{"id":1422,"date":"2015-03-01T13:45:47","date_gmt":"2015-03-01T13:45:47","guid":{"rendered":"http:\/\/pueblosencamino.org\/wp\/?p=1422"},"modified":"2015-03-01T13:45:47","modified_gmt":"2015-03-01T13:45:47","slug":"ataque-a-la-conciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pueblosencamino.org\/?p=1422","title":{"rendered":"Ataque a la conciencia"},"content":{"rendered":"<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Alfredo Molano Bravo relata, a partir de un viaje a encontrarse con el padre Benjam\u00edn Pelayo en Santander, al not-oriente de Colombia, la historia de esta regi\u00f3n, de las fuerzas e intereses que all\u00ed se han enfrentado y, sobre todo, del poder de quienes despojaron y siguen despojando y explotando tierras y gentes, para someter campesinas y campesinos a sus intereses y apetitos voraces. Explotar para acumular, destruir selvas y bosques, hacer negocio con su ley a costa de la gente. La constante, la injusticia recurrente y el terror, pero tambi\u00e9n, la resistencia por caminos inveros\u00edmiles que desbordan las l\u00f3gicas inventadas que pretenden enmascarar de legalidad y raz\u00f3n lo que de hecho es una realidad de fuerzas y deseos sometida a quienes m\u00e1s poder acumulen. Antes, terratenientes, maderas, caf\u00e9, cacao y comida en selvas y r\u00edos. Hoy una Charca (represa hidroel\u00e9ctrica) que est\u00e1 matando lo que queda de tierra y gente. Entre las dos, un cura que fue despojado y recuper\u00f3 una tierra para que el terror lo expulsara sin poder impedir que su porf\u00eda lo trajera de vuelta. Todo esto, imposible, inveros\u00edmil, es verdad. La verdad que Molano y la gente y lugares a la que su pluma le da la palabra, ha impedido que desaparezca aplastada por tanto invento y mentira que es la historia.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; text-align: justify;\"> \t<strong><span style=\"font-size:14px;\">\u00bfDonde Estamos? Pueblos en Camino<\/span><\/strong><\/p>\n<p>  <!--more-->  <\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; min-height: 18px;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 29px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51); text-align: center;\"> \t<span style=\"font-size:20px;\">Ataque a la conciencia<\/span><\/p>\n<p style=\"font-size: 29px; line-height: normal; min-height: 35px;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51); text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">El escritor Alfredo Molano Bravo desand\u00f3 los caminos de la colonizaci\u00f3n campesina en Santander. En Zapatoca encontr\u00f3 al padre Benjam\u00edn Pelayo, un campesino que impuls\u00f3 la toma de la Hacienda Piamonte.<\/span><\/p>\n<ul style=\"list-style-type: none\">\n<li style=\"font-size: 16px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51); min-height: 19px;\"> \t\t&nbsp;<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"font-size: 16px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51);\"> \t<img decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/mw2.google.com\/mw-panoramio\/photos\/medium\/29765669.jpg\" style=\"width: 650px; height: 488px;\" \/><\/p>\n<p style=\"font-size: 16px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51);\"> \t<span style=\"color: rgb(104, 104, 104); font-size: 12px;\">Parque Nacional Natural de la Serran\u00eda de los Yarigu\u00edes<\/span><\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51); min-height: 18px;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51); text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Hace m\u00e1s de siglo y medio Manuel Anc\u00edzar escribi\u00f3 Peregrinaci\u00f3n de Alpha, como parte de los trabajos que el gobierno de Mosquera encarg\u00f3 a Codazzi para levantar en 1850 un mapa del territorio, llamado por la Constituci\u00f3n de 1832 Estado de la Nueva Granada de Colombia. Anc\u00edzar, fundador del peri\u00f3dico El Neogranadino y primer rector de la Universidad de Colombia, hizo un gran viaje entre Santa Fe de Bogot\u00e1 y C\u00facuta, describiendo lo que por los caminos encontraba: r\u00edos, curas, cultivos, alcaldes, puentes, mercados, tinterillos, vientos. Pas\u00f3 por El Socorro, donde supo que las autoridades enviaban a las mujeres sin oficio \u201ca morir de miseria y fiebres a las selvas de Chucur\u00ed\u201d. Cruz\u00f3 el r\u00edo Saravita, hoy Su\u00e1rez, por tarabita, sud\u00f3 las tierras de los \u201ctunos y cardones\u201d en Gal\u00e1n \u2014un pueblo en piedra\u2014 para llegar a Zapatoca, \u201ctierra de las rosas silvestres\u2026 donde las mujeres viven encerradas en sus casas tejiendo sombreros de nacuma\u2026 y los hombres pasan las semanas mejorando sus labranzas\u201d. El mismo viaje que hice hace pocos d\u00edas para ir a conocer al padre Benjam\u00edn Pelayo, un cura campesino que apadrin\u00f3 hace 25 a\u00f1os la invasi\u00f3n de la hacienda donde naci\u00f3 y donde su pap\u00e1 era viviente o aparcero. Me esperaba en el altozano de la catedral de Zapatoca, un monumento construido con rocas cuadradas que al atardecer dan al pueblo unas tonalidades sepia. El cura es flexible, como hecho con madera de array\u00e1n, tiene una mirada r\u00e1pida que a todo atiende y da la sensaci\u00f3n de ser un hombre entero.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51); min-height: 18px; text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51); text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Zapatoca fue el centro donde Lengerke prolong\u00f3 su aventura despu\u00e9s de huir de Alemania para venir a abrir caminos \u2014como rayas de tigre\u2014 sobre la serran\u00eda de Los Cobardes, por los que pudiera traer pianos de cola para tocar a Mozart y sacar la quina que Europa necesitaba para dominar la malaria e invadir el \u00c1frica. Los mismos caminos que Anc\u00edzar recomend\u00f3 abrir a\u00f1os antes para llegar a San Vicente de Chucur\u00ed, y por ah\u00ed al Magdalena desde la cuchilla del Ramo, un quiebre de aguas con la vertiente del r\u00edo Sogamoso, desde donde se \u201cdescubren \u2014escribi\u00f3\u2014 revueltas colinas\u2026 solitarias monta\u00f1as\u2026 selvas donde hierve un mundo de animales montaraces\u2026; all\u00ed todo es colosal\u2026 fugas de viento se precipitan al abismo y despu\u00e9s nada, silencio, quietud y sombras\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51); min-height: 18px; text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51); text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">En esas soledades le fueron otorgadas por el gobierno del entonces Estado Soberano de Santander 12.000 hect\u00e1reas gracias a la apertura de caminos \u2014que abri\u00f3 con presos\u2014 y a su fama de empresario emprendedor y liberal. Llev\u00f3 a Zapatoca el primer trapiche hidr\u00e1ulico y la primera centr\u00edfuga para la fabricaci\u00f3n de az\u00facar; fue cultivador, comerciante y exportador de tabaco, an\u00eds, cacao y caf\u00e9; recolector de orqu\u00eddeas y de tagua; explotador de oro, plata, cobre, an\u00eds y cueros; fabricante de sombreros de nacuma y jipijapa. Aunque su sede principal fue la hacienda Montebello \u2014donde construy\u00f3 un castillo\u2014, fund\u00f3 otra, la de El Florito, situadas ambas en la serran\u00eda de Los Cobardes, bautizada as\u00ed porque all\u00ed se refugiaron soldados liberales derrotados en Palonegro por un ej\u00e9rcito conservador mucho mayor, gracias al apoyo del general Ram\u00f3n Gonz\u00e1lez Valencia, jefe de las guerrillas del norte de Santander. El Florito fue a parar despu\u00e9s en manos del astr\u00f3logo y matem\u00e1tico Julio Garavito, autor de un c\u00e9lebre tratado sobre la mec\u00e1nica celeste, las fluctuaciones de la Luna y el paso de los cometas. Todo el pa\u00eds lo ha visto y lo manosea y casi nadie lo conoce, dice el padre.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51); min-height: 18px; text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51); text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Vecina de esos grandes predios fue la hacienda Piamonte, de s\u00f3lo 350 hect\u00e1reas, de don Salvador Acevedo, donde trabajaban 22 familias de vivientes o arrendatarios. El predio estaba sembrado de caf\u00e9 ar\u00e1bigo con sombr\u00edos de \u00e1rboles de guamo, calapo y chachafruto que contribu\u00edan a abonar la tierra con sus hojas y ramas ca\u00eddas. No se usaban los semilleros, las pl\u00e1ntulas crec\u00edan al lado de la madre, de donde se trasplantaban a nuevos sitios; se descerezaba a mano y se negociaba en San Vicente de Chucur\u00ed porque a las mulas les quedaba m\u00e1s f\u00e1cil bajar que subir. A los vivientes se les daba una casa con techo de nacuma porque el propietario ten\u00eda prohibida la teja de barro o de zinc, quiz\u00e1 para no dar lugar a reclamos sobre mejoras, o porque, como dec\u00eda, debajo de los techos duros los trabajadores se amodorran. El trato de don Salvador con los vivientes era simple: la mitad del grano vendido era para \u00e9l. Cacao no se cultivaba en Piamonte, pero en las haciendas vecinas los vivientes ten\u00edan derecho a las dos terceras partes del producto. Adem\u00e1s de caf\u00e9, los vivientes pod\u00edan cultivar peque\u00f1as estancias de pancoger sin repartirlas con el hacendado, lo que representaba un significativo alivio de sus cargas econ\u00f3micas.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51); min-height: 18px; text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51); text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">El abuelo del cura Benjam\u00edn lleg\u00f3 de C\u00facuta a San Vicente de Chucur\u00ed siguiendo el camino de las guerras civiles y del cultivo del caf\u00e9, que era el mismo. Tumb\u00f3 monte, hizo casa, sembr\u00f3 caf\u00e9 y cacao, levant\u00f3 trapiche, y cuando ya estaba la finca andando tuvo una desgracia que se olvid\u00f3 pero que lo oblig\u00f3 a caer en manos de un tinterillo medio agiotista llamado Telmo D\u00edaz. Sin tierra y con mujer, termin\u00f3 pidi\u00e9ndole parcela a don Salvador. All\u00ed naci\u00f3 su padre, Eugenio Pelayo Jim\u00e9nez, que a la muerte de su padre termin\u00f3 siendo criado por su padrino. Creci\u00f3 de \u201carrimado\u201d; aprendi\u00f3 sin maestro a leer, escribir y hacer cuentas. Cuentas que llev\u00f3 hasta su muerte como encargado de la hacienda Piamonte. Era un hombre cat\u00f3lico que sab\u00eda c\u00f3mo mediar en los problemas que se presentaban entre los vivientes y el patr\u00f3n. Fue gracias a esa piedad que la familia se salv\u00f3 de ser asesinada cuando los godos no pod\u00edan ver el rojo ni de su propia sangre. Los Pelayo viv\u00edan, quebrada de por medio, frente a los Jim\u00e9nez, que eran conservadores. Ninguno de los familiares pod\u00eda pasar al otro lado porque era recibido a palo. El 8 de diciembre se celebraba en todo Santander el d\u00eda de la Inmaculada Concepci\u00f3n \u2014la que asoma la punta de los pies por debajo del vestido largo\u2014; se izaban banderas albiazules, se encend\u00edan hogueras, se mataban marranos, se hac\u00eda chicha de ma\u00edz. Era la fiesta m\u00e1s importante del a\u00f1o. Una noche de esas a los Jim\u00e9nez se les subi\u00f3 la chicha a la cabeza y comenzaron a echar vivas al Partido Conservador y mueras a los liberales, que dejaron sin respuesta el desaf\u00edo.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51); min-height: 18px; text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51); text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Pero la \u00faltima noche del a\u00f1o 50 los godos volvieron a las andadas, protegidos como estaban por el gobierno de Laureano G\u00f3mez. Los Pelayo ten\u00edan la costumbre de levantarse a recibir el nuevo a\u00f1o despiertos; encend\u00edan los mecheros a kerosene y rezaban el rosario. Cuando llegaron los Jim\u00e9nez con malas intenciones, vieron ondular sombras a la luz de los quemadores y, pensando que estaban esper\u00e1ndolos armados, optaron por seguir de largo. Al d\u00eda siguiente la vereda fue despertada a los gritos: hab\u00edan asesinado a la familia vecina. Los muertos quedaron ah\u00ed. Nadie quer\u00eda enterrarlos por miedo a que hubiera m\u00e1s muertos. Benjam\u00edn recuerda temblando que a los ni\u00f1os \u201cnos mandaron con chamizos a espantar los perros y las moscas y que despu\u00e9s, chorreando sangre, los subieron en mula hasta donde bajaban los carros y se los llevaron para Zapatoca\u201d. Pasaron muchas noches antes de que los liberales volvieran a dormir en sus casas. En la carretera que lleva a San Vicente de Chucur\u00ed hay una pe\u00f1a que se llama El Boquer\u00f3n, donde los camiones de la Gobernaci\u00f3n tra\u00edan cad\u00e1veres a botar en el abismo. La violencia en Santander fue muy fea. La victoria de los conservadores en Palonegro no pod\u00eda quedar en entredicho cuando el liberalismo amenaz\u00f3 con volver al poder encabezado por Gait\u00e1n en las elecciones del 49.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51); min-height: 18px; text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51); text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Don Salvador muri\u00f3 de muerte natural y de Bucaramanga lleg\u00f3 su hijo Manuel a encargarse de los negocios de caf\u00e9 que su padre hab\u00eda dejado florecientes. Pasaron unos d\u00edas sin que llamara a los vivientes, como estudi\u00e1ndolos en silencio. Pero lleg\u00f3 el tiempo en que los reuni\u00f3 y les dijo que desde esa tarde no pod\u00edan volver a cultivar pancoger y, m\u00e1s a\u00fan, ten\u00edan que arrancar de ra\u00edz y para siempre las matas de yuca, pl\u00e1tano y ma\u00edz; vender las gallinas y los marranos, o com\u00e9rselos, pero que la hacienda deb\u00eda quedar limpia de comida, que la tierra era s\u00f3lo para cultivar caf\u00e9. La medida, pese a todo, daba un margen que pronto fue borrado cuando a\u00f1adi\u00f3 que tampoco quedaba campo para los vivientes y que, en adelante, Piamonte ser\u00eda trabajado con jornaleros tra\u00eddos de donde no hubiera malas costumbres. Dej\u00f3 tres familias a las que cambi\u00f3 las reglas del juego: el 60% del caf\u00e9 era para la hacienda y el 40% para los vivientes, que con el rabo entre las piernas se fueron a buscar trabajo en otras haciendas o a descuajar monta\u00f1a en las selvas del Op\u00f3n. Fue el a\u00f1o 63. Al a\u00f1o siguiente el Eln se tom\u00f3 Simacota.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51); min-height: 18px; text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51); text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Pasaron los a\u00f1os. Los vivientes ahogaron la historia en los afanes del rebusque. No as\u00ed Benjam\u00edn, que dej\u00f3 a fuego lento el recuerdo del d\u00eda en que sacaron los trastos de Piamonte y su pap\u00e1 lo dej\u00f3 en la catedral de Zapatoca a \u00f3rdenes del obispo que constru\u00eda la Escuela Apost\u00f3lica, una especie de puerta de entrada al seminario. No obstante, cuando vio el h\u00e1bito se ech\u00f3 para atr\u00e1s y se convirti\u00f3 en un vendedor ambulante entre la ceca y La Meca. Gan\u00f3 dinero y estrellas, pero lo que \u00e9l llama las \u201cinquietudes\u201d no lo dejaban en paz. Volvi\u00f3 al redil cuando Pablo VI visit\u00f3 Colombia en 1968. Camilo Torres hab\u00eda muerto tres a\u00f1os antes. El mundo dio muchas vueltas antes de que el cura Benjam\u00edn encabezara un movimiento con los antiguos vivientes de Piamonte para pedirle al Incora \u2014ya boqueando\u2014 que parcelara la tierra de la que los hab\u00edan sacado. El Incora respondi\u00f3 sin verg\u00fcenza que la demanda \u201cno daba lugar\u201d y se alz\u00f3 de hombros. Al otro d\u00eda Benjam\u00edn y su gente levantaron cambuches en la casa de la hacienda y se echaron al monte a medir la tierra y a dividirla en fincas para entregarlas a las familias que la invad\u00edan. El cura celebr\u00f3 una misa y en el ofertorio cada padre de familia sac\u00f3 de una bolsa la papeleta con el nombre del predio que la suerte le asignaba. Construyeron una maloca para reunirse y tomar decisiones. La selva se hab\u00eda tragado los cultivos de caf\u00e9; los ranchos de los vivientes se hab\u00edan derrumbado. Pero el propietario andaba al acecho y el Ej\u00e9rcito lleg\u00f3 un mediod\u00eda a sacar a los invasores. El cura mand\u00f3 repartir limonada y los soldados, asoleados y sudando, cambiaron de cara. Hab\u00edan venido a golpear a una banda de terroristas que, a cambio de sacar armas, sacaron azadones y garlanchas para trabajar. Benjam\u00edn hab\u00eda preparado lo que llama un golpe a la conciencia para hacer in\u00fatiles las armas de la fuerza p\u00fablica. Sin embargo, el capit\u00e1n orden\u00f3 el desalojo y los campesinos aceptaron salir del predio con la condici\u00f3n de que se les permitiera acampar en la orilla de la carretera. El oficial acept\u00f3 pero orden\u00f3 quemar la maloca.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51); min-height: 18px; text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51); text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Esa noche, en la cuneta de la v\u00eda a Zapatoca, el grupo de campesinos discut\u00eda sobre el nombre que dar\u00edan a la hacienda invadida, mientras escuchaban Radio Venceremos, la emisora de las guerrillas Farabundo Mart\u00ed de El Salvador. La consigna \u201cvenceremos\u201d se les qued\u00f3 pegada y alguien dijo: ese es nuestro nombre. \u201cY as\u00ed qued\u00f3 bautizada\u201d, cuenta el cura. Pero con el nombre no quedaron resueltos los problemas. En la carretera nadie los oir\u00eda y decidieron llegar a Zapatoca. Organizaron el viaje. Era un grupo de 68 personas que cargaban ni\u00f1os, encapullados, remesa, gallinas y perros. A la madrugada, sin que los soldados se dieran cuenta, fueron resbal\u00e1ndose en silencio hasta un cami\u00f3n que los esperaba sin dejar rastros de su destino.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51); min-height: 18px; text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51); text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Al clarear el d\u00eda llegaron al pueblo y encontraron la puerta falsa de la catedral entreabierta; por ah\u00ed la ocuparon mientras la fuerza p\u00fablica, desconcertada, no sab\u00eda por d\u00f3nde y hacia d\u00f3nde hab\u00eda cogido tanta gente. Sin embargo, la polic\u00eda de Zapatoca se dio cuenta y lleg\u00f3 a la iglesia antes que los invasores, ahora de un recinto sagrado, hubieran terminado de poner en el suelo las cargas y recostado los ni\u00f1os medio dormidos. El padre Benjam\u00edn enfrent\u00f3 al sargento de la Polic\u00eda: \u201cMire, comandante, la Constituci\u00f3n y el derecho can\u00f3nico contemplan el derecho al refugio en un templo, en la casa cural y en el cementerio. Si usted trata de sacarnos a la fuerza, queda fuera de la ley\u201d. Afuera se congregaba el pueblo dividido: unos apoyaban la causa del cura y otros la atacaban. Finalmente el obispo llam\u00f3 a Benjam\u00edn y negoci\u00f3 con \u00e9l. Podr\u00edan permanecer en la catedral, pero sin levantar la orden de captura que pesaba sobre el \u201ccabecilla del desorden\u201d. Ante el hecho cumplido, el Gobierno tom\u00f3 cartas y facilit\u00f3 a rega\u00f1adientes la negociaci\u00f3n de Piamonte entre su propietario de papeles y los campesinos. La Caja Agraria les abri\u00f3 un cr\u00e9dito para contribuir a pagar la tierra; el Banco Cafetero otro, para volver a sembrar caf\u00e9 y cacao. Los campesinos s\u00f3lo aceptaron pagar lo que pod\u00edan y no lo que don Manuel Acevedo ped\u00eda. Dividieron la hacienda en 16 parcelas, dejando un lote para levantar un centro comunitario, y crearon una reserva forestal. Abrieron caminos y construyeron acueductos y una escuela. La mano vuelta se constituy\u00f3 en la forma de trabajo para unir fuerzas y los bazares en la manera de obtener plata para obras colectivas, que se deciden por voto familiar como todas las decisiones importantes. \u201cTodos ten\u00edamos v\u00ednculos profundos con la tierra donde unos quemaron la juventud y otros estrenamos la ni\u00f1ez\u201d, remata Benjam\u00edn.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51); min-height: 18px; text-align: justify;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51); text-align: justify;\"> \t<span style=\"font-size:14px;\">Meses despu\u00e9s, los campesinos de la hacienda El Florito le pidieron al cura que los ayudara a organizar una nueva invasi\u00f3n porque los propietarios no quer\u00edan ceder a un arreglo pac\u00edfico de una tierra ociosa y enmontada. Ya se hab\u00edan definido las parcelas y la noche en que el cura celebraba la misa lleg\u00f3 un comando del Eln. Preguntaron los motivos de la reuni\u00f3n, pero la respuesta no les satisfizo. Los campesinos hab\u00edan sido acusados de tener v\u00ednculos estrechos con el paramilitarismo de San Juan Bosco de Laverde, organizado por el comandante de la V Brigada del Ej\u00e9rcito. Llamaron por su nombre a los directivos de la organizaci\u00f3n campesina, los hicieron a un lado y los asesinaron. El cura huy\u00f3 a los Llanos, como ten\u00edan acostumbrado hacer los liberales comprometidos en insurrecciones fallidas durante el siglo XIX. Regres\u00f3 diez a\u00f1os despu\u00e9s para retomar las riendas de un hospicio por donde han pasado hoy cerca de 1.500 ni\u00f1os. El conductor del veh\u00edculo que me llev\u00f3 a una reuni\u00f3n con los antiguos vivientes y sus hijos fue uno de los primeros internos que acogi\u00f3 el cura; una reuni\u00f3n activa donde, adem\u00e1s de contar la historia que ahora escribo, se habl\u00f3 de los da\u00f1os que est\u00e1 sufriendo la serran\u00eda de Yarigu\u00edes, o de Los Cobardes, a causa de La Charca, como llaman a Hidrosogamoso. Hoy la niebla es permanente y la humedad se enreda en los cafetales y cacaotales facilitando la propagaci\u00f3n de hongos y lamas. La luminosidad, creada por el gran espejo de aguas que inund\u00f3 7.000 hect\u00e1reas, hace que los frutos maduren prematuramente y arruinen su calidad. La inundaci\u00f3n ha obligado a la fauna a desplazarse hacia cotas m\u00e1s altas, aumentando peligrosamente la densidad en las \u00e1reas de labranza. Por \u00faltimo, corre las voz \u2014y cuando las voces corren, algo llevan\u2014, se teme que se expropien las rondas de quebradas para mantener la cantidad de agua que el embalse necesita. La situaci\u00f3n es tan grave que se prepara un referendo contra la explotaci\u00f3n minera e hidroenerg\u00e9tica, catalizado en gran parte por el rechazo rabioso que ha despertado en la poblaci\u00f3n la construcci\u00f3n de una gigantesca estatua de Cristo Redentor de 35 metros de altura que cost\u00f3 $45.000 millones en el Ecoparque del Chicamocha, un negocio privado, como se sabe. Los campesinos podr\u00e1n apelar a otro ataque a la conciencia de las autoridades y de la ciudadan\u00eda para defender lo que con trabajo y luchas han conseguido.<\/span><\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; color: rgb(50, 51, 51); min-height: 18px;\"> \t&nbsp;<\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; font-family: Arial; color: rgb(102, 102, 102);\"> \t<a href=\"http:\/\/www.elespectador.com\/noticias\/nacional\/ataque-conciencia-articulo-546745\"><span style=\"font-size:16px;\"><strong>Por: Alfredo Molano Bravo, Santander<\/strong><\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; font-family: Arial; color: rgb(102, 102, 102);\"> \t<a href=\"http:\/\/www.elespectador.com\/noticias\/nacional\/ataque-conciencia-articulo-546745\"><span style=\"font-size:16px;\"><strong>El Espectador<\/strong><\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; font-family: Arial; color: rgb(102, 102, 102);\"> \t<a href=\"http:\/\/www.elespectador.com\/noticias\/nacional\/ataque-conciencia-articulo-546745\"><span style=\"font-size:16px;\"><strong>Marzo 1 de 2015<\/strong><\/span><\/a><\/p>\n<p style=\"font-size: 14px; line-height: normal; font-family: Arial; color: rgb(102, 102, 102);\"> \t<a href=\"http:\/\/www.elespectador.com\/noticias\/nacional\/ataque-conciencia-articulo-546745\"><span style=\"font-size:16px;\"><strong>http:\/\/www.elespectador.com\/noticias\/nacional\/ataque-conciencia-articulo-546745<\/strong><\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alfredo Molano Bravo relata, a partir de un viaje a encontrarse con el padre Benjam\u00edn Pelayo en Santander, al not-oriente<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-1422","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-c48-lectura-de-contexto"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1422","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1422"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1422\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1422"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1422"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pueblosencamino.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1422"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}