{"id":1550,"date":"2015-05-18T14:05:53","date_gmt":"2015-05-18T14:05:53","guid":{"rendered":"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp\/?p=1550"},"modified":"2015-05-18T14:05:53","modified_gmt":"2015-05-18T14:05:53","slug":"las-nuevas-formas-de-la-guerra-y-el-cuerpo-de-las-mujeres-rita-laura-segato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pueblosencamino.org\/?p=1550","title":{"rendered":"Las nuevas formas de la guerra y el cuerpo de las mujeres. Rita Laura Segato"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"> \t<span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\"><em><span style=\"line-height: 17.9200000762939px;\">Las nuevas formas de la guerra, caracterizadas por la informalidad, se despliegan hoy en un espacio intersticial que podemos caracterizar como para-estatal porque se encuentra controlado por corporaciones armadas con participaci\u00f3n de efectivos estatales y para estatales. En esa esfera de para-estatalidad en franca expansi\u00f3n, la violencia contra las mujeres ha dejado de ser un efecto colateral de la guerra y se ha transformado en un objetivo estrat\u00e9gico de este nuevo escenario b\u00e9lico. Se examinan aqu\u00ed las transformaciones hist\u00f3ricas que circundan la informalizaci\u00f3n de la guerra y la centralidad que asume en ellas una \u00abpedagog\u00eda de la crueldad\u00bb contra aqu\u00e9llos que no juegan el papel de antagonistas armados &#8211; mujeres y ni\u00f1os &#8211; en los enfrentamientos.<\/span><\/em><\/span><\/span><\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t<copyright-statement><copyright-year> <\/copyright-year><\/copyright-statement><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"> \t<span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\"><em>New wars, characterized by informality, unfold today in a liminal space that can be defined as parastatal because is controlled by armed corporations with the participation of state and non-state military personnel. In that expanding sphere of parastatality, violence against women is not a collateral damage of war any more but it has become a strategic objective of this new war scenario. This article examines the historical transformations around the informalization of war and points at the centrality obtained by a \u00abpedagogy of cruelty\u00bb against those who do not play the role of armed antagonists in the fighting &#8211; women and children.<\/em><\/span><\/span><\/p>\n<p> \t<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-1548\" alt=\"\" src=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/latribu1mex-web.jpg\" style=\"height: 874px; width: 650px;\" width=\"476\" height=\"640\" srcset=\"https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/latribu1mex-web.jpg 476w, https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/latribu1mex-web-223x300.jpg 223w\" sizes=\"auto, (max-width: 476px) 100vw, 476px\" \/><\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t<b style=\"font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif; line-height: 17.9200000762939px;\">Introducci\u00f3n<\/b><\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t<span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Las guerras actuales se han transformado de forma substantiva. No se destinan a un t\u00e9rmino y su meta no es la paz, en cualquiera de sus versiones. El proyecto de la guerra es hoy, para sus administradores, un proyecto a largo plazo, sin victorias ni derrotas conclusivas. Casi podr\u00eda decirse que el plan es que se transformen, en muchas regiones del mundo, en una forma de existencia. Una de las razones para esto es que, con la progresiva p\u00e9rdida de control sobre la econom\u00eda global y el desplazamiento del epicentro del capital, la potencia imperial ve en la proliferaci\u00f3n de las guerras su \u00faltima forma de dominio. Para esta fase apocal\u00edptica, los Estados Unidos vienen prepar\u00e1ndose desde hace por lo menos dos d\u00e9cadas, con inversiones desproporcionales en la investigaci\u00f3n cient\u00edfico tecnol\u00f3gica y en la industria b\u00e9lica. La guerra es su \u00faltimo naipe frente a la p\u00e9rdida progresiva de dominio. M\u00e1s con Clausewitz que con Foucault, hoy la guerra aflora y se vuelve conspicua como la materialidad \u00faltima e irreductible horizonte de toda pol\u00edtica, es decir, como la pol\u00edtica por otros medios.<\/span><\/span><\/p>\n<p> \t<span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Guerra despojadora y lucrativa, sin principio y sin final, de la emergencia a la permanencia. Los templos de los pueblos derrotados ya no son soterrados bajo los nuevos templos construidos por los pueblos victoriosos; sus ruinas expuestas son el locus en que se exhibe la potencia predadora del m\u00e1s fuerte. En este nuevo escenario b\u00e9lico mundial, las guerras de nuestro continente son de tipo no convencional, y hacen del mismo el espacio m\u00e1s violento del planeta en t\u00e9rminos de <i>guerras no libradas formalmente entre estados, aunque en \u00e9stas participen efectivos y corporaciones armadas estatales y no estatales<\/i>. En \u00e9l se encuentra la ciudad m\u00e1s violenta del globo en t\u00e9rminos de homicidios por cada 100.000 habitantes &#8211; San Pedro Sula, en Honduras &#8211; y el pa\u00eds m\u00e1s violento &#8211; Brasil, con once de las treinta ciudades m\u00e1s violentas del mundo (Unodoc, Naciones Unidas, 2014), seguido por M\u00e9xico.<\/span><\/span><\/p>\n<p> \t<span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Trato aqu\u00ed del impacto de las nuevas formas de la guerra en la vida de las mujeres. La guerra hoy se ha transformado, y algunos especialistas en su historia comienzan a examinar su dise\u00f1o y listar sus nuevas caracter\u00edsticas. Desde las guerras tribales hasta las guerras convencionales que ocurrieron en la historia de la humanidad hasta la primera mitad del siglo XX, el cuerpo de las mujeres, <i>qua<\/i> territorio, acompa\u00f1\u00f3 el destino de las conquistas y anexiones de las comarcas enemigas, inseminados por la violaci\u00f3n de los ej\u00e9rcitos de ocupaci\u00f3n. Hoy, ese destino ha sufrido una mutaci\u00f3n por razones que tenemos pendiente examinar: su destrucci\u00f3n con exceso de crueldad, su expoliaci\u00f3n hasta el \u00faltimo vestigio de vida, su tortura hasta la muerte. La rapi\u00f1a que se desata sobre lo femenino se manifiesta tanto en formas de destrucci\u00f3n corporal sin precedentes como en las formas de trata y comercializaci\u00f3n de lo que estos cuerpos puedan ofrecer, hasta el \u00faltimo l\u00edmite. A pesar de todas las victorias en el campo del Estado y de la multiplicaci\u00f3n de leyes y pol\u00edticas p\u00fablicas de protecci\u00f3n para las mujeres, su vulnerabilidad frente a la violencia ha aumentado, especialmente la ocupaci\u00f3n depredadora de los cuerpos femeninos o feminizados en el contexto de las nuevas guerras.<\/span><\/span><\/p>\n<p> \t<span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">A\u00fan en un panorama que enfatiza las continuidades del destino de las mujeres en la historia de las guerras, como es el caso del ya cl\u00e1sico texto dela magistrada costarricense Elizabeth Odio, jueza del Tribunal Internacional para juzgar los cr\u00edmenes de la antigua Yugoslavia y primera jueza del Tribunal Penal Internacional, la autora reconoce que, a pesar del surgimiento y la firma de Convenios humanitarios con cl\u00e1usulas para la protecci\u00f3n de las mujeres en la guerra, en los conflictos del siglo XX no solo ha empeorado la situaci\u00f3n para los civiles y, en especial para las mujeres y los ni\u00f1os, sino tambi\u00e9n la violaci\u00f3n y los abusos sexuales \u00abparecen haber aumentado en sadismo\u00bb (Odio, 2001: 101). En mi an\u00e1lisis, intento demostrar la existencia de un quiebre o discontinuidad en los paradigmas b\u00e9licos del presente caracterizados por el predominio de la informalidad y de un accionar que puede ser descripto como claramente para-estatal aun en los casos en que el Estado sea la agencia propulsora y sostenedora de ese accionar. Sostengo que en el papel y funci\u00f3n asignado al cuerpo femenino o feminizado en las guerras de hoy se delata una rotaci\u00f3n o viraje del propio modelo b\u00e9lico.<\/span><\/span><\/p>\n<p> \t<span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Las guerras de la antigua Yugoslavia y de Rwanda son paradigm\u00e1ticas de estas transformaci\u00f3n e inauguran un nuevo tipo de accionar b\u00e9lico en el que la agresi\u00f3n sexual pasa a ocupar una posici\u00f3n central como arma de guerra productora de crueldad y letalidad, dentro de una forma de da\u00f1o letal que es simult\u00e1neamente material y moral. La impresi\u00f3n que emerge de ese nuevo accionar b\u00e9lico es que la agresi\u00f3n, la dominaci\u00f3n y la rapi\u00f1a sexual ya no son, como fueron anteriormente, complementos de la guerra, da\u00f1os colaterales, sino que han adquirido centralidad en la estrategia b\u00e9lica. Precisamente por esa mutaci\u00f3n, despu\u00e9s de su invisibilidad inicial y como consecuencia de la presi\u00f3n de entidades de derechos humanos, \u00abla violaci\u00f3n y la violencia sexual\u00bb (\u00abviolaci\u00f3n y otros actos inhumanos\u00bb) practicadas como parte de un proceso de ocupaci\u00f3n, exterminio o sujeci\u00f3n de un pueblo por otro, fueron siendo incorporadas paulatinamente a la legislaci\u00f3n sobre cr\u00edmenes de guerra, genocidio y lesa humanidad. La violaci\u00f3n, \u00abcomo tortura y esclavitud\u00bb, y \u00abotras formas de violencia sexual, como la desnudez forzada y el entretenimiento sexual, como tratamiento inhumano\u00bb, en el Estatuto del Tribunal Internacional Ad Hoc para la Ex Yugoeslavia y, m\u00e1s tarde, como \u00abactos constitutivos de genocidio\u00bb en el Estatuto del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, pasando all\u00ed tambi\u00e9n a ser consideradas cr\u00edmenes de guerra y tipos de tratamiento humillante y degradante (\u00abatentados contra la dignidad personal, en particular violaci\u00f3n, tratos humillantes y degradantes, y abusos deshonestos\u00bb) (Copelon, 2000: 8 y 11). \u00c9ste fue tambi\u00e9n el camino por el cual se tipificaron finalmente una diversidad de cr\u00edmenes sexuales en el Estatuto de Roma, que rige los procesos del Tribunal Penal Internacional.<\/span><\/span><\/p>\n<p> \t<span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Para comprender las nuevas guerras, es necesario primero pasar revista a los cambios contextuales que las hacen posibles porque afectan la estructura de los conflictos. Ellos son cambios consonantes con una econom\u00eda de mercado global, en una modernidad tard\u00eda, en medio a ciclos cr\u00edticos del capitalismo cada vez m\u00e1s frecuentes, a la inestabilidad pol\u00edtica, la decadencia de la \u00abdemocracia real\u00bb, y la porosidad de los Estados y de los territorios nacionales que administran. El contexto de ese cambio de la guerra, que ya no responde al conflicto convencional entre Estados Nacionales caracter\u00edstico de las conflagraciones del siglo XX, es tambi\u00e9n el del cambio de muchas otras dimensiones de la vida: la territorialidad, la pol\u00edtica, el Estado, la econom\u00eda y el propio patriarcado. Paso a continuaci\u00f3n revista de las dimensiones contextuales de la guerra que se han transformado, confiriendo a la escena b\u00e9lica una nueva estructura y asignando al cuerpo femenino o feminizado un papel nuevo que lo transfiere de una posici\u00f3n marginal a una posici\u00f3n central.<\/span><\/span><\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t<span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\"><b>Informalizaci\u00f3n de las normas b\u00e9licas contempor\u00e1neas<\/b><\/span><\/span><\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t<span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">La nueva <i>conflictividad informal<\/i> y las guerras no-convencionales configuran una escena que se expande en el mundo y, en especial, en Am\u00e9rica Latina, con muchas faces. El crimen organizado; las guerras represivas para-estatales de los reg\u00edmenes dictatoriales, con sus fuerzas para-militares o sus fuerzas de seguridad oficiales actuando para-militarmente; la represi\u00f3n policial, con su accionar siempre, ineludiblemente, en un registro estatal y en un registro para-estatal; el accionar represivo y truculento de las fuerzas de seguridad privadas que custodian las grandes obras; las compa\u00f1\u00edas contratadas en la tercerizaci\u00f3n de la guerra; las as\u00ed llamadas \u00abguerras internas\u00bb de los pa\u00edses o \u00abel conflicto armado\u00bb son parte de ese universo b\u00e9lico con bajos niveles de formalizaci\u00f3n. No comportan ni uniformes ni insignias o estandartes, ni territorios estatalmente delimitados, ni rituales y ceremoniales que marcan la \u00abdeclaraci\u00f3n de guerra\u00bb o armisticios y capitulaciones de derrota, y aun cuando hay ceses del fuego y treguas sobreentendidas, estas \u00faltimas son siempre confusas, provisorias e inestables, y nunca acatadas por todos los subgrupos de miembros de las corporaciones armadas enfrentadas. Estos conflictos, en la pr\u00e1ctica, no tienen un comienzo y un final, y no ocurren dentro de l\u00edmites temporales y espaciales claros.<\/span><\/span><\/p>\n<p> \t<span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Los grupos o <i>corporaciones armadas<\/i> que se enfrentan en esta nueva modalidad de la guerra son facciones, bandos, maras, patotas, gangs, grupos tribales, mafias, mercenarios corporativos y fuerzas para-estatales y estatales de varios tipos &#8211; incluyendo aqu\u00ed los agentes de la as\u00ed llamada \u00abseguridad p\u00fablica\u00bb en el ejercicio de su discrecionalidad en Estados cuya \u00abduplicidad\u00bb creciente ya no se disimula (volver\u00e9 m\u00e1s tarde sobre el tema de la dualidad del Estado). Se trata de un escenario difusamente b\u00e9lico, en el que las acciones violentas son de tipo criminal o se encuentran en el liminar de la criminalidad, y son \u00abcorporativas\u00bb, pues, la responsabilidad sobre las mismas es de los miembros armados de una corporaci\u00f3n de tipo para-estatal y de sus \u00abcabezas\u00bb o dirigentes, de los que emana el mandato de la misma a sus perpetradores. Dario Azzellini, en su libro <i>El negocio de la guerra<\/i> (Azzellini, 2005) y en una exhaustiva entrevista en que sintetiza sus hallazgos (Azzellini, 2007) enfatiza la diferencia o \u00abdiscontinuidad\u00bb de la historia b\u00e9lica, como la he llamado m\u00e1s arriba, al notar que antes los mercenarios eran individuos o peque\u00f1os grupos de personas, marginales con relaci\u00f3n a la conducci\u00f3n de la guerra, pero hoy constituyen un cuantioso capital humano b\u00e9lico administrado dentro del rubro \u00abrecursos humanos\u00bb por empresas de la guerra de grande porte, y su accionar se ve libre de los c\u00f3digos que constri\u00f1en el comportamiento de las fuerzas propiamente estatales.<\/span><\/span><\/p>\n<p> \t<span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\"><i>Esta violencia corporativa y an\u00f3mica se expresa de forma privilegiada en el cuerpo de las mujeres, y esta expresividad denota precisamente el esprit-de-corps de quienes la perpetran, se \u00abescribe\u00bb en el cuerpo de las mujeres victimizadas por la conflictividad informal al hacer de sus cuerpos el bastidor en el que la estructura de la guerra se manifiesta<\/i> (Segato, 2003; 2006; 2011-a; 2012; 2013). En otras palabras, en estas guerras de bajos niveles de formalizaci\u00f3n, parece estar difundi\u00e9ndose una convenci\u00f3n o c\u00f3digo: la afirmaci\u00f3n de la capacidad letal de las facciones antag\u00f3nicas en lo que llam\u00e9 \u00abla escritura en el cuerpo de las mujeres\u00bb (Segato, 2006; 2013), de forma gen\u00e9rica y por su asociaci\u00f3n con la jurisdicci\u00f3n enemiga, como documento eficiente de la ef\u00edmera victoria sobre la moral del antagonista. Y \u00bfpor qu\u00e9 en las mujeres y por qu\u00e9 por medio de formas sexualizadas de agresi\u00f3n? Porque es en la violencia ejecutada por medios sexuales donde se afirma la destrucci\u00f3n moral del enemigo, cuando no puede ser escenificada mediante la firma p\u00fablica de un documento formal de rendici\u00f3n. En este contexto, el cuerpo de la mujer es el bastidor o soporte en que se escribe la derrota moral del enemigo.<\/span><\/span><\/p>\n<p> \t<span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Es muy importante tambi\u00e9n hacer notar que no es \u00e9sta una agresi\u00f3n al cuerpo antagonista, al cuerpo del sicario de la facci\u00f3n enemiga, sino otra cosa. Los agredidos son cuerpos fr\u00e1giles, no son cuerpos guerreros. Por eso manifiestan tan bien, con su sufrimiento, la expresividad misma de la amenaza truculenta lanzada a toda la colectividad. Un mensaje de ilimitada capacidad violenta y de bajos umbrales de sensibilidad humana. En la acci\u00f3n para-estatal de estos grupos es todav\u00eda m\u00e1s cr\u00edtica la necesidad de demostrar esa ausencia de l\u00edmites en la ejecuci\u00f3n de acciones crueles, ya que no se dispone de otros documentos o insignias que designen qui\u00e9n detenta la autoridad jurisdiccional. Por un lado, la truculencia es la \u00fanica garant\u00eda del control sobre territorios y cuerpos, y de cuerpos como territorios, y, por el otro, la <i>pedagog\u00eda de la crueldad<\/i> es la estrategia de reproducci\u00f3n del sistema. Con la crueldad aplicada a cuerpos no guerreros, sobre todo, se a\u00edsla y potencia la funci\u00f3n propiamente expresiva de estos cr\u00edmenes, funci\u00f3n que, como he destacado en todos mis an\u00e1lisis anteriores, es inherente e indisociable en todos los tipos de violencia de g\u00e9nero.<\/span><\/span><\/p>\n<p> \t<span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">]]&gt; <!--![cdata[--><!--[cdata[ p=\"\"-->Estamos frente a cr\u00edmenes de guerra, de una nueva forma de la guerra. La violaci\u00f3n y la tortura sexual de mujeres y, en algunos casos, de ni\u00f1os y j\u00f3venes, son cr\u00edmenes de guerra en el contexto ]]&gt; <\/span><\/span><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!--[cdata[ de=\"\" las=\"\" nuevas=\"\" formas=\"\" la=\"\" conflictividad=\"\" propios=\"\" un=\"\" continente=\"\" para-estatalidad=\"\" en=\"\" ya=\"\" que=\"\" son=\"\" violencia=\"\" inherente=\"\" e=\"\" indisociable=\"\" n=\"\" represiva=\"\" del=\"\" estado=\"\" contra=\"\" los=\"\" disidentes=\"\" y=\"\" excluidos=\"\" pobres=\"\" propia=\"\" accionar=\"\" lico=\"\" corporaciones=\"\" militares=\"\" sicariatos=\"\" -=\"\" constituidos=\"\" por=\"\" pandillas=\"\" maras=\"\" an=\"\" barriadas=\"\" ricas=\"\" grandes=\"\" ciudades=\"\" latinoamericanas=\"\" el=\"\" contexto=\"\" neo=\"\" entre=\"\" todos=\"\" ellos.=\"\" finalidad=\"\" es=\"\" diferente=\"\" a=\"\" menes=\"\" ordinarios=\"\" nero=\"\" o=\"\" aunque=\"\" elementos=\"\" centrales=\"\" estructura=\"\" patriarcal=\"\" permanecen=\"\" determinantes=\"\" lo=\"\" he=\"\" descripto=\"\" como=\"\" mandato=\"\" emanado=\"\" masculina=\"\" horizonte=\"\" mental=\"\" violador=\"\" acaba=\"\" siendo=\"\" logo=\"\" al=\"\" pandilla=\"\" armada=\"\" ordena=\"\" masacrar=\"\" moralmente=\"\" mediante=\"\" sexual=\"\" mujer=\"\" asociada=\"\" antagonista=\"\" no=\"\" se=\"\" deja=\"\" reclutar=\"\" font=\"\"--><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Es necesario recordar y reafirmar que \u00e9stos no son cr\u00edmenes de motivaci\u00f3n sexual, como los medios y las autoridades siempre insisten en decir para privatizar y, de esa forma, banalizar este tipo de violencia ante el sentido com\u00fan de la opini\u00f3n p\u00fablica, sino cr\u00edmenes de guerra, de una guerra que debe ser urgentemente redefinida, analizada bajo una nueva luz y a partir de otros modelos, e incorporada con nuevas categor\u00edas jur\u00eddicas en el Derecho y, muy especialmente, en el Derecho Internacional, es decir, en el campo de los Derechos Humanos y de la Justicia Humanitaria.<\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Una nueva generaci\u00f3n de investigadores comienza a trazar las caracter\u00edsticas de esta nueva modalidad de la guerra. Elementos que aparecen por ellos relevados son, precisamente, su informalizaci\u00f3n a medida que los conflictos dejan de serlo entre Estados Nacionales. Para Herfried M\u00fcnkler, despu\u00e9s de un largo periodo de estatizaci\u00f3n, ha ocurrido un retorno a la privatizaci\u00f3n y comercializaci\u00f3n de las guerras. Este autor, al igual que Azzellini, tambi\u00e9n subraya su car\u00e1cter lucrativo, as\u00ed como la utilizaci\u00f3n de mercenarios y de ni\u00f1os como recursos humanos, su transnacionalizaci\u00f3n y su \u00abdesmilitarizaci\u00f3n\u00bb, o sea, su informalizaci\u00f3n (M\u00fcnkler, 2003). En <i>The new wars<\/i>, M\u00fcnkler (2005) habla de la transferencia del control de la guerra de ej\u00e9rcitos de Estados nacionales a bandas comerciales pertenecientes a se\u00f1ores de la guerra, y a la participaci\u00f3n de Estados, para-Estados y actores privados (M\u00fcnkler, 2005: 3). Con estas transformaciones, el antiguo l\u00edmite claramente trazado entre la violencia permisible en las acciones de guerra y la violencia criminal (M\u00fcnkler, 2005: 40) se disuelve. En la paradigm\u00e1tica guerra de los nuevos tiempos que fue la de la antigua Yugoslavia, tanto en el lado Serbio como en el Bosnio, \u00abel submundo de las grandes ciudades\u00bb, sus matones y sus pandillas mafiosas, \u00abocupaban las posiciones clave en los grupos para-militares\u00bb (M\u00fcnkler, 2005).<\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Pero lo que es m\u00e1s relevante para nuestro tema aqu\u00ed es su coincidencia en la discontinuidad que nota en el tratamiento de las mujeres y los ni\u00f1os en las nuevas formas de la guerra. Si las mujeres siempre fueron tratadas como \u00abbot\u00edn de guerra, el premio de la victoria, el objeto sexual de los soldados\u00bb, \u00absin embargo, la forma extrema de generalizaci\u00f3n que presenta la violencia contra las mujeres como un fen\u00f3meno siempre id\u00e9ntico, una constante antropol\u00f3gica, minimiza la extensi\u00f3n en que esto ha variado hist\u00f3ricamente tanto en escala como en intensidad\u00bb(M\u00fcnkler, 2005: 81). \u00abEvidentemente siembre hubo violencia contra las mujeres en las guerras cl\u00e1sicas entre Estados, pero desde el siglo dieciocho, como m\u00ednimo, eso ha sido considerado como crimen de guerra por el cual la penalidad ha sido usualmente la pena de muerte\u00bb, mientras que las guerras de las \u00faltimas dos d\u00e9cadas no demuestran ning\u00fan respeto por ning\u00fan tipo de instrumento o reglamento para la protecci\u00f3n de mujeres y ni\u00f1os (M\u00fcnkler, 2005: 82). El autor destaca aqu\u00ed la eficacia de la violaci\u00f3n como instrumento de limpieza \u00e9tnica de bajo costo: una forma de eliminaci\u00f3n sin el costo de las bombas ni la reacci\u00f3n de los Estados vecinos (M\u00fcnkler, 2005: 83). Los tres pasos de la disoluci\u00f3n de un pueblo sin genocidio consisten, para M\u00fcnkler, en la ejecuci\u00f3n p\u00fablica de sus figuras prominentes, la destrucci\u00f3n de sus templos, construcciones sagradas y monumentos culturales, y la violaci\u00f3n sistem\u00e1tica y el embarazo forzado de sus mujeres. Con esto, de forma eficaz y \u00abecon\u00f3mica\u00bb se substituye la batalla, de las guerras convencionales, por la masacre de las guerras contempor\u00e1neas (M\u00fcnkler, 2005: 83). El autor tambi\u00e9n menciona la emasculaci\u00f3n y humillaci\u00f3n que retiran la asertividad de los vencidos por no poder proteger a \u00absus\u00bb mujeres, lo que torna evidente que se trata de un ataque dirigido al enemigo \u00abpor medio de la violencia infligida en el cuerpo de la mujer\u00bb y ya no, como antes, \u00abgolpeando los \u00f3rganos de poder del Estado\u00bb (M\u00fcnkler, 2005: 85). Y por el hecho de esa pr\u00e1ctica haberse extendido hoy a sociedades en que la violaci\u00f3n raramente ocurr\u00eda anteriormente, M\u00fcnkler considera posible afirmar que se trata de una violencia calculada y premeditada que forma parte de una estrategia militar, y que es independiente de los patrones tradicionales de comportamiento. Es decir, no se trata de una \u00abcostumbre\u00bb que se abre camino en la escena b\u00e9lica, sino un comportamiento militar planificado. (M\u00fcnkler, 2005: 85). En consecuencia, una \u00absexualizaci\u00f3n extensiva de la violencia es observable en pr\u00e1cticamente todas las nuevas guerras\u00bb(M\u00fcnkler, 2005 86).<\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Tambi\u00e9n otra especialista en la nueva forma de la guerra, Mary Kalder, a partir de su an\u00e1lisis de lo ocurrido en Serbia, arriba a esta misma conclusi\u00f3n de la inauguraci\u00f3n de una guerra privatizada, a manos de fuerzas para-militares, que se vale de la desmoralizaci\u00f3n de las elites, la profanaci\u00f3n de las mezquitas y lugares sagrados y la violaci\u00f3n masiva de las mujeres como un m\u00e9todo militar de m\u00e1xima eficiencia. Con relaci\u00f3n a las violaciones masivas, la autora entiende que, aunque han ocurrido en otras guerras, por el car\u00e1cter sistem\u00e1tico que hoy asumen en centros de detenci\u00f3n y en espacios determinados, hoy asumen un nuevo car\u00e1cter como \u00abestrategia deliberada\u00bb de guerra (Kalder Pos.1275 de 6020 en libro digital). A partir de un marco anal\u00edtico en que destaca la globalizaci\u00f3n de la econom\u00eda, las pol\u00edticas de la identidad y el cosmopolitismo como dimensiones relevantes para la transformaci\u00f3n de la guerra, es muy interesante la forma en que esta autora traza un paralelo entre tres patrones de violencia destinados a alcanzar el control territorial no por adhesi\u00f3n de la poblaci\u00f3n y si por su desplazamiento por medio del uso de t\u00e9cnicas de contra-insurgencia que crean un ambiente de miedo e inseguridad permanente desfavorable para su permanencia en los territorios que ocupaban. Estos medios son la ejecuci\u00f3n de atrocidades de una forma tal que se tornan de p\u00fablico conocimiento; la profanaci\u00f3n y destrucci\u00f3n de todo lo que sea socialmente significativo, de los hitos de la historia y de la cultura, por medio de la remoci\u00f3n de sus huellas f\u00edsicas, y de las edificaciones religiosas y de los monumentos hist\u00f3ricos que permitan la reclamaci\u00f3n territorial de un \u00e1rea particular; y, en tercer lugar, la deshonra por medio de la violaci\u00f3n sistem\u00e1tica y el abuso. La autora concluye entonces apuntando a una diferencia clave entre las guerras del presente y las guerras convencionales del pasado: \u00abEsencialmente, todo lo que se consideraba un efecto colateral no deseable e ileg\u00edtimo de la antigua guerra se transform\u00f3 en el modo central de luchar en las nuevas guerras\u00bb. \u00abEstas guerras son racionales en el sentido de que aplican pensamiento racional a los fines de la guerra y rechazan los l\u00edmites normativos\u00bb (Kalder Pos. 2450 de 6020 en libro digital).<\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">En Am\u00e9rica Latina, varios equipos de investigaci\u00f3n recientemente constituidos en diversos pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina estudian hoy los cr\u00edmenes sexuales ocurridos en los conflictos internos de los pa\u00edses y crean categor\u00edas forenses (Fern\u00e1ndez, 2009; Otero Baham\u00f3n, Quintero M\u00e1rquez y Bol\u00edvar, 2009) y jur\u00eddicas para aprehender, investigar y procesar ese tipo espec\u00edfico violencia como cr\u00edmenes de guerra (Theidon, 2004; Uprimny Yepes, Guzm\u00e1n Rodriguez &amp; Mantilla Falc\u00f3n, 2008; Sondereguer, 2012; como ejemplos, entre otros). Un caso sobre el que existe abundante literatura que, inclusive, coloca su foco en el an\u00e1lisis de la violencia sistem\u00e1tica contra las mujeres ind\u00edgenas como componente central del \u00abconflicto interno\u00bb es el de Guatemala. All\u00ed, fuerzas militares actuando para-estatalmente atacaron a las mujeres de los diversos pueblos mayas que forman la mayor\u00eda ind\u00edgena de ese pa\u00eds, las sometieron a actos de extrema crueldad y a violaciones sistem\u00e1ticas que se tornaron p\u00fablicas y resultaron en la estigmatizaci\u00f3n y ostracismo de esas mujeres, como forma de disolver el tejido social, sembrar la desconfianza y romper la solidaridad comunitaria. En su interesante estudio del caso guatemalteco, Lily Mu\u00f1oz (2013) hace referencia precisamente a una reveladora orientaci\u00f3n encontrada en el <i>Manual del Centro de Estudios Militares<\/i> que comprueba lo que los autores citados m\u00e1s arriba afirman a respecto del car\u00e1cter deliberado y calculado de la violencia sexualizada. Esa orientaci\u00f3n contrar\u00eda la regla humanitaria seg\u00fan la cual la violencia sexual en las guerras se encuentra proscripta y es condenable pues dice: \u00abLas tropas empleadas contra fuerzas subversivas est\u00e1n sujetas a presiones morales y psicol\u00f3gicas diferentes de aqu\u00e9llas que normalmente se encuentran en operaciones de guerra convencional. Esto resulta particularmente cierto debido a: La arraigada renuencia del soldado para tomar medidas represivas contra mujeres, ni\u00f1os y ancianos\u00bb, y concluye enfatizando la necesidad de entrenar a los soldados para que ejecuten esa forma de violencia contra sujetos que no son agentes b\u00e9licos, enemigos armados, sino civiles y fr\u00e1giles: \u00abEl soldado normalmente tiene gran aversi\u00f3n por las operaciones de tipo policial y por las medidas represivas contra mujeres, ni\u00f1os y enfermos de la poblaci\u00f3n civil, <i>a menos que est\u00e9 extremamente bien adoctrinado en la necesidad de estas operaciones<\/i>\u00bb (<i>Manual del Centro de Estudios Militares<\/i> s\/d: 196, apud Mu\u00f1oz 2013: 15-16. El \u00e9nfasis es m\u00edo).<\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\"><b>Cambio del paradigma territorial<\/b><\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Una segunda dimensi\u00f3n contextual que se constela con los cambios de la modalidad de la guerra y vulnera el cuerpo de las mujeres es la transformaci\u00f3n del paradigma territorial o territorialidad. En su historia de las formas de gobierno, Foucault presenta una periodizaci\u00f3n de las relaciones entre gobierno y territorio que aqu\u00ed nos interesan. Seg\u00fan Foucault, en la \u00e9poca feudal y la modernidad temprana la forma de gobierno fue el <i>gobierno del territorio<\/i> o \u00abdominio\u00bb de un lord feudal o rey, e inclu\u00eda todas las cosas y personas contenidas en ese espacio delimitado. Solo despu\u00e9s, a partir del siglo XVIII, el gobierno se transform\u00f3 en <i>gobierno de la poblaci\u00f3n<\/i>, es decir, de la administraci\u00f3n del grupo humano asentado en el territorio. Esa mutaci\u00f3n signific\u00f3 un cambio muy profundo en la concepci\u00f3n de la propiedad y la posesi\u00f3n que, ciertamente, debido a la contig\u00fcidad cognitiva entre cuerpo de mujer y territorio, result\u00f3 en una transformaci\u00f3n profunda en las concepciones de g\u00e9nero y sexualidad. Lo mismo ocurri\u00f3 en la fase siguiente. Las <i>t\u00e9cnicas disciplinarias<\/i> y la exhibici\u00f3n ejemplar del castigo, situadas por Foucault en los siglos XVIII y XIX, dieron paso a la <i>sociedad de control<\/i> en el siglo XX.<a name=\"top1\"><\/a><a href=\"#back1\"><sup>1<\/sup><\/a> El ejercicio del poder pastoral fue un elemento crucial en esta transformaci\u00f3n. Esta t\u00e9cnica, originaria del mundo judeo-cristiano de los tiempos b\u00edblicos, es para Foucault la m\u00e1s eficiente de las tecnolog\u00edas de poder, \u00abuna forma de poder simult\u00e1neamente individualizante y totalizadora\u00bb (Foucault, 1983: 213-214). La progresi\u00f3n de las modalidades de gobierno todav\u00eda contin\u00faa hasta un estadio final del control de la sociedad: el del poder como bio-poder, ejercido a trav\u00e9s de la <i>bio-pol\u00edtica<\/i>, con su correspondiente tipo de gobierno, esto es, el gobierno de la gente como seres biol\u00f3gicos por medio de la gesti\u00f3n de sus cuerpos. Pol\u00edticas, en esta fase, son referidas a cuerpos (Foucault, 1997; 2004a; 2004b).<\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">He defendido anteriormente que, en lo que respecta al gobierno y sus objetos de gesti\u00f3n, estamos hoy frente a la lenta emergencia de un tercer momento, en el que Estados compiten con agencias no-estatales, ambos ejerciendo su control sobre la poblaci\u00f3n por medio de la <i>t\u00e9cnica pastoral<\/i>, es decir, como reba\u00f1o. En esta nueva etapa, el trazo distintivo de la poblaci\u00f3n gobernada es su car\u00e1cter extensible y fluido en forma de red y no m\u00e1s su fijaci\u00f3n en una jurisdicci\u00f3n administrada por un Estado (Segato, 2007-a; 2007-b; 2008). El anclaje anterior de las poblaciones gobernadas dentro de un territorio fijo y nacionalmente delimitado va siendo transformado porque el foco del control se viene dislocando progresivamente hacia un reba\u00f1o humano m\u00f3vil que corta a trav\u00e9s de las fronteras nacionales. <i>Por el efecto del paradigma del biopoder, la red de los cuerpos pasa a ser el territorio, y la territorialidad pasa a ser una territorialidad de reba\u00f1o en expansi\u00f3n. El territorio, en otras palabras, est\u00e1 dado por los cuerpos<\/i>. Como nunca antes, por esta soltura de las redes con relaci\u00f3n a la jurisdicci\u00f3n territorial estatal-nacional, con sus rituales, c\u00f3digos e insignias, la jurisdicci\u00f3n es el propio cuerpo, sobre el cuerpo y en el cuerpo, que debe ahora ser el bastidor en que se exhiben las marcas de la pertenencia.<\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t<span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">]]&gt; <!--![cdata[--><!--![cdata[--><!--[cdata[ p=\"\"-->Este \u00faltimo estadio introduce, por lo tanto, una mutaci\u00f3n en la territorialidad misma, si entendemos <i>territorialidad<\/i> como una concepci\u00f3n particular, hist\u00f3ricamente definida, del <i>territorio<\/i>. Los sujetos y sus \u00abterritorios\u00bb son co-producidos por cada \u00e9poca y por el discurso de cada forma de gobierno. Por lo tanto, los elementos constitutivos de una experiencia territorial no son fijos sino hist\u00f3ricamente definidos. Tambi\u00e9n se puede decir que esta forma contempor\u00e1nea de territorialidad en red es un dispositivo a trav\u00e9s del cual los sujetos son atra\u00eddos a la pertenencia, reclutados y marcados. La modernidad avanzada y la forma de vida colonizada por la econom\u00eda de mercado tienen a liberar a los sujetos de un territorio vinculado al Estado y a producir poblaciones y territorialidades organizadas en red que atraviesan e interact\u00faan con la jurisdicci\u00f3n estatal, pero que no coinciden completamente con ella. Como dije, agencias estatales y no estatales de gesti\u00f3n coexisten. Algunas agencias no-estatales se encuentran totalmente fuera de la legalidad, otras mantienen solamente una tensi\u00f3n con la institucionalidad de tipo estatal, siempre contornando y resolviendo su diferencia de proyectos e intereses. Las redes, por su lado, producen sus propios paisajes.<\/span><\/span><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Para controlar el reba\u00f1o, las ahora agencias administradoras de redes deben intensificar tanto como posible su capacidad de control pastoral y sus biopol\u00edticas, as\u00ed como sus estrategias de marcaci\u00f3n de los cuerpos para que exhiban su afiliaci\u00f3n. El gobierno, por lo tanto, se ha separado de Estado, y gobiernos &#8211; en el sentido de administraciones &#8211; estatales comparten el espacio, coexisten y compiten, como he dicho, con gobiernos &#8211; agencias de gesti\u00f3n-no estatales, sean \u00e9stas empresarial-corporativas, pol\u00edtico -identitarias, religiosas, b\u00e9lico-mafiosas, etc.. Esto, coadunado con el biopoder, que coloca en los cuerpos el foco de la gesti\u00f3n, y la t\u00e9cnica pastoral, que conduce y produce reba\u00f1os por la producci\u00f3n y control de subjetividades, resulta en un nuevo paradigma de territorialidad, es decir, de la concepci\u00f3n y definici\u00f3n de lo que sea territorio. Esto tiene un fuerte impacto, por lo tanto, en la posici\u00f3n y el papel del cuerpo de las mujeres, por ser \u00e9ste, ancestralmente, cognitivamente af\u00edn a la idea de territorio.<\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">En el estadio anterior de la sociedad de control, el Estado implementaba t\u00e9cnicas pastorales y biopol\u00edticas para producir sujetos d\u00f3ciles. En la presente transici\u00f3n, las organizaciones gestoras propias de las redes poblacionales tienen a su cargo pol\u00edticas de subjetivaci\u00f3n. El aparato de Estado y su territorio es intersectado por estas nuevas realidades jurisdiccionales &#8211; como dije, empresarial-corporativas, pol\u00edtico-identitarias, religiosas, b\u00e9lico-mafiosas &#8211; que secuestran para s\u00ed una influencia importante en la toma de decisiones y en el acceso a recursos. Estas redes son internamente diversificadas e internamente estratificadas y cortan a trav\u00e9s del territorio pre-existente, y son gobernadas por sus propias <i>nomenklaturas<\/i>, y debido a que los reba\u00f1os se desprenden de los territorios nacionales y de los paisajes fijos que previamente les serv\u00edan como referencia y los aglutinaban, la subordinaci\u00f3n y la cohesi\u00f3n entre sus miembros debe ahora expresarse exclusivamente por una imagen exterior unificada, es decir, la unidad debe ser espectacularizada y depende de claves perfom\u00e1ticas. Se necesitan signos claros de pertenencia y de exclusi\u00f3n de lo no perteneciente. <i>Lealtades a la red redise\u00f1an el territorio como entidades proto-pol\u00edticas y sus caudillajes se comportan como liderazgos para-estatales, co-existiendo con Estados nacionales en el control de las poblaciones<\/i>. El tipo de lealtad que Habermas llam\u00f3 de \u00abpatriotismo de la Constituci\u00f3n\u00bb (Habermas, 1994: 135) es reemplazado por un \u00abpatriotismo de las reglas de red\u00bb, y los nuevos territorios se expanden constantemente en un proceso que se podr\u00eda describir como una \u00abanexi\u00f3n blanda\u00bb. La red, a diferencia del Estado, no tiene una tradici\u00f3n b\u00e9lica, en el sentido tradicional, pero se constituye conflictivamente. <i>Su conformaci\u00f3n y la definici\u00f3n de sus l\u00edmites no tienen origen b\u00e9lico, como en la historia de los Estados nacionales, pero su conflictividad es difusa, sin principio ni fin, una forma de existencia<\/i>. Las redes pertenecen al ambiente formateado por el englobante paradigma de <i>la pol\u00edtica de la identidad<\/i> (Segato, 2007-c) <i>y proveen patrias territoriales substitutas para la gente com\u00fan<\/i>.<\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Como, por un lado, los territorios pasaron a ser carriles extensibles de identidad com\u00fan e intereses compartidos dentro de cada red corporativa y, por el otro, los paisajes fijos debilitaron su papel como referencias para la identidad, la exhibici\u00f3n ritualizada de f\u00f3rmulas expresivas de lealtad en red pasaron a ser cruciales. En este nuevo ambiente, las personas son las depositarias y portadoras del <i>territorio<\/i> y la cadena de personas pertenecientes a una red es una <i>poblaci\u00f3n<\/i>. En otras palabras: el grupo de personas que co-pertenece a una red particular constituye, en s\u00ed mismo, el territorio y la poblaci\u00f3n de esa red. <i>Por eso podemos decir que los cuerpos mismos son el paisaje y la referencia, como portadores de los signos que componen la her\u00e1ldica que emblematiza la propia existencia de la red, de este territorio en reba\u00f1o y siempre en expansi\u00f3n y consolidaci\u00f3n.<\/i><\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\"><i>El cuerpo y muy especialmente el cuerpo de las mujeres, por su afinidad arcaica con la dimensi\u00f3n territorial, es, aqu\u00ed, el bastidor o tableta sobre el cual los signos de adhesi\u00f3n son inscriptos.<\/i> Codificados atributos de pertenencia son burilados o anexados al mismo. <i>Y en \u00e9l, en especial en el cuerpo femenino y feminizado, los enemigos de la red graban con sa\u00f1a las se\u00f1ales de su antagonismo.<\/i> S\u00ed el \u00e9nfasis es colocado en los signos exteriores de afiliaci\u00f3n, \u00fanicos que expresan la unidad del grupo, necesariamente el disenso interior y la deliberaci\u00f3n deben ser restringidos y reprimidos, presionando el paradigma territorial a afirmarse en la exhibici\u00f3n corporal de los signos diacr\u00edticos de una lealtad cohesionada &#8211; los tatuajes conspicuos de los miembros de las maras centroamericanas son un perfecto ejemplo de esta espectacularizaci\u00f3n de la pertenencia. Estas colectividades as\u00ed marcadas <i>no coliden porque son civilizatoriamente diferentes<\/i>, como afirma la tesis huntingtoniana; al contrario, espectacularizan sus diferencias, las exacerban, porque compiten por recursos. Pertenecen al mismo paradigma territorial y pol\u00edtico, y es mucho m\u00e1s lo que las une y las hace parte de un mismo mundo que lo que las divide. <i>Sus signos espectaculares de cohesi\u00f3n y de antagonismo son solamente el escaparate, la inscripci\u00f3n p\u00fablica de su existencia, as\u00ed como de su cohesi\u00f3n corporativa.<\/i> Su papel es expresar, m\u00e1s all\u00e1 de cualquier duda, la unidad y lealtad interna del grupo y la capacidad de su clase dirigente, de sus \u00e9lites, para controlarlo. La pertenencia tiene que ser externalizada, dramatizada. Cuando el dominio o jurisdicci\u00f3n no es un determinado feudo o naci\u00f3n, sino una congregaci\u00f3n fluida, signos expresivos de adhesi\u00f3n y de antagonismo ganan importancia. La eficiencia performativa de una identidad ritualizada, <i>una identidad como pol\u00edtica<\/i>, tienen relevancia crucial. El cuerpo obediente se torna, ahora, una funci\u00f3n de un territorio cuya unidad no puede ser enunciada de otra forma. <i>El tema central, dentro de la l\u00f3gica de la pol\u00edtica de la identidad, es menos una cuesti\u00f3n de persuasi\u00f3n que de representaci\u00f3n.<\/i><\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">El cuerpo inscripto como territorio y su afinidad con el biopoder es la forma \u00faltima de control y completa la comprensi\u00f3n de la <i>nueva territorialidad y sus demandas por lealtad y antagonismo ostensivos<\/i>. Podr\u00eda decirse que esta territorialidad es para-\u00e9tnica. Esta nueva territorialidad no es otra cosa que el <i>hidden-script<\/i> y precondici\u00f3n de las guerras no convencionales, las nuevas formas de la guerra: <i>el poder act\u00faa en este estadio directamente sobre el cuerpo, y es por eso que, desde esta perspectiva, es posible decir que los cuerpos y su ambiente espacial inmediato constituyen tanto el campo de batalla de poderes en conflicto como el bastidor donde se cuelgan y exhiben las se\u00f1as de su anexi\u00f3n.<\/i> Como he dicho, <i>el cuerpo femenino o feminizado se adapta m\u00e1s efectivamente a esta funci\u00f3n enunciativa<\/i> porque es y siempre ha sido imbuido de significado territorial. <i>El destino de los cuerpos femeninos, violados e inseminados en las guerras de todas las edades dan testimonio de esto<\/i> (Segato, 2003; 2006). <i>Pero lo que la nueva territorialidad introduce es una vuelta de tuerca en esa afinidad, ya que el cuerpo se independiza de esa contig\u00fcidad y pertenencia a un pa\u00eds conquistado, y pasa a constituir, en s\u00ed mismo, terreno-territorio de la propia acci\u00f3n b\u00e9lica.<\/i><\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\"><b>Cambio correlativo en la cultura pol\u00edtica o faccionalizaci\u00f3n de la pol\u00edtica<\/b><\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">En sinton\u00eda con el cambio del paradigma territorial, se constata un cambio en el campo propiamente pol\u00edtico, es decir, en el campo de la conflictividad de intereses y de la expresi\u00f3n de los antagonismos. En este nuevo contexto, la espectacularizaci\u00f3n de aspectos visibles de la diferencia &#8211; \u00e9tnica, religiosa, racial, etaria, etc. &#8211; entre los antagonistas es m\u00e1s importante que los contenidos de la misma, por su propia instrumentalidad en la producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de los conflictos que, en nuestro tiempo, se han constituido en un fin en si mismo por su car\u00e1cter lucrativo para la industria b\u00e9lica y para las compa\u00f1\u00edas militares privadas (Azzellini, 2005; 2007; M\u00fcnkler, 2005). En este nuevo trazado territorial, el valor reside en la pertenencia, en la afiliaci\u00f3n, en la identidad pol\u00edtica, en existir como reba\u00f1o, y los nuevos mecanismos corporativos en la econom\u00eda y en la pol\u00edtica benefician a quien accede a posicionarse y a marcarse comportamentalmente como miembro de la red.<\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Es necesario aqu\u00ed advertir acerca de la diferencia diametral que opone mis apreciaciones a la c\u00e9lebre y archipromovida tesis Huntingtoniana, que es, como \u00e9sta, una tesis sobre la guerra. En ella, Huntington afirma que los pueblos se alinean en bloques antag\u00f3nicos porque son diferentes, formulando una perspectiva que puede ser descripta como \u00abdeterminismo \u00e9tnico\u00bb, que lo lleva a vaticinar un futuro de conflagraciones b\u00e9licas cuya causalidad radica en la diferencia de visi\u00f3n de mundo, sistema de creencias, valores y proyectos de sociedad de pueblos que conviven hoy m\u00e1s estrechamente que en el pasado. La diferencia civilizatoria es, para Huntington, el factor determinante de los antagonismos. Mi tesis (en Segato, 2007-a; 2007-b; 2008) es exactamente contraria a \u00e9sta, ya que afirmo que lo que hay, en el momento presente, es un lenguaje pol\u00edtico-identitario en el que las posiciones con intereses &#8211; que describo como eminentemente territoriales, en el sentido descripto m\u00e1s arriba &#8211; en disputa se expresan por medio de marcas culturales exacerbadas e instrumentalizadas para este fin. El antagonismo se vale de un lenguaje \u00e9tnico o religioso para simbolizarse y politizarse, <i>la pauta de la pol\u00edtica de la identidad domina<\/i>, pero achata y vac\u00eda la densidad y profundidad de los contenidos de las diferencias civilizatorias, \u00e9tnicas, ideol\u00f3gicas, doctrinales y teol\u00f3gicas substantivas (Segato, 2007-c). Hay una formateo \u00e9tnico o religioso, siempre eminentemente identitario de la red de afiliaci\u00f3n pol\u00edtica, <i>pero la disputa por dominio territorial y la globalizaci\u00f3n del capital y del mercado unifican todas las disputas<\/i>. Por eso, las personas son obligadas y presionadas a alinearse en torno de los signos que demarcan estas jurisdicciones, a riesgo de que, de no hacerlo, no puedan ni expresar sus intereses ni encontrar medios para alcanzarlos.<\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t<span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">]]&gt; <!--![cdata[--><!--[cdata[ p=\"\"-->El formateo de las identidades, como soporte de la pol\u00edtica, tiene que ver tambi\u00e9n con lo territorial, lo que he descripto como el car\u00e1cter territorial de la pol\u00edtica hoy. La cultura pol\u00edtica d ]]&gt; <!--[cdata[ e=\"\" las=\"\" identidades=\"\" es=\"\" n=\"\" territorial=\"\" y=\"\" hasta=\"\" la=\"\" tica=\"\" partidaria=\"\" hoy=\"\" una=\"\" de=\"\" identidad=\"\" por=\"\" lo=\"\" territorio.=\"\" en=\"\" formas=\"\" miembros=\"\" a=\"\" redes=\"\" identitarias=\"\" otras=\"\" como=\"\" el=\"\" tema=\"\" proyecto=\"\" tica.=\"\" se=\"\" prende=\"\" al=\"\" control=\"\" fundamentalista=\"\" los=\"\" cuerpos=\"\" coloco=\"\" mismo=\"\" plano=\"\" velo=\"\" obligatorio=\"\" islam=\"\" anti=\"\" -=\"\" abortista=\"\" entre=\"\" razones=\"\" que=\"\" son=\"\" del=\"\" o=\"\" ese=\"\" no=\"\" orden=\"\" moral=\"\" misma=\"\" han=\"\" perdido=\"\" su=\"\" foco=\"\" gica=\"\" alianzas=\"\" sentido=\"\" puede=\"\" ser=\"\" comprendido=\"\" entendiendo=\"\" red=\"\" sus=\"\" i=\"\"-->El \u00fanico valor buscado es el poder, y esta estrategia que prioriza la cohesi\u00f3n de las alianzas y su clara simbolizaci\u00f3n por encima de todas las dimensiones de la diferencia tiene como clave oculta la relaci\u00f3n competitiva por el poder y un pacto vigente entre las facciones o partidos en conflicto con relaci\u00f3n a las pautas que orientan su accionar para obtener porciones de poder, en el sentido de control jurisdiccional sobre recursos y personas. Poder \u00e9ste que tiene en el control de los cuerpos el soporte donde puede simbolizarse y ejercer su pedagog\u00eda.<\/span><\/span><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!--![cdata[--><\/font><!--[cdata[ e=\"\" las=\"\" identidades=\"\" es=\"\" n=\"\" territorial=\"\" y=\"\" hasta=\"\" la=\"\" tica=\"\" partidaria=\"\" hoy=\"\" una=\"\" de=\"\" identidad=\"\" por=\"\" lo=\"\" territorio.=\"\" en=\"\" formas=\"\" miembros=\"\" a=\"\" redes=\"\" identitarias=\"\" otras=\"\" como=\"\" el=\"\" tema=\"\" proyecto=\"\" tica.=\"\" se=\"\" prende=\"\" al=\"\" control=\"\" fundamentalista=\"\" los=\"\" cuerpos=\"\" coloco=\"\" mismo=\"\" plano=\"\" velo=\"\" obligatorio=\"\" islam=\"\" anti=\"\" -=\"\" abortista=\"\" entre=\"\" razones=\"\" que=\"\" son=\"\" del=\"\" o=\"\" ese=\"\" no=\"\" orden=\"\" moral=\"\" misma=\"\" han=\"\" perdido=\"\" su=\"\" foco=\"\" gica=\"\" alianzas=\"\" sentido=\"\" puede=\"\" ser=\"\" comprendido=\"\" entendiendo=\"\" red=\"\" sus=\"\" i=\"\"--><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Cuando hablo de una clave oculta y de un pacto o acuerdo estrat\u00e9gico entre las facciones que compiten por poder, indico que todas ellas reconocen una reconfiguraci\u00f3n del campo pol\u00edtico en territorios marcados por la presencia de redes que se distribuyen entre s\u00ed recursos humanos, materiales y simb\u00f3licos espec\u00edficos. Estos territorios tienen la caracter\u00edstica de no ser democr\u00e1ticos ni socialmente homog\u00e9neos internamente, sino fuertemente estratificados, donde una c\u00fapula o nomenklatura pol\u00edtico-gerencial, doctrinario-religiosa o empresarial encuentra la forma de atesorar grandes recursos financieros que le permiten el monopolio del poder decisorio y un cerrado control, vigilancia y capacidad de expurgo sobre la totalidad de sus miembros. Esto es as\u00ed porque solamente se puede acceder a esta lengua-franca de la gesti\u00f3n pol\u00edtica si se genera internamente una estratificaci\u00f3n tal que la disputa entre redes es una disputa entre sus nomenklaturas y la red es la masa de maniobra de esa c\u00fapula para su proyecto de expansi\u00f3n del dominio territorial. No estoy afirmando que este tipo de estrategia no haya existido anteriormente. Lo que afirmo es que este paradigma de bajo perfil doctrinario y preponderancia del \u00abproyecto de poder\u00bb sobre el \u00abproyecto pol\u00edtico-ideol\u00f3gico\u00bb se ha transformado en la gram\u00e1tica general que compatibiliza las acciones de las facciones pol\u00edticas. Por razones que examinar\u00e9 en seguida, <i>las nuevas formas de la guerra responden tambi\u00e9n a esta misma lengua franca faccional, y se articulan perfectamente con este nuevo paradigma de la pol\u00edtica.<\/i><\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\"><b>Mafializaci\u00f3n de la pol\u00edtica y captura del campo criminal por el Estado.<\/b><\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Me he referido hasta aqu\u00ed a los cambios contextuales que configuran una esfera pol\u00edtico-b\u00e9lica en el mundo, con sus juegos de alianzas, antagonismos, facciones, sobre un cada vez m\u00e1s homog\u00e9neo tel\u00f3n de fondo resultante de la expansi\u00f3n del mercado global y del predominio del capital financiero. Ahora colocar\u00e9 mi foco en el universo mafioso de la escena b\u00e9lica difusa que se transnacionaliza, particularmente pero no exclusivamente, en Am\u00e9rica Latina. La violencia urbana, especialmente en las ciudades latinoamericanas, dise\u00f1a escenarios b\u00e9licos difusos y en franca expansi\u00f3n, vinculados estrechamente a la informalizaci\u00f3n de la econom\u00eda y al aumento vertiginoso del capital no declarado. Su contraparte es la exacerbaci\u00f3n de la naturaleza dual del Estado, que podr\u00edamos describir tambi\u00e9n como <i>paraestatalizaci\u00f3n del Estado, liminalidad de la operatividad estatal o cinismo de la excepcionalidad<\/i>. Para trazar la relaci\u00f3n entre la econom\u00eda y la guerra informal de modalidad mafiosa, por tratarse de un universo no plenamente observable y al que accedemos por indicios dispersos, eventos de violencia que se presentan fragmentarios y de baja inteligibilidad, tenemos que valernos necesariamente de un modelo, es decir, de la apuesta en la existencia en una estructura de relaciones capaz de explicar los sucesos que en los medios son clasificados como \u00abpoliciales\u00bb y en la gesti\u00f3n p\u00fablica como \u00abseguridad\u00bb. Ante la evidencia de que el crimen organizado es hoy un continente en expansi\u00f3n y no parece haber medida p\u00fablica capaz de contenerlo, nos vemos obligados a trascender esas casillas que confinan sus episodios en los m\u00e1rgenes del universo social y pensar de otra manera, hacer apuestas con relaci\u00f3n a relaciones, conexiones, entre dimensiones de la vida social que van mucho m\u00e1s all\u00e1 de los m\u00e1rgenes de la sociedad, de la categor\u00eda \u00abpolicial\u00bb y del tema de la \u00abseguridad p\u00fablica\u00bb.<\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">El modelo que propongo parte por considerar que una interminable serie de negocios il\u00edcitos produce sumas masivas de capital no declarado. Estos negocios son de muchos tipos: contrabandos diversos como el narcotr\u00e1fico y de armas; el tr\u00e1fico consentido y la trata enga\u00f1osa de adultos y de ni\u00f1os; el tr\u00e1fico de \u00f3rganos; asimismo el tr\u00e1fico de una cantidad inmensa de bienes de consumo legal que ingresan desde el exterior, incluyendo bebidas alcoh\u00f3licas, drogas l\u00edcitas y partes de aparatos electr\u00f3nicos, entre muchos otros productos que pasan a venderse en el comercio legal. Tambi\u00e9n por el contrabando hacia el exterior de minerales estrat\u00e9gicos, piedras preciosas, maderas, y hasta animales ex\u00f3ticos. Aqu\u00ed tambi\u00e9n suma mucho dinero la explotaci\u00f3n de la prostituci\u00f3n en reductos francamente concentracionarios, donde se somete especialmente, pero no exclusivamente, a las mujeres al trabajo sexual esclavo. Otra fuentes de ese gran lago de capital sumergido, subterr\u00e1neo, no declarado, son las casas de juego, los casinos, p\u00fablicos o clandestinos, en los que es muy dif\u00edcil medir los dineros que por all\u00ed circulan. Tambi\u00e9n el pago de varias formas de protecci\u00f3n mafiosa, como, por otra parte, de servicios de seguridad privada, cuyas contabilidades son siempre ambiguas pues es com\u00fan contratarse, para los mismos, \u00aben negro\u00bb, el trabajo de polic\u00edas en sus horarios fuera de servicio. El valor extra\u00eddo no remunerado del cada vez m\u00e1s numeroso contingente de personas que realizan trabajo esclavo y servil, no pagado en la forma de salario declarado, as\u00ed como en la diferencia entre los valores de pagos declarados y no declarados. Las varias formas de la evasi\u00f3n de impuestos, las varias magnitudes de la coima, as\u00ed como los dineros que circulan en el tr\u00e1fico de influencia y la compra de voluntades pol\u00edticas. La corrupci\u00f3n que circunda todas las grandes obras, los emprendimientos intermediados por las mega-corporaciones contratistas, con conexiones transnacionales; la evasi\u00f3n de impuestos en los grandes negocios, los impuestos de los sectores ricos de la sociedad (no de las h\u00edper y est\u00fapidamente vigiladas clases medias que viven de sus sueldos). Y la lista podr\u00eda seguir. Nos convencemos, entonces, de que se trata de una <i>segunda econom\u00eda<\/i> de porte y caudal extravagantemente inmenso. En el subt\u00edtulo \u00abLa conexi\u00f3n perversa: la econom\u00eda del crimen global\u00bb de <i>Fin de milenio<\/i>, \u00faltimo volumen de su trilog\u00eda sobre la <i>Era de la informaci\u00f3n<\/i>, Manuel Castells (1999) hace una rese\u00f1a estimativa de este bulto de capital de origen criminal, y dice, por ejemplo, que la Conferencia de la ONU de 1994 sobre el Crimen Global Organizado estim\u00f3 que solo el narcotr\u00e1fico ya rend\u00eda cifras anuales mayores que las transacciones globales de petr\u00f3leo. Eso nos da una idea de la importancia de esa <i>segunda econom\u00eda<\/i>, de la que podemos suponer que duplica, especularmente, o sobrepasa la <i>primera econom\u00eda<\/i>, que circula a cielo abierto. La informalidad de la econom\u00eda hoy es un continente inmenso, en el que participan banqueros, grandes empresarios y actores pertenecientes a las \u00abbuenas familias\u00bb. No podr\u00eda ser de otra forma, dada la enorme masa de caudales que all\u00ed se administra. Desafortunadamente, lo que vemos en los noticieros es la soldadesca oriunda de las ranchadas pobres y no blancas, la leva reclutada por la persuasi\u00f3n, por la necesidad de los despose\u00eddos o por la fuerza, para ser carne de ca\u00f1\u00f3n en la primera l\u00ednea de fuego a la que son mandados los peones, los soldados rasos, de esa organizaci\u00f3n gigantesca que atraviesa todos los estratos y niveles econ\u00f3micos de la sociedad.<\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Si consideramos que el papel del Estado, con sus leyes y normativas de diversos niveles, es proteger, en primer lugar, la propiedad, inclusive por encima de la protecci\u00f3n de la vida, es decir, si recordamos que el valor jur\u00eddico por excelencia en un mundo en que el pacto central de los Estados es su pacto con el capital y que el Estado cumple este papel mediante el monopolio de lo que se concibe como \u00abviolencia leg\u00edtima\u00bb, es decir, aquella violencia ejercida por los agentes estatales que act\u00faan en la seguridad p\u00fablica, diremos, entonces, que el Estado dedica una proporci\u00f3n considerable de sus fuerzas y de la violencia leg\u00edtima de que dispone a proteger la propiedad. Ser\u00e1 por tanto inevitable la pregunta: \u00bfy qu\u00e9 fuerzas y qu\u00e9 tipo de violencia protegen la cuantiosa y enormemente variada propiedad en el nivel subterr\u00e1neo de la \u00absegunda econom\u00eda\u00bb? Llegamos, a trav\u00e9s de esa pregunta, a postular la existencia de dos realidades: una <i>Primera Realidad<\/i>, constituida por todo aquello regido por la esfera del Estado, todo aquello declarado al Estado, visible en las cuentas de la Naci\u00f3n y en las p\u00e1ginas de internet de la Transparencia en Gesti\u00f3n P\u00fablica, las propiedades inmuebles residenciales, comerciales e industriales compradas o heredadas; los impuestos recaudados; los sueldos p\u00fablicos y privados, los pagos \u00aben blanco\u00bb; todo lo producido y comercializado; las empresas y sociedades de lucro; y ONGs registradas, etc. Para su protecci\u00f3n, ese universo cuenta con las fuerzas policiales y militares, instituciones y pol\u00edticas de seguridad p\u00fablica, sistema judiciario y carcelario que protegen ese caudal leg\u00edtimo, legal. Por otro lado, en el subsuelo de ese mundo de supuestas transparencias, se encuentra lo que en mi ensayo sobre Ciudad Ju\u00e1rez (2006) llam\u00e9 \u00abSegundo Estado\u00bb, y que hoy prefiero llamar <i>Segunda Realidad<\/i>, pues es una realidad especular con relaci\u00f3n a la primera: con bulto de capital y caudal de circulante probablemente id\u00e9ntico, y con fuerzas de seguridad propias, es decir, corporaciones armadas ocupadas en proteger para sus \u00abdue\u00f1os\u00bb la propiedad sobre la riqueza incalculable que en ese universo se produce y administra.<\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">No podemos entender la violencia como nos la presentan los medios, es decir, como dispersa, espor\u00e1dica y an\u00f3mala. Tenemos que percibir la sistematicidad de esta gigantesca estructura que vincula redomas aparentemente muy distantes de la sociedad y atrapa a la propia democracia representativa. Y, si pensamos un poco m\u00e1s, concluiremos que necesariamente esa estructura tiene una extensi\u00f3n global y una importancia pol\u00edtica, es decir, que interfiere en la pol\u00edtica e influencia los gobiernos, como tambi\u00e9n es interferida por \u00e9stos, tanto en las cabeceras nacionales como en los centros imperiales. En el \u00e1mbito nacional, porque su impacto es determinante en los pleitos electorales y sus vencedores quedan cautivos de los pactos que celebraron para elegirse. Y en el \u00e1mbito global porque, por un lado, prestigiosos bancos del Norte lavan el dinero que produce y acumula la segunda econom\u00eda y no es posible investigarlos y procesarlos con todo el rigor de la ley, all\u00e1, en el mismo Norte, ya que, como afirm\u00f3 en 2013 el propio Fiscal General de los Estados Unidos, Eric Holder, los actos de corrupci\u00f3n y fraude cometidos por los ejecutivos de los bancos norteamericanos no pueden ser judicializados debido al tama\u00f1o de esas instituciones y su incidencia en las econom\u00edas nacional (de los Estados Unidos) y global. Estamos aqu\u00ed frente a la duplicaci\u00f3n del Estado y la llana aceptaci\u00f3n de la intocabilidad y funcionalidad de la \u00absegunda realidad\u00bb. Es esta una muestra tambi\u00e9n de la interconexi\u00f3n entre los caudales que fluyen subterr\u00e1neamente y los que fluyen en la superficie. Por otro lado, los siempre atentos estrategas del Norte ven tambi\u00e9n, en esta partici\u00f3n del control estatal, una nueva oportunidad para controlar los destinos de las naciones, y ciertamente se hacen presentes aqu\u00ed, con agentes a servicio de intereses imperiales interviniendo en ambos lados de la realidad, es decir, tanto en los negocios sombr\u00edos y subterr\u00e1neos como en las pol\u00edticas represivas. La abertura y vulnerabilidad de los negocios subterr\u00e1neos a la ingerencia de los servicios imperiales y su expertise es de mano doble: por debajo, a trav\u00e9s de los acuerdos del mundo subterr\u00e1neo, sus tr\u00e1ficos de capital y mercader\u00edas il\u00edcitas, bienes e influencias, como muestra la omisi\u00f3n declarada, que cit\u00e9 hace un momento, del Fiscal General de los Estados Unidos frente al hecho de que sus bancos lavan el dinero de los negocios sucios en Am\u00e9rica Latina; y, por arriba, en los servicios de asesor\u00eda para la represi\u00f3n.<\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Es vinculando estas dos evidencias que acabo de mencionar, la de la complicidad de los bancos del Norte con el lavado del dinero que arrojan los negocios mafiosos en el Sur, por un lado, y la de la oferta de instrucci\u00f3n para la represi\u00f3n de las pandillas por parte de expertos militares norteamericanos, que podemos afirmar que las formas nuevas de la conflictividad son puertas de acceso para el control de asuntos de fuero nacional en una v\u00eda de doble mano, como estoy diciendo, en ambos universos o \u00abrealidades\u00bb, la <i>Primera<\/i> y la <i>Segunda Realidad<\/i>, como las vengo llamando aqu\u00ed. Es por lo tanto indispensable pensar grande y conectar el nicho \u00abpolicial\u00bb, el \u00abcrimen\u00bb y los temas de la \u00abseguridad p\u00fablica\u00bb, con el Estado y la pol\u00edtica. No hay que conformarse con el menudeo de los epifen\u00f3menos ofrecido por los medios.<\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Una de las consecuencias de la existencia de una \u00absegunda realidad\u00bb, con su capital propio, sus \u00abdue\u00f1os\u00bb y sus negocios es la expansi\u00f3n de un campo b\u00e9lico de caracter\u00edsticas nuevas, difuso, de dif\u00edcil aprehensi\u00f3n, que est\u00e1 afectando progresivamente la vida de las sociedades. Los m\u00e9todos, las pr\u00e1cticas, son muy semejantes en los diversos pa\u00edses, se transnacionalizan, delatando la posible existencia de una agenda com\u00fan, as\u00ed como tambi\u00e9n de conexiones, migraciones de jefes que se desplazan con sus m\u00e9todos, y de correos, atravesadores que relatan e instruyen sobre las nuevas t\u00e1cticas. En Am\u00e9rica Latina, desde Centroam\u00e9rica hasta la Argentina, hay un proceso de mafializaci\u00f3n de la pol\u00edtica que resulta en guerras del para-Estado mafioso y guerras de los Estados actuando siempre con un brazo para-estatal. Lo que est\u00e1 ocurriendo es una expansi\u00f3n vertiginosa de lo que podr\u00edamos llamar \u00abesfera para-estatal\u00bb, que siempre existe porque, en sus variedades, siempre est\u00e1 operativa, y que es inherente a la naturaleza del Estado, pero que ahora, nuevamente, amenaza con imponerse sobre la esfera estatal, ya no por el camino de un golpe militar, sino desde abajo y por una forma nueva de inflaci\u00f3n de la dimensi\u00f3n para-estatal que ya habita dentro del Estado. Por otro lado, quienes act\u00faan en hoy sumergidos en el para-Estado mafioso son en muchos casos los mismos agentes de la represi\u00f3n de los tiempos dictatoriales, a veces inclusive como recursos humanos de las empresas de seguridad privada, como tambi\u00e9n son la mano de obra mercenaria de las compa\u00f1\u00edas militares privadas que act\u00faan en las guerras transnacionales de hoy, como fue se\u00f1alado por Azzellini.<\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t<span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">]]&gt; <!--![cdata[--><!--![cdata[--><!--[cdata[ p=\"\"-->La dualidad del Estado fue teorizada por Ernst Fraenkel en el ambiente de la Alemania nazista (1941). All\u00ed el autor cita Toennies diciendo que la principal caracter\u00edstica de todo Estado moderno es su naturaleza <i>dual<\/i>. La co-etaneidad de la regla y la excepci\u00f3n, como afirma Giorgio Agamben en su relectura de Schmitt, Benjamin y Kafka (2004), y tambi\u00e9n Eugenio Ra\u00fal Zaffaroni en su relectura de Gunther Jacobs (2006), es propia de todo Estado en toda y cualquier \u00e9poca, de paz o de guerra, de democracia y, claro, de autoritarismo. Esa estructura <i>dual<\/i> se debe a que ning\u00fan gobierno puede actuar s\u00f3lo estatalmente, normativamente, y debe lanzar mano de agencias y acciones que Frankel describe como \u00abprerrogativas\u00bb o discrecionales junto a agencias y acciones \u00abnormativas\u00bb. Si bien en Estados autoritarios esa duplicaci\u00f3n es m\u00e1s visible, en tiempos democr\u00e1ticos ella se encuentra igualmente operativa. Es imposible controlar o disciplinar una sociedad nacional, con toda su pluralidad de intereses y de grupos, s\u00f3lo con las leyes constitucionales. El llamado \u00abgatillo f\u00e1cil\u00bb, por ejemplo, es la consecuencia de que el polic\u00eda en la calle tiene poder de juez. El agente estatal policial tiene poder discrecional para juzgar y evaluar si una situaci\u00f3n ofrece peligro y, como consecuencia de su arbitrio, dar muerte a un ciudadano sin por esto tener que responder ante la ley. Esa \u00absoberan\u00eda\u00bb en t\u00e9rminos agambenianos, es decir, ese arbitrio o discrecionalidad que caracteriza el papel policial frente a la poblaci\u00f3n representa un vac\u00edo de legalidad que es, sin embargo, legal, y constituye un hiato natural, inextricable e inseparable de la ley. Tal duplicidad de competencia propia del papel policial en la calle no es en s\u00ed otra cosa que la personificaci\u00f3n de la estructura dual del Estado en la figura del polic\u00eda, que ejecuta &#8211; en ejecuciones sumarias llamadas \u00abextrajudiciales\u00bb, pr\u00e1cticas \u00abnormales\u00bb en todo y cualquier pa\u00eds &#8211; sin que esta acci\u00f3n represente una ilegalidad sino una de las formas naturales de la duplicaci\u00f3n del accionar estatal a trav\u00e9s de sus agentes. Dualidad aqu\u00ed entendida como su duplicaci\u00f3n en un permanente accionar estatal y para-estatal. La aqu\u00ed descripta es una, entre muchas, de las formas en que el Estado es legalmente dual y act\u00faa para-estatalmente sin traicionar su normativa. <i>Existen varias formas de duplicaci\u00f3n, y todo un territorio liminal entre lo legal y lo criminal, un verdadero limbo que demuestra la naturaleza ficcional del Estado de derecho.<\/i><\/span><\/span><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Si la <i>Primera Realidad<\/i> a la que me he referido ya contiene, en su accionar, ese tipo de desdoblamiento, de duplicaci\u00f3n, la <i>Segunda Realidad<\/i> es toda ella operada por un Segundo Estado, marcado por la acci\u00f3n de corporaciones armadas propias, sicariatos organizados y conducidos por <i>cabezas<\/i> que act\u00faan a nivel local, barrial, y otras m\u00e1s distantes, a gran distancia social por el bulto de capital que circula, y a distancias geogr\u00e1ficas que no podemos verificar pero que podemos suponer por la recurrencia de ciertas t\u00e1cticas, por la sistematicidad de su forma de operar en localidades distantes e inclusive cruzando fronteras nacionales y continentales. Como expliqu\u00e9, el accionar de esas corporaciones armadas tiene por finalidad ocuparse del mercadeo ilegal y de la protecci\u00f3n de la propiedad y del flujo de los capitales sumergidos, as\u00ed como de la intocabilidad de este ambiente todo. Es, por esto, un <i>Segundo Estado<\/i>, con su econom\u00eda, con sus leyes, fuerzas de seguridad y organizaci\u00f3n propia. <i>El efecto, para toda la sociedad, de la existencia subterr\u00e1nea de esos elementos es la expansi\u00f3n, muy actual, de un escenario b\u00e9lico caracterizado por la informalidad, tipo de guerras no convencionalizadas, en las que las facciones en conflicto por la apropiaci\u00f3n territorial de espacios barriales y personas, en general j\u00f3venes reclutas que se agregan a sus fuerzas, no usan uniformes ni insignias y expresan su poder jurisdiccional con la ejemplaridad cruel a que hice referencia antes<\/i>. Por otra parte, no hay un lenguaje jur\u00eddico para hablar de estas nuevas formas de la guerra. No est\u00e1n legisladas en ning\u00fan lugar. La Convenci\u00f3n Contra la Tortura, por ejemplo, habla de la tortura a mano de agentes del Estado, pero all\u00ed practican la tortura los agentes de <i>otro Estado<\/i>, los miembros de otro tipo de corporaciones armadas. La segunda realidad es un campo incierto, un pantano inexplorado.<\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">La situaci\u00f3n de la propia democracia liberal representativa &#8211; la \u00abdemocracia real\u00bb o \u00abdemocracia realmente existente\u00bb &#8211; se ve necesariamente afectada en este complejo escenario. No es despreciable la reciente declaraci\u00f3n p\u00fablica de un importante alto jefe policial, jefe del Combate al Crimen Organizado de la Polic\u00eda Federal brasile\u00f1a, en la que afirma que no existe pol\u00edtico, de partido alguno, que se elija sin contar con un fondo de campa\u00f1a de origen il\u00edcito.<a name=\"top2\"><\/a><a href=\"#back2\"><sup>2<\/sup><\/a> Periodistas investigativos de diversos pa\u00edses y autoridades policiales como la citada ofrecen descripciones que apuntan a la conexi\u00f3n indeclinable entre pol\u00edticos de todos los partidos y las mafias, con sus aportes indispensables a los fondos electorales de los procesos pol\u00edticos sacramentados por el Estado. Esto coloca un signo de interrogaci\u00f3n permanente sobre la estructura misma de la democracia representativa de masas y el orden \u00abdemocr\u00e1tico\u00bb, que no pueden defenderse ni de su propia sombra para-estatal ni del capital en su doble flujo: su flujo en los circuitos de la Primera Realidad y su flujo en los circuitos de la Segunda Realidad, ambos interconectados por adherencias irrigadas capilarmente por vasos sangu\u00edneos muy bien surtidos. <i>Esta situaci\u00f3n dise\u00f1a una escena de inmensa inestabilidad y anomia estatal que, sin embargo, emana, como he dicho, de la propia estructura del Estado. Y esa anomia abre las puertas a una belicidad que, como intento demostrar, se expresa de forma particular en la violencia ejercida sobre el cuerpo de las mujeres.<\/i><\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Tendemos a buscar, de forma casi autom\u00e1tica y guiados por una racionalidad instrumental, los fines de la violencia de baja inteligibilidad de la que tenemos noticia, como es la violencia de g\u00e9nero en las situaciones b\u00e9licas. Indagamos la dimensi\u00f3n instrumental de la violencia. Nos preguntamos \u00abpara qu\u00e9\u00bb, cuando deber\u00edamos, como ya he argumentado anteriormente, rastrear en estos cr\u00edmenes la dimensi\u00f3n expresiva. Toda violencia tiene una dimensi\u00f3n instrumental y otra expresiva. En la violencia sexual, la expresiva es predominante. La violaci\u00f3n, toda violaci\u00f3n, no es una anomal\u00eda de un sujeto solitario, es un mensaje de poder y apropiaci\u00f3n pronunciado en sociedad. La finalidad de esa crueldad no es instrumental. Esos cuerpos vulnerables en el nuevo escenario b\u00e9lico no est\u00e1n siendo forzados para la entrega de un servicio, sino que hay una estrategia dirigida a algo mucho m\u00e1s central, una pedagog\u00eda de la crueldad en torno a la cual gravita todo el edificio del poder. Ense\u00f1ar la mirada exterior con relaci\u00f3n a la naturaleza y a los cuerpos; producirse como seres externos a la vida, para desde esa exterioridad dominar, colonizar, expoliar y rapi\u00f1ar es un elemento central en el entrenamiento militar que se ha exacerbado en las guerras del presente. <i>El orden econ\u00f3mico-militar, actuando en un escenario informal y subterr\u00e1neo, parece depender de procesos de desensitizaci\u00f3n extrema y sin l\u00edmites, del desmonte deliberado y sistem\u00e1tico de toda empat\u00eda humana, y, actuando en un universo escasamente normalizado como es el de la Segunda Realidad, de la exhibici\u00f3n de crueldad como \u00fanica garant\u00eda del control territorial.<\/i><\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Formas de castigo amedrentadoras aplicadas a los m\u00e1s j\u00f3venes para atraparlos en una leva forzosa instalan el terror, con su truculencia, entre las gentes de las periferias pobres de las grandes urbes y muestran que hay un caldo de cultivo del cual emana una amenaza clara para toda la sociedad; son se\u00f1ales disimuladamente emitidas a voz en cuello para anunciar que un peligro se cierne sobre el orden y previsibilidad de la existencia. Un signo de interrogaci\u00f3n planea ahora sobre los c\u00f3digos y las convenciones que dan estabilidad a las relaciones entre las personas. En otro lugar (Segato, 2013) me he referido a este proceso de \u00abmafializaci\u00f3n de la rep\u00fablica\u00bb con la imagen del \u00abHuevo de la Serpiente\u00bb, t\u00edtulo de la pel\u00edcula sobre los or\u00edgenes del nazismo del gran director sueco Igmar Bergman. Este tipo de crueldad expresiva, denotativa de la existencia de una soberan\u00eda para-estatal que controla vidas y negocios en un determinado territorio es particularmente eficaz cuando se aplica al cuerpo de las mujeres. Este \u00abm\u00e9todo\u00bb es caracter\u00edstico de las nuevas formas de la guerra no convencionales, inauguradas en nuestras dictaduras militares y guerras sucias contra la gente, en las guerras internas, en las guerras llamadas \u00ab\u00e9tnicas\u00bb, en la soldadesca asalariada de las empresas militares privadas, en el universo de los sicariatos que trabajan para las mafias, y en el accionar para-estatal de las fuerzas estatales de seguridad en tiempos de \u00abdemocracia real\u00bb. Antes, en las guerras hoy consideradas convencionales, desde el mundo tribal hasta las guerras formales entre Estados del Siglo XX, la mujer era capturada, como el territorio: apropiada, violada e inseminada como parte de los territorios conquistados, en afinidad sem\u00e1ntica con esos territorios y sus cuerpos como territorio mismo. Era un efecto colateral de las guerras. En ella se plantaba una semilla tal como se planta en la tierra, en el marco de una apropiaci\u00f3n. Pero la violaci\u00f3n p\u00fablica y la tortura de las mujeres hasta la muerte de las guerras contempor\u00e1neas es una acci\u00f3n de tipo distinto y con distinto significado. Es la destrucci\u00f3n del enemigo en el cuerpo de la mujer, y el cuerpo femenino o feminizado es, como he afirmado en innumerables ocasiones, el propio <i>campo de batalla<\/i> en el que se clavan las insignias de la victoria y se significa en \u00e9l, se inscribe en \u00e9l la devastaci\u00f3n f\u00edsica y moral del pueblo, tribu, comunidad, vecindario, localidad, familia, barriada o pandilla que ese cuerpo femenino, por un proceso de significaci\u00f3n propio de un imaginario ancestral, encarna. No es ya su conquista apropiadora sino su destrucci\u00f3n f\u00edsica y moral lo que se ejecuta hoy, destrucci\u00f3n que se hace extensiva a sus figuras tutelares y que me parece mantener afinidades sem\u00e1nticas y expresar tambi\u00e9n una nueva relaci\u00f3n rapi\u00f1adora con la naturaleza, hasta dejar solo restos. Ese huevo de la serpiente que est\u00e1 siendo incubado, cuya existencia se revela en varios epifen\u00f3menos, es el proyecto hist\u00f3rico de un nuevo orden en el cual el mal es la regla.<\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Todav\u00eda, quiero advertir que, en mis an\u00e1lisis, yo no considero el gozo ni hablo del m\u00f3vil del odio. No uso, por ejemplo, la expresi\u00f3n \u00abcr\u00edmenes de odio\u00bb, porque es una explicaci\u00f3n monocausal y porque alude al fuero \u00edntimo, emocional, como causa \u00fanica. Sugiero que el contingente agresor tiene inter\u00e9s en significar su pertenencia a una corporaci\u00f3n armada, a una pandilla de sicarios, a una mara. Es un c\u00e1lculo: para ser parte, ser\u00e1 necesario ofrecer algunas demostraciones de capacidad letal y cruel sin quebrantarse. Por lo tanto, el miembro de la corporaci\u00f3n armada para-estatal ser\u00e1 entrenado para lograr el descenso de su umbral de fragilidad y el aumento de la capacidad de crueldad sin sufrir ni vulnerarse. Se prepara para entrar en un mundo en el cual el sufrimiento es el modo de vida. Quiero decir, por lo tanto, que ese \u00ab<i>soldado se sujeta a ese orden interesadamente, a partir de un c\u00e1lculo de conveniencia<\/i>\u00ab. La crueldad es expresiva y se separa de lo instrumental; pero la opci\u00f3n por ella es instrumental. Es un c\u00e1lculo con referencia a los beneficios codiciados que se derivan del pacto mafioso, que, como he afirmado otras veces, obedece y replica el pacto masculino. Por esta raz\u00f3n, es importante dejar claro que los cr\u00edmenes sexuales, especialmente los de guerra, son de soberan\u00eda jurisdiccional y de discrecionalidad soberana sobre un territorio, y no \u00abde odio\u00bb. En este sentido, aunque la idea del \u00abodio\u00bb del agresor a su v\u00edctima es f\u00e1cil de aprehender y comprender, es necesario percibir sus limitaciones, precisamente derivadas de su facilismo. La atribuci\u00f3n de semejante complejidad en el accionar de las nuevas formas belicistas de la masculinidad al sentimiento de \u00abodio\u00bb es, como afirm\u00e9, una explicaci\u00f3n reduccionista y simplificadora por ser mono-causal, en primer lugar, porque pretende dar cuenta de escenas de alt\u00edsima complejidad, en las que se combinan dimensiones psicol\u00f3gicas y sociales &#8211; la estructura del patriarcado &#8211; con intereses empresariales y pol\u00edticos &#8211; los negocios fuera de la ley y los pactos de la \u00e9lite pol\u00edtica; y, en segundo lugar, por tratarse de una explicaci\u00f3n referida a emociones privadas, a los afectos de fuero \u00edntimo como es \u00abel odio\u00bb, cuando en realidad estamos frente a un panorama guerrero configurado por intereses de \u00f3rdenes que superan en mucho la esfera de la intimidad. La explicaci\u00f3n mono-causal y de sentido com\u00fan que atribuye al m\u00f3vil del \u00abodio\u00bb las agresiones letales de g\u00e9nero, es decir, que define los feminicidios como \u00abcr\u00edmenes de odio\u00bb, ha hecho un gran da\u00f1o a nuestra capacidad de entender qu\u00e9 sucede en la variedad de cr\u00edmenes de g\u00e9nero. Causalidad, y peor a\u00fan, mono-causalidad es una manera extremamente superficial de tratar cualquier acci\u00f3n humana.<\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Sobre la violaci\u00f3n como m\u00e9todo, insisto en que, en el nuevo contexto b\u00e9lico, ella no es apropiaci\u00f3n sino destrucci\u00f3n, es decir, la devastaci\u00f3n f\u00edsica y moral de un organismo-pueblo. Es muy importante aqu\u00ed hacer notar otra importante caracter\u00edstica de este nuevo escenario de guerra: <i>ese cuerpo en el que se ve encarnado el pa\u00eds enemigo, su territorio, el cuerpo femenino o feminizado, generalmente de mujeres o de ni\u00f1os y j\u00f3venes varones, no es el cuerpo del soldado-sicario-mercenario, es decir, no es el sujeto activo de la corporaci\u00f3n armada enemiga, no es el antagonista propiamente b\u00e9lico, no es aqu\u00e9l contra quien se lucha, sino un tercero, una v\u00edctima sacrificial, un mensajero en el que se significa, se inscribe el mensaje de soberan\u00eda dirigido al antagonista<\/i>. Y esa victimizaci\u00f3n de quien no es el contrincante tiene una eficacia mayor como espect\u00e1culo de poder, en su exhibici\u00f3n de barbarie y ferocidad, en su mensaje de prerrogativa de arbitrariedad soberana, en otras palabras, como expresividad de un supremac\u00eda an\u00f3mica. Y es por eso tambi\u00e9n que, desde una perspectiva anal\u00edtica convencional, este tipo de violencia resulta poco inteligible, al mismo tiempo que aqu\u00e9llos a quienes el mensaje va dirigido lo interpretan de forma autom\u00e1tica y sin mediaciones: saben que se trata del poder expres\u00e1ndose por detr\u00e1s de la crueldad impune.<\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Si la violaci\u00f3n a varones, por otro lado, es la feminizaci\u00f3n de sus cuerpos, su desplazamiento a la posici\u00f3n femenina, la violaci\u00f3n de las mujeres es tambi\u00e9n su destituci\u00f3n y condena a la posici\u00f3n femenina, su clausura en esa posici\u00f3n como destino, el destino del cuerpo victimizado, reducido, sometido. La pedagog\u00eda de feminidad como sometimiento se reproduce all\u00ed. Cuando se viola tanto a una mujer como a un hombre, la intenci\u00f3n es su feminizaci\u00f3n como marca definitiva e indeleble, y ese acto, a su vez, establece de forma inapelable la inescapabilidad de la matriz heterosexual como fundamento y primera lecci\u00f3n de todas las otras formas de relaci\u00f3n de dominaci\u00f3n (Segato, 2003). <i>En la lengua franca del g\u00e9nero se habla all\u00ed, en ese acto de guerra, directamente de la captura jer\u00e1rquica de la humanidad en la matriz binaria de opresores y oprimidos, dominadores y dominados. En ese universo b\u00e9lico de baja codificaci\u00f3n, el \u00faltimo nomos que parece imperar, en medio a un vac\u00edo normativo, es el nomos del poder, expresado en el lenguaje primero y \u00faltimo del g\u00e9nero, de all\u00ed la importancia de las violaciones como acto central de esta nueva modalidad de la guerra.<\/i> De esta forma, las guerras no convencionales, en la contramano de todas las campa\u00f1as que las mujeres hemos emprendido y en muchos casos ganado en el campo legislativo, renuevan y enyesan el imaginario colectivo colonial-moderno que nos atraviesa y que confiere significado a la violaci\u00f3n, o acceso sexual forzado, como da\u00f1o moral indeleble a la v\u00edctima y a todos aqu\u00e9llos que detentan la capacidad de tutela y custodia sobre su cuerpo &#8211; sus padres, hermanos, maridos, y las autoridades pol\u00edticas que tienen a su cargo la jurisdicci\u00f3n territorial en que habitan. Este imaginario establece la relaci\u00f3n jer\u00e1rquica que llamamos \u00abg\u00e9nero\u00bb como estructura binaria y desigual por la cual la posici\u00f3n masculina secuestra para s\u00ed la plataforma de enunciaci\u00f3n de verdades de inter\u00e9s universal llamada \u00abesfera p\u00fablica\u00bb y se coloca en la posici\u00f3n de sujeto paradigm\u00e1tico de lo Humano pleno y englobante, en un gesto que expulsa a la posici\u00f3n femenina a la calidad de margen, resto, particularidad, cuesti\u00f3n de intimidad (Segato, 2011-b; 2014). La agresi\u00f3n b\u00e9lica sexualizada a mujeres y a ni\u00f1os, es decir, a aqu\u00e9llos que no ocupan la posici\u00f3n del sujeto antagonista en la guerra, representa una agresi\u00f3n simult\u00e1neamente f\u00edsica y moral a cuerpos cuya existencia debe darse bajo custodia, es decir, que por definici\u00f3n son cuerpos tutelados. La falla en poder proteger esos cuerpos de la sa\u00f1a enemiga es un indicativo de quiebra moral, una de las formas m\u00e1s importantes de la derrota en un imaginario que es arcaico, ancestral. La producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de la moral de la tropa es un elemento central en la formaci\u00f3n para la guerra, y su manutenci\u00f3n esencial para obtener la victoria sobre el enemigo. Por otro lado, no hay derrota del vencido sin que en ella participe su destrucci\u00f3n moral.<\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\"><b>Femigenocidio: la dificultad de percibir la dimensi\u00f3n p\u00fablica de los feminicidios b\u00e9licos<\/b><\/span><\/span><\/font><\/p>\n<p> \t<span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Como he argumentado hasta aqu\u00ed, en el tipo de guerra informal caracter\u00edstica de la modernidad y el capitalismo avanzado, el cuerpo femenino y feminizado tiene un destino particular. En las guerras convencionales&nbsp;<span style=\"line-height: 17.9200000762939px;\">del pasado, se lo anex\u00f3, se lo insemin\u00f3 masivamente, se lo incorpor\u00f3 como parte del territorio conquistado, distribuyendo su posesi\u00f3n entre los hombres y las familias, como cuerpo esclavo o servil, y como cuerpo concubino. En la actualidad, ha ocurrido una transformaci\u00f3n de ese antiguo papel del cuerpo femenino en la escena de la guerra. En las guerras informales que se expanden en el presente, el cuerpo de las mujeres es torturado por medios sexuales hasta la muerte, a \u00e9l se le destina la destrucci\u00f3n siempre mediante la utilizaci\u00f3n &#8211; aunque no exclusiva &#8211; del abuso y la intrusi\u00f3n sexual por su car\u00e1cter profanador de lo que debe ser resguardado. Como hemos dicho en otras ocasiones: \u00abcuerpo de mujer, campo de batalla\u00bb, pues en \u00e9l se agreden, desmoralizan, amedrentan, desmovilizan y, eventualmente, derrotan las huestes de hombres a cargo de su vigilancia y protecci\u00f3n, usando sa\u00f1a no conocida anteriormente contra v\u00edctimas no guerreras, no directamente involucradas en el trabajo de la guerra.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p> \t<span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\"><span style=\"line-height: 17.9200000762939px;\">A partir de estas consideraciones, entonces, es posible afirmar que si bien todas las agresiones de g\u00e9nero y los feminicidios obedecen a un orden cuyo patr\u00f3n se establece en la \u00e9poca temprana de la vida, en el medio familiar, y atraviesa toda la vida social al organizarla seg\u00fan una estructura patriarcal que ordena el campo simb\u00f3lico y orienta los afectos y valores, hay, asimismo, un tipo particular de violencia de g\u00e9nero que involucra necesariamente tratamiento cruel y letalidad, y que se separa y obtiene especificidad. Si toda la violencia de g\u00e9nero es estructural, y cobra vidas en n\u00fameros pr\u00f3ximos a un genocidio sistem\u00e1tico y en una multiplicidad de escenarios, es indispensable, para los fines de las estrategias de lucha contra la victimizaci\u00f3n de las mujeres, es decir, para poder investigar y desarticular los agentes perpetradores del da\u00f1o, entender que hay un tipo de violencia de g\u00e9nero que se genera y transita por escenarios absolutamente impersonales. En otras palabras, aunque todos los feminicidios obedecen a un dispositivo de g\u00e9nero y resultan del car\u00e1cter violentog\u00e9nico de la estructura patriarcal, el fin de la impunidad depende de una tipificaci\u00f3n rigurosa, que trascienda en mucho la mera utilizaci\u00f3n del nombre \u00abfeminicidio\u00bb y que sea capaz de discriminar por lo menos dos tipos amplios o grandes clases dentro de esta clasificaci\u00f3n general, a partir de la consideraci\u00f3n del m\u00f3vil inmediato que los desencadena o gatilla: aqu\u00e9llos que pueden ser referidos a motivaciones de orden personal o interpersonal &#8211; cr\u00edmenes interpersonales, dom\u00e9sticos y de agresores seriales &#8211; , y aqu\u00e9llos de car\u00e1cter francamente impersonal, que no pueden ser referidos al fuero \u00edntimo como desencadenante, y en cuya mira se encuentra la categor\u00eda mujer, como genus, o las mujeres de un cierto tipo racial, \u00e9tnico o social, en particular &#8211; mujeres asociadas a la corporaci\u00f3n armada antag\u00f3nica, mujeres de la otra vecindad, mujeres del grupo tribal antag\u00f3nico, mujeres en general como en la trata. Estamos aqu\u00ed frente a la agresi\u00f3n y eliminaci\u00f3n sistem\u00e1tica de un tipo humano, que no responde a un m\u00f3vil inmediato o gatillo que pueda ser remitido a la intimidad. Entre estos \u00faltimos pueden ser contadas las agresiones de g\u00e9nero en el contexto de los nuevos tipos de la guerra, la trata de personas con su reducci\u00f3n a condiciones concentracionarias, y el abandono o subnutrici\u00f3n de beb\u00e9s sexo femenino y ni\u00f1as en los pa\u00edses asi\u00e1ticos, entre otros. Este tipo de feminicidios, que sugiero llamar \u00abfemi-geno-cidios\u00bb (Segato, 2001-b; 2012), se aproximan en sus dimensiones a la categor\u00eda \u00abgenocidio\u00bb por sus agresiones a mujeres con intenci\u00f3n de letalidad y deterioro f\u00edsico en contextos de impersonalidad, en las cuales los agresores son un colectivo organizado o, mejor dicho, son agresores porque forman parte de un colectivo o corporaci\u00f3n y act\u00faan mancomunadamente, y las v\u00edctimas tambi\u00e9n son v\u00edctimas porque pertenecen a un colectivo en el sentido de una categor\u00eda social, en este caso, de g\u00e9nero.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p> \t<span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><font size=\"2\"><font size=\"2\"><span style=\"font-size:14px;\">Puede constatarse, a este respecto, que en los pa\u00edses que han pasado o atraviesan alta conflictividad interna de varios tipos aumentan las cifras de la violencia letal contra las mujeres, esto indicar\u00eda que lo que eleva esas cifras es el aumento de los cr\u00edmenes en contexto de impersonalidad y que, por lo tanto, hay una proporcionalidad directa entre guerra y aumento notable de feminicidios. Una muestra de 54 pa\u00edses y territorios con informaci\u00f3n sobre la relaci\u00f3n entre victimario y v\u00edctima de feminicidios revela que la proporci\u00f3n entre violencias letales interpersonales es menor en los pa\u00edses con tasas de feminicidios m\u00e1s elevadas. Por ejemplo, en El Salvador y Colombia, pa\u00edses que est\u00e1n entre los que tienen mayores tasa de feminicidio, solamente tres por ciento del total de feminicidios son cometidos por un compa\u00f1ero actual o ex. Por otro lado, Chipre, Francia y Portugal (pa\u00edses con bajas y muy bajas tasas de feminicidio), asesinatos de mujeres por compa\u00f1eros actuales o ex compa\u00f1eros responden por m\u00e1s de 80 por ciento de todos los asesinatos (Alvazzi del Frate, 2011: 129-130). De la misma forma, se puede constatar que entre los pa\u00edses marcados por altas tasas de violencia letal, las mujeres son m\u00e1s frecuentemente muertas en el espacio p\u00fablico, inclusive por gangs y grupos organizados (Segato &amp; Libardone, 2013). Infelizmente, solo podemos hablar de tendencias, ya que es imposible hacer m\u00e1s precisiones, debido a que no hay todav\u00eda una consciencia en la programaci\u00f3n de las preguntas que gu\u00edan la extracci\u00f3n de datos para la confecci\u00f3n de las estad\u00edsticas ni de que se deben separar los cr\u00edmenes asociados a detonantes personalizables (dom\u00e9sticos, interpersonales, seriales, etc. ) de los cr\u00edmenes gen\u00e9ricos realizados por colectivos o corporaciones armadas contra categor\u00edas de mujeres.<\/span><\/font><\/font><\/span><\/p>\n<p> \t<span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><font size=\"2\"><font size=\"2\"><span style=\"font-size:14px;\">Los cr\u00edmenes de \u00abfemigenocidio\u00bb, de genus, gen\u00e9ricos tanto en el campo de los perpetradores como en el de las v\u00edctimas, plenamente impersonales y masivos, que, por sus caracter\u00edsticas, se aproximan a la definici\u00f3n del genocidio, est\u00e1n aumentando en n\u00famero y en proporci\u00f3n con relaci\u00f3n a los interpersonales o personalizables. Sabemos esto, por ejemplo, con relaci\u00f3n a pa\u00edses para los cuales s\u00ed hay alguna informaci\u00f3n que permite discriminarlos. Guatemala, El Salvador y M\u00e9xico, en Am\u00e9rica Latina, y Congo dando continuidad a las escenas horrendas de Ruanda, son emblem\u00e1ticos de esta realidad. En Congo, los m\u00e9dicos ya utilizan la categor\u00eda \u00abdestrucci\u00f3n vaginal\u00bb para el tipo de ataque que en muchos casos lleva a sus v\u00edctimas a la muerte. En El Salvador, entre 2000 y 2006, en plena \u00e9poca de \u00abpacificaci\u00f3n\u00bb, frente a un aumento de 40% de los homicidios de hombres, los homicidios de mujeres aumentaron en un 111%, casi triplic\u00e1ndose; en Guatemala, tambi\u00e9n de forma concomitante con el restablecimiento de los derechos democr\u00e1ticos, entre 1995 y 2004, mientras los homicidios de hombres aumentaron un 68%, los de mujeres crecieron en 144%, duplic\u00e1ndose; en el caso de Honduras, la distancia es todav\u00eda mayor, pues entre 2003 y 2007, el aumento de la victimizaci\u00f3n de los hombres fue de 40% y de las mujeres de 166%, cuadruplic\u00e1ndose (Carcedo, 2010: 40-42). Todos estos pa\u00edses son palco de una duplicaci\u00f3n extrema del Estado y de un \u00abconflicto interno\u00bb que en lugar de resolverse se transforma y adapta a trav\u00e9s de las d\u00e9cadas de la historia reciente. La escena b\u00e9lica informal de estos pa\u00edses es de alta intensidad. Llama tambi\u00e9n la atenci\u00f3n otro cambio en la escena tradicional de los cr\u00edmenes de g\u00e9nero para esta regi\u00f3n, asolada por la conflictividad informal en el per\u00edodo para el que se registran esas cifras: los asesinatos de mujeres por sus parejas y ex parejas ya no representan la mayor\u00eda (Carcedo, 2010: 49), y los cr\u00edmenes de g\u00e9nero en la intimidad van decreciendo en n\u00famero notablemente. Por ejemplo, para el caso de Honduras, junto al mayor ritmo de aumento de los asesinatos de mujeres, solamente uno de cada cuatro de estos cr\u00edmenes se ejecutaron en el universo familiar (Carcedo, 2010: 53). Esto demuestra que la impersonalidad es un trazo que se afinca en los cr\u00edmenes de g\u00e9nero, y que esto se encuentra en asociaci\u00f3n con los escenarios de creciente conflictividad, es decir, de las nuevas formas de la guerra, caracterizadas por la informalidad.<\/span><\/font><\/font><\/span><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">La resistencia a hacer esta distinci\u00f3n por parte de algunos sectores del feminismo acaba ali\u00e1ndose a lo que he calificado como \u00abvoluntad de indistinci\u00f3n\u00bb de los cr\u00edmenes contra la mujer demostrada, por ejemplo, para el caso de Ciudad Ju\u00e1rez, por las fuerzas de seguridad, la autoridad judicial y los medios de comunicaci\u00f3n. Esa voluntad de indistinci\u00f3n responde y a la vez realimenta la tendencia conservadora, muy fuerte en la opini\u00f3n p\u00fablica y en la mentalidad de las autoridades, al mismo tiempo que perpetuada por la estereotipia propia de los medios, de capturar todas las agresiones sufridas por la mujeres dentro del universo \u00edntimo, de la domesticidad y de la interpersonalidad, remitiendo el m\u00f3vil a emociones y afectos. Al ignorar y obscurecer, tanto en la tipificaci\u00f3n como en las estad\u00edsticas y en la propia reflexi\u00f3n feminista, la existencia de cr\u00edmenes de g\u00e9nero plenamente p\u00fablicos e impersonales, que involucran contingentes espec\u00edficos o poblaciones, concernientes a la conflictividad y a las presiones de los intereses que afectan a la sociedad en general, protagonizados en el papel del agresor y la v\u00edctima por agrupaciones o contingentes &#8211; contingentes organizados y corporaciones armadas de hombres perpetradores, y contingentes o categor\u00edas gen\u00e9ricas de v\u00edctimas &#8211; , se contribuye a reproducir el estereotipo que encapsula a la mujer en una atm\u00f3sfera de domesticidad y particulariza sus demandas, es decir, se perpet\u00faa una ideolog\u00eda de la \u00abm\u00edstica\u00bb femenina.<\/span><\/span><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">La privatizaci\u00f3n, es decir, el confinamiento de todos los cr\u00edmenes de g\u00e9nero a la esfera de la intimidad, consumada en la negativa de los medios, las autoridades y algunos sectores muy influyentes del feminismo, a visualizar la existencia de un tipo particular de estos cr\u00edmenes, que deben ser discriminados, tipificados e investigados en su especificidad y diferencia por medio de protocolos y procedimientos forenses, policiales y jur\u00eddicos espec\u00edficos, se deriva y a su vez realimenta los estereotipos vigentes que trazan una equivalencia entre \u00abfemenino\u00bb e \u00ab\u00edntimo\u00bb. Estos estereotipos afectan negativamente las pr\u00e1cticas de investigaci\u00f3n policial y jur\u00eddicas, as\u00ed como la administraci\u00f3n de una justicia capaz de contemplar la queja de las v\u00edctimas: 1. Por un lado, contribuyen para que los cr\u00edmenes contra las mujeres contin\u00faen no siendo percibidos por la opini\u00f3n p\u00fablica como ocurrencias plenas de la esfera p\u00fablica por derecho propio, pues todos los tipos de cr\u00edmenes contra las mujeres se encuentran contaminados, en el imaginario colectivo, por la atm\u00f3sfera del espacio de intimidad, es decir, la domesticidad nuclearizada privatizada propia de los tiempos modernos (Segato, 2011-a). De esta forma, cuando los miembros de una corporaci\u00f3n armada, sea \u00e9sta formada por agentes estatales actuando de manera para-estatal, o una corporaci\u00f3n armada para-militar o milicia, agreden sexualmente por medio de violaci\u00f3n y abusos el cuerpo de una mujer que han detenido o secuestrado, se puede decir que \u00absexualizan\u00bb ese sujeto, es decir, lo empujan y capturan en la esfera de su intimidad y despolitizan la agresi\u00f3n, lo reducen al campo de las relaciones de estatus desiguales propio del patr\u00f3n de g\u00e9nero y lo alejan de la posibilidad de una justicia plenamente p\u00fablica. Cuentan con la complicidad de un imaginario colectivo en el que sexualidad y ley pertenecen a esferas separadas e irreconciliables, lo sexual al orden privado, \u00edntimo y dom\u00e9stico, y la ley a la esfera p\u00fablica de inter\u00e9s universal y general. Eso hace que, a pesar de la pr\u00e9dica del movimiento feminista y de la existencia de diversas leyes al respecto, haya siempre una resistencia dif\u00edcil de vencer cuando se trata de situar los delitos de orden sexual en el plano universal del inter\u00e9s general de la sociedad.<\/span><\/span><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">Frente a una escena b\u00e9lica informal y difusa en expansi\u00f3n, que opera con m\u00e9todos mafiosos, configura un universo para-estatal de control y captura progresivamente la vida social y la pol\u00edtica, es necesario introducir en la ret\u00f3rica jur\u00eddica y en la consciencia de la opini\u00f3n p\u00fablica la centralidad y el significado de las formas nuevas de victimizaci\u00f3n del cuerpo femenino en las estrategias de manutenci\u00f3n de un orden basado en la dominaci\u00f3n arbitraria y soberana sobre la vida de las personas y sus territorios. Localizar y desarticular este dispositivo de dominio es una tarea urgente.<\/span><\/span><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-1549\" alt=\"\" src=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/susanaVivasNosQueremos.jpg\" style=\"height: 874px; width: 650px;\" width=\"2318\" height=\"3117\" srcset=\"https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/susanaVivasNosQueremos.jpg 2318w, https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/susanaVivasNosQueremos-223x300.jpg 223w, https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2015\/05\/susanaVivasNosQueremos-762x1024.jpg 762w\" sizes=\"auto, (max-width: 2318px) 100vw, 2318px\" \/><\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\"><b>Referencias<\/b><\/span><\/span><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\"><!-- ref --><\/span><\/span><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">AGAMBEN, Giorgio. <i>Estado de excepci\u00f3n (homo sacer II)<\/i>. Valencia: Pre-Textos, 2004. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000082&amp;pid=S0102-6992201400020000300001&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<span style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">ALVAZZI DEL FRATE, Anna. When the victim is a woman. In: <\/span><i style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Geneva Declaration Secretariat<\/i><span style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">, 2011, pp. 113-144. &lt;<\/span><a href=\"http:\/\/www.genevadeclaration.org\/fileadmin\/docs\/GBAV2\/GBAV2011_CH4.pdf\" style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\" target=\"_blank\">http:\/\/www.genevadeclaration.org\/fileadmin\/docs\/GBAV2\/GBAV2011_CH4.pdf<\/a><span style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">&gt; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<\/span><a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000084&amp;pid=S0102-6992201400020000300002&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\" style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Links<\/a><span style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">&nbsp;]<\/span><span style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">.<\/span><\/p>\n<p> \t<span style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">AZZELLINI, Dario. <\/span><i style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">El negocio de la guerra<\/i><span style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">. Tafalla, Navarra: Editorial Txalaparta, 2005. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<\/span><a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000086&amp;pid=S0102-6992201400020000300003&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\" style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Links<\/a><span style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">&nbsp;]<\/span><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><font size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/span><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><!-- ref --><\/span><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">______. Mercenarios y nuevas guerras. Entrevista en la <i>Revista N\u00f3mada<\/i>, Universidad Nacional de General San Mart\u00edn (UNSaM). Argentina, A\u00f1o 2, n. 8, Dic. 2007. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000088&amp;pid=S0102-6992201400020000300004&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<span style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">CARCEDO, Ana (Coord.). <\/span><i style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">No olvidamos ni aceptamos: femicidio en Centroam\u00e9rica 2000-2006<\/i><span style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">. San Jos\u00e9 de Costa Rica: Cefemina y Horizons, 2010. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<\/span><a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000090&amp;pid=S0102-6992201400020000300005&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\" style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Links<\/a><span style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">&nbsp;]<\/span><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- ref --><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">CASTELLS, Manuel. <i>La era de la informaci\u00f3n<\/i>. v. 3: <i>Fin de milenio<\/i>, M\u00e9xico: Siglo XXI, 1999. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000092&amp;pid=S0102-6992201400020000300006&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- ref --><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">COPELON, Rhonda. Cr\u00edmenes de g\u00e9nero como cr\u00edmenes de guerra: integrando los cr\u00edmenes contra las mujeres en el derecho penal internacional. <i>McGill Law Journal<\/i>, Nov. 2000. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000094&amp;pid=S0102-6992201400020000300007&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- ref --><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">DELEUZE, Gilles. Society of control. <i>L&#8217;autre journal<\/i>, n. 1, Mai 1990. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000096&amp;pid=S0102-6992201400020000300008&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- ref --><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">FERN\u00c1NDEZ, Mirko Daniel. <i>Protocolo sobre violencia sexual contra mujeres asesinadas em masacres perpetuadas por grupos de autodefensa durante el per\u00edodo 1997-2003, y factores que determinan el registro de este tipo de violencia por parte del INML y CF<\/i>. Bogot\u00e1: Instituto Nacional de Medicina Legal y Cuerpo Forense, 2009. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000098&amp;pid=S0102-6992201400020000300009&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- ref --><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">FOUCAULT, Michel. <i>S\u00e9curit\u00e9, territoire, population. Cours au Coll\u00e8ge de France 1977-1978<\/i>. Paris: Seuil, 2004-a. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000100&amp;pid=S0102-6992201400020000300010&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- ref --><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">______. <i>Naissance de la biopolitique. Cours au Coll\u00e8ge de France 1978-1979<\/i>. Paris: Seuil, 2004b. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000102&amp;pid=S0102-6992201400020000300011&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- ref --><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">______. <i>Il faut d\u00e9fendre la societ\u00e9. Cours au Coll\u00e8ge de France 1975-1976<\/i>. Paris: Seuil, 1997. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000104&amp;pid=S0102-6992201400020000300012&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- ref --><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">______. The subject and power (Afterword). In: DREYFUS, H. &amp; RABINOW, P. (Eds.). <i>Michel Foucault. Beyond structuralism and hermeneutics<\/i>. Chicago: University of Chicago Press, 1983, pp. 208-228. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000106&amp;pid=S0102-6992201400020000300013&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- ref --><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">FRAENKEL, Ernst. <i>The dual state: a contribution to the theory of dictatorship<\/i>. New York; London; Toronto: Oxford University Press, 1941. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000108&amp;pid=S0102-6992201400020000300014&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- ref --><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">HABERMAS, Jurgen. Consciencia hist\u00f3rica e identidad postradicional. In: HABERMAS, Jurgen. <i>Identidades nacionales y postnacionales<\/i>. Madrid: Tecnos, 1989. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000110&amp;pid=S0102-6992201400020000300015&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- ref --><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">KALDOR, Mary. <i>New and old wars. Organized violence in a Global Era<\/i>. 3. ed. Cambridge, UK: Polity Press, 2012. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000112&amp;pid=S0102-6992201400020000300016&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- ref --><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">M\u00dcNKLER, Herfried. Las guerras del siglo XXI. <i>Revista Internacional de la Cruz Roja<\/i>, n. 849, 2003, p. 7-21. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000114&amp;pid=S0102-6992201400020000300017&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- ref --><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">______. <i>The new wars<\/i>. Cambridge, UK: Polity Press, 2005. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000116&amp;pid=S0102-6992201400020000300018&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- ref --><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">MU\u00d1OZ, Lily. <i>Mujeres Mayas: genocidio y delitos contra los deberes de la humanidad<\/i>. Guatemala: Centro de Acci\u00f3n Legal en Derechos Humanos (CALDH), 2013. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000118&amp;pid=S0102-6992201400020000300019&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- ref --><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">ODIO BENITO, Elizabeth. De la violaci\u00f3n y otras graves agresiones a la integridade sexual como cr\u00edmenes sancionados por el derecho internacional humanitario (cr\u00edmenes de guerra). <i>\u00d3rgano Informativo de la Comisi\u00f3n de Derechos Humanos del Estado de M\u00e9xico<\/i> (Codhem), Mayo\/Jun. 2001, p. 98-112. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000120&amp;pid=S0102-6992201400020000300020&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- ref --><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">OTERO BAHAM\u00d3N, Silvia; QUINTERO M\u00c1RQUEZ, Viviana; BOL\u00cdVAR, Ingrid. Las barreras invisibles del registro de la violencia sexual en el conflicto armado colombiano. <i>Revista Forensis<\/i>, Bogot\u00e1, 2009, p. 335-349. &lt;<a href=\"http:\/\/www.medicinalegal.gov.co\/index.php?option=com_wrapper&amp;view=wrapper&amp;Itemid=60\" target=\"_blank\">http:\/\/www.medicinalegal.gov.co\/index.php?option=com_wrapper&amp;view=wrapper&amp;Itemid=60<\/a>&gt; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000122&amp;pid=S0102-6992201400020000300021&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<!-- end-ref -->.<\/span><\/span><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\"><!-- ref --><\/span><\/span><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">SEGATO, Rita Laura. <i>Las estructuras elementales de la violencia<\/i>. Buenos Aires: Prometeo y Universidad Nacional de Quilmes, 2003. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000124&amp;pid=S0102-6992201400020000300022&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><font size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/span><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><!-- ref --><\/span><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">______. <i>La escritura en el cuerpo de las mujeres asesinadas en Ciudad Ju\u00e1rez. Territorio, soberan\u00eda y cr\u00edmenes de Segundo Estado<\/i>. M\u00e9xico, DF: Ediciones de la Universidad del Claustro de Sor Juana, 2006. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000126&amp;pid=S0102-6992201400020000300023&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><font size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/span><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><!-- ref --><\/span><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">______. La faccionalizaci\u00f3n de la Rep\u00fablica y el paisaje religioso como \u00edndice de una nueva territorialidad. In SEGATO, Rita Laura. <i>La naci\u00f3n y sus otros<\/i>. Buenos Aires: Prometeo, 2007-a. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000128&amp;pid=S0102-6992201400020000300024&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- ref --><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">______. En busca de un l\u00e9xico para teorizar la experiencia territorial contempor\u00e1nea. In SEGATO, Rita Laura. <i>La naci\u00f3n y sus otros<\/i>. Buenos Aires: Prometeo, 2007-b. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000130&amp;pid=S0102-6992201400020000300025&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- ref --><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">______. Identidades pol\u00edticas \/ alteridades hist\u00f3ricas. Una cr\u00edtica a las certezas del pluralismo global. In SEGATO, Rita Laura. <i>La naci\u00f3n y sus otros<\/i>. Buenos Aires: Prometeo, 2007-c. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000132&amp;pid=S0102-6992201400020000300026&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- ref --><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">______. Closing ranks: religion, society and politics today. <i>Social Compass<\/i>, v. 55, 2008, p.207-219. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000134&amp;pid=S0102-6992201400020000300027&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- ref --><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">______. G\u00e9nero y colonialidad: en buscas de claves de lectura y de un vocabulario estrat\u00e9gico descolonial. In BIDASECA, Karina; VAZQUEZ LABA, V. (Eds.). <i>Feminismos y poscolonialidad<\/i>. Buenos Aires: Ed. Godot, 2011-a. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000136&amp;pid=S0102-6992201400020000300028&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- ref --><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">______. Femi-geno-cidio como crimen en el fuero internacional de los derechos humanos: el derecho a nombrar el sufrimiento en el derecho. In: FREGOSO, Rosa-Linda; BEJARANO, Cynthia (Eds.). <i>Feminicidio en Am\u00e9rica Latina<\/i>. Mexico, DF: Centro de Investigaciones de Ciencias Sociales y Humanidades; Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico, 2011-b. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000138&amp;pid=S0102-6992201400020000300029&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- ref --><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">______. Femigenocidio y feminicidio: una propuesta de tipificaci\u00f3n. <i>Revista Herramienta<\/i>, n. 49, 2012. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000140&amp;pid=S0102-6992201400020000300030&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- ref --><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">______. La nueva elocuencia del poder. In: SEGATO, Rita. <i>La escritura en el cuerpo de las mujeres asesinadas en Ciudad Ju\u00e1rez<\/i>. Buenos Aires: Editorial Tinta Lim\u00f3n, 2013. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000142&amp;pid=S0102-6992201400020000300031&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- ref --><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">______. La norma y el sexo: frente estatal, desposesi\u00f3n, patriarcado y colonialidad. In: BELAUSTEGUIGOITIA, Marisa; SALDA\u00d1A, Josie (Eds.). <i>Des\/posesi\u00f3n: g\u00e9nero, territorio y luchas por la naturaleza<\/i>. M\u00e9xico, DF: Pueg-Unam 2014 (de pr\u00f3xima aparici\u00f3n). &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000144&amp;pid=S0102-6992201400020000300032&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- ref --><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">SEGATO, Rita Laura; LIBARDONE, Marlene. Derecho a una vida libre de violencia. In: MUGARIK GABE. <i>Informe de las expertas para el Tribunal Internacional de Derechos de las Mujeres Viena + 20<\/i>. Bilbao, Euskalherria, Espanha, 7 e 8 Jun. 2013. &lt;<a href=\"http:\/\/www.mugarikgabe.org\" target=\"_blank\">www.mugarikgabe.org<\/a>&gt;; &lt;<a href=\"http:\/\/www.tribunalderechosmujeres2013.blogspot.com.es\" target=\"_blank\">www.tribunalderechosmujeres2013.blogspot.com.es<\/a>&gt; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000146&amp;pid=S0102-6992201400020000300033&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<!-- end-ref -->.<\/span><\/span><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\"><!-- ref --><\/span><\/span><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">SONDEREGUER, Mar\u00eda (Comp.). <i>G\u00e9nero y poder. Violencias de g\u00e9nero en contextos de represi\u00f3n pol\u00edtica y conflictos armados<\/i>. Buenos Aires: Editorial de la Universidad Nacional de Quilmes, 2012. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000148&amp;pid=S0102-6992201400020000300034&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<span style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">THEIDON, Kimberly<\/span><i style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">. Entre pr\u00f3jimos. El conflicto armado interno y la pol\u00edtica de la reconciliaci\u00f3n en el Per\u00fa<\/i><span style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">. Lima: Instituto de Estudios Peruanos, 2004. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<\/span><a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000150&amp;pid=S0102-6992201400020000300035&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\" style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Links<\/a><span style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">&nbsp;]<\/span><\/p>\n<p> \t<span style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">UNITED NATIONS OFFICE ON DRUGS AND CRIME (UNODC). <\/span><i style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Global study on homicide.<\/i><span style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\"> Viena: Unodoc Research and Trend Analysis Branch, 2013. Division for Policy Analysis and Public Affairs, 2014. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<\/span><a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000152&amp;pid=S0102-6992201400020000300036&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\" style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">Links<\/a><span style=\"line-height: 17.9200000762939px; font-size: 14px; font-family: arial, helvetica, sans-serif;\">&nbsp;]<\/span><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- ref --><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">UPRIMNY YEPES, Rodrigo; GUZM\u00c1N RODR\u00cdGUEZ, Diana Esther; MANTILLA FALC\u00d3N, Julissa. <i>Violaci\u00f3n sexual como crimen de lesa humanidad<\/i>. <i>Amicus Curiae<\/i> presentado por la Organizaci\u00f3n No Gubernamental De Justicia (Colombia) ante la Primera Fiscal\u00eda Penal de Abancay. Lima: Asociaci\u00f3n Pro derechos Humanos (Aprodeh), 2008. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000154&amp;pid=S0102-6992201400020000300037&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- ref --><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\">ZAFFARONI, Eugenio Ra\u00fal. <i>El enemigo en el derecho penal.<\/i> Buenos Aires: Editorial Dykinson, 2006. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&nbsp;<a href=\"javascript:void(0);\" onclick=\"javascript: window.open('\/scielo.php?script=sci_nlinks&amp;ref=000156&amp;pid=S0102-6992201400020000300038&amp;lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');\">Links<\/a>&nbsp;]<\/span><\/span><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><!-- end-ref --><\/font><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t<font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><font face=\"Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif\" size=\"2\"><span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\"><font style=\"line-height: 17.9200000762939px;\">&nbsp;<\/font><font style=\"line-height: 17.9200000762939px;\">&nbsp;<\/font><\/span><\/span><\/font><\/font><\/p>\n<p> \t<span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\"><a name=\"back1\"><\/a><a href=\"#top1\">1<\/a>. Ver, para una nueva comprensi\u00f3n de este proceso de transformaci\u00f3n de las t\u00e9cnicas de disciplinamiento, Deleuze (1990).<br \/> \t<a name=\"back2\"><\/a><a href=\"#top2\">2<\/a>. Entrevista a Oslain Santana, jornal <i>O Globo<\/i>, Rio de Janeiro, 19 de octubre de 2013.<\/span><\/span><\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"> \t<span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\"><strong>Por: Rita Laura Segato<\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"> \t<span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\">Tomado de :&nbsp;http:\/\/www.scielo.br\/scielo.php?pid=S0102-69922014000200003&amp;script=sci_arttext<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"> \t<span style=\"font-family:arial,helvetica,sans-serif;\"><span style=\"font-size:14px;\"><strong>Imagenes: Mujeres grabando resistencias<\/strong><\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las nuevas formas de la guerra, caracterizadas por la informalidad, se despliegan hoy en un espacio intersticial que podemos caracterizar<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1548,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-1550","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-c48-lectura-de-contexto"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1550","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1550"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1550\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/1548"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1550"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1550"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1550"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}