{"id":4474,"date":"2017-08-06T03:26:46","date_gmt":"2017-08-06T03:26:46","guid":{"rendered":"http:\/\/pueblosencamino.org\/?p=4474"},"modified":"2017-08-06T03:29:45","modified_gmt":"2017-08-06T03:29:45","slug":"extractivismo-y-dialectica-de-la-dependencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pueblosencamino.org\/?p=4474","title":{"rendered":"Extractivismo y dial\u00e9ctica de la dependencia"},"content":{"rendered":"<div>Extractivismo y dial\u00e9ctica de la dependencia es un aporte de Horacio Machado a lo coyuntural que es simult\u00e1neamente lo trascendental, lo fundamental, lo profundo y lo impostergable. Mientras 10 pa\u00edses europeos se ven afectados por temperaturas entre los 45 y 50 grados cent\u00edgrados, el Medio Oriente se hunde en una guerra permanente y a Venezuela la quieren meter a una guerra entre el progresismo y el fascismo extractivistas, en su tr\u00e1gico destino de \u00ab<em>siembra de petr\u00f3leo&#8230;cosecha de tempestades<\/em>\u00ab, la izquierda de siempre pretende a\u00fan imponernos la imposibilidad de abordar lo indispensable. No le cabe en su ideario realista y pragm\u00e1tico, en sus l\u00edneas recurrentes y caducas frente a las exigencias reales de un planeta que ese progreso est\u00e1 matando. Dice Horacio: \u00ab<em>No se trata de una cuesti\u00f3n de \u201creforma\u201d o \u201crevoluci\u00f3n\u201d. No es que los cambios \u201ciban bien\u201d, pero que falt\u00f3 \u201cseguir avanzando\u201d en la misma direcci\u00f3n. Se trata de tomar nota de que la pol\u00edtica de \u201ccrecimiento con inclusi\u00f3n social\u201d no s\u00f3lo no alcanza como horizonte pol\u00edtico de cambio social revolucionario, sino que en realidad es una pol\u00edtica completamente errada e hist\u00f3ricamente perimida, si a lo que aspiramos es a un verdadero proceso de emancipaci\u00f3n social. Un programa pol\u00edtico basado en la pretensi\u00f3n de la satisfacci\u00f3n (as\u00ed sea \u201c<\/em>para todos y todas<em>\u201d) de las necesidades existentes, es como tal un programa reaccionario, que inhibe de ra\u00edz la posibilidad de imaginar y avanzar en la direcci\u00f3n de los cambios que precisamos realizar. El sistema justamente nos constituye como sujetos-sujetados a su reproducci\u00f3n a partir de la estructuraci\u00f3n misma de las necesidades (y la colonizaci\u00f3n de los deseos): las necesidades existentes son, en realidad, las que el sistema necesita para su reproducci\u00f3n; son, por tanto, un aspecto clave de lo que precisamos cambiar.<\/em>\u00bb<br \/>\nHoracio empieza por el principio, por reconocer, rescatar, recordarnos el entusiasmo y la ilusi\u00f3n desatada por el movimiento bolivariano y la figura refrescante y creativa de Hugo Ch\u00e1vez Fr\u00edas. Eso, no s\u00f3lo lo rescata sino que lo defiende. Lo defendemos ac\u00e1 dentro, abajo, entre nosotras y nosotros. Eso frente a la dependencia extractivista, el c\u00e1ncer del progreso, la ortodoxia y la raz\u00f3n y la incapacidad de sentirnos con la Madre Tierra, de hacernos con la vida. Si realmente nos teji\u00e9ramos desde el coraz\u00f3n a la tierra, si volvi\u00e9ramos a saber desde el sentir primario y fundamental que somos con los territorios y en ellos estremecedoramente, inseparablemente parte del trabajo de hacer la vida, podr\u00edamos hacer la \u00fanica revoluci\u00f3n posible y necesaria ya. La que necesitamos ya para acabar con el sistema de despojo y muerte y salvarnos sin transformar la defensa de la Tierra en po\u00e9tica mercantilizada y sumisa. Otro nombre que tiene esto es \u00abecologismo popular y radicalizaci\u00f3n de la praxis revolucionaria\u00bb. As\u00ed lo propone y lo esboza Horacio para terminar de comenzar este debate, esta tarea inmensa y bella. A pesar de c\u00f3mo pretenden burlarse desde la arrogancia de estos caminos libertarios y arraigados, el destierro se va haciendo cada vez m\u00e1s insostenible y el reclamo de sabidur\u00eda asume voces y palabras. Las mismas que nos grita la Madre Tierra herida y violentada, pero que asumen palabras de an\u00e1lisis con coraz\u00f3n y firmeza. Venezuela tiene una sola salida pr\u00e1ctica y concreta. Las dem\u00e1s son m\u00e1s de lo mismo con ret\u00f3ricas que encubren y matan. La salida es la vida con los territorios y sin el camino de muerte del extractivismo asistencialista progre o fascista. Gracias Horacio. <strong>\u00bfD\u00f3nde estamos? En tiempo real. Pueblos en Camino<\/strong><\/div>\n<p><!--more--><\/p>\n<div><\/div>\n<div class=\"pretitulo\" style=\"text-align: center;\"><strong>Debatir Venezuela\u2026 Debatir el \u201cciclo progresista\u201d<\/strong><\/div>\n<h2 class=\"titulo\" style=\"text-align: center;\"><strong>Extractivismo y dial\u00e9ctica de la dependencia<\/strong><\/h2>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"TextoNoticia\">\n<blockquote dir=\"ltr\">\n<p align=\"left\"><i>\u201cLa construcci\u00f3n del socialismo es para nosotros raz\u00f3n de vida (\u2026) No se trata s\u00f3lo hoy ya de un impulso pol\u00edtico, moral, \u00e9tico, ideol\u00f3gico. Se trata, mucho m\u00e1s que eso, de salvar la vida en este planeta. Porque el modelo capitalista, el modelo desarrollista, el modelo consumista que desde el Norte han impuesto al mundo, est\u00e1 acabando con el planeta Tierra\u201d. <\/i><\/p>\n<p align=\"right\"><i>(Comandante Hugo Ch\u00e1vez, cumbre contra el ALCA, Mar del Plata, Noviembre de 2005) <\/i><\/p>\n<\/blockquote>\n<p><i>\u00a0<\/i>Para nosotros es claro que el proceso bolivariano constituye la enunciaci\u00f3n m\u00e1s radical y potente del ciclo de movilizaciones y luchas populares que irrumpieronen nuestra regi\u00f3n para fracturar lo que hasta entonces era la monol\u00edtica geograf\u00eda pol\u00edtica del neoliberalismo. Si en algunos pa\u00edses esas luchas fueron dinamizadas y sostenidas por movimientos sociales fuertes y arraigados, en Venezuela ese proceso hubiera sido inimaginable sin la descomunal fuerza carism\u00e1tica y el liderazgo disruptivo del comandante Ch\u00e1vez. No perdamos de vista que ese hist\u00f3rico proceso insurgente en Nuestra Am\u00e9rica\/Abya Yala se levant\u00f3 no s\u00f3lo para impugnar el \u2018orden\u2019 neoliberal, sino para cuestionar y poner en crisis el propio capitalismo, como proyecto civilizatorio colonial-occidentaloc\u00e9ntrico, impuesto como modelo presuntamente \u00fanico, universal, a seguir y alcanzar. Y -a diferencia de la suerte que estos procesos corrieron en otros pa\u00edses, a diferencia del resto de los gobiernos progresistas y el oficialismo de \u2018izquierda\u2019 circundante-, el movimiento bolivariano nunca olvid\u00f3 ni dej\u00f3 de tener como horizonte la construcci\u00f3n del \u201csocialismo del siglo XXI\u201d.<\/p>\n<p>A nuestro entender, <i>la gran osad\u00eda de Ch\u00e1vez (la del chavismo) fue la de haber encarnado la convicci\u00f3n pol\u00edtica de la necesidad hist\u00f3rica de construir un horizonte social radicalmente post-capitalista, como \u00fanica salida para nuestros pueblos<\/i>. Volver a hablar de la revoluci\u00f3n, en serio, en t\u00e9rminos realistas y sin ambages, como proyecto hist\u00f3rico y como programa de gobierno; encima, en pleno apogeo de la era de la resignaci\u00f3n posmoderna\/neoliberal\u2026 Y, decisivamente, <i>haber hecho de la revoluci\u00f3n -as\u00ed concebida radicalmente como un movimiento hist\u00f3rico de superaci\u00f3n del capitalismo-, no una entelequia, sino un proyecto pol\u00edtico popular, masivo, abrazado y asumido por millones de cuerpos humanos vivientes, dentro y fuera de Venezuela, y m\u00e1s all\u00e1 de nuestro continente, una fuerza hist\u00f3ricamente actuante en pleno siglo XXI<\/i>, en eso consiste la grandeza de su figura y el car\u00e1cter perenne y vigente de su legado.<\/p>\n<p>Por eso mismo, el chavismo en particular, el movimiento bolivariano m\u00e1s abarcativamente, no pueden ser reducidos ni asimilados a lo que hoy es y representa el actual gobierno venezolano. Si bien ser\u00eda inconcebible sin el liderazgo de Ch\u00e1vez y si bien tambi\u00e9n fue predominantemente gestado desde el Estado (lo cual forma parte de los problemas), nos parece fundamental ver y reconocerlo como un proceso hist\u00f3rico colectivo que ha trascendido a sus gestores y que hoy va m\u00e1s all\u00e1 de quienes se atribuyen la responsabilidad de \u201cdirigirlo\u201d desde el gobierno estatal. <i>Hablamos de un proceso y un movimiento mucho m\u00e1s denso y complejo que ha hecho de la construcci\u00f3n del socialismo del siglo XXI su horizonte de sentido hist\u00f3rico, su proyecto pol\u00edtico y n\u00facleo identitario<\/i>.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/chavezclima.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-4476\" src=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/chavezclima.jpg\" alt=\"\" width=\"1280\" height=\"720\" srcset=\"https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/chavezclima.jpg 1280w, https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/chavezclima-300x169.jpg 300w, https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/chavezclima-768x432.jpg 768w, https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/chavezclima-1024x576.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Por eso mismo tambi\u00e9n, lo que est\u00e1 en debate en torno al \u201ccaso venezolano\u201d excede largamente la escala espaciotemporal de los pr\u00f3ximos a\u00f1os en ese pa\u00eds, e incluso de las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas en la regi\u00f3n y en el mundo. En funci\u00f3n de la incre\u00edble condensaci\u00f3n y nucleamiento de energ\u00edas revolucionarias que el proyecto bolivariano ha concitado, lo que resulte de \u00e9l afectar\u00e1, para bien o para mal, las posibilidades transformativas de los pueblos a nivel del sistema-mundo.Por eso ser\u00e1 vital lo que seamos capaces de rescatar y de sostener de ese proceso.<\/p>\n<p>Ahora bien, ese desaf\u00edo no tiene nada que ver con \u201csostener a como d\u00e9 lugar, el gobierno de Maduro\u201d, sino con la necesidad de re-pensar profundamente esta experiencia yaprender de ella, para recuperar y fortalecer a futuro las capacidades colectivas de transformaci\u00f3n radical. Inspir\u00e1ndonos en las potencialidades emancipatorias que ha abierto, hoy m\u00e1s que nunca, necesitamos hacer los aprendizajes hist\u00f3ricos de este proceso; ser capaces de ver sus equ\u00edvocos y sus puntos ciegos, para -a partir de all\u00ed- re-encauzar el rumbo de nuestras luchas y redefinir el horizonte de nuestros sue\u00f1os. Porque lo que est\u00e1 en juego no es apenas una cuesti\u00f3n de \u201ccambios de gobierno\u201d, sino de <i>transformaci\u00f3n civilizatoria<\/i>.<\/p>\n<p>En ese sentido, como venimos insistiendo desde diversos movimientos y colectivos para quienes la aspiraci\u00f3n de un cambio revolucionario, de un horizonte civilizatorio postcapitalista, es m\u00e1s que un deseo pol\u00edtico, una necesidad hist\u00f3rica de supervivencia de la especie, el punto ciego determinante del proceso bolivariano -la falla insalvable del \u201cciclo progresista\u201d- ha sido la cuesti\u00f3n del (mal llamado y peor entendido) \u201cextractivismo\u201d<a name=\"_ftnref1\"><\/a> [1] .<\/p>\n<p><strong><i>Siembra de petr\u00f3leo\u2026 Cosecha de tempestades. <\/i><\/strong><\/p>\n<p><i>\u201cSomos una casa invadida por las termitas. Por fuera, todo se mira bien. Ahora se construye mucho, se hacen grandes carreteras con el dinero del petr\u00f3leo, se har\u00e1 ma\u00f1ana una gran ciudad, hasta cambiar\u00e1n por otra a nuestra Caracas, pero la procesi\u00f3n va por dentro, hijo. El suelo se sostiene sobre el aire. El coraz\u00f3n de la tierra ha sido perforado, y a medida que sacan el petr\u00f3leo, queda vac\u00edo. Se va la soberan\u00eda y con el dinero vienen los vicios\u2026\u201d. (Mario Brice\u00f1o Iragorry, \u201cLos Riberas\u201d, 1957)<a name=\"_ftnref2\"><\/a> [2] <\/i><\/p>\n<p>A esta altura de los acontecimientos, ante el panorama desolador del descalabro socioecon\u00f3mico y pol\u00edtico que est\u00e1 viviendo la sociedad venezolana, pocas dudas caben que el error hist\u00f3rico del Chavismo (ac\u00e1 enunciado como conjunto de pol\u00edticas aplicadas desde la gesti\u00f3n gubernamental del Estado) ha sido <i>la continuaci\u00f3n y profundizaci\u00f3n de esa forma extrema de los reg\u00edmenes extractivistas que constituye elrentismo petrolero<\/i>.<\/p>\n<p>Pese al car\u00e1cter hist\u00f3ricamente extraordinario de su liderazgo, la <i>siembra de Ch\u00e1vez<\/i>, fueen gran medida, mal que nos pese, <i>siembra de petr\u00f3leo<a name=\"_ftnref3\"><\/a> [3] <\/i>. La revoluci\u00f3n bolivariana ha sido inicialmente detonada como una gran <i>siembra de petr\u00f3leo<\/i>y, a pesar de todas las advertencias en contra, el proceso bolivariano -en su curso fundamental- no ha logrado salirse de la inercia hist\u00f3rica de una sociedad una econom\u00eda y una estructura de poder asentada sobre esa letal trampa. En el ejercicio del gobierno, el chavismo no ha sido capaz de modificar un \u00e1pice la matriz petro-dependiente de la econom\u00eda venezolana; al contrario, a lo largo de casi dos d\u00e9cadas que lleva en el control del Estado, ha intensificado y profundizado a niveles ins\u00f3litos la dependencia del funcionamiento general de la sociedad de las exportaciones petroleras<a name=\"_ftnref4\"><\/a> [4] .<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/betumen-petroleo-alberta1-e1284649729240.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4477 aligncenter\" src=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/betumen-petroleo-alberta1-e1284649729240.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"426\" srcset=\"https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/betumen-petroleo-alberta1-e1284649729240.jpg 640w, https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/betumen-petroleo-alberta1-e1284649729240-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Por cierto, el proceso bolivariano no puede ser reducido a s\u00f3lo una apropiaci\u00f3n y redistribuci\u00f3n estatalista de la renta petrolera. Para bien y para mal, ha sido y ha implicado mucho m\u00e1s que eso. Pero ha sido justamente el nervio principal del proceso, y se trata, por tanto, del problema de fondo. De un lado, la redistribuci\u00f3n de la renta petrolera ha sido el mecanismo que en lo inmediato permiti\u00f3 en su momento, una tan necesaria como urgente reparaci\u00f3n hist\u00f3rica de una larga cadena de privaciones, humillaciones y ultrajes acumulados en los cuerpos de los sectores populares. Ese acto de reparaci\u00f3n dinamiz\u00f3 un vigoroso proceso de movilizaci\u00f3n y concientizaci\u00f3n pol\u00edtica que, en definitiva, fue la base del poder popular y la energ\u00eda revolucionaria insurgente que caracteriz\u00f3 al chavismo, sobre todo en su primera etapa.<\/p>\n<p>Del otro lado, sin embargo, lo que debiera haber sido un punto de partida transitorio, se fue constituyendo en un factor cada vez m\u00e1s importante y condicionante, que termin\u00f3 obnubilando el rumbo del proceso. Si bien permiti\u00f3 \u201csalir de la pobreza a millones de pobres\u201d, la fenomenal redistribuci\u00f3n de la renta petrolera realizada por el chavismo -hasta antes de la crisis de la cotizaci\u00f3n internacional del crudo-, lejos de ir abriendo paso a las transformaciones radicales (econ\u00f3micas, pol\u00edticas y culturales) que implicaba ir progresivamente dejando atr\u00e1s una formaci\u00f3n social capitalista-dependiente (por caso, la reapropiaci\u00f3n colectiva de los procesos y medios de producci\u00f3n, cambios a nivel de las fuerzas productivas y mediaciones tecnol\u00f3gicas, de la orientaci\u00f3n, el sentido y los valores sociales que regulan los procesos econ\u00f3micos, en fin, de cambios a nivel de las subjetividades que -como productores y consumidores- agencian la (re)producci\u00f3n material de la sociedad en su conjunto), fue, por el contrario, <i>abriendo las puertas del infierno<\/i>.<\/p>\n<p>La pretendida \u201cdignificaci\u00f3n popular a trav\u00e9s de la renta petrolera\u201d deriv\u00f3, en el seno de la revoluci\u00f3n bolivariana, enel \u201crenacimiento del Petro-Estado Desarrollista\u201d (Ter\u00e1n Maontovani, 2014). Se termin\u00f3 alentando la fantas\u00eda de la <i>socializaci\u00f3n del consumismo importador<\/i> como presunta v\u00eda de salida de la opresi\u00f3n hist\u00f3rico-estructural. Y esa fantas\u00eda dur\u00f3 poco; dur\u00f3 lo que duraron las altas cotizaciones internacionales del crudo. Sus efectos perversos, en cambio, ser\u00edan profundos y duraderos; cada vez m\u00e1s gravosos, hasta llegar a la actual situaci\u00f3n de debacle y crisis terminal generalizada.<\/p>\n<p>La mentada \u201cguerra econ\u00f3mica\u201d a la que alude el oficialismo para explicar la actual situaci\u00f3n de caos social y econ\u00f3mico que se vive, no es producto de planes desestabilizadores de la derecha, ni tampoco de las impericias pol\u00edticas del actual gobierno. Aunque estos factores est\u00e1n operando y contribuyen a agravar a\u00fan m\u00e1s la crisis, no son por s\u00ed mismos suficientes para dar cuenta de ella. M\u00e1s all\u00e1 de las maniobras conspirativas de la oligarqu\u00eda interna, de la hartera injerencia norteamericana, y m\u00e1s all\u00e1 de la corrupci\u00f3n, la ineficiencia que atraviesan al gobierno de Maduro, el desabastecimiento de bienes b\u00e1sicos, la falta de alimentos, de medicamentos y de otros productos elementales para la vida cotidiana, la generalizaci\u00f3n de la especulaci\u00f3n, el contrabando, los mercados paralelos y la proliferaci\u00f3n de la econom\u00eda delictual, etc., son s\u00edntomas extremos de c\u00f3mo en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas el rentismo petrolero ha erosionado el tejido productivo interno y hasta el suelo mismo de la sociabilidad.<\/p>\n<p>A esta altura de los acontecimientos, es claro que el problema no es (s\u00f3lo) <i>qui\u00e9n<\/i> siembre, sino tambi\u00e9n <i>c\u00f3mo<\/i> siembra y, fundamentalmente <i>qu\u00e9 siembra<\/i>. La \u201cindigesti\u00f3n de divisas\u201d como advirtiera emblem\u00e1ticamente el \u201cPadre de la OPEP\u201d, termin\u00f3 una vez m\u00e1s, <i>hundiendo a la sociedad venezolana en \u201cel excremento del diablo\u201d<\/i> (P\u00e9rez Alfonzo, 1976). Y no es s\u00f3lo que, como ya fuera advertido por una gran cantidad de l\u00facidos economistas de la regi\u00f3n, que la \u201cinundaci\u00f3n de divisas\u201d est\u00e1 asociada inexorablemente a una serie de graves alteraciones monetarias y macroecon\u00f3micas (depreciaci\u00f3n de la moneda nacional, presiones inflacionarias internas, incremento del consumo de bienes finales importados y sustituci\u00f3n de la producci\u00f3n interna v\u00eda importaciones, fuga de divisas, endeudamiento externo, incentivos a mecanismos de corrupci\u00f3n en el sector p\u00fablico y privado); lo que Alberto Acosta (2009) caracteriz\u00f3 como \u201cla maldici\u00f3n de la abundancia\u201d. Es, adem\u00e1s, que esos problemas no son s\u00f3lo \u201cecon\u00f3micos\u201d, sino que tienen graves y peores connotaciones o dimensiones pol\u00edticas y culturales.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/excremento.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-4478\" src=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/excremento.jpg\" alt=\"\" width=\"800\" height=\"800\" srcset=\"https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/excremento.jpg 800w, https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/excremento-150x150.jpg 150w, https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/excremento-300x300.jpg 300w, https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/excremento-768x768.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En el curso de la \u201crevoluci\u00f3n bolivariana\u201d se fue dando una desproporci\u00f3n manifiesta y creciente entre el \u201cdesarrollo\u201d (expansi\u00f3n del consumo interno y de la infraestructura p\u00fablica bajo los patrones de consumo y usos sociales preexistentes) v\u00eda pol\u00edticas redistributivas estadoc\u00e9ntricas y petrodependientes, respecto de las pol\u00edticas de impulso de econom\u00edas populares alternativas, medios de producci\u00f3n y emprendimientos productivos bajo el control y al servicio de la ampliaci\u00f3n de las capacidades auton\u00f3micas de producci\u00f3n y satisfacci\u00f3n de necesidades vitales. <i>La \u201ceconom\u00eda de las grandes Misiones\u201d no s\u00f3lo le gan\u00f3 por lejos a la \u201ceconom\u00eda de las Comunas\u201d, sino que termin\u00f3 asfixiando y aplastando estructuralmente todo lo que de all\u00ed podr\u00eda haber germinado<\/i> en t\u00e9rminos de poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico popular, autogesti\u00f3n solidaria, concientizaci\u00f3n ecol\u00f3gico-pol\u00edtica, consumo responsable, comercio justo, expansi\u00f3n y valorizaci\u00f3n de la econom\u00eda del cuidado, igualdad de g\u00e9nero en las condiciones de producci\u00f3n, en fin, soberan\u00eda alimentaria, h\u00eddrica y energ\u00e9tica, justicia ambiental. La econom\u00eda de las Comunas fueresultando un peque\u00f1o conjunto de islotes con diferentes grados de vulnerabilidad, sin capacidad real para el abastecimiento interno auton\u00f3mico, en un mar de consumismo importador moldeado bajo los patrones hegem\u00f3nicos de \u201cest\u00e1ndares de vida\u201d del mercado mundial.<\/p>\n<p>Si econ\u00f3micamente esto gatill\u00f3 un dispositivo en el que cada nueva cuota de \u201credistribuci\u00f3n del ingreso\u201d parad\u00f3jicamente iba a la hoguera de las importaciones, quemando as\u00ed posibilidades y capacidades productivas end\u00f3genas y, por tanto, atentando contra una sustentabilidad b\u00e1sica del proceso, pol\u00edticamente la siembra de petr\u00f3leo v\u00eda las Misiones fue erosionando desde su propia base material, el crecimiento del poder autogestionario, la soberan\u00eda econ\u00f3mica popular, la democratizaci\u00f3n y descentralizaci\u00f3n de los procesos de toma de decisiones (econ\u00f3micas y pol\u00edticas en general), los mecanismos de autogobierno, democracia directa y participativa. <i>La redistribuci\u00f3n de la renta petrolera, lejos de fortalecer el poder popular, fue un poderoso dispositivo de acentuaci\u00f3n de la (vieja) matriz burocr\u00e1tica, verticalista y centralizada del Estado. En lugar de avanzar en la socializaci\u00f3n\/comunalizaci\u00f3n, la gesti\u00f3n\/ producci\u00f3n de la Vida en Com\u00fan fue concentr\u00e1ndose cada vez m\u00e1s en una \u00e9lite<\/i> (vale decir, en una minor\u00eda privilegiada; aunque se diga \u201crevolucionaria\u201d). Est\u00e1n ah\u00ed puestas las bases para la arbitrariedad, los abusos del poder y la corrupci\u00f3n generalizada.<\/p>\n<p>Esto que fuera tempranamente advertido por diversos estudiosos del \u201cproblema venezolano\u201d (Juan Pablo P\u00e9rez Alfonzo, Rodolfo Quinteros, Orlando Araujo, Fernando Coronil, Edgardo Lander, entre otros)volvi\u00f3 a resurgir como maleza en el suelo mismo de la revoluci\u00f3n bolivariana. Como se\u00f1ala Ter\u00e1n Mantovani: <i>\u201cEl tipo de esquema de poder asim\u00e9trico y monopolizado que conforma la estructura del Petro-Estado y la econom\u00eda rentista en general, determina que los procesos pol\u00edticos de distribuci\u00f3n de la renta produzcan y reproduzcan la polarizaci\u00f3n y estratificaci\u00f3n social, en la cual el pueblo aparece como altamente dependiente respecto de las \u00e9lites pol\u00edticas y econ\u00f3micas. Por un lado, los nuevos gestores de la \u2018siembra del petr\u00f3leo\u2019 son envueltos por esta marejada de petrod\u00f3lares. Se produce un ensanchamiento del Estado y de la ilusi\u00f3n de \u201cdesarrollo\u201d, motorizada por la renta, lo que a su vez nos ha llevado a la formaci\u00f3n de una nueva burgues\u00eda corporativa en el seno de la Revoluci\u00f3n bolivariana, que mantiene una relaci\u00f3n contradictoria con su pueblo aliado\u201d<\/i> (2014: 15).<\/p>\n<p>Por fin, culturalmente, los efectos perversos de la \u201csiembra de petr\u00f3leo\u201d sobre las subjetividades y las sociabilidades son tanto o m\u00e1s ruines que los ya mencionados. Como ha sido largamente se\u00f1alado y a estas alturas es o debiera ser algo obvio, el consumo (bajo las pautas hegem\u00f3nicas vigentes) funciona como el gran \u00fatero de gestaci\u00f3n y reproducci\u00f3n de subjetividades capitalistas. Si algo define al capitalismo neoliberal es su mutaci\u00f3n como r\u00e9gimen de consumo, m\u00e1s que de producci\u00f3n: estamos ante un sistema cuya din\u00e1mica funciona menos como un \u201cmodo de producci\u00f3n de objetos-mercanc\u00edas\u201d que como un \u201cmodo de producci\u00f3n de sujetos-mercantilizados\/mercantilizables\u201d. La expansi\u00f3n del consumismo de mercado es algo absolutamente contraindicado para impulsar, siquiera sostener, el m\u00e1s m\u00ednimo esfuerzo o voluntad social transformadora; es el m\u00e1ximo depredador de las energ\u00edas revolucionarias. En el caso del proceso bolivariano, esto no fue una excepci\u00f3n. La siembra de petr\u00f3leo infect\u00f3 esferas cada vez m\u00e1s amplias de la vida social con la letal toxina de la mercantilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Extractivismo progresista, <i>\u00bfpost-neoliberal y anti-imperialista?<\/i><\/strong><\/p>\n<p><i>\u201cPara luchar contra el imperialismo es indispensable entender que no se trata de un factor externo a la sociedad nacional latinoamericana, sino por el contrario, forma el terreno en el cual esta sociedad hunde sus ra\u00edces y constituye un elemento que la permea en todos sus aspectos\u201d. (Ruy Mauro Marini, Prefacio a la 5\u00b0 edici\u00f3n de \u201cSubdesarrollo y revoluci\u00f3n\u201d, 1974). <\/i><\/p>\n<p>Lo que se\u00f1alamos para el caso bolivariano -la expresi\u00f3n de la voluntad pol\u00edtica m\u00e1s audaz y ambiciosa del \u00faltimo ciclo de rebeliones populares en Nuestram\u00e9ricaAbyayalense-, es perfectamente aplicable a todos y a cualquiera de las experiencias de los gobiernos progresistas del reciente ciclo. Las razones de la profunda crisis que hoy se cierne sobre Venezuela son en gran medida las razones del ocaso y del \u201cfin de ciclo progresista\u201d. Por cierto, con matices, pero sin diferencias en lo fundamental, lo dicho y analizado sobre el rentismo petrolero es v\u00e1lido para la soja, la pasta de celulosa, el cobre, el litio, el hierro, la palma aceitera, en fin, para cualquier <i>commodity<\/i>. El capitalismo, desde sus or\u00edgenes hasta la fecha, se ha caracterizado por sembrar en sus periferias <i>pa\u00edses-commodities<\/i>, econom\u00edas coloniales que le abastecen los imprescindibles subsidios ecol\u00f3gicos que precisa para alimentar la voracidad insaciable del \u201cmolino sat\u00e1nico\u201d (Polanyi, 1949) de la acumulaci\u00f3n sin fin\/como fin en s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Estamos hablando en todos los casos de la configuraci\u00f3n de reg\u00edmenes extractivistas, de los cuales, (trat\u00e1ndose del excremento del diablo), el extractivismo petrolero es el peor y m\u00e1s extremo de los modelos. As\u00ed, el gran yerro no s\u00f3lo de los conductores estatales del proceso bolivariano, sino de las experiencias de los gobiernos progresistas en general, fue haber pretendido pensar y\/o construir una sociedad m\u00e1s justa, m\u00e1s igualitaria y m\u00e1s democr\u00e1tica sobre la base de la profundizaci\u00f3n del extractivismo.<\/p>\n<p><i>Pretender \u201csalir del neoliberalismo\u201d, luchar contra el \u201cimperialismo\u201d, peor incluso, proyectar \u201cla revoluci\u00f3n\u201d o impulsar un \u201cproceso revolucionario\u201d mediante la intensificaci\u00f3n del extractivismo es el m\u00e1s absurdo ox\u00edmoron pol\u00edtico que nos ha legado el fallido ciclo progresista en Am\u00e9rica Latina <\/i>. Sencillamente, porque el extractivismo no es una caracter\u00edstica pasajera de una econom\u00eda nacional, sino que da cuenta de una <i>funci\u00f3n geometab\u00f3lica del capital<\/i>, fundamental e imprescindible para el sostenimiento continuo y sistem\u00e1tico de la acumulaci\u00f3n a escala global.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/MuralesLorgioSantaVeizaga-e1498785525993.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4479 aligncenter\" src=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/MuralesLorgioSantaVeizaga-e1498785525993.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"289\" srcset=\"https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/MuralesLorgioSantaVeizaga-e1498785525993.jpg 500w, https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/MuralesLorgioSantaVeizaga-e1498785525993-300x173.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u201cExtractivismo\u201d no se circunscribe a las econom\u00edas primario-exportadoras, sino que refiere a esa matriz de relacionamiento hist\u00f3rico estructural que el capitalismo como sistema-mundo ha urdido desde sus or\u00edgenes entre las econom\u00edas imperiales y \u201csus\u201d colonias; se trata de ese v\u00ednculo ecol\u00f3gico-geogr\u00e1fico, org\u00e1nico, que \u201cune\u201d asim\u00e9tricamente las geograf\u00edas de la pura y mera extracci\u00f3n\/expolio, con las geograf\u00edas donde se concentra la disposici\u00f3n y el destino final de las riquezas naturales. La apropiaci\u00f3n desigual del mundo, la concentraci\u00f3n del poder de control y disposici\u00f3n de las energ\u00edas vitales, primarias (Tierra\/materia) y sociales (Cuerpos\/trabajo), en manos de una minor\u00eda, a costa del despojo de vastas mayor\u00edas de pueblos, culturas y clases sociales, eso es lo que elextractivismo asegura y hace posible.<\/p>\n<p>En definitiva, este fen\u00f3meno da cuenta de la <i>dimensi\u00f3n ecol\u00f3gica<\/i> del imperialismo, como factor fundamental y condici\u00f3n de posibilidad material del sostenimiento del sistema capitalista global. La econom\u00eda imperial del capital ha precisado -como condici\u00f3n hist\u00f3rico-material de posibilidad- la constituci\u00f3n de <i>reg\u00edmenes extractivistas <\/i>para poder afianzarse y expandirse hegem\u00f3nicamente como sistema-mundo. Nuestro continente \u201cnaci\u00f3\u201d (fue, en realidad, violentamente incrustado al naciente sistema-mundo) como producto de un zarpazo colonial que nos constituy\u00f3, desde fines del siglo XV hasta la fecha, como una <i>econom\u00eda minera, zona de sacrificio.<\/i>Desde entonces, nuestras sociedades se con-formaron bajo el formato de <i>reg\u00edmenes extractivistas, <\/i>m\u00e1s a\u00fan incluso, a partir de las \u201cguerras de independencia\u201d y la constituci\u00f3n de nuestros pa\u00edses como \u201cestados nacionales\u201d.<\/p>\n<p>As\u00ed, el extractivismo en Am\u00e9rica Latina no significa apenas un tipo de \u201cexplotaci\u00f3n de los recursos naturales\u201d, sino que da cuenta de todo un patr\u00f3n de poder que estructura, organiza y regula la vida social en su conjunto en torno a la apropiaci\u00f3n y explotaci\u00f3n olig\u00e1rquica (por tanto, estructuralmente violenta) de la Naturaleza toda, (incluida, esa forma especialmente compleja y fr\u00e1gil de la Naturaleza que son los cuerpos humanos vivientes). El extractivismo en nuestra regi\u00f3n es la perenne marca de origen de nuestra condici\u00f3n colonial, que no se ha borradosino que se ha afianzado, durante nuestra etapa \u2018post-colonial\u2019.El extractivismo ha permeado nuestra cultura, ha moldeado nuestra institucionalidad, nuestra territorialidad e \u2018idiosincrasia nacional\u2019; ha dejado su huella indeleble en la estructura de clases, en las desigualdades racistas y sexistas; en fin, en la naturaleza de los reg\u00edmenes pol\u00edticos, el tipo de estructura de relaciones de poder y sus modalidades de ejercicio y reproducci\u00f3n. En una palabra, los reg\u00edmenes extractivistas son, ni m\u00e1s ni menos, que la base estructural de las formaciones geo-sociales (Santos, 1996) propias del capitalismo colonial-perif\u00e9rico-dependiente; expresan la modalidad espec\u00edfica que el capitalismo adquiere en la periferia.<\/p>\n<p>Por eso, en todo caso, la profundizaci\u00f3n, ampliaci\u00f3n o intensificaci\u00f3n del extractivismo, es la profundizaci\u00f3n, ampliaci\u00f3n e intensificaci\u00f3n de nuestra condici\u00f3n perif\u00e9rico-dependiente, colonial, dentro del capitalismo mundial.El extractivismo<i>funciona como dispositivo clave de reproducci\u00f3n de nuestra integraci\u00f3n subordinada al sistema-mundo;<\/i>est\u00e1 en el meollo mismo de la <i>dial\u00e9ctica de la dependencia.Esto significa que, en nuestras sociedades, la expansi\u00f3n del crecimiento econ\u00f3mico va insoslayablemente aparejado a la profundizaci\u00f3n de la dependencia y a la intensificaci\u00f3n de los mecanismos estructurales de expropiaci\u00f3n. La raz\u00f3n progresista ha sido ciega a este elemental (y viejo) problema constitutivo de nuestras formaciones sociales. <\/i><\/p>\n<p>Aparentemente, a juzgar por sus pol\u00edticas y por su ret\u00f3rica, el progresismo crey\u00f3 posible \u201csalir del neoliberalismo\u201d y \u201cluchar contra el imperialismo\u201d profundizando la matriz extractivista y acelerando al extremo la exportaci\u00f3n de materia y energ\u00eda. Entendiendo el \u201cpost-neoliberalismo\u201d como pol\u00edticas de \u201cinclusi\u00f3n social\u201d (v\u00eda programas masivos de asistencia social, incremento de los presupuestos de la infraestructura y prestaciones estatales de servicios b\u00e1sicos, incentivos al mercado interno para dinamizar el crecimiento del consumo interno, del empleo, los salarios y la demanda agregada en general) los gobiernos progresistas materializaron el pasaje del Consenso de Washington al Consenso de Beijing o \u201cconsenso de las commodities\u201d(Svampa, 2013). Sus pol\u00edticas \u201crevolucionarias\u201d fueron -en el fondo- no otra cosa que un moment\u00e1neo retorno a pol\u00edticas neokeynesianas. La renta extractivista que financi\u00f3 las \u201cpol\u00edticas de inclusi\u00f3n\u201d (al consumo de mercado) operaron en realidad una nueva oleada de apropiaci\u00f3n y despojo de tierras, agua y energ\u00eda, extranjerizaci\u00f3n y re-primarizaci\u00f3n del aparato productivo, mayor penetraci\u00f3n y concentraci\u00f3n del poder (econ\u00f3mico, pol\u00edtico e institucional) en manos de grandes empresas transnacionales; en suma, expansi\u00f3n de las fronteras materiales y simb\u00f3licas del capital hacia cada vez m\u00e1s amplias y profundas esferas de la vida social. La \u201cinclusi\u00f3n social\u201d fue, de hecho, inclusi\u00f3n como consumidores; \u201ctener derechos\u201d pas\u00f3 a significar -para amplias mayor\u00edas- ser beneficiario de ciertos programas sociales y tener acceso a cierta cuota de consumo en el mercado. La \u201credistribuci\u00f3n del ingreso\u201d no afect\u00f3 las desigualdades sociales b\u00e1sicas ni alter\u00f3 la estructura de clases; los gobiernos progresistas, en verdad, ni hablaron de \u201clucha de clases\u201d o superaci\u00f3n de una sociedad de clases: su objetivo manifiesto fue la \u201campliaci\u00f3n de las clases medias\u201d. A la par del consumo social compensatorio para las anchas bases de la pir\u00e1mide social, se expandi\u00f3 el consumo exclusivo de las \u00e9lites y el consumismo mim\u00e9tico de las clases medias.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/extractivismo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4480 aligncenter\" src=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/extractivismo.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"700\" srcset=\"https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/extractivismo.jpg 600w, https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/extractivismo-257x300.jpg 257w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Por supuesto, esto no signific\u00f3 desmercantilizar nada, en ning\u00fan sentido, sino, al contrario, abrir paso a una in\u00e9dita intensificaci\u00f3n y ampliaci\u00f3n de horizonte de la mercantilizaci\u00f3n, tanto a nivel de las pr\u00e1cticas sociales objetivadas, como a nivel de las subjetividades y sensibilidades, incluso en el imaginario social de los sectores populares. En definitiva, en este sentido fundamental, los gobiernos progresistas no marcaron una \u201cetapa post-neoliberal\u201d, sino que fueron la prolongaci\u00f3n y profundizaci\u00f3n del neoliberalismo por otros medios. Todo eso, financiado por la exportaci\u00f3n creciente de materias primas; por la profundizaci\u00f3n del extractivismo.<\/p>\n<p>As\u00ed, nuestro crecimiento \u201ca tasas chinas\u201d fue funcional a la revitalizaci\u00f3n de la din\u00e1mica de acumulaci\u00f3n global. Cada carga de nuestras exportaciones aliment\u00f3 la locomotora capitalista mundial con gravosos subsidios ecol\u00f3gicos extra\u00eddos de nuestros territorios\/cuerpos. Cada punto de incremento en la demanda mundial (china) de nuestras materias primas dio mayor impulso a la ola de despojo, devastaci\u00f3n de ecosistemas y mercantilizaci\u00f3n de bienes comunes y cuerpos humanos. Cada nueva obra p\u00fablica, cada incremento en la \u201cinversi\u00f3n\u201d en carreteras, hidroel\u00e9ctricas, puertos, hidrov\u00edas y cuanta infraestructura p\u00fablica se hizo para \u201cmejorar la conectividad regional\u201d y la \u201cintegraci\u00f3n latinoamericana\u201d signific\u00f3, s\u00ed, m\u00e1s empleo, m\u00e1s consumo popular, pero tambi\u00e9n, mayor apropiaci\u00f3n de plusval\u00eda por parte de grandes transnacionales, aumento del poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico de la clase capitalista mundial y de los segmentos de las burgues\u00edas internas; en fin, intensificaci\u00f3n y profundizaci\u00f3n de las <i>econom\u00edas de enclave<\/i>: fragmentaci\u00f3n territorial de los ecosistemas, debilitamiento de los entramados productivos end\u00f3genos, p\u00e9rdida de sustentabilidad y autonom\u00eda econ\u00f3mica, tecnol\u00f3gica, financiera y, al contrario, profundizaci\u00f3n de nuestra inserci\u00f3n estructuralmente subordinada y dependiente.<\/p>\n<figure id=\"attachment_4482\" aria-describedby=\"caption-attachment-4482\" style=\"width: 644px\" class=\"wp-caption alignnone\"><a href=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/tendencias-consumo-2105-reasonwhy.es_.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4482\" src=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/tendencias-consumo-2105-reasonwhy.es_.jpg\" alt=\"\" width=\"644\" height=\"362\" srcset=\"https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/tendencias-consumo-2105-reasonwhy.es_.jpg 644w, https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/tendencias-consumo-2105-reasonwhy.es_-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 644px) 100vw, 644px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-4482\" class=\"wp-caption-text\">La defensa del derecho al consumismo con ret\u00f3rica anti-capitalista<\/figcaption><\/figure>\n<p>Mientras las pudieron sostener, las pol\u00edticas expansivas del ciclo progresista mejoraron, s\u00ed, a corto plazo, las condiciones inmediatas de vida de los sectores populares; eso est\u00e1 fuera de discusi\u00f3n. El punto es que esas mismas pol\u00edticas intensificaron nuestra posici\u00f3n y condici\u00f3n de subalternidad en el marco de la geopol\u00edtica imperial del capital. <i>Ese crecimiento profundiz\u00f3 la subsunci\u00f3n geometab\u00f3lica de nuestros territorios\/cuerpos a la trituradora del \u201cmolino sat\u00e1nico\u201d global. De eso hablamos cuando hablamos del extractivismo como dispositivo clave de la dial\u00e9ctica de la dependencia<\/i>. Por eso mismo, el imperialismo es, principal y fundamentalmente,<i>imperialismo ecol\u00f3gico<\/i>: <i>no se trata de un poder de dominaci\u00f3n externo, sino que es intr\u00ednseco y constitutivo a nuestras formaciones sociales; est\u00e1 en las bases mismas de la matriz socioterritoral, la estructura de clases y de poder de las sociedades capitalistas perif\u00e9ricas. Los reg\u00edmenes extractivistas son as\u00ed, la cara interna del imperialismo (ecol\u00f3gico) del capital.<\/i><\/p>\n<p><strong>Ecologismo popular y radicalizaci\u00f3n de la praxis revolucionaria<\/strong><\/p>\n<p><i>\u201cEl cambio supone una subversi\u00f3n gradual de las necesidades existentes, es decir, un cambio en los mismos individuos, de manera que, en los propios individuos, su inter\u00e9s por la satisfacci\u00f3n compensatoria ceda ante las necesidades emancipatorias. (\u2026)) Evidentemente, la satisfacci\u00f3n de estas necesidades emancipatorias es incompatible con las sociedades establecidas de estados capitalistas y estados socialistas\u201d. (Herbert Marcuse,1979). <\/i><\/p>\n<p><i>\u201cDesde el punto de vista de una formaci\u00f3n econ\u00f3mico-social superior, la propiedad privada del planeta en manos de individuos aislados parecer\u00e1 tan absurda como la propiedad privada de un hombre en manos de otro hombre. Ni siquiera toda una sociedad, una naci\u00f3n o, es m\u00e1s, todas las sociedades contempor\u00e1neas reunidas, son propietarias de la tierra. S\u00f3lo son sus poseedoras, sus usufructuarias, y deben legarla mejorada, como bonipatres familias, a las generaciones venideras\u201d. (Karl Marx, 1867). <\/i><\/p>\n<p>Las gravosas e insoslayables consecuencias econ\u00f3micas, pol\u00edticas y culturales del extractivismo sobre nuestras sociedades, es lo que desde un amplio y diverso conjunto de actores (no s\u00f3lo intelectuales, investigadores, sino movimientos sociales, pueblos originarios, comunidades campesinas, organizaciones sociales de base comunitaria, colectivos asamblearios nucleados en torno al ecologismo popular) hemos venido tan insistente como infructuosamente planteando <i>al interior de estos procesos pol\u00edticos<\/i> en nuestra regi\u00f3n. Nuestras luchas contra el extractivismono procuraban \u201chacerle el juego a la derecha\u201d, ni erosionar la base de sustentabilidad econ\u00f3mica y pol\u00edtica de los gobiernos progresistas, sino al contrario. En todo caso, buscaron siempre mantener claridad en el sentido y el rumbo de la pr\u00e1ctica revolucionaria.<\/p>\n<p>El oficialismo de izquierda, en particular los \u201cintelectuales org\u00e1nicos\u201d que se abroquelaron acr\u00edticamente detr\u00e1s de una defensa impermeable de esos gobiernos, hoy en su ocaso, desconsideraron absolutamente esas advertencias. Por negligencia o conveniencia, con soberbia y\/o necedad, ignoraron sistem\u00e1ticamente los planteos provenientes de los movimientos del ecologismo popular; muchas veces con mala fe, los asimilaron a los planteos del ambientalismo n\u00f3rdico. Desde la oficialidad del poder, se apropiaron del nuevo lenguaje emancipatorio arduamente construido desde las luchas: el Buen Vivir o SumajKawsay, Plurinacionalidad, Derechos de la Naturaleza, Bienes Comunes, Socialismo del Siglo XXI. Lo usaron, sin embargo, como una nueva ret\u00f3rica para solapar el viejo imaginario (colonial y pol\u00edticamente perimido) del desarrollismo \u201cnacional y popular\u201d, centrado en un \u201cEstado fuerte\u201d que \u201ccontrola al mercado\u201d y comanda el proceso de \u201ccrecimiento con inclusi\u00f3n social y redistribuci\u00f3n de la riqueza\u201d. Lo que naci\u00f3 como expresi\u00f3n de un nuevo paradigma civilizatorio radicalmente post-capitalista, descolonial, despatriarcal y ecologista, fue sencillamente banalizado y vaciado de contenido.<\/p>\n<p>Hasta hoy en d\u00eda, esa izquierda oficialista sigue mostr\u00e1ndose completamente ciega ante el extractivismo y su dial\u00e9ctica de la dependencia. No s\u00f3lo no entienden la relevancia, gravedad y urgencia de la problem\u00e1tica ecol\u00f3gica, sino que tampoco entienden, al parecer, que <i>el extractivismo no es s\u00f3lo un problema regional, sino global; no es s\u00f3lo \u201cambiental\u201d, sino civilizatorio<\/i>.Como muestra dolorosamente la coyuntura cr\u00edtica de la sociedad venezolana (la de Am\u00e9rica Latina toda, pero tambi\u00e9n la dram\u00e1tica situaci\u00f3n del planeta en general), el problema del extractivismo no es \u201cs\u00f3lo\u201d la cuesti\u00f3n de la devastaci\u00f3n ecol\u00f3gica de ciertos territorios, sino, en el fondo, la cuesti\u00f3n de ra\u00edz de <i>la depredaci\u00f3n capitalista del mundo de la vida como tal<\/i>.<\/p>\n<p>La lecci\u00f3n hist\u00f3rica que nos deja este amargo <i>fin de ciclo<\/i>, es que, de una vez por todas, deber\u00edamos ya definitivamente desafiliarnos de la religi\u00f3n colonial del \u201cprogreso\u201d, despejar de nuestro imaginario <i>la ilusi\u00f3n fetichista de que ser\u00eda posible desacoplar el engranaje de la producci\u00f3n (capitalista de riqueza) del de la devastaci\u00f3n (de las fuentes y formas de Vida). Pues, en plena Era del Capitaloceno, en la que nos hallamos, est\u00e1 a la vista que ambos mecanismos forman parte inseparable del mismo \u201cmolino sat\u00e1nico\u201d. <\/i>El aprendizaje hist\u00f3rico que deber\u00edamos ser capaces de hacer de la frustrada experiencia del \u201cciclo progresista\u201d es que el (neo)desarrollismo de ninguna manera es una alternativa v\u00e1lida para nuestros pueblos; lejos de ser una v\u00eda siquiera \u2018transitoria\u2019 hacia el \u201csocialismos del Siglo XXI\u201d, fue un atajo que nos hundi\u00f3 a\u00fan m\u00e1s en las condiciones estructurales de subalternidad y s\u00faper-explotaci\u00f3n propias de nuestra posici\u00f3n colonial-perif\u00e9rico-dependiente dentro del capitalismo global.<\/p>\n<p>No se trata de una cuesti\u00f3n de \u201creforma\u201d o \u201crevoluci\u00f3n\u201d. No es que los cambios \u201ciban bien\u201d, pero que falt\u00f3 \u201cseguir avanzando\u201d en la misma direcci\u00f3n. Se trata de tomar nota de que la pol\u00edtica de \u201ccrecimiento con inclusi\u00f3n social\u201d no s\u00f3lo no alcanza como horizonte pol\u00edtico de cambio social revolucionario, sino que en realidad es una pol\u00edtica completamente errada e hist\u00f3ricamente perimida, si a lo que aspiramos es a un verdadero proceso de emancipaci\u00f3n social. Un programa pol\u00edtico basado en la pretensi\u00f3n de la satisfacci\u00f3n (as\u00ed sea <i>\u201cpara todos y todas\u201d<\/i>) de las necesidades <i>existentes<\/i>, es como tal un programa reaccionario, que inhibe de ra\u00edz la posibilidad de imaginar y avanzar en la direcci\u00f3n de los cambios que precisamos realizar. El sistema justamente nos constituye como sujetos-sujetados a su reproducci\u00f3n a partir de la estructuraci\u00f3n misma de las necesidades (y la colonizaci\u00f3n de los deseos): las necesidades <i>existentes <\/i>son, en realidad, las que el sistema necesita para su reproducci\u00f3n; son, por tanto, un aspecto clave de lo que precisamos cambiar.<\/p>\n<p>Los movimientos del ecologismo popular hemos venido se\u00f1alando ese punto ciego de los gobiernos progresistas. Las pol\u00edticas de \u201ccrecimiento con inclusi\u00f3n social\u201d no s\u00f3lo son funcionales a la reproducci\u00f3n del sistema, sino que adem\u00e1s se basan en la quim\u00e9rica creencia de que, dentro del capitalismo, ser\u00eda posible \u201cincluir a todos los excluidos\u201d, o peor, de que \u201cincluyendo a los excluidos\u201d se va transformando el sistema\u2026 El programa de la \u201cinclusi\u00f3n social\u201d no s\u00f3lo es inviable socialmente (pues el capitalismo es por definici\u00f3n un r\u00e9gimen olig\u00e1rquico de apropiaci\u00f3n y usufructo diferencial de las energ\u00edas vitales, donde \u201cla pobreza de la mayor\u00eda, a pesar de lo mucho que trabajan\u201d s\u00f3lo va a engordar \u201cla riqueza de una minor\u00eda, riqueza que no cesa de crecer aunque haga ya much\u00edsimo tiempo que hayan dejado de trabajar\u201d), sino tambi\u00e9n ecol\u00f3gicamente: hay taxativos l\u00edmites biol\u00f3gicos y f\u00edsicos dentro del Sistema Tierra que hacen inviable un horizonte de \u201ccrecimiento infinito\u201d.<\/p>\n<p>Si a mediados del siglo XIX podr\u00eda haber sido todav\u00eda comprensible, la ceguera ante la crucial cuesti\u00f3n ecol\u00f3gica de fuerzas sociales que se dicen revolucionarias, anti-capitalistas, resulta, en el siglo XXI, lisa y llanamente inadmisible. La crisis ecol\u00f3gica, las desigualdades e injusticias socioambientales, los impactos t\u00f3xicos y destructivos del industrialismo, el urbanocentrismo, el patr\u00f3n energ\u00e9tico moderno, la producci\u00f3n a gran escala y el consumismo (no s\u00f3lo sobre los ecosistemas, sino sobre la condici\u00f3n humana), no pueden no estar en la agenda de un programa que se proponga seriamente la construcci\u00f3n del socialismo del siglo XXI. Como lo dijera el comandante Ch\u00e1vez, la construcci\u00f3n del socialismo es, en este siglo, \u201craz\u00f3n de vida\u201d.<\/p>\n<p>El ecologismo, as\u00ed, (el ecologismo popular, que nada tiene que ver con el conservacionismo, el maltusianismo, la econom\u00eda verde ni cualesquiera de las distintas expresiones del eco-capitalismo tecnocr\u00e1tico) lejos de constituir un programa social \u2018reaccionario\u2019 o \u2018funcional a la derecha\u2019, expresa en realidad un nuevo umbral del pensamiento cr\u00edtico y las energ\u00edas ut\u00f3picas. La irrupci\u00f3n de los movimientos del ecologismo popular en la escena pol\u00edtica del siglo XXI est\u00e1 dando cuenta de la necesidad de una profunda renovaci\u00f3n y radicalizaci\u00f3n del contenido y el sentido de la pr\u00e1ctica revolucionaria; acorde a las necesidades de nuestro tiempo. Porque en nuestro tiempo, est\u00e1 claro que no se trata de \u201cincluir\u201d sino de \u201ctransformar\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Monta\u00f1as.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-4483 aligncenter\" src=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Monta\u00f1as.png\" alt=\"\" width=\"413\" height=\"469\" srcset=\"https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Monta\u00f1as.png 413w, https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Monta\u00f1as-264x300.png 264w\" sizes=\"auto, (max-width: 413px) 100vw, 413px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Hay que tomar seriamente -en t\u00e9rminos pol\u00edticos y epist\u00e9micos- que estamos viviendo los momentos extremos de la Era del Capitaloceno (Altvater, 2014; Moore, 2003), una era signada por las huellas pr\u00e1cticamente irreversibles que la destructividad intr\u00ednseca del capitalismo ha impreso sobre la Bi\u00f3sfera, la Madre Tierra. Justamente por ello, el sentido de la acci\u00f3n pol\u00edtica y el cambio social que como especie, como comunidad biol\u00f3gica, asumamos, signar\u00e1 decisivamente nuestras posibilidades de sobrevivencia, o no. Ese es el escenario en el que nos hallamos. No se trata de \u2018catastrofismo\u2019, sino del m\u00e1s crudo realismo. Como lo advierte Donna Haraway (2016), el Capitaloceno no es una \u201cnueva\u201d era geol\u00f3gica, otro horizonte espacio-temporal de larga duraci\u00f3n; al contrario, <i>el Capitaloceno designa un \u201cevento l\u00edmite\u201d, es decir, un momento de la historia de la Tierra cuyos presupuestos y condiciones ecol\u00f3gicas y pol\u00edticas lo hacen inviable: o se transforman esos presupuestos, o se extingue<\/i>.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n ecol\u00f3gica, tal como es planteada por el ecologismo popular, es as\u00ed crucial para la sobrevivencia de la especie. Por eso mismo, nos empuja a atrevernos a pensar el fin del capitalismo, a recuperar y renovar formas y modos de vida no-capitalistas. Nos incita a pensar la revoluci\u00f3n no apenas como \u2018cambio de pol\u00edticas\/pol\u00edticas redistributivas\u2019, \u2018cambio de gobierno\u2019 o \u2018toma del Estado\u2019, sino como un radical y profundo <i>cambio civilizatorio<\/i>. Es decir, el escenario del Capitaloceno, la posibilidad cierta de un colapso terminal de las condiciones ambientales que hacen posible la vida humana en el planeta como consecuencia de la huella ecol\u00f3gica provocada por el capitalismo, nos desaf\u00eda a pensar el cambio revolucionario completamente en otra escala; una escala espacio-temporal mucho m\u00e1s amplia que la que hasta ahora se ha considerado. Necesitamos pensar la revoluci\u00f3n como un cambio de Era Geol\u00f3gica. Si el Capitaloceno es un momento cr\u00edtico, donde la vida (al menos en su forma humana) est\u00e1 expuesta a la extinci\u00f3n, si designa el tiempo geol\u00f3gico en el que el capitalismo ha trastornado hasta tal punto los flujos elementales del sistema Tierra casi al extremo de volverla in-habitable, hacer la revoluci\u00f3n en el presente, significa realizar todas las transformaciones que sean necesarias a fin de restituir las condiciones de habitabilidad del planeta; volver a hacer de la Tierra, nuestro Oikos\/Hogar, el lugar apto para la (re)producci\u00f3n de nuestra vida como comunidad biol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Si la idea de un socialismo del Siglo XXI es algo m\u00e1s que un mero eslogan pol\u00edtico, y lo consideramos, en t\u00e9rminos realistas y concretos como un nuevo horizonte pol\u00edtico, un nuevo modo hist\u00f3rico de (re)producci\u00f3n social de la vida, y un nuevo r\u00e9gimen de relaciones sociales, esa noci\u00f3n de \u201csocialismo del siglo XXI\u201d nos lleva a pensar la revoluci\u00f3n como una profunda migraci\u00f3n civilizatoria que nos saque de la era insostenible del Capitaloceno. El ecologismo popular -los sujetos y movimientos sociales que lo encarnan- se toma seriamente este desaf\u00edo; piensan\/pensamos la revoluci\u00f3n como <i>cambio sociometab\u00f3lico<\/i>, como una radical <i>transici\u00f3n socioecol\u00f3gica<\/i> hacia un absolutamente nuevo modo de producci\u00f3n social (de la vida), que supone y requiere no apenas \u201coponernos al neoliberalismo\u201d sino deconstruir de ra\u00edz las formas elementales del capital.<\/p>\n<p>En este punto, hallamos la convergencia fundamental entre el chavismo y el ecologismo popular. Si algo precisamos rescatar y recuperar del movimiento bolivariano, si en algo reside su originalidad, su pertinencia hist\u00f3rica y su potencia revolucionaria, es en la centralidad que se le ha querido dar a las comunas como nuevas bases ecobiopol\u00edticas y unidades de producci\u00f3n de la vida social. Eso que ha sido su gran aporte hist\u00f3rico, ha sido tambi\u00e9n -hoy lo podemos ver con claridad- su l\u00edmite y su contradicci\u00f3n: construir el socialismo comunal ha quedado s\u00f3lo como una expresi\u00f3n de deseos. El chavismo en el gobierno sigui\u00f3 el camino de la \u201csiembra del petr\u00f3leo\u201d, en lugar del sendero <i>alter-civilizatorio <\/i>de la comunalizaci\u00f3n. Lejos de favorecer la germinaci\u00f3n del poder popular, esa siembra de petr\u00f3leo lo intoxic\u00f3 y lo fue asfixiando cada vez m\u00e1s.<\/p>\n<p>En las horas aciagas que corren, ser\u00eda de gran utilidad volver y juntar fuerzas en torno a ese proyecto pol\u00edtico que fue truncado. \u201cComuna o nada\u201d es un lema que resume el legado perenne del comandante Ch\u00e1vez y es tambi\u00e9n un principio elemental clave para orientar el cambio revolucionario, la transici\u00f3n socioecol\u00f3gica hacia una nueva era Civilizatoria y Geol\u00f3gica.<\/p>\n<p><i>Comunalizar <\/i>es el verbo donde convergen el chavismo y el ecologismo popular como fuerzas sociales revolucionarias; es lo que tenemos en com\u00fan, como horizonte gu\u00eda y aspiraci\u00f3n transformadora. <i>Comunalizar<\/i> es, por supuesto, des-mercantilizar, pero tambi\u00e9n des-estatalizar: el Estado no es lo opuesto del Mercado, sino la contracara jur\u00eddico-pol\u00edtica del capital. Avanzar hacia un socialismo comunal no implica un \u201cEstado comunal\u201d, sino la deconstrucci\u00f3n radical de la l\u00f3gica racional-burocr\u00e1tica, centralizada y vertical de ejercicio del poder y gesti\u00f3n de la vida colectiva. <i>Comunalizar<\/i> es democratizar y descentralizar los procesos de producci\u00f3n de la vida; implica sembrar poder y capacidades autogestionarias, construir autonom\u00eda social desde las bases, tanto en las esferas de la vida dom\u00e9stica, como de la vida p\u00fablica. <i>Comunalizar<\/i> es des-privatizar y desmercantilizar las relaciones sociales, los imaginarios, los cuerpos y los territorios. No basta con suprimir la propiedad privada de \u201clos medios de producci\u00f3n\u201d; tenemos que suprimirla de la faz de la tierra; hacer que llegue el d\u00eda en el que \u201c<i>la propiedad privada del planeta en manos de individuos aislados\u201d <\/i>sea un absurdo inaceptable.<\/p>\n<p>As\u00ed, radicalizar la revoluci\u00f3n es <i>comunalizar la Madre Tierra<\/i>;<i>es dise\u00f1ar, construir y asumir como forma de vida, un nuevo metabolismo social que la reconozca, la considere y la trate como lo que en realidad es: base imprescindible y fuente de Vida en Com\u00fan<\/i>.<\/p>\n<p>Producir un radical giro sociometab\u00f3lico que parta del respeto y el cuidado radical de la Madre Tierra, supone salirnos de los engranajes del productivismo y el consumismo que hacen girar \u201cel molino sat\u00e1nico\u201d de la acumulaci\u00f3n como fin-en-s\u00ed-mismo; supone tambi\u00e9n corrernos del industrialismo, del urbanocentrismo y el fetichismo tecnol\u00f3gico que nos hace creer que el \u201cdesarrollo de las fuerzas productivas\u201d es una l\u00ednea evolutiva universal y que para cualquier problema social y\/o ecol\u00f3gico siempre bastar\u00e1 y ser\u00e1 posible hallar una soluci\u00f3n tecnol\u00f3gica. Ese cambio sociometab\u00f3lico no implica \u201caumentar los salarios\u201d sino des-salarizar el trabajo; no \u201credistribuir el ingreso\u201d, sino redefinir radicalmente el sentido social de la riqueza, esta vez, en funci\u00f3n de los valores de uso y de la sustentabilidad de la vida y no de la valorizaci\u00f3n abstracta y la super-producci\u00f3n de mercanc\u00edas.<\/p>\n<p>En fin, procurar ese giro sociometab\u00f3lico involucra, en \u00faltima instancia, des-mercantilizar las emociones, vale decir, buscar, sentir y vivir la felicidad en las <i>relaciones<\/i>, y no en las <i>cosas<\/i>. En lugar de la expansi\u00f3n (incluso \u2018igualitaria\u2019) de los \u2018bienes de consumo\u2019, el nuevo horizonte ut\u00f3pico que se vislumbra desde esta perspectiva pasa m\u00e1s bien por un escenario donde <i>\u201cel hombre socializado, los productores libremente asociados, regulen racionalmente su intercambio de materias con la naturaleza, lo pongan bajo su control com\u00fan en vez de dejarse dominar por \u00e9l como por un poder ciego, y lo lleven a cabo con el menor gasto posible de energ\u00edas y en las condiciones m\u00e1s adecuadas y m\u00e1s dignas de su naturaleza humana\u201d<\/i> (Marx, 1981: 1045).<\/p>\n<p>Claro, somos conscientes de que el giro sociometab\u00f3lico del que hablamos como medio y proceso revolucionario, constituye un desaf\u00edo ideol\u00f3gico, existencial y emocional no apenas para la derecha, sino tambi\u00e9n para amplios sectores que se consideran de \u201cizquierda\u201d; claramente es as\u00ed para la izquierda oficialista. Todav\u00eda estos sectores siguen anclados en el socialismo (realmente in-existente) del siglo pasado: concibiendo la revoluci\u00f3n como \u201cdesarrollo de las fuerzas productivas\u201d, creyendo que el imperativo de la liberaci\u00f3n pasa por \u201cindustrializarnos\u201d, \u201ccrear puestos de trabajo\u201d, \u201caumentar salarios\u201d, construir m\u00e1s carreteras\u201d y \u201campliar las pol\u00edticas sociales\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Antropoceno.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-4484\" src=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Antropoceno.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"898\" srcset=\"https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Antropoceno.jpg 700w, https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2017\/08\/Antropoceno-234x300.jpg 234w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Esos sectores, esa izquierda no percibe a\u00fan \u201clos l\u00edmites de la civilizaci\u00f3n industrial\u201d (Lander, 1996); no puede ver m\u00e1s all\u00e1 del muro mental de la colonialidad progresista. Justamente, no pueden ver que m\u00e1s all\u00e1 de esos muros, hay mucha <i>comunalidad viviente<\/i>; personas, organizaciones, comunidades enteras que no demandan m\u00e1s asfalto ni quieren \u201cprogresar\u201d, que no sue\u00f1an con \u201csalir de shopping\u201d ni luchan por el aumento de su \u201cpoder adquisitivo\u201d\u2026 Sujetos colectivos que, por el contrario, se hallan movilizados por la defensa de sus territorios, congregados por los desaf\u00edos de la gesti\u00f3n auton\u00f3mica de la vida en com\u00fan, por la producci\u00f3n de la soberan\u00eda alimentaria, por la justicia h\u00eddrica, la democratizaci\u00f3n y sostenibilidad energ\u00e9tica.<\/p>\n<p>Esos sujetos -tenemos la esperanza y la convicci\u00f3n- son quienes que est\u00e1n conjugando en sus luchas, el verbo de la revoluci\u00f3n, del socialismo del siglo XXI\u2026 Al comunalizar los bienes, los nutrientes y las energ\u00edas, los saberes, los sabores y las semillas, estos sujetos est\u00e1n emprendiendo el camino de la gran migraci\u00f3n civilizatoria que nos saque del Capitaloceno y nos lleve a la Tierra de un nuevo y aut\u00e9ntico Antropoceno: la Era Geol\u00f3gica del <i>Hombre Nuevo<\/i>.<\/p>\n<div class=\"autor\"><a class=\"autor\" href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/mostrar.php?tipo=5&amp;id=Horacio%20Machado%20Ar%E1oz&amp;inicio=0\">Horacio Machado Ar\u00e1oz<\/a><\/div>\n<div class=\"fuente\"><a class=\"fuente\" href=\"http:\/\/www.rebelion.org\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Rebeli\u00f3n<br \/>\n<\/a><\/div>\n<div>Agosto 2 de 2017<\/div>\n<div class=\"fuente\"><a href=\"http:\/\/rebelion.org\/noticia.php?id=229785\"><strong>http:\/\/rebelion.org\/noticia.php?id=229785<\/strong><\/a><\/div>\n<div><\/div>\n<div class=\"entradilla\"><strong><u>Bibliograf\u00eda<\/u>: <\/strong><\/div>\n<p>Acosta, Alberto (2009). \u201cLa maldici\u00f3n de la abundancia\u201d, CEP, Ed. Abya Yala, Quito.<\/p>\n<p>Altvater, Elmar (2014). \u201cEl Capital y el Capitaloceno\u201d. En \u201cMundo Siglo XXI\u201d, revista del CIECAS-IPN, N\u00b0 33, Vol. IX.<\/p>\n<p>Haraway, Donna (2016). \u201cAntropoceno, Capitaloceno, Plantacionoceno, Chthuluceno: generando relaciones de parentesco\u201d. Revista Latinoamericana de Estudios Criticos Animales, A\u00f1o III, Vol. I.<\/p>\n<p>Lander, Edgardo (1996). \u201cEl l\u00edmite de la civilizaci\u00f3n industrial. Perspectivas latinoamericanas en torno al posdesarrollo\u201d. FACES, Universidad Central de Venezuela, Caracas.<\/p>\n<p>Marcuse, Herbert [1979] (1993). \u201cLa ecolog\u00eda y la cr\u00edtica de la sociedad moderna\u201d. Revista Ecolog\u00eda Pol\u00edtica N\u00b0 5. Icaria, Barcelona.<\/p>\n<p>Marini, Ruy Mauro (1974). \u201cSubdesarrollo y revoluci\u00f3n\u201d. Ediciones Era, M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Marx, Karl [1867] (1981). \u201cEl Capital\u201d. Siglo XXI, M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Moore, Jason (2003). \u201cCapitalism as World-Ecology: Braudel and Marx onEnvironmentalHistory\u201d. Organization&amp;Environment 16\/4 (December).<\/p>\n<p>P\u00e9rez Alfonzo, Juan Pablo [1979] (2009). \u201cHundi\u00e9ndonos en el excremento del diablo\u201d. Fund. Editorial El perro y la rana, Caracas.<\/p>\n<p>Polany, Karl [1949] (2003). \u201cLa Gran Transformaci\u00f3n. Los or\u00edgenes pol\u00edticos y econ\u00f3micos de nuestro tiempo\u201d. Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Santos, Milton (1996). \u201cDe la totalidad al lugar\u201d. Tau, Barcelona.<\/p>\n<p>Svmpa, Maristella (2013). \u201cConsenso de los commodities y lenguajes de valoraci\u00f3n en Am\u00e9rica Latina\u201d. Revista Nueva Sociedad N\u00b0 244.<\/p>\n<p>Ter\u00e1n Mantovani, Emiliano (2014). \u201cLa crisis del capitalismo rent\u00edstico y el neoliberalismo mutante\u201d. <a name=\"_GoBack\"><\/a>Documento de Trabajo N\u00b0 5, CELARG, Carac<\/p>\n<p><u>Notas:<\/u><\/p>\n<p><a name=\"_ftn1\"><\/a>[1] Decimos \u201cmal llamado y peor entendido\u201d porque generalmente se ha empleado el concepto de extractivismo para referir a un sector, un tipo de actividades y\/o una fase de los procesos econ\u00f3micos; a lo sumo, se lo ha usado para caracterizar a econom\u00edas espec\u00edficas (locales, nacionales o regionales) basadas en la sobre-explotaci\u00f3n exportadora de materias primas. Eso es ver apenas una parte del fen\u00f3meno, lo que es lo mismo que no entender el problema como tal, que, a nuestro juicio, tiene que ver con la din\u00e1mica geometab\u00f3lica del capitalismo como econom\u00eda-mundo.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn2\"><\/a>[2] Cita extra\u00edda de Emiliano Ter\u00e1n Mantovani, \u201cLa crisis del capitalismo rent\u00edstico y el neoliberalismo mutante\u201d. Documento de Trabajo N\u00b0 5, CELARG, Caracas: 2014.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn3\"><\/a>[3] Esa expresi\u00f3n remite a una nota publicada por Arturo Uslar Pietri en el peri\u00f3dico \u201cAhora\u201d en 1936 y que, desde entonces, se ha convertido en una pieza emblem\u00e1tica de una visi\u00f3n nacional-desarrollista basada en la idea de invertir la ef\u00edmera renta petrolera en la gestaci\u00f3n de otros sectores productivos m\u00e1s sostenibles. Un fragmento de dicha nota dice: <i>\u201cUrge aprovechar la riqueza transitoria de la actual econom\u00eda destructiva para crear las bases sanas y amplias y coordinadas de esa futura econom\u00eda progresiva que ser\u00e1 nuestra verdadera acta de independencia. Es menester sacar la mayor renta de las minas para invertirla totalmente en ayudas, facilidades y est\u00edmulos a la agricultura, la cr\u00eda y las industrias nacionales. Que en lugar de ser el petr\u00f3leo una maldici\u00f3n que haya de convertirnos en un pueblo par\u00e1sito e in\u00fatil, sea la afortunada coyuntura que permita con su s\u00fabita riqueza acelerar y fortificar la evoluci\u00f3n productora del pueblo venezolano en condiciones excepcionales.\u201d<\/i> (Arturo Uslar Pietri, \u201cSembrar el petr\u00f3leo\u201d, 14 de julio de 1936). Al d\u00eda de hoy, el lema de PDVSA y el t\u00edtulo del Bolet\u00edn oficial es <i>\u201cSiembra petrolera\u2026. Cosechando Patria\u201d<\/i>.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn4\"><\/a>[4] Las exportaciones petroleras venezolanas pasaron del 65 % en 1998 al 96 % en el a\u00f1o 2014.<\/p>\n<div id=\"CuerpoNoticia\" class=\"noticia\">\n<div id=\"TextoNoticia\">\n<p><strong>Rebeli\u00f3n ha publicado este art\u00edculo con el permiso del autor mediante una\u00a0<\/strong><a href=\"http:\/\/creativecommons.org\/licenses\/by-nc-nd\/2.5\/es\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>licencia de Creative Commons<\/strong><\/a><strong>, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Extractivismo y dial\u00e9ctica de la dependencia es un aporte de Horacio Machado a lo coyuntural que es simult\u00e1neamente lo trascendental,<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":4481,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[93,2,4],"tags":[],"class_list":["post-4474","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-destacados","category-c22-donde-estamos","category-c46-ajuste-estructural"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4474","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4474"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4474\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4487,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4474\/revisions\/4487"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/4481"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4474"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4474"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4474"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}