comunitaria.<\/p>\n<p>Aquella paz que s\u00f3lo germina a partir de acuerdos que honran la palabra y de la Minga que dignifica la vida de todos, protegida por el poder civil de su invencible Guardia Ind\u00edgena. No quieren la paz de las fosas y de los campos minados, de los bombardeos oficiales y de las celadas guerrilleras, de los falsos discursos gubernamentales y de las quimeras revolucionarias, que cada d\u00eda cobran m\u00e1s v\u00edctimas ind\u00edgenas y campesinas.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica de seguridad no ha funcionado realmente ni en el departamento de Caucani en muchas otras ciudades y regiones del campo colombiano: es decir, donde m\u00e1s falta hace.\u00a0\u00a0\u00a0 Foto: Cric.<\/p>\n<p>Repudian la paz de los vencedores, que s\u00f3lo aumenta el odio de los vencidos y su infinita e inagotable memoria vengativa. Esa paz que se proclama todos los d\u00edas, desde hace m\u00e1s de medio siglo, en los partes de victoria oficial contra los \u201cbandoleros\u201d de ayer y los \u201cterroristas\u201d de hoy. Y que a su vez los \u201cterroristas\u201d desmienten con sus \u201cheroicas\u201d acciones contra la Fuerza P\u00fablica, donde casi siempre la mayor\u00eda de las v\u00edctimas terminan siendo civiles.\u00a0 <\/p>\n<p>Los ind\u00edgenas repudian y rechazan esa criminal paz por la que deliran todos los \u201cse\u00f1ores de la guerra\u201d, desde los uniformados hasta los pusil\u00e1nimes \u201cciudadanos de bien\u201d, siempre dispuestos a elegir a quien imparta \u00f3rdenes para que otros maten y mueran en nombre de la \u201cpatria\u201d y la \u201cdemocracia\u201d.<\/p>\n<p>Seguramente por ello los pueblos ind\u00edgenas no cuentan con ej\u00e9rcitos, sino con guardia ind\u00edgena, no disponen de armas sino de bastones, no tienen proyectiles sino palabras. Y con ellos forman un vasto tejido humano que presta seguridad a la comunidad y a la \u201cMadre Tierra\u201d, porque est\u00e1n comprometidos con una paz tel\u00farica, en armon\u00eda c\u00f3smica con la vida: saben bien \u201cque s\u00f3lo el equilibrio deshace la fuerza\u201d.<\/p>\n<p>No les interesa tanto dominar, controlar, expoliar o explotar el territorio, sino conservarlo y legarlo a las generaciones venideras en beneficio de todos. Por eso est\u00e1n empe\u00f1ados en que abandonen el territorio de sus resguardos y municipios aquellos que a punta de armas y violencia o leyes y tratados comerciales pretenden aniquilar el orden de la vida para proteger las inversiones de su orden.<\/p>\n<p><strong>Textos que inspiran respeto<\/strong><\/p>\n<p>En tal empe\u00f1o no temen confrontar a los mercaderes, tanto los legales como los ilegales. A los narcotraficantes los han emplazado desde tiempo atr\u00e1s, como dejaron constancia en la Declaraci\u00f3n Final de la Segunda Minga proclamada en Tacuey\u00f3 en febrero de 2009 en su sexto punto:<\/p>\n<p>\u201cLos cultivos de coca se han convertido tambi\u00e9n en un pretexto de intervenci\u00f3n de los actores armados legales e ilegales. Se han convertido en una estrategia de ampliaci\u00f3n territorial y de suplantaci\u00f3n de la autoridad ind\u00edgena por parte de las FARC, que aprovech\u00e1ndose de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de algunas familias que tienen cultivos, pretende imponerles impuestos, aplicarles supuestas normas y cooptarlos. Tambi\u00e9n los cultivos se utilizan como pretexto para la intervenci\u00f3n del Estado, que ha incumplido totalmente los compromisos de erradicaci\u00f3n voluntaria, desconoce nuestras propuestas de sustituci\u00f3n de cultivos, y en cambio privilegia la guerra qu\u00edmica, los mecanismos militares y el involucramiento de las comunidades en la estrategia de guerra\u201d.<\/p>\n<p>Con mayor contundencia y radicalidad han desafiado a las FARC:<br \/>Los pueblos ind\u00edgenas no cuentan con ej\u00e9rcitos, sino con guardia ind\u00edgena, no disponen de armas sino de bastones, no tienen proyectiles sino palabras. <\/p>\n<p>\u201cCon el pretexto de su guerra contra el Estado, la insurgencia ataca a las comunidades y busca suplantar nuestra autoridad. Mientras nosotros construimos un gobierno municipal popular que le rinde cuentas a los cabildos y a la asamblea de comuneros, la guerrilla se toma los municipios, destruye nuestras casas y da pretexto para que la fuerza p\u00fablica invada las comunidades; nosotros, con la autoridad de nuestros bastones, desmontamos las trincheras de la polic\u00eda del centro de Caldono, Torib\u00edo y Jambal\u00f3 para que su presencia no afecte a la poblaci\u00f3n civil, mientras la guerrilla deja minas antipersona y no tiene ninguna consideraci\u00f3n por la gente que no hace parte de la guerra; mientras nosotros sin ning\u00fan temor le hacemos juicio pol\u00edtico a los militares que han asesinado a comuneros ind\u00edgenas, ellos secuestran a miembros de nuestras comunidades para ajusticiarlos por supuestos delitos, como si no hubi\u00e9ramos dado prueba de tener mejor capacidad de aplicar justicia comunitaria que ninguna otra instituci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es como si estuvieran en contra del poder popular y del gobierno directo de los comuneros ind\u00edgenas; pareciera que est\u00e1n por la toma del poder que los sectores populares y los ind\u00edgenas hemos construido con mucho esfuerzo, y hubieran renunciado a tomarse el poder que tienen los ricos\u201d.<\/p>\n<p>Por todo lo anterior, concluyen en la Declaraci\u00f3n de Jambal\u00f3:<\/p>\n<p>\u201cApoyamos todo esfuerzo hacia un proceso de paz que se d\u00e9 en el territorio nacional, siempre y cuando sea una paz dialogada, concertada con la poblaci\u00f3n civil y con soluciones pr\u00e1cticas a los problemas a corto, mediano y largo plazo. No aceptamos la intervenci\u00f3n de ning\u00fan actor armado o externo en nuestra vida, en nuestro ejercicio de gobierno propio y libre determinaci\u00f3n, o la aplicaci\u00f3n de justicia; exigimos a unos y otros, que respeten el Derecho Internacional Humanitario y los Derechos Humanos, a que no nos involucren en actividades militares, a que no nos ataquen a mansalva\u201d.<\/p>\n<p>Si todos tuvi\u00e9ramos la coherencia que han demostrado los ind\u00edgenas al no separar la palabra de la acci\u00f3n, entonces nuestro poder civil har\u00eda posible la paz, porque los violentos no tendr\u00edan otra opci\u00f3n que deponer sus armas y aceptar los argumentos de la vida, la justicia y la dignidad que hoy encarnan los pobladores de Toribio y el norte del Cauca.<\/p>\n<p>Por eso deber\u00edamos empezar a reconocer que Toribio somos todos y construir juntos, en una Minga nacional, una paz tel\u00farica y ciudadana, sin vencedores ni vencidos, donde la reconciliaci\u00f3n sea posible en torno a la memoria, la verdad y la dignidad de todas las v\u00edctimas junto al cuidado y el respeto de nuestra \u201cMadre Tierra\u201d.<\/p>\n<p>Para mayor comprensi\u00f3n de la actual coyuntura, consultar la declaraci\u00f3n del CRIC: \u00abTerminar la guerra, defender la autonom\u00eda, reconstruir los bienes civiles y construir la paz\u00bb.<\/p>\n<p>* Polit\u00f3logo de la Universidad Javeriana de Bogot\u00e1. Profesor Asociado en la Javeriana de Cali. Socio de la Fundaci\u00f3n Foro por Colombia, Cap\u00edtulo Valle del Cauca y publica en el blog: <br \/>calicantopinion.blogspot.com.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tal vez por primera vez los colombianos estamos escuchando con respeto a los ind\u00edgenas del norte del Cauca: se lo<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-85","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-c13-resistencias-y-luchas-sociales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/85","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=85"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/85\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=85"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=85"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=85"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}