{"id":158,"date":"2012-08-02T16:40:18","date_gmt":"2012-08-02T16:40:18","guid":{"rendered":"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp\/?p=158"},"modified":"2012-08-02T16:40:18","modified_gmt":"2012-08-02T16:40:18","slug":"mundo-las-falacias-del-neoextractivismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pueblosencamino.org\/?p=158","title":{"rendered":"Mundo: Las falacias del neoextractivismo"},"content":{"rendered":"<p> \t<img decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.ecoportal.net\/var\/ecoportal_net\/storage\/images\/objetos_relacionados\/imagenes\/495-4-12\/1836669-1-esl-ES\/495-4-1.jpg\" style=\"width: 320px; height: 200px; border-width: 5px; border-style: solid; margin: 5px; float: left;\" \/>El potencial minero del Ecuador otorga al pa\u00eds la posibilidad de convertirse en un importante abastecedor de varios de los minerales que requiere el desarrollo industrial de las m\u00e1s ricas econom\u00edas del planeta y cubrir algunos de los rubros de la demanda interna de minerales. La posibilidad de aprovechar este potencial ha dado paso al surgimiento de posiciones antag\u00f3nicas dentro del pa\u00eds.<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tPor un lado, el gobierno, sectores empresariales y poblaci\u00f3n urbana y rural diversa, respaldan la tesis de explotar la riqueza minera del pa\u00eds como un medio para disponer de los ingresos que permitan superar la pobreza, expandir la cobertura de atenci\u00f3n de servicios y corregir las asimetr\u00edas sociales y econ\u00f3micas existentes. Por otro lado, los pueblos y nacionalidades ind\u00edgenas, sus organizaciones, sectores ambientalistas, as\u00ed como poblaci\u00f3n asentada en ciudades y en el campo, han manifestado su rechazo a la miner\u00eda a gran escala por sus impactos sobre la naturaleza y por los efectos adversos sobre lacontinuidad hist\u00f3rica de pueblos ind\u00edgenas que viven en territorios que podr\u00edan verse abruptamente modificados por la miner\u00eda. Quienes se oponen a la explotaci\u00f3n minera a gran escala cuestionan, adicionalmente, que la consecuci\u00f3n del desarrollo suponga atravesar una \u00fanica v\u00eda; por el contrario, afirman la existencia de concepciones culturalmente diversas que no necesariamente implican iguales condiciones de vida que aquellas que rigen en el occidente.<\/p>\n<p> \tEstos \u00faltimos argumentos, lejos de ser incorporados como parte de una reflexi\u00f3n seria o de propiciar un debate democr\u00e1tico y transparente, han sido motivo de menosprecio y descalificaci\u00f3n por parte de las autoridades gubernamentales quienes finalmente, y a\u00fan violentando disposiciones constitucionales expresas como la consulta previa informada, transparente y \u201cde buena fe\u201d, han impuesto el inicio de actividades extractivas de gran escala bajo la premisa de alcanzar el \u201cbienestar colectivo\u201d. Frente a esta imposici\u00f3n, merece la pena develar algunas de las afirmaciones en las que el gobierno ha sustentado su decisi\u00f3n.<\/p>\n<p> \t<strong>Primera falacia: \u201cLos ingresos econ\u00f3micos producto de la miner\u00eda permitir\u00e1n superar la pobreza y actuar\u00e1n como un motor para el crecimiento econ\u00f3mico\u201d.<\/strong><\/p>\n<p> \tEsta afirmaci\u00f3n es uno de los argumentos al que con mayor frecuencia recurren los promotores del neoextractivismo en el \u00e1nimo de legitimar el impulso de la miner\u00eda y contener la conflictividad y la oposici\u00f3n de sectores sociales que advierten los impactos negativos de las actividades extractivas. El papel m\u00e1s activo del Estado que caracteriza al actual extractivismo posiblemente permitir\u00e1 la obtenci\u00f3n de mayores ingresos y la puesta en marcha de pol\u00edticas redistributivas orientadas a cerrar las brechas de pobreza y las injusticias sociales que enfrentan los pa\u00edses poseedores de reservas minerales. No obstante, es una verdad a medias.<\/p>\n<p> \tEn los mayores ingresos que supuestamente podr\u00edan percibir nuestras econom\u00edas no se contabiliza la p\u00e9rdida de biodiversidad, el deterioro de ecosistemas y de los servicios y funciones ambientales que prestan, la eventual desestructuraci\u00f3n de culturas ancestrales, ni los recursos econ\u00f3micos que ser\u00e1 necesario destinar para descontaminar el agua y la tierra. En la medida en que no se ha realizado un balance objetivo que de cuenta de los activos y pasivos que provocar\u00e1n las nuevas explotaciones extractivas, la afirmaci\u00f3n sobre mayores ingresos debe al menos relativizarse.<\/p>\n<p> \tLa obtenci\u00f3n de mayores ingresos como sin\u00f3nimo de riqueza otorga a esta \u00faltima una noci\u00f3n una acepci\u00f3n \u00fanicamente cremat\u00edstica, sin considerar que riqueza es tambi\u00e9n el patrimonio natural y cultural que poseemos, la mayor\u00eda sin valor econ\u00f3mico en el mercado, a la vez que \u201cnaturaliza\u201d el proceso de desarrollo seguido por las econom\u00edas industriales y desconoce que existen otras v\u00edas y formas de vida para relacionarnos con el entorno. Por otro lado, desconoce o minimiza el hecho de que los sectores extractivos intensifican las presiones ambientales y profundizan las inequidades, pues, las perspectivas de crecimiento econ\u00f3mico son limitadas por la capacidad de carga del ecosistema. Esta mirada parcial \u2013m\u00e1s ingresos como condici\u00f3n para superar las dificultades actuales- eclipsa, finalmente, un an\u00e1lisis m\u00e1s riguroso sobre el estilo de desarrollo y el alcance y contenido del \u201cbuen vivir\u201d.<\/p>\n<p> \t<strong>Segunda falacia: \u201cLa incursi\u00f3n en actividades extractivas generar\u00e1 nuevos y numerosos empleos\u201d.<\/strong><\/p>\n<p> \tEs probable que en las primeras fases de explotaci\u00f3n de un nuevo proyecto extractivo sea necesaria la contrataci\u00f3n de un n\u00famero significativo de trabajadores, sobre todo para las labores de remoci\u00f3n de la cubierta vegetal, apertura de v\u00edas, construcci\u00f3n de facilidades, instalaci\u00f3n de maquinaria, etc. El empleo temporal requerido para estas actividades disminuir\u00e1 significativamente una vez que el proyecto extractivo entre en operaci\u00f3n. En esta fase, el funcionamiento de maquinaria y equipo, supervisado por t\u00e9cnicos especializados generalmente provenientes de los pa\u00edses de origen de la empresa extractiva, sustituye la mano de obra local.<\/p>\n<p> \tDe acuerdo a estimaciones, una mina genera 0,9 empleos por hect\u00e1rea, mientras que una arrocera produce 6 empleos por hect\u00e1rea. A la luz de esta realidad, la promesa de generaci\u00f3n de empleo resulta por tanto tambi\u00e9n una verdad a medias y tergiversa lo que ha sido la contribuci\u00f3n de los proyectos extractivos en materia de generaci\u00f3n de empleo.<\/p>\n<p> \t<strong>Tercera falacia: \u201cLos impactos ambientales que generar\u00e1n las actividades mineras pueden ser revertidos\u201d.<\/strong><\/p>\n<p> \tEste argumento magnifica las bondades de la tecnolog\u00eda para reparar los da\u00f1os ocasionados a la naturaleza y desconoce que, a\u00fan existiendo los recursos econ\u00f3micos suficientes, existen da\u00f1os que son irreversibles. Frente a la complejidad de la naturaleza, m\u00e1s a\u00fan en zonas de megadiversidad como las que ser\u00e1n afectadas por las actividades extractivas, una postura ajena al antropocentrismo y al optimismo en el progreso tecnol\u00f3gico deber\u00eda apelar, al menos, al principio de precauci\u00f3n debido a la incertidumbre respecto a la magnitud e intensidad de los impactos que se ocasionar\u00e1n sobre un bosque tropical y sus cuencas hidrogr\u00e1ficas. No existen suficientes experiencias en el mundo como para valorar las implicaciones de ejecutar miner\u00eda en medio de un \u00e1rea de concentraci\u00f3n de valiosa biodiversidad como lo pretende hacer Ecuador al inaugurar la miner\u00eda a cielo abierto.<\/p>\n<p> \tLa miner\u00eda a cielo abierto supone la remoci\u00f3n de inmensas cantidades de tierra por cada gramo de mineral lo que es posible gracias a procesos qu\u00edmicos altamente demandantes de agua y la utilizaci\u00f3n de elementos de alta nocividad como el cianuro y el mercurio. Se calcula que, en el caso de la miner\u00eda de metales, por cada tonelada de mineral crudo extra\u00eddo se requieren entre 636 y 7.123 litros de agua y que para los minerales no met\u00e1licos, este requerimiento fluct\u00faa entre 136 y 4.532 litros de agua por cada tonelada extra\u00edda (Delgado 2011).<\/p>\n<p> \tLa ilusi\u00f3n respecto a la reversi\u00f3n de los impactos ambientales generados por la miner\u00eda regulaciones d\u00e9biles y un control ambiental insuficiente<\/p>\n<p> \t<strong>Cuarta falacia: \u201cEl horizonte de largo plazo es el post-extractivismo\u201d.<\/strong><\/p>\n<p> \tLas econom\u00edas atadas a la exportaci\u00f3n de materias primas han demostrado una escasa posibilidad de diversificar su matriz productiva y reactivar la producci\u00f3n para el mercado interno. M\u00e1s a\u00fan en un escenario como el actual, caracterizado por una demanda creciente de materias primas para mantener en funcionamiento a las econom\u00edas industrializadas, es probable que el aumento de los precios y el mejoramiento relativo de los t\u00e9rminos de intercambio, experimentado en las \u00faltimas d\u00e9cadas, se traduzca en una progresiva reprimarizaci\u00f3n de la econom\u00eda.<\/p>\n<p> \tEn estas condiciones resulta ilusorio pensar que pa\u00edses como Ecuador abandonar\u00e1n el neoextractivismo que actualmente impulsan. Lo m\u00e1s probable es que esta nueva estrategia resulte tan adictiva como lo ha sido el petr\u00f3leo desde hace 40 a\u00f1os atr\u00e1s. La \u201ctrampa de la especializaci\u00f3n\u201d como lo denomina la econom\u00eda ecol\u00f3gica o la \u201cmaldici\u00f3n de la abundancia\u201d en palabras de Alberto Acosta, poco han abonado en la diversificaci\u00f3n de la matriz productiva o en un mayor dinamismo para fortalecer la producci\u00f3n orientada al mercado interno.<\/p>\n<p> \tLa historia de nuestros pa\u00edses ha demostrado que la dependencia de bienes primarios, una vez agotado el mercado del producto \u201cestrella\u201d \u2013por la competencia del mismo producto proveniente de otros pa\u00edses, por la saturaci\u00f3n de la demanda, por medidas proteccionistas o por la disminuci\u00f3n de la productividad y de los vol\u00famenes producci\u00f3n a ra\u00edz del deterioro de las condiciones de producci\u00f3n (como sucedi\u00f3 en Ecuador con el cacao o m\u00e1s recientemente con el camar\u00f3n afectado por la denominada \u201cmancha blanca\u201d)-, en lugar de promover la diversificaci\u00f3n econ\u00f3mica, lo que hace es presionar por la explotaci\u00f3n de un nuevo producto apetecido por los mercados internacionales y mantener la inserci\u00f3n subordinada de nuestros pa\u00edses a la econom\u00eda mundial.<\/p>\n<p> \t<strong>Quinta falacia. \u201cQuienes se oponen a la miner\u00eda no presentan opciones\u201d.<\/strong><\/p>\n<p> \tEl actual \u00e9nfasis concedido a la miner\u00eda y que, seg\u00fan sus promotores, luego permitir\u00eda transitar a una econom\u00eda post-extractiva, desconoce o minimiza, finalmente, que las potencialidades del pa\u00eds no se circunscriben al sector extractivo; que existen alternativas que pueden desarrollarse hoy como la agricultura y dentro de este sector, ciertos nichos especializados como la agricultura org\u00e1nica que experimenta una demanda creciente; el turismo responsablemente gestionado; la propia industria, con \u00e9nfasis en la incorporaci\u00f3n de valor agregado a la producci\u00f3n primaria generada en el pa\u00eds y a\u00fan la realizaci\u00f3n de actividades mineras en un esfuerzo pol\u00edtico consistente orientado a no atentar contra las bases de lo que podr\u00eda ser una nueva econom\u00eda, un modelo post-extractivo profundamente respetuoso de los derechos de la Naturaleza y el buen vivir de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p> \tEste planteamiento contrariamente a bloquear el debate o negar toda forma de&nbsp; extractivismo, se sustenta en la necesidad de estimular una discusi\u00f3n amplia, transparente y democr\u00e1tica respecto a las \u00e1reas que podr\u00eda destinar un pa\u00eds para la realizaci\u00f3n de actividades mineras (d\u00f3nde hacerlo), el tipo de asociaciones que deber\u00edamos buscar (con qui\u00e9n hacerlo), los par\u00e1metros t\u00e9cnicos, ambientales y laborales que deber\u00edan caracterizar la ejecuci\u00f3n de actividades extractivas (c\u00f3mo hacerlo) y sobre todo, el destino de los procesos extractivos (para qu\u00e9 hacerlo), en la perspectiva de acordar no solo la distribuci\u00f3n y el destino de la renta minera, sino tambi\u00e9n el sentido mismo de la explotaci\u00f3n de minerales.<\/p>\n<p> \tNo deber\u00edan tener igual ponderaci\u00f3n las actividades orientadas a la extracci\u00f3n de minerales que pueden redundar en el bienestar de los seres humanos, que aquellas cuya finalidad es alimentar a la industria armamentista o las que persiguen satisfacer los apetitos insaciables de la acumulaci\u00f3n. El primer caso puede de justificar el da\u00f1o a la naturaleza bajo determinadas condiciones; la extracci\u00f3n minera para prop\u00f3sitos armamentistas o para acumulaci\u00f3n no pueden de ninguna manera socavar las bases para iniciar una transici\u00f3n hacia un \u201cextractivismo indispensable\u201d como lo proponen varios pensadores de la regi\u00f3n (Gudynas 2009 y 2011, Escobar 2012).<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t<strong>Por Martha Moncada<br \/> \t<\/strong><\/p>\n<p> \tBibliograf\u00eda consultada<\/p>\n<p> \t&nbsp;&nbsp;&nbsp; Acosta, Alberto. La maldici\u00f3n de la abundancia. Swiss Aid, Comit\u00e9 Ecum\u00e9nico de Proyectos. Abya Ayala. Quito, 2009.<br \/> \t&nbsp;&nbsp;&nbsp; Delgado R., Gian Carlo. Bienes comunes, metabolismo social y el futuro com\u00fan de la humanidad: un an\u00e1lisis Norte-Sur. Fundaci\u00f3n Rosa Luxemburgo. Documento tem\u00e1tico de la conferencia sobre los bienes comunes en Roma. Roma, 2011.<br \/> \t&nbsp;&nbsp;&nbsp; Escobar, Arturo. \u00bfTransformaciones y\/o transiciones? Post-extractivismo y pluriverso. En: Am\u00e9rica Latina en Movimiento. No. 473. Agencia Latinoamericana de Informaci\u00f3n \u2013ALAI-. 2012. Pp.14-17<br \/> \t&nbsp;&nbsp;&nbsp; Gudynas, Eduardo. Diez tesis urgentes sobre el nuevo extractivismo. Contextos y demandas bajo el progresismo sudamericano actual. En: Extractivismo, Pol\u00edtica y Sociedad. Varios autores. Centro Andino de Acci\u00f3n Popular (CAAP) y Centro Latinoamericano de Ecolog\u00eda Social (CLAES). Quito, 2009.<br \/> \t&nbsp;&nbsp;&nbsp; Gudynas, Eduardo. M\u00e1s all\u00e1 del nuevo extractivismo: transiciones sostenibles y alternativas al desarrollo. En: El desarrollo en cuesti\u00f3n. Reflexiones desde Am\u00e9rica Latina. F. Wanderley, ed. Oxfam y CIDES UMSA. La Paz, 2011. pp.379- 410.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El potencial minero del Ecuador otorga al pa\u00eds la posibilidad de convertirse en un importante abastecedor de varios de los<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-158","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-c49-suramerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/158","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=158"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/158\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=158"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=158"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=158"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}