{"id":340,"date":"2013-07-23T20:15:50","date_gmt":"2013-07-23T20:15:50","guid":{"rendered":"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp\/?p=340"},"modified":"2013-07-23T20:15:50","modified_gmt":"2013-07-23T20:15:50","slug":"la-plurinacionalidad-del-estado-y-las-aporias-del-liberalismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pueblosencamino.org\/?p=340","title":{"rendered":"La Plurinacionalidad del Estado y las apor\u00edas del liberalismo"},"content":{"rendered":"<p> \tLa revista ecuatoriana Opci\u00f3n Socialista, en su edici\u00f3n de los meses de mayo, junio y julio de 2013, ha publicado un Dossier sobre la plurinacionalidad del Estado en el Ecuador. En este dossier constan, entre otros, dos textos que, por la importancia y las consecuencias que tienen quiz\u00e1 sea conveniente analizarlos y referirlos a un debate m\u00e1s amplio: \u201cPlurinacionalidad vs Interculturalidad\u201d de Enrique Ayala Mora, y \u201cUn Estado Plurinacional sin proyecto pero con opciones\u201d de Jorge Le\u00f3n Trujillo.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p> \tAhora bien, la primera sensaci\u00f3n con respecto a estos textos es una especie de d\u00e9j\u00e0 vu. En efecto, este debate, al menos en los t\u00e9rminos que han sido planteados por los autores citados, recorri\u00f3 toda la d\u00e9cada de los a\u00f1os noventa y tuvo su ep\u00edtome en los a\u00f1os 2007 y 2008 cuando se estaba discutiendo en Ecuador sobre el car\u00e1cter del Estado en la Asamblea Constituyente de Montecristi.<\/p>\n<p> \tEn esa oportunidad, el movimiento ind\u00edgena ecuatoriano y algunos te\u00f3ricos, entre ellos Boaventura de Souza Santos y Catherine Walsh, aclararon lo que significaba la plurinacionalidad y la interculturalidad. Demostraron que esos conceptos nunca eran opuestos sino complementarios y que, de alguna manera, formaban parte de la propuesta te\u00f3rica y pol\u00edtica de las teor\u00edas de la decolonialidad y de la filosof\u00eda de la liberaci\u00f3n en Abya Yala (Am\u00e9rica Latina).<\/p>\n<p> \tEl entonces relator de Naciones Unidas para los pueblos ind\u00edgenas, James Anaya, explic\u00f3 a la Asamblea Constituyente ecuatoriana sobre los derechos de los pueblos ind\u00edgenas y el Estado Plurinacional indicando que en el a\u00f1o 2007 la Asamblea General de Naciones Unidas, con el voto favorable de Ecuador, hab\u00eda reconocido y aprobado derechos para los pueblos ind\u00edgenas que estaban en la l\u00ednea de la plurinacionalidad del Estado.<\/p>\n<p> \tEn esa coyuntura, el debate fue intenso y, en ocasiones, acre y a punto de la ruptura sobre todo con las corrientes liberales que ve\u00edan en la plurinacionalidad un peligro de fraccionamiento del Estado-naci\u00f3n. Finalmente, el movimiento ind\u00edgena pudo posicionar sus tesis y la Asamblea Constituyente declar\u00f3 al Ecuador como Estado Plurinacional e Intercultural.<\/p>\n<p> \tPor ello, llama la atenci\u00f3n que en el a\u00f1o 2013, cuando la coyuntura pol\u00edtica ecuatoriana se tensa y se comprueba que el gobierno de Alianza Pa\u00eds ha creado un sistema pol\u00edtico que le permite consolidar, por vez primera al menos desde el retorno a la democracia en 1979, una hegemon\u00eda absoluta con una deriva autoritaria y protofascista, nuevamente surja este debate y desde las filas de una revista que tiene la pretensi\u00f3n de inscribirse al interior del pensamiento de la izquierda y del socialismo. La cuesti\u00f3n que inmediatamente se suscita es \u00bfcu\u00e1l es la pretensi\u00f3n pol\u00edtica al confrontar la plurinacionalidad con la interculturalidad en un contexto pol\u00edtico tan conflictivo y en plena intensificaci\u00f3n de las din\u00e1micas extractivas?<\/p>\n<p> \tLa segunda sensaci\u00f3n que deja la lectura de estos textos es la insuficiencia te\u00f3rica y reflexiva, en ambos autores, de remitir el debate de la plurinacionalidad a su territorio epistemol\u00f3gico natural, aquel de la teor\u00eda decolonial, la filosof\u00eda de la liberaci\u00f3n y las ontolog\u00edas pol\u00edticas de la diferencia radical y que est\u00e1n relacionadas con el pensamiento propio ind\u00edgena y su proyecto pol\u00edtico.<\/p>\n<p> \tEl concepto de la plurinacionalidad del Estado es demasiado complejo como para ser parte de un tratamiento tan superficial y pragm\u00e1tico, un tratamiento que, adem\u00e1s, corre el riesgo de banalizarlo. El problema real de la plurinacionalidad del Estado no est\u00e1 en las formas institucionales que puede adquirir la plurinacionalidad en el caso del Ecuador y de Bolivia y sus posibles arreglos y acuerdos jur\u00eddicos y procedimentales con toda la importancia que pudieran tener.<\/p>\n<p> \tCuando se menciona y se debate la plurinacionalidad del Estado aquello que est\u00e1 en juego es la pertinencia y r\u00e9gimen de verdad que sustenta una de las categor\u00edas centrales del liberalismo: el Estado-Naci\u00f3n, y esta categor\u00eda remite a la narraci\u00f3n m\u00e1s fuerte que la burgues\u00eda ha creado para legitimarse hist\u00f3ricamente, aquella de la modernidad. El debate sobre el Estado Plurinacional es, por definici\u00f3n, un debate sobre los l\u00edmites y alcances de la modernidad y sus posibilidades de regulaci\u00f3n y emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p> \tPor ello, llama la atenci\u00f3n el hecho que ambos autores omitan este debate, lo pasen por alto y no le otorguen ninguna importancia para su argumentaci\u00f3n. Si soslayan el debate sobre la modernidad, entonces \u00bfc\u00f3mo comprender el n\u00facleo duro que sustenta las propuestas del Estado Plurinacional? \u00bfC\u00f3mo comprender el alcance de la interculturalidad y su relaci\u00f3n con la Plurinacionalidad? \u00bfsobre qu\u00e9 piso te\u00f3rico se pueden confrontarlas o armonizarlas?<\/p>\n<p> \tEn el caso de Enrique Ayala Mora, rector, adem\u00e1s, de la sede ecuatoriana de la Universidad Andina Sim\u00f3n Bol\u00edvar, y miembro importante del Partido Socialista Ecuatoriano, contrapone en su art\u00edculo las contradicciones de clase a la identidad \u00e9tnica pensando que el Estado Plurinacional es una reivindicaci\u00f3n etnicista que poco o nada tiene que ver con las contradicciones de clase y, de esta forma, clausura una rica herencia de la izquierda ecuatoriana y latinoamericana de trabajo comunitario e ind\u00edgena tanto te\u00f3rico como pol\u00edtico, que en el caso ecuatoriano tiene en Ricardo Paredes y en Agust\u00edn Cueva sus puntos importantes, y en el caso latinoamericano est\u00e1n, por supuesto, Jos\u00e9 Carlos Mari\u00e1tegui y An\u00edbal Quijano. De hecho, el movimiento ind\u00edgena ecuatoriano y latinoamericano, nunca ha soslayado las contradicciones de clase en su lucha por las reivindicaciones identitarias.<\/p>\n<p> \tDesde una pretendida posici\u00f3n de un socialismo m\u00e1s bien decimon\u00f3nico, Ayala Mora, plantea una discusi\u00f3n con el estatuto de plurinacionalidad del Estado desde una visi\u00f3n, parad\u00f3jicamente para \u00e9l, no socialista, sino liberal. En efecto, es el liberalismo el que niega las condiciones de posibilidad a toda diversidad humana para constituirse como \u201cnacionalidad\u201d porque este estatuto altera una de las figuras m\u00e1s caras del liberalismo, aquella del Estado-naci\u00f3n. Es desde el liberalismo que los ind\u00edgenas han sido acusados de \u201cetno-centristas\u201d. Es tambi\u00e9n una visi\u00f3n liberal la que acusa de corporativismo al movimiento ind\u00edgena porque plantea que los ind\u00edgenas apelan a un estatuto de diferencias desde una reivindicaci\u00f3n hist\u00f3rica y ancestral que intenta fracturar radicalmente la unidad jur\u00eddica de la ciudadan\u00eda y del contrato social. Asimismo, Ayala Mora sit\u00faa su cr\u00edtica a la plurinacionalidad del Estado desde la trama epistemol\u00f3gica del multiculturalismo; sin embargo, el multiculturalismo siempre fue denunciado por ser parte de una estrategia neoliberal de incluir las diferencias al interior de la globalizaci\u00f3n y el mercado.<\/p>\n<p> \tNo solo eso, sino que en el texto de Ayala Mora, hay frases muy reveladoras de su ideolog\u00eda, como \u00e9sta: \u201cPero, justo es reconocerlo, el etnocentrismo no es mayoritario. Los ind\u00edgenas ecuatorianos aman al pa\u00eds; se sienten parte de \u00e9l.\u201d (loc. cit. pp. 28). La visi\u00f3n liberal de Ayala Mora llega, adem\u00e1s, a contraponer la interculturalidad a la plurinacionalidad, pero la interculturalidad&nbsp; a la que hace referencia no es el discurso fuerte que contrapone a la formaci\u00f3n discursiva del poder un saber contrahegem\u00f3nico oblig\u00e1ndolo a lo que Boaventura de Souza Santos llama un \u201cdi\u00e1logo de saberes\u201d o fracturando aquello que Edgardo Lander y Santiago Castro-G\u00f3mez denominan la \u201cgeopol\u00edtica del conocimiento\u201d, sino una especie de visi\u00f3n liberal de la interculturalidad en su versi\u00f3n multicultural que, en realidad, encubre una maniobra pol\u00edtica, aquella de poner al movimiento ind\u00edgena en contra de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p> \tEl caso de Jorge Le\u00f3n Trujillo tambi\u00e9n es sintom\u00e1tico en ese sentido porque confunde los derechos colectivos con el Estado Plurinacional y, lo que es m\u00e1s grave, no se da cuenta que con la declaraci\u00f3n de Estado de derechos y justicia para el Estado ecuatoriano, conforme al Art. 1 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de 2008, los derechos colectivos no existen como derechos diferenciados. La visi\u00f3n de Jorge Le\u00f3n Trujillo recuerda mucho aquella propuesta de la plurinacionalidad que ten\u00eda el Banco Mundial y la cooperaci\u00f3n internacional al desarrollo, es decir, una visi\u00f3n instrumentalista, pragm\u00e1tica y estrat\u00e9gica, que ve\u00eda en la plurinacionalidad solamente una dimensi\u00f3n acotada de autonom\u00eda de los gobiernos locales en el manejo territorial al interior de la divisi\u00f3n pol\u00edtica del Estado, sin cambiar para nada las relaciones de poder que definen y estructuran al Estado y sus discursos. La apelaci\u00f3n a las circunscripciones territoriales, a las que hace referencia Le\u00f3n Trujillo, no topan el n\u00facleo central y es aquel de la soberan\u00eda sobre los territorios y sus recursos que reclaman los pueblos ind\u00edgenas no para explotarlos sino para integrarlos en su cosmovisi\u00f3n a la que han dado el nombre de Sumak kawsay para el caso ecuatoriano, y Suma Qama\u00f1a para el caso boliviano.<\/p>\n<p> \tAhora bien, m\u00e1s all\u00e1 de se\u00f1alar los l\u00edmites te\u00f3ricos de estos textos y su probable conversi\u00f3n en posteriores dispositivos pol\u00edticos que servir\u00e1n como argumentos para desarmar la capacidad pol\u00edtica de movilizaci\u00f3n del movimiento ind\u00edgena, sobre todo en su defensa de los territorios en contra de la violencia extractiva, quiz\u00e1 sea conveniente retomar el debate sobre lo que significa la plurinacionalidad del Estado, al momento una de las categor\u00edas pol\u00edticas m\u00e1s complejas creada desde la praxis pol\u00edtica del movimiento ind\u00edgena ecuatoriano y tambi\u00e9n boliviano y que ahora ha sido recogida por la mayor parte de movimientos ind\u00edgenas del Abya Yala (Am\u00e9rica Latina). Por ello, y aprovechando la oportunidad que brindan los dos textos antes se\u00f1alados, quiz\u00e1 sea conveniente devolver nuevamente el debate de la plurinacionalidad del Estado y la interculturalidad a su topos natural, aquel de las teor\u00edas de la decolonialidad, la filosof\u00eda de la liberaci\u00f3n as\u00ed como las ontolog\u00edas pol\u00edticas de las diferencias radicales para, desde ah\u00ed, evaluar el recorrido de la plurinacionalidad y la interculturalidad en los casos de Ecuador y Bolivia.<\/p>\n<p> \tLa primera reflexi\u00f3n en ese sentido es que la categor\u00eda de Plurinacionalidad del Estado forma parte de la ontolog\u00eda pol\u00edtica del movimiento ind\u00edgena. En efecto, de la misma manera que la burgues\u00eda se constituy\u00f3 ontol\u00f3gicamente recuperando la noci\u00f3n de \u201cHombre\u201d desde el renacimiento europeo y ontologiz\u00f3 esa noci\u00f3n para situarla como condici\u00f3n de posibilidad para el contrato social como fundamento moderno del poder, el movimiento ind\u00edgena acude a la noci\u00f3n de Estado Plurinacional para lograr visibilidad ontol\u00f3gica como diferencia radical y, al mismo tiempo, denunciar el estatuto violento del Estado-naci\u00f3n moderno y burgu\u00e9s.<\/p>\n<p> \tEl Estado Plurinacional es la imputaci\u00f3n a la figura del Estado-Naci\u00f3n y sus nociones de contractualidad y libertad individual, como din\u00e1micas de violencia, dominaci\u00f3n y colonialidad. Esa colonialidad se expresa en el caso de los pueblos y naciones ind\u00edgenas en su virtual invisibilizaci\u00f3n y desaparici\u00f3n ontol\u00f3gica. Es tan evidente esa invisibilizaci\u00f3n ontol\u00f3gica que los ind\u00edgenas ecuatorianos accedieron al estatuto de ciudadan\u00eda pol\u00edtica reci\u00e9n en el a\u00f1o 1998.<\/p>\n<p> \tLa invisibilizaci\u00f3n ontol\u00f3gica a los pueblos y naciones ind\u00edgenas, forma parte de aquello que An\u00edbal Quijano denomina la colonialidad del poder, as\u00ed como de su naturalizaci\u00f3n en aquello que Walter Mignolo denomina la diferencia colonial. Uno de los mecanismos de la colonialidad del poder y de la diferencia colonial fue el racismo y la generaci\u00f3n de discursos, dispositivos e instituciones que manten\u00edan y profundizaban la dominaci\u00f3n pol\u00edtica desde la idea de \u201craza\u201d. La ideolog\u00eda del racismo siempre sustent\u00f3 el r\u00e9gimen de dominaci\u00f3n pol\u00edtica en Abya Yala (Am\u00e9rica Latina) desde la conquista europea hasta la actualidad.<\/p>\n<p> \tEsa idea de \u201craza\u201d articulaba de forma coherente y estrat\u00e9gica la dominaci\u00f3n pol\u00edtica a los ind\u00edgenas y los separaba radicalmente de cualquier posibilidad de cr\u00edtica y emancipaci\u00f3n desde su propia ontolog\u00eda pol\u00edtica. Para criticar al racismo de la colonialidad del poder, los ind\u00edgenas ten\u00edan que utilizar la misma ideolog\u00eda que los invisibilizaba ontol\u00f3gicamente.<\/p>\n<p> \tLa idea de raza como dispositivo del poder colonial tambi\u00e9n coloniz\u00f3 la forma de comprender al mundo y la forma de ser-en-el-mundo, as\u00ed como la capacidad de interpretarlo y transformarlo. La idea de \u201craza\u201d es el env\u00e9s de la ontolog\u00eda pol\u00edtica de la burgues\u00eda: para afirmar su ser-en-el-mundo, \u00e9sta tiene que negar radicalmente aquello que no consta dentro de sus marcos ontol\u00f3gicos de existencia. Esa negaci\u00f3n ontol\u00f3gica que es el correlato te\u00f3rico y filos\u00f3fico de la colonialidad del poder y de la diferencia colonial tiene tambi\u00e9n un correlato pol\u00edtico, ideol\u00f3gico, cultural, jur\u00eddico y epistemol\u00f3gico. La ontolog\u00eda pol\u00edtica de la burgues\u00eda, en consecuencia, siempre es violenta, discriminadora, excluyente.<\/p>\n<p> \tLa colonialidad del poder hizo de los ind\u00edgenas del Abya Yala (Am\u00e9rica Latina) el Otro radical a la modernidad. Los excluy\u00f3 de toda forma de racionalidad humana entendida \u00e9sta en los t\u00e9rminos modernos. Los alej\u00f3 de forma definitiva de todo horizonte de lo humano en cuanto humano. Los deshumaniz\u00f3 de forma radical y absoluta. Solo desde esa deshumanizaci\u00f3n era posible colonizarlos, someterlos, dominarlos. Esa deshumanizaci\u00f3n implicaba que los ind\u00edgenas en cuanto ind\u00edgenas hab\u00edan sido desalojados y despojados de toda consideraci\u00f3n ontol\u00f3gica. Para existir ten\u00edan que situarse dentro del horizonte de visibilidad de la modernidad, fuera de ese horizonte, no exist\u00edan.<\/p>\n<p> \tEnrique Dussel, afirma que la modernidad no nace con el cogito cartesiano sino con el ego conquiro europeo. En 1492 se produjo, en realidad, el en-cubrimiento del Otro. A partir de ese entonces, el Otro dej\u00f3 de existir como Alteridad. Para existir, el Otro ten\u00eda que perder su estatuto de diferencia radical y permitir ser incorporado a los sistemas y mecanismos de dominaci\u00f3n. Ten\u00eda que ser incluido a la modernidad y al capitalismo por la v\u00eda de la modernizaci\u00f3n, la civilizaci\u00f3n, la educaci\u00f3n, la econom\u00eda-mundo, etc., es decir, situarse en ese horizonte ontol\u00f3gico de visualizaci\u00f3n de la modernidad o, caso contrario, desaparecer.<\/p>\n<p> \tSin embargo, la modernidad es autorreferencial y autopoi\u00e9tica. Agota en s\u00ed misma incluso su propia cr\u00edtica. La modernidad no acepta a Otro radical porque ello implicar\u00eda relativizar sus propios contenidos universalistas. Significar\u00eda reconocer los l\u00edmites de su propio horizonte de visibilidad; empero, la modernidad asume esos l\u00edmites como inexistentes porque comprende y pronuncia al mundo desde la universalidad. Esa condici\u00f3n de universalidad es clave para su pretensi\u00f3n civilizatoria. La universalidad de la raz\u00f3n moderna es totalizante y totalitaria. La modernidad est\u00e1 enferma de totalidad. Fuera de esa frontera de la totalidad nada ni nadie puede ni debe existir (Lo racional es real escrib\u00eda Hegel). La totalidad establece una frontera para Lo Real en cuanto Real desde las propias prescripciones modernas. Nada puede existir fuera de esa frontera de Lo Real.<\/p>\n<p> \tNo obstante, el Otro en cuanto Otro es la evidencia de que hay algo fuera de esa frontera de racionalidad y realidad impuesta desde la modernidad. Es una exterioridad radical que amenaza a la modernidad en s\u00ed misma. Fue el pensador franc\u00e9s Emmanuel Levinas quien, entre otros, teoriz\u00f3 sobre el estatuto de la exterioridad y la alteridad radical. El Otro es Alteridad radical porque se sit\u00faa al exterior de aquello que Levinas denomina Lo Mismo. El Otro como Alteridad radical no puede ser parte de Lo Mismo. Es una exterioridad irreductible a Lo Mismo. Entre la Alteridad radical y Lo Mismo no puede mediar una dial\u00e9ctica que integre al Otro dentro del canon de Lo Mismo.<\/p>\n<p> \tAhora bien, en la idea de raza de la colonialidad del poder y de la diferencia colonial, el Otro en cuanto Otro es despojado de toda consistencia ontol\u00f3gica. Esa Alteridad radical, para la modernidad, debe desaparecer en tanto que tal. La modernidad subsiste y persiste a condici\u00f3n de suprimir cualquier exterioridad a ella, vale decir, a la Alteridad radical. Fue Franz Fanon quien denunci\u00f3 esa \u201cdesaparici\u00f3n ontol\u00f3gica\u201d del Otro en el colonialismo. Fanon tambi\u00e9n denunciaba la estrategia colonial de convertir al Otro en un permanente menor de edad que debe ser protegido de s\u00ed mismo. Esa conversi\u00f3n en menor de edad justificaba la intervenci\u00f3n colonial y su violencia. Ah\u00ed radica, dec\u00eda Fanon la desgracia ontol\u00f3gica del Otro, es decir, su conversi\u00f3n, desde la mirada colonial, como un ser fundamentalmente perverso, malo, destinado a destruirse a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p> \tPara esta visi\u00f3n colonial, el Otro es un ser en permanente devenir hacia el Ser-que-es-Real, es decir, el Ser moderno. Pero en ese devenir, el Otro no se encuentra a s\u00ed mismo, se pierde en los laberintos de su propia ontolog\u00eda y es necesario ayudarlo a salir porque, caso contrario, esa p\u00e9rdida le puede conducir a la noche-del-mundo. En esa noche-del-mundo en la que vive el Otro, \u00e9ste no tiene opciones. Y no las tiene porque su pasado es, precisamente, esa noche-del-mundo, esa oscuridad de la raz\u00f3n. El Otro, dice el colonialista, ha vivido siempre en las tinieblas. Sus referentes, su memoria hist\u00f3rica, son la constataci\u00f3n de esa noche-del-mundo. El esp\u00edritu moderno viene a \u201ciluminarlo\u201d, a sacarlo de la noche-del-mundo; viene a hacerle comprender que vive en la noche-del-mundo y que incluso la violencia de la civilizaci\u00f3n es, en el fondo, una violencia ben\u00e9fica porque toda luz lastima a quien ha vivido mucho tiempo en la oscuridad. Es necesario alfabetizarlo en los c\u00f3digos que le permitan comprender que su Ser est\u00e1 perdido irremisiblemente en esa noche-del-mundo y que, para salir de esa noche-del-mundo, tiene que abandonar su Ser en cuanto Ser, tiene que dejar de ser Otro y convertirse en Lo Mismo. Ese tr\u00e1nsito es presentado desde la visi\u00f3n del colonialista como una salvaci\u00f3n, como una oportunidad.<\/p>\n<p> \tEste proceso de supuesta violencia ben\u00e9fica de la modernidad y la civilizaci\u00f3n con respecto al Otro est\u00e1 presente en la forma que se conforma el Estado-Naci\u00f3n en toda Abya Yala (Am\u00e9rica Latina) y tambi\u00e9n, por supuesto, en Ecuador. Efectivamente, luego de los procesos de independencia de la metr\u00f3poli espa\u00f1ola en Abya Yala nace una aberraci\u00f3n jur\u00eddica y un imposible pol\u00edtico: un Estado de forma moderna y liberal, en sociedades en las que no existen ciudadanos, burgues\u00eda, ni ninguna instituci\u00f3n moderna. Constituir Estados-naci\u00f3n en un contexto de sociedades coloniales y colonizadas, en donde la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n nada tiene que ver con la modernidad, ni con el naciente capitalismo, es un desaf\u00edo al principio de realidad. Solo desde el ethos barroco del Abya Yala pudo procesarse esta aberraci\u00f3n jur\u00eddico-pol\u00edtica y otorgarle condiciones de posibilidad.<\/p>\n<p> \tMas, ese Estado-Naci\u00f3n desde sus or\u00edgenes proces\u00f3 la colonialidad del poder, la desaparici\u00f3n ontol\u00f3gica del Otro y la diferencia colonial del racismo. En la primera Constituci\u00f3n del Ecuador, aquella de 1830, se dec\u00eda con respecto a los ind\u00edgenas: \u201cArt\u00edculo 68.- Este Congreso constituyente nombra a los venerables curas p\u00e1rrocos por tutores y padres naturales de los ind\u00edgenas, excitando su ministerio de caridad en favor de esta clase inocente, abyecta y miserable.\u201d Los ind\u00edgenas del Abya Yala, son la clase inocente, abyecta y miserable que, dos siglos despu\u00e9s, y por las paradojas del liberalismo: \u201caman al pa\u00eds; se sienten parte de \u00e9l\u201d.<\/p>\n<p> \tEsta estrategia de colonizar el Ser en cuanto Ser de las Alteridades Radicales y desaparecerlos de todo horizonte ontol\u00f3gico, puede ser denominada como invisibilizaci\u00f3n ontol\u00f3gica. En la matriz epistemol\u00f3gica e incluso axiol\u00f3gica de la modernidad subyacen todas las condiciones de posibilidad que definen y procesan esa invisibilizaci\u00f3n ontol\u00f3gica del Otro. Esas condiciones de posibilidad asumen varias formas, como por ejemplo:<\/p>\n<p> \tLa l\u00f3gica de la desaparici\u00f3n: El Otro no existe.<\/p>\n<p> \tLa deontolog\u00eda de la violencia radical moderna: El Otro no debe existir<\/p>\n<p> \tLa l\u00f3gica de la asimilaci\u00f3n: El Otro, para Ser, debe ser incluido<\/p>\n<p> \tLa l\u00f3gica de la indiferenciaci\u00f3n: El Yo siempre es un Otro<\/p>\n<p> \tLa l\u00f3gica del olvido: El Otro a\u00fan no es<\/p>\n<p> \tLa l\u00f3gica de la ausencia: El Otro nunca ser\u00e1<\/p>\n<p> \tLa l\u00f3gica de la distancia insalvable: El Otro nunca ha sido<\/p>\n<p> \tLa l\u00f3gica de la desgracia ontol\u00f3gica: El Otro debe ser protegido de s\u00ed mismo<\/p>\n<p> \tLa invisibilizaci\u00f3n ontol\u00f3gica es un proceso violento y sin remisi\u00f3n posible. Los pueblos ind\u00edgenas del Abya Yala, han sufrido y a\u00fan sufren en carne propia todas estas din\u00e1micas de la invisibilizaci\u00f3n ontol\u00f3gica: han sido objeto del exterminio sistem\u00e1tico y el genocidio (no deben existir); han sido parte de una sistem\u00e1tica estrategia de negaci\u00f3n y su memoria e historia han sido permanentemente escamoteadas (no existen, nunca han existido); han formado parte de las estrategias de inclusi\u00f3n y sometimiento de las pol\u00edticas indigenistas de sus Estados o de la cooperaci\u00f3n internacional (deben ser incluidos); han sido la materia prima de las pol\u00edticas de modernizaci\u00f3n, desarrollo, inclusi\u00f3n, etc. (a\u00fan no son pero alg\u00fan momento llegar\u00e1n a Ser); han sido considerados como permanentes menores de edad (deben ser protegidos de s\u00ed mismos), etc.<\/p>\n<p> \tComo en el Ministerio de la Verdad de la distop\u00eda de Orwell y que se encargaba de reescribir la historia para concordarla con el poder, la memoria hist\u00f3rica de los pueblos del Abya Yala ha sido sistem\u00e1ticamente saqueada, destruida, olvidada, negada, preterida. En el Ecuador, el gobierno progresista de Alianza Pa\u00eds elimin\u00f3 la educaci\u00f3n intercultural biling\u00fce y emiti\u00f3 un decreto ejecutivo para entregar los territorios amaz\u00f3nicos de los pueblos y naciones ind\u00edgenas que los habitan a la labor misionera y evang\u00e9lica de la iglesia cat\u00f3lica.<\/p>\n<p> \tUna de las figuras centrales de esta invisibilizaci\u00f3n ontol\u00f3gica ha sido aquella del Estado-naci\u00f3n moderno y liberal. Es desde el Estado-naci\u00f3n moderno que se procesan esas l\u00f3gicas de la desaparici\u00f3n e invisibilizaci\u00f3n ontol\u00f3gica a las diferencias radicales. Al contrario de la teor\u00eda liberal que ve en el Estado la racionalidad individual de la contractualidad y el espacio de la libertado individual y la maximizaci\u00f3n del beneficio personal, la teor\u00eda y cr\u00edtica de la plurinacionalidad del Estado propuesta desde los movimientos ind\u00edgenas, obliga a visualizarlo como una forma de dominaci\u00f3n pol\u00edtica que procesa no solo las diferencias de clase, sino que garantiza la colonialidad del poder, la diferencia colonial, las geopol\u00edticas del conocimiento y las l\u00f3gicas de la invisibilizaci\u00f3n ontol\u00f3gicas de las diferencias radicales. Son justamente estos procesos los que no son advertidos en los textos de Ayala Mora y Le\u00f3n Trujillo.<\/p>\n<p> \tLa teor\u00eda decolonial, la filosof\u00eda de la liberaci\u00f3n y los propios movimientos ind\u00edgenas han puesto en relieve los discursos de poder que colonizan al Otro y lo despojan de su ontolog\u00eda. Por ello, una de las primeras formas de resistencia es, como lo dir\u00eda John Holloway, el grito, porque ese grito representa el \u201cexisto\u201d, el \u201csoy\u201d, el Ser que es negado por la colonialidad del poder y la diferencia colonial, y que reclama, desde el grito, la existencia y el reconocimiento de esa existencia.<\/p>\n<p> \tQuiz\u00e1 el concepto de Estado-Plurinacional pueda ser asumido como parte de ese grito, de esa disonancia que viene, precisamente, de la noche-del-mundo. De esa noche que es la memoria ancestral que resiste al olvido intencional. El Estado Plurinacional es la grieta en la hegemon\u00eda liberal del Estado-naci\u00f3n. Oponer la plurinacionalidad del Estado con la interculturalidad de la sociedad equivale a operar al interior de la l\u00f3gica colonial y violenta de la matriz moderna, y negar la capacidad del movimiento ind\u00edgena de crear su propia ontolog\u00eda pol\u00edtica. Equivale a clausurar uno de los procesos hist\u00f3ricos m\u00e1s ricos, extraordinarios y emancipatorios del continente y tambi\u00e9n del mundo, porque la interculturalidad es el espacio ontol\u00f3gico desde el cual el Otro puede construirse ontol\u00f3gicamente. Asimismo, inscribir la plurinacionalidad del Estado al interior de la trama liberal de la pol\u00edtica y de su visi\u00f3n instrumental y estrat\u00e9gica de los territorios equivale a eliminar todo potencial emancipatorio del movimiento ind\u00edgena como sujeto hist\u00f3rico y social.<\/p>\n<p> \tLos problemas que subsisten en Ecuador y Bolivia, los primeros pa\u00edses del mundo en reconocerse como Estados plurinacionales, no dan cuenta de las carencias que tendr\u00eda la plurinacionalidad como horizonte emancipatorio sino del formato en el que est\u00e1n inscritos: aquel del liberalismo y su propuesta de contractualidad individual y estrat\u00e9gica.<\/p>\n<p> \tEl Estado plurinacional como propuesta del movimiento ind\u00edgena, no quiere ni nunca ha sido su pretensi\u00f3n, el crear un estatuto de autonom\u00eda o libre determinaci\u00f3n para los pueblos ind\u00edgenas en un contexto de colonialidad y violencia social. Mientras exista ese contexto de violencia y que es inherente tanto a la modernidad cuanto al capitalismo, la plurinacionalidad es un horizonte de visibilidad para la emancipaci\u00f3n.<\/p>\n<p> \tEn ese sentido, una evaluaci\u00f3n de la plurinacionalidad del Estado, luego de su incorporaci\u00f3n a los textos constitucionales de Ecuador y Bolivia no parte desde el lado ind\u00edgena de la ecuaci\u00f3n ni tampoco de su lado liberal, sino de su integralidad y su dial\u00e9ctica. Tanto en Ecuador como en Bolivia, la declaratoria de plurinacionalidad del Estado no ha frenado las derivas depredadoras de la acumulaci\u00f3n del capital y sus din\u00e1micas extractivistas; m\u00e1s bien ha sido utilizado en contra de la capacidad de movilizaci\u00f3n y resistencia de los pueblos ind\u00edgenas y de la organizaciones sociales. Parece una paradoja que la declaratoria de plurinacionalidad del Estado permita una mayor criminalizaci\u00f3n a los pueblos ind\u00edgenas por defender precisamente aquello que define la plurinacionalidad: los territorios, sus recursos y sus modos de vida. Empero, el problema real no est\u00e1 en la plurinacionalidad sino en el formato que la cobija: el Estado liberal y el sustrato de realidad que lo determina: los procesos de acumulaci\u00f3n del capital.<\/p>\n<p> \tQuiz\u00e1 sea conveniente establecer un paralelismo hist\u00f3rico con la conformaci\u00f3n de la burgues\u00eda. Cuando la burgues\u00eda propuso la ciudadan\u00eda pol\u00edtica para refundar al Estado mon\u00e1rquico y feudal, se dio cuenta que esa propuesta de libertad individual y de igualdad jur\u00eddica era imposible de conjugarse con los Estados mon\u00e1rquicos y autoritarios. El Estado feudal era un l\u00edmite hist\u00f3rico para el Estado liberal que la burgues\u00eda propon\u00eda. El concepto de libertad individual chocaba con la estructura feudal del poder. La burgues\u00eda necesitaba tanto de una econom\u00eda pol\u00edtica de la mercanc\u00eda cuanto de una econom\u00eda pol\u00edtica de la libertad individual. Quiz\u00e1 a su pesar, pero la burgues\u00eda tuvo que adquirir una contextura revolucionaria para abrir el espacio social a sus propias prerrogativas y reinventarse el mundo. Ahora, en cambio, estamos llegando al l\u00edmite del Estado liberal. Las categor\u00edas de plurinacionalidad del Estado y de interculturalidad evidencia esos l\u00edmites.<\/p>\n<p> \tEl problema de fondo y aquello que debe ser criticado es, precisamente, el formato liberal del Estado, de la pol\u00edtica y de la sociedad en el contexto de una acumulaci\u00f3n del capital signada por la preeminencia del capital financiero. Quiz\u00e1 la conclusi\u00f3n m\u00e1s importante que puede realizarse luego de la declaratoria de plurinacionalidad del Estado en Ecuador y en Bolivia es que ese concepto, al parecer, resulta incompatible con el formato liberal de la pol\u00edtica y la acumulaci\u00f3n capitalista.<\/p>\n<p> \tSi en alg\u00fan momento se pens\u00f3 que los derechos colectivos de alguna manera constitu\u00edan una garant\u00eda y una posibilidad de defensa de los territorios y de la vida de los pueblos y naciones del Abya Yala amenazados por el capitalismo y la modernidad, los nuevos procesos pol\u00edticos de Ecuador y Bolivia no solo dan cuenta de que la acumulaci\u00f3n del capital es despiadada con todo aquello que se le opone y hace de la teor\u00eda de los derechos un simulacro del poder, sino que esa teor\u00eda que fundamenta al poder moderno desde el inter\u00e9s general, los derechos humanos, la libertad individual, forma tambi\u00e9n parte de ese simulacro. En consecuencia, es necesario pensar en otro formato para la pol\u00edtica, para el Estado y, por supuesto, para la econom\u00eda; un formato que rebase radicalmente al liberalismo.<\/p>\n<p> \tLos impasses de la plurinacionalidad del Estado radican, en consecuencia, en el formato liberal-capitalista de la historia. Quiz\u00e1 sea momento de empezar a salir de forma radical del esquema liberal de la pol\u00edtica y sus conceptos de democracia representativa, de reglas de la mayor\u00eda, de ciudadan\u00edas, de agentes representativos, etc., por conceptos que enriquezcan a la democracia y a la pol\u00edtica desde otras perspectivas. Quiz\u00e1 sea momento de detener la deriva depredadora de la acumulaci\u00f3n del capital y los simulacros del liberalismo y hacer una apuesta por la vida, tal como fue, en sus or\u00edgenes, la propuesta emancipatoria de la liberaci\u00f3n del trabajo y de la explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p> \tWalter Benjamin dec\u00eda que la utop\u00eda debe servirnos para iluminar aquello que debemos destruir. La plurinacionalidad del Estado es esa utop\u00eda que permite comprender la violencia intr\u00ednseca del Estado-Naci\u00f3n, de la acumulaci\u00f3n capitalista y de sus discursos legitimantes, en la ocurrencia, el liberalismo pol\u00edtico, jur\u00eddico y econ\u00f3mico.<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t<strong>Por Pablo D\u00e1valos<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La revista ecuatoriana Opci\u00f3n Socialista, en su edici\u00f3n de los meses de mayo, junio y julio de 2013, ha publicado<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-340","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-c13-resistencias-y-luchas-sociales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/340","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=340"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/340\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=340"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=340"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=340"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}