{"id":6015,"date":"2018-05-28T11:52:54","date_gmt":"2018-05-28T11:52:54","guid":{"rendered":"http:\/\/pueblosencamino.org\/?p=6015"},"modified":"2018-05-28T11:52:54","modified_gmt":"2018-05-28T11:52:54","slug":"la-dignidad-de-la-memoria-desde-lo-pequeno-en-aparente-dispersion-a-proposito-de-las-mujeres-molina-theissen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pueblosencamino.org\/?p=6015","title":{"rendered":"La dignidad de la memoria desde lo peque\u00f1o en aparente dispersi\u00f3n: A prop\u00f3sito de las mujeres Molina Theissen"},"content":{"rendered":"<p>Sergio Palencia refleja en voz alta su mirada y sentir a partir de la reciente sentencia respecto del caso Molina Theissen en Guatemala. Reconoce en este hecho, desde la memoria de lo peque\u00f1o, de lo negado, un hecho que no puede limitarse a la coyuntura y el marco de la cotidianidad, de la normalidad, del orden: \u00ab<em>Si la memoria es parte de esa materialidad social parida desde el pecho, luego tambi\u00e9n es red en expansi\u00f3n de la posibilidad de otro mundo. Quiebra el tiempo linear o m\u00edtico de los negocios, de los programas televisivos, de los tiempos electorales y de la burocracia estatal. Por eso en el silencio se convierte en posibilidades de lo distinto, llamas vivas que s\u00f3lo pueden ser heredadas al conocer ese v\u00ednculo entre las generaciones pasadas y las presentes. La vida, no la muerte, es la que nos conecta, si bien para llegar a ella hayamos muerto alguna vez<\/em>.\u00bb Nos conecta, claro, cuando las y los muertos nuestros, permanecen y regresan. Se encuentran all\u00ed, en ese lugar otro com\u00fan y colectivo pero siempre encubierto por la iluminaci\u00f3n del espect\u00e1culo establecido de la historia desde el poder y los poderosos, perviven gracias a mujeres valientes que no aceptan la injusticia como norma y ley, tanto las mujeres Molina Theissen que se enfrentan al Estado Mayor de un ej\u00e9rcito que en 1981 se arrog\u00f3 el mandato de masacrar, violar, desaparecer para mantener el orden como a Alina Sanchez,\u00a0L\u00eager\u00een \u00c7iya, quien, habiendo nacido en la Argentina, hace la vida en torno de la libertad y de la identidad de las y los negados y se teje a la lucha, a su lucha, a la de todas las mujeres y dignidades desde Rojava donde muere. Sergio Palencia refleja, no reflexiona, ya que su palabra surge desde el lugar que no es permitido ni aceptable para quienes escogen los hechos con los que imponen la luz ciega y enceguecedora de la historia para someternos a la ausencia. Por ello reconoce en mujeres que se negaron a ser aplastadas, la constelaci\u00f3n de un mundo que persevera, persiste y que, se levanta, desde la muerte tambi\u00e9n, contra todo el poder, una y otra vez derrot\u00e1ndolo all\u00ed donde es imposible hacerlo. Al reconocer estos momentos, uno de ellos el 23 de mayo de 2018 en Guatemala, una mujer violada, perseguida, su hermano desaparecido, su madre intransigente a fuerza de amor y firmeza, todas luchando 37 a\u00f1os hasta derrocar al mando militar que las hizo impotentes como a centenares de miles, a millones, m\u00e1s all\u00e1 de Guatemala y durante siglos, transforman desde lo peque\u00f1o lo posible y a la vez demuestran una vez m\u00e1s como mujeres libres que: \u00ab<em>No habr\u00e1 transformaci\u00f3n profunda en el mundo que no parta de lo peque\u00f1o, an\u00f3nimo, en aparente dispersi\u00f3n<\/em>.\u00bb <strong>\u00a1As\u00ed S\u00ed! Resistencias y caminos. Pueblos en Camino<\/strong><!--more--><\/p>\n<h1 style=\"text-align: center;\">La dignidad de la memoria:<br \/>\nA prop\u00f3sito de las mujeres Molina Theissen<\/h1>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son los <em>sitios de germinaci\u00f3n<\/em> (Bloch, 1998) de un nuevo momento hist\u00f3rico? Las mujeres de la familia Molina Theissen expresan, hoy por hoy, un fundamento profundamente humano en Guatemala y Latinoam\u00e9rica. Con la sentencia de varios militares de alto rango de 1981 han alcanzado no s\u00f3lo una victoria jur\u00eddica sino una realizaci\u00f3n \u00e9tica insoslayable. Este escrito es una reflexi\u00f3n en tres momentos desde obras, personas y memorias profundamente unidas a las fuerzas congregadas por este grupo de mujeres guatemaltecas.<\/p>\n<ol>\n<li><strong>El coraz\u00f3n<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>Los ojos deben estar prestos a percibir los peque\u00f1os y los grandes eventos. \u00bfQu\u00e9 hace la diferencia entre unos y otros? Por lo general las c\u00e1maras enfocan las escenas p\u00fablicas, all\u00ed donde se marca un resultado. Esto est\u00e1 presente en aquellas obras musicales que convocan una temporalidad intensa de liberaci\u00f3n. Sucede as\u00ed en varios momentos de la \u00f3pera <em>Fidelio<\/em>, de Beethoven. El primero brota de los mundos escondidos tras una sola frase. El carcelero y su hija ven en el joven Fidelio un pretendiente, un trabajador eficaz: el buen yerno, el amado compa\u00f1ero. Roco se alegra con la perspectiva de matrimonio de su hija y le pregunta a Fidelio: \u00ab\u00bfCrees que no puedo ver adentro de tu coraz\u00f3n?\u00bb<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>.<\/p>\n<p>El tiempo se suspende y el silencio da paso a una experiencia profunda de la <em>vida interior en lucha<\/em>, del recuerdo, de la fidelidad al amado. Mientras la hija de Roco ve en Fidelio la correspondencia de la pareja, Fidelio en realidad se desdobla desde su fuero interno. <em>Fidelio<\/em> es en realidad Leonore disfrazada de hombre para acercarse al lugar donde el gobernador \u2013 figura del despotismo \u2013 tiene preso a su esposo, Florest\u00e1n. As\u00ed la \u00f3pera desarrolla los motivos de los corazones ocultos y de la persistencia en los silencios, en los disfraces de la vida, alumbrando con fuerza los motivos de la fidelidad en medio del desgarramiento y la ausencia.<\/p>\n<p>Leonore medita las palabras de Roco como frente a un espejo. Ante eso su coraz\u00f3n sabe las consecuencias de su lucha: \u00ab<em>\u00a1Qu\u00e9 grande es el peligro, que tenue el rayo de esperanza!<\/em>\u00bb<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>, nos dice Leonore bajo el disfraz del joven Fidelio. Los grandes momentos de resoluci\u00f3n en la historia humana est\u00e1n hechos de los silencios, los desdoblamientos, los sollozos solitarios de sus gestores tanto individuales como colectivos. En ese sentido lo que propicia un momento de liberaci\u00f3n es la conexi\u00f3n profunda de los peque\u00f1os y an\u00f3nimos momentos de lucha convertidos en desborde, en triunfo sobre el miedo, la adversidad y el dolor.<\/p>\n<ol>\n<li><strong>La sonrisa<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>A <em>Ale<\/em> la conocimos junto a Erol una tarde en Pasto, Colombia. Ambos participar\u00edan en una charla sobre la experiencia de las mujeres en la Revoluci\u00f3n de Rojava, en Kurdist\u00e1n. Sentada en una sala de hotel Ale hablaba en kurdo con Erol, se correg\u00eda algunas palabras, las sosten\u00eda. Erol la escuchaba y respond\u00eda con paciencia. Ale se llamaba Alina S\u00e1nchez, m\u00e9dica argentina graduada en Cuba y desde hac\u00eda varios a\u00f1os trabajando en ampliar la organizaci\u00f3n de la salud entre las comunas kurdas de Siria. Sus compa\u00f1eras la conoc\u00edan como L\u00eager\u00een \u00c7iya. Un d\u00eda en la ma\u00f1ana me escribi\u00f3 un mensaje Isabel, amiga mutua, para contarme que Ale hab\u00eda muerto en un accidente al regresar de una reuni\u00f3n sobre temas m\u00e9dicos.<\/p>\n<p>A todos nos llen\u00f3 de profundo dolor y llevamos su fotograf\u00eda como estandarte de lo que nos un\u00eda al grupo de amigos, amigas, que nos encontramos en Pasto y Valle del Cauca. Su sonrisa se convirti\u00f3 en testimonio de la verdad que fue su vida, nada ni nadie nos la puede arrebatar. Semejante pasa cuando el anciano Mabeuf cae muerto sobre las barricadas en la novela de Victor Hugo, <em>Les mis\u00e9rables<\/em>. Los estudiantes del ABC saben que la bandera rebelde no es nada si no la hacen presente desde el recuerdo del viejo. El gran olvido del siglo XXI es, en este sentido, el de la presencia de nuestros muertos en la cotidianidad.<\/p>\n<figure id=\"attachment_6017\" aria-describedby=\"caption-attachment-6017\" style=\"width: 206px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/Alina.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6017\" src=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/Alina.jpg\" alt=\"\" width=\"206\" height=\"250\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-6017\" class=\"wp-caption-text\">Ale, Alina S\u00e1nchez<\/figcaption><\/figure>\n<p>Hemos aprendido a caminar las ciudades y las veredas como referencias de paso, pero no como bastiones de la <em>utop\u00eda escondida<\/em>. Tal es el terror que utilizaron las clases poderosas en Guatemala para quebrar incluso el h\u00e1lito de la presencia de nuestros muertos en el d\u00eda a d\u00eda. Y qu\u00e9 falta nos hacen. Por eso el <strong>mi\u00e9rcoles 23 de mayo<\/strong> fue tan potente: <em>un grupo de cuatro mujeres derrocaron al Estado Mayor de la Defensa en 1981. <\/em>Ellos, parte de quienes coordinaron las campa\u00f1as sistem\u00e1ticas de la Ofensiva del Ej\u00e9rcito de Guatemala contra las \u00e1reas urbanas, la Costa Sur y el Altiplano en levantamiento.<\/p>\n<p>Las mujeres Molina Theissen han resquebrado el aspecto gran\u00edtico del olvido en Guatemala y, con coraje, han abierto los resquicios de una posibilidad, quiz\u00e1 por el momento peque\u00f1a, quiz\u00e1 una rajadura, pero al final un orificio por donde entra el potente haz de luz de la vida de nuestros muertos. La verdad de sentencias como esta reside sobre todo en la capacidad que tengamos para llevarla como pregunta y constancia al d\u00eda a d\u00eda. No habr\u00e1 transformaci\u00f3n profunda en el mundo que no parta de lo peque\u00f1o, an\u00f3nimo, en aparente dispersi\u00f3n. Pero sus ritmos callados propician la construcci\u00f3n material de la esperanza, no desde afuera sino parido con sumo dolor en el pecho que espera, que habla a los ausentes, que se atreve a vivir despu\u00e9s de tanto y de todo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_6018\" aria-describedby=\"caption-attachment-6018\" style=\"width: 399px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/Molina-Theissen.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-6018\" src=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/Molina-Theissen.jpg\" alt=\"\" width=\"399\" height=\"294\" srcset=\"https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/Molina-Theissen.jpg 399w, https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/Molina-Theissen-300x221.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 399px) 100vw, 399px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-6018\" class=\"wp-caption-text\">Las mujeres Molina Theissen<\/figcaption><\/figure>\n<p>Ale, Alina, nuestra amiga que muri\u00f3 en Siria, tambi\u00e9n nos acompa\u00f1a. Su hermano, Juan, escribi\u00f3 una hermosa carta donde habla precisamente de la importancia de lo peque\u00f1o, de lo aparentemente sin importancia, como fortaleza del cambio: \u00ab<em>Alina era una mujer con una gran capacidad de transmitir y despertar el amor en cualquier persona. Con una gran voluntad y humildad, que le permit\u00eda accionar su ideal de construir una sociedad mejor con igual fuerza e importancia en todos los niveles: al preparar un desayuno, al tomarle la presi\u00f3n a una anciana, al tener una reuni\u00f3n con el m\u00e1s alto comit\u00e9 de un estado, al cubrir una herida, al dar un consejo. Cada conversaci\u00f3n, cada gesto, cada acci\u00f3n por m\u00e1s grande o m\u00e1s peque\u00f1a que sea es una oportunidad de mejorar el mundo, que si se hace en coherencia con lo que uno siente crea armon\u00eda a toda una comunidad<\/em>.\u00bb (S\u00e1nchez, 2018).<\/p>\n<p><strong>III. La fuerza de lo peque\u00f1o<\/strong><\/p>\n<p>Lo peque\u00f1o s\u00f3lo lo es con referencia a algo mayor. No s\u00f3lo es cuesti\u00f3n de tama\u00f1o o volumen sino de valoraciones. \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si de pronto pudi\u00e9ramos ver y sentir en lo peque\u00f1o el eco, las vibraciones, la expansi\u00f3n de los movimientos tect\u00f3nicos que luego concebir\u00edamos como grandes? Si as\u00ed fuera el mundo de lo peque\u00f1o ser\u00eda de nuevo un campo donde se concentran y enfrentan las fuerzas de la vida humana en contra de los ej\u00e9rcitos de la acumulaci\u00f3n, de los poderes estatales. La memoria tiene como caracter\u00edstica curativa el hecho de relacionar lo peque\u00f1o \u2013 los vasos, los juguetes, una ventana \u2013 con una sensaci\u00f3n, un gusto, un tacto.<\/p>\n<p>Curativa es como esfuerzo de la persistencia y se llega a ella con los ojos puestos en el horizonte que a\u00fan no se ha realizado pero que desde ya empezamos a vivir. Los pueblos que experimentaron la dureza y crueldad de la guerra en el siglo XX pueden dar luces \u2013 desde su propia tradici\u00f3n y lengua \u2013 para reanudar los hilos generacionales. El antrop\u00f3logo Heonik Kwon encontr\u00f3 en los ritos funerarios vietnamitas dicho v\u00ednculo: \u00ab\u201d<em>Los ancestros comieron mucha sal, entonces sus descendientes desean agua<\/em>.\u201d Este refr\u00e1n popular sobre la sal y el agua nos habla de la naturaleza hist\u00f3rica de las motivaciones humanas en la imaginaci\u00f3n vietnamita \u2013 incluyendo la idea de que <em>los deseos insatisfechos de las generaciones pasadas son transmitidos y manifestados a los vivos<\/em>\u00bb<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. (2006: 78; cursiva propia).<\/p>\n<p>Si la memoria es parte de esa materialidad social parida desde el pecho, luego tambi\u00e9n es red en expansi\u00f3n de la posibilidad de otro mundo. Quiebra el tiempo linear o m\u00edtico de los negocios, de los programas televisivos, de los tiempos electorales y de la burocracia estatal. Por eso en el silencio se convierte en posibilidades de lo distinto, llamas vivas que s\u00f3lo pueden ser heredadas al conocer ese v\u00ednculo entre las generaciones pasadas y las presentes. La vida, no la muerte, es la que nos conecta, si bien para llegar a ella hayamos muerto alguna vez. El Estado Mayor del Ej\u00e9rcito en 1981 \u2013 responsable de las ofensivas en la ciudad entre mayo y julio, de la movilizaci\u00f3n de tropa a Tecp\u00e1n y Chupol para iniciar una de las peores campa\u00f1as de masacres del continente \u2013 ha sido en parte condenado en la sentencia del 23 de mayo. Aunque los subterfugios de las cortes quieran anularlo en semejante estilo a la condena del General R\u00edos Montt, la resoluci\u00f3n ha sido dictada.<\/p>\n<p>En varias tradiciones espirituales y religiosas de los pueblos son las mujeres las parteras de un nuevo mundo, las que asumen el dolor inenarrable de la ausencia y, en su persistencia, son propulsoras de las fuerzas de resurrecci\u00f3n del cosmos. En el <em>Popol Wuj<\/em> Ixkik persiste en el exilio contra los se\u00f1ores de Xibalb\u00e1 y da a luz a los Gemelos. Ixmukan\u00e9, como madre y abuela, brinda al pueblo su alimento, el ma\u00edz. En la tradici\u00f3n cristiana se tiende a olvidar c\u00f3mo el plan salv\u00edfico divino no hubiera ocurrido sin la constancia, firmeza, esperanza y amor de las mujeres: Mar\u00eda de Nazaret y de Mar\u00eda de Magdala, la primera asumiendo una decisi\u00f3n frente a las normas sociales, la segunda firme hasta lo \u00faltimo al pie de la cruz.<\/p>\n<p>La fortaleza de asumir en lo cotidiano, en lo silencioso, el dolor propio y de un pueblo, las hizo portadoras de los ojos que vieron la primicia de la Resurrecci\u00f3n de los justos y los inocentes. All\u00ed, lo que un d\u00eda estuvo escondido, hoy sale a la luz y del vientre de la tierra los pueblos se levantan. Habitan all\u00ed como la sonrisa de Ale, como la inocencia de Marco Antonio. Cerca, con el pecho presto y el coraje heredado de las mujeres Molina Theissen, resplandece la luz de una nueva posibilidad en Guatemala.<\/p>\n<p><strong>Por Sergio Palencia<\/strong><br \/>\n<strong>Nueva York<\/strong><br \/>\n<strong>23 de mayo 2018<\/strong><br \/>\n<strong>Pueblos en Camino<\/strong><\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>Beethoven, Ludwig van. (1864). <em>Fidelio. German Text, with an English translation.<\/em> Boston: Oliver Ditson Company, pp. 24<\/p>\n<p>Bloch, Ernst. (1998). <em>Literary Essays<\/em>. California: Stanford Univesity Press. Translated by A. Joron et al., pp. 538<\/p>\n<p>Kwon, Heonik. (2006). <em>After the Massacre. Commemoration and Consolation in Ha My and My Lai.<\/em> United States, University of California Press, pp. 217<\/p>\n<p>S\u00e1nchez, Juan. (2018, 23 de mayo). \u00abCarta de Juan, hermano de Alina S\u00e1nchez. \u201cEs inmensa la alegr\u00eda de haber podido compartir mi vida con la sonrisa de Alina\u201d\u00bb, ANF News. Disponible en: <a href=\"https:\/\/anfespanol.com\/cultura\/es-inmensa-la-alegria-de-haber-podido-compartir-mi-vida-con-la-sonrisa-de-alina-3161\">https:\/\/anfespanol.com\/cultura\/es-inmensa-la-alegria-de-haber-podido-compartir-mi-vida-con-la-sonrisa-de-alina-3161<\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00ab<em>Meinst du ich kann dir nicht ins Herz sehen!<\/em>\u00bb (Fidelio, p. 6)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00ab<em>Wie gross ist die gefahr! Wie schwach der Hoffnung<\/em>\u00bb (Ib\u00edd. p. 7)<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00ab\u201c<em>Ancestors ate too much salt, so their descendants desire water.\u201d This popular idiom about salt and water speaks of the historical nature of human motivations in the Vietnamese imagination\u2014including the idea that the unfulfilled wishes of past generations are transmitted to and manifested through the living.<\/em>\u00bb (Kwon, 2006: 78)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sergio Palencia refleja en voz alta su mirada y sentir a partir de la reciente sentencia respecto del caso Molina<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":6019,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[25,26],"tags":[346,246,458,459,460,457],"class_list":["post-6015","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-c11-planes-de-vida","category-c13-resistencias-y-luchas-sociales","tag-alina-sanchez","tag-guatemala","tag-legerin-ciya","tag-memoria-y-olvido","tag-muertos","tag-sentencia-molina-theissen"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6015","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6015"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6015\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6020,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6015\/revisions\/6020"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6019"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6015"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6015"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6015"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}