{"id":1862,"date":"2015-11-06T20:04:55","date_gmt":"2015-11-06T20:04:55","guid":{"rendered":"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp\/?p=1862"},"modified":"2015-11-17T00:45:33","modified_gmt":"2015-11-17T00:45:33","slug":"comercio-autogestivo-renombrado-nuestro-hacer-para-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pueblosencamino.org\/?p=1862","title":{"rendered":"Comercio autogestivo: renombrado nuestro hacer para la vida"},"content":{"rendered":"<p>En el marco del Congreso Internacional de Comunalidad, compartimos con personas maravillosas como Irma Cecilia Medina Villalobos y Jes\u00fas Alejandro P\u00e9rez Amante, entre otras, quienes hicieron un gran esfuerzo econ\u00f3mico por llegar desde Guadalajara hasta Puebla a contar sus experiencias, sus memorias, sus desaf\u00edos, sus tristezas, pero tambi\u00e9n sus apuestas y sue\u00f1os que caminan desde un hacer cotidiano asechado por el capitalismo, en el que la resistencia vive y la lucha por la emancipaci\u00f3n del trabajo es permanente. Las y los invitamos a sentir el dolor y la alegr\u00eda que ella y \u00e9l nos transmitieron, interpelaron, desafiaron, con-movieron&#8230;:<br \/>\n\u201c&#8230;Si ser feminista es reconocer nuestras heridas y sanarnos juntas, soy feminista, pero si ser feminista es s\u00f3lo repetir lo que una escribi\u00f3 como teor\u00eda, entonces no soy feminista&#8230;\u201d<br \/>\n<!--more--><br \/>\n\u201c&#8230;En la ciudad existen personas que sobreviven gracias a su hacer cotidiano. Son personas excluidas del sistema laboral que utilizan su ingenio para poder sustentar sus necesidades b\u00e1sicas. Desde la l\u00f3gica del estado y el capital estos sujetos, familias, colectivos viven en la informalidad, en trabajos mal remunerados y principalmente transitorios en tanto se encuentra algo \u201cmejor\u201d y es desde esta perspectiva que se desdibujan caracter\u00edsticas que bajo el prop\u00f3sito de ir construyendo lo com\u00fan vale la pena mirar. Ellos viven sin patr\u00f3n, trabajan a su tiempo, se apropian de sus espacios para poder realizar sus actividades de producci\u00f3n y venta, construyen sus propias redes solidarias de comercio buscando obtener sus propios ingresos&#8230;\u201d<\/p>\n<p>As\u00ed s\u00ed Carajo. Pueblos en Camino<\/p>\n<p>Comercio Autogestivo en la zonas urbanas de Guadalajara, una forma de renombrar nuestro hacer cotidiano, de resistencia y emancipaci\u00f3n del trabajo<\/p>\n<p>A los de la ciudad nos han acostumbrado a vivir en una telara\u00f1a de tristeza, m\u00e1s aun a los que habitamos los barrios marginados donde el despojo del capitalismo es el pan de cada d\u00eda. Nos han impuesto a mal vivir, nos obligaron a olvidar nuestro pasado, cambiamos la solidaridad por la envidia del dinero. Hay muchos que ya nos dimos cuenta de la dominaci\u00f3n en la que nos han enraizado y que poco a poco vamos luchando por reproducir otra vida.<\/p>\n<p>El zapatismo defini\u00f3 el momento hist\u00f3rico en el que nos encontramos como la cuarta guerra mundial, en la que su principal caracter\u00edstica es la acumulaci\u00f3n por desposesi\u00f3n, no solo de territorios, del agua, o de los bosques, sino tambi\u00e9n de formas de vida que escapen a su l\u00f3gica, \u00e9stas no se encuentra reducidas a los movimientos ind\u00edgenas o a las luchas campesinas sino que tambi\u00e9n se reproducen en las ciudades, desde uno de estos sitios \u00a0es donde escribimos y hacemos nuestras vidas.<\/p>\n<p>Este trabajo no pretende dar explicaci\u00f3n sobre los procesos de ir construyendo comunidad que existen en la ciudad, entendemos que nosotros mismos somos parte de ellos y estos se mantienen siempre en camino, lo que proponemos es abrir el di\u00e1logo respecto a estas otras formas de ir creando maneras distintas de resolverse la vida desde lo com\u00fan. Al hablar sobre proyectos en com\u00fan no se plantea solo referido al territorio sino a la puesta en marcha de otro tipo de formas de hacer.<\/p>\n<p>Otro eje que intentamos abordar es, en t\u00e9rminos de Mina Lorena Navarro (2015), ir aportando a la construcci\u00f3n de \u201cun lugar de enunciaci\u00f3n que parta de nosotros mismos\u201d, que parta de los retos y posibilidades a los que hay que hacer frente al vernos envueltos en la l\u00f3gica de la ciudad capitalista en la que habitamos.<\/p>\n<p>Con \u00a0el prop\u00f3sito de echar una mirada y entablar un di\u00e1logo con diferentes expresiones que se manifiestan en la ciudad como alternativas a la voracidad que nos impone el sistema capitalista en su fase neoliberal, nos encontramos con diversos esfuerzos colectivos que quiz\u00e1s en este momento aparecen de manera intermitente, son poco visibles, y hasta se expresan contradictoriamente, pero que en su hacer cotidiano despliegan formas que desde el aqu\u00ed y el ahora van dibujando otra forma de resolverse la vida. Para los que esperan movimientos multitudinarios de las mal llamadas masas quiz\u00e1s estos \u201cpeque\u00f1os\u201d esfuerzos no representan una \u201cfuerza revolucionar\u00eda\u201d. Sin embargo, nosotros consideramos que es en esos peque\u00f1os esfuerzos donde se encuentra una, m\u00e1s no la \u00fanica, posibilidad de ir construyendo otra cosa que priorice la vida sobre la l\u00f3gica del dinero en la que nos vemos contenidos.<\/p>\n<p>Nuestro tema es el Comercio autogestivo. En simples palabras contaremos las experiencias de peque\u00f1as familias que viven en los barrios perif\u00e9ricos de la ciudad de Guadalajara, personas que desde sus changarros resisten a la exclusi\u00f3n laboral, sin nombrarse en autogesti\u00f3n la practican, se organizan a sus formas y tiempo. Familias que saben que si no cooperan entre todos no sale para comer, ellos sin querer queriendo, sin articular de manera expl\u00edcita un lenguaje pol\u00edtico van poniendo en marcha sus propios procesos por reapropiarse de sus vidas.<\/p>\n<p>Consideramos importante el saber-nos parte de la contradicci\u00f3n a la que nos somete la dependencia econ\u00f3mica. Es necesario exponer que muchas personas que se dedican a esta actividad no reivindican su trabajo como libertario o de emancipaci\u00f3n, sino que siguen anhelando el progreso, registrarse ante hacienda y formar una empresa.<\/p>\n<p>Los barrios marginados: Espacios para la creaci\u00f3n de comunidad y formas alternativas de organizaci\u00f3n desde lo com\u00fan.<\/p>\n<p>Entendemos a la ciudad como espacios en tensi\u00f3n y de dominaci\u00f3n pero tambi\u00e9n como espacios desde donde crear formas alternativas de creaci\u00f3n desde lo com\u00fan. Manuel Rozental (2015) al referirse a los espacios marginados dentro de las ciudades menciona que estas \u201cson zonas de guerra en donde la supervivencia en la exclusi\u00f3n genera la \u201cviolencia social\u201d que a su vez, legitima la represi\u00f3n y la guerra contra los empobrecidos\u201d, situaci\u00f3n de guerra que nos fragmenta, \u00a0que intenta negar la posibilidad de vincularnos, de reconocernos como sujetos en resistencia.<\/p>\n<p>Existen m\u00faltiples experiencias y proyectos en diferentes latitudes de M\u00e9xico y Am\u00e9rica Latina que desde su hacer cotidiano van construyendo comunidad, referencias que principalmente nos remiten a proyectos que han sido puestos en marcha por comunidades ind\u00edgenas y campesinas, quiz\u00e1 la mayor referencia es lo hecho por las comunidades zapatistas, sin embargo, sin restar importancia a estas experiencias consideramos importante hablar de la posibilidad de hacer comunidad e ir construyendo autonom\u00edas en la ciudad, ya que es desde ah\u00ed donde nosotros, quienes escribimos, hacemos nuestra vida, donde vertimos nuestros esfuerzos por sembrar un nosotros que ponga en pr\u00e1ctica otro tipo de relaciones que no se basen en la dominaci\u00f3n y apropiaci\u00f3n de todo lo que nos rodea, caracter\u00edsticas propias del capitalismo.<\/p>\n<p>Es decir, retomando a Mina Lorena Navarro (2015), reconocemos la importancia de mirar las experiencias del mundo ind\u00edgena-campesino, aprender y dialogar con ellas, y justamente es en ese sentido que consideramos necesario ir construyendo nuestro propio lugar de enunciaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ahora bien, al intentar enunciarnos desde nuestros propios espacios en la ciudad, es que comienzan a surgir los retos y contradicciones a los que nos enfrentamos al plantearnos un horizonte de autonom\u00eda en el que la puesta en marcha de proyectos en com\u00fan nos sirvan para tejernos entre sujetos en v\u00edas de dejar de estar segmentados.<\/p>\n<p>Y entre esos retos y contradicciones es que nos encontramos mediados por el dinero, ya que cada una de nuestras necesidades para sobrevivir se ve mediada por un intercambio monetario, se nos ha negado y al entendernos nosotros mismos como la crisis del capital, nos hemos negado nosotros mismos la posibilidad de, en t\u00e9rminos de Iv\u00e1n Illich, \u201cser due\u00f1os de las circunstancias\u201d, es decir, nuestra capacidad creativa de ir resolviendo nuestras necesidades mediante nuestros esfuerzos colectivos, lo que se encuentra condicionada por formas sociales capitalistas, ya que como se\u00f1ala Rozental \u201cSin necesidad de decirlo, de ser consciente de ello, aceptamos esta mediaci\u00f3n y su poder, someti\u00e9ndonos a la distorsi\u00f3n de las relaciones que establece\u201d (2015: p\u00e1g. 275.).<\/p>\n<p>Los que vivimos en la zonas marginadas de la ciudad soportamos de muchas maneras el despojo del sistema econ\u00f3mico actual. Y aunque muchos dicen que estamos ciegos y sordos ante las injusticias del capital, que somos unos ignorantes y que nos merecemos este pinche gobierno que tenemos, en realidad si sabemos las chingaderas que nos hacen, como no saberlas si las sufrimos. Sin embargo, estamos sometidos a la dependencia econom\u00eda del sistema, aqu\u00ed necesitamos dinero para poder comer. Imaginemos un d\u00eda donde un grupo de personas que ya est\u00e1n hartas de ir al hospital y nunca aliviar su dolor deciden hacer algo, est\u00e1n enojados afuera de la cl\u00ednica del IMSS \u00a0saben que es necesario juntarse para organizar y planear que hacer, todos opinan sobre qu\u00e9 d\u00eda pueden coincidir, pero todos tiene enormes diferencias en sus horarios pues vivimos en el tiempo del capital y no pueden faltar a su trabajo, quiz\u00e1s puedan faltar un d\u00eda pero m\u00e1s es imposible porque tenemos que pagar por comida, renta, luz, agua, para vivir. Entonces, \u00bfc\u00f3mo nos juntamos para organizarnos? C\u00f3mo hacemos empat\u00eda entre personas que vivimos las mismas pinches injusticias del Estado, c\u00f3mo aprendemos a mirarnos y escucharnos con respeto y sinceridad, de qu\u00e9 forma construimos un nosotros en un espacio donde nos sembraron un individualismo tan tir\u00e1nico y ego\u00edsta. \u00bfC\u00f3mo hacer comunidad donde no la hay?<\/p>\n<p>John Holloway (2011) habla de la necesidad de \u201casumir nuestra responsabilidad por el mundo\u201d, ya que existimos no solo como trabajo enajenado o sujetos subordinados al dominio del dinero, sino que tambi\u00e9n \u201cexistimos contra y m\u00e1s all\u00e1 de estas formas\u201d y en ese sentido con la capacidad de poner en pr\u00e1ctica otro hacer desde el cual poder ir negando la forma de producci\u00f3n capitalista y las relaciones sociales que esta impone.<\/p>\n<p>Al referirnos a las ciudades como espacios desde donde ir creando un nosotros, no pretendemos hacer una abstracci\u00f3n sobre las ciudades y su funci\u00f3n como reproductoras del flujo de capital, la segmentaci\u00f3n de los sujetos que esta hace y otras caracter\u00edsticas que el capital requiere para continuar existiendo, consideramos que \u201cel espacio urbano es desarrollado por las clases dominantes\u201d, por quienes niegan la vida, cuando esta no se ajusta al tipo de relaciones que impone, entendemos que \u201cal afirmar que nuestra existencia tiene posibilidades infinitas, despreciamos el condicionamiento del espacio, del territorio desplegado a nuestros pies y abierto a nuestros sentidos, estructurado en base a las prioridades dadas por el capital, al beneficio econ\u00f3mico de la producci\u00f3n\u201d (Cuadernos de Negaci\u00f3n).<\/p>\n<p>Nuestras vidas dentro de las ciudades del estado y el capital son convertidas en continuos reproductores de relaciones de dominaci\u00f3n y explotaci\u00f3n, cada d\u00eda al salir de nuestras casas nos vemos envueltos en una guerra que pareciera pasar inadvertida, en la que las condiciones para sobrevivir se vuelven d\u00eda a d\u00eda m\u00e1s precarias.<\/p>\n<p>En la ciudad existen personas que sobreviven gracias a su hacer cotidiano. Son personas excluidas del sistema laboral que utilizan su ingenio para poder sustentar sus necesidades b\u00e1sicas. Desde la l\u00f3gica del estado y el capital estos sujetos, familias, colectivos viven en la informalidad, en trabajos mal remunerados y principalmente transitorios en tanto se encuentra algo \u201cmejor\u201d y es desde esta perspectiva que se desdibujan caracter\u00edsticas que bajo el prop\u00f3sito de ir construyendo lo com\u00fan vale la pena mirar. Ellos viven sin patr\u00f3n, trabajan a su tiempo, se apropian de sus espacios para poder realizar sus actividades de producci\u00f3n y venta, construyen sus propias redes solidarias de comercio buscando obtener sus propios ingresos.<\/p>\n<p>Para poder llevar acabo sus actividades de comercio, recurren a sus propios saberes de vida. Bajo la urgencia de solventarse las necesidades b\u00e1sicas sujetos y familias enteras comienzan procesos inciertos de organizaci\u00f3n que sin nombrarlos de esta forma van creando proyectos en com\u00fan con sus respectivas contradicciones y retos que esto implica.<\/p>\n<p>Cuando nos preguntamos sobre si es posible hacer comunidad en la ciudad, no planteamos este horizonte como un anhelo de traer a la ciudad procesos gestados en el mundo ind\u00edgena-campesino, sino, que como menciona Ra\u00fal Zibechi, se crea \u201cotro tipo de comunidad, la reinventan, la recrean\u201d, ya que es una forma \u201cque adoptan los v\u00ednculos entre las personas\u201d, en este caso, personas que reproducen su vida en los espacios negados dentro de la ciudad, es decir, consideramos que la lucha por reapropiarnos de nuestra vida y nuestro hacer es necesario emprenderla en todos los espacios.<\/p>\n<p>La \u00a0organizaci\u00f3n \u00a0colectiva como una alternativa al despojo del capital \u00a0es uno de los retos m\u00e1s dif\u00edciles para la creaci\u00f3n de posibles autonom\u00edas en las zonas urbanas. Los que vivimos en la ciudad y que pensamos en construir un nuevo camino contra la l\u00f3gica del capitalismo, nos vemos enredados en grandes conflictos para poder generar nuestra propia resistencia, uno de ellos es el \u00bfc\u00f3mo nos organizamos?<\/p>\n<p>C\u00f3mo aprendemos a organizarnos colectivamente en la ciudad. En este apartado m\u00e1s que decir certezas escribiremos sobre dudas, conflictos y contradicciones sobre nuestras formas de organizarnos ac\u00e1. Narraremos algunas experiencias de colectivos que poco a poco han construido un nosotros desde lo com\u00fan, personas que bajo necesidades concretas va dejando de reproducir la falsas relaciones de esta sociedad del dinero. Entre estas historias estar\u00e1 la m\u00eda, \u00a0pertenezco a una familia de mujeres que desde su patio producen papas doradas para sustentar su vida aprendiendo a reproducirla dignamente.<\/p>\n<p>A pesar de todas nuestras contradicciones a\u00fan existe la esperanza de ir tejiendo esfuerzos colectivos. Hay rebeld\u00eda contenida \u00a0en los barrios, \u00a0personas que se desbordan de las din\u00e1micas del capitalismos con su hacer cotidiano. Un ejemplo son las familias que se dedican al comercio de manera autogestiva. Desde sus propios espacios utilizan sus saberes heredados para reproducir la vida. Entonces cuando caminamos por los barrios vemos a la abuelita vendiendo comida afuera de su casa, a la se\u00f1ora con su puesto de nieves rapadas y al pap\u00e1 con su triciclo vendiendo tejuino. Toda la familia coopera para que salga el trabajo, sin decir que se organizan lo hacen a sus modos y tiempos.<\/p>\n<p>En los barrios urbanos \u00a0todav\u00eda existen lazos de solidaridad y apoyo mutuo, que pese a sus contradicciones siguen generando relaciones que se contraponen a la l\u00f3gica del capital, donde a\u00fan con todo el ritmo de vida que nos impone la ciudad surgen relaciones que en base a esfuerzos colectivos van solucionando situaciones cotidianas. Quiz\u00e1s tengamos que comenzar a mirar estas formas de vida para rescatar formas que nos ayuden en nuestros propios procesos. Consideramos importante acudir a las comunidades ind\u00edgenas a aprender de ellas, pero tambi\u00e9n ac\u00e1 en la ciudad podemos aprender de todas y todos. Tenemos que fortalecer nuestros propios procesos para que juntos dejemos de reproducir el individualismo feroz que impone el capitalismo. En la familia, con los vecinos y \u00a0amigos podemos sembrar nuevas relaciones de afinidad, empat\u00eda y fraternidad siempre desde lo com\u00fan.<\/p>\n<p>El comercio autogestivo como una forma de renombrar nuestro trabajo cotidiano<\/p>\n<p>A la mitad del siglo pasado la ciudad de Guadalajara inici\u00f3 su modernizaci\u00f3n, con esto se gener\u00f3 un crecimiento poblacional pues aument\u00f3 la migraci\u00f3n campo-ciudad. La mayor\u00eda de las personas provenientes de zonas rurales llegaron a las periferias de la ciudad creando nuevas colonias. La crisis del campo trajo a los campesinos a la modernidad, llegaron con la idea comprada del mentado progreso con el enga\u00f1o de una vida supuestamente mejor.<\/p>\n<p>Hay personas que con sus actividades cotidianas se desbordan de las din\u00e1micas del sistema capitalista pues \u00e9ste las excluye de forma tir\u00e1nica. Sin embargo, estos sujetos logran ingeniosamente gestionarse la vida bajo sus propias condiciones.<\/p>\n<p>Cuando do\u00f1a Gloria lleg\u00f3 a la ciudad no sab\u00eda en que podr\u00eda trabajar. La vida de la ciudad no le permit\u00eda seguir reproduciendo su vida de antes. Era dif\u00edcil encontrar trabajo y la necesidad era mucha, entonces empez\u00f3 a vender gorditas de ma\u00edz rellenas de frijoles. \u00bfEn qu\u00e9 se ocuparon los campesinos en la ciudad? C\u00f3mo sobrevivir en un espacio donde todo los niega. La \u00fanica forma que muchos encontraron para sustentar sus vidas fue recurriendo a sus propios saberes. Es as\u00ed como en estos espacios comienzan a surgir nuevas formas de comercializaci\u00f3n local. Se generar redes econ\u00f3micas barriales donde de manera solidaria se crean formas de consumo que de a poco se escapan a las din\u00e1micas del sistema moderno de la ciudad.<\/p>\n<p>Aunque son numerosas familias en la ciudad que se dedican a este tipo de comercio, en este escrito nos enfocaremos solo a tres historias. La familia Mart\u00ednez que desde hace 45 a\u00f1os se dedica a la elaboraci\u00f3n y venta de tejuino una bebida fermentada de masa de ma\u00edz. La de Do\u00f1a Manuela que tiene una panader\u00eda en el patio de su casa, y por \u00faltimo mi historia, una familia de mujeres que se dedican a la elaboraci\u00f3n de papas doradas de forma artesanal desde nuestra casa. En toda la ciudad de Guadalajara se pueden encontrar experiencias semejantes a las que vamos a contar, pero en esta ocasi\u00f3n nos vamos a enfocar en la colonia perif\u00e9rica \u00a0Polanco al sur de la ciudad.<\/p>\n<p>En 1970 llega a la colonia de Polanco don Pascual Mart\u00ednez junto con su familia. Cuando llegan se dan cuenta de que no hay trabajo para ellos y que necesitan sacar de alguna forma el dinero para sobrevivir. Entonces deciden comenzar a vender tejuino afuera de su casa. Despu\u00e9s tuvieron la necesidad de salir a vender a las calles del barrio en un triciclo, fue as\u00ed como producir y vender tejuino se convirti\u00f3 en su fuente de trabajo. Ya son cuatro generaciones que se dedican a este oficio, entre todos cooperan para hacer el tejuino y todos salen a venderlo por el barrio. Ellos sin saberlo practican otras formas de obtener el dinero. Generan comunidad desde el barrio y se organizan en cooperativa para sacar el trabajo adelante, mantienen la tradici\u00f3n de don Pascual en la preparaci\u00f3n del tejuino. Para poder mantener un changarro por 45 a\u00f1os ellos tuvieron que fortalecer los lazos familiares que les permitieran una uni\u00f3n que dejara a lado el ego\u00edsmo y que dejara entrar a la solidaridad.<\/p>\n<p>En la calle principal de comercio en Polanco do\u00f1a Manuela vende pan que hace \u00a0desde su casa, todos los d\u00edas desde las siete de la ma\u00f1ana se pone en una esquina a vender su pan dulce. Ella y su familia durante la madrugada elaboran su pan desde su patio. El esposo de do\u00f1a Manuela tuvo un accidente \u00a0en su trabajo hace 35 a\u00f1os impidi\u00e9ndole continuar aportando dinero a su casa. Desde entonces ella se dedica hacer el pan que su mam\u00e1 le ense\u00f1o hacer para poder seguir viviendo en una ciudad donde todo se compra, hasta la vida. Dice do\u00f1a Manuela: \u00a8Lo que m\u00e1s me gusta de vender pan es que conozco a mis vecinos, me gusta que me cuente su vida\u00a8. Ella sin saberlo practica el hacer empat\u00eda con los que la rodean.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s estas personas no sepan que es el capitalismo, ni mucho menos todos esos discursos revolucionarios anarquistas. Sin embargo, \u00a0desde su cotidiano rompen con la explotaci\u00f3n de un sistema laboral. \u00a0Aunque muchos a\u00fan no renombran su hacer como libertario y quiz\u00e1s sigan anhelando convertir su changarro en una empresa, en su pr\u00e1ctica rompen con el ciclo de explotaci\u00f3n del capitalismo.<\/p>\n<p>Una de las principales causas que me motiv\u00f3 a realizar esta ponencia fue la oportunidad de compartir mi experiencia con la cooperativa familiar de mujeres donde nos dedicamos a hacer y vender papas doras que poco a poco fuimos construyendo mi abuela, mi mam\u00e1, mis hermanas y yo. Les contar\u00e9 parte de mi historia que me ayud\u00f3 a emprender un camino nuevo lleno de esperanza. Tengo 24 a\u00f1os y cuando sal\u00ed de la preparatoria mi mam\u00e1 me exigi\u00f3 que buscara un empleo, pues era necesario contribuir a los gastos de la casa. Entonces durante un tiempo antes de entrar a la universidad me dediqu\u00e9 a buscar trabajo, dur\u00e9 un a\u00f1os en la misi\u00f3n de encontrarlo pero fui producto de numerosas discriminaciones, unos no me contrataba por mi falta de conocimientos al no tener ni lo b\u00e1sico en ingl\u00e9s y muchos otros por mi f\u00edsico gordo. Aunque desde peque\u00f1a me dediqu\u00e9 al mentado trabajo informal fui presa de esa idea de un trabajo profesional con prestaciones y mejor pagado. Tiempo despu\u00e9s mi mam\u00e1 renunci\u00f3 a su trabajo, ella laboraba en un peque\u00f1o restaurante, cansada de los malos tratos de su patr\u00f3n y de las largas jornadas de trabajo sin buena paga mi mam\u00e1 se decidi\u00f3 a renunciar. Las dos nos dimos cuenta de la porquer\u00eda que era trabajar para alguien m\u00e1s, que realmente un trabajo formal no te garantiza el vivir bien y que nos neg\u00e1bamos a seguir vendiendo nuestro hacer.<br \/>\nUn d\u00eda despu\u00e9s de que \u00a0nos hab\u00edamos acabado el dinero nos vimos en la necesidad de pensar de qu\u00e9 otra forma pod\u00edamos obtenerlo. Mi abuela tiene 35 a\u00f1os vendiendo papas doradas afuera de su casa, ella desde su patio las hace, recuerdo que una tarde mientras le ayudaba a despachar se me ocurri\u00f3 vender papas en la universidad pues era una buena forma de sacar un poco de dinero y seguir estudiando, unas semanas despu\u00e9s mi mam\u00e1 tambi\u00e9n comenz\u00f3 a vender por las calles, poco a poco nos hicimos de clientela y empezamos a mantenernos de este digno oficio.<\/p>\n<p>Para poder dedicarme a la venta de papas doradas tuve que reconocer mi historia hacerme parte de ella, aprender de los saberes de mi abuela que me dan la vida, tener la conciencia de que los estudios no te ense\u00f1an la vida. Tambi\u00e9n tuve que reconocerme como una persona excluida del sistema laboral, dominada por las ideolog\u00edas del capital. Despu\u00e9s de toda esta ruptura lo m\u00e1s dif\u00edcil fue comenzar a transmit\u00edrsela a mi familia sin pretender obligarlos a pensar c\u00f3mo yo.<\/p>\n<p>Me di cuenta de que mi actividad en la elaboraci\u00f3n de papas doradas era por mucho libertaria. S\u00e9 que solo con el hecho de vivir en la ciudad estamos llenos de contradicciones, pero en realidad nuestro hacer cotidiano genera muchas grietas en el ciclo capitalista. Nosotras decidimos nuestros horarios de trabajo, no tenemos que salir de nuestra casa para poder trabajar, con nuestras propias manos hacemos las papas doradas as\u00ed que se puede llamar artesanales, entre todas organizamos nuestro trabajo de manera colectiva y por su puesto nuestras ganancias son para nuestro sustento b\u00e1sico as\u00ed que no acumulamos dinero y no explotamos a nadie.<\/p>\n<p>Nuestro trabajo no ha sido f\u00e1cil, hemos tenido que pasar por muchas dificultades, es complicado vivir al d\u00eda y m\u00e1s en una sociedad donde se nos imponen muchas necesidades y donde vivir cuesta mucho dinero. Algunas personas nos preguntan que si \u00a0trabajamos menos al dedicarnos a las papas, nosotras les contestamos que al contrario, hay d\u00edas que trabajamos mucho y ganamos poco, existen ocasiones donde trabajamos de d\u00eda y de noche. Es dif\u00edcil mantener nuestro changarro y no solo porque todo est\u00e1 muy caro para volver a surtir, sino que hay veces que se nos termina el entusiasmo y que comienza la desesperaci\u00f3n de no tener algo estable. S\u00e9 que no nos escapamos totalmente de las din\u00e1micas de la econom\u00eda capitalista pues seguimos consumi\u00e9ndole a las grandes empresas y contribuimos a la alimentaci\u00f3n del capitalismo. Pero despu\u00e9s recuerdo todo lo maravilloso que nos ha tra\u00eddo el vender nuestras papas y todas las contradicciones se convierten en ense\u00f1anzas que nos ayudan a seguir caminando hacia un buen vivir.<\/p>\n<p>Antes de hacer papas doradas nosotras no ten\u00edamos tiempo de pensar-pensarnos la vida. No hab\u00eda tiempo para juntarnos a hablar de nuestro sentires y pensares, quiz\u00e1s pueda decir que aunque somos familia no nos conoc\u00edamos. Hemos cambiado mucho, hemos aprendido a ser fuertes y entre todas solucionar nuestros problemas. Somos de esas familias que sentimos que si no estamos unidas no s\u00e9 puede reproducir la vida, todas aprendemos de todas, todas necesitamos de todas para poder sacar los trabajos y no solo de las papas. Entonces vender papas doradas no solo nos solucion\u00f3 lo econ\u00f3mico, fuimos reconociendo que nos ayud\u00f3 a cambiar en otros aspectos de nuestra vida, pues al vivir a nuestro tiempo pudimos mejorar nuestras relaciones con nosotras mismas y con los dem\u00e1s, tuvimos la oportunidad de hacer nuevas actividades para remendar las heridas que nos causa vivir en una sociedad capitalista nos obliga a vivir con dolor.<\/p>\n<p>Nos dimos cuenta de nuestra rebeld\u00eda \u00a0esa que nos ayud\u00f3 a posicionarnos frente a la chingaderas que nos hace el est\u00fapido gobierno. As\u00ed empezamos a mirar de otra forma nuestra vidas, primero nos vimos como dominadas y explotadas, para despu\u00e9s mirarnos como la esperanza de cambiar y elegir el rumbo de nuestras vidas.<\/p>\n<p>Estas palabras que les acabo de expresar nacen de una digna rabia y no de una teor\u00eda social. Nos vamos pensando desde nuestras experiencias cotidianas y no desde un libro. Aprendemos de muchas otras personas que hacen la lucha de cambiar su vida, como los y los zapatistas y de otras experiencias que se mueven desde lo com\u00fan.<\/p>\n<p>Entonces desde un tiempo para ac\u00e1 nosotras elegimos renombrar nuestros haceres y llamarlos autogesti\u00f3n, rebeld\u00eda, \u00a0lucha y resistencia. Y habr\u00e1 personas que piensen que lo que hacemos no cambia radicalmente el sistema capitalista, pero en realidad nuestra revoluci\u00f3n cotidiana nos ayuda cambiar desde nuestros espacios, desde nosotros mismos, y aunque caminamos lento nuestros pasos son fuertes y vamos echando semilla para cosechar otras maneras de ser. Las personas que nos dedicamos al comercio autogestivo estamos rechazado ser explotados por el sistema econ\u00f3mico, nos negamos a tener un trabajo que nos esclaviza y explota. Generamos nuevas formas de reproducir la vida bajo nuestro hacer cotidiano, nos permite crear nuevas redes solidarias de consumo en nuestros propios espacios, vivimos con dignidad pues no somos personas incapaces de entrar a la modernidad pero no nos interesa hacerlo de la manera en la que se nos impone, sino que somos sujetos capaces de desplegar nuestro ingenio y nuestras creaci\u00f3n. Estas experiencias de rebeld\u00eda son las que pretendemos compartir aqu\u00ed, pues el trabajo colectivo cambia las vidas de quienes lo practicamos, nos ayuda a irnos tejiendo para juntos y juntas crear un mundo nuevo lleno de vida.<\/p>\n<p>Autores: Irma Cecilia Medina Villalobos y Jes\u00fas Alejandro P\u00e9rez Amante.<br \/>\nRecibido el 4 de noviembre de 2015<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00cdA.<\/p>\n<p>Holloway, John (2011) Agrietar el capitalismo, el hacer contra el trabajo. Editoriales Herramienta, Bajo Tierra, ediciones SISIFO. \u00a0M\u00e9xico.<br \/>\n_____________ (2013) \u00a1Comunicemos! Colecci\u00f3n Crisis y Cr\u00edtica. Editoriales Grietas. Guadalajara, M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Navarro, Mina Lorena (2015), Hacer com\u00fan contra la fragmentaci\u00f3n en la ciudad: Experiencias de autonom\u00eda urbana. Trabajo presentado en el Seminario de la C\u00e1tedra Jorge Alonso, realizado en CIESAS-Occidente.<\/p>\n<p>Rozental, Emmanuel. (2015) \u00a8\u00a1No est\u00e1n solos \u00a1\u00a8: reflejos frente al despojo de nuestras contradicciones y desaf\u00edos. P\u00e1g. 255. Catedra Jorge Alonso. CIESAS. \u00a0Guadalajara, Jal. M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Sandoval, Rafael (editor) (2015) Pensar desde la resistencia anticapitalista y la autonom\u00eda. C\u00e1tedra Jorge Alonso. CIESAS. Guadalajara, Jal. M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Zibechi Ra\u00fal (2006) Dispersar el poder, los movimientos como poderes antiestatales. Taller editorial La casa del mago. Cuadernos en Resistencia. M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Fuentes orales.<br \/>\nEntrevistas: Pascual Mart\u00ednez. Manuela Hern\u00e1ndez.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el marco del Congreso Internacional de Comunalidad, compartimos con personas maravillosas como Irma Cecilia Medina Villalobos y Jes\u00fas Alejandro<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":2029,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[7,26],"tags":[],"class_list":["post-1862","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-c20-actualidades","category-c13-resistencias-y-luchas-sociales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1862","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1862"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1862\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2030,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1862\/revisions\/2030"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2029"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1862"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1862"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1862"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}