{"id":5958,"date":"2018-05-11T23:37:17","date_gmt":"2018-05-11T23:37:17","guid":{"rendered":"http:\/\/pueblosencamino.org\/?p=5958"},"modified":"2018-05-11T23:54:23","modified_gmt":"2018-05-11T23:54:23","slug":"cauca-entre-la-emancipacion-y-la-captura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pueblosencamino.org\/?p=5958","title":{"rendered":"Cauca: entre la emancipaci\u00f3n y la captura"},"content":{"rendered":"<p>Compartimos la rese\u00f1a del libro <a href=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/?p=4495\">Entre la emancipaci\u00f3n y la captura: memorias y caminos desde la lucha Nasa en Colombia<\/a>, realizada por Abelardo Rodr\u00edguez Mac\u00edas en la presentaci\u00f3n que se realiz\u00f3 en agosto de 2017 en Quer\u00e9taro, M\u00e9xico. La primera edici\u00f3n de este texto la hicieron conjuntamente Grietas Editores, En cortito que\u00b4s pa\u00b4largo, Pensar\u00e9 Carton\u00e9ras y Pueblos en Camino desde M\u00e9xico. La segunda edici\u00f3n sale en Ecuador con la editorial Abya Yala y &nbsp;ser\u00e1 presentada el pr\u00f3ximo 15 de mayo en Quito desde la Universidad Andina Sim\u00f3n Bol\u00edvar, con comentarios de las compa\u00f1eras Katy Machoa de Conaie y Catherine Walsh. &nbsp;<strong>As\u00ed s\u00ed. Memorias y caminos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><!--more--><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/LibroQuito.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-5965\" src=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/LibroQuito.jpg\" alt=\"\" width=\"678\" height=\"960\" srcset=\"https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/LibroQuito.jpg 678w, https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2018\/05\/LibroQuito-212x300.jpg 212w\" sizes=\"auto, (max-width: 678px) 100vw, 678px\" \/><\/a><\/p>\n<h3 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>CAUCA, ENTRE LA EMANCIPACI\u00d3N Y LA CAPTURA<\/strong><\/span><\/h3>\n<p style=\"text-align: right;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cCuando ten\u00edamos todas las respuestas, cambiaron todas las preguntas\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>Mario Benedetti.<\/em><\/p>\n<p>El pasado 10 de agosto, se present\u00f3 en la Facultad de Ciencias Pol\u00edticas y Sociales, de esta Universidad Aut\u00f3noma de Quer\u00e9taro, el libro de Vilma Almendra \u201cEntre la emancipaci\u00f3n y la captura. Memorias y caminos de la lucha Nasa en Colombia\u201d. La presentaci\u00f3n fue organizada por la editorial de Medios Libres \u201cen cortito que es pa\u201dlargo\u201d y \u201cPueblos en camino\u201d que es un espacio de reflexi\u00f3n de las luchas anticapitalistas latinoamericanas, y en ella participamos Brenda Rodr\u00edguez, Blanca Isela G\u00f3mez, Lluvia Cervantes y el que esto escribe. Vilma Almendra es ind\u00edgena, mujer, madre, activista, estudiosa, hija y nieta de la lucha de su pueblo; en el prefacio del libro, nos cuenta su compa\u00f1ero Manuel Rozenthal, que Vilma de ni\u00f1a buscaba entre las nubes, el rostro de su padre asesinado por recuperar la tierra de sus ancestros, cuando ella ten\u00eda s\u00f3lo 7 a\u00f1os. Ese mismo d\u00eda tambi\u00e9n mataron a su t\u00edo por los mismos motivos. En ambos casos ella estaba lejos de ellos, pero so\u00f1\u00f3 en tiempo real sus muertes. Estas premoniciones, me atrevo a decir, son parte de su mundo ind\u00edgena, de su estar en el mundo, y con esta sensibilidad a cuestas, nos alerta en su libro sobre los peligros que se ciernen sobre las luchas de liberaci\u00f3n y autonom\u00eda. Ello nos recuerda a Casandra, la pitonisa griega, que ten\u00eda el don de prever el futuro, pero al mismo tiempo, la maldici\u00f3n de que nadie le creer\u00eda. La menciono porque de alguna manera a las actuales Casandras, como Vilma Almendra, que critican, que analizan y que cuestionan las pr\u00e1cticas del Estado y del patriarcado dentro de sus propios movimientos, nadie les quiere creer, no las quieren o\u00edr, las tachan de divisionistas, \u201cde hacerle el juego a la derecha\u201d, de tener oscuros intereses\u201d, de \u201cprovocadoras\u201d, de \u201ctraidoras\u201d y otras \u201clinduras\u201d de nuestra herencia estalinista y reformista. De esta manera, Vilma Almendra tuvo que retirarse de su territorio y de la lucha, expulsada, de alguna manera, por una dirigencia de hombres, que se volvi\u00f3 \u201cpragm\u00e1tica\u201d y abandon\u00f3 la lucha por la autonom\u00eda y se subordin\u00f3 a las pol\u00edticas desmovilizadoras y contra-insurgentes del gobierno colombiano. Pero Vilma Almendra no se fue, s\u00f3lo se hizo a un lado y prepar\u00f3 este libro, como una respuesta, como un aviso, una premonici\u00f3n y una memoria de lo que se torci\u00f3, de lo que hay que recuperar, de lo que se retrocedi\u00f3 y perdi\u00f3. Hizo, con este libro, la disecci\u00f3n de una derrota. De eso que nadie quiere hablar, que nadie quiere mencionar siquiera, pese a ser una realidad contumaz en las luchas. No aprender de nuestras derrotas es parte de nuestra sumisi\u00f3n permanente. Para m\u00ed este es el gran aporte de Vilma Almendra en su libro: Digerir la derrota para convertirla en ense\u00f1anza, en aprendizaje. Es un proceso doloroso, inc\u00f3modo, que te condena a la soledad. Pero que es necesario. Es reconocer que el enemigo no s\u00f3lo est\u00e1 afuera, sino que tambi\u00e9n habita dentro de nuestros movimientos, de nuestros territorios, de nuestras luchas. Y generalmente, m\u00e1s que en individuos o dirigencias espec\u00edfica, est\u00e1 encarnado en pr\u00e1cticas, a veces muy sutiles, que van des-configurando las causas de la lucha. Eso es lo que nos muestra Vilma Almendra en su libro, que si bien se present\u00f3 como su tesis de Maestr\u00eda en Sociolog\u00eda en la Benem\u00e9rita Universidad Aut\u00f3noma de Puebla, no es un libro acad\u00e9mico, sino una memoria del movimiento ind\u00edgena colombiano, una memoria que arde y duele, que nos convoca a pensar y a sentir. Es la memoria de una victoria y una derrota. Pero la derrota lleva de compa\u00f1era siempre a otra figura igualmente oscura y amarga: La muerte. Y la muerte ha estado siempre presente en el Cauca y en el devenir de Vilma Almendra. A las muertes de sus seres queridos, como su hermano asesinado en 2010, le siguen las de compa\u00f1eros y compa\u00f1eras de lucha; hasta la fecha los asesinatos en el Cauca no cesan. Por eso, cuando ella habla del \u201chorror y la muerte\u201d, no habla en balde. No pronuncia estas terribles palabras como recurso ret\u00f3rico o porque est\u00e9n a la moda. Vilma Almendra las ha vivido en carne propia. Habla desde su experiencia individual y colectiva, desde su memoria herida y su rebeld\u00eda vital. Por eso tambi\u00e9n resulta cre\u00edble su apasionada defensa de la vida, de la madre tierra, de otra realidad muy otra.<\/p>\n<p>El Cauca es un territorio ind\u00edgena enclavado al sur de Colombia. De 2000 a 2010 vivi\u00f3 un proceso de lucha muy importante, en donde de acuerdo a Vilma Almendra, convergieron la resistencia y la autonom\u00eda, dando como fruto transformaciones comunitarias emancipadoras. \u00bfA qu\u00e9 se refiere Vilma Almendra con esto? En s\u00edntesis, a las acciones\/discursos que caminan hacia la autonom\u00eda y que tienen como caracter\u00edsticas centrales: 1) el no olvido de los antagonismos hist\u00f3ricos de los pueblos ind\u00edgenas frente al Estado; 2) el car\u00e1cter anti-capitalista y anti-patriarcal que adquiere la lucha y que representa la insubordinaci\u00f3n frente a las pol\u00edticas permitidas por el Estado; 3) la asamblea como m\u00e1xima instancia en la toma de decisiones, por encima de dirigencias, y 4) la creatividad pol\u00edtica colectiva que genera alternativas de vida frente a las pr\u00e1cticas estatales y capitalistas que se abandonan. Esto fue lo que levant\u00f3 al movimiento ind\u00edgena colombiano en los albores del siglo XXI. La tesis de Vilma Almendra al respecto es muy clara: La resistencia, por s\u00ed sola, sin autonom\u00eda, no genera emancipaci\u00f3n. La resistencia sola es leg\u00edtima y necesaria pero f\u00e1cilmente es capturada por el Estado en sus pol\u00edticas de \u201cinclusi\u00f3n social\u201d, convirti\u00e9ndola en un muro interminable de lamentos, denuncias y victimizaci\u00f3n, en donde el Estado surge como \u201csalvador\u201d de los ind\u00edgenas, a cambio de migajas asistencialistas. La resistencia sin autonom\u00eda, es un bocado f\u00e1cilmente asimilado por el sistema. De hecho, la resistencia por s\u00ed sola apuntala al sistema, pues se ve reducida a \u201cpliegos petitorios\u201d, proyectos productivos, ayudas y becas y toda la parafernalia instrumental del Estado, pero no llega al fondo del problema: La autodeterminaci\u00f3n de los pueblos. Con la autonom\u00eda la resistencia crea un futuro\/presente que genera creatividad para no estar subordinada al Estado. Lo que pas\u00f3 en el Cauca es que si la autonom\u00eda levant\u00f3 un movimiento de 2000 a 2010, el abandono de la autonom\u00eda marc\u00f3 su derrota. Esa es, de manera muy sucinta, lo que nos muestra Vilma Almendra en su libro. Desde el 2002 la Minga de resistencia social y comunitaria, la MRSC, expresi\u00f3n del Mandato Ind\u00edgena Popular, rechaz\u00f3 las pol\u00edticas del gobierno colombiano que pretend\u00eda obligarlos a cambiar sus pr\u00e1cticas ancestrales. Pero despu\u00e9s de 2010, la dirigencia ind\u00edgena, sin previa consulta a las asambleas, fue aceptando una a una las pol\u00edticas asistencialistas del Estado colombiano, bajo el argumento de \u201chay que aprovechar el dinero de las regal\u00edas mineras y del post-conflicto, si la plata la van a seguir usando en la guerra, mejor la usamos nosotros\u201d. Vilma Almendra nos muestra como este argumento falaz se hace a\u00f1icos cuando entendemos que la d\u00e1diva recibida a trav\u00e9s de estas pol\u00edticas asistenciales son parte de la guerra de despojo contra los pueblos. Pues actualmente en Colombia hay 5 millones de hect\u00e1reas concesionadas a las compa\u00f1\u00edas mineras y hay solicitadas otras 25 mil hect\u00e1reas. En este contexto, \u201clas regal\u00edas mineras a los pueblos\u201d son parte de la inversi\u00f3n que despoja y contamina, pero que tambi\u00e9n destruye y fragmenta la lucha y la autonom\u00eda de los pueblos.<\/p>\n<p>Y esto nos recuerda en M\u00e9xico la lucha zapatista y la del Congreso Nacional Ind\u00edgena, el CNI. Despu\u00e9s de la traici\u00f3n por parte del gobierno mexicano y sus partidos pol\u00edticos a los Acuerdos de San Andr\u00e9s Larra\u00ednzar, \u00e9ste lanz\u00f3 una iniciativa de leyes estatales de los pueblos ind\u00edgenas y apoyos importantes de dinero. Con ello pretendi\u00f3 romper la unidad ind\u00edgena en torno al zapatismo y al CNI, creando una organizaci\u00f3n paralela llamada Asamblea Nacional Ind\u00edgena Plural por la Autonom\u00eda, la ANIPA. Pese al millonario apoyo gubernamental a esta organizaci\u00f3n y a este plan, el CNI sobrevivi\u00f3 al vendaval divisionista y contra-insurgente del Estado y ahora, en 2017, pasa de nuevo a la ofensiva, acompa\u00f1ado por el zapatismo, con su propuesta de un Concejo Ind\u00edgena de Gobierno para todo el pa\u00eds, tomando por asalto las elecciones presidenciales de 2018. Sin pecar de lo que tanto huimos que es el optimismo rampl\u00f3n y tramposo que nos hered\u00f3 la cultura estalinista, pienso, al igual que Vilma Almendra, que resurgir\u00e1 el movimiento autonomista en los pueblos del Cauca colombiano. Pues hay que considerar que los pueblos ind\u00edgenas tienen una matriz civilizatoria muy antigua y vigente y que esta matriz, paridora de vida, la Ume Kiwe en lengua Nasa, es lo que el antrop\u00f3logo Claudio Lomnitz llama \u201ccultura \u00edntima\u201d. Un lugar inaccesible a los no ind\u00edgenas, un mundo donde la lengua originaria manda y crea y preserva otra forma de ver la vida. Un lugar a donde no lleg\u00f3 la evangelizaci\u00f3n ni la colonizaci\u00f3n ni todas las subsecuentes modernizaciones capitalistas. Esta cultura \u00edntima es diferente a la \u201ccultura de relaci\u00f3n\u201d que igualmente define Lomnitz como las relaciones pol\u00edticas de los pueblos ind\u00edgenas. En esta cultura de relaci\u00f3n es donde anidan todas las mediaciones con el Estado. En realidad esta cultura de relaci\u00f3n la compartimos todos, ind\u00edgenas y no ind\u00edgenas. En resumidas cuentas se trata de transformar esta cultura de relaci\u00f3n a partir de la cultura \u00edntima, de sus valores y visiones del mundo. Cuando suceda esto, el Estado ya no tendr\u00e1 pretexto para existir, porque la cultura \u00edntima es anti-capitalista y ella es la principal enemiga del capitalismo. Por eso el exterminio de los pueblos ind\u00edgenas es sistem\u00e1tico desde la conquista en Am\u00e9rica o Abya Yala. Pero este exterminio material, econ\u00f3mico y militar, es tambi\u00e9n cultural y pol\u00edtico. En esta cultura \u00edntima reside la esperanza y la resistencia m\u00e1s prolongada y fuerte a la destrucci\u00f3n sistem\u00e1tica capitalista. A \u00e9sta cultura \u00edntima, creo, es a la que apela Vilma Almendra en primera instancia, para recuperar uno de los pilares de la vida, la memoria y la cultura ind\u00edgena: La autonom\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Por Abelardo Rodr\u00edguez Mac\u00edas<\/strong><\/p>\n<p><strong>Agosto de 2017<\/strong><\/p>\n<p><strong>Quer\u00e9taro, M\u00e9xico<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Compartimos la rese\u00f1a del libro Entre la emancipaci\u00f3n y la captura: memorias y caminos desde la lucha Nasa en Colombia,<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5960,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[25,26],"tags":[140,154,435,99,182,436,362],"class_list":["post-5958","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-c11-planes-de-vida","category-c13-resistencias-y-luchas-sociales","tag-cauca","tag-colombia","tag-entre-la-emancipacion-y-la-captura","tag-lucha-indigena","tag-pueblo-nasa","tag-resistencia-y-autonomia","tag-vilma-almendra"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5958","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5958"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5958\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5967,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5958\/revisions\/5967"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5960"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5958"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5958"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5958"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}