{"id":5755,"date":"2018-04-21T17:21:43","date_gmt":"2018-04-21T17:21:43","guid":{"rendered":"http:\/\/pueblosencamino.org\/?p=5755"},"modified":"2018-04-21T17:21:43","modified_gmt":"2018-04-21T17:21:43","slug":"por-que-debe-importarnos-tanto-tariquia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pueblosencamino.org\/?p=5755","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 debe importarnos tanto Tariqu\u00eda?"},"content":{"rendered":"<p>Tariqu\u00eda[1], en la geograf\u00eda boliviana parec\u00eda un lugar rec\u00f3ndito, alejado de nuestras preocupaciones cotidianas, ni c\u00e9ntrico ni estrat\u00e9gico en los mapas geopol\u00edticos del continente, y de repente emerge, gracias a la lucha de las comunidades que lo habitan, como un nuevo referente de resistencia al extractivismo y al autoritarismo estatal que pretende imponerse en nombre de un inter\u00e9s general, \u201cnacional\u201d abstracto por sobre la opini\u00f3n, voluntad y autodeterminaci\u00f3n social de quienes all\u00e1 reproducen sus vidas. Los planes estatales de explotaci\u00f3n petrolera en esta reserva natural, presentados como \u201cnecesarios\u201d, son muy claramente concebidos en el brutal, maquiav\u00e9lico y ya evidente tablero neocolonial del despojo territorial promovido por un gobierno que hace rato ya se muestra en contubernio y genuflexo ante las fauces de la actual fase de acumulaci\u00f3n capitalista con su cara neoextractivista en la regi\u00f3n. Pero \u00bfpor qu\u00e9 deber\u00eda importarnos Tariqu\u00eda, m\u00e1s all\u00e1 de una simple solidaridad o identificaci\u00f3n con la lucha de los\/las comunarios de este territorio otrora \u00e1rea protegida? \u00bfQu\u00e9 pertinencia tiene aquel puntito en las cartograf\u00edas sociopol\u00edticas de Bolivia y de Am\u00e9rica Latina?<!--more--><\/p>\n<p>Es que Tariqu\u00eda no es la \u00fanica, forma parte de una extensa red de resistencias y defensas comunitarias que tienen lugar en Bolivia y en toda Latinoam\u00e9rica, resistencias ante un enemigo com\u00fan que, independientemente de las banderas partidarias y los colores ideol\u00f3gicos, acosa a los territorios, pueblos, comunidades y formas de vida, las que, precisamente se resisten a la voracidad de la acumulaci\u00f3n capitalista y sus proyectos de muerte.<\/p>\n<p>Podr\u00edamos decir, parafraseando a Boaventura de Sousa Santos, que el colonizador retorna, montado en un buld\u00f3cer, sembrando carreteras, represas y torres petroleras o desquiciadas tuber\u00edas para el fracking. Su bandera es la del \u201cprogreso\u201d, \u201cdesarrollo\u201d y \u201ccombate a la pobreza\u201d, su cruz es la del capital transnacional que en alianza con el Estado arremete contra las \u00faltimas fronteras que le puso la naturaleza a la acumulaci\u00f3n capitalista.<\/p>\n<p>Esta nueva conquista, en la \u00faltima d\u00e9cada y media ha sido impulsada por los gobiernos \u201cprogresistas\u201d o autodenominados \u201cde izquierda\u201d, los que en nombre del bienestar social y la soberan\u00eda nacional han emprendido proyectos de \u201cdesarrollo\u201d y \u201cmodernizaci\u00f3n\u201d capitalista, aunque lo que se ha evidenciado haya resultado, en la realidad de sus alcances y bestialidad de sus efectos, en \u201cproyectos de muerte\u201d para los territorios y para sus poblaciones y ecosistemas, en una inocultable reprimarizaci\u00f3n de modelos econ\u00f3micos con base extractivista, en contra principalmente de comunidades rurales y pueblos ind\u00edgenas que desde los a\u00f1os 80 han resistido el embate neoliberal y han ido recuperando y resguardando sus territorios y sus modos de vida en un esfuerzo por su r-existencia (Porto Gon\u00e7alves) y autodeterminaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>Este retorno del colonizador se inscribe en una larga historia de conquista y colonizaci\u00f3n de las tierras y poblaciones de Am\u00e9rica Latina, Abya Yala, que seg\u00fan las \u00e9pocas, cambiaba de discurso legitimador, pero siempre respond\u00eda al proyecto de acumulaci\u00f3n originaria del capital unido a la homogeneizaci\u00f3n cultural que ten\u00eda como objetivo asegurar la hegemon\u00eda plena de la empresa colonizadora. Se trata de someter la tierra y al ser humano que la habita para que sea \u201c\u00fatil\u201d y \u201cproductivo\u201d; combatir lo otro y al otro como incompatible con el prop\u00f3sito de un monopolio epist\u00e9mico planetario del capitalismo en tanto orden civilizatorio; quemar la selva \u201csalvaje\u201d con el fuego de la civilizaci\u00f3n, puesto que la Tierra no es madre, sino una virgen que hay que poseer, penetrar y domar violentamente; son pautas del ethos del colonizador que ha pervivido hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>La colonizaci\u00f3n puede ser f\u00edsica y simb\u00f3lica, violenta y sutil, se lleva contra los territorios y los cuerpos, contra los modos diversos de pensar el mundo y de reproducir la vida, su objetivo es su destrucci\u00f3n o subordinaci\u00f3n a las l\u00f3gicas \u201cmodernas\u201d que viabilizan la acumulaci\u00f3n del capital. La expropiaci\u00f3n del ser humano de su capacidad multidimensional de decidir sobre su vida en colectivo, es una caracter\u00edstica de la esclavitud moderna, donde la libertad se vuelve ilusoria: los caminos del colonizador llevan siembre al mismo lugar, no permiten el caminar libre en la selva de senderos comunitarios, clausuran espacios, trazan los l\u00edmites de l\u00edneas rectas que cortan los territorios, liquidan pensamientos, compran conciencias, imponen costumbres. Nos convencen que no hay alternativas, que hay que adaptarse o morir. El espacio-tiempo del capital pretende imponerse sobre espacios-tiempos de los pueblos y comunidades y, por supuesto, a los espacios-tiempos de la naturaleza y sus ciclos bio-reproductivos con una l\u00f3gica utilitarista y racionalista que de racional tiene muy poco.<\/p>\n<p>La nueva empresa colonizadora se presenta hoy, sin embargo, m\u00e1s ambiciosa que las de anta\u00f1o, puesto que esta vez pretende expandirse m\u00e1s all\u00e1 de sus lugares tradicionales, que en el contexto latinoamericano corresponden en gran medida con enclaves extractivistas, e imponerse de manera irreversible y definitiva, imposibilitando la disputa por el espacio-tiempo, al subsumir todo el territorio y todas las formas de vida a la l\u00f3gica del capital y a su espacio-tiempo \u00fanico. Esta ambici\u00f3n totalizadora del capitalismo actual que trasciende la dimensi\u00f3n meramente econ\u00f3mica y permea todos los aspectos de la vida humana, desde la organizaci\u00f3n pol\u00edtica, reproducci\u00f3n cultural, relaci\u00f3n con la naturaleza, etc., encuentra todav\u00eda resistencias que se \u201cempe\u00f1an\u201d a defender sus modos particulares de vida m\u00e1s all\u00e1, aunque dif\u00edcilmente fuera, del binomio Estado-capital, apostando por la comunidad como base de una posible autonom\u00eda social. Estas luchas, aunque muchas veces invisibilizadas, criminalizadas y perseguidas por el aparato estatal, siguen siendo una importante se\u00f1al de la vitalidad de los sujetos comunitarios y marcan al mismo tiempo los l\u00edmites de la empresa extractivista.<\/p>\n<p>El gobierno del Movimiento al Socialismo en Bolivia revela en este y otros tantos casos su apuesta ultra-extractivista que se caracteriza por la continuidad con varias de las apuestas del modelo neoliberal y el reforzamiento de la dependencia del capital transnacional, pero esta vez con un despliegue estatal incuestionable dirigido contra la autonom\u00eda social de aquel subsuelo pol\u00edtico rebelde que hizo posible su arribo al poder. De hecho, el \u201cEstado Plurinacional\u201d en manos del masismo constituye un muro de contenci\u00f3n y un aparato de desarticulaci\u00f3n de las resistencias de \u201clos de abajo\u201d, impensable siquiera en la \u00e9poca neoliberal y como tal es una herramienta perfecta de dominaci\u00f3n capitalista en servicio de las oligarqu\u00edas nacionales (viejas y nuevas) y mundiales. En este sentido, la actual tendencia gubernamental\/estatal tambi\u00e9n apunta re-subalternizar a los sujetos pol\u00edticos aut\u00f3nomos, al dividir y destruir las grandes organizaciones ind\u00edgenas y populares, expresi\u00f3n de un proyecto pol\u00edtico propio, que tanto tiempo y con tanto esfuerzo se han ido articulando en el pa\u00eds. De ese modo, el gobierno del MAS como fuerza pol\u00edtica y como fuerza monop\u00f3lica estatal, a pesar de sus ambiciones de presentarse como representante del proyecto ind\u00edgena-popular y de una supuesta refundaci\u00f3n plurinacional se ubica, m\u00e1s bien, como una fuerza, primero de contenci\u00f3n y cooptaci\u00f3n, y luego de desmovilizaci\u00f3n, fragmentaci\u00f3n y represi\u00f3n, cuya \u00fanica ambici\u00f3n parece ser la \u201cmodernizaci\u00f3n\u201d capitalista del pa\u00eds en base a la expansi\u00f3n extractivista proyectada sobre el despojo y la destrucci\u00f3n socioterritorial, a la vez que va acentuando cada vez m\u00e1s sus rasgos estadoc\u00e9ntricos, nacionalistas, caudillistas, patriarcales y autoritarios.<\/p>\n<p>De esta manera, en nombre de un proceso \u201crevolucionario\u201d, hace ya tiempo desmentido y desenmascarado por la contundencia de la realidad, mediante el cual se pretend\u00eda supuestamente desactivar las formas coloniales, republicanas y capitalistas del Estado y su modo de relaci\u00f3n con la sociedad, desde hace alg\u00fan tiempo en Bolivia, como vimos, se estar\u00eda asistiendo m\u00e1s bien a su ant\u00edtesis, al afianzar en alianza con las viejas \u00e9lites el modelo del Estado-naci\u00f3n monopolizador, capitalista, extractivista y neocolonial, que promueve una neocolonizaci\u00f3n de espacios que hist\u00f3ricamente fueron visto como \u201cterritorios bald\u00edos\u201d o de conquista, y que en las \u00faltimas d\u00e9cadas han venido desarrollado procesos de resistencia frente a las pol\u00edticas avasalladoras del Estado-capital. Por lo que l a estrategia gubernamental estar\u00eda acaso proyectada y desplegada para pacificar a los sujetos rebeldes ya sea a trav\u00e9s de cooptaci\u00f3n, la fragmentaci\u00f3n o la represi\u00f3n, sobre todo de sujetos sociocomunitarios y de base territorial.<\/p>\n<p>En ese sentido, con el conflicto entorno a la defensa comunitaria de Tariqu\u00eda queda claramente evidenciada la demanda de autodeterminaci\u00f3n social como derecho colectivo de decidir y definir la vida en com\u00fan, a partir, por un lado, de la defensa de sus formas de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n social y econ\u00f3mica y, por otro lado de las formas comunitarias de relaci\u00f3n con su entorno, es decir de eco-territorialidades frente a una asonada extractiva. Nos muestra que un horizonte contra-hegem\u00f3nico en Bolivia hoy se presentar\u00eda b\u00e1sicamente en torno a las manifestaciones de estas resistencias comunitarias, ind\u00edgenas como en el caso TIPNIS, campesinas como en Tariqu\u00eda, o articuladas entre ambos actores como vemos en la lucha contra el proyecto hidroel\u00e9ctrico Rositas en el Chaco boliviano.<\/p>\n<p>Un aspecto central de estas luchas, es que est\u00e1n protagonizadas de manera significativa por las mujeres que destacan por su firmeza y coraje, al posicionarse como referentes de la resistencia, m\u00e1s all\u00e1 de sus organizaciones tradicionales, ocupando espacios hasta hace poco monopolizados por dirigentes \u00fanicamente varones, como sindicatos regionales. \u00bfC\u00f3mo se explica este fen\u00f3meno? Ellas mismas lo explican, evocando su papel que desempe\u00f1an como mujeres en sus comunidades: son las encargadas de reproducir la vida, de cuidar y alimentar, de asegurar el agua fresca, la le\u00f1a y los alimentos que les da la naturaleza, incluidos proyectos como la apicultura en Tariqu\u00eda. Ellas saben que la destrucci\u00f3n del bosque supondr\u00e1 un peligro directo para el sustento de sus hogares, el futuro de sus hijos y sobre todo su autonom\u00eda productiva. Son justo las mujeres que primeras sufren la violencia , tanto directa como estructural del ethos colonizador, derivada del capitalismo, en s\u00ed patriarcal, que hist\u00f3ricamente ha apuntado tanto a la subordinaci\u00f3n de la mujer a trav\u00e9s del despojo de los medios de reproducci\u00f3n de vida, de sus conocimientos y del control sobre su cuerpo[2]. As\u00ed, las mujeres de Tariqu\u00eda, del TIPNIS, de Rositas y de otros tantos frentes de lucha y resistencia responden con una \u201cdigna rabia\u201d, decididas a defender su dignidad, junto con los territorios donde sustentan y reproducen la vida, a decir de Arturo Escobar los \u201cterritorios de vida\u201d, frente a los proyectos de muerte que asedian cada vez con m\u00e1s brutalidad.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l ser\u00eda el desenlace de esta tensi\u00f3n entre el proyecto recolonizador del MAS y las resistencias comunitarias? El escenario puede parecer negro: las hist\u00f3ricas organizaciones ind\u00edgenas quedaron fragmentadas y debilitadas, los horizontes emancipatorios estrechados o incluso borrados, los m\u00e1rgenes de la autonom\u00eda social se vuelven cada vez menores y la penetraci\u00f3n simb\u00f3lica y f\u00edsica de la modernidad capitalista, por m\u00e1s barroca que sea, en los espacios \u201cotros\u201d es considerable. Sin embargo, el gobierno del MAS, aunque quiera aparentarlo, tampoco es un buld\u00f3cer arrollador invencible, y actualmente parece m\u00e1s bien el coloso con pies de barro, sumido en una crisis aguda, multidimensional e insostenible, desde la p\u00e9rdida de legitimidad y credibilidad por las inconsistencias entre la pr\u00e1ctica y el discurso, el descontento social por el malfuncionamiento de los servicios b\u00e1sicos como la educaci\u00f3n y la salud, el hast\u00edo generalizado por los groseros niveles de la corrupci\u00f3n, hasta la protesta contra sus ambiciones de perpetuaci\u00f3n en el poder del Estado y sus m\u00e9todos autoritarios e impositivos que sustituyeron hace tiempo ya la negociaci\u00f3n y el di\u00e1logo, todo esto con las simult\u00e1neas dificultades con mantener el control centralizado y discrecional de excedentes, as\u00ed como la consecuente red clientelar de apoyos, ante la baja de los ingresos de los commodities.<\/p>\n<p>No obstante, de la tierra quemada por el proyecto neocolonizador est\u00e1n brotando nuevas o, m\u00e1s bien, renovadas formas de resistencia comunitaria que con el tiempo podr\u00edan crecer y entretejerse para hacerle frente a este panorama gris o un horizonte poco esperanzador que se avecina. Son espinas y piedras en el camino del capital y aunque muchos vean su lucha como condenada al fracaso, all\u00e1 siguen como las lianas que envuelven y penetran el motor de la locomotora capitalista, frenando cuanto pueden el galopar planetario hacia el precipicio. Nos invitan a retomar el caminar milenario por los senderos inciertos, pero hermosos, donde la reproducci\u00f3n de la vida m\u00e1s all\u00e1 del Estado-capital no es una utop\u00eda, sino una pr\u00e1ctica cotidiana y necesaria para defender la vida. \u00a1Por eso nos debe importar Tariqu\u00eda, por eso debemos defenderla!<\/p>\n<p><strong>Autorxs: Pavel L\u00f3pez y Gaya Makaran<\/strong><br \/>\n<strong>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=240488&amp;titular=%BFpor-qu%E9-debe-importarnos-tanto-tariqu%EDa?-\">Rebeli\u00f3n<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>Abril de 2018<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Notas:<\/em><br \/>\n[1] La Reserva Nacional de Flora y Fauna de Tariqu\u00eda se encuentra en la regi\u00f3n suroeste de Bolivia, en el departamento de Tarija que forma parte de un corredor ecol\u00f3gico Tariqu\u00eda-Barit\u00fa. Su ecosistema corresponde a la subregi\u00f3n biogeogr\u00e1fica de bosque h\u00famedo monta\u00f1oso. Consituye una reserva natural de una notable diversidad de recursos biogen\u00e9ticos y de fuentes de agua para la regi\u00f3n. Historicamente ha enfrentado grandes amenazas provenientes principalmente del avance de la frontera agr\u00edcola, explotaci\u00f3n maderera, la ganader\u00eda extensiva, y ahora la explotaci\u00f3n petrolera. Est\u00e1 habitada comunidades campesinas dedicadas principalmente a la agricultura de subsistencia, apicultura (mujeres) y aprovechamiento sustentable del bosque. Fue declarada Reserva Natural mediante Ley 1328 en 1992 a petici\u00f3n expl\u00edcita de sus habitantes. El gobierno de Evo Morales mediante del Decreto Supremo 2366 del 20 de mayo de 2015 legaliza la exploraci\u00f3n y explotaci\u00f3n de hidrocarburos en \u00e1reas protegidas del pa\u00eds, incluida la Reserva de Tariqu\u00eda, lo que reactiv\u00f3 la movilizaci\u00f3n de las comunidades en defensa de este territorio. En marzo de 2018 el MAS aprobo leyes para la exploraci\u00f3n y explotaci\u00f3n de hidrocarburos en las \u00e1reas de San Telmo Norte, Astillero que son parte de la Reserva, a cargo de la petrolera Petrobras junto con la estatal YPFB (la inversi\u00f3n del proyecto ser\u00eda de 700 millones de d\u00f3lares y abarcar\u00eda una superficie de 21.093 ha). A esto se suma lo que el a\u00f1o pasado se conoci\u00f3 por parte de un estudio de CEDIB sobre el proyecto hidroel\u00e9ctrico Cambar\u00ed, que ser\u00eda construido en el n\u00facleo de la Reserva. En abril de 2018 en el encuentro en Tarija entre el gobierno de Bolivia y los representantes de las petroleras, la empresa estatal YPFB declar\u00f3 abrirse al fracking.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[2] V\u00e9ase Silvia Federici, Calib\u00e1n y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulaci\u00f3n originaria, Madrid, Traficantes de Sue\u00f1os, 2010.<\/p>\n<p>Pavel L\u00f3pez es Investigador social y activista boliviano. Gaya Makaran es investigadora del CIALC UNAM.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tariqu\u00eda[1], en la geograf\u00eda boliviana parec\u00eda un lugar rec\u00f3ndito, alejado de nuestras preocupaciones cotidianas, ni c\u00e9ntrico ni estrat\u00e9gico en los<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5757,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[374,390,216,139,389],"class_list":["post-5755","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-c48-lectura-de-contexto","tag-bolivia","tag-explotacion","tag-extractivismo","tag-indigenas","tag-tariquia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5755","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=5755"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5755\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5758,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/5755\/revisions\/5758"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/5757"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=5755"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=5755"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=5755"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}