{"id":2278,"date":"2016-02-05T19:58:56","date_gmt":"2016-02-05T19:58:56","guid":{"rendered":"http:\/\/pueblosencamino.org\/?p=2278"},"modified":"2016-02-05T20:05:01","modified_gmt":"2016-02-05T20:05:01","slug":"zapatismo-otras-geografias-circa-el-fin-del-mundo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pueblosencamino.org\/?p=2278","title":{"rendered":"Zapatismo. Otras geograf\u00edas circa \u201cel Fin del Mundo\u201d"},"content":{"rendered":"<p>Compartimos este excelente texto de \u00c1lvaro Reyes en el que aparece un recorrido pol\u00edtico del zapatismo y reconoce su fuerza y su validez para todas y todos los pueblos, en sus propios t\u00e9rminos. Mientras la derecha global, es decir, el sistema, el r\u00e9gimen que invent\u00f3 la geograf\u00eda del mundo dise\u00f1ando\u00a0mapas -seg\u00fan la imaginaci\u00f3n y las necesidades de la codicia-\u00a0para los\u00a0territorios, fronteras, estados-naci\u00f3n, continentes. Mientras todos los \u00e1mbitos delimitados y los mapas que hemos aprendido y aceptado, que nos ubican en el mundo del abuso y del poder para que lo aceptemos, respondieron al imaginario y a las necesidades de la conquista. Mientras hoy, siguiendo esa historia y a partir de esas cartograf\u00edas ya obsoletas para los intereses de los poderosos, est\u00e1 en curso una re-territorializaci\u00f3n desde arriba que hace y deshace fronteras para consolidar la acumulaci\u00f3n y el despojo. Desde abajo y a la izquierda, los otros territorios, los que fueron sometidos en mapas y administraciones pero siguieron resistiendo, las otras geograf\u00edas -empezando por las de los imaginarios- no solamente siguen existiendo sino que -como en el caso ejemplar de las y los zapatistas que ac\u00e1 se recorre- desde adentro y teji\u00e9ndose siempre hacia afuera- son verdades, mapas de la vigencia de nuestras vidas, que se caminan y se viven aunque derechas e izquierdas modernas las declaren muertas. Resistir y vivir otros mundos es lo mismo y simult\u00e1neo. La opci\u00f3n no es el poder ni el estado, sino un mundo de muchos mundos, frente al cual, <em>el de ustedes se derrumba estruendosamente<\/em>. <strong>As\u00ed s\u00ed. Carajo!!! Resistencias y Caminos. Pueblos en Camino<\/strong><\/p>\n<p>\u00ab&#8230; Es importante se\u00f1alar que, a pesar de la inspiradora perseverancia del EZLN, el marco temporal a largo plazo impl\u00edcito en la presente estrategia pol\u00edtica de los zapatistas torna arbitraria cualquier conclusi\u00f3n sobre su \u00e9xito o fracaso final. No obstante, resulta innegable que el EZLN ha a\u00f1adido coordenadas estrat\u00e9gicas a nuestra \u201cgeometr\u00eda pol\u00edtica\u201d contempor\u00e1nea, ofreciendo un camino diferente a una izquierda global que ha tendido a oscilar desbocadamente y con poco \u00e9xito entre la contrahegemon\u00eda (verticalizaci\u00f3n) y la espontaneidad (horizontalismo) en su esfuerzo por \u201ccambiar gobiernos\u201d. Es decir, nuestra \u00e9poca ha estado marcada, por un lado, por las estrategias contrahegem\u00f3nicas de reconstrucci\u00f3n de la soberan\u00eda sobre el territorio nacional o de trabajo dentro de los \u201cno lugares\u201d del capital transnacional y, por otro, por las pr\u00e1cticas espontane\u00edstas de protesta, ocupaci\u00f3n y creaci\u00f3n de zonas aut\u00f3nomas temporales. Pero en ninguna de estas estrategias de izquierda (y mucho menos en su combinaci\u00f3n) aparece en realidad la posibilidad de una producci\u00f3n territorial innovadora, ya que todas ellas son en \u00faltimo extremo intentos de ocupar, reproducir o, en el mejor de los casos, redistribuir el territorio dado&#8230;\u00bb \u00a0<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Zapatismo. Otras geograf\u00edas <em>circa <\/em>\u201cel Fin del Mundo\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><strong>Alvaro Reyes<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref\">[1]<\/a><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">El presente texto fue escrito entre junio de 2013 y julio de 2014 y apareci\u00f3 publicado en <strong>Environment and Planning D: Society and Space 33, 2015.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Resumen. <\/strong>Un coro de activistas e intelectuales afirman que el Ej\u00e9rcito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional ha dejado de existir o bien se ha vuelto irrelevante desde el punto de vista pol\u00edtico para M\u00e9xico y para el mundo. En este art\u00edculo, propongo otra tesis: a pesar de la enormidad de su tarea, el proyecto zapatista mantiene el pulso y se merece una cuidadosa consideraci\u00f3n. A este fin, sostengo, en primer lugar, que gran parte de la confusi\u00f3n con respecto a la \u201cmuerte\u201d del zapatismo procede de un cambio en la estrategia zapatista en respuesta a la descomposici\u00f3n de la sociedad mexicana a resultas de la actual crisis global del capitalismo. A continuaci\u00f3n, detallo c\u00f3mo, habiendo previsto esta descomposici\u00f3n, los zapatistas se propusieron teorizar la naturaleza del capitalismo contempor\u00e1neo y reconceptualizar en consecuencia la pol\u00edtica anticapitalista. Desde principios de la d\u00e9cada de 2000, esta reconceptualizaci\u00f3n ha conducido a un desplazamiento en la estrategia zapatista que, aunque no sea f\u00e1cilmente inteligible para los medios de comunicaci\u00f3n contempor\u00e1neos o para buena parte del discurso acad\u00e9mico actual, se centra en la construcci\u00f3n de \u201cotras geograf\u00edas\u201d. Por \u00faltimo, argumento que, a juzgar por los acontecimientos de los \u00faltimos a\u00f1os, esta estrategia ha permitido a los zapatistas no s\u00f3lo perseverar, sino, adem\u00e1s, plantear una alternativa concreta a las corrientes dominantes de la izquierda con respecto a la estrategia pol\u00edtica y espacial.<\/p>\n<p><strong>Palabras clave: <\/strong>Zapatistas, M\u00e9xico, crisis capitalista, territorio, reterritorializaci\u00f3n, nuevas territorialidades, anticapitalismo.<\/p>\n<p><strong>Introducci\u00f3n. Los muertos vivientes<\/strong><\/p>\n<figure style=\"width: 624px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.adital.com.br\/arquivos\/20121224_zapatistas%202.jpg\" alt=\"\" width=\"624\" height=\"351\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Marcha del silencio<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>Al romper el alba en el Sureste mexicano, Estado de Chiapas, el 21 de diciembre de 2012, las c\u00e1maras de televisi\u00f3n clavaban sus objetivos en la multitud de turistas que hab\u00edan tomado el lugar para presenciar \u201cEl Fin del Mundo\u201d que confusamente se pensaba hab\u00edan vaticinado los antiguos mayas. Sin embargo, en las ciudades de Altamirano, Palenque, Las Margaritas, Ocosingo y San Crist\u00f3bal de las Casas empezaron a llegar relatos de una actividad inusual: grupos de ind\u00edgenas construyendo escenarios improvisados de madera en la parte trasera de sus camionetas. Algunas horas m\u00e1s tarde, 45.000 miembros encapuchados del Ej\u00e9rcito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional (EZLN), todos ellos ind\u00edgenas choles, tzeltales, mames, tojolabales, zoques y tzotziles, llegaban a estos centros urbanos en columnas perfectamente ordenadas. Los transe\u00fantes se paraban con incredulidad ante los escenarios improvisados a la espera de que estos mayas enmascarados hicieran alg\u00fan tipo de declaraci\u00f3n, pero miles de zapatistas pasaron por los escenarios en un silencio escalofriante con el pu\u00f1o izquierdo levantado. En cuesti\u00f3n de horas, el contingente zapatista hab\u00eda dejado los centros urbanos en el mismo silencio y con la misma y tan comentada disciplina con la que hab\u00eda llegado, dejando a muchos con la pregunta sobre el sentido de todo aquello: una de las mayores marchas en la historia de Chiapas y la mayor movilizaci\u00f3n nunca vista de los zapatistas. A \u00faltima hora de la tarde, un mensaje de cinco l\u00edneas, igualmente cr\u00edptico, apareci\u00f3 en la p\u00e1gina <em>web <\/em>del EZLN. Firmado por el Subcomandante Insurgente Marcos en nombre de la Comandancia General del EZLN, dec\u00eda:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"http:\/\/enlacezapatista.ezln.org.mx\/wp-content\/gallery\/211212-escucharon\/211212-escucharon.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"697\" \/>A quien corresponda.<\/p>\n<p>\u00bfEscucharon?<\/p>\n<p>Es el sonido de su mundo derrumb\u00e1ndose.<\/p>\n<p>Es el del nuestro resurgiendo.<\/p>\n<p>El d\u00eda que fue el d\u00eda, era noche.<\/p>\n<p>Y noche ser\u00e1 el d\u00eda que ser\u00e1 el d\u00eda<\/p>\n<p>(EZLN, 2012a).<\/p>\n<p>En un comunicado unos d\u00edas m\u00e1s tarde, los zapatistas vendr\u00edan a ofrecernos algo de ayuda para resolver el misterio que rodeaba sus acciones del 21 de diciembre de 2012, declarando que lo que otros hab\u00edan tomado por una profec\u00eda (es decir, \u201cel fin del mundo\u201d), ellos ten\u00edan la intenci\u00f3n de convertirlo en promesa (es decir, ponerle fin a <em>este<\/em> mundo) (EZLN, 2012b).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Incre\u00edblemente, apenas unos meses antes de su masiva marcha del \u201cFin del Mundo\u201d, una serie de sectores de la sociedad mexicana hab\u00eda declarado al EZLN pr\u00e1cticamente muerto. En este art\u00edculo, intentar\u00e9 cubrir una laguna dentro del discurso acad\u00e9mico angl\u00f3fono ofreciendo un an\u00e1lisis extenso de los acontecimientos que rodearon tanto la \u201cmuerte\u201d como el \u201cresurgimiento\u201d del EZLN. El art\u00edculo se divide en dos apartados. El primero, titulado \u201c\u00bfMuerte del EZLN? \u00bfO muerte de M\u00e9xico?\u201d, empieza con un examen de la manera en que, despu\u00e9s de una reorientaci\u00f3n expl\u00edcitamente \u201canticapitalista\u201d de su estrategia pol\u00edtica en la primera mitad de la d\u00e9cada de 2000, la izquierda \u201cprogresista\u201d e institucional de la sociedad mexicana aisl\u00f3 por completo al EZLN y el gobierno mexicano lo declar\u00f3 <em>de facto<\/em> muerto. Con objeto de comprender los cambios sociales e hist\u00f3ricos que hicieron necesaria la reorientaci\u00f3n estrat\u00e9gica del EZLN, analizo la descomposici\u00f3n contempor\u00e1nea de M\u00e9xico, que se inici\u00f3 con el descuartizamiento de la propiedad comunal de la tierra y del Art\u00edculo 27 de la Constituci\u00f3n mexicana, abri\u00e9ndolos a las din\u00e1micas destructivas de la reterritorializaci\u00f3n neoliberal. Tras haber explicado el fin del contrato social que hizo del \u201cpueblo de M\u00e9xico\u201d una realidad, termino este primer apartado delineando el actual crecimiento de la excepcionalidad legal en M\u00e9xico y de la gobernanza por el terror que ahora sepulta el pa\u00eds con plena complicidad de toda la clase pol\u00edtica mexicana. En el segundo apartado de este art\u00edculo, \u201cVida despu\u00e9s de la muerte. C\u00f3mo el EZLN propone construir el poscapitalismo\u201d, desarrollo tres argumentos principales a trav\u00e9s de una lectura detallada de los textos zapatistas y de una explicaci\u00f3n directa de las instituciones pol\u00edticas zapatistas contempor\u00e1neas. En primer lugar, demuestro que el EZLN, a trav\u00e9s de un an\u00e1lisis sistem\u00e1tico de la crisis estructural del capitalismo, predijo y explic\u00f3 la situaci\u00f3n en la que ahora est\u00e1 sumido M\u00e9xico y, cada vez en mayor medida, a juicio de los zapatistas, el resto del mundo. En segundo lugar, analizo que el EZLN, al a\u00f1adir nuevas dimensiones a la \u201cgeometr\u00eda\u201d de la lucha pol\u00edtica, es capaz de conceptualizar un \u201cmundo\u201d en el aqu\u00ed y ahora m\u00e1s all\u00e1 de aquel del capitalismo neoliberal, liberando potencialmente el pensamiento y la acci\u00f3n pol\u00edticos allende Chiapas de dos callejones sin salida que se retroalimentan mutualmente: la revitalizaci\u00f3n del capitalismo neoliberal y la ca\u00edda en la desesperaci\u00f3n apocal\u00edptica. Por \u00faltimo, a trav\u00e9s de un breve relato personal de mi propia experiencia en 2013 como alumno de \u201cla Escuelita\u201d zapatista, examino la manera en que la estrategia pol\u00edtica de los zapatistas, basada en la construcci\u00f3n de una institucionalidad alternativa, ha estado \u00edntimamente ligada a pr\u00e1cticas de construcci\u00f3n de lo que ellos llaman \u201cotra geograf\u00eda\u201d. Esta construcci\u00f3n de nuevas pr\u00e1cticas territoriales no separatistas ha sido incorporada en la actualidad por otras organizaciones de todo M\u00e9xico y se superpone y entra en contradicci\u00f3n cada vez m\u00e1s claramente con los territorios del c\u00e1lculo y de la destrucci\u00f3n. Sostengo que estas \u201cotras geograf\u00edas\u201d zapatistas podr\u00edan funcionar de ejemplos concretos de estrategia espacial anticapitalista viable y, por lo tanto, hay que tomarlas mucho m\u00e1s en serio en la izquierda dominante y, de manera m\u00e1s espec\u00edfica, dentro de la geograf\u00eda cr\u00edtica.<\/p>\n<p><strong>Apartado I. \u00bfMuerte del EZLN? \u00bfO muerte de M\u00e9xico?<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li><strong> Cr\u00f3nica de una muerte anunciada<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<figure style=\"width: 900px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.cj-worldnews.com\/spain\/media\/k2\/items\/cache\/270346aaee566bd7e522cfe834c2438a_XL.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"396\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Levantamiento en Chiapas<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>Al EZLN todav\u00eda se le conoce ante todo por su levantamiento contra el gobierno mexicano del 1 de enero de 1994. Aquellos doce d\u00edas de acci\u00f3n armada resultaron ser la primera salva de lo que se convertir\u00eda en una oleada generalizada de resistencia en toda la regi\u00f3n contra la consolidaci\u00f3n de un proyecto neoliberal cada vez m\u00e1s inestable y brutal (Reyes, 2012). El levantamiento del EZLN pronto dio paso a negociaciones con el gobierno mexicano y el entonces gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) \u2212negociaciones que, desde el principio, se centraron en la demanda del EZLN de una reintroducci\u00f3n de la protecci\u00f3n <em>de jure<\/em> de la propiedad colectiva de la tierra, suprimida como condici\u00f3n de la entrada de M\u00e9xico en el Tratado de Libre Comercio de Am\u00e9rica del Norte (TLC). A trav\u00e9s de estas negociaciones, la lucha del EZLN se convirti\u00f3 en un punto de uni\u00f3n central para una amplia panoplia de adversarios de la \u201creforma\u201d neoliberal en M\u00e9xico, de los sindicatos radicales a las organizaciones de deudores, desde las organizaciones ind\u00edgenas y campesinas hasta los elementos progresistas del partido de la \u201ccentro-izquierda\u201d, el Partido Democr\u00e1tico Revolucionario (PRD).<\/p>\n<p>A tal fin, los zapatistas optaron por desarrollar (al menos en p\u00fablico) una estrategia discursiva centrada en la voz y en la imagen del Subcomandante Insurgente Marcos. En formulaciones que, de forma sugerente, tienen similitudes con el an\u00e1lisis de Ernesto Laclau (1996) con respecto a la centralidad pol\u00edtica del \u201csignificante vac\u00edo\u201d, los zapatistas describen su estrategia discursiva como un intento de construir la figura de \u201cMarcos\u201d a modo de referente para los deseos de la franja m\u00e1s amplia posible de la sociedad mexicana. Tal y como comenta el EZLN, en aquel momento, hab\u00eda un \u201cMarcos\u201d para cada ocasi\u00f3n y para cada ideolog\u00eda pol\u00edtica (EZLN, 2014a). La sociedad mexicana se apropi\u00f3 de esta figura, tal y como demuestra el muy circulado lema \u201c<em>Todos somos Marcos<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref\">[2]<\/a>. Esta frase ten\u00eda la virtud de ilustrar precisamente el potencial pol\u00edtico del significante vac\u00edo, en la medida en que denota el poder de esta figura para unir (\u201cTodos somos Marcos\u201d), a la par que basa ese espacio de unidad en su difusi\u00f3n social radical (\u201cMarcos es todos nosotros\u201d). Los zapatistas esperaban que a trav\u00e9s de este significante vac\u00edo, una \u201csociedad civil\u201d mexicana extremadamente fragmentada pudiera unirse contra el enemigo neoliberal com\u00fan, encarnado por el PRI. La figura de \u201cMarcos\u201d era, por lo tanto, un referente para la \u201ccontrahegemon\u00eda de la diferencia\u201d (p\u00e1gina 402) que buscar\u00eda no tanto imponer \u201cuna revoluci\u00f3n\u201d, sino coordinar las fuerzas dentro y fuera del Estado para construir un espacio de articulaci\u00f3n igualitaria (Rabasa, 1997). \u00c9ste ser\u00eda una \u201cdemocracia radical\u201d (p\u00e1gina 418) donde la \u201csociedad civil\u201d mexicana podr\u00eda debatir la direcci\u00f3n y el objetivo de esa revoluci\u00f3n futura (Rabasa, 1997). Hay que se\u00f1alar que, a trav\u00e9s de esta estrategia discursiva, la influencia del EZLN en aquel momento fue tal que, tal y como nos recuerda el analista mexicano Luis Hern\u00e1ndez Navarro (2013), su levantamiento y su posterior oposici\u00f3n fue el motivo m\u00e1s importante (aunque no el \u00fanico) para la ca\u00edda final de la dictadura septuagenaria del PRI.<\/p>\n<p>Salinas de Gortari y sus sucesores del PRI, por su parte, evitaron toda negociaci\u00f3n seria con el EZLN e intentaron, en lugar de ello, aislar al EZLN a trav\u00e9s de un plan de contrainsurgencia detallado en el <em>Plan de Campa\u00f1a Chiapas 94*<\/em>, de la Secretaria de la Defensa Nacional (SEDENA), que inclu\u00eda la formaci\u00f3n de organizaciones paramilitares en las regiones de influencia zapatista, as\u00ed como el uso dirigido de ayudas gubernamentales para dividir a las comunidades zapatistas<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref\">[3]<\/a>.<\/p>\n<figure style=\"width: 556px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"http:\/\/www.jornada.unam.mx\/2011\/03\/12\/Images\/ezlnzocaloHR.jpg\" alt=\"\" width=\"556\" height=\"378\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">M\u00e9xico, marcha del color de la tierra<\/figcaption><\/figure>\n<p>En 2001, con el PRI fuera de la presidencia por primera vez en setenta a\u00f1os, los zapatistas pusieron en marcha su Iniciativa de Reformas Constitucionales en materia de Derechos y Cultura Ind\u00edgena en todo M\u00e9xico, en lo que llamaron \u201cLa marcha del color de la tierra\u201d. Acudieron millones de mexicanos, con representantes de cincuenta y seis pueblos ind\u00edgenas de M\u00e9xico y no pocos internacionales, en una muestra arrolladora de apoyo a esta nueva iniciativa. La marcha culmin\u00f3 el 11 de marzo de 2001, con m\u00e1s de un mill\u00f3n de partidarios del zapatismo llenando el enorme <em>Z\u00f3calo<\/em>* de Ciudad de M\u00e9xico. La magnitud del apoyo que obtuvo el evento gener\u00f3 expectativas generalizadas de que al menos algunas versiones de las reformas propuestas por los zapatistas fueran aprobadas por la asamblea legislativa mexicana y firmadas por el entonces Presidente Vicente Fox. A pesar del apoyo generalizado a su iniciativa, los esfuerzos de los zapatistas por reformar la Constituci\u00f3n acabaron en un fracaso, ya que los tres grandes partidos pol\u00edticos del senado mexicano (el derechista Partido Acci\u00f3n Nacional o PAN, el PRI, de centro-derecha, y la \u201cizquierda\u201d institucional representada por el PRD) se unieron para oponerse a las reformas constitucionales del EZLN. As\u00ed, despu\u00e9s de a\u00f1os de elaboraci\u00f3n (al menos hacia fuera) de un proyecto de contrahegemon\u00eda nacional, lo que hab\u00eda sido la estrategia discursiva de los zapatistas hasta aquel momento lleg\u00f3 a un evidente callej\u00f3n sin salida.<\/p>\n<p>Muchos analistas cre\u00edan en aquel momento que el EZLN simplemente volver\u00eda a Chiapas y limitar\u00eda sus actividades a sus comunidades de influencia directa, dejando a otros las cuestiones de poder pol\u00edtico nacional. M\u00e1s espec\u00edficamente, gran parte de la izquierda \u201cprogresista\u201d de M\u00e9xico imaginaba que el EZLN apoyar\u00eda la fuerza creciente de la izquierda electoral, encarnada en el PRD \u2212un partido que muchos en M\u00e9xico imaginaban que llegar\u00eda al poder a la par que se produc\u00eda el auge de los \u201cgobiernos progresistas\u201d contrahegem\u00f3nicos en toda Am\u00e9rica Latina. Para gran consternaci\u00f3n de todos ellos, en lugar de ello, el EZLN lanz\u00f3 la Sexta Declaraci\u00f3n de la Selva Lancandona el 25 de junio de 2005, cortando expl\u00edcitamente todos sus lazos con la clase pol\u00edtica mexicana. Lo m\u00e1s sorprendente, sin embargo, fue su definitivo y duro distanciamiento de la campa\u00f1a presidencial del candidato del PRD, Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador (AMLO), advirtiendo que no pod\u00eda participar ni participar\u00eda en el \u201ccambio\u201d que la izquierda electoral imaginaba que AMLO representaba. El EZLN argumentaba que el PRD hab\u00eda trabajado de forma expl\u00edcita para frustrar la iniciativa zapatista de reformas constitucionales, que representantes del PRD (en su mayor\u00eda antiguos agentes del PRI) hab\u00edan participado en acciones de contrainsurgencia contra los zapatistas y, lo m\u00e1s importante, que el PRD y AMLO hab\u00edan firmado una paz expl\u00edcita con el orden neoliberal internacional (EZLN, 2005a). AMLO hab\u00eda elogiado a Vicente Fox, del PAN, por haber logrado para M\u00e9xico lo que calific\u00f3 de \u201cequilibrio macroecon\u00f3mico\u201d (haciendo referencia espec\u00edfica a los axiomas neoliberales de reducci\u00f3n del d\u00e9ficit p\u00fablico y baja inflaci\u00f3n). AMLO prometi\u00f3 mantener este \u201cequilibrio\u201d y prometi\u00f3 asegurar que la acci\u00f3n del Estado \u201cno asfixie la iniciativa [privada] de la sociedad civil\u201d (Petrich, 2011). Gracias a documentos obtenidos por <em>wikileaks<\/em>, sabemos que tales declaraciones obtuvieron el efecto deseado, aunque s\u00f3lo fuera en la embajada estadounidense en M\u00e9xico. En una comunicaci\u00f3n acertadamente titulada \u201cAMLO: no supone el apocolipsis\u201d, el embajador estadounidense Tony Garza concluy\u00f3 que AMLO estaba \u201ccolocando las piezas correctas en su sitio\u201d y que, entre los ministros propuestos para su gabinete, \u201cno hab\u00eda ning\u00fan radical\u201d. De hecho, comunicaciones posteriores de la embajada estadounidense pasaron a conjeturar que gran parte del \u201cpopulismo\u201d de AMLO no era m\u00e1s que \u201cret\u00f3rica de campa\u00f1a\u201d y, ante propuestas procedentes desde sectores de izquierdas de la clase pol\u00edtica mexicana, la embajada tranquiliz\u00f3 a Washington: \u201cNo creemos que AMLO apoye estas ideas m\u00e1s radicales\u201d (Petrich, 2011, p. 2).<\/p>\n<p>No obstante, los zapatistas no leyeron la traici\u00f3n pol\u00edtica del PRD \u00fanicamente como un ataque en contra de ellos, ni tampoco como resultado de los defectos personales de AMLO. Tal y como se evidenciar\u00eda m\u00e1s tarde, ve\u00edan sus dificultades como una se\u00f1al clara de la llegada de una nueva situaci\u00f3n pol\u00edtica objetiva a todo M\u00e9xico. A partir de lo que hab\u00edan aprendido a lo largo de los a\u00f1os anteriores, declararon: \u201cNos levantamos contra un poder nacional s\u00f3lo para darnos cuenta de que ese poder ya no existe [&#8230;], lo que existe es un poder mundial que produce dominaciones desiguales en diferentes lugares, contra lo que nos levantamos es contra el capital financiero y contra la especulaci\u00f3n\u201d (<em>Zapatista<\/em>, 1999). Esta constataci\u00f3n exig\u00eda, pues, una nueva perspectiva estrat\u00e9gica, cuya tonalidad el Subcomandante Marcos captaba al manifestar: \u201cYa no hacemos las distinciones que antes hac\u00edamos [dentro de la clase pol\u013aitica mexicana], entre los malos y los que son mejores. No, son todos iguales\u201d (Castellanos, 2008, p. 54).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"http:\/\/4.bp.blogspot.com\/_xAwADiRviNA\/R1jb5kYL7hI\/AAAAAAAAAuA\/Af9P-1u3E3M\/s1600\/Tzotziles_en_La_Otra_Campana.jpg\" alt=\"\" width=\"368\" height=\"276\" \/>A modo de impugnaci\u00f3n directa de la clase pol\u00edtica, los zapatistas pusieron en marcha en 2006 lo que llamaron \u201cLa otra campa\u00f1a\u201d. No se trataba de una iniciativa de apoyo de ninguno de los candidatos presidenciales existentes, ni tampoco de un llamamiento a la abstenci\u00f3n. Era m\u00e1s bien una campa\u00f1a para poner de relieve la necesidad de construir una red de organizaciones expl\u00edcitamente anticapitalistas por todo M\u00e9xico que creara en los hechos lo que denominaban \u201cotra pol\u00edtica\u201d y, as\u00ed, funcionara de contraparte frente a la alianza actual entre la clase pol\u00edtica y el capital. Los zapatistas pronosticaron que muchos de sus antiguos partidarios se pondr\u00edan r\u00e1pidamente en su contra y defender\u00edan de manera incondicional la candidatura presidencial de AMLO y, en t\u00e9rminos m\u00e1s generales, el electoralismo. De hecho, estaban tan seguros de este resultado que escribieron una carta preventiva de \u201c(no) despedida\u201d dirigida a la \u201csociedad civil\u201d, intentando explicar su posici\u00f3n y, en cierto modo, vaticinando p\u00fablicamente su muerte inminente (EZLN, 2005b). Su intuici\u00f3n se demostr\u00f3 correcta: la izquierda institucional se qued\u00f3 at\u00f3nita, las reacciones a las nuevas iniciativas del EZLN no tardaron en llegar y muchas fueron feroces. El aislamiento al que la izquierda institucional someti\u00f3 al EZLN se har\u00eda a\u00fan m\u00e1s severo cuando, despu\u00e9s de lo que con casi total seguridad fue un fraude electoral durante las elecciones a la presidencia de 2006 (D\u00edaz-Polanco, 2012) (cuya mec\u00e1nica el Subcomandante Marcos detall\u00f3 y denunci\u00f3 duramente en una entrevista en directo en la radio al d\u00eda siguiente de las elecciones)<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref\">[4]<\/a>, parte de la izquierda electoral lleg\u00f3 incluso a vincular la cr\u00edtica hecha por el EZLN a la derrota electoral (Rodr\u00edguez Araujo, 2006). Despu\u00e9s de aquello, la cobertura del EZLN y de sus comunicados pr\u00e1cticamente desapareci\u00f3 de la prensa \u201cprogresista\u201d de M\u00e9xico. A partir de aquel momento, no era nada raro encontrar entre la izquierda institucional y la intelectualidad progresista (en particular en la Ciudad de M\u00e9xico) la idea de que \u201cel EZLN ya no exist(e)(\u00eda)\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p>Nada m\u00e1s acceder a la presidencia, en diciembre de 2006, Felipe Calder\u00f3n, del derechista PAN, aprovech\u00f3 el aislamiento pol\u00edtico del EZLN. Calder\u00f3n design\u00f3 a un antiguo miembro del PAN, Luis H. \u00c1lvarez, no ind\u00edgena, como Comisionado para el Desarrollo de los Pueblos Ind\u00edgenas. De acuerdo con sus propias palabras, \u00c1lvarez dedic\u00f3 gran parte de sus primeros a\u00f1os en el cargo a intentar organizar una estrategia de contrainsurgencia \u201cpac\u00edfica\u201d en Chiapas. La estrategia de \u00c1lvarez sirvi\u00f3 en realidad de mecanismo de instensificaci\u00f3n de la estrategia de contrainsurgencia <em>Plan Chiapas 94*<\/em>. Destinando ayudas federales a comunidades zapatistas que accedieran a dejar la organizaci\u00f3n (y abandonaran as\u00ed su pol\u00edtica de no aceptaci\u00f3n de dinero gubernamental), \u00c1lvarez esperaba quitarle a la direcci\u00f3n del EZLN su base social, una estrategia que, en 2012, \u00c1lvarez aseguraba hab\u00eda tenido un \u00e9xito rotundo.<\/p>\n<p>Con la publicaci\u00f3n en junio de 2012 del libro de \u00c1lvarez, <em>Coraz\u00f3n ind\u00edgena. Lucha y esperanza de los pueblos originarios de M\u00e9xico<\/em>, el relato de la supuesta defunci\u00f3n del EZLN que circulaba entre la clase pol\u00edtica alcanz\u00f3 su punto m\u00e1ximo (apenas unos meses antes de la reaparici\u00f3n atronadora de los zapatistas el 21 de diciembre de 2012). La publicaci\u00f3n del libro se convirti\u00f3 en una celebraci\u00f3n y en una especie de funeral, organizado para mostrar a la naci\u00f3n mexicana el cuerpo del difunto EZLN por <em>streaming<\/em>. Tanto Calder\u00f3n como un exultante \u00c1lvarez se regodearon sin tapujos en la desaparici\u00f3n del EZLN y se atribuyeron personalmente el m\u00e9rito de haber resuelto lo que denominaron el \u201cproblema ind\u00edgena\u201d en Chiapas. Si, tal y como aseguraban \u00c1lvarez y Calder\u00f3n, el EZLN hab\u00eda sido de verdad exterminado, el cuerpo del portavoz y estratega militar del EZLN, el Subcomandante Insurgente Marcos, lleg\u00f3 a simbolizar al conjunto del EZLN. De acuerdo con la narraci\u00f3n de \u00c1lvarez, sacada directamente de su libro, un Marcos languideciente en los estertores de un c\u00e1ncer de pulm\u00f3n terminal se habr\u00eda dirigido al gobierno mexicano en busca de ayuda m\u00e9dica que pudiera salvarle, sin que el resto del EZLN lo supiera. Es m\u00e1s, de acuerdo con otra historia, puesta en circulaci\u00f3n por el Canal de Noticias de Al Jazeera, Marcos estaba a punto de sufrir lo que con toda seguridad debe ser el \u00fanico destino peor que la muerte para un dirigente guerrillero latinoamericano: hab\u00eda aceptado una oferta para dejar el EZLN y vivir el resto de sus d\u00edas como profesor universitario en una peque\u00f1a y mon\u00f3tona ciudad del norte del estado de Nueva York (Arsenault, 2011)<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref\">[6]<\/a>. En resumidas cuentas, para la clase pol\u00edtica tradicional de M\u00e9xico, su izquierda \u201cprogresista\u201d y sus defensores en el \u00e1mbito internacional, para mediados de 2012, los zapatistas y su portavoz, el Subcomandante Marcos, estaban muertos.<\/p>\n<ol>\n<li><strong> Reterritorializaci\u00f3n neoliberal<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/1.bp.blogspot.com\/-SeMiAXqw6DQ\/UfZ4WlkWUKI\/AAAAAAAAA_o\/dJPMcVDWGxQ\/s1600\/no+dejemos+que+nos+privaticen+a+m\u00e9xico.jpg\" alt=\"\" width=\"856\" height=\"633\" \/><\/p>\n<p>Desde finales de la d\u00e9cada de 1980 hasta el a\u00f1o 2000, el PRI, que a\u00fan actuaba como el partido estatal <em>de facto<\/em>, intent\u00f3 poner en marcha una serie de reformas estructurales para privatizar la electricidad, la educaci\u00f3n, las tierras de propiedad colectiva y la industria petrolera nacional, erosionando as\u00ed los mecanismos de redistribuci\u00f3n establecidos por la constituci\u00f3n posrevolucionaria de 1917. El PRI y, m\u00e1s en concreto, Carlos Salinas de Gortari hab\u00edan publicitado este paquete inicial de reformas como el amanecer de una nueva y radiante era neoliberal para M\u00e9xico.<\/p>\n<p>A lo largo de las d\u00e9cadas de 1980 y 1990, bajo la gu\u00eda del Banco Mundial y de cara a preparar el terreno para la llegada del TLC, el pujante <em>establishment<\/em> neoliberal en M\u00e9xico ve\u00eda las formas colectivas de tenencia de la tierra como <em>el<\/em> impedimento clave para la inversi\u00f3n extranjera directa y el \u201ccrecimiento econ\u00f3mico\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref\">[7]<\/a>. Estas formas de propiedad de la tierra inalienable, imprescriptible e intransferible (<em>ejidos*<\/em> y <em>comunidades agrarias*<\/em>) hab\u00edan quedado protegidas por el Art\u00edculo 27 de la Constituci\u00f3n Mexicana. El Art\u00edculo 27 tambi\u00e9n hab\u00eda otorgado a las comunidades agrarias derechos sobre las tierras comunales y sus recursos, haciendo de todos los recursos naturales encontrados en el subsuelo propiedad de la naci\u00f3n. A trav\u00e9s de cambios en el Art\u00edculo 27, que abr\u00edan la posibilidad de que las tierras comunales se alquilaran, vendieran y utilizaran de aval para obtener cr\u00e9ditos comerciales, y a trav\u00e9s de programas p\u00fablicos como PROCEDE<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref\">[8]<\/a>, que ofrec\u00edan ayudas econ\u00f3micas a cambio de la \u201ctitulaci\u00f3n\u201d individual de tierras colectivas (primer paso dentro de un proceso que se esperaba desembocara en privatizaci\u00f3n de estas tierras), el PRI apuntaba directamente a lo que, desde su punto de vista, era el sector menos \u201crentable\u201d de la econom\u00eda mexicana.<\/p>\n<p>Si aceptamos la lecci\u00f3n del te\u00f3rico del orden jur\u00eddico Carl Schmitt (2003, Cavalleti 2010) de que \u201cno existe ideas pol\u00edticas sin un espacio al cual sean referibles, ni espacios o principios espaciales a los que no correspondan ideas pol\u00edticas\u201d, no hay ninguna legislaci\u00f3n del M\u00e9xico posrevolucionario que mejor ejemplifique este principio de manera m\u00e1s evidente que el Art\u00edculo 27 de la constituci\u00f3n mexicana. El reordenamiento territorial que los ataques contra la tierra <em>ejidal* <\/em>y comunal implicaron, analizado con frecuencia desde el punto de vista de la mera conveniencia \u201cecon\u00f3mica\u201d, constituy\u00f3 en realidad nada menos que un ataque directo contra el <em>status quo<\/em> pol\u00edtico postrevolucionario que hab\u00eda imperado sutilmente en M\u00e9xico desde 1917.<\/p>\n<p>Las fracciones capitalistas del M\u00e9xico postrevolucionario hab\u00edan esperado contener la amenaza de fuerzas radicales como el <em>Ej\u00e9rcito Libertador del Sur*<\/em> de Emiliano Zapata creando un orden territorial que ofreciera la costura material y simb\u00f3lica entre el crecimiento econ\u00f3mico capitalista, las instituciones de mediaci\u00f3n estatal y la mayor\u00eda del pueblo mexicano entendido como campesinos. Lo hicieron colocando el <em>ejido*<\/em> (y, con \u00e9l, el trabajo productivo) en el centro mismo del orden jur\u00eddico postrevolucionario. En efecto, creo que debemos interpretar el Art\u00edculo 27 como terreno espacial y jur\u00eddico sobre el que la entidad constitucional del \u201cpueblo mexicano\u201d encontr\u00f3 una existencia material m\u00e1s all\u00e1 de la entidad existencial abstracta, es decir, m\u00e1s all\u00e1 de la \u201cidentidad\u201d. El Art\u00edculo 27 conten\u00eda el ordenamiento espacial espec\u00edfico en el que \u201cel pueblo\u201d (ya fueran los capitalistas o los zapatistas) pod\u00eda (co)existir dentro de una tregua sin duda jer\u00e1rquica pero (potencialmente) redistributiva.<\/p>\n<p>De esta manera, M\u00e9xico prefigur\u00f3 en un contexto agr\u00edcola lo que Antonio Negri llama las \u201cconstituciones del trabajo\u201d formadas en las sociedades fabriles de Europa y Estados Unidos despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial. En estas sociedades, se reconoce el trabajo (en el caso de M\u00e9xico, el trabajo agrario) a la par como base de la valorizaci\u00f3n social y como \u201cfuente de las estructuras institucionales y constitucionales\u201d (Negri, 1994)<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref\">[9]<\/a>. Habr\u00eda que recalcar entonces que cuando los tres grandes partidos pol\u00edticos fulminaron la iniciativa del EZLN de reavivar el Art\u00edculo 27 a trav\u00e9s de las Reformas Constitucionales en materia de Derechos y Cultura Ind\u00edgena, su actuaci\u00f3n no respond\u00eda \u00fanicamente al deseo de la clase pol\u00edtica mexicana de excluir a los pueblos ind\u00edgenas de M\u00e9xico del \u201cpueblo mexicano\u201d (aunque este deseo sin duda se hizo presente). Respond\u00eda tambi\u00e9n a una situaci\u00f3n mucho m\u00e1s novedosa donde la clase pol\u00edtica mexicana, a trav\u00e9s de su completo abandono del ordenamiento territorial impl\u00edcito en el Art\u00edculo 27, quer\u00eda ahora admitir abiertamente que la descomposici\u00f3n del Estado mediador postrevolucionario era de hecho irreversible. La actuaci\u00f3n de la clase pol\u00edtica estaba alertando a todo M\u00e9xico (aunque pocos fuera del EZLN parecieron prestar atenci\u00f3n) de que la muerte del \u201cpueblo mexicano\u201d hab\u00eda tenido ya lugar y que nadie pod\u00eda ser incluido o excluido de algo que hab\u00eda dejado de existir.<\/p>\n<ol>\n<li><strong> El terror como estrategia<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/www.contrainfo.com\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/narcoestado_politica_y_drogas_mexico_colombia.jpg\" alt=\"\" width=\"932\" height=\"390\" \/><\/strong><\/p>\n<p>Hacia mediados de la d\u00e9cada de 2000 y a pesar de enormes esfuerzos como el PROCEDE y de los recortes en las ayudas agr\u00edcolas, se hizo evidente que la gran mayor\u00eda de propietarios de tierra colectiva de M\u00e9xico se negaba a renunciar a sus t\u00edtulos colectivos, prefiriendo incluso arrendar su tierra para generar ingresos antes que modificar su car\u00e1cter colectivo (De Ita, 2006). Esto llev\u00f3 a actores dentro del Banco Mundial, la comunidad siempre intervencionista de analistas militares estadounidenses y la clase pol\u00edtica mexicana a afirmar que, para que pudieran tener \u00e9xito nuevas reformas neoliberales, hab\u00eda que redoblar los antiguos esfuerzos para desmantelar la propiedad colectiva de la tierra (Bessi y Navarro, 2014; Banco Mundial, 2001).<\/p>\n<p>En el preciso momento en que el Estado mexicano estaba intensificando sus esfuerzos para recortar los programas sociales y su presencia mediadora dentro de las comunidades agr\u00edcolas, una fuerza de trabajo cada vez m\u00e1s desprotegida estaba entrando en contacto con la econom\u00eda transnacional de las drogas. Esta boyante econom\u00eda no s\u00f3lo trataba de utilizar M\u00e9xico como corredor de transporte para la coca\u00edna sudamericana con rumbo a Estados Unidos, sino que tambi\u00e9n pretend\u00eda reunir la tierra, la mano de obra y la infraestructura de transporte necesaria para hacer de M\u00e9xico el m\u00e1s floreciente productor y proveedor de hero\u00edna y metanfetamina para consumo estadounidense (Watt y Zepeda, 2012, pp. 76-83). As\u00ed pues, la reterritorializaci\u00f3n que acompa\u00f1\u00f3 los cambios del Art\u00edculo 27 sostuvo e incit\u00f3 la reorganizaci\u00f3n territorial requerida por la creciente competencia por la tierra, las rutas de transporte y los beneficios dentro del comercio il\u00edcito de drogas.<\/p>\n<p>Aunque la competencia por los beneficios especulativos y de alto rendimiento de este comercio il\u00edcito est\u00e1 abocada a generar niveles extremos de violencia, muchos creen en la actualidad que la pol\u00edtica con la que Calder\u00f3n respondi\u00f3 al aumento del narcotr\u00e1fico (el despliegue de una \u201cguerra contra las drogas\u201d a gran escala) no surgi\u00f3 de la existencia o naturaleza del propio tr\u00e1fico de drogas. De acuerdo con la hip\u00f3tesis del catedr\u00e1tico y analista de asuntos militares, Carlos Fazio, Calder\u00f3n, en colaboraci\u00f3n con el Ministerio de Asuntos Exteriores de Estados Unidos, hizo circular la idea de que el comercio il\u00edcito de drogas equival\u00eda a una \u201cnarco-insurgencia\u201d, un \u201cEstado paralelo\u201d canalla en ciernes. Este relato, a juicio de Fazio, sirvi\u00f3 para propagar la idea de que la militarizaci\u00f3n generalizada de la sociedad mexicana era absolutamente necesaria para neutralizar la amenaza de lo que Calder\u00f3n denominaba el pujante \u201cenemigo interno\u201d (Fazio, 2013). El peligro que este \u201cenemigo interno\u201d supon\u00eda justificaba a su vez la invalidaci\u00f3n de medidas constitucionales que prohib\u00edan que el ej\u00e9rcito mexicano desempe\u00f1ara funciones policiales internas, as\u00ed como la suspensi\u00f3n impl\u00edcita de libertades civiles y lo que ello implicaba en la vida cotidiana de las calles del pa\u00eds. Para Fazio (2013, pp. 371-406), entonces, esta \u201cguerra\u201d equival\u00eda necesariamente nada menos que a la imposici\u00f3n <em>de facto<\/em> de un \u201cEstado de excepci\u00f3n\u201d en el que, tal y como explica Giorgio Agamben (2005), se suspende la aplicaci\u00f3n de la norma \u201cmientras la ley sigue en vigor\u201d (p. 31).<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"https:\/\/i.ytimg.com\/vi\/ZtFjDiW1CaA\/maxresdefault.jpg\" alt=\"\" width=\"1280\" height=\"720\" \/><\/p>\n<p>Es de rese\u00f1ar que, despu\u00e9s de que Calder\u00f3n declarara la guerra contra las drogas y que se consolidara el Estado de excepci\u00f3n, el tr\u00e1fico de drogas experiment\u00f3 un verdadero florecimiento en M\u00e9xico. Consid\u00e9rese, por ejemplo, el hecho de que, entre 2006 y 2012, aument\u00f3 la producci\u00f3n de hero\u00edna y de marihuana y se dispar\u00f3 por completo la producci\u00f3n de metanfetaminas, mientras que, al mismo tiempo, se destruyeron menos campos de amapola y plantas de marihuana y se redujeron las incautaciones de coca\u00edna. Por consiguiente, seis a\u00f1os despu\u00e9s del inicio de la guerra contra las drogas de Calder\u00f3n, M\u00e9xico se hab\u00eda convertido en el mayor punto de producci\u00f3n y transporte del comercio il\u00edcito de drogas de toda Am\u00e9rica (Hern\u00e1ndez, 2013a).<\/p>\n<p>Aunque el creciente Estado de excepci\u00f3n parec\u00eda dejar intacto el narcotr\u00e1fico, a lo que s\u00ed dio lugar es a un conflicto que <em>Le Monde<\/em> calific\u00f3 como el \u201cm\u00e1s mort\u00edfero del planeta en los \u00faltimos a\u00f1os\u201d: entre 80.000 y 150.000 muertos, aproximadamente 30.000 m\u00e1s desaparecidos y cerca de 1,5 millones de desplazados forzosos (Hern\u00e1ndez, 2013a, pp. 9-13). Tal y como se\u00f1al\u00f3 Melissa Wright, en lugar de provocar indignaci\u00f3n, estas nefastas estad\u00edsticas parec\u00edan haberse convertido en el fundamento mismo de los nuevos esfuerzos de legitimaci\u00f3n del Estado mexicano. Es decir, dada su incapacidad para proporcionar los beneficios redistributivos de d\u00e9cadas pasadas, el nuevo Estado mexicano empez\u00f3 a redefinir el progreso social alej\u00e1ndose del discurso del desarrollo nacional y apuntando hacia un discurso de \u201cseguridad\u201d nacional. Dentro de este nuevo discurso de seguridad, el Estado mexicano pas\u00f3 a funcionar bajo el supuesto de que todas las personas asesinadas a causa de la violencia ligada a las drogas son supuestos elementos de la \u201cnarco-insurgencia\u201d. Por lo tanto, cuanto peores son estas estad\u00edsticas relacionadas con las drogas, mayor es la prueba de que el Estado mexicano ha cumplido con su deber de proteger a la poblaci\u00f3n de esta amenaza interna creciente (Wright, 2011, pp. 285-298).<\/p>\n<p>Dado este evidente desplazamiento del discurso del desarrollo por el de la seguridad, Fazio y la soci\u00f3loga mexicana Raquel Guti\u00e9rrez (entre otros) consideran que es un error caracterizar sin m\u00e1s la guerra contra las drogas del Estado mexicano como un fracaso. Estos analistas creen que, adem\u00e1s de proporcionar la base de una nueva forma de legitimaci\u00f3n estatal, esta \u201cguerra\u201d se entiende particularmente bien como respuesta directa a la resistencia antineoliberal que empez\u00f3 a desplegarse justo antes de la guerra contra las drogas. Es importante recordar que el paquete de reformas neoliberales introducidas a partir de finales de la d\u00e9cada de 1980 choc\u00f3 con una ola no coordinada pero inaudita de resistencia en todo M\u00e9xico (Gilly <em>et al<\/em>, 2006). Aunque pocas veces se reconoce, esta ola de resistencia antineoliberal o de \u201cinsubordinaci\u00f3n social generalizada\u201d al neoliberalismo result\u00f3 ser el factor pol\u00edtico determinante en M\u00e9xico durante a\u00f1os, al igual que en el resto de Am\u00e9rica Latina (Guti\u00e9rrez Aguilar, 2005; Reyes, 2012). De hecho, estos autores sostienen que s\u00f3lo es posible entender las actuaciones de la clase pol\u00edtica mexicana en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas si se las considera una contraofensiva a esta resistencia.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos m\u00e1s concretos, estos analistas aseguran que el objetivo de esta guerra contra las drogas era neutralizar estas luchas de tres maneras muy espec\u00edficas. En primer lugar, la cantidad exorbitante de violencia que esta \u201cguerra\u201d desataba permit\u00eda a la clase pol\u00edtica mexicana unir pol\u00edtica y terror (practicar la pol\u00edtica como terror), lo cual a su vez creaba una sensaci\u00f3n de miedo y aislamiento social entre los residentes de M\u00e9xico y socavaba la red de sociabilidades alternativas que hab\u00eda sustentado la resistencia antineoliberal (Fazio, 2013, pp. 377-380). En segundo lugar, la fragmentaci\u00f3n social producida por la generalizaci\u00f3n del miedo dentro de la guerra contra las drogas ten\u00eda el \u201cbeneficio\u201d de colapsar la capacidad de la sociedad mexicana para llegar a una comprensi\u00f3n general de lo que estaba sucediendo en realidad (de qu\u00e9 era qu\u00e9 y de qui\u00e9n era qui\u00e9n). Tal y como explica Guti\u00e9rrez, esto abr\u00eda a su vez la posibilidad de que, en lugar de la \u201ccooptaci\u00f3n\u201d pol\u00edtica que hab\u00eda caracterizado las pr\u00e1cticas de contrainsurgencia de la dictadura del PRI, la contrainsurgencia actual (sin mecanismos redistributivos) consistiera en cambio en sembrar la \u201cconfusi\u00f3n\u201d, de manera que se perd\u00edan irremediablemente los motivos mismos para luchar, incluso para los propios movimientos sociales (Brighenti, 2013). Por \u00faltimo, sobre el terreno, en todo M\u00e9xico, la guerra contra las drogas permit\u00eda la actuaci\u00f3n coordinada de fuerzas estatales y paramilitares (bajo las \u00f3rdenes de la clase pol\u00edtica, los carteles de la droga y las compa\u00f1\u00edas transnacionales) contra la resistencia en el \u00e1mbito comunitario (L\u00f3pez y Rivas, 2014). A modo de perfecta ilustraci\u00f3n de la tesis de Guti\u00e9rrez sobre la utilizaci\u00f3n pol\u00edtica de la confusi\u00f3n, los funcionarios p\u00fablicos y los medios de comunicaci\u00f3n con frecuencia presentaban estas fuerzas paramilitares al p\u00fablico como movimientos comunitarios de base que hab\u00edan surgido contra el poder de las bandas de narcotraficantes.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/4.bp.blogspot.com\/-i4lEnaBLRuo\/Uq0tV_40ExI\/AAAAAAAACb0\/8rFwWB9zG-I\/s1600\/EPN-privatizando+todo.jpg\" alt=\"\" width=\"960\" height=\"720\" \/><\/p>\n<p>Dados los efectos de estas estrategias, la clase pol\u00edtica se sent\u00eda ahora preparada para cuadrar el c\u00edrculo macabro de la pol\u00edtica neoliberal en M\u00e9xico. En diciembre de 2012, despu\u00e9s de doce a\u00f1os de ausencia, el PRI, a trav\u00e9s de Enrique Pe\u00f1a Nieto, volvi\u00f3 a la presidencia. En lo que se ha denominado una estrategia \u201crel\u00e1mpago\u201d y contando con el debilitamiento de la resistencia antineoliberal, Pe\u00f1a Nieto present\u00f3 una vez m\u00e1s las antiguas propuestas de privatizaci\u00f3n del petr\u00f3leo, la educaci\u00f3n y la atenci\u00f3n sanitaria, nuevo descuartizamiento de la protecci\u00f3n de la propiedad colectiva de la tierra, eliminaci\u00f3n de los elementos progresivos del ordenamiento tributario y desregulaci\u00f3n de la legislaci\u00f3n laboral. En pleno aturdimiento por la reactivaci\u00f3n de la ofensiva neoliberal (as\u00ed como por las 25.000 muertes nunca mencionadas relacionadas con la guerra contra las drogas durante su primer a\u00f1o en el poder), la revista <em>TIME<\/em> conclu\u00eda que Pe\u00f1a Nieto y este paquete de reformas estaban preparados para \u201csalvar a M\u00e9xico\u201d (Crowley y Mascare\u00f1as, 2014). En esta ocasi\u00f3n, a diferencia de lo que sucedi\u00f3 a mediados de la d\u00e9cada de 1990, toda la clase pol\u00edtica mexicana hizo frente com\u00fan a favor de la pol\u00edtica del PRI. De hecho, a las pocas semanas del retorno del PRI a la presidencia, los tres grandes partidos pol\u00edticos (PAN, PRI y PRD) firmaron el \u201cPacto por M\u00e9xico\u201d. Este pacto nacional era un acuerdo general sobre la manera en la que cooperar\u00edan estos partidos en la asamblea legislativa y en el senado mexicano para conseguir por fin las reformas neoliberales que la resistencia de las d\u00e9cadas anteriores hab\u00eda impedido. Para muchos, la participaci\u00f3n del PRD en el \u201cpacto\u201d neoliberal de Pe\u00f1a Nieto hizo dolorosamente patente a d\u00f3nde hab\u00eda llevado la estrategia electoralista de la izquierda en M\u00e9xico: en palabras de uno de los fundadores del PRD, Porfirio Mu\u00f1oz Ledo, durante las \u00faltimas dos d\u00e9cadas, el PRD y las viejas estructuras partidistas gener[aron] \u201cun fracaso y una paradoja, pues al final se propicio justamente lo que se pretenda evitar: el triunfo del neoliberalismo que ha desbastado el pa\u00eds\u201d (Villamil, 2013, p. 32).<\/p>\n<p>As\u00ed pues, hay que resaltar que el M\u00e9xico al que el EZLN \u201cvolvi\u00f3\u201d con su marcha del 21 de diciembre de 2012 no era el mismo pa\u00eds. Por el contrario, las tendencias hacia la descomposici\u00f3n nacional que el EZLN hab\u00eda se\u00f1alado hace tiempo hab\u00edan pasado sin lugar a dudas una factura devastadora a la sociedad mexicana. Tal y como se evidenci\u00f3 para el resto del mundo a trav\u00e9s del caso ampliamente divulgado de Ayotzinapa, Guerrero (Gibler, 2015), las consecuencias de esta desintegraci\u00f3n social hab\u00edan sido graves: la muerte del \u201cpueblo mexicano\u201d, la generalizaci\u00f3n del terror, el debilitamiento de la resistencia antineoliberal, una izquierda institucional por completo c\u00f3mplice y decenas de miles de muertos y desaparecidos. Dado este contexto, no resulta exagerado proponer que, en sus prisas por enterrar a los zapatistas, la izquierda \u201cprogresista\u201d mexicana hab\u00eda olvidado preguntarse si a lo largo de aquellos mismos a\u00f1os no era el propio M\u00e9xico que agonizaba.<\/p>\n<p><strong>Apartado II. Vida despu\u00e9s de la muerte. C\u00f3mo el EZLN propone construir el postcapitalismo<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/41.media.tumblr.com\/ed28fff119a2235999d92d4ee4abeeee\/tumblr_n7m8bjWWb51slixf5o1_1280.jpg\" alt=\"\" width=\"615\" height=\"412\" \/><\/strong><\/p>\n<ol>\n<li><strong> El mundo que se derrumba<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p>A pesar del papel desastroso desempe\u00f1ado por la izquierda electoral a la hora tanto de legislar como de legitimar el neoliberalismo en M\u00e9xico, tal y como sintetiza la atinada frase anterior de Mu\u00f1oz Ledo, existen pocas interpretaciones sist\u00e9micas (es decir, interpretaciones que vayan m\u00e1s all\u00e1 de los relatos personalistas de \u201ccodicia\u201d y \u201ctraici\u00f3n\u201d) que nos ofrezcan un marco explicativo global para la descomposici\u00f3n contempor\u00e1nea de M\u00e9xico y para la transformaci\u00f3n del papel estructural del Estado y de la clase pol\u00edtica dentro de tal descomposici\u00f3n. A falta de esta interpretaci\u00f3n sist\u00e9mica, algunos te\u00f3ricos han dirigido la atenci\u00f3n hacia la ruptura de los zapatistas con la clase pol\u00edtica mexicana y sus intentos de construir \u201cotra pol\u00edtica\u201d, concluyendo que esto no ha sido sino una deriva sectaria \u201cantipol\u00edtica\u201d que ha conducido al \u201cfracaso\u201d de las iniciativas zapatistas y a su creciente irrelevancia pol\u00edtica (Almeyra, 2014; Wilson, 2014). Habr\u00eda que mencionar aqu\u00ed que estos supuestos fallos del EZLN con frecuencia se explican en funci\u00f3n de los defectos personales (es decir, la intransigencia, el sectarismo y la envidia) de su (antiguo) portavoz, el Subcomandante Marcos (Almeyra, 2014; Rodr\u00edguez Araujo, 2008).<\/p>\n<p>Y, sin embargo, en abierta contradicci\u00f3n con estos an\u00e1lisis, despu\u00e9s del fracaso de su iniciativa de reformas constitucionales, los zapatistas emprendieron una amplia evaluaci\u00f3n del capitalismo contempor\u00e1neo que, en muchos sentidos, predec\u00eda la din\u00e1mica destructiva en la que est\u00e1 sumido en la actualidad M\u00e9xico y, cada vez m\u00e1s, el resto del mundo. A fin de analizar la interpretaci\u00f3n que los zapatistas hacen de esta din\u00e1mica, podr\u00edamos empezar pregunt\u00e1ndonos a qu\u00e9 se refieren cuando, en su mensaje del 21 de diciembre de 2012, dicen que \u201csu mundo\u201d se est\u00e1 \u201cderrumbando\u201d. La revisi\u00f3n de la amplia bibliograf\u00eda de los zapatistas al respecto evidencia que, para ellos, el mundo que se est\u00e1 derrumbando es el del capitalismo. En su descripci\u00f3n del derrumbe de este mundo, los zapatistas nos piden que imaginemos el capitalismo como una especie de edificio. En el pasado, los que estaban arriba en este mundo a\u00f1ad\u00edan pisos al edificio: lo que Marx denominar\u00eda la constante \u201cautovalorizaci\u00f3n del valor\u201d (Marx, 1976) o lo que con frecuencia se denomina err\u00f3neamente como \u201ccrecimiento\u201d econ\u00f3mico. Se trata de un proceso posibilitado a trav\u00e9s de la explotaci\u00f3n, la desposesi\u00f3n, la represi\u00f3n y el desprecio de los de abajo: lo que el EZLN denomina \u201clas cuatro ruedas del capitalismo\u201d (EZLN, 2013). Esta din\u00e1mica permit\u00eda a los de arriba seguir distingui\u00e9ndose, a la vez que creaba la posibilidad (por m\u00e1s que remota) de que los de abajo (al menos aquellos dispuestos a sucumbir a las relaciones sociales de la forma valor) pudieran subir un piso (en la mayor\u00eda de los casos a trav\u00e9s de la acci\u00f3n redistributiva del Estado).<\/p>\n<p>En la actualidad, tal y como explican los zapatistas, dentro de la globalizaci\u00f3n neoliberal, las cuatro ruedas del capitalismo siguen girando con virulencia, pero se han desconectado del motor capitalista que antes impulsaba la construcci\u00f3n de nuevos pisos (EZLN, 2013). En ausencia de la capacidad de construir nuevos pisos (de ascender apoy\u00e1ndose en la constante autovalorizaci\u00f3n del valor), los de arriba del edificio mundial capitalista no tienen otra opci\u00f3n que recurrir sistem\u00e1ticamente al \u201creino de la especulaci\u00f3n\u201d (es decir, al intento de mantenerse arriba a trav\u00e9s de una producci\u00f3n de beneficios sin aumento del valor) (EZLN, 2014a). A juicio de los zapatistas, estos intentos \u201cespeculativos\u201d de los de arriba de mantener sus elevadas posiciones s\u00f3lo pueden producirse a expensas de la demolici\u00f3n desastrosa y miope de los pisos y cimientos del edificio que tienen debajo (EZLN, 2013). Por consiguiente, las relaciones sociales, los territorios y las instituciones que dependen de la din\u00e1mica constante de autovalorizaci\u00f3n del valor (en particular el Estado) experimentan una completa reconfiguraci\u00f3n de sus funciones.<\/p>\n<p>Desde esta perspectiva, los espacios pol\u00edticos (es decir, aquellos espacios entre el Estado y la sociedad civil) que antes funcionaban como lugares de mediaci\u00f3n, deliberaci\u00f3n y representaci\u00f3n, se ven ahora reducidos a la labor de garantizar a las grandes empresas la obtenci\u00f3n inmediata de ganancias. Desprovisto del material con el que mediar el conflicto social (es decir, una autovalorizaci\u00f3n del valor cada vez mayor) que en \u00e9pocas anteriores pod\u00eda haber permitido la redistribuci\u00f3n y cierta dial\u00e9ctica entre demanda y reforma, el Estado se convierte ahora en la m\u00e1quina central de demolici\u00f3n, despojo unilateral y represi\u00f3n (lo cual origina la din\u00e1mica de \u201cexcepcionalidad\u201d que Fazio pone de relieve). As\u00ed pues, los zapatistas sostienen que la \u00e9poca en la que el capital y el Estado pod\u00edan mantener una apariencia siquiera de paz y estabilidad ha llegado a su fin (EZLN, 2014a).<\/p>\n<p>Dada esta reconfiguraci\u00f3n de las funciones del Estado, el problema para M\u00e9xico bajo el \u201creino de la especulaci\u00f3n\u201d (es decir, bajo la globalizaci\u00f3n neoliberal), a juicio de los zapatistas, no es que el sistema pol\u00edtico \u201ctenga relaciones con el crimen organizado, con el narcotr\u00e1fico, con los acosos, las agresiones, las violaciones, los golpes, las c\u00e1rceles, las desapariciones, los asesinatos, sino que todo esto ya es parte de su esencia\u201d (EZLN, 2014b). El periodista italiano Roberto Saviano ofrece una visi\u00f3n sorprendentemente parecida en su pr\u00f3logo para la edici\u00f3n inglesa de 2013 del libro de Anabel Hern\u00e1ndez, <em>Los se\u00f1ores del narco<\/em>. Saviano observa que con demasiada frecuencia se ha minimizado y malinterpretado la violencia catastr\u00f3fica a la que se enfrenta M\u00e9xico atribuy\u00e9ndola a una \u201cmafia que se ha convertido en una empresa capitalista [transnacional]\u201d, cooptando <em>de facto<\/em> el Estado mexicano. Para Saviano, sin embargo (al igual que para los zapatistas), esta perspectiva pasa totalmente por alto que, en la era de la especulaci\u00f3n, \u201ces el capitalismo [transnacional] se ha convertido en una mafia\u201d, creando en realidad un mundo en el que la econom\u00eda pol\u00edtica y la econom\u00eda criminal son una sola y misma cosa (Hern\u00e1ndez, 2013b, pp. VIII-X). De acuerdo con los zapatistas, entonces, el problema no es que los Estados hayan desaparecido, sino, m\u00e1s bien, que han sido reconfigurados por completo como nodos de una \u00fanica red global de \u201ccapitalismo mafioso\u201d contempor\u00e1neo (lo que el EZLN llama \u201cel imperio del dinero\u201d).<\/p>\n<figure style=\"width: 596px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"http:\/\/1.bp.blogspot.com\/-7C1oPZqNOkc\/VIZ7m1uivWI\/AAAAAAAAodw\/nczcEyOfgbY\/s1600\/Narco-Estado4.jpg\" alt=\"\" width=\"596\" height=\"338\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">No es un \u00abestado fallido\u00bb, es el \u00e9xito del estado\u00a0no-nacional<\/figcaption><\/figure>\n<p>Creo que debemos entender tres cuestiones importantes que se derivan de este an\u00e1lisis zapatista. En primer lugar, en abierta contradicci\u00f3n con el an\u00e1lisis sugerido en 2009 por el (ahora extinto) <em>US Joint Forces Command <\/em>[Mando de las Fuerzas Unidas de Estados Unidos] (Debusmann, 2009), los zapatistas en absoluto creen que M\u00e9xico sea (o est\u00e9 a punto de convertirse en) un \u201cEstado fallido\u201d. Para ellos, M\u00e9xico es m\u00e1s bien un ejemplo paradigm\u00e1tico de un \u201cEstado (no) nacional\u201d capitalista contempor\u00e1neo exitoso, con toda la muerte, fragmentaci\u00f3n y destrucci\u00f3n que ello implica (EZLN, 2005a). En segundo lugar, la clase pol\u00edtica y la izquierda institucional no pueden colocarse simplemente por encima de esta transformaci\u00f3n de las funciones del Estado. Por el contrario, si aceptamos que la izquierda ha tenido hist\u00f3ricamente cierta relaci\u00f3n con lo igualitario, pero que hasta los mecanismos m\u00ednimamente redistributivos del Estado han desaparecido, por definici\u00f3n, no puede haber en la actualidad ninguna izquierda basada en este Estado. Estas posiciones, que los zapatistas califican de \u201carriba y a la izquierda\u201d, no son sino intentos de escenificar lo que es, para ellos, en el mundo actual, una \u201cimposible geometr\u00eda\u201d (EZLN, 2005a). Ser\u00eda mucho m\u00e1s acertado, sostienen, hablar de la existencia dentro de la pol\u00edtica del Estado de una extrema derecha, una derecha y una derecha moderada, todas ellas en pugna durante el ciclo electoral por aparecer bajo el estandarte del \u201ccentro\u201d (EZLN, 2005a). Esto nos ayuda a entender por qu\u00e9 (m\u00e1s all\u00e1 de fallos personales) aquellos que se sit\u00faan en la izquierda institucional se ven una y otra vez reducidos a ofrecerse como mejores gestores de exactamente la misma demolici\u00f3n de las instituciones y de las relaciones sociales que requiere el capital contempor\u00e1neo (de ah\u00ed la insistencia de AMLO en la necesidad de mantener el \u201cequilibrio macroecon\u00f3mico\u201d) (EZLN, 2005a). M\u00e1s all\u00e1 de M\u00e9xico, este an\u00e1lisis podr\u00eda tambi\u00e9n ayudarnos a entender c\u00f3mo es posible que proyectos contrahegem\u00f3nicos del resto de Am\u00e9rica Latina (tan admirados por la izquierda progresista en M\u00e9xico) hayan pasado de la construcci\u00f3n del \u201csocialismo del siglo XXI\u201d hace apenas una d\u00e9cada a postular en la actualidad el \u201ccapitalismo andino-amaz\u00f3nico\u201d, o de la idea de construir una \u201csoberan\u00eda petrolera\u201d a trav\u00e9s de la \u201cRevoluci\u00f3n bolivariana\u201d a suplicar por la titularizaci\u00f3n de la deuda petrolera en las oficinas de Goldman Sachs (Rathbone y Schipani, 2014; Svampa y Stefanoni, 2007). En tercer lugar, dado el derrumbe del mundo de arriba, surge la necesidad de reconstruir la pol\u00edtica desde fuera del aparato del Estado (lo que los zapatistas denominan \u201cotra pol\u00edtica\u201d). Esta necesidad adquiere el rango de urgencia sin precedentes, dado que el car\u00e1cter destructor y desbocado del capitalismo contempor\u00e1neo, tal y como lo describen los zapatistas, plantea la posibilidad, muy real, de que, tal y como puede intuir la sociedad mexicana a partir de la experiencia de las dos \u00faltimas d\u00e9cadas, el edificio entero del capitalismo pueda desplomarse, llev\u00e1ndose consigo las condiciones de la vida social y biol\u00f3gica sobre el Planeta Tierra (EZLN, 2013).<\/p>\n<ol>\n<li><strong> La pol\u00edtica de cambiar de mundos<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>Tal y como deber\u00eda haber quedado ya claro, el an\u00e1lisis coyuntural que los zapatistas hicieron despu\u00e9s de 2001 del capitalismo contempor\u00e1neo les llev\u00f3 a concluir que el mundo de arriba estaba en efecto derrumb\u00e1ndose y que, tal y como expusieron, \u201call\u00e1 arriba no hay nada que hacer\u201d (EZLN, 2005a). No obstante, evitaron con cuidado promover tanto alguna forma de par\u00e1lisis (es decir, no hay nada que hacer), como alguna forma de automatismo (es decir, el capitalismo desaparecer\u00e1 por s\u00ed solo). En lugar de ello, insistieron en que, de la misma manera en que la expansi\u00f3n de la valorizaci\u00f3n capitalista ya no era una posibilidad, sin acci\u00f3n colectiva coordinada, los procesos de explotaci\u00f3n, desposesi\u00f3n, represi\u00f3n y desvalorizaci\u00f3n pod\u00edan continuar de manera indefinida. No obstante, si los zapatistas creen que una pol\u00edtica \u201carriba y a la izquierda\u201d constituye hoy una \u201cimposible geometr\u00eda\u201d, sigue abierta la pregunta de d\u00f3nde, dentro del diagrama social, creen que podr\u00eda surgir su idea de \u201cotra pol\u00edtica\u201d.<\/p>\n<figure style=\"width: 1024px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"http:\/\/i0.wp.com\/subversiones.org\/wp-content\/uploads\/2014\/05\/conferencia-6-2.jpg?resize=1024%2C682\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"682\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">\u00abEst\u00e1 muy oscuro ac\u00e1, necesito una lucecita\u00bb.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Para entender la respuesta de los zapatistas a esta pregunta, debemos empezar subrayando su insistencia, muy parecida a la de Marx al hablar de los \u201cm\u00e9todos id\u00edlicos\u201d (1976), en la idea de que el capitalismo no naci\u00f3 de la producci\u00f3n de mercanc\u00edas. En lugar de ello, tal y como afirman, \u201cel capitalismo se naci\u00f3 de la sangre de nuestros pueblos [ind\u00edgenas y de] los millones de nuestros hermanos y hermanas que murieron durante la invasi\u00f3n europea\u201d (Congreso Nacional Ind\u00edgena y EZLN, 2014a). Desde el principio, entonces, lo que posibilit\u00f3 el capitalismo fue ese \u201cdespojo\u201d, ese \u201csaqueo\u201d y esa \u201cinvasi\u00f3n\u201d llamados \u201cla conquista de Am\u00e9rica\u201d. Esta tentativa de conquista, sostienen los zapatistas, inici\u00f3 una \u201cguerra de exterminio\u201d contra los pueblos ind\u00edgenas que ha durado m\u00e1s de 520 a\u00f1os y se ha caracterizado por \u201cguerras, masacres, c\u00e1rcel, muertes y m\u00e1s muertes\u201d (Congreso Nacional Ind\u00edgena y EZLN, 2014b). As\u00ed pues, para los zapatistas, el capitalismo ha tenido siempre un doble filo: por un lado, los procesos, instituciones y sujetos asociados con la din\u00e1mica de autovalorizaci\u00f3n del valor (es decir, el \u201cmundo de all\u00e1 arriba\u201d); y, por otro lado, una excepcionalidad cr\u00f3nica y fundacional, un estado de guerra permanente, dirigido contra los \u201cpueblos originarios\u201d no europeos del mundo. Al identificar este \u201capartheid global\u201d (EZLN, 2013) como la condici\u00f3n indispensable para la producci\u00f3n de valor capitalista, los zapatistas son capaces de ver que, aunque est\u00e9n firmemente inscritos dentro del mundo del capitalismo, no todos los sujetos tienen existencia social dentro de ese mundo. Al recuperar esta <em>posici\u00f3n estructural <\/em>\u00fanica (y n\u00f3tese que no se trata de una \u201cidentidad\u201d ni de una \u201ccultura\u201d) de los \u201ccondenados de la tierra\u201d (Rodr\u00edguez Lascano, 2013) dentro de la modernidad capitalista, el EZLN es capaz asimismo de identificar que, debajo de la red de grandes compa\u00f1\u00edas transnacionales, ej\u00e9rcitos y Estados que componen el mundo de la valorizaci\u00f3n capitalista, existe una red de relaciones sociales y estructuras de valor diferentes, creadas por los sujetos siempre ya muertos vivientes de la modernidad capitalista. En este punto, pues, los zapatistas son capaces de a\u00f1adir coordenadas a nuestra \u201cgeometr\u00eda pol\u00edtica\u201d contempor\u00e1nea: existe el mundo dominante de la valorizaci\u00f3n capitalista \u201call\u00e1 arriba\u201d, pero existen al mismo tiempo muchos mundos, inmanentes al primero, aqu\u00ed abajo.<\/p>\n<p>A pesar de haber identificado estas nuevas coordenadas de arriba y abajo, los zapatistas no tiran sin m\u00e1s por la borda la distinci\u00f3n entre izquierda y derecha. A su juicio, en la actualidad, tales valoraciones dualistas deben complejizarse aun m\u00e1s: todo debe analizarse en funci\u00f3n de una rejilla cuadrangular compuesta a un mismo tiempo de izquierda\/derecha y arriba\/abajo. En un plano conceptual, esta rejilla permite a los zapatistas evitar caer en una serie de trampas latentes en los marcos dualistas. En primer lugar, al identificar las dos caras de esa contradicci\u00f3n m\u00f3vil que es el capitalismo (la de la valorizaci\u00f3n capitalista y la de una desvalorizaci\u00f3n genocida), evitan la trampa de extender la vida de aquella a expensas de los sujetos sometidos a \u00e9sta (es decir, evitan caer en la complicidad de los de arriba y a la izquierda con los proyectos coloniales e imperiales). En segundo lugar, a medida que el mundo de arriba se derrumba y, por consiguiente, expulsa a grandes masas de gente de su terreno, esta perspectiva abre el horizonte para una pol\u00edtica m\u00e1s all\u00e1 de la tentativa de estabilizaci\u00f3n de ese mundo (es decir, proyectos que puedan intentar tender un puente entre el mundo de abajo y el mundo de arriba y a la derecha). Por \u00faltimo, desde esta perspectiva, los zapatistas pueden resistirse a la tentaci\u00f3n de creer que es posible esconderse simplemente en los mundos de abajo, como si fuera posible olvidar que la existencia del mundo de arriba requiere de la destrucci\u00f3n de esos otros mundos. Esto les permite reconocer como una mera quimera cualquier estrategia desde abajo que se presente como \u201cm\u00e1s all\u00e1 de la izquierda y de la derecha\u201d, intentando as\u00ed saltar por encima de la necesidad de poner fin al capitalismo (estrategias que los zapatistas muy posiblemente calificar\u00edan de \u201cabajo y a la derecha\u201d).<\/p>\n<p>A vistas de este an\u00e1lisis, los zapatistas concluyen que s\u00f3lo una pol\u00edtica \u201cdesde abajo y a la izquierda\u201d podr\u00eda abrir el camino m\u00e1s all\u00e1 tanto de la desesperaci\u00f3n apocal\u00edptica como de la ilusi\u00f3n socialdem\u00f3crata. Si, para los zapatistas, la estrategia contrahegem\u00f3nica \u201carriba y a la izquierda\u201d de \u201ccambiar de gobiernos\u201d se ha visto agotada por la embestida neoliberal, su nueva geometr\u00eda pol\u00edtica ayuda a esclarecer que la pol\u00edtica hoy debe ser de \u201ccambiar de mundos\u201d (EZLN, 2013). En concreto, en lugar de limitarse a suponer la exterioridad de los mundos de abajo (de acuerdo con la tendencia despolitizadora del discurso acad\u00e9mico arraigado en Estados Unidos que se hace llamar \u201cdecolonial\u201d, v\u00e9ase Rivera Cusicanqui, 2012), los zapatistas plantean que la pol\u00edtica de cambiar de mundos requiere el aprovechamiento de las estructuras de valor y de las relaciones sociales presentes abajo para la construcci\u00f3n de fuerzas organizativas que hagan posible la exteriorizaci\u00f3n definitiva de esos mundos con respecto al mundo del capitalismo.<\/p>\n<figure style=\"width: 1037px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"http:\/\/radiozapatista.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/IMG_11101.jpg\" alt=\"\" width=\"1037\" height=\"692\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Organizarnos poco a poco, empezando as\u00ed, peque\u00f1ito<\/figcaption><\/figure>\n<ol>\n<li><strong> Otras geograf\u00edas. La construcci\u00f3n zapatista de nuevas territorialidades<\/strong><\/li>\n<\/ol>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>El 5 de agosto de 2013, apenas unos meses despu\u00e9s de la marcha del \u201cFin del Mundo\u201d, me sub\u00ed a una camioneta de tres toneladas rumbo a territorio zapatista como uno de los cerca de 7.000 estudiantes que asistir\u00edan a la \u201cEscuelita Zapatista\u201d durante los siguientes seis meses. Cada estudiante de la Escuelita fue enviado a una de las cinco zonas del territorio zapatista y se le asign\u00f3 una familia y un \u201cvot\u00e1n\u201d (guardi\u00e1n) responsable de nuestro cuidado y educaci\u00f3n. A continuaci\u00f3n, nos distribuyeron entre los cuarenta municipios aut\u00f3nomos y, por \u00faltimo, entre los cientos de comunidades zapatistas que constituyen cada uno de estos municipios. La propia Escuelita merece mucho m\u00e1s an\u00e1lisis y atenci\u00f3n del que puedo ofrecer aqu\u00ed; me limitar\u00e9 a una descripci\u00f3n muy preliminar de lo que los zapatistas compartieron a trav\u00e9s de este evento, con el objetivo espec\u00edfico de brindar elementos para una mejor comprensi\u00f3n de la estrategia que el EZLN ha desarrollado dado el an\u00e1lisis del capitalismo contempor\u00e1neo que tienen.<\/p>\n<figure style=\"width: 3760px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"http:\/\/caracolazul.espora.org\/wp-content\/uploads\/2013\/08\/P8161480.jpg\" alt=\"\" width=\"3760\" height=\"896\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Escuelita zapatista<\/figcaption><\/figure>\n<p>Al llegar a la Escuelita, cada estudiante recibi\u00f3 un paquete con cuatro cuadernos de texto zapatistas, titulados: Gobierno Aut\u00f3nomo I y II, Participaci\u00f3n de las mujeres en el gobierno aut\u00f3nomo, y Resistencia Aut\u00f3noma. No se trataba de una serie de directrices impartidas por la direcci\u00f3n organizativa, sino m\u00e1s bien de relatos de cientos de miembros de las comunidades de cada zona zapatista donde ellos explicaban sus experiencias cotidianas de construcci\u00f3n de otra pol\u00edtica. Estos cuadernos no s\u00f3lo hac\u00edan las veces de manuales para que los estudiantes conoci\u00e9ramos la historia de la construcci\u00f3n del autogobierno en cada zona, sino tambi\u00e9n de introducci\u00f3n a las \u00e1reas de trabajo zapatistas que ver\u00edamos en persona: educaci\u00f3n, salud y medicina tradicional y proyectos productivos colectivos, que serv\u00edan de fuente principal de ingresos a escala local. Cada d\u00eda se nos mostraban met\u00f3dicamente las escuelas, cl\u00ednicas, colectivos de mujeres y campos donde se llevaban a cabo estas \u00e1reas de trabajo y muchos estudiantes pudieron estar presentes en asambleas locales convocadas en cada comunidad para planificar nuestras lecciones. Despu\u00e9s, continuamos nuestra educaci\u00f3n en cursos de \u00e1mbito zonal, donde nuestros profesores zapatistas detallaron c\u00f3mo era la coordinaci\u00f3n de cada una de las \u00e1reas de trabajo que hab\u00edamos presenciado entre las comunidades locales (comisiones), el \u00e1mbito municipal (municipios aut\u00f3nomos) y la zona (Juntas de Buen Gobierno). Aqu\u00ed tambi\u00e9n conocimos los proyectos de radio y v\u00eddeo comunitarios de \u00e1mbito municipal y, en la escala m\u00e1s amplia, proyectos agroecol\u00f3gicos y de intercambio comercial entre zonas. Esto ten\u00eda lugar, por lo menos en parte, en los cientos de miles de hect\u00e1reas de tierra recuperadas por el EZLN en el levantamiento de 1994.<\/p>\n<figure style=\"width: 760px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"http:\/\/www.emilianothibaut.com\/images\/02\/024.jpg\" alt=\"\" width=\"760\" height=\"504\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">El Mayor Mois\u00e9s entrega a Absal\u00f3n Castellanos. Coronel, terrateniente, gobernador de Chiapas.<\/figcaption><\/figure>\n<p>A trav\u00e9s de la Escuelita, lo que se hizo patente incluso en este r\u00e1pido vistazo a las complejidades de la vida institucional aut\u00f3noma zapatista es que el EZLN hab\u00eda seguido durante mucho tiempo lo que en el lenguaje del mao\u00edsmo tradicional podr\u00eda llamarse \u201cuna estrategia de dos patas\u201d. Si los zapatistas hab\u00edan intentado p\u00fablicamente contribuir a unificar un proyecto nacional contrahegem\u00f3nico a trav\u00e9s del significante vac\u00edo de \u201cMarcos\u201d, desde la fundaci\u00f3n de sus municipios aut\u00f3nomos a finales de 1994, hab\u00edan dedicado tambi\u00e9n una energ\u00eda enorme a la estrategia paralela de construir un \u201cpoder dual\u201d: la creaci\u00f3n de un conjunto de instituciones que se presentaran como una alternativa directa a las instituciones existentes del Estado (Lenin, 1964)<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref\">[10]<\/a>. Parece que, una vez que el EZLN concluy\u00f3 que el derrumbe del mundo de arriba hab\u00eda destruido el lazo ya d\u00e9bil entre lo contrahegem\u00f3nico y lo antisist\u00e9mico (haciendo as\u00ed de la construcci\u00f3n de un proyecto de abajo y a la izquierda una necesidad inmediata), su estrategia discursiva p\u00fablica se hizo redundante (algo que podr\u00eda explicar por qu\u00e9, el 25 de mayo de 2014, la figura de \u201cMarcos\u201d fue declarada oficialmente \u201cmuerta\u201d por la misma persona que hab\u00eda detr\u00e1s de ese personaje, y que ahora se presentaba publicamente bajo el nombre de Subcomandante Insurgente Galeano). As\u00ed, este trabajo, hasta el momento interno, consolidado por dos d\u00e9cadas de experiencia, se puso en primer plano como ejemplo concreto existente de una estrategia alternativa anticapitalista para la izquierda en su conjunto.<\/p>\n<figure style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"http:\/\/4.bp.blogspot.com\/-kYs9VBxy6ds\/VUbHIMBMurI\/AAAAAAAAyMw\/SPjsbkEZnx4\/s640\/HomenajeVilloroGaleano1.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"333\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">La sexta: una palabra que encuentra su camino<\/figcaption><\/figure>\n<p>Sin embargo, hasta el concepto leninista de \u201cpoder dual\u201d o la estrategia mao\u00edsta similar de \u201cconstruir bases rojas\u201d se demuestran en \u00faltimo t\u00e9rmino inadecuados para describir la estrategia zapatista. Estas dos ideas dejan abierta la posibilidad de que las instituciones alternativas, a la par que construyen mecanismos para disputar el poder, sigan dependiendo de (y a fin de cuentas busquen) una sustancia social \u00fanica del poder que es la misma que la del Estado. En otras palabras, a partir de la ambivalencia inherente en estos conceptos, podr\u00eda parecer que los zapatistas han intentado construir un subterritorio delimitado \u201cdentro de la l\u00f3gica territorial del poder bajo mando del Estado mexicano\u201d (Harvey, 2010, p. 252). Sin embargo, desde la perspectiva de los zapatistas, la \u201cl\u00f3gica territorial\u201d del Estado mexicano (el territorio del Estado naci\u00f3n mexicano) ya no existe como tal. El EZLN es muy consciente de que, en la \u00faltima oleada de reterritorializaci\u00f3n, el antiguo territorio \u201cnacional\u201d de M\u00e9xico (al igual que sus espacios de mediaci\u00f3n institucional) ha quedado fragmentado en cientos de pedazos, cada uno de ellos subordinado a las necesidades de las compa\u00f1\u00edas multinacionales, los carteles de droga y las mafias pol\u00edticas locales (es decir, a las necesidades del capitalismo contempor\u00e1neo). Esta es la consecuencia territorial de la formaci\u00f3n de lo que los zapatistas llaman un \u201cEstado no nacional\u201d (EZLN, 2005a), reflejando un proceso de fragmentaci\u00f3n que, a sus ojos, es irreversible.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por otro lado, para los zapatistas, el objetivo mismo de la reespacializaci\u00f3n de la lucha que presenciamos como estudiantes de la Escuelita (lo que llaman la construcci\u00f3n de \u201cotra geograf\u00eda\u201d) es romper (con) la l\u00f3gica de poder del Estado. En sus palabras:<\/p>\n<p>Hemos pensado que si conceb\u00edamos un cambio de premisa al ver el poder, el problema del poder, planteando que no quer\u00edamos tomarlo, esto iba a producir otra forma de hacer pol\u00edtica y otro tipo de pol\u00edtico, otros seres humanos que hicieran pol\u00edtica diferente a la de los pol\u00edticos que padecemos hoy en todo el espectro pol\u00edtico: izquierda, centro, derecha y los m\u00faltiplos que haya. (EZLN, 1996, p. 70).<\/p>\n<p>En el proyecto zapatista, entonces, el \u201cterritorio\u201d no se refiere a las relaciones de un sujeto preexistente dado con una extensi\u00f3n espacial delimitada dada, tal y como se imagina en las concepciones dominantes de territorio estatal (Brighenti, 2010). Por el contrario, los zapatistas afrontan la construcci\u00f3n de nuevas comunidades, municipios y zonas (y las formas no estatales de gobierno asociadas a cada una) como mecanismos de producci\u00f3n de este nuevo sujeto de la pol\u00edtica. En esta pr\u00e1ctica, el territorio no es un \u201cportador neutral\u201d de una sustancia \u00fanica del poder, sino m\u00e1s bien \u201cla inscripci\u00f3n material de las relaciones sociales\u201d que puede transformarse radicalmente para crear otro poder (Brighenti, 2010, p. 57). La mejor manera de describir la estrategia zapatista, entonces, es como construcci\u00f3n de otra estructura de relaci\u00f3n entre un sujeto colectivo de nueva producci\u00f3n y un espacio: una nueva \u201cterritorialidad\u201d (Raffestin y Butler, 2012). Esto permite a los zapatistas cultivar su idea y su pr\u00e1ctica de territorio en cohabitaci\u00f3n casi literal (en las mismas comunidades) con los territorios imbricados y contradictorios del c\u00e1lculo y la destrucci\u00f3n neoliberal. Desde esta perspectiva, podemos entender por qu\u00e9 los zapatistas no ven su territorio como palanca con la que entrar en este mundo, sino m\u00e1s bien como estrategia en el aqu\u00ed y ahora para salir de \u00e9l.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, tal y como comenta Alain Badiou (2008), el proyecto afirmativo del zapatismo (teorizado aqu\u00ed como construcci\u00f3n de \u201cotras geograf\u00edas\u201d que sostendr\u00e1n al nuevo sujeto pol\u00edtico) ha permitido a los zapatistas evitar imaginar el proceso de salida de este mundo como una guerra civil: un choque violento y catastr\u00f3fico entre mundos. Dado este proyecto afirmativo, los elementos militares del zapatismo se han subordinado continuamente a la funci\u00f3n de defensa de sus innovaciones pol\u00edticas. No habr\u00eda que subestimar la importancia de este desplazamiento cuando, dada la desaparici\u00f3n de su capacidad de mediaci\u00f3n, el Estado parece no querer mas otra cosa que la militarizaci\u00f3n del conflicto pol\u00edtico, un medio que entiende y domina sin dificultad.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n. Crear dos, tres, muchas otras geograf\u00edas<\/strong><\/p>\n<p>A medida que la descomposici\u00f3n del mundo all\u00e1 arriba alcanza nuevas cotas y lejos de las c\u00e1maras antes clavadas en \u201cMarcos\u201d, la estrategia de los zapatistas de construir \u201cotras geograf\u00edas\u201d ha ganado influencia: desde la construcci\u00f3n de los municipios aut\u00f3nomos de Cher\u00e1n y Santa Mar\u00eda de Ostula (Michoac\u00e1n) a la reconsolidaci\u00f3n del Congreso Nacional Ind\u00edgena de M\u00e9xico; de la reciente declaraci\u00f3n de veintid\u00f3s municipios aut\u00f3nomos en el Estado de Guerrero al \u201cconfederalismo democr\u00e1tico\u201d de inspiraci\u00f3n expl\u00edcitamente zapatista en el actual movimiento kurdo.<\/p>\n<p>Es importante se\u00f1alar que, a pesar de la inspiradora perseverancia del EZLN, el marco temporal a largo plazo impl\u00edcito en la presente estrategia pol\u00edtica de los zapatistas torna arbitraria cualquier conclusi\u00f3n sobre su \u00e9xito o fracaso final. No obstante, resulta innegable que el EZLN ha a\u00f1adido coordenadas estrat\u00e9gicas a nuestra \u201cgeometr\u00eda pol\u00edtica\u201d contempor\u00e1nea, ofreciendo un camino diferente a una izquierda global que ha tendido a oscilar desbocadamente y con poco \u00e9xito entre la contrahegemon\u00eda (verticalizaci\u00f3n) y la espontaneidad (horizontalismo) en su esfuerzo por \u201ccambiar gobiernos\u201d. Es decir, nuestra \u00e9poca ha estado marcada, por un lado, por las estrategias contrahegem\u00f3nicas de reconstrucci\u00f3n de la soberan\u00eda sobre el territorio nacional o de trabajo dentro de los \u201cno lugares\u201d del capital transnacional y, por otro, por las pr\u00e1cticas espontane\u00edstas de protesta, ocupaci\u00f3n y creaci\u00f3n de zonas aut\u00f3nomas temporales. Pero en ninguna de estas estrategias de izquierda (y mucho menos en su combinaci\u00f3n) aparece en realidad la posibilidad de una producci\u00f3n territorial innovadora, ya que todas ellas son en \u00faltimo extremo intentos de ocupar, reproducir o, en el mejor de los casos, redistribuir el territorio dado. Si, tal y como sostiene Claude Raffestin, \u201cla producci\u00f3n de territorios a trav\u00e9s de territorios es la operaci\u00f3n de creaci\u00f3n y recreaci\u00f3n de valores\u201d (Raffestin y Butler, 2012, p. 131), \u00bfc\u00f3mo puede ser entonces que, a trav\u00e9s de la aceptaci\u00f3n del territorio dado, estas estrategias superen de alguna manera los valores del capitalismo? El mejor contexto en el que valorar la singular aportaci\u00f3n de los esfuerzos zapatistas es \u00e9ste. Para ellos, s\u00f3lo a trav\u00e9s del largo y arduo proceso de despliegue de una estrategia expl\u00edcitamente antiseparatista pero, a la par, territorial de construcci\u00f3n de otras geograf\u00edas podr\u00eda una izquierda muy diferente hoy \u201ccambiar de mundos\u201d, abandonando el valor capitalista y, de hecho, \u201cponiendo fin a este mundo\u201d. Aunque para algunos en la izquierda (en M\u00e9xico y a escala global) la estrategia de los zapatistas les parecer\u00e1 una obstrucci\u00f3n inc\u00f3moda para sus aspiraciones contrahegemonicas y otros puedan muy sinceramente no compartir su an\u00e1lisis, nadie deber\u00eda evadir el debate simplemente dando a los zapatistas por muertos. En lugar de esta falacia, debemos abrir la discusi\u00f3n, tal y como ellos mismos han hecho, sobre qu\u00e9 significa ser de izquierda y por lo tanto que relaci\u00f3n tiene esto hoy con ser anticapitalista.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Agamben, G., 2005, <em>The State of Exception <\/em>(The University of Chicago Press, Chicago, IL)<\/p>\n<p>Almeyra, G., 2014, \u201cEZLN. Posible escenarios\u201d, <em>La Jornada<\/em>, 8 de junio, http:\/\/www.jornada.unam.mx\/2014\/06\/08\/opinion\/019a1pol<\/p>\n<p>\u00c1lvarez, L., 2012, <em>Coraz\u00f3n Ind\u00edgena. Lucha y Esperanza de los Pueblos Originarios de M\u00e9xico <\/em>(Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico D.F.)<\/p>\n<p>Arsenault, C., 2011, \u201cZapatistas. The war with no breath?\u201d, <em>Al Jazeera<\/em>, 1 de enero, http:\/\/www.aljazeera.com\/indepth\/features\/2011\/01\/20111183946608868.html<\/p>\n<p>Badiou, A., 2008, \u201cWe need a popular discipline. 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Sobre el despojo a nuestros pueblos\u201d, <em>Enlace Zapatista<\/em>, 16 de agosto, http:\/\/enlacezapatista.ezln.org.mx\/2014\/08\/16\/2a\u2011declaracion\u2011de\u2011la\u2011comparticion-cni-ezln-sobre-el-despojo-a-nuestros-pueblos\/<\/p>\n<p>Crowley, M., Mascare\u00f1as, D., 2014, \u201cThe committee to save Mexico\u201d, <em>Time <\/em>183, p. 34<\/p>\n<p>Debusmann, B., 2009, \u201cAmong top U.S. fears. A failed Mexican state\u201d, <em>The New York Times<\/em>, 9 de enero, http:\/\/www.nytimes.com\/2009\/01\/09\/world\/americas\/ 09iht\u2011letter.1.19217792.html?_r=016<\/p>\n<p>De Ita, A., 2006, \u201cLand concentration in Mexico after PROCEDE\u201d, en P Rosset, R Patel, M Courville (eds.), <em>Promised Land. Competing Vision of Agrarian Reform<\/em> (First Books, Oakland, CA)<\/p>\n<p>D\u00edaz-Polanco, H., 2012, <em>La Cocina del Diablo. 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Escritos selectos <\/em>(Seven Stories Press, Nueva York), pp. 13\u201318<\/p>\n<p>2005a, \u201cLa (imposible) \u00bfgeometr\u00eda? del Poder en M\u00e9xico\u201d <em>Cartas y Comunicados del EZLN<\/em>, junio, http:\/\/palabra.ezln.org.mx<\/p>\n<p>2005b, \u201cCarta a la sociedad civil nacional e internacional\u201d, <em>Cartas y Comunicados del EZLN<\/em>, 21 de junio, http:\/\/palabra.ezln.org.mx\/<\/p>\n<p>2005c, \u201cLa Sexta Declaraci\u00f3n de la Selva Lacandona\u201d, <em>Enlace Zapatista, <\/em>http:\/\/enlacezapatista.ezln.org.mx\/sdsl-es\/<\/p>\n<p>2012a, \u201c\u00bfEscucharon?\u201d, <em>Enlace Zapatista, <\/em>21 de diciembre, http:\/\/enlacezapatista.ezln.org.mx\/2012\/12\/21\/comunicado-del-comite-clandestino-revolucionario-indigena-comandancia-general-del-ejercito-zapatista-de-liberacion-nacional-del-21-de-diciembre-del-2012\/<\/p>\n<p>2012b, \u201cEl EZLN anuncia sus pasos siguientes\u201d, <em>Enlace Zapatista<\/em>, 30 de diciembre,<\/p>\n<blockquote data-secret=\"nnA13PuTxD\" class=\"wp-embedded-content\"><p><a href=\"http:\/\/enlacezapatista.ezln.org.mx\/2012\/12\/30\/el-ezln-anuncia-sus-pasos-siguientes-comunicado-del-30-de-diciembre-del-2012\/\">EL EZLN ANUNCIA SUS PASOS SIGUIENTES. Comunicado del 30 de diciembre del 2012<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"display:none;\" src=\"http:\/\/enlacezapatista.ezln.org.mx\/2012\/12\/30\/el-ezln-anuncia-sus-pasos-siguientes-comunicado-del-30-de-diciembre-del-2012\/embed\/#?secret=nnA13PuTxD\" data-secret=\"nnA13PuTxD\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"Entrada de WordPress incrustada\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n<p>2013, \u201cEllos y nosotros. V.- La Sexta\u201d, <em>Enlace Zapatista<\/em>, 26 de enero, http:\/\/enlacezapatista.ezln.org.mx\/2013\/01\/26\/ellos-y-nosotros-v-la-sexta-2\/<\/p>\n<p>2014a, \u201cEntre la luz y la sombra\u201d, <em>Enlace Zapatista<\/em>, 25 de mayo, http:\/\/enlacezapatista.ezln.org.mx\/2014\/05\/25\/entre-la-luz-y-la-sombra\/<\/p>\n<p>2014b, \u201cPalabras de la CG del EZLN, en voz del Subcomandante Insurgente Mois\u00e9s, al terminar el acto con la caravana de familiares de desaparecidos y estudiantes de Ayotzinapa, en el caracol de Oventik, el d\u00eda 15 de noviembre de 2014\u201d, <em>Enlace Zapatista<\/em>, 15 de noviembre, http:\/\/enlacezapatista.ezln.org.mx\/2014\/11\/15\/palabras-de-la-comandancia-general-del-ezln-en-voz-de-subcomandante-insurgente-moises-al-terminar-el-acto-con-la-caravana-de-familiares-de-desaparecidos-y-estudiantes-de-ayotzinapa-en-el-caracol-d\/<\/p>\n<p>Fazio, C., 2013, <em>Terrorismo Medi\u00e1tico. La construcci\u00f3n social del miedo en M\u00e9xico <\/em>(Random House Mondadori, M\u00e9xico D.F.)<\/p>\n<p>Gibler, J., 2015, \u201cThe disappeared\u201d, <em>California Sunday Magazine<\/em>, 4 de enero https:\/\/stories.californiasunday.com\/2015-01-04\/mexico-the-disappeared-en<\/p>\n<p>Gilly, A., Guti\u00e9rrez Aguilar, R., Roux, R., 2006, \u201cAm\u00e9rica Latina. Mutaci\u00f3n epocal y mundos de la vida\u201d, en E.M. Basualdo y E. Arceo (ed.),<em> Neoliberalismo y sectores dominantes. Tendencias globales y experiencias nacionales <\/em>(CLACSO, Buenos Aires), pp. 103\u2013119<\/p>\n<p>Guti\u00e9rrez Aguilar, R., 2005, \u201cReflexi\u00f3n sobre las perspectivas de la emancipaci\u00f3n social a partir de los levantamientos y movilizaciones en M\u00e9xico y Bolivia\u201d, <em>Rebeli\u00f3n<\/em>, 22 de octubre, http:\/\/www.rebelion.org\/noticia.php?id=21627<\/p>\n<p>Harvey, D., 2010, <em>The Enigma of Capital and the Crises of Capitalism <\/em>(Oxford University Press, Nueva York)<\/p>\n<p>Hern\u00e1ndez, A., 2013a, <em>M\u00e9xico en Llamas. El Legado de Calder\u00f3n <\/em>(Random House Mondadori, M\u00e9xico D.F.)<\/p>\n<p>Hern\u00e1ndez A, 2013b <em>Narcoland: The Mexican Drug Lords and Their Godfathers <\/em>(Verso, London). [Ed. original: <em>Los se\u00f1ores del narco<\/em>, Grijalbo Mondadori, M\u00e9xico D.F., 2010].<\/p>\n<p>Hern\u00e1ndez Navarro, L., 2013, \u201cZapatismo. Veinte a\u00f1os despu\u00e9s\u201d, <em>La Jornada<\/em>, 24 de diciembre, http:\/\/www.jornada.unam.mx\/2013\/12\/24\/opinion\/024a1pol<\/p>\n<p>Laclau, E., 1996, <em>Emancipations<\/em> (Verso, Londres)<\/p>\n<p>Lenin, V., 1964, \u201cOn dual power\u201d, en <em>Lenin: Collected Works<\/em> XXIV (Editorial Progreso, Mosc\u00fa) pp. 38-41<\/p>\n<p>L\u00f3pez y Rivas, G., 2014, \u201c\u00bfParamilitares?\u201d, <em>La Jornada<\/em>, 14 de febrero, http:\/\/www.jornada.unam.mx\/2014\/02\/14\/opinion<\/p>\n<p>Mar\u00edn, C., 1998, \u201cPlan del Ej\u00e9rcito en Chiapas, desde 1994. Crear bandas paramilitares, desplazar a la poblaci\u00f3n, destruir las bases de apoyo del EZLN\u2026\u201d, <em>Proceso<\/em>, 4 de enero, pp. 6\u201311<\/p>\n<p>Marx, K., 1976, <em>Capital: A Critique of Political Economy <\/em>I (Penguin Classics, Nueva York)<\/p>\n<p>Modonesi, M., 2014, \u201cPostzapatismo. Identidades y culturas juveniles y universitarias en M\u00e9xico\u201d, <em>Nueva Sociedad<\/em>, 25 de mayo, pp. 136\u2013152<\/p>\n<p>Negri, A., 1994, \u201cLabor in the constitution\u201d, en M. Hardt y A. Negri, <em>Labor of Dionysus. A Critique of the State-form<\/em> (University of Minnesota Press, Minneapolis, MN), pp. 53-138<\/p>\n<p>Petrich, B., 2011, \u201cEU no ve\u00eda mal la llegada de L\u00f3pez Obrador a Los Pinos\u201d, <em>La Jornada<\/em>, 5 de abril, http:\/\/www.jornada.unam.mx\/2011\/04\/05\/politica\/002n1pol<\/p>\n<p>Rabasa, J., 2007, \u201cOf Zapatismo. Reflections on the folkloric and the impossible in a subaltern insurrection\u201d, en L. Lowe y D. Lloyd, <em>The Politics of Culture In the Shadow of Capital <\/em>(Duke University Press, Durham, NC)<\/p>\n<p>Raffestin, C., Butler, S. A., 2012, \u201cSpace, territory, and territoriality\u201d, en <em>Environment and Planning D. Society and Space <\/em>30, pp. 121-141<\/p>\n<p>Rathbone, J.P., Schipani, A., 2014, \u201cVenezuela\u2019s new best friend \u2212Goldman Sachs\u201d, <em>Financial Times<\/em>, 3 de diciembre, http:\/\/blogs.ft.com\/beyond-brics\/2014\/12\/03\/ venezuelas-new-best-friend-goldman-sachs\/<\/p>\n<p>Reyes, A., 2012, \u201cRevolutions in the revolutions. A post-counterhegemonic moment for Latin America?\u201d, <em>The South Atlantic Quarterly <\/em>111 (2), pp. 1-27<\/p>\n<p>Reyes, A., Kaufman, M., 2011, \u201cZapatista autonomy and the new practices of decolonization\u201d, <em>The South Atlantic Quarterly<\/em>, 110(2), pp. 505\u2013525<\/p>\n<p>Rivera Cusicanqui, S., 2012, \u201cCh\u2019ixinakax utxiwa. A reflection on the practices and discourses of decolonization\u201d, <em>South Atlantic Quarterly<\/em> 111(1), pp. 95\u2013109<\/p>\n<p>Rodr\u00edguez Araujo, O., 2006, \u201cAMLO y Marcos\u201d, <em>La Jornada<\/em>, 21 de septiembre, http:\/\/www.jornada.unam.mx\/2006\/09\/21\/index.php?section=opinion&amp;article=027a1pol<\/p>\n<p>Rodr\u00edguez Araujo, O., 2008, \u201cEl fin del liderazgo del Subcomandante Marcos\u201d, <em>Casa del Tiempo<\/em> 2, diciembre de 2008\u2013enero de 2009, http:\/\/www.uam.mx\/difusion\/casadeltiempo\/14_15_iv_dic_ene_2009\/<\/p>\n<p>Rodr\u00edguez Lascano, S., 2013, \u201cCarta a nuestr@s compa\u00f1er@s del Ej\u00e9rcito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional\u201d, <em>Enlace Zapatista<\/em>, 20 de diciembre, http:\/\/enlacezapatista.ezln.org.mx\/2013\/12\/20\/carta-a-nuestrs-companers-del-ejercito-zapatista-de-liberacion-nacional\/<\/p>\n<p>Schmitt, C., 2003, <em>The Nomos of the Earth. In the International Law of the Jus Publicum Europaeum <\/em>(Telos Press, Nueva York)<\/p>\n<p>Svampa, M., Stefanoni, P., 2007, \u201cEntrevista a \u00c1lvaro Garc\u00eda Linera. \u2018Evo simboliza el quiebre de un imaginario restringido a la subalternidad de los ind\u00edgenas\u2019\u201d, <em>OSAL <\/em>8, pp. 143\u2013164<\/p>\n<p>Villamil, J., 2013, \u201cEl sistema cambi\u00f3, mas no para bien\u201d, <em>Proceso <\/em>21, pp. 32\u201334<\/p>\n<p>Watt, P., Zepeda, R., 2012, <em>Drug War Mexico. Politics, Neoliberalism and Violence in the New Narcoeconomy <\/em>(Zed Books, Nueva York)<\/p>\n<p>Williams, G., 2011, <em>The Mexican Exception. Sovereignty, Police, and Democracy <\/em>(Palgrave MacMillan, Nueva Yok)<\/p>\n<p>Wilson, J., 2014, \u201cThe violence of abstract space. Contested regional developments in southern Mexico\u201d, <em>International Journal of Urban and Regional Research <\/em>38, pp. 515\u2013538<\/p>\n<p>Wright M W, 2011, \u201cNational security vs. public safety. Femicide, drug wars, and the Mexican state\u201d, en S. Feldman, C. Geisler, G. Mennon (eds.),<em> Accumulating Insecurity. Violence and Dispossession In the Making of Everyday Life<\/em> (University of Georgia Press, Athens, GA), pp. 285\u2013297<\/p>\n<p>Zibechi R, 2012, \u201cEco mundial en apoyo de l@s zapatistas. Carta de Ra\u00fal Zibechi, un nuevo nacimiento\u201d, <em>Enlace Zapatista<\/em>, 13 de noviembre, http:\/\/enlacezapatista.ezln.org.mx\/2012\/11\/13\/eco-mundial-en-apoyo-de-ls-zapatistas-carta-de-raul-zibechi-un-nuevo-nacimiento\/<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> \u00c1lvaro Reyes es profesor en el Departamento de Geograf\u00eda de la Universidad de Carolina del Norte (UNC-Chapel Hill). El presente texto fue escrito entre junio de 2013 y julio de 2014 y apareci\u00f3 publicado en <em>Environment and Planning D: Society and Space <\/em>33<em>, <\/em>2015.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> En castellano en el original. En lo sucesivo, la cursiva acompa\u00f1ada de asterisco ser\u00e1 indicativa de que la palabra aparece en castellano en el original [N. de la T.].<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Para fragmentos filtrados del plan de contrainsurgencia contra el EZLN en 1994, v\u00e9ase Carlos Marin (1998).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> XENK Radio 620, \u201cPol\u00edtica de Banqueta\u201d. Aqu\u00ed puede leerse la transcripci\u00f3n: http:\/\/enlacezapatista.ezln.org.mx\/2006\/07\/05\/radio-insurgente-en-el-df-donde-se-da-informacion-sobre-las-elecciones-del-2-de-julio\/<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Para una explicaci\u00f3n de primera mano de la tesis de la desaparici\u00f3n del EZLN dentro de los c\u00edrculos intelectuales \u201cprogresistas\u201d de M\u00e9xico, v\u00e9ase Ra\u00fal Zibechi (2012).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Ni siquiera el mundo acad\u00e9mico angl\u00f3fono fue inmune a la percepci\u00f3n de que el EZLN era una fuerza agotada. T\u00f3mense, a modo de ejemplo, las palabras de David Harvey, ampliamente difundidas, con las que, incluso media d\u00e9cada despu\u00e9s de la ruptura de los zapatistas con la clase pol\u00edtica mexicana, este autor conclu\u00eda (con una decepci\u00f3n apenas velada) que los zapatistas hab\u00edan renunciado a la revoluci\u00f3n pol\u00edtica y hab\u00edan optado en cambio por seguir siendo \u201cun movimiento dentro del Estado\u201d (2010, p. 252).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Para un buen resumen de las disposiciones del Art\u00edculo 27 para la protecci\u00f3n de la propiedad colectiva de la tierra, v\u00e9ase Ana de Ita (2006, p. 149).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> El m\u00e1s importante de estos programas fue PROCEDE (Programa de Certificaci\u00f3n de Derechos Ejidales y Titulaci\u00f3n de Solares Urbanos). Para un an\u00e1lisis de PROCEDE y de su relaci\u00f3n con el descuartizamiento del Art\u00edculo 27, v\u00e9ase De Ita (2006).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> Para una argumentaci\u00f3n parecida con respecto al Art\u00edculo 27 de la constituci\u00f3n mexicana, v\u00e9ase Gareth Williams (2011, pp. 158-165).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Para una descripci\u00f3n m\u00e1s detallada de las instituciones alternativas de los zapatistas, v\u00e9ase Reyes y Kaufman (2012).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Compartimos este excelente texto de \u00c1lvaro Reyes en el que aparece un recorrido pol\u00edtico del zapatismo y reconoce su fuerza<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":2287,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[],"class_list":["post-2278","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-c13-resistencias-y-luchas-sociales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2278","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2278"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2278\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2292,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2278\/revisions\/2292"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2287"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2278"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2278"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2278"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}