{"id":1492,"date":"2015-04-17T23:22:02","date_gmt":"2015-04-17T23:22:02","guid":{"rendered":"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp\/?p=1492"},"modified":"2015-04-17T23:22:02","modified_gmt":"2015-04-17T23:22:02","slug":"los-ninguneados-pierden-a-su-mejor-cronista-y-ahora-atrasa-un-poco-el-relojito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pueblosencamino.org\/?p=1492","title":{"rendered":"\u00abLos ninguneados pierden a su mejor cronista\u00bb y ahora, \u00abatrasa un poco el relojito\u00bb"},"content":{"rendered":"<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal;\"> \t\u201cLos ninguneados pierden a su mejor cronista\u201d, se\u00f1ala con toda la raz\u00f3n Ra\u00fal Zibechi.&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; min-height: 18px;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal;\"> \tEn Ollataytambo, un enjambre de ni\u00f1os se acerc\u00f3 a Galeano y nos cont\u00f3: \u201c<em>Y entonces, en medio de aquel alboroto, un desamparadito que no alzaba mas de un metro del suelo, me mostr\u00f3 un reloj dibujado con tinta negra en su mu\u00f1eca:&nbsp;<\/em><\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal;\"> \t<em>-Me lo mand\u00f3 un t\u00edo m\u00edo, que vive en Lima -dijo&nbsp;<\/em><\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal;\"> \t<em>-Y anda bien -le pregunt\u00e9&nbsp;<\/em><\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal;\"> \t<em>-Atrasa un poco -reconoci\u00f3<\/em>.\u201d<\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; min-height: 18px;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal;\"> \tEse mismo relojito, pintado en todas y todos con la tinta colorida de la gente de tus relatos, da la hora, nuestra hora, y atrasa un poco ahora que no est\u00e1s Eduardo\u2026sigue atrasando un poco<i>. <\/i><\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal;\"> \t<strong>As\u00ed S\u00ed! Pueblos en Camino<\/strong><\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; min-height: 18px;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; text-align: center;\"> \t<b>Los invisibles pierden a su cronista<\/b><\/p>\n<p style=\"font-size: 18px; line-height: normal; text-align: center;\"> \t<span style=\"font-size:20px;\"><b>Los ninguneados perdieron a su mejor cronista<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"font-size: 15px; line-height: normal; font-family: Arial; min-height: 17px;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 16px; line-height: normal; text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Quien escucha los latidos de abajo acoge sus dolores, comparte sus risas y llantos; quien se esfuerza por entenderlos sin interpretarlos, por aceptarlos sin juzgarlos, puede ganarse un lugar en los corazones de abajo. Eduardo Galeano recorri\u00f3 las m\u00e1s diversas geograf\u00edas latinoamericanas en trenes, a lomo de mula y a pie, desplaz\u00e1ndose en los mismos medios que los abajos. No buscaba mimetizarse, sino algo mayor: sentir en su piel los sentires de otros y otras para hacerlos vivir en sus textos, para ayudarlos a salir del anonimato.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-size: 16px; line-height: normal; min-height: 19px; text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 16px; line-height: normal; text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Eduardo fue un hombre sencillo, comprometido con la gente com\u00fan, con los nadies, con los oprimidos. El suyo fue un compromiso con la gente de carne y hueso, con hombres y mujeres vivientes y sufrientes; mucho m\u00e1s profundo que la adhesi\u00f3n a ideolog\u00edas que siempre pueden ser maleadas seg\u00fan los intereses del momento. Los dolores de abajo, nos ense\u00f1\u00f3, no pueden ser negociados ni representados, ni siquiera explicados por el mejor escritor. Lo mismo vale parar sus esperanzas.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-size: 16px; line-height: normal; text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 16px; line-height: normal; text-align: justify;\"> \t<img decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"https:\/\/lociertosincensura.files.wordpress.com\/2013\/05\/eduardo-galeano.jpg\" style=\"width: 650px; height: 433px;\" \/><\/p>\n<p style=\"font-size: 16px; line-height: normal; text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 16px; line-height: normal; text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Entre sus muchas ense\u00f1anzas, es necesario rescatar su puntilloso apego a la verdad. Pero esas verdades las encontraba lejos del mundanal ruido de los medios, en los ojos hambrientos de la ni\u00f1a india, en los pies tajeados de los campesinos, en la sonrisa c\u00e1ndida de las vendedoras, all\u00ed donde los ninguneados dicen sus verdades de todos los d\u00edas, sin testigos.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-size: 16px; line-height: normal; min-height: 19px; text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 16px; line-height: normal; text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Nunca tuvo la menor duda en apuntar hacia los responsables de la pobreza y el hambre. Como aquellas cr\u00f3nicas sobre la crisis de la industria uruguaya, cuando con apenas 20 a\u00f1os era el jefe de redacci\u00f3n del semanario <i>Marcha<\/i>, uno de los primeros y mayores exponentes de la prensa cr\u00edtica y comprometida. En ellas denunciaba a los poderosos con nombres, apellidos y propiedades. Sin vueltas. Porque, como le gustaba decir, \u201clos medios emputecen las palabras\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-size: 16px; line-height: normal; min-height: 19px; text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 16px; line-height: normal; text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Pero fueron sus reportajes sobre las luchas y resistencias de los abajos los que dejaron huella temprana, indeleble. Como aquella que titul\u00f3: \u201cDe la rebeld\u00eda en adelante\u201d, en marzo de 1964, relatando la segunda marcha \u201cca\u00f1era\u201d (trabajadores de la ca\u00f1a de az\u00facar). Su mirada se deten\u00eda en los m\u00e1s de 90 ni\u00f1os que la integraban, en do\u00f1a Marculina Pi\u00f1eiro, tan vieja que hab\u00eda olvidado su edad, por la que parec\u00eda sentir especial admiraci\u00f3n. \u201cQuer\u00edan ganarnos por hambre. Pero por hambre, qu\u00e9 \u00edbamos a perder. Estamos acostumbrados, nosotros\u201d, le dijo la mujer, madre y nieta de ca\u00f1eros.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-size: 16px; line-height: normal; text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 16px; line-height: normal; text-align: justify;\"> \t<img decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"https:\/\/desdesantiago.files.wordpress.com\/2012\/10\/descubrimientoamerica.jpg?w=720&amp;h=378\" style=\"width: 650px; height: 341px;\" \/><\/p>\n<p style=\"font-size: 16px; line-height: normal; min-height: 19px; text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 16px; line-height: normal; text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Su pluma daba forma a la vida cotidiana de los desheredados, pero no se conformaba con retratar su dolor. Se afanaba en pintar \u2013de vivos colores\u2013 la dignidad de sus pasos, la rabia capaz de sobreponerse a la represi\u00f3n y las torturas. En primer lugar aparec\u00edan, siempre y en cada una de sus notas, la gente que encarnaba sufrimientos y resistencias. Tal vez porque estaba obsesionado por la indiferencia de los m\u00e1s, a la que consideraba \u201cun estilo de vida\u201d cuyo cascar\u00f3n deb\u00edamos destruir, que para eso escrib\u00eda sus art\u00edculos.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-size: 16px; line-height: normal; min-height: 19px; text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 16px; line-height: normal; text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Entre los muchos homenajes que recibi\u00f3 en vida, tuvo el privilegio de que el maestro de la escuelita zapatista Jos\u00e9 Luis Sol\u00eds L\u00f3pez adoptara Galeano como seud\u00f3nimo. Es muy probable que el maestro no se referenciara en el escritor. En todo caso, Eduardo y el zapatismo se conocieron y reconocieron enseguida. Como si toda la vida se hubieran estado esperando. No los convoc\u00f3 un programa ni una tabla de demandas, sino la \u00e9tica de estar-siendo, abajo y a la izquierda.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-size: 16px; line-height: normal; min-height: 19px; text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 16px; line-height: normal; text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Eduardo Galeano estuvo en La Realidad en agosto de 1996. Particip\u00f3 en una de las mesas del Encuentro Intercontinental por la Humanidad y contra el Neoliberalismo. Habl\u00f3 poco, fue claro y dijo mucho. En aquellos d\u00edas, y en muchos m\u00e1s, sembr\u00f3 Galeanos, contagi\u00f3 Galeanos, que ahora caminan Galeanos enarbolando su digna y Galeana rabia. Los ninguneados de siempre lo llevan en sus corazones<\/span>.<\/p>\n<p style=\"font-size: 16px; line-height: normal; min-height: 19px;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 16px; line-height: normal;\"> \t<a href=\"http:\/\/www.jornada.unam.mx\/2015\/04\/14\/politica\/013a1pol\"><span style=\"font-size:16px;\"><strong>Ra\u00fal Zibechi<\/strong><\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"font-size: 16px; line-height: normal;\"> \t<a href=\"http:\/\/www.jornada.unam.mx\/2015\/04\/14\/politica\/013a1pol\"><span style=\"font-size:16px;\"><strong>La Jornada, M\u00e9xico<\/strong><\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"font-size: 16px; line-height: normal;\"> \t<a href=\"http:\/\/www.jornada.unam.mx\/2015\/04\/14\/politica\/013a1pol\"><span style=\"font-size:16px;\"><strong>Abril 14 de 2015<\/strong><\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"font-size: 16px; line-height: normal;\"> \t<a href=\"http:\/\/www.jornada.unam.mx\/2015\/04\/14\/politica\/013a1pol\"><span style=\"font-size:16px;\"><strong>http:\/\/www.jornada.unam.mx\/2015\/04\/14\/politica\/013a1pol<\/strong><\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLos ninguneados pierden a su mejor cronista\u201d, se\u00f1ala con toda la raz\u00f3n Ra\u00fal Zibechi.&nbsp; &nbsp; En Ollataytambo, un enjambre de<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"class_list":["post-1492","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-c14-economias-alternativas-y-solidarias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1492","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1492"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1492\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1492"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1492"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1492"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}