{"id":800,"date":"2014-04-22T00:20:03","date_gmt":"2014-04-22T00:20:03","guid":{"rendered":"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp\/?p=800"},"modified":"2014-04-22T00:20:03","modified_gmt":"2014-04-22T00:20:03","slug":"gabo-aca-nos-quedamos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pueblosencamino.org\/?p=800","title":{"rendered":"Gabo&#8230;Ac\u00e1 nos quedamos"},"content":{"rendered":"<div style=\"text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:16px;\"><strong>en \u00abLa patria de Tinieblas de la Verdad del Olvido\u00bb<\/strong><\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-799\" alt=\"\" src=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Gabo2014.jpg\" style=\"width: 650px; height: 435px;\" width=\"733\" height=\"490\" srcset=\"https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Gabo2014.jpg 733w, https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2014\/04\/Gabo2014-300x201.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 733px) 100vw, 733px\" \/><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t <!--more-->  <\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">M\u00e1s all\u00e1 y much\u00edsimo m\u00e1s ac\u00e1 de las adulaciones y del vac\u00edo&#8230;Para m\u00ed, las \u00faltimas p\u00e1ginas del Oto\u00f1o del Patriarca, a partir de la llegada de Nicanor en el sue\u00f1o, son una totalidad y un torrente cuya fuerza no caben en ninguna parte. Menos en tanta carreta que transforma el viaje maravilloso de un palabrero enamorado de las mujeres y alucinante como los in\u00fatiles hombres que deshacemos la historia que ellas, desde la cocci\u00f3n de los garbanzos y el amor a lo que se reproduce mantienen, hasta cuando llegue el d\u00eda de vivir. Por dentro y amarrados de ganas de estar por fuera de lo que todo encierra y negocia en palabrer\u00edo inepto y recursos manoseadores que desdicen nombrando. Esas palabras desaforadas, son una convocatoria y una necesidad que estalla.&nbsp;<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Yo las devor\u00e9, las viv\u00ed, necesito que se hagan realidad. Nombran en el lenguaje de lo que tiene que venir y cuya postergaci\u00f3n sangra en contraste con lo que somos encadenados entre todas y todos a esta farsa que duele y asfixia, el momento en el que el mundo otro florece y este otro que conocemos y repetimos y alimentamos y producimos en transacciones todos los miserables d\u00edas, se queda atr\u00e1s para siempre, ahogado en su inmundicia, en su falsedad. Sumido en su propio material ilusorio y repugnante.&nbsp;<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Si alguna vez me tocara resumir mi vida sin m\u00e1s, dir\u00eda que es la nostalgia rabiosa y rebelde, la necesidad apremiante y agobiante, este equivocarme tratando, un irreverente vomitar de mis entra\u00f1as y mi ser entero hasta vaciarme de las palabras que no existen para nombrar ese final del tiempo incontable de la eternidad que es ese alter-nacimiento imposible, profundo, total, pero hecho de esto mismo que nos hace y conmueve y que no cabe dentro de nada que nombramos con palabras del sistema y de la historia que nos secuestran desde antes de nacer o pensar o pasar hojas amarillas del calendario&#8230; que es esto por lo que luchamos resistiendo, desde eso otro de verdad que sale a las calles ese d\u00eda que ac\u00e1 nombra Gabo en llanto feliz y j\u00fabilo de nacimiento, dej\u00e1ndose ser.&nbsp;<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Ah\u00ed van para siempre estas palabras que se persiguen para brotar, hasta ese d\u00eda en el que merezcan ser espejo de lo que pase en las calles:<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<em><span style=\"font-size:14px;\">\u00ab&#8230;padeci\u00f3 el holocausto final de la micci\u00f3n exigua en el excusado port\u00e1til, se tir\u00f3 en el suelo pelado con el pantal\u00f3n de manta cerril que usaba para estar en casa desde que puso t\u00e9rmino a las audiencias, con la camisa a rayas sin el cuello postizo y las pantuflas de inv\u00e1lido, se tir\u00f3 bocabajo, con el brazo derecho doblado bajo la cabeza para que le sirviera de almohada, y se durmi\u00f3 en el acto, pero a las dos y diez despert\u00f3 con la mente varada y con la ropa embebida en un sudor p\u00e1lido y tibio de v\u00edsperas de cicl\u00f3n, qui\u00e9n vive, pregunt\u00f3 estremecido por la certidumbre de que alguien lo hab\u00eda llamado en el sue\u00f1o con un nombre que no era el suyo, Nicanor, y otra vez, Nicanor, alguien que ten\u00eda la virtud de meterse en su cuarto sin quitar las aldabas porque entraba y sal\u00eda cuando quer\u00eda atravesando las paredes, y entonces la vio, era la muerte mi general, la suya, vestida con una t\u00fanica de harapos de fique de penitente, con el garabato de palo en la mano y el cr\u00e1neo sembrado de reto\u00f1os de algas sepulcrales y flores de tierra en la fisura de los huesos y los ojos arcaicos y at\u00f3nitos en las cuencas descarnadas, y s\u00f3lo cuando la vio de cuerpo entero comprendi\u00f3 que lo hubiera llamado Nicanor Nicanor que es el nombre con que la muerte nos conoce a todos los hombres en el instante de morir, pero \u00e9l dijo que no, muerte, que todav\u00eda no era su hora, que hab\u00eda de ser durante el sue\u00f1o en la penumbra de la oficina como estaba anunciado desde siempre en las aguas premonitorias de los lebrillos, pero ella replic\u00f3 que no, general, ha sido aqu\u00ed, descalzo y con la ropa de menesteroso que llevaba puesta, aunque los que encontraron el cuerpo hab\u00edan de decir que fue en el suelo de la oficina con el uniforme de lienzo sin insignias y la espuela de oro en el tal\u00f3n izquierdo para no contrariar los augurios de sus pitonisas, hab\u00eda sido cuando menos lo quiso, cuando al cabo de tantos y tantos a\u00f1os de ilusiones est\u00e9riles hab\u00eda empezado a vislumbrar que no se vive, qu\u00e9 carajo, se sobrevive, se aprende demasiado tarde que hasta las vidas m\u00e1s dilatadas y \u00fatiles no alcanzan para nada m\u00e1s que para aprender a vivir, hab\u00eda conocido su incapacidad de amor en el enigma de la palma de sus manos mudas y en las cifras invisibles de las barajas y hab\u00eda tratado de compensar aquel destinoinfame con el culto abrasador del vicio solitario del poder, se hab\u00eda hecho v\u00edctima de su secta para inmolarse en las llamas de aquel holocausto infinito, se hab\u00eda cebado en la falacia y el crimen, hab\u00eda medrado en la impiedad y el oprobio y se hab\u00eda sobrepuesto a su avaricia febril y al miedo cong\u00e9nito s\u00f3lo por conservar hasta el fin de los tiempos su bolita de vidrio en el pu\u00f1o sin saber que era un vicio sin t\u00e9rmino cuya saciedad generaba su propio apetito hasta el fin de todos los tiempos mi general, hab\u00eda sabido desde sus or\u00edgenes que lo enga\u00f1aban para complacerlo, que le cobraban por adularlo, que reclutaban por la fuerza de las armas a las muchedumbres concentradas a su paso con gritos de j\u00fabilo y letreros venales de vida eterna al magn\u00edfico que es m\u00e1s antiguo que su edad, pero aprendi\u00f3 a vivir con esas y con todas las miserias de la gloria a medida que descubr\u00eda en el transcurso de sus a\u00f1os incontables que la mentira es m\u00e1s c\u00f3moda que la duda, m\u00e1s \u00fatil que el amor, m\u00e1s perdurable que la verdad, hab\u00eda llegado sin asombro a la ficci\u00f3n de ignominia de mandar sin poder, de ser exaltado sin gloria y de ser obedecido sin autoridad cuando se convenci\u00f3 en el reguero de hojas amarillas de su oto\u00f1o que nunca hab\u00eda de ser el due\u00f1o de todo su poder, que estaba condenado a no conocer la vida sino por el rev\u00e9s, condenado a descifrar las costuras y a corregir los hilos de la trama y los nudos de la urdimbre del gobelino de ilusiones de la realidad sin sospechar ni siquiera demasiado tarde que la \u00fanica vida vivible era la de mostrar, la que nosotros ve\u00edamos de este lado que no era el suyo mi general, este lado de pobres donde estaba el reguero de hojas amarillas de nuestros incontables a\u00f1os de infortunio y nuestros instantes inasibles de felicidad, donde el amor estaba contaminado por los g\u00e9rmenes de la muerte pero era todo el amor mi general, donde usted mismo era apenas una visi\u00f3n incierta de unos ojos de l\u00e1stima a trav\u00e9s de los visillos polvorientos de la ventanilla de un tren, era apenas el temblor de unos labios taciturnos, el adi\u00f3s fugitivo de un guante de raso de la mano de nadie de un anciano sin destino que nunca supimos qui\u00e9n fue, ni c\u00f3mo fue, ni si fue apenas un infundio de la imaginaci\u00f3n, un tirano de burlas que nunca supo d\u00f3nde estaba el rev\u00e9s y d\u00f3nde estaba el derecho de esta vida que am\u00e1bamos con una pasi\u00f3n insaciable que usted no se atrevi\u00f3 ni siquiera a imaginar por miedo de saber lo que nosotros sab\u00edamos de sobra que era ardua y ef\u00edmera pero que no hab\u00eda otra, general, porque nosotros sab\u00edamos qui\u00e9nes \u00e9ramos mientras \u00e9l se qued\u00f3 sin saberlo para siempre con el dulce silbido de su potra de muerto viejo tronchado de ra\u00edz por el trancazo de la muerte, volando entre el rumor oscuro de las \u00faltimas hojas heladas de su oto\u00f1o hacia la patria de tinieblas de la verdad del olvido, agarrado de miedo a los trapos de hilachas podridas del balandr\u00e1n de la muerte y ajeno a los clamores de las muchedumbres fren\u00e9ticas que se echaban a las calles cantando los himnos de j\u00fabilo de la noticia jubilosa de su muerte y ajeno para siempre jam\u00e1s a las m\u00fasicas de liberaci\u00f3n y los cohetes de gozo y las campanas de gloria que anunciaron al mundo la buena nueva de que el tiempo incontable de la eternidad hab\u00eda por fin terminado. \u00ab<\/span><\/em><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Eso, por lo que viene Nicanor en andrajos, ese Patriarca violador y miserable, es lo que llamamos el sistema, eso es la modernidad, el capital, lo contrario de la vida, la transacci\u00f3n a que nos condenamos, y, ese, su fin. Ese es el fin de los nacimientos y el cadalso de las palabras-mercanc\u00eda que nos nombran y nombramos. Mientras tanto ac\u00e1 estamos encerrados en el tiempo incontable de la eternidad y el despojo donde resulta imposible vivir&#8230;Imposible y repugnante!<\/span><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<strong><span style=\"font-size:14px;\">Manuel Rozental<\/span><\/strong><\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\"> \t<a href=\"http:\/\/www.pueblosencamino.org\"><strong><span style=\"font-size:14px;\">Pueblos en Camino<\/span><\/strong><\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>en \u00abLa patria de Tinieblas de la Verdad del Olvido\u00bb<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":799,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"class_list":["post-800","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-c14-economias-alternativas-y-solidarias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/800","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=800"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/800\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/799"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=800"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=800"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=800"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}