{"id":281,"date":"2013-01-04T17:42:00","date_gmt":"2013-01-04T17:42:00","guid":{"rendered":"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp\/?p=281"},"modified":"2013-01-04T17:42:00","modified_gmt":"2013-01-04T17:42:00","slug":"rio-de-janeiro-de-la-ciudad-maravillosa-a-la-ciudad-negocio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pueblosencamino.org\/?p=281","title":{"rendered":"Rio de Janeiro: De la Ciudad Maravillosa a la Ciudad Negocio"},"content":{"rendered":"<p> \t\u201cLlegan y marcan las casas como hac\u00edan los nazis\u201d. El relato fluye de la boca de Inalva con lenta suavidad, como si estuviera hablando de algo lejano que no la involucra. \u201cMarcan tres letras, SMH[1] y un n\u00famero, y ya se sabe que las van a derribar\u201d. A simple vista, una de cada tres o cuatro casas de Vila Aut\u00f3dromo est\u00e1n marcadas.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p> \t<img decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.cipamericas.org\/wp-content\/uploads\/2012\/12\/tkcsa.jpg\" style=\"float: left;\" \/>Inalva Britos es profesora jubilada de 66 a\u00f1os. Hija de emigrantes nordestinos, tres d\u00e9cadas atr\u00e1s lleg\u00f3 a la villa que era un refugio, una isla de libertad bajo la dictadura militar. \u201cEl barrio se pobl\u00f3 con militares expulsados del ej\u00e9rcito, profesores y pescadores\u201d. Ahora integra el Comit\u00e9 Popular de la Copa y Olimp\u00edadas ya que los megaeventos amenazan desalojar a quienes llevan treinta a\u00f1os viviendo junto al aut\u00f3dromo.<\/p>\n<p> \tLa Ciudad Maravillosa se ha convertido en \u201cel lugar de mayor concentraci\u00f3n de inversiones p\u00fablicas y privadas del mundo\u201d[2], gracias a los grandes eventos de esta d\u00e9cada: la conferencia Rio+20 celebrada en 2012, el Mundial de 2014 y los Juegos Ol\u00edmpicos de 2016, a lo que deben sumarse los Juegos Mundiales Militares de 2011 y la Copa Confederaciones de 2013. Se calcula que hasta 2020 la ciudad recibir\u00e1 mil millones de d\u00f3lares para obras de infraestructura, servicios e industria[3].<\/p>\n<p> \tLos megaeventos van de la mano de megaemprendimientos, que est\u00e1n radicados en tres lugares y tienen como trasfondo el petr\u00f3leo de la capa pre-sal, puertos, siderurgia y mineral de hierro: el Complejo de A\u00e7u en el norte de la ciudad, para la exportaci\u00f3n y procesamiento de mineral de hierro que proviene de Minas Gerais; el Puerto Maravilla, que supone la remodelaci\u00f3n del centro para convertirlo en espacio tur\u00edstico; y la Bah\u00eda de Sepetiba, al oeste, donde se trasladar\u00e1 la operativa del puerto de Rio.<\/p>\n<p> \tEstas gigantescas inversiones tienen su cara oculta: el desalojo de miles de familias y la consolidaci\u00f3n de un modelo de seguridad que militariza la pobreza, como asegura el \u00faltimo informe de la Comisi\u00f3n de Derechos Humanos del parlamento del estado de Rio. En 2011 fueron desaparecidas 5.488 personas, hubo 4.280 homicidios y 524 ejecuciones sumarias bajo la modalidad de \u201cautos de resistencia\u201d, figura legal nacida en al dictadura.<\/p>\n<p> \t\u201cLa polic\u00eda de Rio tiene el r\u00e9cord mundial de muertos en enfrentamientos armados\u201d, asegura el informe de la Comisi\u00f3n[4]. En S\u00e3o Paulo la polic\u00eda provoca 0,97 muertos cada 100 mil habitantes, en \u00c1frica del Sur 0,96 muertos y en Rio 6,86 muertos cada 100 mil habitantes. En S\u00e3o Paulo la polic\u00eda detiene a 348 personas por cada muerto que provoca, mientras en Rio son apenas 23 detenidos por muerto.[5]<\/p>\n<p> \t<strong>Polvo de plata<\/strong><\/p>\n<p> \tMarta se arrellana sobre el sill\u00f3n, alisa el pa\u00f1uelo que le cubre el pelo, tan oscuro como su piel y saca unos frascos peque\u00f1os de su bolso. Cada frasco est\u00e1 prolijamente tapado con un corcho y sobre sus laterales aparecen dos s\u00edmbolos: una calavera negra y una mano con las letras TKCSA[6]. Dentro un polvo gris brillante que recoge cuando barre el patio de su casa, a 500 metros de la chimenea de la enorme sider\u00fargica.<\/p>\n<p> \tEstamos en la casa de Telma, en la periferia de Santa Cruz a poca distancia de la mayor sider\u00fargica de Am\u00e9rica Latina, la Compa\u00f1\u00eda Sider\u00fargica del Atl\u00e1ntico de la alemana Thyssen Krupp (TKCSA). La ciudad de m\u00e1s de 200 mil habitantes est\u00e1 a una hora de Rio junto a la bah\u00eda de Sepetiba, refugio de aves end\u00e9micas y migratorias por sus bosques y manglares. Por ser un ambiente marino de transici\u00f3n, estuarios donde convergen aguas marinas y dulces de los r\u00edos, es un lugar privilegiado para la pesca.<\/p>\n<p> \tSanta Cruz forma parte de la periferia Oeste de Rio, la m\u00e1s pobre y la que m\u00e1s creci\u00f3 en las \u00faltimas d\u00e9cadas. Llegamos luego de atravesar Barra de Tijuca, la zona residencial de las clases medias altas, en la misma franja costera de las c\u00e9lebres Copacabana, Ipanema y Leblon. La regi\u00f3n Sur de la ciudad, la que concentra los mejores servicios y la edificaci\u00f3n lujosa, parece apenas un par\u00e9ntesis entre las favelas del centro de Rio y esta regi\u00f3n Oeste dormitorio de trabajadores y subocupados.<\/p>\n<p> \tEn los planes gubernamentales figura convertir la bah\u00eda de Sepetiba en un gran polo sider\u00fargico y portuario, junto al vecino puerto de Itagua\u00ed donde la marina desarrolla su programa de submarinos nucleares. En la d\u00e9cada de 1980 se desarrollaron dos polos industriales en Santa Cruz cuyos efluentes da\u00f1aron manglares y pesca. En 1986 la regi\u00f3n litoral de la bah\u00eda fue declarada \u00c1rea de Protecci\u00f3n Ambiental[7].<\/p>\n<p> \tEl nuevo ciclo de desarrollo de Brasil llev\u00f3 a la bah\u00eda a la petrolera Petrobras, a las sider\u00fargicas Gerdau y TKCSA y varias empresas de menor tama\u00f1o. Entre ellas promueven la construcci\u00f3n de un enorme puerto, que se suma al puerto y astillero de la Marina en Itagua\u00ed, con capacidad para drenar 50 millones de toneladas de mineral de hierro[8]. Sepetiba se convierte en el puerto alternativo al de Rio de Janeiro.<\/p>\n<p> \tLas grandes obras tienen impactos poderosos. Para tener una idea del tama\u00f1o del proyecto, los miembros del Instituto de Pol\u00edticas Alternativas para el Cono Sur (PACS) aseguran que la obra para construir la sider\u00fargica TKCSA (que produce 10 millones de toneladas anuales de acero) ocupaba un espacio similar a la suma de los barrios cariocas de Leblon e Ipanema.<\/p>\n<p> \tHasta la llegada de la industria la poblaci\u00f3n viv\u00eda de la pesca y la artesan\u00eda, estaba integrada por quilombolas[9], indios, pescadores artesanales y pobladores del litoral mar\u00edtimo. La primera agresi\u00f3n que sufrieron fue el desalojo de 75 familias del MST que estaban acampadas en el predio que ocupa TKCSA, donde acampaban desde hac\u00eda cinco a\u00f1os viviendo de la agricultura.<\/p>\n<p> \tLa segunda agresi\u00f3n afecta a los pescadores. La TKCSA no pudo instalarse en el estado de Maranh\u00e3o, en el Nordeste, por la potente movilizaci\u00f3n de pescadores, ambientalistas, sindicatos, iglesias y autoridades. Ahora las aguas de la bah\u00eda est\u00e1n contaminadas con cadmio, plomo y zinc. Como consecuencia de la instalaci\u00f3n de equipamientos y de la masiva circulaci\u00f3n de barcos de gran calado amplias zonas de la bah\u00eda est\u00e1n excluidas para la pesca. M\u00e1s de 8.000 pescadores se quedaron sin su fuente de vida.<\/p>\n<p> \tEl tercer impacto es sobre la poblaci\u00f3n en su conjunto. La Secretar\u00eda de Medio Ambiente del estado calcul\u00f3 la TKCSA eleva un 76% las emisiones de CO2 en Rio de Janeiro y emitir\u00e1 12 veces m\u00e1s gas contaminante que toda la industria del estado[10]. El hierro en el aire aument\u00f3 un 1.000% seg\u00fan estudios oficiales.<\/p>\n<p> \tLos resultados son evidentes. Miguel, pescador desde hace cuatro d\u00e9cadas, asegura que sacaba hasta 80 kilos de corvina y parati y que ahora apenas recoge tres kilos cuando sale con su barca. \u201cLos ocho mil pescadores estamos desempleados y en trabajos informales\u201d, se queja con rabia e impotencia[11]. Nueve asociaciones de pescadores artesanales est\u00e1n denunciando la contaminaci\u00f3n y resistiendo la sider\u00fargica.<\/p>\n<p> \tLa lluvia de plata que recoge do\u00f1a Marta en sus frascos es consecuencia de que la empresa almacena arrabio en pozos al aire libre que termina siendo arrastrado por el viento. Las autoridades ambientales desconoc\u00edan la existencia de esos pozos y la TKCSA a\u00fan no tiene autorizaci\u00f3n legal para operar.<\/p>\n<p> \tComo sucede en todos los casos de agresi\u00f3n ambiental y social por las grandes empresas, la poblaci\u00f3n est\u00e1 dividida. Los pobladores organizados son apenas un pu\u00f1ado, aunque las organizaciones de pescadores y profesores rechazan la siderurgia. \u201cHay miedo\u201d, dice Marta. \u201cEllos son poderosos y fuertes y los vecinos se sienten peque\u00f1os, aunque todos saben que algo malo est\u00e1 pasando con su salud\u201d. Alude a la multiplicaci\u00f3n de afecciones respiratorias, de la vista y la piel.<\/p>\n<p> \tAgrega que como las empresas modificaron el curso del r\u00edo, los barrios m\u00e1s pobres se inundan cada vez que llueve. La palabra \u201cmilicias\u201d se pronuncia en voz baja. Nadie se atreve a preguntar y los pobladores nunca hablan del tema ante desconocidos. Estas bandas armadas ilegales de polic\u00edas, bomberos y militares, controlan, en todos los barrios pobres y en las favelas, el transporte, la distribuci\u00f3n del gas y la seguridad del peque\u00f1o comercio.<\/p>\n<p> \tLas milicias trabajan junto al poder pol\u00edtico local y del estado de Rio de Janeiro, y son apoyadas por algunos partidos porque las consideran un \u201cmal menor\u201d frente al narcotr\u00e1fico. En Santa Cruz apoyan a las multinacionales controlando a la poblaci\u00f3n que protesta y resiste.<\/p>\n<p> \t<strong>El cielo y el infierno se tocan<\/strong><\/p>\n<p> \tCada escal\u00f3n es una exhalaci\u00f3n dolorosa y una gota de sudor. El term\u00f3metro marca 36 grados a la sombra mientras Carlos Walter (quien nos conduce durante todo el recorrido) asegura que la sensaci\u00f3n t\u00e9rmica es de 45 grados celsius[12]. La subida parece interminable. El Morro de Providencia es tan empinado que los coches deben quedar a mitad de camino. Nos acompa\u00f1a Marcia, una mujer tan alta como elegante que porta su pobreza con orgullo. Integra la Comisi\u00f3n de Vecinos por Derecho a la Vivienda.<\/p>\n<p> \tNos conduce cuesta arriba por escaleras y callejuelas laber\u00ednticas, entre gruesos ca\u00f1os de agua en los que se incrustan peque\u00f1os ca\u00f1os blancos que abastecen a los domicilios. Cada pocos metros tiene la gentileza de parar para mostrarnos los huecos dejados en la favela por las topadoras que aqu\u00ed y all\u00e1 derribaron viviendas por razones \u201cde seguridad\u201d para las familias. La elecci\u00f3n se antoja caprichosa.<\/p>\n<p> \t\u201c\u00c9sta\u201d, se\u00f1ala un enorme pozo repleto de escombros, trozos de chapas, maderas y restos de ropa, \u201cfue derribada con la familia adentro\u201d. Parece un mal chiste en un d\u00eda de calor insoportable, pero el estupor que caus\u00f3 el relato permiti\u00f3 un descanso m\u00e1s largo que en las otras paradas. Seguimos cuesta arriba, hasta que llegamos a un punto donde la vista de la ciudad es, aunque suene vulgar, maravillosa.<\/p>\n<p> \tAgua fr\u00eda embotellada, sillas de pl\u00e1stico y un balc\u00f3n enorme volcado hacia el puerto y la bah\u00eda de Guanabara. Debajo nuestro el puente a Niteroi de 13 kil\u00f3metros, las islas y las autopistas, y la Cidade da Samba. Girando la cabeza se divisan el Pan de Az\u00facar, el Cristo del Corcovado, verdes y recortadas monta\u00f1as a lo lejos y el Samb\u00f3dromo bien cerca. Estamos bien arriba del Morro da Providencia en un bar familiar.<\/p>\n<p> \tLa arquitecta Denise Penna Firme, rubia, delgada, precisa, saca sus planos y hace lo posible por explicarnos de qu\u00e9 se trata esa gigantesca obra que atraviesa el morro. \u201cEl telef\u00e9rico comienza en la estaci\u00f3n de autobuses, cerca del Samb\u00f3dromo, tiene una parada en la favela, en la que fue la plaza m\u00e1s popular, y termina all\u00e1, en la Cidade da Samba. Es para los turistas, porque los favelados no lo pueden pagar\u201d. Con los dedos va marcando el recorrido lineal sobre el laberinto de la favela.<\/p>\n<p> \tMarcia toma la palabra. \u201cProvidencia fue la primera favela de Rio, tiene 110 a\u00f1os y fue formada por combatientes de la Guerra de Canudos\u201d[13]. Con esa sola frase nos dice muchas cosas: que es un espacio consolidado, con buena infraestructura, c\u00e9ntrico, a dos pasos del puerto. En suma, un lugar especial. Por lo tanto, codiciado por la especulaci\u00f3n inmobiliaria y el negocio del turismo.<\/p>\n<p> \t\u201cEs uno de los morros m\u00e1s atractivos y bonitos de Rio\u201d, agrega Denise. Toda la zona ser\u00e1 reconvertida en lo que se ha llamado Puerto Maravilla, que incluye los barrios de Gamboa, Santo Cristo, Sa\u00fade y Caja, donde viven 40 mil personas en favelas, galpones abandonados y casonas ocupadas, casi todos predios p\u00fablicos en una de las porciones m\u00e1s degradadas de la ciudad.<\/p>\n<p> \tEsa zona fue entregada a un consorcio de tres constructoras (Odebrecht, OAS y Carioca) durante 15 a\u00f1os para ejecutar obras de infraestructura para levantar torres para oficinas, condominios para clases medias altas y emprendimientos tur\u00edsticos[14]. Puerto Maravilla acoge transatl\u00e1nticos donde antes era el puerto de cargas generales que se almacenaban en galpones. Los turistas desembarcan, se alojan en esa \u00e1rea y all\u00ed mismo acceden a un circuito que incluye visita de favelas y escolas do samba.<\/p>\n<p> \tLa llamada \u201crevitalizaci\u00f3n\u201d del viejo casco urbano supone la expulsi\u00f3n de 835 familias s\u00f3lo en el morro de Providencia y una cantidad a\u00fan no revelada de vecinos de las zonas linderas. La remodelaci\u00f3n portuaria supone la privatizaci\u00f3n de un \u00e1rea estrat\u00e9gica que se hace con financiaci\u00f3n de la estatal Caja Econ\u00f3mica Federal.<\/p>\n<p> \tCasi saliendo de Morro da Providencia, en la parte m\u00e1s baja de la favela, est\u00e1 el edificio de la UPP (Unidad de Polic\u00eda Pacificadora) que comenzaron a instalarse en noviembre de 2008. Ya son 28 y aunque se crearon para combatir el narcotr\u00e1fico, la geograf\u00eda de las UPP revela cu\u00e1les son los intereses que defiende, seg\u00fan la Comisi\u00f3n de Derechos Humanos.<\/p>\n<p> \t\u201cPrivilegian el corredor hotelero de la Zona Sur; la zona portuaria para el proyecto Puerto Maravilla; el entorno residencial de Maracan\u00e1 y Tijuca, el entorno del Samb\u00f3dromo; los complejos Alem\u00e3o y Penha, pasaje de entrada y salida para el aeropuerto internacional, que son las \u00e1reas de mayor inter\u00e9s de los sectores econ\u00f3micos\u201d[15].<\/p>\n<p> \tPor eso la Comisi\u00f3n estima que las UPPs no representan un modelo alternativo de seguridad p\u00fablica sino \u201cuna nueva pr\u00e1ctica policial que se articula con el viejo modelo de gesti\u00f3n militar de la pobreza urbana\u201d[16]. En paralelo, Humans Rights Watch advierte que en las cinco \u00e1reas donde hay m\u00e1s casos de autos de resistencia y de homicidios no fueron implantadas UPPs ni se advierten planes para instalarlas[17].<\/p>\n<p> \tLa Comisi\u00f3n asegura que recibe denuncias de violaciones en las comunidades ocupadas por las UPPs, sobre la actuaci\u00f3n de los polic\u00edas como abusos, uso excesivo de la fuerza, prisiones de j\u00f3venes, represi\u00f3n a los informales y dificultar la realizaci\u00f3n de bailes funk, ritmo nacido en las favelas con influencia de las culturas afro-brasile\u00f1a, del samba y del nordeste, que es reprimida en Rio.<\/p>\n<p> \tEspeculaci\u00f3n, control y marginaci\u00f3n<\/p>\n<p> \tLos planos que se entregan a los turistas y la publicidad de las inmobiliarias tienen algo en com\u00fan: las favelas no existen, son borradas de los mapas y sustituidas por espacios verdes. La autopista la favela de la Mar\u00e9, quiz\u00e1 la m\u00e1s violenta de Rio, est\u00e1 aislada por un muro de pl\u00e1stico que disimula la pobreza. El intento por invisibilizar a los favelados es tan rid\u00edculo que provoca tanta risa como indignaci\u00f3n.<\/p>\n<p> \tRumbo a la Barra da Tijuca transitamos por la L\u00ednea Amarilla, una autopista que atraviesa la ciudad. A la izquierda la laguna de Tijuca, a la derecha la de Jacarepagu\u00e1. La amplia avenida bordeada de lujosos edificios, shoppings, un gigantesco Parque Acu\u00e1tico y un estadio cerrado, Arena HSBC, donde se realizan conciertos, partidos de basket ball y competencias de gimnasia, que alberg\u00f3 los Juegos Panamericanos de 2007.<\/p>\n<p> \tPoco m\u00e1s all\u00e1, los carteles anuncian el futuro Parque Ol\u00edmpico y la Villa de los Atletas, justo donde hoy est\u00e1 el Aut\u00f3dromo Nelson Piquet, en v\u00edas de ser desmontado. Por un lateral de la autopista llegamos a Vila Aut\u00f3dromo, un barrio popular de unas 450 viviendas comprimidas entre la laguna, el aut\u00f3dromo y la autopista. Sus dos mil pobladores est\u00e1n amenazados de desalojo por \u201cinterferir\u201d en los proyectos ol\u00edmpicos.<\/p>\n<p> \tEl m\u00e1s importante es la autopista Transcarioca que unir\u00e1 el aeropuerto internacional de Gale\u00e3o con la Barra de Tijuca, donde se realizar\u00e1n buena parte de los eventos de las Olimp\u00edadas y se alojar\u00e1n los deportistas. Para construirla ser\u00e1n demolidas tres mil viviendas entre las que estar\u00edan las de Vila Aut\u00f3dromo.<\/p>\n<p> \tInalva nos recibe en la Asociaci\u00f3n de Vecinos pero nos pide sentarnos a la sombra de los \u00e1rboles, junto al muro que separa la villa del aut\u00f3dromo, en un peque\u00f1o espacio de juegos infantiles construido por la comunidad. De hecho es una de las pocas comunidades donde no han ingresado ni los narcos ni las milicias, pero ese peque\u00f1o territorio es codiciado por la especulaci\u00f3n inmobiliaria.<\/p>\n<p> \tLe pedimos que explique c\u00f3mo ha sido posible que una comunidad tan peque\u00f1a resista tres largas d\u00e9cadas. \u201cPorque casi todos somos trabajadores independientes, nos sostenemos con nuestras manos. Cuando llegu\u00e9 estuve un a\u00f1o sin comprar nada en la tienda, porque hab\u00eda pesca, frutales y cultivos que intercambiamos\u201d, es su sencilla respuesta.<\/p>\n<p> \tLas mujeres cultivan plantas medicinales en sus casas y a Inalva le gusta recordar que su casa se la construy\u00f3 un pescador solidario. Una peque\u00f1a comunidad de perseguidos por el r\u00e9gimen militar consigui\u00f3 altos niveles de cohesi\u00f3n interna y autonom\u00eda material: \u201cSomos libres de pagar alquiler y libres de patrones. Artesanos, alba\u00f1iles, profesores, peque\u00f1os comerciantes\u201d.<\/p>\n<p> \tResistieron las topadoras en 1993 cuando el alcalde intent\u00f3 desalojarlos. Ahora elaboraron un Plan Popular para urbanizar la villa con apoyo de centros de investigaciones de las universidades que son su principal argumento para evitar el desalojo. \u201cUrbanizar la villa supone un gasto de apenas el 35% del costo de la remoci\u00f3n y el traslado a una urbanizaci\u00f3n\u201d, explica Inalva.<\/p>\n<p> \tDos d\u00edas despu\u00e9s, el 10 de diciembre, fue invitada por la Comisi\u00f3n de Derechos Humanos para hablar en el parlamento. Sentada junto a Frei Betto, abogados y diputados explica c\u00f3mo la especulaci\u00f3n inmobiliaria destruye la ciudad y las relaciones humanas empobreciendo la vida. Con la calma de siempre cit\u00f3 a Paulo Freire para denunciar que los especuladores est\u00e1n despertando \u201cla justa ira de los oprimidos\u201d.<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tPor Ra\u00fal Zibechi, publicado en<a href=\"http:\/\/www.cipamericas.org\/es\/archives\/8765\"> Programa de las Am\u00e9ricas.<\/a><\/p>\n<p> \t<strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p> \tComiss\u00e3o de Defesa dos Direitos Humanos e Cidadania da Alerj, \u201cRelat\u00f3rio 2009-2012\u201d, diciembre 2012.<\/p>\n<p> \tComit\u00e9 Popular da Copa e Olimp\u00edadas do Rio de Janeiro, \u201cMegaeventos e viola\u00e7\u00f5es dos directos humanos no Rio de Janeiro\u201d, 2012.<\/p>\n<p> \tEntrevista a Inalva Britos, Vila Aut\u00f3dromo, 8 de diciembre de 2012.<\/p>\n<p> \tEntrevista a Marcia, Ben\u00e9 y Dense, Morro da Providencia, 9 de diciembre de 2012.<\/p>\n<p> \tEntrevista a Marta, Telma y Miguel, Santa Cruz, 9 de diciembre de 2012.<\/p>\n<p> \tInstituto Pol\u00edticas Alternativas para o Cone Sul (PACS), \u201cCompahia Sider\u00fargica do At\u00e1ntico. Impactos e irregularidades na Zona Oeste do Rio de Janeiro\u201d, 2012.<\/p>\n<p> \tInstituto Pol\u00edticas Alternativas para o Cone Sul (PACS), \u201cMegaeventos e megaemprendimentos no Rio de Janeiro\u201d, noviembre 2011.<\/p>\n<p> \t[1] Siglas de la Secretar\u00eda Municipal de Vivienda en portugu\u00e9s.<\/p>\n<p> \t[2] PACS, 2012, p. 12.<\/p>\n<p> \t[3] Idem.<\/p>\n<p> \t[4] Comiss\u00e3o de Defesa dos Direitos Humanos e Cidadania da Alerj, \u201cRelat\u00f3rio 2009-2012\u201d, diciembre 2012, p. 51.<\/p>\n<p> \t[5] Idem. p. 52.<\/p>\n<p> \t[6] Thyssen Krupp-Compa\u00f1\u00eda Sider\u00fargica del Atl\u00e1ntico.<\/p>\n<p> \t[7] PACS, 2012, p. 22.<\/p>\n<p> \t[8] Idem. p. 25.<\/p>\n<p> \t[9] Descendientes de los esclavos fugados de los ingenios azucareros. Existen en Brasil dos mil comunidades quilombolas que luchan por sus tierras reconocidas por la Constituci\u00f3n de 1988. Ver http:\/\/www.cpisp.org.br\/comunidades\/<\/p>\n<p> \t[10] PACS, 2012, p. 45.<\/p>\n<p> \t[11] Entrevista a Marta, Telma y Miguel, Santa Cruz, 9 de diciembre de 2012.<\/p>\n<p> \t[12] Se trata de Carlos Walter Porto Gon\u00e7alves, ge\u00f3grafo quien trabaj\u00f3 junto a Chico Mendes en el estado de Acre. Actualmente dirige el Laborat\u00f3rio de Estudos de Movimentos Sociais e Territorialidades (LEMTO) de la Universidad Federal Fluminense, en Niteroi.<\/p>\n<p> \t[13] Confrontaci\u00f3n entre el Ej\u00e9rcito y los integrantes de un movimiento popular liderado por Ant\u00f4nio Conselheiro entre 1896 a 1897 en la comunidad de Canudos, en el estado da Bahia, en el nordeste de Brasil.<\/p>\n<p> \t[14] PACS, 2011, p. 11.<\/p>\n<p> \t[15] Comiss\u00e3o de Defesa dos Direitos Humanos e Cidadania da Alerj, ob cit p. 50.<\/p>\n<p> \t[16] Idem.<\/p>\n<p> \t[17] Idem, p. 59.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLlegan y marcan las casas como hac\u00edan los nazis\u201d. 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