{"id":2133,"date":"2015-12-31T04:37:19","date_gmt":"2015-12-31T04:37:19","guid":{"rendered":"http:\/\/pueblosencamino.org\/?p=2133"},"modified":"2015-12-31T04:39:15","modified_gmt":"2015-12-31T04:39:15","slug":"el-ciclo-de-los-pueblos-se-teje-mientras-el-progresista-del-sistema-se-derrumba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pueblosencamino.org\/?p=2133","title":{"rendered":"El ciclo de los pueblos se teje mientras el progresista del sistema se derrumba."},"content":{"rendered":"<p>Tras los resultados electorales en Venezuela y Argentina, la crisis y cat\u00e1strofe del PT en Brasil cuya Presidente, Dilma Rousseff tiene menos del 8% de respaldo popular, las pol\u00edticas extractivistas, autoritarias, centralizadas, impopulares, dependientes del gran capital financiero y corporativo transnacional, el fin del ciclo progresista no es una posibilidad sino un hecho en curso. Estos gobiernos llegaron al poder por la v\u00eda pol\u00edtico-electoral con la fuerza de procesos y luchas ind\u00edgenas y populares desde abajo. La alegr\u00eda con los triunfos de estos procesos fue real, sincera, contagiosa, optimista, popular y colectiva. Como bien nos lo ense\u00f1\u00f3 la experiencia con el socialismo realmente existente y el \u201ccomunismo burocr\u00e1tico\u201d o capitalismo socialista de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y afines, el origen leg\u00edtimo de un r\u00e9gimen revolucionario, de ninguna manera explica, legitima o justifica lo que con este triunfo hacen las burocracias desde el poder. Dice Franck Gaudichaud en este excelente texto que anexamos: \u201c<em>los progresismos gubernamentales parecen haber optado definitivamente, bajo la presi\u00f3n de actores globales como end\u00f3genos, por un \u201crealismo modernizador\u201d y la pol\u00edtica de la \u201cmedida de lo posible\u201d, lo que es a menudo el mejor derrotero para justificar la renuncia a cambios estructurales en una direcci\u00f3n anticapitalista<\/em>\u201d. Pero no solamente bajo presiones externas sino, tristemente, orientados por su propia vanidad, por su af\u00e1n de poder, por su autoritarismo y adicci\u00f3n por la riqueza. En otras palabras, porque el discurso de izquierda es, y ha sido, una vez m\u00e1s, absolutamente compatible y \u00fatil a la formaci\u00f3n de una neo-burgues\u00eda que se ha enriquecido insert\u00e1ndose al capital y le gusta el lugar que ha ocupado y ocupa usurpando las luchas populares. Gaudichaud empieza por reconocer logros y se\u00f1ala lo que hizo posible el post-neoliberalismo o la lucha contra la fase y el modelo neoliberal que han tenido en com\u00fan estos gobiernos progresistas. Tambi\u00e9n hubo logros en los pa\u00edses de la \u201cCortina de Hierro\u201d. Pero fueron claramente logros del sistema capitalista. No han sido ni esos ni estos, reg\u00edmenes ni gobiernos anti-sist\u00e9micos sino, a lo sumo, diferentes en algunos aspectos, pero afines en lo esencial. Cabe preguntarnos por lo que habr\u00eda pasado y podr\u00e1 pasar en el futuro si, en lugar de ceder a unos pocos dentro del sistema el poder de lo posible; a unas \u00e9lites y dirigentes los efectos y rumbos de los estallidos populares, para que estos se encarguen como los criollos de anta\u00f1o y los progresistas de ahora de entregarnos al sistema, cabe preguntarnos, insistimos, si eso fuera lo que cambiara en adelante y el tejido de luchas, resistencias y alternativas mantuviera y consolidara el control del proceso, de los cambios, de las agendas y del camino desde abajo. El texto de Franck es un aporte esencial al debate y convoca, en su voz y la de otros como Ra\u00fal Zibechi, a aprender las lecciones duras de esta debacle en curso. Enfatiza Gaudichaud lo evidente: el extractivismo que todos los progresistas adhirieron mientras los pueblos en todos los pa\u00edses, bajo estos gobiernos o los de derechas abiertas, resisten como agenda principal de resistencia. Ojal\u00e1 esta vez, las lecciones sean tan evidentes e intensas que el ciclo de lucha desde calles y campos que nunca ha cesado, no requiera como algunos aseveran de un largo per\u00edodo de sometimiento a la derecha para resurgir. En la medida en que los pueblos nunca dejaron de luchar contra el sistema aunque los gobiernos en su nombre s\u00ed lo hicieran (y lo hacen en Ecuador, en Brasil, en Nicaragua, en Chile, en Bolivia) ni de defender el agua y la vida, hoy se siente y se vive la necesidad de tejer ese nosotras y nosotros al que convoca Gaudichaud al concluir el texto citando a Rosa Luxemburgo: ecosocialismo o barbarie. <strong>SI NOSOTRAS Y NOSOTROS NUNCA DEJAMOS DE LUCHAR Y FUERON ELLOS DESDE LOS GOBIERNOS, QUIENES A NUESTRO NOMBRE LO HICIERON, NO DEBEMOS ASUMIR SU FRACASO EN NUESTRO NOMBRE<\/strong>. La derecha enardecida por la derrota progresista y los progresistas autoritarios gobernando para el sistema y aseverando que son el cambio y que no hay m\u00e1s alternativa, son unos y otros el sistema en dos de sus m\u00faltiples cabezas de hidra. Eso son ellos. Ahora, esta vez como antes, como nunca, se trata de que nosotras y nosotros hayamos aprendido a seguir nuestro camino frente a la tormenta desatada que es su crisis, la del sistema que representan con nuestro discurso o el de ellos. Ante el fin de ciclo nos convocamos y estamos en camino. Ese es el desaf\u00edo. Mientras todo esto lo discuten, en los campos y calles, la defensa del agua, de la tierra y de los territorios y por la Libertad de la Pacha Mama no se detiene ni se somete a sus argumentos. <em>Preg\u00fantenle a Do\u00f1a M\u00e1xima Acu\u00f1a o a Francia M\u00e1rquez entre muchas y muchos, si van a cambiar en algo su rumbo por la vida y la justicia seg\u00fan si termina o no el ciclo progresista. No le pregunten a Garc\u00eda Linera, ni a Dilma<\/em>. <strong>\u00bfD\u00f3nde Estamos? Pueblos en Camino<\/strong><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00bfFin de ciclo? Los movimientos populares, la crisis de los \u201cprogresismos\u201d gubernamentales y las alternativas ecosocialistas<\/strong><\/p>\n<p>A m\u00e1s de 40 a\u00f1os del golpe de Estado que derrot\u00f3 a la v\u00eda chilena al socialismo y a 30 a\u00f1os de la fundaci\u00f3n del mayor movimiento social del continente, el Movimiento de trabajadores rurales sin tierra (MST) de Brasil; a 20 a\u00f1os del grito zapatista \u00a1Ya basta! en Chiapas en contra del neoliberalismo y del Tratado de Libre Comercio de Am\u00e9rica del Norte (TLCAN) y a m\u00e1s de 15 a\u00f1os de la victoria electoral de Hugo Ch\u00e1vez en Venezuela (y transcurridos m\u00e1s de dos a\u00f1os desde su muerte), los pueblos indo-afro-nuestroamericanos y sus tentativas de construcci\u00f3n de gram\u00e1ticas emancipadoras parecen encontrarse en un nuevo punto de inflexi\u00f3n. Un ciclo de mediana duraci\u00f3n, social, pol\u00edtico y econ\u00f3mico parece agotarse paulatinamente, aunque de manera no uniforme, ni para nada lineal. Con sus avances reales (pero relativos), sus dificultades e importantes limitaciones, las experiencias de los diferentes y muy variados gobiernos \u201cprogresistas\u201d de la regi\u00f3n, sean procesos meramente de centro-izquierda, social-liberales, o -al contrario- nacional-populares m\u00e1s radicales, que se reclamen anti-imperialistas o se descalifiquen en los medios conservadores como \u201cpopulistas\u201d, sean revoluciones bolivarianas, ando-amaz\u00f3nicas o \u201cciudadanas\u201d o simples recambios institucionales hacia el progresismo, estos procesos pol\u00edticos parecen topar ante grandes problem\u00e1ticas end\u00f3genas, fuertes poderes f\u00e1cticos conservadores (nacionales como tambi\u00e9n globales) y no pocas indefiniciones o dilemas estrat\u00e9gicos no resueltos.<\/p>\n<p><strong>De gobiernos progresistas y posneoliberales<\/strong><\/p>\n<p>Sin lugar a duda, en los pa\u00edses donde se han consolidado varias y aplastantes victorias electorales de fuerzas de izquierda o antineoliberales, en particular en las naciones donde esas victorias son producto de a\u00f1os de luchas sociales y populares (como en Bolivia) o de una r\u00e1pida politizaci\u00f3n-movilizaci\u00f3n de los de abajo (como en Venezuela), el Estado y sus regulaciones, el crecimiento econ\u00f3mico interno, el combate a la pobreza extrema a trav\u00e9s de programas espec\u00edficos de redistribuci\u00f3n y la institucionalizaci\u00f3n de nuevos servicios p\u00fablicos han ido ganando terreno: una diferencia notable y ning\u00fan caso menospreciable con el ciclo infernal de las privatizaciones, fragmentaci\u00f3n y la violencia de la desregulaci\u00f3n capitalista neoliberal de los a\u00f1os 90. All\u00ed, apareci\u00f3 de nuevo la fuerza p\u00fablica como ente regulador del mercado nacional, redistribuidor parcial de las rentas extractivas y de las riquezas del subsuelo hacia los y las m\u00e1s empobrecid@s, con efectos directos e inmediatos para millones de ciudadanos y ciudadanas, un proceso que explica en parte la solidez de la base social y electoral de estas experiencias hasta el d\u00eda de hoy (y en algunos casos despu\u00e9s de m\u00e1s de m\u00e1s de 10 a\u00f1os de gobierno). Por primera vez \u2013desde hace d\u00e9cadas\u2013 varios gobiernos \u201cposneoliberales\u201d, comenzando por Bolivia, Ecuador y Venezuela, demostraron que s\u00ed es posible comenzar a retomar el control de los recursos naturales y, al mismo tiempo, hacer retroceder pobreza extrema y desigualdades sociales con reformas de inclusi\u00f3n pol\u00edtica de amplios sectores populares, hasta el momento marginados del derecho de decidir, opinar y sobre todo participar. Tambi\u00e9n volvi\u00f3 a surgir en los imaginarios geopol\u00edticos continentales el sue\u00f1o de Bol\u00edvar y las iniciativas de integraci\u00f3n regional alternativa y cooperaci\u00f3n entre los pueblos (como el ALBA-TCP), intentando recobrar espacio de soberan\u00eda nacional frente a las grandes potencias del Norte, al imperialismo militar y a las nuevas carabelas que son las firmas transnacionales o las \u00f3rdenes unilaterales de las instituciones financieras mundiales.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"http:\/\/clicdenoticias.com\/wp-content\/uploads\/2014\/07\/brics-unasur.jpg\" alt=\"\" width=\"4888\" height=\"2728\" \/><\/p>\n<p>En un momento en que el viejo mundo y los pueblos de la Uni\u00f3n Europea est\u00e1n sometidos a la dictadura financiera de la Troika (FMI, Comisi\u00f3n Europea y Banco Central Europeo) y en una profunda crisis econ\u00f3mica, pol\u00edtica e incluso moral, es importante subrayar la capacidad que han tenido varios movimientos populares y l\u00edderes de Nuestra Am\u00e9rica de resistir y comenzar a reconstruir multilateralismo, democratizar la democracia e incluso reinventar la pol\u00edtica, con proyectos que se pensaron como alternativas para el siglo XXI. Cuando un pa\u00eds como Grecia intenta asomar la cabeza frente a los embates de la deuda y de las clases dominantes europeas, cuando muchos trabajadores, j\u00f3venes y colectivos de esta parte del mundo buscan derroteros emancipadores, mucho se podr\u00eda aprender de Am\u00e9rica Latina, de su traum\u00e1tica experiencia con el fundamentalismo capitalista neoliberal y de sus ensayos heroicas de contrarrestarlo desde el sur del sistema-mundo.<\/p>\n<p><strong>Los complejos caminos del anticapitalismo y del poder<\/strong><\/p>\n<p>No obstante, como lo declaraba a principios del 2015 el te\u00f3logo y soci\u00f3logo Fran\u00e7ois Houtart, secretario ejecutivo del Foro Mundial de Alternativas, el desaf\u00edo fundamental \u2013en particular para pa\u00edses que m\u00e1s despertaron expectativas de cambio\u2013 sigue siendo la definici\u00f3n de caminos de transici\u00f3n profunda hacia un nuevo paradigma civilizatorio poscapitalista. Es decir se trata de no s\u00f3lo quedar atrapado en un objetivo de modernizaci\u00f3n posneoliberal y menos a\u00fan dentro de un neodesarrollismo asistencialista o un intento de reacomodo entre crecimiento nacional, burgues\u00edas regionales y capitales extranjeros: significa apuntar a una transformaci\u00f3n de las relaciones sociales de producci\u00f3n y de las formas de propiedad. Sin duda, la tarea es gigantesca y ardua. En esta perspectiva y en este momento hist\u00f3rico, a pesar de los avances democr\u00e1ticos conquistados [2] con sangre y sudor, afloran las m\u00faltiples tensiones y l\u00edmites de los diversos progresismos latinoamericanos o, m\u00e1s bien, del periodo abierto a principios de los a\u00f1os 2000 en la lucha contra la hegemon\u00eda neoliberal. Un intelectual -hoy estadista- como \u00c1lvaro Garc\u00eda Linera presenta estas tensiones (en particular entre movimientos y gobiernos) como potencialmente \u201ccreativas\u201d y \u201crevolucionarias\u201d, como experiencias necesarias para avanzar gradualmente en direcci\u00f3n de un \u201csocialismo comunitario\u201d [3] , tomando en cuenta la relaci\u00f3n de fuerzas geopol\u00edticas, pol\u00edticas y sociales realmente existentes (y, de paso, despreciando sin mucho argumentos como \u201cinfantiles\u201d a todas cr\u00edticas que provengan de su izquierda\u2026). Dentro de esta orientaci\u00f3n, la conquista electoral del gobierno por fuerzas nacional-populares es pensada como una respuesta democr\u00e1tica \u2013 y \u201cconcreta\u201d- a la emergencia plebeya de los a\u00f1os 90-2000, y el Estado es considerado como instrumento esencial de \u201cadministraci\u00f3n de lo com\u00fan\u201d frente al reino de la ley del valor y la disoluci\u00f3n an\u00f3mica neoliberal. En esta defensa de lo conquistado desde los diferentes progresismos gubernamentales, a veces analizados como un todo homog\u00e9neo, encontramos tambi\u00e9n la pluma de intelectuales de renombre como Emir Sader o de la educadora popular y soci\u00f3loga chilena Marta Harnecker. [4]<\/p>\n<p>Al contrario, no pocos militantes de terreno, algunos movimientos y analistas cr\u00edticos de horizontes pol\u00edticos plurales (como Alberto Acosta y Natalia Sierra en Ecuador, Hugo Blanco en Per\u00fa, Edgardo Lander en Venezuela, Maristella Svampa en Argentina o Massimo Modenesi en M\u00e9xico, entre otros) insisten en la dimensi\u00f3n cada vez m\u00e1s \u201cconservadora\u201d de las pol\u00edticas estatales del progresismo o nacionalismo posneoliberal (desde Uruguay hasta Nicaragua pasando por Argentina [5] ) e incluso en su car\u00e1cter de \u201crevoluci\u00f3n pasiva\u201d (en el sentido de Gramsci): o sea una transformaci\u00f3n \u201cen las alturas\u201d que modificar\u00eda efectivamente los espacios pol\u00edticos, las pol\u00edticas p\u00fablicas y la relaci\u00f3n Estado-sociedad, pero que va integrando -e in fine neutralizando- la irrupci\u00f3n de las y los de abajo en las redes de la institucionalidad, organizando un brusco reacomodo en el seno de las clases dominantes y del sistema de dominaci\u00f3n, frenando la capacidad de autoorganizaci\u00f3n y control desde debajo de los pueblos movilizados. [6] Visto as\u00ed la \u201ccaptura\u201d del Estado por fuerza progresistas puede significar la captura de la izquierda\u2026 por las fuerzas del Estado profundo, su burocracia y los intereses capitalistas que representa; visto as\u00ed la estrategia de la toma del poder para cambiar el mundo puede terminar en una izquierda tomada por el poder, cambi\u00e1ndolo todo para conservar lo principal del mundo actual como tal. Para el escritor uruguayo Ra\u00fal Zibechi:<\/p>\n<p>\u00ab<em>En la medida que el ciclo progresista latinoamericano se est\u00e1 terminando, parece el momento adecuado para comenzar a trazar balances de largo aliento, que no se detengan en las coyunturas o en datos secundarios, para irnos acercando a dise\u00f1ar un panorama de conjunto. De m\u00e1s est\u00e1 decir que este fin de ciclo est\u00e1 siendo desastroso para los sectores populares y las personas de izquierda, nos llena de incertidumbres y zozobras por el futuro inmediato, por el corte derechista y represivo que deberemos afrontar<\/em>\u00ab. [7]<\/p>\n<p><strong>\u00bfFin de ciclo?<\/strong><\/p>\n<p>En las \u00faltimas semanas una avalancha de art\u00edculos de opini\u00f3n \u2013varios de los cuales ya hemos publicado en Rebelion.org- debaten de la existencia o no de un \u201c<em>fin de ciclo<\/em>\u201d progresista, incluso de la existencia de tal \u201cciclo\u201d, este debate llegando a tal nivel de polarizaci\u00f3n que unos autores acusan a los otros de hacerle el juego al imperio por ser \u201cdiagnosticadores de la capitulaci\u00f3n\u201d e \u201c<em>izquierdistas de cafet\u00edn<\/em>\u201d (dixit Garcia Linera), cuando los segundos tildan los primeros de haberse convertidos en intelectuales por encargo y acr\u00edticos al servicio de los Estados de la regi\u00f3n y de gobiernos ya no progresivos si no que regresivos\u2026 Este di\u00e1logo de sordos poco aporta para desentra\u00f1ar el momento pol\u00edtico actual. Seguramente, las ideas en torno a posible \u201c<em>reflujo del cambio de \u00e9poca<\/em>\u201d [8] o, desde una \u00f3ptica contraria, la idea de un paulatino \u201c<em>fin de la hegemon\u00eda progresista<\/em>\u201d [9] son seguramente m\u00e1s exactas y complejizadas para comenzar a dar esta discusi\u00f3n de manera constructiva aunque conflictiva. Todo eso reconociendo que este fen\u00f3meno se da en condiciones territoriales-nacionales altamente diferenciadas:<\/p>\n<figure style=\"width: 750px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"http:\/\/www.albamovimientos.org\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/alvaro.jpg\" alt=\"\" width=\"750\" height=\"416\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Garc\u00eda Linera en su \u00abconferencia magistral\u00bb en la ELAP<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u00ab<em>Este deslizamiento es m\u00e1s perceptible en algunos pa\u00edses (por ejemplo Argentina, Brasil y Ecuador) que en otros (Venezuela, Bolivia y Uruguay) ya que en estos \u00faltimos se mantienen relativamente compactos los bloques de poder progresistas y no se abrieron fuertes clivajes hacia la izquierda. En particular, Venezuela fue el \u00fanico pa\u00eds en donde se impuls\u00f3 la participaci\u00f3n generalizada de las clases subalternas con la conformaci\u00f3n de las Comunas a partir de 2009<\/em> \u2026\u00bb [10]<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de la pol\u00e9mica acerca de la dimensi\u00f3n del agotamiento, inflexi\u00f3n o reflujo del periodo en curso, y subrayando la variedad de los procesos analizados, surge que en muchos planos los progresismos gubernamentales parecen haber optado definitivamente, bajo la presi\u00f3n de actores globales como end\u00f3genos, por un \u201c<em>realismo modernizador<\/em>\u201d y la pol\u00edtica de la \u201c<em>medida de lo posible<\/em>\u201d, lo que es a menudo el mejor derrotero para justificar la renuncia a cambios estructurales en una direcci\u00f3n anticapitalista: una din\u00e1mica que podr\u00eda ser simbolizada por el encuentro (julio 2015) \u201cfraternal\u201d entre la presidenta brasilera Dilma Roussef \u2013militante del Partido de los Trabajadores\u2013y el criminal de lesa humanidad Henry Kissinger (ex Secretario de Estado de EEUU), en un momento en que Dilma buscaba un respaldo pol\u00edtico imperial frente a una oposici\u00f3n en alza en el seno de la sociedad civil y a una derecha revitalizada por la amplitud de los casos de corrupci\u00f3n en filas oficialistas. Por cierto, el objetivo del ejecutivo de la principal potencia latinoamericana con este tipo de gestos diplom\u00e1ticos es, ante todo, dar un respaldo a \u201csus\u201d sectores dominantes y otorgar m\u00e1s \u201c<em>seguridad<\/em>\u201d para los negocios en Brasil. Desde otra trinchera y otra latitud, el tratado de libre comercio encubierto firmado en 2014 por Ecuador con la Uni\u00f3n Europea recuerda los l\u00edmites de los anuncios sobre el \u201c<em>fin de la noche neoliberal<\/em>\u201d, incluso por parte de uno de los gobiernos parangones de esta perspectiva. Hoy, el gobierno Correa enfrentado con la derecha y denunciando los peligros de un \u201c<em>golpe blando<\/em>\u201d se muestra tambi\u00e9n en conflicto con movimientos sociales e ind\u00edgenas (y con una aun d\u00e9bil izquierda), hasta tal punto que seg\u00fan Jeffrey Webber se podr\u00eda hablar de una situaci\u00f3n de \u201cimpasse pol\u00edtico\u201d, en el sentido desarrollado por el marxista Agust\u00edn Cueva, donde la figura cesarista del presidente juega un papel de estabilizador funcional al capital:<\/p>\n<figure style=\"width: 720px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"http:\/\/ecuador.indymedia.org\/images\/2015\/08\/43064.jpg\" alt=\"\" width=\"720\" height=\"480\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">El levantamiento ind\u00edgena en Ecuador 2015: se agota la paciencia<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u00ab<em>Ha habido momentos recurrentes en la historia de Ecuador donde la intensidad de los conflictos horizontales, intercapitalistas, en combinaci\u00f3n con las luchas verticales entre las clases dominantes y populares, resultaban demasiado como para ser soportadas por las formas existentes de dominaci\u00f3n. Entre medias, mientras los pol\u00edticos buscaban nuevas formas m\u00e1s estables de dominaci\u00f3n, reinaba la inestabilidad hasta alcanzar un impasse<\/em>\u00ab. [11]<\/p>\n<p><strong>La herencia maldita extractivista<\/strong><\/p>\n<p>De manera m\u00e1s general, es necesario mencionar, aunque no sea el \u00fanico problema, la permanencia en todos los pa\u00edses progresistas de un modelo productivo y de acumulaci\u00f3n donde se entrelazan, siguiendo varios grados e intensidades, capitalismo de Estado, neodesarrollismo y extractivismo de recursos primarios o energ\u00e9ticos, con sus efectos depredadores sobre comunidades ind\u00edgenas, trabajadores y ecosistemas&#8230; Esa tensi\u00f3n end\u00f3gena se articula, de manera desigual y combinada, con un contexto financiero globalizado feroz y el hecho central de la actual coyuntura: la crisis econ\u00f3mica que ya golpea fuertemente a la regi\u00f3n, provocando una brusca ca\u00edda del precio de las materias primas y en particular del barril de petr\u00f3leo (que pas\u00f3 de casi 150 d\u00f3lares a menos de 50), terminando as\u00ed con el periodo anterior de bonanzas y desnudando de nuevo la matriz productiva dependiente y neo-colonial de Am\u00e9rica latina, herencia maldita de siglos de sometimiento imperialista. Este contexto corresponde a la vez a con una clara ofensiva del capital transnacional, de Estados del Norte y de algunos gigantes del Sur (comenzando por China) para acaparar m\u00e1s tierras agr\u00edcolas, energ\u00eda, minerales, agua, biodiversidad, mano de obra, en una vor\u00e1gine que pareciera sin fin\u2026 hasta las \u00faltimas gotas de vida. En pa\u00edses como Bolivia o Ecuador donde hay m\u00e1s conciencia pol\u00edtica de estos peligros, se defiende desde el gobierno y sus apoyos pol\u00edticos la t\u00e1ctica \u2013bastante sensata- de pasar por un necesario momento industrializador-extractivista para construir la transici\u00f3n con algo de fuerza econ\u00f3mica: eso es algo como un \u201c<em>extractivismo transitorio posneoliberal<\/em>\u201d que permitir\u00eda desarrollar peque\u00f1os pa\u00edses con pocos recursos, crear riquezas de acumulaci\u00f3n originaria para responder a la inmensa urgencia social que conocen esas naciones empobrecidas y a la vez debutar un lento proceso cambio del modelo de acumulaci\u00f3n. No obstante, seg\u00fan Eduardo Gudynas, secretario ejecutivo del Centro Latino Americano de Ecolog\u00eda Social (CLAES):<\/p>\n<figure style=\"width: 460px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"http:\/\/2.bp.blogspot.com\/-Ho-aLhNmJfA\/ToYfVmtmSqI\/AAAAAAAAAG8\/7hSWjgbyX-M\/s640\/1582_bolivia_police_1_460x230.png\" alt=\"\" width=\"460\" height=\"230\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Represi\u00f3n a defensores del TIPNIS, extractivismo y discurso pachamamista<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u00ab<em>No hay ninguna evidencia de que eso est\u00e9 ocurriendo por varias razones: la primera es que la forma en que se usa la riqueza generada por el extractivismo en buena parte se destina a programas que profundizan m\u00e1s el extractivismo, por ejemplo, aumentar las reservas de hidrocarburos o alentar la exploraci\u00f3n minera. Segundo, los extractivismos tienen derrames econ\u00f3micos que inhiben procesos de autonom\u00eda en otros sectores productivos, tanto en la agricultura como en la industria. El Gobierno tendr\u00eda que tomar medidas de precauci\u00f3n para evitar esa deformaci\u00f3n y eso no est\u00e1 ocurriendo, de hecho hay una deriva agr\u00edcola a promover cultivos de exportaci\u00f3n mientras se aumenta la importaci\u00f3n de alimentos. Tercero, como los proyectos extractivos generan tanta resistencia social (ejemplos recientes son el de los Guaran\u00eds de Yategrenda, Santa Cruz, o la reserva Yasuni en Ecuador), los gobiernos tienen que defenderlos de forma tan intensa que refuerzan la cultura extractivista en amplios sectores de la sociedad y por tanto inhiben la b\u00fasqueda de alternativas<\/em>\u00ab. [12]<\/p>\n<p>De hecho, no es una casualidad que el ciclo de luchas populares y movilizaciones que est\u00e1 emergiendo en el coraz\u00f3n de Am\u00e9rica, anunciando \u2013tal vez\u2013 un nuevo periodo hist\u00f3rico de luchas de clases, est\u00e9 directamente ligado a estas depredaciones, represiones y sus consiguientes resistencias socio-territoriales:<\/p>\n<figure style=\"width: 500px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"http:\/\/www.globalresearch.ca\/wp-content\/uploads\/2013\/07\/soja-republica.jpg\" alt=\"\" width=\"500\" height=\"456\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">La Rep\u00fablica Unida de la Soja sigue en expansi\u00f3n contradiciendo discursos de soberan\u00eda<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u00ab<em>La resistencia est\u00e1 centrada en la miner\u00eda y los monocultivos, en particular la soja, as\u00ed como en la especulaci\u00f3n urbana, o sea en los diversos modos que asume el extractivismo. Seg\u00fan el Observatorio de Conflictos Mineros en la regi\u00f3n hay 197 conflictos activos por la miner\u00eda que afectan a 296 comunidades. Per\u00fa y Chile, con 34 conflictos cada uno, seguidos de Brasil, M\u00e9xico y Argentina, son los pa\u00edses m\u00e1s afectados<\/em>\u00ab. [13]<\/p>\n<p><strong>Crisis econ\u00f3mica mundial y nuevas luchas populares<\/strong><\/p>\n<p>Esta tendencia se manifiesta en el contexto ya descrito de fuertes sombras en relaci\u00f3n al crecimiento econ\u00f3mico de los \u00faltimos a\u00f1os, la profunda crisis del capitalismo mundial que sigue su curso y la permanencia de inmensas desigualdades sociales y asimetr\u00edas regionales en todo el continente. Por otra parte, es menester subrayar la importante ofensiva de las diversas derechas empresariales y medi\u00e1ticas como tambi\u00e9n de las oligarqu\u00edas de la regi\u00f3n que aprovechan el fin de la hegemon\u00eda progresista para retomar el terreno perdido desde hace 15 a\u00f1os frente a los diferentes l\u00edderes carism\u00e1ticos y dirigentes progresistas. Esas derechas conservadoras y neoliberales siguen controlando \u2013en el plano pol\u00edtico\u2013 ciudades, regiones y pa\u00edses claves (como M\u00e9xico y Colombia), amenazando de manera constante los derechos arrancados en la \u00faltima d\u00e9cada y el proceso de nueva integraci\u00f3n regional m\u00e1s aut\u00f3noma de Washington. Sabemos que estas fuerzas regresivas se mostraron, y se muestran, listas para organizar m\u00faltiples formas de desestabilizaci\u00f3n, e incluso golpes de Estado (como lo fue en la \u00faltima d\u00e9cada en Paraguay, Honduras, Venezuela), con el apoyo expl\u00edcito o indirecto de la agenda imperial de EEUU. [14]<\/p>\n<p>Sin embargo, desde abajo, protestas populares multisectoriales, pueblos originarios, estudiantes y trabajadores ponen tambi\u00e9n en el tapete su propias agendas y reivindicaciones, realzando los l\u00edmites de las transformaciones de fondo realizadas en pa\u00edses donde gobiernan fuerzas \u201cposneoliberales\u201d y su absoluta ausencia donde todav\u00eda dominan las derechas neoliberales, denunciando las diversas formas de represi\u00f3n, intimidaci\u00f3n o cooptaci\u00f3n en ambos casos: oposici\u00f3n colectiva a la soja transg\u00e9nica o huelgas obreras en Argentina; grandes movilizaciones callejeras de la juventud en las principales ciudades brasile\u00f1as demandando el derecho a la ciudad y contra la corrupci\u00f3n; crisis profunda del proyecto bolivariano, violencia de la oposici\u00f3n y reorganizaci\u00f3n del movimiento popular en Venezuela; en Per\u00fa, luchas campesinas e ind\u00edgenas en contra de megaproyectos mineros (como el proyecto Conga); en Chile, Mapuche, asalariados y estudiantes denunciando con fuerza la herencia maldita de la dictadura de Pinochet; en Bolivia, cr\u00edticas de la Central Obrera Boliviana y de sectores del movimiento ind\u00edgena hacia la pol\u00edtica de \u201c<em>modernizaci\u00f3n<\/em>\u201d de Evo Morales; en Ecuador, abandono por parte del presidente Correa del proyecto Yasun\u00ed que deb\u00eda dejar el petr\u00f3leo bajo tierra y enfrentamiento entre el ejecutivo, la Confederaci\u00f3n de Nacionalidades Ind\u00edgenas del Ecuador (CONAIE) y franjas significativas de la sociedad civil organizada; en Colombia, una larga b\u00fasqueda de una paz verdadera, es decir una paz con transformaci\u00f3n social, econ\u00f3mica y reforma agraria, etc.<\/p>\n<p><strong>El topo de la historia y las alternativas<\/strong><\/p>\n<p>El escenario es tenso y movedizo. Pero, a pesar de todo el \u201c<em>viejo topo de la historia<\/em>\u201d (en el sentido que lo entend\u00eda Marx) sigue cavando y junto con \u00e9l se despliegan una gran variedad de experiencias de luchas sociales, conflictos de clases y debates pol\u00edticos acompa\u00f1ados de m\u00faltiples ejercicios de poder popular, alternativas radicales y utop\u00edas en construcci\u00f3n. [15] Si algunos intelectuales cr\u00edticos pudieron creer \u2013y hacer creer\u2013, durante un tiempo, que Am\u00e9rica Latina \u2013o mejor dicho Abya Yala\u2013 alcanzar\u00eda el nuevo El Dorado del \u201c<em>socialismo del siglo xxi<\/em> \u201d gracias a un \u201c<em>giro a la izquierda<\/em>\u201d gubernamental y victorias electorales democr\u00e1ticas, sabemos que los caminos de la emancipaci\u00f3n son m\u00e1s complejos, profundamente sinuosos y que los aparatos de poder (militares, medi\u00e1ticos, econ\u00f3micos) de las oligarqu\u00edas latinoamericanas e imperiales son s\u00f3lidos, resilientes, enquistados, e incluso feroces cuando es necesario. Transformar las relaciones sociales de producci\u00f3n y desbaratar las dominaciones de \u201c<em>raza<\/em>\u201d y de g\u00e9nero en las sociedades de Nuestra Am\u00e9rica es una dial\u00e9ctica que tendr\u00e1 que partir, sin duda y de nuevo, desde abajo y a la izquierda, desde la autonom\u00eda y la independencia de clase, pero siempre en clave pol\u00edtica, y no desde un ilusorio cambio sin tomar el poder. Eso es sin negar que estos intentos colectivos de poder popular deban continuar apoy\u00e1ndose en avances electorales parciales o puedan considerar la importancia de conquistar espacios institucionales y partidarios dentro del Estado, si -y solo si- el desarrollo de tales nuevas pol\u00edticas p\u00fablicas se ponen al servicio de los \u201c<em>comunes<\/em>\u201d y de los subalternos. \u00bfSe puede utilizar el Estado para terminar con el Estado\u2026 capitalista, us\u00e1ndolo un tiempo como barrera de contenci\u00f3n de colosales fuerzas hostiles ajenas? \u00bfo, como lo constat\u00f3 Marx, el Estado por ser fundamentalmente criatura de los dominantes no puede ser herramienta nuestra sin arriesgar colonizarnos, mente, alma y practicas? Es evidente que el control del ejecutivo representa \u201c<em>s\u00f3lo<\/em>\u201d la conquista de un poder parcial, y a\u00fan m\u00e1s limitado si no se posee mayor\u00eda parlamentaria y una base social movilizada [16] : recordemos las lecciones de Chile y de c\u00f3mo se derrot\u00f3 en 1973 a Salvador Allende y la v\u00eda institucional al socialismo de la Unidad Popular\u2026<\/p>\n<p>Por eso un gobierno de izquierda y de los pueblos, muestra su verdadero car\u00e1cter alternativo cuando sirve de palanca y est\u00edmulo para las luchas auto-organizadas de los trabajadores y de los movimientos populares o ind\u00edgenas, favoreciendo din\u00e1micas de empoderamiento real, transformaci\u00f3n de la relaciones sociales de producci\u00f3n, construcci\u00f3n de autogesti\u00f3n y caminos emancipatorios desde y para el \u201c<em>bien vivir<\/em>\u201d. En el caso contrario, las fuerzas pol\u00edticas de izquierda est\u00e1n condenadas a gestionar el orden existente, e incluso en momento de inestabilidad a elevarse por encima de la clases sociales de manera bonapartista para perpetuar el leviat\u00e1n estatal, administrando la dominaci\u00f3n de manera m\u00e1s o menos \u201c<em>progresista<\/em>\u201d, con m\u00e1s o menos roces con las elites locales.<\/p>\n<p>Sin duda, la inflexi\u00f3n y dudas actuales representan peligros y oportunidades; es tambi\u00e9n el momento de volver a discutir lo nuevo sin olvidar lo \u201c<em>viejo<\/em>\u201d y debatir sobre las estrategias anticapitalistas y sus herramientas pol\u00edticas para construir lo que proponemos llamar un ecosocialimo nuestroamericano del siglo xxi : un proyecto que no sea calco ni copia, que rechace dejar agobiarse por las t\u00e1cticas electorales cortoplacistas, por las luchas de caudillos y de aparatos burocr\u00e1ticos, pero sin tampoco aceptar el arrastre y la ilusi\u00f3n de la construcci\u00f3n de una pluralidad de autonom\u00edas sociales sin proyecto pol\u00edtico com\u00fan, un m\u00ednimo centralizado. Con este prop\u00f3sito, es fundamental abrir los ojos, el olfato, los sentidos y los corazones a los experimentaciones colectivas en curso, a menudo existentes por debajo y por encima de los radares medi\u00e1ticos consensuales, sin duda todav\u00eda dispersas o pocos conectadas, pero que conforman una inmenso rio de luchas en permanente transformaci\u00f3n, desde lo real y lo concreto, desde sus errores y aciertos. Experiencias que permiten entender din\u00e1micas emancipadoras, tentativas originales colectivas y los peligros que deben enfrentar o sortear. Por cierto, no nos permiten mostrar una forma ideal de tentativas de sublevaci\u00f3n exitosas, sino m\u00e1s bien un mosaico de praxis-saberes-accionares: algunas centradas desde el campo-agrario y lo territorial, otras m\u00e1s desde lo productivo y las f\u00e1bricas recuperadas, otras desde lo barrial y comunitario urbano, otras tambi\u00e9n iniciadas desde pol\u00edticas estatales o institucionales pero controladas por sus usuarios: luchas de las mujeres en contra de la violencia patriarcal, de los sin techo, de los ind\u00edgenas, de la clase obrera en varios pa\u00edses, ejemplo de la agroecolog\u00eda alternativa en Colombia, de los reclamos de \u201cbuen vivir\u201d en Ecuador, de los consejos comunales en Venezuela, de la f\u00e1bricas sin patrones en Argentina, de los medios comunitarios en Brasil y Chile, de las rondas comunitarias en Per\u00fa y M\u00e9xico, etc.<\/p>\n<p>\u00ab<em>Iniciativas organizativas locales de toma y ejercicio de poder popular, virulentas protestas callejeras de rechazo a decisiones or\u00adquestadas desde el poder nacional y transnacional; pero tambi\u00e9n, asambleas constituyentes de refundaci\u00f3n ut\u00f3pica, recuperaci\u00f3n de las riendas de la po\u00adl\u00edtica por parte de los Estados: los caminos de la emancipaci\u00f3n est\u00e1n lejos de ser un\u00edvocos. En tanto experimentaciones, suponen ensayos, titubeos y re\u00adpliegues. Pero tambi\u00e9n, conquistas. Complejas, a veces contradictorias, pero profunda y sinceramente es\u00adperanzadoras, experiencias (que) constituyen un alimento pa\u00adra quienes participan en la tarea de reinventar las sociedades y la manera de hacer pol\u00edtica, sean estos ciudadanos de los pa\u00edses de la regi\u00f3n o muje\u00adres y hombres que han emprendido el esforzado camino de la resistencia y la emancipaci\u00f3n, desde otras geograf\u00edas<\/em>\u00ab. [17]<\/p>\n<figure style=\"width: 870px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"http:\/\/anred.org\/IMG\/jpg\/12036455_1078749808831757_1341637714101168051_n.jpg\" alt=\"\" width=\"870\" height=\"491\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">La lucha anti-minera y anti-extractiva en Per\u00fa y el continente: poniendo el pecho contra el sistema<\/figcaption><\/figure>\n<p>Esa pluralidad de voces y de ejemplos posibilita retomar el hilo de una discusi\u00f3n que ya recorre las venas abiertas del continente; permite pensar m\u00e1s all\u00e1 y m\u00e1s ac\u00e1 de proyectos progresistas gubernamentales, asumiendo que es, al mismo tiempo, indispensable crear frentes socio-pol\u00edticos para enfrentar las amenazas del regreso masivo de las derechas y del imperialismo en Suram\u00e9rica. Sobre todo, nos obliga a pensar a contracorriente, en contra de una \u201c<em>izquierda contemplativa, institucional, administrativa, una izquierda de aspirantes a funcionarios y funcionarias, una izquierda sin rebeld\u00eda, sin m\u00edstica, una izquierda sin izquierda<\/em>\u201d. [18] Y tambi\u00e9n saber pensar en contra de nuestros propios mitos desarrollistas y teleol\u00f3gicos, asumiendo la urgencia global de un planeta maltratado al borde del colapso ecol\u00f3gico y clim\u00e1tico. Por cierto, es esencial reconocer que estas diversas experiencias y vivencias que mencionamos aqu\u00ed brevemente sobre c\u00f3mo cambiar el mundo son contradictorias, incluso divergentes: algunas aisladas, muy localizadas y otras, al contrario, institucionalizadas o dependientes del Estado. De all\u00ed el inter\u00e9s de retomar los grandes debates estrat\u00e9gicos del siglo XX, pero desde los tiempos actuales y con en memoria los balances de las dolorosas derrotas pasadas: \u00bfC\u00f3mo emprender una transici\u00f3n poscapitalista y ecosocialista en el siglo XXI? \u00bfCu\u00e1les ser\u00e1n el papel de las herramientas pol\u00edtico-partidarias y de los movimientos en este tr\u00e1nsito? \u00bfQu\u00e9 papel de las fuerzas armadas, del sistema parlamentario, de los sindicatos? Destruirlos, utilizarlos, transformarlos, evitarlos, fisurarlos\u2026 muy bien, pero en cualquier caso: \u00bfc\u00f3mo? \u00bfY de qu\u00e9 manera reconstruir sentidos comunes, hegemon\u00eda cultural y una izquierda anticapitalista desde y para el pueblo? \u00bfC\u00f3mo evitar forjar ilusiones en torno a peque\u00f1os grupos de afinidades cerrados sobre ellos mismos y, al mismo tiempo, no repetir el horror burocr\u00e1tico y estadocentrico del siglo XX?<\/p>\n<p><strong>Ecosocialismo o Barbarie<\/strong><\/p>\n<p>La gran Rosa Luxemburgo advert\u00eda, en 1915, \u201cavance al socialismo o regresi\u00f3n a la barbarie\u201d. En 2015, sus palabras cobran un sentido a\u00fan m\u00e1s catastr\u00f3fico y premonitorio: \u201cavance al ecosocialismo o ecocidio global\u201d [19]. Sin dudas, es desde la \u201cosad\u00eda de lo nuevo\u201d que podremos volver a so\u00f1ar en derribar los muros del capital, del trabajo asalariado, del neocolonialismo y del patriarcado:<\/p>\n<figure style=\"width: 700px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"\" src=\"http:\/\/argentina.indymedia.org\/uploads\/2015\/03\/liberacion_norte_del_cauca.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"467\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Libertad para la Madre Tierra o barbarie y destrucci\u00f3n<\/figcaption><\/figure>\n<p>\u00ab<em>Cambiar el mundo suena muy ambicioso. Es m\u00e1s, parece bastante arriesgado si se toma en cuenta todos los grupos de poder que jam\u00e1s permitir\u00edan que se desmonte la civilizaci\u00f3n capitalista. Pero en las actuales circunstancias, no hay otra alternativa. Las condiciones de vida de amplios segmentos de la poblaci\u00f3n y de la Tierra misma, se deterioran aceleradamente. Nos acercamos a un punto sin retorno. Y la opci\u00f3n de cambiar de planeta no existe. (\u2026) Debemos aceptar el desaf\u00edo. Debemos ser rebeldes ante el poder (y quiz\u00e1 hasta desear su destrucci\u00f3n). Debemos aceptar nuestras limitaciones como seres humanos dentro de la Naturaleza. Debemos odiar toda forma de explotaci\u00f3n. Debemos ser quienes nos levantemos contra las injusticias y contra quienes las cometan. No debemos resignarnos. Tenemos que seguir exigiendo y construyendo lo imposible<\/em>\u00ab. [20]<br \/>\nLa tarea ya comenz\u00f3, es pan de hoy d\u00eda y seguir\u00e1 ma\u00f1ana.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=645\" target=\"_blank\"><strong>Franck Gaudichaud<\/strong><\/a><br \/>\n<a href=\"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=645\" target=\"_blank\"><strong>Revista Memoria \u2013 M\u00e9xico<\/strong><\/a><br \/>\n<a href=\"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=645\" target=\"_blank\"><strong>Santiago de Chile, primavera austral 2015<\/strong><\/a><br \/>\n<a href=\"http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=645\" target=\"_blank\"><strong>Fuente: http:\/\/revistamemoria.mx\/?p=645 \u00a0<\/strong><\/a><br \/>\nEste art\u00edculo es una versi\u00f3n m\u00e1s desarrollada y extendida del prefacio a la edici\u00f3n chilena del libro colectivo: Am\u00e9rica Latina. Emancipaciones en construcci\u00f3n (Santiago, Tiempo Robado Editoras \/ Am\u00e9rica en movimiento, 2015): <a href=\"https:\/\/tiemporobadoeditoras.wordpress.com\/2015\/10\/01\/proximo-lanzamiento-america-latina-emancipaciones-en-construccion-franck-gaudichaud-editor\" target=\"_blank\">https:\/\/tiemporobadoeditoras.wordpress.com\/2015\/10\/01\/proximo-lanzamiento-america-latina-emancipaciones-en-construccion-franck-gaudichaud-editor<\/a>. El autor es doctor en ciencia pol\u00edticas \u2013 Universidad Paris 8, profesor-investigador en estudios latinoamericanos de la Universidad de Grenoble, Francia, miembro del colectivo editorial del portal www.rebelion.org. Contacto: fgaudichaud@gmail.com.<br \/>\n[2] Tales como la construcci\u00f3n de Estados plurinacionales, la instalaci\u00f3n de derechos sociales m\u00e1s o menos institucionalizados, la creaci\u00f3n de asambleas constituyentes y de espacios de participaci\u00f3n comunitaria o el impulso integracionista regional.<br \/>\n[3]\u00a0 Garc\u00eda Linera, \u00c1lvaro, Las tensiones creativas de la Revoluci\u00f3n. La quinta fase del Proceso de Cambio, La Paz, Vicepresidencia del Estado Plurinacional de Bolivia, 2011. En: www.rebelion.org\/docs\/134332.pdf.<br \/>\n[4] Emir Sader, \u201c\u00bfEl final de un ciclo (que no existi\u00f3)?\u201d, Pagina 12, Buenos Aires, 17 de septiembre de 2015 y Marta Harnecker, \u201cLos movimientos sociales y sus nuevos roles frente a los gobiernos progresistas\u201d, Rebeli\u00f3n, 07-09-2015, <a href=\"http:\/\/rebelion.org\/noticia.php?id=202910\" target=\"_blank\">http:\/\/rebelion.org\/noticia.php?id=202910 <\/a>.<br \/>\n[5] Es necesario anotar aqu\u00ed que, para nosotros, el actual gobierno chileno de Michelle Bachelet se sit\u00faa claramente fuera de esta categor\u00eda \u201cprogresista posneoliberal suramericana\u201d por ser fundamentalmente una continuidad \u201creformista\u201d del neoliberalismo de los gobiernos de la Concertaci\u00f3n que dirigieron el pa\u00eds entre 1990 y 2010. Cf. F. Gaudichaud, Las fisuras del neoliberalismo. Trabajo, \u201cDemocracia protegida\u201d y conflictos de clases , Buenos Aires, CLACSO, abril 2015. En: <a href=\"http:\/\/biblioteca.clacso.edu.ar\/clacso\/becas\/20150306041124\/EnsayoVF.pdf\" target=\"_blank\">http:\/\/biblioteca.clacso.edu.ar\/clacso\/becas\/20150306041124\/EnsayoVF.pdf<\/a> .<br \/>\n[6] Modenesi, Massimo, \u201cRevoluciones pasivas en Am\u00e9rica Latina. Una aproximaci\u00f3n gramsciana a la caracterizaci\u00f3n de los gobiernos progresistas de inicio de siglo\u201d. En: Modenesi, Massimo (coord.), Horizontes gramscianos. Estudios en torno al pensamiento de Antonio Gramsci , M\u00e9xico, fcp y s-unam , 2013.<br \/>\n[7] Zibechi, Ra\u00fal, \u00abHacer balance del progresismo\u00bb, Resumen latinoamericano, 4 de agosto del 2015. En: <a href=\"http:\/\/www.resumenlatinoamericano.org\/2015\/08\/04\/hacer-balance-del-progresismo\" target=\"_blank\">www.resumenlatinoamericano.org\/2015\/08\/04\/hacer-balance-del-progresismo<\/a>.<br \/>\n[8] Katu Akornada, \u201c\u00bfFin del ciclo progresista o reflujo del cambio de \u00e9poca en Am\u00e9rica Latina? 7 tesis para el debate\u201d, Rebeli\u00f3n, 8 de septiembre del 2015, www.rebelion.org\/noticia.php?id=203029 .<br \/>\n[9] Massimo Modenesi, \u201c\u00bfFin del ciclo o fin de la hegemon\u00eda progresista en Am\u00e9rica Latina?\u201d, La Jornada, 27 de septiembre del 2015.<br \/>\n[10] Massimo Modenesi, \u201c\u00bfFin del ciclo o fin de la hegemon\u00eda progresista en Am\u00e9rica Latina?\u201d, op. cit.<br \/>\n[11] Jeffery R. Webber, \u201cEcuador en el impasse pol\u00edtico\u201d, Viento Sur, 20 de septiembre de 2015, <a href=\"http:\/\/vientosur.info\/spip.php?article10496\" target=\"_blank\">http:\/\/vientosur.info\/spip.php?article10496<\/a>.<br \/>\n[12] Ricardo Aguilar Agramont, \u201cEntrevista a Eduardo Gudynas: La derecha y la izquierda no entienden a la naturaleza\u201d, La Raz\u00f3n, 23 de agosto de 2015.<br \/>\n[13] Zibechi, Ra\u00fal, \u201cHacia un nuevo ciclo de luchas en Am\u00e9rica Latina\u201d, Gara, 3 de noviembre del 2013, <a href=\"http:\/\/gara.naiz.info\/paperezkoa\/20131103\/430771\/es\/Hacia-nuevo-ciclo-luchas-America-Latina\" target=\"_blank\">http:\/\/gara.naiz.info\/paperezkoa\/20131103\/430771\/es\/Hacia-nuevo-ciclo-luchas-America-Latina<\/a> .<br \/>\n[14] Franck Gaudichaud, \u201cEl peso de la historia. Am\u00e9rica Latina y la mano negra de Washington\u201d, Le Monde Diplomatique, edici\u00f3n chilena, julio de 2015.<br \/>\n[15] Pablo Seguel, \u201cAm\u00e9rica Latina actual. Geopol\u00edtica imperial, progresismos gubernamentales y estrategias de poder popular constituyente. Conversaci\u00f3n con Franck Gaudichaud\u201d. En: gesp (coord), Movimientos sociales y poder popular en Chile , Tiempo robado editoras, Santiago, 2015, pp. 237-278. En l\u00ednea: parte 1: <a href=\"http:\/\/rebelion.org\/noticia.php?id=193696\" target=\"_blank\">http:\/\/rebelion.org\/noticia.php?id=193696<\/a> y parte 2: <a href=\"http:\/\/rebelion.org\/noticia.php?id=193782\" target=\"_blank\">http:\/\/rebelion.org\/noticia.php?id=193782<\/a>.<br \/>\n[16] Cf. Marta Harnecker, \u201cLos movimientos sociales y sus nuevos roles\u2026\u201d, op. cit.<br \/>\n[17] Tamia Vercout\u00e8re, pr\u00f3logo a la edici\u00f3n ecuatoriana del libro Am\u00e9rica Latina. Emancipaciones en construcci\u00f3n (Quitogo, IEAN, 2013).<br \/>\n[18] Pablo Rojas Robledo, \u201cHay que sembrarse en las experiencias del pueblo\u201d. Fin de ciclo, progresismo e izquierda. Entrevista con Miguel Mazzeo\u201d, Contrahegemon\u00eda, septiembre 2015, <a href=\"http:\/\/contrahegemoniaweb.com.ar\/hay-que-sembrarse-en-las-experiencias-del-pueblo-fin-de-ciclo-progresismo-e-izquierda-entrevista-con-miguel-mazzeo\" target=\"_blank\">http:\/\/contrahegemoniaweb.com.ar\/hay-que-sembrarse-en-las-experiencias-del-pueblo-fin-de-ciclo-progresismo-e-izquierda-entrevista-con-miguel-mazzeo<\/a> .<br \/>\n[19] Sobre la noci\u00f3n de Ecosocialismo, tal cual como la entendemos: <a href=\"http:\/\/www.democraciasocialista.org\/?p=1526\" target=\"_blank\">http:\/\/www.democraciasocialista.org\/?p=1526<\/a>.<br \/>\n[20] Miriam Lang, Bel\u00e9n Cevallos y Claudia L\u00f3pez (comp.), La osad\u00eda de lo nuevo. Alternativas de pol\u00edtica econ\u00f3mica , Quito, Fundaci\u00f3n Rosa Luxemburg\/Abya-Yala, 2015, pp. 191-192.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tras los resultados electorales en Venezuela y Argentina, la crisis y cat\u00e1strofe del PT en Brasil cuya Presidente, Dilma Rousseff<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":2135,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-2133","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-c48-lectura-de-contexto"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2133","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2133"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2133\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2136,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2133\/revisions\/2136"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2135"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2133"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2133"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2133"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}