{"id":10055,"date":"2026-03-17T14:53:54","date_gmt":"2026-03-17T14:53:54","guid":{"rendered":"https:\/\/pueblosencamino.org\/?p=10055"},"modified":"2026-03-17T14:56:31","modified_gmt":"2026-03-17T14:56:31","slug":"10055","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pueblosencamino.org\/?p=10055","title":{"rendered":"Colombia: \u00abLas calles no tendr\u00e1n m\u00e1s remedio que desbordarse\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p>Por fin vuelve lo que nunca se ha ido. Lo que se neg\u00f3 y se meti\u00f3 bajo el tapete, pero no cab\u00eda ah\u00ed. Lo que silencian y encubren con razones y, sobre todo, con ilusiones y fantas\u00edas&#8230; y vuelve un grito sereno, de masas en la calle, de rabia y cansancio que reclama y se vuelve fuerza. Mamados de esperanzas que nos quitaron la fuerza del estallido: que no se nos olvide, nos levantamos, nos pusimos de pie, en Colombia, sobre todo en Cali (y en Chile y en Ecuador&#8230;) s\u00ed, nos levantamos y estallamos hartos de la normalidad, del establecimiento, de las instituciones, de la carreta y las corbatas y de creer en la justicia y en toda esa farsa cortesana de la \u00abdemocracia\u00bb. Ac\u00e1 nos llega desde Puerto Resistencia la pura verdad a bofetadas. Pero ac\u00e1 no alzan la voz. No hace falta: describen, nombran y la contundencia de lo que es cierto nos estalla en la cara y en el alma. Como ese d\u00eda 21N y luego el 28A del 2021. O nos levantamos y nos vamos para la calle a encontrarnos y hacernos agenda de libertad y vida, o a punta de fantas\u00edas nutrimos y legitimamos este orden putrefacto que queda m\u00e1s expuesto que nunca con los verdaderos resultados electorales que no son el triunfo del pueblo ni de la izquierda, sino la persistencia de lo de siempre y los de siempre. El estado, el congreso. Ganar para perder. Para que nos roben. O volvemos a las calles hasta cuando seamos camino y horizonte, o siguen ellos y ellas rob\u00e1ndonos la libertad con trampas e ilusiones. Esta gente que ac\u00e1 escribe y comparte, sabe de la calle y de las c\u00e1rceles por estar en la calle. Sabe del olvido y en el olvido nos reconocemos para volver, tarde o temprano (siempre es tarde) para ser pueblos en camino a nuestra libertad y que no la sigan manoseando. Como dec\u00edan los zapatistas, voten o no voten, pero organ\u00edcense. Eso, que gane Iv\u00e1n, vale, pero a la calle y s\u00ed, s\u00f3lo el pueblo podr\u00eda salvar al pueblo, si deja de hundirlo como siempre al servicio de clientelas por un sancocho o menos.<br><br>\u00bfC\u00f3mo As\u00ed? As\u00ed No. Pueblos en Camino<br>Marzo 17 de 2026<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El Congreso de 2026 y el Retorno de la Lucha en las Calles<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>I. Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El Senado colombiano est\u00e1 compuesto por 102 senadores, m\u00e1s el esca\u00f1o del segundo lugar en la presidencial, lo que significa que cualquier reforma necesita 52 votos para convertirse en ley. Ninguna fuerza pol\u00edtica se acerca siquiera a esa cifra por s\u00ed sola .<\/p>\n\n\n\n<p>El Pacto Hist\u00f3rico gan\u00f3, dicen los titulares. Veinticinco curules en el Senado, seg\u00fan los resultados preliminares . La bancada m\u00e1s numerosa, un crecimiento de 20 a 25 esca\u00f1os que el senador Iv\u00e1n Cepeda celebr\u00f3 como el inicio de un \u00absegundo tiempo\u00bb de transformaciones . Y sin embargo, veinticinco curules no sirven para nada cuando para aprobar una ley se necesitan cincuenta y dos. Esa es la trampa perfecta: te dejan ganar, pero no te dejan gobernar.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque en Colombia, gobernar no es gobernar. Gobernar es negociar con los que siempre han mandado. Es sentarse a pedir permiso. Es mendigar votos a cambio de puestos, contratos, favores. Es entrar al Congreso con la frente en alto y salir de rodillas.<\/p>\n\n\n\n<p>La fragmentaci\u00f3n del Congreso colombiano no es un accidente electoral: es el mecanismo de poder que garantiza que cualquier intento de reforma profunda sea bloqueado.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>II. Los verdaderos due\u00f1os de la casa<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hablemos sin eufemismos de los partidos bisagra. Partido Liberal, Partido de la U, Alianza Verde. Durante a\u00f1os han vendido la imagen de ser el \u00abcentro razonable\u00bb, la \u00absalida moderada\u00bb, el \u00abequilibrio necesario\u00bb. Mentira.<\/p>\n\n\n\n<p>Son mercaderes de la gobernabilidad. No tienen programa porque tener programa estorba. Su \u00fanica ideolog\u00eda es la sobrevivencia. Su \u00fanica convicci\u00f3n es que haya algo que negociar. Gobierna Petro, negocian con Petro. Gobierna Uribe, negocian con Uribe. Ellos no est\u00e1n ni all\u00e1 ni ac\u00e1: est\u00e1n siempre en la puerta, cobrando peaje.<\/p>\n\n\n\n<p>Los resultados les sonr\u00eden: el Partido Liberal tendr\u00e1 13 curules, la Alianza por Colombia (donde se fusionaron Verdes y sectores de centro) 11, el Partido Conservador 11, el Partido de la U 9, Cambio Radical 6 . Sumados, son m\u00e1s de 50 esca\u00f1os. Ellos son los verdaderos due\u00f1os de la casa. El Pacto puede tener 25, el Centro Democr\u00e1tico 17, pero sin estos mercaderes no se mueve ni una silla.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa es la verdad inc\u00f3moda que el an\u00e1lisis respetable no quiere decir: la democracia colombiana es un sistema de extorsi\u00f3n permanente. Cualquier reforma, por necesaria que sea, tiene que pagar derecho de paso. Y el derecho de paso no se paga con argumentos. Se paga con puestos, con burocracia, con contratos para los clanes regionales, con prebendas para los que siempre han vivido del presupuesto p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p>El resultado es un Congreso donde las leyes no se discuten: se tasan. Donde las comisiones no deliberan: cotizan. Donde los congresistas no representan al pueblo: representan su propio negocio.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>III. El mapa de guerra: las cuatro comisiones que deciden el pa\u00eds<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para entender d\u00f3nde se librar\u00e1n las batallas, hay que mirar el mapa. El Congreso no es un bloque homog\u00e9neo; es un archipi\u00e9lago de comisiones, y solo unas pocas concentran el poder real. Quien las controle, controlar\u00e1 la agenda.<\/p>\n\n\n\n<p>Comisi\u00f3n Primera (Asuntos Constitucionales): 19 senadores.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed se tramitan las reformas constitucionales, las leyes estatutarias, los derechos fundamentales. Es la comisi\u00f3n del lawfare legislativo, donde la oposici\u00f3n puede bloquear cualquier cambio estructural con argucias jur\u00eddicas. El Pacto Hist\u00f3rico tendr\u00eda 5 curules; el Centro Democr\u00e1tico, 3. Pero los partidos bisagra suman el resto. Ning\u00fan bloque tiene mayor\u00eda propia. Las reformas que requieran mayor\u00edas calificadas deber\u00e1n negociarse voto a voto.<\/p>\n\n\n\n<p>Comisi\u00f3n Tercera (Hacienda): 15 senadores. Coraz\u00f3n de la reforma fiscal y de cualquier cambio en la estructura tributaria.<\/p>\n\n\n\n<p>El Pacto tendr\u00eda 4 curules; el Centro Democr\u00e1tico, 3; Liberales y Conservadores, 2 cada uno; Alianza por Colombia, 1-2; La U, 1; Cambio Radical, 1. Para sacar una reforma, el gobierno necesita 8 votos. Con 4 del Pacto, necesita sumar 4 m\u00e1s. Los liberales (2) son la llave. Pero la oposici\u00f3n (Centro Democr\u00e1tico, Conservador, Cambio Radical) puede sumar f\u00e1cilmente 6-7 votos para bloquear. Esta comisi\u00f3n ser\u00e1 campo de batalla permanente.<\/p>\n\n\n\n<p>Comisi\u00f3n Cuarta (Presupuesto): 15 senadores. Territorio natural de los operadores regionales.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed se decide el Presupuesto General de la Naci\u00f3n, y por tanto, los contratos, las partidas para regiones, la burocracia. En la legislatura 2025-2026, la presidencia la tuvo Enrique Cabrales (Centro Democr\u00e1tico). Para 2026-2027, el gobierno buscar\u00e1 recuperar el control de esta comisi\u00f3n. Pero la oposici\u00f3n intentar\u00e1 mantenerlo. Quien presida la Cuarta, controla el bolsillo de la Naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Comisi\u00f3n Quinta (Minas, Energ\u00eda, Agro, Ambiente): 13 senadores. Define la pol\u00edtica minero-energ\u00e9tica y ambiental.<\/p>\n\n\n\n<p>La transici\u00f3n energ\u00e9tica, la exploraci\u00f3n de hidrocarburos, la protecci\u00f3n de p\u00e1ramos: todo pasa por aqu\u00ed. El Pacto tendr\u00eda 3 curules; el Centro Democr\u00e1tico, 2; Liberales, 2; Conservadores, 1-2; Alianza por Colombia, 1; La U, 1; Cambio Radical, 1. En la legislatura 2025-2026, la presidencia la tuvo Edgar D\u00edaz (Cambio Radical), partido con fuerte presencia en regiones minero-energ\u00e9ticas como La Guajira, Cesar y Santander. Para el nuevo periodo, ser\u00e1 otra comisi\u00f3n en disputa.<\/p>\n\n\n\n<p>Este es el tablero. Estas son las trincheras. La guerra no se librar\u00e1 en las plenarias, que son solo escenarios de televisi\u00f3n. Se librar\u00e1 aqu\u00ed, en estas comisiones, donde los textos se construyen art\u00edculo por art\u00edculo, donde las reformas se diluyen sin hacer ruido, donde los operadores regionales cobran su peaje.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>IV. Lo que el gobierno Petro nos ense\u00f1\u00f3 (y no queremos ver)<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El gobierno de Gustavo Petro fue muchas cosas, pero sobre todo fue una demostraci\u00f3n brutal de c\u00f3mo funciona realmente el poder en Colombia.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante cuatro a\u00f1os, el pa\u00eds vio algo que pocas veces hab\u00eda visto con tanta claridad: un presidente con voluntad de cambio y un Congreso con voluntad de bloqueo. No fue una lucha entre ideas. Fue una lucha entre la posibilidad de transformaci\u00f3n y el derecho de veto de una clase pol\u00edtica que no est\u00e1 dispuesta a ceder ni un mil\u00edmetro.<\/p>\n\n\n\n<p>Las reformas sociales se hundieron no porque fueran malas, sino porque eran reformas. El presupuesto se convirti\u00f3 en campo de batalla no porque faltaran recursos, sino porque el presupuesto es el bot\u00edn. Cada votaci\u00f3n fue una advertencia: usted puede haber ganado la presidencia, pero esto es nuestro. Y aqu\u00ed no entra nadie que no pague.<\/p>\n\n\n\n<p>Petro cometi\u00f3 errores, muchos. Subestim\u00f3 la capacidad de resistencia del sistema. Confi\u00f3 en acuerdos que nunca fueron sinceros. Negoci\u00f3 como si enfrente hubiera contrapartes pol\u00edticas cuando enfrente hab\u00eda simplemente depredadores esperando su turno.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero lo fundamental no son sus errores. Lo fundamental es la lecci\u00f3n que el pa\u00eds se niega a aprender: el Congreso colombiano no es un espacio democr\u00e1tico, es una m\u00e1quina de impedir. Est\u00e1 dise\u00f1ado para que ning\u00fan gobierno, especialmente los que vienen de abajo, pueda cumplir lo que promete.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PuertoResistencia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"886\" height=\"463\" src=\"https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PuertoResistencia.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-10058\" srcset=\"https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PuertoResistencia.jpg 886w, https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PuertoResistencia-300x157.jpg 300w, https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PuertoResistencia-768x401.jpg 768w, https:\/\/pueblosencamino.org\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/PuertoResistencia-390x205.jpg 390w\" sizes=\"auto, (max-width: 886px) 100vw, 886px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>V. La mentira del \u00abdi\u00e1logo institucional\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hay quienes dicen que el problema es de estrategia. Que si el gobierno hubiera negociado mejor, cedido m\u00e1s, tendido puentes de manera m\u00e1s h\u00e1bil, las cosas habr\u00edan sido distintas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta es la mentira m\u00e1s c\u00f3moda del establishment: culpar al reformista de no saber navegar las aguas de un sistema podrido. Es como culpar al que se ahoga por no nadar mejor en un r\u00edo contaminado.<\/p>\n\n\n\n<p>La verdad es que el sistema no est\u00e1 dise\u00f1ado para ser navegado. Est\u00e1 dise\u00f1ado para hundir. Las reglas est\u00e1n puestas para que cualquier intento de cambio profundo se atasque en alg\u00fan lado. Las comisiones, las conciliaciones, los debates, los anuncios de \u00faltima hora: todo eso existe para que el tiempo pase y las reformas mueran.<\/p>\n\n\n\n<p>Y cuando el gobierno se cansa de insistir, cuando las reformas se archivan o se diluyen, entonces los mismos que bloquearon salen a decir: \u00abEs que no supieron construir consensos\u00bb. Es la misma l\u00f3gica del violador que culpa a la v\u00edctima por no haber sabido seducirlo. Y funciona porque la v\u00edctima, avergonzada, termina call\u00e1ndose.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>VI. El clientelismo no es un residuo del pasado: es el sistema<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed hay que decir algo que incomoda profundamente a la izquierda y a la derecha por igual: el clientelismo no es una deformaci\u00f3n de la democracia colombiana, es su forma real de funcionamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>No sobrevive a pesar del sistema. Sobrevive porque es el sistema. No hay pol\u00edticos corruptos que contaminan una democracia sana. Hay una democracia que funciona exactamente como sus due\u00f1os quieren que funcione: repartiendo favores, consolidando lealtades personales, impidiendo que emerja cualquier forma de conciencia colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>En las regiones, esto es m\u00e1s claro. El voto no es expresi\u00f3n de voluntad pol\u00edtica: es pago de deuda. La gente no vota por quien cree que va a cambiar el pa\u00eds: vota por quien le prometi\u00f3 el puesto, el subsidio, la calle pavimentada. Y no lo hace por maldad ni por ignorancia. Lo hace porque en un pa\u00eds donde el Estado nunca llega, el pol\u00edtico clientelista es el \u00fanico Estado que conocen.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero eso no lo justifica. Lo explica. Y explicarlo no es disculparlo. Porque el resultado es el mismo: una sociedad que reclama cambio pero vota para que nada cambie. Una sociedad que marcha contra el sistema pero fortalece a los due\u00f1os del sistema con cada elecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>VII. La pol\u00edtica social como \u00fanica salida<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si el Congreso es una m\u00e1quina de impedir, si los partidos son mercaderes, si el clientelismo es el tejido mismo del sistema, entonces la pregunta es obvia: \u00bfpor d\u00f3nde se sale?<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta es inc\u00f3moda y no le gusta a los que creen que la democracia se agota en las instituciones: la \u00fanica salida est\u00e1 por fuera del Congreso.<\/p>\n\n\n\n<p>La pol\u00edtica social \u2014la que se hace en las calles, en los territorios, en las organizaciones de base, en las marchas que no piden permiso\u2014 no es un complemento de la democracia institucional. Es su contradicci\u00f3n m\u00e1s profunda. Es lo que queda cuando las instituciones han claudicado.<\/p>\n\n\n\n<p>El Estallido social de 2019, el Paro Nacional de 2021, las movilizaciones que no cesan: todo eso es la sociedad movi\u00e9ndose porque el cauce institucional est\u00e1 bloqueado. No son \u00abactos de vandalismo\u00bb ni \u00abperturbaciones del orden\u00bb. Son el s\u00edntoma de que el sistema solo funciona para las elites y los corruptos.<\/p>\n\n\n\n<p>Quienes creen que la soluci\u00f3n es \u00abm\u00e1s di\u00e1logo\u00bb, \u00abm\u00e1s consenso\u00bb, \u00abm\u00e1s institucionalidad\u00bb no han entendido nada. No se dialoga con quien te est\u00e1 bloqueando. No se consensa con quien te est\u00e1 extorsionando. No se fortalece una institucionalidad que fue dise\u00f1ada para excluirte.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>VIII. La responsabilidad que nadie quiere asumir<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Llegamos al punto m\u00e1s inc\u00f3modo.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Durante d\u00e9cadas, la izquierda colombiana ha se\u00f1alado con raz\u00f3n a las \u00e9lites, a los partidos tradicionales, a los due\u00f1os del poder. Y ha tenido raz\u00f3n en hacerlo. Pero ha eludido sistem\u00e1ticamente una pregunta inc\u00f3moda: \u00bfy la gente? \u00bfy el pueblo? \u00bfy los que votan por los mismos de siempre?<\/p>\n\n\n\n<p>Porque el clientelismo no sobrevive solo porque haya pol\u00edticos corruptos. Sobrevive porque hay millones de colombianos que siguen votando como si el voto fuera un favor que se devuelve y no un derecho que se ejerce. Sobrevive porque la cultura pol\u00edtica dominante sigue siendo la del s\u00e1lvese quien pueda, la del favor personal, la del \u00abyo no estoy con ideas, estoy con el que me da\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Decir esto es arriesgado. Suena a culpar a la v\u00edctima. Suena a despreciar al pueblo. Pero no decirlo es peor: es condenar al pueblo a seguir siendo v\u00edctima para siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque mientras la gente siga votando por el que le da el puesto y no por el que le promete un pa\u00eds distinto, el sistema se reproducir\u00e1. Mientras la l\u00f3gica del favor personal siga pesando m\u00e1s que la l\u00f3gica del proyecto colectivo, el Congreso seguir\u00e1 siendo una m\u00e1quina de impedir. Mientras la cultura pol\u00edtica no cambie, cada elecci\u00f3n ser\u00e1 un eterno retorno a la corrupci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El gobierno de Gustavo Petro hizo todo lo posible. La reforma laboral, la subida del salario m\u00ednimo, el esfuerzo por bajar el precio de la gasolina, devolvi\u00f3 tierras, construy\u00f3 colegios, hospitales, universidades. Y la ciudadan\u00eda respondi\u00f3 de forma ego\u00edsta, m\u00e1s dispuesta a seguir enredada en la corrupci\u00f3n de la derecha que a construir un pa\u00eds mejor. Somos una naci\u00f3n con una profunda incongruencia: nos quejamos del bloqueo institucional y volvemos a repetir las mismas condiciones que lo hacen posible. No aprendemos. Somos una sociedad profundamente corrupta, no solo en sus \u00e9lites, sino en las pr\u00e1cticas cotidianas que reproducen el sistema.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>IX. 2026: el espejo y la advertencia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El Congreso elegido en 2026 es, ante todo, un espejo. Muestra lo que somos: una sociedad fragmentada, clientelar, incapaz de construir mayor\u00edas para el cambio. Muestra lo que hemos sido: un pa\u00eds donde la pol\u00edtica es negocio y la democracia es fachada. Muestra lo que seremos si no hacemos algo radicalmente distinto: un pa\u00eds condenado a repetirse, a bloquearse, a ahogarse en su propia impotencia.<\/p>\n\n\n\n<p>La composici\u00f3n del nuevo Senado reproduce con notable fidelidad la del 2022, con una diferencia: el crecimiento de los dos partidos m\u00e1s organizados, Pacto Hist\u00f3rico y Centro Democr\u00e1tico, que sumar\u00e1n alrededor del 40% de la c\u00e1mara alta . Pero los partidos tradicionales conservan su peso. Lo nuevo es la entrada de Salvaci\u00f3n Nacional, el partido de Abelardo de la Espriella, con unos 3 senadores . La ultraderecha asoma la cabeza. Lo que no cambi\u00f3 es la l\u00f3gica: ning\u00fan bloque hace mayor\u00eda, y el pr\u00f3ximo presidente \u2014que ser\u00e1 el compa\u00f1ero Iv\u00e1n cepeda\u2014 tendr\u00e1 que negociar .<\/p>\n\n\n\n<p>Pero los espejos no solo muestran: tambi\u00e9n advierten. Y este Congreso advierte algo que deber\u00eda helarnos la sangre: si la pol\u00edtica institucional sigue siendo un callej\u00f3n sin salida, las calles no tendr\u00e1 m\u00e1s remedio que desbordarse.<\/p>\n\n\n\n<p>No ser\u00e1 bonito cuando pase. No ser\u00e1 una movilizaci\u00f3n ordenada con permiso de la alcald\u00eda. Ser\u00e1 un desborde. Ser\u00e1 el agua rompiendo el dique. Ser\u00e1 lo que ya empez\u00f3 a ser en 2019 y 2021, pero multiplicado, radicalizado, sin mediaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Los que hoy celebran el \u00abequilibrio\u00bb del nuevo Congreso, los que aplauden que \u00abninguna fuerza tenga mayor\u00eda\u00bb, los que creen que la fragmentaci\u00f3n es garant\u00eda de estabilidad, no han entendido nada. Est\u00e1n sentados sobre un volc\u00e1n y lo llaman paisaje.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>X. La \u00fanica pregunta que importa<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta que dejan estas elecciones no es qu\u00e9 gobierno tendremos, ni qu\u00e9 coalici\u00f3n se formar\u00e1, ni qu\u00e9 reformas lograr\u00e1n pasar. Esa es la pregunta de los analistas, de los polit\u00f3logos, de los que viven de la opini\u00f3n respetable.<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta que importa es otra: \u00bfestar\u00e1 la gente dispuesta a seguir acumulando eternamente frustraci\u00f3n-bloqueos de la derecha?<\/p>\n\n\n\n<p>Porque la tierra se est\u00e1 moviendo. El pa\u00eds hierve. Las contradicciones se acumulan. La paciencia tiene un l\u00edmite. Y cuando ese l\u00edmite se rompa, toda esta aritm\u00e9tica parlamentaria, todas estas cuentas de curules, todos estos an\u00e1lisis sobre mayor\u00edas y minor\u00edas, van a parecer lo que siempre fueron: el intento desesperado de ponerle n\u00fameros a lo que ya no tiene soluci\u00f3n por la v\u00eda de los n\u00fameros.<\/p>\n\n\n\n<p>El Congreso de 2026 no es el comienzo de nada. Es el final de algo. Es la confirmaci\u00f3n de que la v\u00eda institucional, por s\u00ed sola, no sirve para transformar este pa\u00eds. Es la prueba de que el cambio, si viene, vendr\u00e1 de otra parte.<\/p>\n\n\n\n<p>Y esa otra parte \u2014la calle, el territorio, la organizaci\u00f3n popular, la resistencia cotidiana\u2014 ya est\u00e1 en movimiento. No pide permiso. No negocia su existencia. No espera mayor\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Y mientras tanto, el Congreso sesionar\u00e1. Las comisiones negociar\u00e1n. Los operadores cobrar\u00e1n su peaje. Y el pa\u00eds seguir\u00e1 atrapado en la misma contradicci\u00f3n: queriendo cambiar, votando para que nada cambie.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta que un d\u00eda, el agua rompa el dique.<\/p>\n\n\n\n<p>Las instituciones que bloquean el cambio no producen estabilidad: producen acumulaci\u00f3n de frustraci\u00f3n. Y cuando esa frustraci\u00f3n encuentra su cauce, la historia deja de escribirse en el Congreso o por cualquier v\u00eda institucional.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Puerto Rexistencia<br>Marzo 9 \/ 2026<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por fin vuelve lo que nunca se ha ido. 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