{"id":3295,"date":"2016-10-03T13:22:19","date_gmt":"2016-10-03T13:22:19","guid":{"rendered":"http:\/\/pueblosencamino.org\/?p=3295"},"modified":"2016-10-03T14:20:26","modified_gmt":"2016-10-03T14:20:26","slug":"bolivia-lo-que-el-neoliberalismo-no-pudo-el-mas-lo-esta-logrando","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pueblosencamino.org\/?p=3295","title":{"rendered":"Bolivia: Lo que el neoliberalismo no pudo, el MAS lo est\u00e1 logrando"},"content":{"rendered":"<p>\u00ab<em>Durante los \u00faltimos a\u00f1os, la pol\u00edtica estatal boliviana promovida por el gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS), se ha mostrado cada vez m\u00e1s, y de manera expl\u00edcita, cercana a intereses de nuevas y viejas \u00e9lites dominantes. Muchas de las medidas que han permitido esto, a diferencia de la \u00e9poca neoliberal donde la dominaci\u00f3n se enfrent\u00f3 a una amplia resistencia popular, se volvieron viables gracias a las nuevas formas de organizaci\u00f3n del mando estatal que se erigieron con la llegada de Evo Morales a la presidencia y con las consecuentes transformaciones pol\u00edtico-econ\u00f3micas que se suscitaron en los siguientes a\u00f1os.<\/em><\/p>\n<p><em>En este breve texto (<\/em>De Huascar Salazar<em>) se ensaya una explicaci\u00f3n sobre la manera en que la forma pol\u00edtica desde la cual se estableci\u00f3 el gobierno de Morales instaur\u00f3 una narrativa y una pr\u00e1ctica que penetr\u00f3 y desarticul\u00f3 las fuerzas que otrora resistieron la pol\u00edtica neoliberal, logrando convertir a la estructura socio-econ\u00f3mica boliviana m\u00e1s permeable al gran capital.<\/em>\u00bb \u00a0<strong>\u00bfC\u00f3mo As\u00ed? Pueblos en Camino<\/strong><!--more--><\/p>\n<p>En el marco del r\u00edspido debate latinoamericano en torno a lo que se ha denominado \u201cgobiernos progresistas\u201d, un piso com\u00fan de una vertiente cr\u00edtica que cuestiona seriamente el accionar de estos gobiernos es el car\u00e1cter anti-popular, anti-comunitario y pro-capital transnacional que \u00e9stos han asumido en el transcurso de los \u00faltimos a\u00f1os, m\u00e1s all\u00e1 de los confusos discursos que emanan desde las altas esferas gubernamentales. Sin embargo, todav\u00eda no queda claro si estos gobiernos produjeron una v\u00eda de continuidad para el neoliberalismo o si m\u00e1s bien se constituyeron en rupturas a dicho proceso.<\/p>\n<p>En este trabajo argumento que con la llegada del Movimiento Al Socialismo al gobierno boliviano se fren\u00f3 la agenda neoliberal, en tanto modelo sociopol\u00edtico impulsado desde 1985 por los organismos financieros internacionales como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional a trav\u00e9s de los gobiernos de turno.<\/p>\n<p>Sin embargo, esto sucedi\u00f3 en la medida en que el neoliberalismo se mostr\u00f3 altamente incompatible con las formas populares \u2013y en gran medida aut\u00f3nomas\u2013 de organizaci\u00f3n de la vida social en el pa\u00eds, las cuales mostrar\u00edan su fuerza en el ciclo de insurgencia popular que se inici\u00f3 el a\u00f1o 2000. En este sentido, lo que poco a poco hizo el MAS fue producir y gestionar una nueva s\u00edntesis social que asumi\u00f3 varios de los objetivos del gran capital que el neoliberalismo quiso impulsar previamente sin \u00e9xito. Para lograrlo, el nuevo gobierno fue asumiendo una ret\u00f3rica, ciertas pr\u00e1cticas y una est\u00e9tica \u2013que fueron apropiadas de los mismos sectores populares de los cuales en alg\u00fan momento el MAS y su l\u00edderes hicieron parte\u2013 diametralmente distintas a las neoliberales, pero que permitieron allanar el camino al despliegue del capital en \u00e1mbitos sociales que otrora eran profundamente reactivos a las relaciones centradas en el valor de cambio.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n se muestran las dificultades que el neoliberalismo tuvo para imponerse como un modelo sociopol\u00edtico en Bolivia, para luego dar cuenta de la manera en que el gobierno del MAS logr\u00f3 impulsar los objetivos capitalistas desde una din\u00e1mica sociopol\u00edtica totalmente distinta a la neoliberal anterior, para finalmente plantear algunas reflexiones en torno a esta forma presente de la pol\u00edtica boliviana.<\/p>\n<p><strong>Lo que el neoliberalismo no pudo\u2026<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/HipocreciaconUmaKiwe.jpg\" rel=\"attachment wp-att-3083\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-3083\" src=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/HipocreciaconUmaKiwe.jpg\" alt=\"HipocreciaconUmaKiwe\" width=\"886\" height=\"672\" srcset=\"https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/HipocreciaconUmaKiwe.jpg 886w, https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/HipocreciaconUmaKiwe-300x228.jpg 300w, https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/HipocreciaconUmaKiwe-768x583.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 886px) 100vw, 886px\" \/><\/a>Desde la implementaci\u00f3n del famoso Decreto Supremo 21060, s\u00edmbolo de la pol\u00edtica neoliberal boliviana, hasta los a\u00f1os de rebeli\u00f3n popular (2000-2005), pasaron casi quince a\u00f1os, en los cuales se flexibilizaron las condiciones laborales, se privatizaron las empresas nacionales, se desregularon los mercados; en fin, se puso en funcionamiento todo ese paquete de medidas derivadas del \u201cConsenso de Washington\u201d, que intentaban apuntalar una econom\u00eda de mercado y reorganizar la institucionalidad estatal con ese objetivo. Era el momento de la embestida del gran capital. Bolivia no fue una excepci\u00f3n en la implementaci\u00f3n de la receta de libre mercado promovida por los organismos financieros internacionales; y durante varios a\u00f1os pareci\u00f3 que ese modelo se consolidar\u00eda (Fern\u00e1ndez 2004; Kohl y Farthing 2007).<\/p>\n<p>Sin embargo, en el a\u00f1o 2000, con la denominada \u201cGuerra del Agua\u201d, la propuesta neoliberal entr\u00f3 en una profunda crisis y se inici\u00f3 un ciclo de luchas populares que contendr\u00edan su avance. En ese momento se hizo evidente que la consolidaci\u00f3n neoliberal en t\u00e9rminos macro; es decir, como la estructuraci\u00f3n de un mando pol\u00edtico que trata de organizar la vida social del pa\u00eds en torno al mercado, hab\u00eda sucedido en paralelo a una reorganizaci\u00f3n de fuerzas populares que se fueron estableciendo como antag\u00f3nicas al nuevo modelo. Vale la pena pensar la reorganizaci\u00f3n de estas fuerzas sociales a partir de dos dimensiones: primero, aquella que es muy evidente en una sociedad altamente abigarrada como la boliviana, donde la estructuraci\u00f3n objetiva y subjetiva de la reproducci\u00f3n de la vida social no se sostiene plenamente \u2013y en muchos casos, ni siquiera principalmente\u2013 en torno a una racionalidad de la modernidad capitalista. Durante los primeros quince a\u00f1os del neoliberalismo, se fueron articulando, re-articulando, y, primordialmente, potenciando, desde un ethos particular, entramados comunitarios altamente reactivos a la propuesta neoliberal.<\/p>\n<p>La segunda dimensi\u00f3n \u2013que se complementa con la primera\u2013 es aquella que plantea Ver\u00f3nica Gago: el \u201cneoliberalismo desde abajo\u201d, i.e. aquellas condiciones que el propio neoliberalismo, por su l\u00f3gica y din\u00e1mica pero sin ser su objetivo, habilita y desde donde empieza a operar una \u201cpoderosa econom\u00eda popular que mixtura saberes comunitarios autogestivos e intimidad con el saber-hacer en la crisis como tecnolog\u00eda de una autoempresarialidad de masas\u201d (Gago 2014: 12)[1].<\/p>\n<p>Es decir, si bien los entramados comunitarios urbanos y rurales en Bolivia tienen una larga y potente tradici\u00f3n organizativa m\u00e1s all\u00e1 del propio neoliberalismo, la puesta en escena de este modelo habilit\u00f3 ciertos cauces de acci\u00f3n que, a nombre del libre mercado, inmediatamente fueron apropiados por esos entramados, para potenciarse en su hacer y en sus diversas formas de lucha.<br \/>\nTodo ese potenciamiento popular se fue estableciendo en contradicci\u00f3n con la nueva pol\u00edtica econ\u00f3mica centrada en el mercado, pero tambi\u00e9n se hizo evidente su incompatibilidad con el \u201cneoliberalismo desde arriba\u201d. La pol\u00edtica neoliberal que representa no s\u00f3lo una l\u00f3gica, sino tambi\u00e9n una narrativa, sostenida en el individualismo, en el intento de valorizaci\u00f3n de todo medio de reproducci\u00f3n de la vida, en la defensa del capital transnacional, etc.; se fue enfrentando, cada vez m\u00e1s, a una pol\u00edtica gestada desde abajo, la cual pone en el centro de su hacer la producci\u00f3n de valores de uso, que a su vez s\u00f3lo es posible gracias al cultivo y cuidado de relaciones colectivas centradas en la reproducci\u00f3n de la vida; l\u00e9ase, por ejemplo, la gesti\u00f3n comunitaria de sistemas de agua en las ciudad de Cochabamba que se intent\u00f3 expropiar y poner a disposici\u00f3n del capital transnacional, lo que gener\u00f3 una de las movilizaciones m\u00e1s emblem\u00e1ticas en el mundo contra este modelo de econom\u00eda de mercado.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, durante quince a\u00f1os de neoliberalismo no s\u00f3lo se potenci\u00f3 una fuerza popular para resistir al embate de este modelo, sino que, a partir de esa profunda incompatibilidad entre formas liberales y comunitarias de organizaci\u00f3n de la vida social y pol\u00edtica, se establecieron las bases materiales y simb\u00f3licas que permitieron relanzar y desplegar unhorizonte comunitario-popular, desde donde se luchar\u00eda por la reapropiaci\u00f3n colectiva de la riqueza social (Guti\u00e9rrez 2015: 32).<br \/>\nComo dice Guti\u00e9rrez: \u201cEn Bolivia [\u2026] miles y miles de hombre y mujeres protagonizaron, entre 2000 y 2005, una oleada de movilizaciones y levantamientos que quebraron la hasta entonces hegem\u00f3nica trayectoria neoliberal de reorganizaci\u00f3n de la vida y la producci\u00f3n, estableciendo un en\u00e9rgico l\u00edmite a la continuaci\u00f3n del despliegue de dicho itinerario\u201d (Guti\u00e9rrez 2009: 23). Durante esos seis a\u00f1os, fueron m\u00faltiples los levantamientos y movilizaciones que contuvieron y deformaron el avance neoliberal; desde la Guerra del Agua (2000), hasta la ca\u00edda de Carlos Mesa (2005), pasando por la Guerra del Gas (2003) y otras rebeliones de gran magnitud. Empero, cuando el MAS lleg\u00f3 al gobierno los t\u00e9rminos desde donde se hab\u00eda establecido la lucha cambiaron y aparentemente todo se volvi\u00f3 m\u00e1s ambiguo. (Guti\u00e9rrez 2009; Salazar 2015).<\/p>\n<p><strong>\u2026 El MAS lo est\u00e1 logrando<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone aligncenter\" src=\"http:\/\/www.eldeber.com.bo\/files\/article_main\/uploads\/2016\/07\/27\/5798d00a07372.jpeg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"310\" \/><br \/>\nSi entendemos que el neoliberalismo, como forma de organizar la vida en una sociedad, es un medio para maximizar la acumulaci\u00f3n ampliada del capital y no un fin en s\u00ed mismo; el capitalismo, en tanto l\u00f3gica, ha demostrado ser profundamente flexible y poco dogm\u00e1tico \u2013en contraposici\u00f3n a gran parte de la intelectualidad que lo defiende\u2013 si ese medio no cumple su funci\u00f3n. En este sentido, el capitalismo suele relanzarse pragm\u00e1ticamente en torno al fin de la acumulaci\u00f3n ampliada y desmedida de valor de cambio. Lo que tambi\u00e9n hemos visto es que la forma estatal de la pol\u00edtica suele acompa\u00f1ar y, en muchos casos, gestionar esos lanzamientos y relanzamientos que hace el capital de s\u00ed mismo. Veamos c\u00f3mo esto oper\u00f3 en el gobierno de Morales.<\/p>\n<p>El a\u00f1o 2003 y como consecuencia del gran levantamiento popular que posteriormente se conocer\u00eda como la \u201cGuerra del Gas\u201d y que resultar\u00eda en el derrocamiento del presidente Gonzalo S\u00e1nchez de Lozada \u2013presidente s\u00edmbolo del neoliberalismo\u2013, las m\u00faltiples voces en torno a la movilizaci\u00f3n popular establecer\u00edan lo que se denominar\u00eda la \u201cAgenda de Octubre\u201d. Esta agenda propugnaba la reapropiaci\u00f3n de los hidrocarburos y la refundaci\u00f3n del pa\u00eds, adem\u00e1s de varios otros temas, muchos de ellos relacionados con la producci\u00f3n de una serie de vetos al estado y el despliegue de formas comunitarias de vida, concebidas desde la autonom\u00eda pol\u00edtica (autonom\u00edas, territorios ind\u00edgenas, etc.). Esa agenda, que se asumi\u00f3 como bandera de reivindicaci\u00f3n y eje articulador de la lucha, impedir\u00eda reestablecer el neoliberalismo como horizonte estatal viable para cualquier gobierno posterior \u2013Carlos Mesa lo intent\u00f3 de manera moderada, sin embargo su gobierno se ver\u00eda prontamente interrumpido por la movilizaci\u00f3n popular\u2013. Por este motivo, cuando Evo Morales accedi\u00f3 a la presidencia, era simplemente impensable la reivindicaci\u00f3n de cualquier deriva neoliberal.<\/p>\n<p>Durante los primeros a\u00f1os del gobierno del MAS, las distintas organizaciones comunitarias del pa\u00eds trataron de imponer una serie de l\u00edmites a la forma estatal de la pol\u00edtica y a sus determinantes productoras de jerarqu\u00edas y dominaci\u00f3n. Quiz\u00e1 el esfuerzo m\u00e1s evidente en este sentido fue el que se despleg\u00f3 antes y durante la Asamblea Constituyente, realizada entre los a\u00f1os 2006 y 2007.<\/p>\n<p>Aquellos esfuerzos venidos desde abajo ten\u00edan como objetivo plasmar horizontes de lucha propios y en muchos casos no estadoc\u00e9ntricos, aunque esto pudiese implicar poner en riesgo la estabilidad del gobierno[2]. Es decir, los sectores populares en lucha, concibieron al gobierno de Morales como medio necesario pero descartable \u2013de ser el caso\u2013 para alcanzar sus propios horizontes: el fin no era la estabilidad del gobierno, ni conceder a \u00e9ste todos los privilegios y prerrogativas sobre la posibilidad de plasmar esos horizontes (Salazar 2015).<\/p>\n<p>Sin embargo, a medida que el MAS se fue estableciendo en la institucionalidad estatal, si bien en un inicio se vio obligado por la presi\u00f3n popular a asimilar varias de las reivindicaciones de las distintas organizaciones populares, desde la propia convocatoria a la Asamblea Constituyente \u2013en la que el MAS renunci\u00f3 a la posibilidad de que esta instancia no est\u00e9 regida por la democracia liberal\u2013, el partido de gobierno fue asumiendo como inter\u00e9s primordial su consolidaci\u00f3n en la estructura de poder estatal, aunque esto pudiese implicar alejarse tendencialmente de los intereses de los sectores populares.<\/p>\n<p>Si se revisan los pormenores que se suscitaron en torno al gobierno boliviano en los primeros a\u00f1os de gobierno del MAS, se produjeron profundas contradicciones y tensiones entre gobernantes y sectores populares, tal como sucedi\u00f3, como un ejemplo entre muchos m\u00e1s, cuando el gobierno resign\u00f3 cualquier posibilidad de una Reforma Agraria y constitucionaliz\u00f3 el latifundio en el marco de una negociaci\u00f3n post-constituyente con la derecha olig\u00e1rquica del pa\u00eds.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, para consolidar el poder estatal, el gobierno de Morales estableci\u00f3 las alianzas necesarias con los viejos y nuevos sectores dominantes interesados en reconstituir un orden de dominaci\u00f3n estable pero en torno a sus intereses. Es as\u00ed que poco a poco el gobierno asumi\u00f3 como propios los horizontes de las grandes transnacionales mineras e hidrocarbur\u00edferas, los de la rancia oligarqu\u00eda terrateniente y los de otras burgues\u00edas que fueron asumiendo cada vez m\u00e1s fuerza, como la minera o la cocalera (CEDLA 2009; D\u00edaz 2012; Fern\u00e1ndez 2012; Salazar 2015).[3] Pero el MAS no reconstituy\u00f3 el estado neoliberal, era impensable dada la correlaci\u00f3n de fuerzas existente en ese momento.<\/p>\n<p>Lo que hizo fue impulsar \u2013y mostrarse indispensable para este fin\u2013 una nueva s\u00edntesis social centrada en un estado fuerte y con gran capacidad de incidencia en la econom\u00eda nacional y que, adem\u00e1s, fuese capaz de promover los distintos objetivos de las clases dominantes pero esta vez no desde la implementaci\u00f3n de un patr\u00f3n de libre mercado, sino a trav\u00e9s de una amplia mediaci\u00f3n estatal y de una gesti\u00f3n directa de buena parte de esos intereses, utilizando para ello una narrativa y una est\u00e9tica producida por los movimientos sociales pero apropiada por el gobierno y traducida a una gram\u00e1tica estatal que permiti\u00f3 legitimar aquellos intereses dominantes.<\/p>\n<p>Buena parte de esta apropiaci\u00f3n de discursos de lucha est\u00e1 sustentada en la equiparaci\u00f3n sem\u00e1ntica entre \u201cdesarrollo capitalista\u201d y \u201cvivir bien\u201d. El gobierno insiste en que aquellos componentes del desarrollo capitalista, como el extractivismo o la construcci\u00f3n de grandes proyectos de infraestructura para el flujo de mercanc\u00edas y capital global, es una condici\u00f3n deseable y necesaria para impulsar un proyecto comunitario como el \u201cvivir bien\u201d.<\/p>\n<p>Un ejemplo de ello fue la ret\u00f3rica de la \u201cNacionalizaci\u00f3n\u201d de los hidrocarburos producida por el gobierno, reivindicaci\u00f3n hist\u00f3rica del pueblo boliviano reafirmada en la Agenda de Octubre, aunque esa nacionalizaci\u00f3n del MAS no hizo m\u00e1s que beneficiar al gran capital transnacional (Fern\u00e1ndez 2012). Esas narrativas y pr\u00e1cticas, sumadas a un acentuamiento del ejercicio represivo del gobierno contra las organizaciones populares que defend\u00edan sus horizontes de lucha, permitieron neutralizar la fuerza social \u2013cosa que el neoliberalismo no hab\u00eda logrado\u2013 y desplegar una pol\u00edtica estatal \u00f3ptima, dadas las condiciones bolivianas, para el gran capital<\/p>\n<p><strong>Del neoliberalismo a la forma grotesca de la pol\u00edtica<\/strong><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"http:\/\/3.bp.blogspot.com\/-kQomcUGrWLI\/T09mgSzQTDI\/AAAAAAAAWfY\/7w0wwBCLnZI\/s1600\/tipnis-la-prensa-15-ago-2011.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"387\" \/>La nueva din\u00e1mica estatal que se configur\u00f3 en torno al MAS no s\u00f3lo es una que promueve la expansi\u00f3n del capitalismo en el pa\u00eds, sino que lo hace desde un lugar muy particular. A diferencia del neoliberalismo de las d\u00e9cadas pasadas, que buscaba amplificar la capacidad de acumulaci\u00f3n ampliada de valor a partir de una serie de principios y l\u00f3gicas de libre mercado, pero profundamente incompatibles con las abigarradas estructuras sociales bolivianas \u2013adem\u00e1s de haber sido torpemente implementadas\u2013, el nuevo gobierno ha logrado producir una forma pol\u00edtica de ejercicio del poder que permite que el capitalismo perme\u00e9 efectivamente distintos niveles de la vida social boliviana \u2013como las tramas comunitarias\u2013, de una manera en que ni el neoliberalismo ni los anteriores \u201cmodelos de desarrollo\u201d lo hab\u00edan logrado.<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, lo que el gobierno del MAS promueve no es un modelo neoliberal cl\u00e1sico, sino, m\u00e1s bien, un modelo de capitalismo de Estado que tiene la particularidad de asumir como objetivo la producci\u00f3n de condiciones para la expansi\u00f3n del capital de una manera que el neoliberalismo no pudo hacerlo. Esto ha sido posible gracias a una estrategia estatal de desactivaci\u00f3n de las luchas a partir de una ret\u00f3rica y una trama simb\u00f3lica que, podr\u00edamos decir, estatiz\u00f3 las reivindicaciones populares y las neutraliz\u00f3 bajo el manto de la pol\u00edtica p\u00fablica, a lo que se suma la puesta en escena de una pol\u00edtica paternalista sostenida en subvenciones, pero siempre desde lenguajes similares a los que anteriormente permitieron la construcci\u00f3n de sentido subversivo en torno a los horizontes de deseo de distintos sectores populares.<\/p>\n<p>Es a esto a lo que denomino como forma grotesca de la pol\u00edtica. En t\u00e9rminos conceptuales, lo grotesco es recuperado por Armando Bartra del trabajo de Bajtin para hacer referencia a una estrategia del pueblo llano para subvertir la dominaci\u00f3n \u201cmediante la apropiaci\u00f3n par\u00f3dica de los usos, instituciones, s\u00edmbolos y valores del orden dominantes\u201d (Bartra 2011). En Bolivia vivimos lo grotesco invertido, un grotesco como estrategia estatal de apropiaci\u00f3n de discursos y s\u00edmbolos populares para reconstituir un orden hegem\u00f3nico y legitimado de la dominaci\u00f3n, en torno a la expansi\u00f3n de las relaciones capitalistas. La prioridad del MAS no es reproducir los discursos y la l\u00f3gica neoliberal tal como la conocimos antes, su preocupaci\u00f3n est\u00e1 puesta en conservar y profundizar su poder a partir de una pol\u00edtica que consolide sus alianzas con las clases dominantes para estabilizarse en el gobierno, y si para esto tiene que tener un discurso marxista, indigenista o friedmaniano, da lo mismo.<\/p>\n<p><strong>Autor:\u00a0Hu\u00e1scar Salazar Lohman<\/strong><\/p>\n<p><strong>Fuente: <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/photo.php?fbid=1488355124514812&amp;set=a.331649060185430.102951.100000210153439&amp;type=3&amp;theater\" target=\"_blank\">Territorios en Resistencia<\/a><\/strong><\/p>\n<p><strong>Publicado el 1 de octubre de 2016<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Almaraz, Alejandro, et al. 2011. La MAScarada del poder. Cochabamba: Textos Rebeldes.<br \/>\nBartra, Armando. 2011. \u201cTierradentro: sujetos y desarrollo en la revoluci\u00f3n boliviana.\u201d en Armando BartraTiempo de mitos y carnaval. Indios, campesinos, revoluciones. De Felipe Carrillo Puerto a Evo Morales. M\u00e9xico D.F.: Itaca.<br \/>\nCEDLA. 2009. \u201cLey Minera del MAS. Privatista y anti-ind\u00edgena.\u201d en Control ciudadano. Bolet\u00edn de seguimiento a pol\u00edticas p\u00fablicas. La Paz. N. 24.<br \/>\nD\u00edaz, Vladimir. 2012. \u201cLa miner\u00eda bajo del dominio de las transnacionales.\u201d en Petropress. Cochabamba. N. 25.<br \/>\nFern\u00e1ndez, Roberto. 2004. FMI, Banco Mundial y Estado neocolonial. Poder supranacional en Bolivia. La Paz: Plural\/UMSS.<br \/>\nFern\u00e1ndez, Roberto. 2012. \u201cEl reacomodo del poder petrolero transnacional en Bolivia.\u201d en Alejandro Almaraz, et al. La MAScarada del poder. Cochabamba: Textos Rebeldes.<br \/>\nGago, Ver\u00f3nica. 2014. La raz\u00f3n neoliberal. Econom\u00edas barrocas y pragm\u00e1tica popular. Buenos Aires: Tinta Lim\u00f3n.<br \/>\nGuti\u00e9rrez, Raquel. 2015. \u201cInsubordinaci\u00f3n, antagonismo y lucha en Am\u00e9rica Latina. \u00bfEs f\u00e9rtil todav\u00eda la noci\u00f3n de \u2018movimiento social\u2019 para comprender la lucha social en Am\u00e9rica Latina?\u201d en Raquel Guti\u00e9rrez. Horizonte comunitario-popular. Antagonismo y producci\u00f3n de lo com\u00fan en Am\u00e9rica Latina. Cochabamba: SOCEE.<br \/>\nGuti\u00e9rrez, Raquel. 2009. Los ritmos del Pachakuti. Levantamiento y movilizaci\u00f3n en Bolivia (2000-2005).M\u00e9xico: S\u00edsifo\/Bajo Tierra\/ICSH.<br \/>\nKohl, Benjamin y Farthing, Linda. 2007. El bumer\u00e1n boliviano. La Paz: Plural.<br \/>\nSalazar, Huascar. 2015. \u201cSe han adue\u00f1ado del proceso de lucha\u201d. Horizontes comuntario-populares en tensi\u00f3n y la reconstituci\u00f3n de la dominaci\u00f3n en la Bolivia del MAS. Cochabamba: SOCEE\/Autodeterminaci\u00f3n.<br \/>\nSchavelzon, Salvador. 2012. El nacimiento del Estado Plurinacional de Bolivia. Etnograf\u00eda de una Asamblea Constituyente. La Paz: CLACSO\/IWGIA\/CEJIS\/Plural.<br \/>\nValencia, Mar\u00eda y \u00c9gido, Iv\u00e1n. 2010. Los pueblos ind\u00edgenas de tierras bajas en el proceso constituyente boliviano. Santa Cruz: CEJIS\/IWGIA\/AECID\/HIVOS.<br \/>\nWebber, Jeffery. 2011. From rebellion to reform in Bolivia. Class struggle, indigenous liberation, and the politics of Evo Morales. Chicago: Haymarket Books.<br \/>\n\u2014<br \/>\nEste art\u00edculo fue publicado inicialmente en la revista South Atlantic Quarterly (Volumen 115, N\u00famero 3, Julio de 2016), como parte del Dossier \u201cAgainst the Day\u201d coordinado por Ver\u00f3nica Gago y Diego Sztulwark, a quienes se agradece la invitaci\u00f3n y todas las sugerencias.<br \/>\nNOTAS<br \/>\n[1] Considero muy \u00fatil esta diferenciaci\u00f3n que hace Gago (2014) de un \u201cneoliberalismo desde arriba\u201d y un \u201cneoliberalismo desde abajo\u201d. Por lo general se suele priorizar el primero desde una visi\u00f3n de totalidad, mientras que no se suele dar cuenta de lo que las personas empiezan a hacer para resistir y reproducir la vida en ese contexto de dominaci\u00f3n. Para el caso de Bolivia ser\u00eda muy interesante entender m\u00e1s ampliamente lo que sucedi\u00f3 en el periodo neoliberal desde esta perspectiva.<br \/>\n[2] La Asamblea Constituyente fue un momento en el que el antagonismo social se hizo cristalino, por un lado se encontraba el Pacto de Unidad que aglutinaba a las principales organizaciones ind\u00edgenas y campesinas del pa\u00eds, por el otro lado estaba una derecha olig\u00e1rquica y en el medio el MAS, quien finalmente oper\u00f3 para que los intereses de esa derecha quedaran plasmados en la nueva Constituci\u00f3n Pol\u00edtica del Estado (Valencia y \u00c9gido 2010; Salazar 2015). Para una profundizaci\u00f3n amplia sobre la Asamblea Constituyente, sugiero consultar el trabajo de Salvador Schavelzon (2012): El nacimiento del Estado plurinacional en Bolivia. Etnograf\u00eda de una Asamblea Constituyente.<br \/>\n[3] Al respecto sugiero consultar, entre muchos trabajos, el texto de Jeffery Webber (2011): From Rebellion to Reform in Bolivia. Tambi\u00e9n: La MAScarada del poder (Almaraz et al., 2011).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abDurante los \u00faltimos a\u00f1os, la pol\u00edtica estatal boliviana promovida por el gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS), se ha mostrado<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":3297,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[37],"tags":[],"class_list":["post-3295","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-c35-contradiciones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3295","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=3295"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3295\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3311,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/3295\/revisions\/3311"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/3297"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=3295"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=3295"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=3295"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}