{"id":147,"date":"2012-07-30T19:35:28","date_gmt":"2012-07-30T19:35:28","guid":{"rendered":"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp\/?p=147"},"modified":"2012-07-30T19:35:28","modified_gmt":"2012-07-30T19:35:28","slug":"argentina-catamarca-minera-lizada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pueblosencamino.org\/?p=147","title":{"rendered":"Argentina: Catamarca \u2018Minera-lizada\u2019"},"content":{"rendered":"<p> \t<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" alignleft size-full wp-image-143\" alt=\"\" src=\"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/Minas.jpg\" style=\"width: 300px; height: 200px; border-width: 5px; border-style: solid; margin: 5px; float: left;\" width=\"984\" height=\"655\" srcset=\"https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/Minas.jpg 984w, https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2012\/07\/Minas-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 984px) 100vw, 984px\" \/>Catamarca \u2018Minera-lizada\u2019: la represi\u00f3n como \u2018pol\u00edtica de Estado\u2019 y la rearticulaci\u00f3n de un nuevo r\u00e9gimen de violencia colonial.<\/p>\n<p> \t\u201cLa tradici\u00f3n de los oprimidos nos ense\u00f1a que la regla es el \u2018estado de excepci\u00f3n\u2019 en el que vivimos\u201d. (Walter Benjamin, \u201cConceptos de Filosof\u00eda de la Historia\u201d, 1959)<\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p> \tA apenas siete meses de su asunci\u00f3n, las esperanzas de distinto tenor que el nuevo gobierno \u2018justicialista\u2019 en la Provincia hab\u00eda despertado sobre un anhelado cambio en la pol\u00edtica minera han sido completamente aniquiladas.&nbsp; Por la fuerza de los hechos, aquellas expectativas dan la impresi\u00f3n de ser parte ya de un pasado remoto; hasta parecen nunca haber traspasado las fronteras de la pura ficci\u00f3n pol\u00edtica. Es que, en lugar del di\u00e1logo con los movimientos sociales y de las promesas de \u201cno permitir el saqueo\u201d, el gobierno de la m\u00e9dica Luc\u00eda Corpacci se muestra empe\u00f1ada en sostener a rajatabla el modelo de miner\u00eda transnacional a gran escala. As\u00ed, lleva el triste r\u00e9cord de seis represiones en tan s\u00f3lo siete meses. Aceleradamente, la nueva gesti\u00f3n troc\u00f3 las ilusiones en frustraciones. Y no s\u00f3lo eso: parece decidida a consolidar un implacable r\u00e9gimen de autoritarismo e intolerancia represiva en la materia.<\/p>\n<p> \tComo no puede ser de otro modo, la persistencia en el mismo rumbo provoca la&nbsp; generalizaci\u00f3n e intensificaci\u00f3n de la violencia. M\u00e1s all\u00e1 de todas las \u2018condenas\u2019 hip\u00f3critas o ya directamente c\u00ednicas a la \u2018violencia\u2019, m\u00e1s all\u00e1 de declaraciones \u2018pol\u00edticamente correctas\u2019 de funcionarios y medios masivos de comunicaci\u00f3n haciendo llamados vac\u00edos al \u2018di\u00e1logo\u2019, los canales de la resoluci\u00f3n democr\u00e1tica del conflicto son minados desde el poder, toda vez que parten de la descalificaci\u00f3n absoluta a los interlocutores \u2018ambientalistas\u2019 y del presupuesto intransigente e innegociable de que la miner\u00eda se hace \u2018s\u00ed o s\u00ed\u2019. En ese marco, la violencia se encarna como un rasgo estructural de nuestra sociedad local; una sociedad -hay que admitirlo- sometida a un brutal colonialismo hist\u00f3rico que, por supuesto, no es reciente.<\/p>\n<p> \tEn sus reflexiones sobre el fen\u00f3meno (\u201cLos condenados de la Tierra\u201d, 1961), hace unos cincuenta a\u00f1os atr\u00e1s, Franz Fanon advert\u00eda&nbsp; que la violencia impregna caracter\u00edsticamente los entornos coloniales. Tal como lo estamos viendo y sufriendo en nuestra Catamarca y en Nuestra Am\u00e9rica toda, la violencia se vuelve un elemento end\u00e9mico de las sociedades sometidas a coloniaje; afecta a todos los sujetos y a todas las dimensiones de la vida\u2026 Pero no hay que perder de vista qui\u00e9nes son, en realidad, los aut\u00e9nticos productores de esa violencia. Es que violento no es cualquiera, ni que se lo proponga. La violencia originaria s\u00f3lo surge de y desde el lugar del poder. Los violentos de verdad no son \u2018los que quieren\u2019, sino los que pueden serlo; es decir, los que tienen el control sobre los recursos y medios de violencia; la capacidad objetiva y estructural para ejercerla.<\/p>\n<p> \tTal el caso de las nuevas autoridades del gobierno provincial. A ellas, y a sus aliados desde las estructuras del poder f\u00e1ctico (las corporaciones mineras y las fracciones de la burgues\u00eda local subordinadas, la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica y la dirigencia \u2018intelectual\u2019 institucionalizada y los due\u00f1os locales del poder medi\u00e1tico), les cabe la responsabilidad originaria sobre esta escalada de violencia manifiesta que se viene instalando como \u2018rutina\u2019 en la cotidianeidad de la vida de los habitantes de estas tierras.<\/p>\n<p> \tA no dudar, la responsabilidad central recae sobre las autoridades electas del Ejecutivo provincial. Es que de all\u00ed nace \u2013con todo el respaldo del gobierno nacional- la decisi\u00f3n pol\u00edtica fundamental de sostener a toda costa el \u2018modelo minero\u2019. Y esto, de por s\u00ed, intensifica la conflictividad estructural. Tal como puede verse&nbsp; en todo paisaje sujeto a este tipo de explotaciones, como se reproduce mim\u00e9ticamente en otras geograf\u00edas locales de nuestra Am\u00e9rica Latina (en Espinar, en Cajamarca, ahora en Per\u00fa; en San Luis Potos\u00ed en M\u00e9xico; en Cotacachi, la cordillera del C\u00f3ndor y la provincia de Azuay, en Ecuador; en el Valle de Siria y el Cop\u00e1n, en Honduras; en la regi\u00f3n de San Marcos, Guatemala, y El Dorado, en El Salvador), la porfiada insistencia de los gobiernos en avalar la miner\u00eda transnacional a gran escala, conduce, tarde o temprano, a los mismos escenarios de represi\u00f3n manifiesta, violaci\u00f3n sistem\u00e1tica de derechos humanos, secuestro literal de las aspiraciones democr\u00e1ticas y de los m\u00e1s elementales componentes del Estado de Derecho.<\/p>\n<p> \tAl insistir en el mismo rumbo de extractivismo neocolonial, el nuevo gobierno de Catamarca parece decidido a extremar, como pol\u00edtica, la depredaci\u00f3n de derechos. Hay s\u00ed, en este nivel, un peligroso cambio en las estrategias y t\u00e1cticas de la pol\u00edtica represiva. En pos de aplastar la resistencia social a la miner\u00eda transnacional, el gobierno provincial ha venido desarrollando un proceso de intensificaci\u00f3n y diversificaci\u00f3n de la violencia que ha terminado desembocando en la conformaci\u00f3n de un nuevo r\u00e9gimen represivo.<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \tElementos del nuevo estado represivo<\/p>\n<p> \tContraviniendo \u2018ilusiones\u2019 de propios y extra\u00f1os, el kirchnerismo catamarque\u00f1o asumi\u00f3 como eje de su gobierno la defensa de los intereses de la miner\u00eda transnacional implantada en los \u201990, en tiempos de&nbsp; de neoliberalismo furioso. Una vez en el poder, abandon\u00f3 imp\u00fadicamente las oportunistas cr\u00edticas que desde la oposici\u00f3n profer\u00eda a los entonces regentes del Frente C\u00edvico y Social. Pero no s\u00f3lo eso. En poco tiempo termin\u00f3 por dise\u00f1ar y plasmar en&nbsp; los hechos un nuevo formato represivo para afrontar la resistencia social que, al cabo de quince a\u00f1os de tr\u00e1gica experiencia de Minera Alumbrera, se fue gestando tanto en el interior de la provincia como en el resto del territorio nacional amenazado por el mismo flagelo.<\/p>\n<p> \tSin siquiera haber intentado avanzar en la construcci\u00f3n de una estrategia de di\u00e1logo, tal como lo hab\u00eda prometido en su campa\u00f1a pre-electoral, el gobierno de Luc\u00eda Corpacci enfrent\u00f3 como a sus principales enemigos a los colectivos de vecinos movilizados en contra de las explotaciones mineras. Ante las primeras manifestaciones de protesta, el gobierno provincial fue ensayando distintas medidas, entre propagand\u00edsticas, disuasorias y lisa y llanamente represivas, que terminaron de plasmarse en lo que ahora asoma como un nuevo r\u00e9gimen gubernamental minero. Hoy, a siete meses de \u2018gesti\u00f3n minera\u2019, los rasgos constitutivos de ese nuevo r\u00e9gimen est\u00e1n a la vista. Hagamos un repaso muy esquem\u00e1tico de los elementos y momentos de este proceso.<\/p>\n<p> \t&#8211;&nbsp; Primero. El pacto gubernamental-corporativo. Se completa y perfecciona el proceso de colonizaci\u00f3n del aparato estatal por parte de los intereses minero-corporativos. El nombramiento de un hist\u00f3rico empleado de staff de Minera Alumbrera al frente de la secretar\u00eda provincial de miner\u00eda y la tan promocionada creaci\u00f3n de una nueva empresa estatal minera sellan simb\u00f3licamente este nuevo momento de la gobernanza colonial.<\/p>\n<p> \tEl gobierno procura un pacto con las transnacionales mineras por el que el asume la tarea sucia de garantizar a toda costa la viabilidad de las explotaciones a cambio \u2013otra vez- de casi nada: unos pocos \u2018nuevos\u2019 puestos de trabajo \u2018locales\u2019, la renovaci\u00f3n del improbable compromiso empresarial de incrementar sus compras \u2018locales\u2019 y \u2018alentar\u2019 el \u2018desarrollo de proveedores locales\u2019, m\u00e1s la promesa de engrosar los recursos del \u00edtem de \u2018responsabilidad social empresaria\u2019 de sus costos operativos. Tras \u2018reclamos\u2019 entre infantiles e ingenuos, tales como \u2018que las mineras abran sus oficinas en la provincia, contraten abogados y contadores catamarque\u00f1os, aumenten la mano de obra local\u2019, etc., el gobierno provincial ha buscado presentarse a la sociedad como \u2018m\u00e1s exigente\u2019 frente a las mineras a fin de, en contrapartida, legitimar su apoyo oficial a la actividad.<\/p>\n<p> \tLas \u2018exigencias\u2019 que el gobierno plantea a las mineras implican, en realidad, un acta de capitulaci\u00f3n frente a los intereses ya consolidados de las corporaciones. Pues, de hecho, suponen el renunciamiento del gobierno de la provincia, no digamos ya a modificar la matriz de esta econom\u00eda de enclave, sino hasta de buscar reducir la vergonzosa ecuaci\u00f3n fiscal y de reparto de costos y ganancias impuesta por el r\u00e9gimen \u2018legal\u2019 minero de los \u201990. Muchos de los principales referentes del actual oficialismo, que en tiempos de \u2018oposici\u00f3n\u2019 presentaron proyectos de leyes reclamando la des-adhesi\u00f3n de la provincia a la Ley de Promoci\u00f3n de Inversiones Mineras (Ley N\u00b0 24.196) y sus correlativas, modificaci\u00f3n del r\u00e9gimen de regal\u00edas, hoy se asumen como resignados defensores de las \u2018reglas de juego\u2019 instaladas en tiempos de vor\u00e1gine neoliberal. As\u00ed, la aspiraci\u00f3n m\u00e1s ambiciosa del gobierno en la materia se restringe a incrementar la tajada de la renta minera a trav\u00e9s de la creaci\u00f3n de una empresa estatal, dirigida supuestamente a asegurar que la Provincia participe de un porcentaje de las utilidades empresariales, un esquema ya aplicado en el caso de Alumbrera a trav\u00e9s de YMAD.<\/p>\n<p> \tLo que podemos esperar de este \u2018gran cambio\u2019 es, en realidad, bastante gris-oscuro: a contrapartida de un \u2018incremento\u2019 en la porci\u00f3n de la renta minera por parte del Estado provincial (que puede traducirse en \u2018obras\u2019, en aumento de la corrupci\u00f3n, el clientelismo y\/o el enriquecimiento de los contratistas del Estado), se consolida la asociaci\u00f3n estrat\u00e9gica entre los ocupantes del aparato estatal y las transnacionales, que \u2013por el control tecnol\u00f3gico, financiero y comercial que ejercen sobre el \u2018negocio minero\u2019- se afianzan como el protagonista central y excluyente de los procesos econ\u00f3micos \u2013y por ende, pol\u00edticos y culturales- de la Provincia en general.<\/p>\n<p> \tAvanzados en este modelo de \u2018asociaci\u00f3n estrat\u00e9gica\u2019, ir contra las empresas mineras, ser\u00e1 ir contra los intereses mismos del \u2018Estado provincial\u2019. Tal como se viene perfilando ya de hace tiempo en la ret\u00f3rica gubernamental, la miner\u00eda (es decir, los intereses de las grandes corporaciones mineras) se instituyen como \u2018oficialidad\u2019; una \u2018pol\u00edtica de Estado\u2019 que se pretende y se presume por encima de todo cuestionamiento de la ciudadan\u00eda, al margen mismo de la voluntad popular.<\/p>\n<p> \t&#8211;&nbsp; Segundo: el aparato de propaganda minera. Otro elemento fundamental a trav\u00e9s del cual el nuevo gobierno avanza en la conformaci\u00f3n del nuevo r\u00e9gimen minero tiene que ver con los intentos de apropiaci\u00f3n monop\u00f3lica del espacio semi\u00f3tico de lo p\u00fablico y su instalaci\u00f3n de la \u2018miner\u00eda\u2019 como rasgo y s\u00edmbolo central de la \u2018identidad catamarque\u00f1a\u2019. Si bien esto es parte de un \u2018esfuerzo\u2019 que se inici\u00f3 ya con el gobierno anterior del Frente C\u00edvico, el cambio en la intensidad y la masividad de las \u2018campa\u00f1as de comunicaci\u00f3n\u2019 impulsadas por la nueva gesti\u00f3n dan cuenta de un salto cualitativo en la materia.<\/p>\n<p> \tAsistimos en los \u00faltimos meses a una intensa arremetida propagand\u00edstica dirigida a instalar la sensaci\u00f3n pol\u00edtica de la incuestionabilidad del \u2018modelo minero\u2019. Emulando en lo grotesco las pr\u00e1cticas del tr\u00e1gicamente c\u00e9lebre ministro de Educaci\u00f3n Popular y Propaganda del r\u00e9gimen nazi, y pionero moderno de la guerra ideol\u00f3gica, el nuevo gobierno provincial han puesto un denodado esfuerzo en montar un aparato goebbelsiano de \u2018apoyo a la miner\u00eda\u2019.<\/p>\n<p> \tCon la decidida colaboraci\u00f3n estrat\u00e9gica de las empresas \u2018period\u00edsticas\u2019 locales (de las que nos ocupamos m\u00e1s adelante) el gobierno ha erosionado gravemente las condiciones de posibilidad del debate pol\u00edtico, adoptando monol\u00edticamente la propaganda como \u00fanico recurso y modalidad comunicacional[1]. La propaganda desplaza y reprime el debate. Instala una base de violencia simb\u00f3lica en todo proceso comunicacional que suprime cualquier posibilidad de di\u00e1logo. Ante la propaganda, no hay lugar para la argumentaci\u00f3n.&nbsp; Y en tal direcci\u00f3n ha avanzado este gobierno: ha procurado imponer a sangre y fuego del sello \u2018Catamarca minera\u2019 por todos los medios; generando un clima de asfixia y hasta de persecuci\u00f3n ideol\u00f3gica. No ha escatimado recursos ni se ha detenido por ning\u00fan tipo de \u2018pruritos\u2019 \u00e9ticos. El aparato propagand\u00edstico montado en la reciente Fiesta Nacional del Poncho es una muestra ejemplar del nivel de violencia simb\u00f3lica ejercido, en este sentido, desde el discurso oficial. Una radio permanente, los stands oficiales y la folleter\u00eda con la acostumbrada est\u00e9tica de ostentaci\u00f3n, todos, con un mensaje monol\u00edtico que se repite hasta el hartazgo: \u201cCatamarca Minera\u201d. Y al nuevo&nbsp; eslogan \u2018identitario\u2019, como haciendo una profesi\u00f3n de fe ideol\u00f3gica, se sumaban los latiguillos ya archi-conocidos: \u201cMiner\u00eda participativa, transparente y sustentable\u201d, pod\u00eda leerse en carteles y folletos\u2026 Como dir\u00eda Eduardo Galeano, \u201cdime de qu\u00e9 alardeas y te dir\u00e9 de qu\u00e9 careces\u201d\u2026<\/p>\n<p> \tLa afirmaci\u00f3n del absurdo, la aseveraci\u00f3n de lo propiamente il\u00f3gico, parecen recursos caracter\u00edsticos de una modalidad propagand\u00edstica directamente enfocada a instalar un r\u00e9gimen de dogma\u2026 No hay all\u00ed lugar para el debate, el disenso, ni la comunicaci\u00f3n democr\u00e1tica; no hay posibilidad de argumentaci\u00f3n, ni ya de enunciaci\u00f3n de las opiniones en contrario. Lo diferente es, a priori e ipso facto, descalificado. Tal, el modus operandi y la l\u00f3gica de la propaganda como comunicaci\u00f3n pol\u00edtica; tal, el efecto de la violencia simb\u00f3lica: la instalaci\u00f3n de un escenario semi\u00f3tico radicalmente autocr\u00e1tico e intolerante que constituye la antesala legitimatoria de toda pr\u00e1ctica represiva posterior.<\/p>\n<p> \t&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tercero. El poder de fuego medi\u00e1tico. Otro de los elementos claves que convergen en la intensificaci\u00f3n del entorno autoritario emergente es el papel que vienen desempe\u00f1ando los que detentan el cuasi-monopolio local de la comunicaci\u00f3n masiva. Se trata de uno de los lugares de poder clave vienen ejerciendo una forma de violencia sutil y pretendidamente desapercibida, a trav\u00e9s de su \u2018cobertura\u2019 de la conflictividad social en torno a las mega-explotaciones de la miner\u00eda transnacional. Las empresas period\u00edsticas locales&nbsp; se han constituido, hoy por hoy, en un medio de producci\u00f3n de violencia simb\u00f3lica que ha venido a desempe\u00f1ar un papel cada vez m\u00e1s preponderante en la constituci\u00f3n del nuevo r\u00e9gimen minero.<\/p>\n<p> \tEn sus cr\u00f3nicas y en sus l\u00edneas editoriales en general, los principales diarios y radios comerciales de Catamarca vienen ejerciendo sistem\u00e1tica y crecientemente un inusitado nivel de violencia que exacerba los m\u00e1s profundos reflejos de autoritarismo e intolerancia, propios de una sociedad de exclusiones y desigualdades hist\u00f3ricas extremas, como la nuestra.<\/p>\n<p> \tDesde el aparente lugar de la \u2018neutralidad\u2019 y la \u2018objetividad\u2019, recurriendo a la trampa ideol\u00f3gica de colocarse \u2018fuera de la escena\u2019, apropi\u00e1ndose espuriamente del \u2018inter\u00e9s general\u2019 para hablar \u2018en nombre de todos\u2019, ocultando los indisimulables v\u00ednculos materiales y simb\u00f3licos que los atan a los otros nodos del poder (gobierno y corporaciones), las empresas period\u00edsticas locales vienen disparando indiscriminadamente su artiller\u00eda pesada con municiones de guerra contra la resistencia socioambiental a la miner\u00eda transnacional, en nuestra provincia, en&nbsp; la regi\u00f3n y en el pa\u00eds en general. De modo cada vez m\u00e1s desfachatado vienen manipulando y tergiversando recurrentemente los hechos, fabricando con sus versiones una \u2018realidad\u2019 a imagen y semejanza de sus intereses y posiciones ideol\u00f3gicas.<\/p>\n<p> \tCrey\u00e9ndose o sabi\u00e9ndose virtualmente impunes (\u00bfc\u00f3mo refutar masivamente sus aseveraciones?), estos mercaderes de la \u2018informaci\u00f3n p\u00fablica\u2019 vienen apelando inescrupulosa y sistem\u00e1ticamente a las falacias argumentales m\u00e1s burdas y a la directa distorsi\u00f3n y falseamiento de los hechos, a tal punto que exceden ya lo grotesco. Con su activa y deliberada intervenci\u00f3n vienen contribuyendo notablemente a la instalaci\u00f3n y legitimaci\u00f3n de un clima societal de autoritarismo, represi\u00f3n e intolerancia pol\u00edtica que no s\u00f3lo socava las condiciones b\u00e1sicas de un \u2018estado democr\u00e1tico\u2019, sino ya las garant\u00edas y derechos elementales de un \u2018estado de derecho\u2019.<\/p>\n<p> \tLos contenidos y estilos adoptados en la \u2018cobertura\u2019 de la \u00faltima acci\u00f3n de protesta en Cerro Negro y del violento desalojo realizado por fuerzas policiales y parapoliciales el pasado viernes 13, no han sido una excepci\u00f3n a la regla, sino m\u00e1s bien su exacerbaci\u00f3n. La vinculaci\u00f3n de los principales medios comerciales con la pol\u00edtica represiva del Estado excede ya el nivel de la complicidad y pasa a constituirse en un agente promotor clave de tales pol\u00edticas. La alianza econ\u00f3mica e ideol\u00f3gica que conforma la comuni\u00f3n de intereses entre el Estado, las corporaciones mineras y sus s\u00fabditos, y los grandes medios locales conforma la estructura institucional operativa del nuevo r\u00e9gimen minero instalado como gobierno de facto que ejerce el poder sobre nuestro territorio y nuestra poblaci\u00f3n. Bajo este in\u00e9dito r\u00e9gimen neocolonial no hay lugar ya para el ejercicio de derechos, ni para la Ley, ni para la Verdad. Lo burdo y lo grotesco se instalan como est\u00e9tica del coloniaje medi\u00e1tico\u2026 En defensa de una empresa de origen suizo, que tiene domicilio legal en las Islas Caim\u00e1n, que exporta todo nuestros minerales, nuestra agua y nuestra energ\u00eda para subsidiar la industrializaci\u00f3n voraz de China, practica un chauvisnismo localista rid\u00edculo, \u2018acusando\u2019 de \u2018for\u00e1neos\u2019 a vecina\/s de otras provincias, igualmente afectados por el mismo flagelo extractivista, ya minero, ya sojero, como si la Constituci\u00f3n Nacional no fuera una sola, v\u00e1lida para todo el territorio nacional; como si Minera Alumbrera s\u00f3lo tuviera su teatro de operaciones en la provincia de Catamarca y su pluma contaminante no se extendiera a otras provincias; como si el hecho de haber nacido en otra provincia o el hecho de movilizarse en defensa de nuestra Madre Tierra fueran ahora peligrosas tipolog\u00edas delictivas del C\u00f3digo Penal\u2026 Con una aridez argumental desopilante, las empresas period\u00edsticas locales ejercen igualmente su poder de fuego azuzando la violencia; instigando a la represi\u00f3n\u2026 Y hay que preguntarse si como sociedad nos merecemos esto\u2026 \u00bfHay derecho a tanta impune violencia? \u00bfHay derecho a tanto maltrato y a tan brutal subestimaci\u00f3n de la cultura pol\u00edtica de nuestra sociedad?<\/p>\n<p> \t&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuarto: sin divisi\u00f3n de poderes, todos unidos en la represi\u00f3n y la criminalizaci\u00f3n. El recurso a la violencia que ha hecho este gobierno como forma de imponer la identidad minera, por supuesto, no se restringe al campo de lo simb\u00f3lico. Ha avanzado abierta y manifiestamente en la diversificaci\u00f3n de las estrategias de la violencia represiva y material de los hechos y las armas.<\/p>\n<p> \tEn este campo ha avanzado a fuerza de ensayo y error. Primero, ha recurrido al uso burdo y tosco de la represi\u00f3n brutal y manifiesta; tal los casos de los violentos desalojos de los bloqueos selectivos en las rutas de acceso a Minera Alumbrera en las rutas nacionales de Santa Mar\u00eda, Bel\u00e9n y Tinogasta, durante enero y febrero de este a\u00f1o. A los detenidos en Santa Mar\u00eda, por parte de un fiscal que adujo aplicar la flamante ley anti-terrorista contra los manifestantes, se sum\u00f3 la represi\u00f3n, persecuci\u00f3n y detenci\u00f3n del bloqueo selectivo en Bel\u00e9n, para culminar en la brutal intervenci\u00f3n de la infanter\u00eda provincial en el desalojo de la ruta N\u00b0 60 contra una masiva manifestaci\u00f3n de resistencia del pueblo tinogaste\u00f1o. Mujeres, ni\u00f1os, adultos mayores, hombres, todos los que buscaron seguir sosteniendo el bloqueo selectivo a los insumos mineros, fueron indiscriminadamente reprimidos con el recurso a bastonazos, balas de goma, gases lacrim\u00f3genos y la intervenci\u00f3n de la \u2018divisi\u00f3n canina\u2019.<\/p>\n<p> \tEl despeje de las rutas a fuerza de violencia bruta ha sido, sin embargo, muy costoso para el gobierno, a\u00fan con todo el \u2018apoyo moral\u2019 de los medios masivos locales. Se hace insostenible el discurso oficial de presentarse como un \u201cgobierno que no reprime la protesta social\u201d. Los artilugios de disimular medi\u00e1ticamente la represi\u00f3n, de eludir la responsabilidad pol\u00edtica de la misma endilg\u00e1ndoselas c\u00ednicamente entre el poder ejecutivo y el poder judicial, se mostraron a todas luces insuficientes para cubrir los costos pol\u00edticos de la brutalidad represiva.<\/p>\n<p> \tLe sigui\u00f3 la intensificaci\u00f3n de la ya aludida campa\u00f1a propagand\u00edstica. Se sumaron otras voces y otros \u2018argumentos\u2019. Desde el poder judicial, la presidenta del m\u00e1ximo tribunal de justicia de la provincia, Amelia Sesto de Leiva, dispar\u00f3 \u201cla \u00fanica soluci\u00f3n para los ambientalistas es la C\u00e1rcel\u201d (Diario El Ancasti, 1\u00b0 de junio de 2012). Vale la pena reproducir sus declaraciones textuales pues, en su lapsus, expresan el absurdo jur\u00eddico y pol\u00edtico de la medida: \u201cUstedes han visto por ejemplo por televisi\u00f3n que los ambientalistas en otras partes se prenden de las m\u00e1quinas (&#8230;) se tiran al mar. Son gente que est\u00e1 dispuesta a exigir que se cumpla su derecho y bueno, a esa gente habr\u00e1 que sacarla y llevarla a la c\u00e1rcel\u201d (Diario El Esqui\u00fa, 02 de junio de 2012). Sin comentarios\u2026<\/p>\n<p> \tEn realidad, las declaraciones de Sesto de Leiva anticiparon la convicci\u00f3n y disposici\u00f3n de las propias autoridades de la Justicia para actuar e intervenir al margen de la ley si fuera necesario para impedir que las protestas obstaculicen las operaciones de las mineras. \u00bfQu\u00e9 otra cosa significa que hay que llevar a la c\u00e1rcel a \u201caquellos que est\u00e1n dispuestos a exigir que se cumpla su derecho\u201d?. Y eso es lo que finalmente sucedi\u00f3 en los hechos pasados de Cerro Negro: la violaci\u00f3n de los principios m\u00e1s elementales de un Estado de Derecho.<\/p>\n<p> \tEn el \u2018pac\u00edfico\u2019 desalojo de Cerro Negro, se cometieron atropellos grav\u00edsimos. La propia Justicia y las instituciones del Estado actuaron al margen de la Ley. La fiscal provincial de Tinogasta (Silvia \u00c1lvarez) extendiendo ilegalmente su injerencia en jurisdicci\u00f3n federal y sin mediar comisi\u00f3n de delito de alguno; la polic\u00eda de la provincia procediendo a la literal usurpaci\u00f3n y posterior deportaci\u00f3n de un colectivo que trasladaba a 54 personas cuyo \u00fanico \u2018delito\u2019 fue venir a solidarizarse con la medida de protesta decidida por las asambleas de Catamarca y de todo el pa\u00eds en el Acampe de Cerro Negro; interviniendo con la m\u00e1s absoluta arbitrariedad y abuso de poder, golpeando y amenazando a los que procuraron resistir semejante atropello y actuando a\u00fan como \u2018fuerzas de seguridad\u2019 en territorio jurisdiccional de otras provincias (La Rioja y C\u00f3rdoba); m\u00e1s, la actuaci\u00f3n ilegal de polic\u00edas \u2018de civil\u2019 que engrosaron las filas de los \u2018manifestantes pro-mineros\u2019. Y por si todo esto fuera poco, la detenci\u00f3n ilegal del ciudadano tinogaste\u00f1o Pablo Romero por parte de efectivos de la Polic\u00eda de la Provincia que se conduc\u00edan sin sus uniformes reglamentarios y&nbsp; en un autom\u00f3vil con los vidrios polarizados y sin la correspondiente chapa patente identificatoria, a la m\u00e1s burda usanza de los \u2018a\u00f1os de plomo\u2019.<\/p>\n<p> \tEfectivamente, como en tiempos de la dictadura, en Cerro Negro se procedi\u00f3 a la privaci\u00f3n ileg\u00edtima de la libertad de personas, al secuestro y la detenci\u00f3n arbitraria de ciudadanos, sin la previa eventual comisi\u00f3n de delitos; agentes y oficiales de justicia actuaron violando la propia normatividad constitucional, avasallaron competencias jurisdiccionales e incluso la divisi\u00f3n funcional de poderes. Se violentaron fundamentos b\u00e1sicos del Estado de Derecho. Todo, con el \u00fanico fin de impedir el bloqueo temporal de los insumos a Minera Alumbrera.<\/p>\n<p> \tAs\u00ed, el poder minero no se contenta con haber colonizado el aparato administrativo del Estado, con haber instituido la legalidad del nuevo r\u00e9gimen de saqueo (Ley 24.196 y sus correlativas), sino que ahora incluso arremete contra la propia institucionalidad formal violando flagrantemente los principios m\u00e1s elementales del ordenamiento constitucional. Como en otros territorios de Am\u00e9rica Latina, el r\u00e9gimen minero se muestra manifiestamente incompatible con el Estado de Derecho y con el respeto de los Derechos Humanos.<\/p>\n<p> \t&#8211;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Quinto: los nuevos grupos de tarea y la tercerizaci\u00f3n de la pol\u00edtica represiva. Ante los hechos consumados de la violaci\u00f3n del orden jur\u00eddico, desde el Estado se instala un clima de impunidad que se complementa con la \u2018tercerizaci\u00f3n\u2019 y el camuflaje \u2018social\u2019 de la&nbsp; pol\u00edtica represiva. Como se ensay\u00f3 previamente en el desalojo de Bel\u00e9n y ante el bloqueo \u2018pro-minero\u2019 perpetrado en la ciudad de Andalgal\u00e1, en la semana en que se cumpl\u00edan dos a\u00f1os de la violenta represi\u00f3n del 15 de febrero de 2010, desde el gobierno provincial y de ciertos gobiernos municipales se recurri\u00f3 al reclutamiento de una fuerza de choque dirigida a instigar y amedrentar a los manifestantes en la ruta. En Cerro Negro se ha visto el recurso a esta estrategia en su m\u00e1xima expresi\u00f3n: la formaci\u00f3n de grupos para-estatales, autodenominados grupos por el \u2018trabajo\u2019, que contaron con todo el respaldo log\u00edstico y pol\u00edtico de las autoridades provinciales y policiales para actuar con total impunidad, amenazando abiertamente a recurrir al uso de la fuerza para desplazar por sus propios medios a los manifestantes en contra de las explotaciones mineras.<\/p>\n<p> \tCon esta irresponsable estrategia es que se apela al enfrentamiento directo entre fracciones de la poblaci\u00f3n como medida para eludir el costo pol\u00edtico de la pol\u00edtica represiva del Estado. Demostrando la pr\u00e1cticamente inexistente raigambre de la miner\u00eda transnacional en el tejido social local, para la formaci\u00f3n de estos grupos, debieron recurrir a empleados municipales, polic\u00edas vestidos de civil y grupos de barra-bravas de clubes de f\u00fatbol \u2018importantes\u2019 de provincias vecinas. El colmo del cinismo, es que la polic\u00eda de la provincia \u2018procede al desalojo\u2019 de la\/os asamble\u00edstas bajo el \u2018argumento\u2019 de hacerlo para resguardar la integridad f\u00edsica de los mismos, atentos a que de otro modo, no podr\u00edan garantizar evitar el ataque de los grupos \u2018pro-mineros\u2019.<\/p>\n<p> \tCon el hostigamiento de la patota oficialista \u2013que lleg\u00f3 a tirar piedras y bombas de estruendo al campamento de asamble\u00edstas- y la inminente intervenci\u00f3n represiva de la guardia de infanter\u00eda de la provincia y el Grupo Kuntur, la asamblea nacional de Cerro Negro decidi\u00f3 acatar el desalojo para evitar un desborde a\u00fan mayor de violencia, esta vez de consecuencias incalculables. Pero los acontecimientos no terminaron ah\u00ed: la polic\u00eda de la provincia, como se dijo, secuestr\u00f3 literalmente el colectivo de manifestantes que vinieron en apoyo de distintos puntos del pa\u00eds para proceder a deportarlos por la fuerza del territorio provincial, impidi\u00e9ndoles acampar y\/o detenerse a\u00fan en territorio de la provincia de La Rioja y conduci\u00e9ndolos hasta los l\u00edmites con la provincia de C\u00f3rdoba. \u00bfCon qu\u00e9 autoridad? \u00bfBajo qu\u00e9 cobertura legal? \u00bfQu\u00e9 tipolog\u00eda delictiva se supone que se aplic\u00f3, por cu\u00e1l organismo de Justicia? Absolutamente ninguna. Puro abuso de poder. Usurpaci\u00f3n y ejercicio de facto de la fuerza represiva del Estado al margen de la propia legalidad que pone en suspenso las garant\u00edas constitucionales y que deja a la ciudadan\u00eda en condiciones de indefensi\u00f3n jur\u00eddica. Cabe tomar nota de que, sin exagerar, \u00e9ste es uno de los rasgos b\u00e1sicos de lo, en la ciencia pol\u00edtica, que se conoce como \u2018terrorismo de Estado\u2019.<\/p>\n<p> \tEn definitiva, a trav\u00e9s de los momentos y elementos se\u00f1alados, desde la brutal represi\u00f3n al bloqueo selectivo en Tinogasta el 10 de febrero de 2012 al accionar de mafias para-estatales en Cerro Negro, el pasado 20 de julio, se puede constatar que el gobierno ha venido alimentando irresponsablemente una creciente escalada de violencia \u2013de la material y la simb\u00f3lica, de la manifiesta y la latente; de la institucional y de la extra-oficial- dirigida a arrancar de cuajo todo vestigio de resistencia y\/o manifestaci\u00f3n popular en contra del \u2018modelo minero\u2019, asumido como \u2018pol\u00edtica de Estado\u2019. La instalaci\u00f3n de un clima generalizado de (auto)censura, miedo social y\/o de resignaci\u00f3n parecieran ser los objetivos no declarados de esta nueva estrategia.<\/p>\n<p> \tEl nivel de expropiaci\u00f3n al que como poblaciones de un territorio-objeto-de-saqueo nos vemos sometido es ya extremo: alcanza ya el m\u00e1s elemental plano de la institucionalidad formal y el de la legalidad. Lo que deber\u00eda ser considerado como expresi\u00f3n de virtud c\u00edvica, necesaria en un estado democr\u00e1tico, (la activa participaci\u00f3n ciudadana en la defensa de los intereses generales), se lo asimila lisa y llanamente a una figura delictiva. Hay, de hecho, un avance del derecho penal represivo sobre la \u00f3rbita de los derechos humanos b\u00e1sicos. Los ciudadanos (independientemente de la jurisdicci\u00f3n provincial en la que nacieron, todos igualmente sometidos a los dictados generales de la Constituci\u00f3n Nacional) son considerados y tratados como delincuentes por el solo hecho de manifestarse, a\u00fan haci\u00e9ndolo pac\u00edficamente y en el m\u00e1s estricto respeto por la legalidad.<\/p>\n<p> \tAs\u00ed, esta escalada de violencia est\u00e1 desembocando, de hecho, en una profunda y grave metamorfosis del propio r\u00e9gimen de gobierno. Venimos asistiendo a la progresiva configuraci\u00f3n e imposici\u00f3n de un nuevo r\u00e9gimen gubernamental de facto. Hay una nueva configuraci\u00f3n de poder que rige en el territorio provincial, estructurada a partir de la articulaci\u00f3n funcional y operativa de autoridades electas y poderes f\u00e1cticos, que se impone por encima del ordenamiento jur\u00eddico constitucional, disolviendo garant\u00edas y derechos b\u00e1sicos, licuando la divisi\u00f3n de poderes y de competencias jurisdiccionales,&nbsp; y que se sirve discrecionalmente de las instituciones y funciones del Estado con la \u00fanica finalidad de viabilizar las operaciones de las grandes empresas mineras que act\u00faan en la Provincia.<\/p>\n<p> \tDesde su asunci\u00f3n a esta parte, llegando a los acontecimientos recientes de Cerro Negro, la actual administraci\u00f3n kirchnerista de la Provincia est\u00e1 llevando la furia extractivista demasiado lejos. Est\u00e1 minando las bases elementales del Estado de Derecho. Y parece no tener ning\u00fan tipo de escr\u00fapulos con el fin de impulsar y usufructuar como socios subordinados una nueva etapa de saqueo minero transnacional. La seguridad jur\u00eddica garantizada a las empresas, se traduce en una literal licencia para depredar derechos; un estado de impunidad que se traduce en la precarizaci\u00f3n y vulneraci\u00f3n de los derechos de los pobladores. Los hechos consumados se\u00f1alan que estamos ante la un escenario de peligrosa fragilidad de las garant\u00edas constitucionales y donde, desde las m\u00e1s altas esferas de gobierno, se viene imponiendo un r\u00e9gimen de autoritarismo, represi\u00f3n&nbsp; y persecuci\u00f3n ideol\u00f3gico-pol\u00edtica que es in\u00e9dito en tiempos de \u2018democracia\u2019.<\/p>\n<p> \tLa complicidad manifiesta de los medios de (des)informaci\u00f3n p\u00fablica, la inercia rutinaria de atropellos que llevan a la resignaci\u00f3n primero y al acostumbramiento despu\u00e9s, no deber\u00edan ser suficientes para anestesiar los nervios pol\u00edticos de nuestras aspiraciones democr\u00e1ticas. Lo que ha acontecido en Cerro Negro ha sido grave. Demasiado grave como para \u2018dejarlo pasar\u2019 y \u2018mirar para otro lado\u2019. No podemos dejar de tomar conciencia sobre ello; ni podemos permitir que se siga avanzando en este rumbo. Pues la pasividad, la falta de reacci\u00f3n ciudadana, ya sea por temor, por resignaci\u00f3n, por \u2018cansancio\u2019, \u2018comodidad\u2019, o por conveniencia, nos convierte literalmente c\u00f3mplices del curso de los acontecimientos. Y los gerentes del poder, y sus lacayos mandamases locales, est\u00e1n buscando justamente eso; est\u00e1n reclutando c\u00f3mplices\u2026 S\u00f3lo extendiendo la membres\u00eda de complicidades, lo intolerable puede tornarse \u2018norma\u2019\u2026<\/p>\n<p> \t&nbsp;<\/p>\n<p> \t<strong>Por: Horacio Machado Ar\u00e1oz (Colectivo Sumaj Kawsay \u2013 Asanoa Catamarca \u2013 UAC \u2013 Universidad Nacional de Catamarca)<\/strong><br \/> \t&nbsp;<br \/> \t[1] Hablamos de \u2018propaganda\u2019 en su estricto sentido t\u00e9cnico: una modalidad de comunicaci\u00f3n y estrategia discursiva expl\u00edcita y deliberadamente construida y orientada a influir en la actitud y la percepci\u00f3n de la comunidad hacia algo, para cuyo fin no escatima en recurrir a un discurso monol\u00f3gico y repetitivo, parcial, sesgado y hasta falaz. Al contrario de la comunicaci\u00f3n dial\u00f3gica, la propaganda es una forma intencional y sistem\u00e1tica de persuasi\u00f3n ideol\u00f3gica que nada tiene que ver con el di\u00e1logo y la comunicaci\u00f3n pol\u00edtica que se supone en la base de toda construcci\u00f3n democr\u00e1tica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Catamarca \u2018Minera-lizada\u2019: la represi\u00f3n como \u2018pol\u00edtica de Estado\u2019 y la rearticulaci\u00f3n de un nuevo r\u00e9gimen de violencia colonial. \u201cLa tradici\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":143,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-147","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-c49-suramerica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/147","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=147"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/147\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/143"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=147"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=147"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=147"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}