El Poder y el “rechazo al sistema”: Un desafío pendiente.

El 8 de diciembre de 2016 realizamos el encuentro/jornada de Pueblos en Camino en torno del tema “El poder y el rechazo al sistema”. Compartimos texto y audios de las provocaciones e intercambios. Abordamos el debate en torno de 4 asuntos: 1. La elección de Trump interpretada como triunfo populista anti-sistémico, 2. La muerte de Fidel Castro presentado como tirano o como lider indiscutible, 3. Transformaciones silenciosas bajo los radares oficiales en la resistencia popular desde Grecia y 4. La decisión del CNI de lanzar una Candidata Indígena independiente a la Presidencia de México. Marcelo Sandoval preparó un texto de provocación que empieza diciendo:

“En los momentos donde los poderosos se sienten amenazados, cuando consideran que se encuentran bajo un instante de peligro, aparecen las alternativas ilusorias, los caminos que sólo llevan a la restauración de la misma dominación. A la persistencia de la guerra. Y uno de esos caminos son los nacionalismos, sean de derecha o de izquierda, hace algunos años bajo el nombre de gobiernos progresistas volvió a emerger el persistente atractivo del nacionalismo, es decir, la victoria de la lógica estatista y la renuncia a tomar el control de nuestras vidas. Ahora parece que en diferentes partes del mundo, Estados Unidos, Gran Bretaña y buena parte de Europa, es por el lado derecho que se trata de seguir arrastrando a la gente a que sean otros los que decidan por nosotros. Porque a fin de cuentas, como señala el historiador Freddy Perlman, “el nacionalismo fue [y es] una metodología para dirigir el imperio del capital”, sólo sirve para movilizar ejércitos, sean los oficiales, de paramilitares, sicarios o de comisarios políticos. Por eso ha permitido que en ciertas épocas, y parece que el peligro ahora vuelve a aparecer, que siguiendo con Perlman, está lógica “echa raíces entre la gente que ha perdido sus raíces, entre los que sueñan con ser encargados de supermercado y jefes de policía; es allí donde se forman el líder y su Estado Mayor””.
¿Dónde estamos? Pueblos en Camino

Encuentro/Jornada: El Poder y el “rechazo al sistema”

Diciembre 8 de 2016

Provocación:

Marcelo Sandoval: Texto escrito. Colectivo Social Ruptura

Manuel Rozental.

Manuel Rozental: Habíamos enviado, compartido como provocación inicial para la convocatoria, cuatro o de pronto son tres según como se agrupen los temas, o mejor, tres o cuatro ejes que nos den la idea de el poder y el “rechazo al sistema” y/o el rechazo desde el poder. Ahora veremos. En todo caso habíamos hablado:

  1. De la elección en Estados Unidos de Donald Trump, pero particularmente de varios análisis, y del contenido y énfasis puesto por varios analistas. Especificamente, circulamos una entrevista a Raúl Zibechi (http://www.lavaca.org/notas/gano-trump-y-ahora/) -otra a Chomsky (http://ctxt.es/es/20161123/Politica/9710/Noam-Chomsky-entrevista-Trump-CJ-Polychroniou.htm), que se ha venido generalizando desde ciertos ámbitos críticos o de izquierda, en los que se explica la elección de Donald Trump como reacción (populista), o como un rechazo al poder. Poder del establecimiento representado claramente por Hillary Clinton respaldada por Obama y por toda la estructura del establishment.
  2. Habíamos propuesto ya más recientemente el tema de la muerte de Fidel Castro en torno, para los propósitos de este encuentro, del mismo tema del “rechazo al poder”. Fidel Casto, el poder y el rechazo al poder son temas y asuntos inseparables, indisociables. Alguien que estuvo en el poder en Cuba a partir de una revolución y que frente a su muerte aparecían esbozadas de manera simplificada dos posiciones, dos posturas. Una postura de mistificación o mitificación de Fidel como generoso, sabio, revolucionario coherente y defensor digno inequívoco de su pueblo. Una posición esencialmente acrítica reiterando la imagen pura de quien desde allí –Cuba y el poder- pudo transformar una sociedad y realizar una revolución incuestionable tanto como su figura, historia y quehacer. Había en oposición esa otra postura, la de los cubano-americanos y otros; la oficial del “mundo libre”, de las derechas y del capital global. Desde ésta se señala a Fidel el dictador, el asesino, el abusador, el intolerante, el dueño absoluto de Cuba, el tirano, y un largo etc. de oprobios. Desde esta perspectiva, Fidel es eso y no más. Entre las dos no había, o no se permitían, más lecturas. Si las hay serán muy escasas y casi invisibles. Puede decirse que estas dos posturas aparecen para que no pueda haber otras, para que uno tenga que definirse con Fidel o contra Fidel. La primera, se asume, es la única postura posible contra el sistema, la segunda, es la única postura posible con el sistema y su “democracia”, la única posibilidad de crítica a un jefe de gobierno y líder. Una y otra, nos parece, se hacen desde el poder y ambas, desde su orilla respectiva, rechazan al poder desde el poder. Ver, por ejemplo, La opinión de Hugo Blanco Galdos http://www.tercerainformacion.es/opinion/opinion/2016/11/28/fidel-castro y El Mundo junto a un gigante (http://www.granma.cu/mundo/2016-11-26/el-mundo-junto-a-un-gigante-26-11-2016-12-11-15?page=4 )
  3. El tercer tema que se planteó y compartió es el tema planteado desde Grecia por Stavros Stavrides, Transformaciones silenciosas bajo los radares oficiales (http://pueblosencamino.org/?p=3418 ), refiriéndose a otro ámbito, al ámbito de lo que pasa “por debajo del radar”; de lo invisible. De eso que se va construyendo en la penumbra desde pueblos y procesos en cotidianidades. En particular, Stavros habla de que frente a estas dinámicas, hay dos tendencias, dos lecturas sobre estos procesos de resistencia y construcción de poder en resistencia y generación de alternativas. Construcción de poder difuso, diverso y disperso-compartido. Una lectura diciendo que mientras no haya organización esas movilizaciones “espontáneas” entre comillas, son solo pre-figurativas de algo que tal vez llegue a existir (en otras palabras que, no existen aunque aparezcan y se presenten y solamente llegarán a existir luego, cuando superen esta etapa del no ser y del ser figurativamente en potencia. Únicamente cuando lleguen, cuando superen un determinado umbral (¿definido por quienes? ¿según qué criterios? ¿Desde qué poder?), puede realmente decirse que existen y tiene relevancia. Mientras que de otro lado plantea Stavros; ¡no!, esto ya existe y esas instancias, iniciativas, procesos que se definen como pre-figurativas, más o menos organizadas, ya son. Ya son sociedades otras, temas otros y ya son construcciones otras. Un rasgo común a todas, es, justamente que se definen e identifican porque rechazan el poder. Son el rechazo al poder, de manera diversa, dispersa, extra-ordinaria, según esta lectura desde Grecia y lo que allí viene dándose, o son solamente un potencial pre-figurativo, en esencia inviable que no tiene capacidad real de desafiar y menos aún de rechazar el poder. Desde las lecturas que se hacen, otros ejercen el poder de negarlas o de reconocerlas. Otros que ejercen el poder de definir el “rechazo al sistema”. Frente a los procesos que ejercen por sí mismos el poder de reconocerse en su hacer.
  4. La propuesta del EZLN al V CNI -ver Una historia para tratar de entender (http://pueblosencamino.org/?p=3429 )- de presentar una candidata indígena a la Presidencia de México en representación de un Concejo de Gobierno Indígena que mande obedeciendo a procesos de consulta permanente a barrios, territorios y pueblos, como estrategia anti-capitalista, anti-sistémica. El propósito simbólico y práctico-concreto es plantear y poner en movimiento una agenda de agendas otras, negadas, limitadas a las resistencias permitidas por el poder, generada desde los pueblos de resistencias/autonomías. Las reacciones frente a esta propuesta abarcan un espectro amplio que va desde quienes a la izquierda o a la derecha, reciben esta iniciativa desde dentro, desde un incorporarse a la dinámica, relaciones, estructuras y condiciones del poder del sistema que hasta ahora ha rechazado el zapatismo. Quienes, empezando por el EZLN, se plantean desde fuera, como una prolongación y continuación de la rebeldía y resistencia que consolida el rechazo al “Mal Gobierno” (sistema-hidra capitalista), subvirtiendo, dislocando desde dentro, sin entrar. Construyendo el poder de rechazar el poder en un camino que se sirve de lo electoral para desafiar y suplantar sus dinámicas y presupuestos. No aceptar las condiciones sirviéndose de una coyuntura político-electoral para tomársela sin entrar al sistema.

En esencia queríamos empezar, abrir la discusión en torno del rechazo al poder como asunto o tema abierto al pensamiento crítico. Rechazar el poder se asume como un lugar común y eso es lo que de entrada no aceptamos. Quien quiera que rechaza el poder no es inmediatamente y por principio nosotras y nosotros, particularmente porque el poder se rechaza casi siempre desde lo que permite el sistema; desde el poder. Es el rechazo al poder del poder en múltiples versiones. Pero el poder sí se rechaza y se supera más allá y más acá del rechazo del poder del poder. Estamos condicionados a rechazar el poder hasta donde nos permite y en las condiciones que nos impone el sistema de modo que ese rechazo es el sistema y se da en su ámbito. De allí la necesidad de la mirada crítica al rechazo al poder, justamente para reconocer un antagonismo y la posibilidad de desbordar los límites y las condiciones del poder. Para provocar y alimentar esta discusión, nos sirvieran algunos de los textos que compartimos. Propusimos que Marcelo Sandoval del Colectivo Social Ruptura de Guadalajara, comience haciendo su lectura, su perspectiva, su análisis, su provocación y después abrimos al intercambio entre todos y todas. Adelante por favor Marce.

Marcelo Sandoval (da lectura a texto escrito para el encuentro)

Provocación Pueblos en Camino – 08/12/16

En los momentos donde los poderosos se sienten amenazados, cuando consideran que se encuentran bajo un instante de peligro, aparecen las alternativas ilusorias, los caminos que sólo llevan a la restauración de la misma dominación. A la persistencia de la guerra. Y uno de esos caminos son los nacionalismos, sean de derecha o de izquierda, hace algunos años bajo el nombre de gobiernos progresistas volvió a emerger el persistente atractivo del nacionalismo, es decir, la victoria de la lógica estatista y la renuncia a tomar el control de nuestras vidas. Ahora parece que en diferentes partes del mundo, Estados Unidos, Gran Bretaña y buena parte de Europa, es por el lado derecho que se trata de seguir arrastrando a la gente a que sean otros los que decidan por nosotros. Porque a fin de cuentas, como señala el historiador Freddy Perlman, “el nacionalismo fue [y es] una metodología para dirigir el imperio del capital”, sólo sirve para movilizar ejércitos, sean los oficiales, de paramilitares, sicarios o de comisarios políticos. Por eso ha permitido que en ciertas épocas, y parece que el peligro ahora vuelve a aparecer, que siguiendo con Perlman, está lógica “echa raíces entre la gente que ha perdido sus raíces, entre los que sueñan con ser encargados de supermercado y jefes de policía; es allí donde se forman el líder y su Estado Mayor”.

Mujer afro enfrenta a neo-nazis en Suecia

Los de arriba despliegan una guerra como estado de excepción permanente desde hace cientos de años. La guerra que hoy vivimos no acaba de surgir, no es que recién el capitalismo decidió implementar la guerra como medio para la acumulación, la guerra existe desde que hay Estados, desde que existe explotación. Lo que si ocurre ahora es una intensificación y reconfiguración de esa misma guerra, por tanto, vuelven a emerger las opciones que sólo significan fantasmagorías, que no llevan a la emancipación sino a seguir dominados, a seguir viviendo en la tormenta.

La reciente situación de alarma que desde las izquierdas se ha planteado ante la vuelta de los nacionalismos y de las posturas de derechas que nos recuerdan al fascismo y al nacionalsocialismo, sin embargo, los cuestionamientos no están siendo dirigidos a crear de forma colectiva los caminos para salir de la catástrofe, parece que vuelven a ser opción las falsas salidas, ante la urgencia. Es por esto que se renueva el discurso izquierdista autoritario y vanguardista, y vuelvo con Perlman “Los nacionalistas izquierdistas o revolucionarios insisten en que sus nacionalismos no tiene nada que ver con el nacionalismo de los fascistas o los nacionalsocialistas y que el suyo es un nacionalismo de los oprimidos que ofrece no solo la liberación individual sino también cultural. Las pretensiones de los nacionalistas revolucionarios han sido difundidas por el mundo entero por dos de las instituciones jerárquicas más antiguas que han logrado sobrevivir hasta nuestros días: por el Estado chino y, más recientemente, por la iglesia católica […] como la culminación del dictado de la ilustración, afirmando que el conocimiento es poder, y también como respuesta a la pregunta qué se debe hacer”

Nuevamente “el nacionalismo se ofrece como un antídoto del imperialismo; [dicen] las luchas por la liberación nacional, supuestamente, resquebrajan el imperio capitalista”, sin embargo, “El nacionalismo se opone al imperialismo en el ámbito de las definiciones. En la práctica, el nacionalismo fue la metodología que condujo al imperio del capital”

Y frente a este panorama, surge una propuesta, de nueva cuenta en las montañas del sureste mexicano, que está orientada para que nos responsabilicemos de la guerra que estamos viviendo y que muchos estamos siendo cómplices de ella, al menos con nuestra pasividad, producto del terror y el aislamiento que la misma guerra genera. Nos plantean nuevamente que tomemos el destino de nuestras vidas en nuestras manos, esta ves bajo una iniciativa le proponen al Congreso Nacional Indígena y que ellos dicen acompañaran en lo que consideren son sus posibilidades y este dentro de sus principios.

La iniciativa que podría desplegar el CNI y que será apoyada por el EZLN, que parte de una consulta a los pueblos indígenas que conforman el CNI, para decidir si crean una Concejo Indígena de Gobierno, que logre crear un gobierno que mande-obedeciendo, y cuya voz se va a materializar por una mujer indígena que sea parte del CNI, y que se lanzará como candidata independiente a las elecciones presidencias del 2018. Es una apuesta de agitación, movilización y organización para parar la guerra, que tiene como horizonte hacerlo, pienso yo, a través de la puesta en marcha de la autonomía en los hechos en todo el país, comenzando por los pueblos indígenas, tiene también como horizonte la organización descentralizada y colectiva de los pueblos, una que sea capaz de crear una fuerza colectiva que pueda potenciar caminos para salir de la tormenta.

La iniciativa, como de por sí es común en los compañeros zapatista del EZLN, se despliega desde una concepción negativa de la organización, es decir, que se configura desde la contradicción, no es una organización, entendida como un medio para llegar a ciertos fines, sino una organización que son medios cargados de fines, donde el fin no puede existir sin el medio y viceversa, se funden en la misma praxis. Eso que los mismos zapatista expresaron cuando dijeron que eran un ejercito de rebeldes que esta hecho para ser derrotado, para dejar de existir, porque se han propuesto crear un mundo donde los ejércitos ya no sean necesarios.

Y considero que bajo esa lógica está pensada la iniciativa, al menos es lo que yo alcanzo a ver, desde una mirada muy limitada. Por tanto, al recaer la responsabilidad en los pueblos, naciones, tribus, comunidades y barrios que conforman el CNI, acompañadas por el EZLN, quien, además, ha reiterado que su objetivo no es la toma del poder. De ahí es que yo pienso que debemos seguir escuchando, tratar de aprender y discutir sobre lo que nos implica, desde el lugar que estamos, lo que somos y en el reconocimiento de nuestros limites; todas nuestra opiniones deben partir de un rechazo de la soberbia y pretender ser algo que estamos muy lejos de ser. Y justamente ver, según nuestros principios y nuestra ética, de que manera podemos ser participes en esta iniciativa que le pertenece al CNI.

Sobre lo que nos toca, la iniciativa en primer lugar es un espejo que hace surgir nuestras miserias, nuestro racismo y la estupidez del pensamiento, que no es exclusiva de la izquierda de arriba o de la socialdemocracia, sino de los que se pretenden/nos pretendemos radicales: anarquistas, autonomistas, pro-zapatistas. Demuestra que en todos estos años, al menos desde que surgió la iniciativa de La Otra Campaña y La Sexta, no hemos construido una fuerza colectiva y une espacio organizativo en común que sea capaz de detener la guerra del capital contra los pueblos, hace explicito lo que falta y nuestros fracasos.

La tormenta que ya estamos viviendo ha vuelto urgente que las luchas y resistencias pasen a la ofensiva y logren crear formas de organización que sean capaces de enfrentar a la Hidra capitalista. Tenemos que ver entonces este momento de la misma forma que lo plantearon ya los zapatista, lo que importa de está iniciativa es la insumisión. El objetivo es resolver la desorganización y la desarticulación. Es pasar a la ofensiva a través de la movilización y de que la gente tome en sus manos su vida a través de un esfuerzo por crear la autonomía en los hechos.

La iniciativa, lo que nos hace es voltear a ver la necesidad, responsabilidad y compromiso de organizarnos mejor y con más gente, a vincularnos, a crecer desde la afinidad y el apoyo mutuo, a resolver las condiciones materiales de nuestra vida para hacer responsables de ésta. El otro aspecto que nos hace voltear es ver nuestras contradicciones y limitaciones en torno al autoritario, dirigente, estatista y paternalista que tenemos en la cabeza, pues con todo y todo seguimos cayendo, en algunas ocasione, a veces hasta de forma involuntaria en la pretensión de creer que podemos sugerir y proponerles qué hacer y no hacer a los zapatistas o al CNI.

En lo personal sigo tratando de pensar en todo lo que implica esta iniciativa, desde lo que me asumo y me pienso como anarquista, tratando de luchar contra el dogmatismo, para ver cómo desde el anarquismo se podría leer y entender todo esto, y ante lo me he encontrado es que la situación en la que se enmarca está iniciativa en inédita, no hay antecedentes histórico de esto. Desde dónde surge la propuesta y lo que esta propuesta tiene implicada del Consejo Indígena de Gobierno, creo que no hay antecedentes, porque surge desde la autonomía, para detener la guerra, creo que ese tendría que ser el punto de partido. El EZLN de por sí ha creado formas nuevas que ha permitido la experiencia de autonomía que más ha durado en la historia, creo que el que sigan en ese sentido proponiendo este tipo de cosas les permite seguir y caminar.

Esto me hace pensar el Concejo Indígena de Gobierno como un esfuerzo de autogobierno descentralizado, poner la autonomía en más lugares, como espacio potenciador de esos procesos, porque nos va a permitir autogobernarnos, al menos pienso que va en ese sentido, pero todavía queda que esto camine. Todavía no está construido todo, la parte más fuerte de cómo construir, qué despliegue va a tener se va ir dando, conforme se concreté la consulta. Al menos lo que comparto es que son meras especulaciones, a partir de lo que conozco.

Como cierre, lo que yo pienso que nos toca, para ser congruente con lo que está pasando es comenzar a construir organización, pero no basta decir esto, porque esto siempre se queda en el aire, pienso que esto tiene que ponerse en marcha desde lo que ya estamos haciendo y somos y tal vez pueda ir tomando la forma de una organización que logre desplegar iniciativas de agitación, de formación política (de un proceso de auto-formación que parta del compromiso y la responsabilidad) y que se vincule de modo federativo.

Guatemala, 38 niñas muertas…fue el Estado


Manuel Rozental
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Gracias Marcelo por este interesante y provocador texto. Para responder inicialmente a la provocación, un poco desde reflexiones que hemos compartido y debatido antes, en primer lugar pues ese eje de la propuesta del CNI, resulta indispensable para abordar el tema del encuentro justamente porque el CNI hace una propuesta que tiene una relación con el poder y con lo político electoral. Como dice Marce claramente, la relación que tiene con el poder es negativa es de crítica y de crítica en el sentido de conocerlo para destruirlo; de ridiculizarlo, de suplantarlo y no en lo teorico sino en un proceso práctico-concreto. Es el tema del Congreso Nacional Indígena pero específicamente, de la mujer indígena como representante del Concejo Indígena de Gobierno, como gobernante pero sobre todo, que la iniciativa que lanza el CNI no es una candidatura con nombre propio, sino una propuesta de consulta que es acogida y que, como dice Marce, es una consulta que íncita, invita, convoca. Una dinámica de autonomía mirándose al espejo, planteándose propuestas, planteándose avenidas y caminos desde un proceso, el zapatista que es la autonomía de más larga duración en la historia -por lo menos de la que tengamos conocimiento. Frente a esto yo quisiera comentar algunas cosas a ver qué piensan, qué dicen:

  1. En términos de la convocatoria a la organización y a la movilización esa idea de haciendo somos y somos haciendo, el sentido de eso; de la capacitación y la formación en este contexto. Respecto tanto de las dificultades como de las posibilidades de eso en coyunturas en las que la crisis del sistema generan este tipo de procesos y haceres. Un comentario a partir de una imagen: en Venezuela en donde hay una crisis profunda que impacta lo material en lo esencial de lo cotidiano. El dinero no alcanza y no sirve. No se consiguen, aún con dinero, los bienes esenciales para satisfacer necesidades básicas y hay tal dependencia, que por ejemplo, así como en México las tortillas, en Venezuela la arepa es el alimento fundamental. Las y los venezolanos se acostumbraron a que ni siquiera muelen el maíz, no hablemos de producirlo. Ni siquiera muelen el maíz para hacer arepas sino que compran la harina procesada a una trasnacional venezolana de la familia Mendoza que es el poder económico más grande que hay en Venezuela, responsable del acaparamiento, la escasez y el golpismo. Entonces cuando Mendoza controla la producción de harina de maíz, controla la alimentación de toda Venezuela, y, de este y de otros modos similares o conexos, tenía al país sumido en la desesperación. En ese contexto que vemos -qué tan generalizado esté esto o no , no lo puedo decir- surgen mecanismos de trueque. Surgen también toda clase de lo que llaman en Venezuela conuqueros y conuqueras, o sea hortelanas y hortelanos que empiezan a producir comida para su seguridad y soberanía alimentaria. Surge la necesidad de resolver necesidades básicas por fuera del mercado y de la mediación del dinero. Surge la necesidad de proteger territorios, de tejerse con ellos, y surgen los mecanismos de trueque no como posibilidad teórica desde el análisis político de una ideología o de otra, sino como iniciativas prácticas. El trueque es el mecanismo que en realidad resuelve. En torno de este va surgiendo la organización y las posibilidades, es decir que el ataque a Venezuela desde el sistema incluido el gobierno progresista y quien lo ataca -ambas son temas desde la derecha-, conlleva a y obliga a la gente a organizarse o asumirse. Esta es justamente la imagen que quisiera dejar: la de una disyuntiva práctica-concreta que nos afecta en todas partes con la crisis del sistema, pero que se ha hecho visible desde Venezuela (o Grecia): organizarse y tratar de resolver asumiendo responsabilidades y respondiendo con lo que nos toca para conseguir lo que necesitamos, (como decía Marce planteándoselo para sí mismo pero compartiéndolo), organizarnos y resolver más allá y más acá del sistema, o, la otra postura (que es muy común en Venezuela hoy en día), caer en la polarización que no resuelve y que fortalece el despojo desde arriba; ubicarse de un lado o del otro, que es a lo que están obligando al pueblo venezolano. Es decir, o se dejan reclutar por una derecha de oposición a un régimen que aparece fracasado frente a necesidades y derechos básicos y al que se culpa -y en muchos sentidos tiene- responsabilidad por la falta de autonomía, de alimentos de dignidad de la gente, un régimen en el que la gente creyó y mucha gente dejó de creer, o se recluta en oposición al gobierno, sin espacios otros de crítica que puedan ser independientes de la derecha capitalista y reaccionaria vinculada al gran capital. Es decir que de un lado o del otro lo que se está haciendo en Venezuela es tratar de reclutar a la gente en torno de una tendencia u otra del mismo sistema. Aparecen allí tanto posturas críticas frente al gobierno, que son también anti-sistémicas y procesos organizativos para resolver necesidades y garantizar derechos que comparten esta postura anti-sistémica y se niegan a ser reclutados-manipulados. Estos procesos autonómicos de organización propia son desechados y ridiculizados como fantasiosos, irreales, y en el aire o ambiguos por lecturas tradicionales o atadas al poder que enfrenta la necesidad concreta de reclutarlos. Ese es el punto que yo quería plantear.
  2. Yo siento y me preocupa que esta dinámica cuyos resultados son predecibles, es recurrente en la historia. En los momentos de crisis del capital terminan formándose bloques o los termina formando y promoviendo el capital-el poder. Ambos bloques autoritarios, uno abiertamente capitalista y el otro también capitalista; el otro del capital a nombre de oponerse a éste por el mismo poder, argumentando que pro razones prácticas impuestas por la coyuntura de crisis, ya no podemos pensar en la autonomía. Eso, lo de abajo alternativo, se posterga, se deja para después –un después condenado a no llegar nunca-. Por ahora, el presente permanente de la historia de los vencedores, lo que hay que hacer es sumarnos, por ejemplo, al chavismo sacralizado y dogmático, a Hillary y su establishment perverso, para que no gane Trump, a un Fidel deshumanizado e intocable, porque cuestionarlo sería ayudarle a la derecha y sus intereses. Toda clase de posiciones que en realidad no son más que dos, que encierran y niegan condicionando. Esas posiciones que también se roban el término autonomía. Sumarnos a un tipo de resistencias reclutados bajo jerarquías y dentro del sistema o sumarnos al aparato que quiere arrasar con los impuros que son señalados como los responsables de todas las miserias que estamos sufriendo. Yo quisiera hacer una ecuación, a riesgo de equivocarme. Me parece que está apareciendo una vez más: consiste en que, o nos organizamos o nos organizan ellos de un lado o del otro desde el poder y así se vuelve impráctica cualquier alternativa, aún la autonomísta. O la autonomía se toma en serio e impedimos que nos recluten, o es palabra vacía al servicio de la captura. Siento que el rechazo al poder sí tiene sentido, pero el rechazo al poder de ellos para asumir el de nosotros, que es de otra naturaleza, o se sigue replicando lo mismo. Subrayo y señalo esto aparte de lo que dice Marce porque me conmueve y me provoca y estoy de acuerdo con lo que está diciendo y espero ayudar un poco con esto a que se abra la discusión.

Intercambio y Debate

Miguelina: Argentina.

De la Patagonia. Muy interesante el análisis de Marcelo. Viene pasando en toda América Latina. En la Argentina lo estamos viviendo en dos bloques. Kirchnerismo derrotado que trata de recuperarse para las elecciones del 2017, legislativas y el Macrismo que está organizando a los sectores más marginados y luchadores. No represión sino prebendas. El Kirchnerismo está organizándose para lo electoral. Cartoneros y otros se han organizado desde el gobierno neoliberal. Los está llamado a negociar la derecha para darles todas las prebendas. Procesos como por ejemplo el de las fábricas recuperadas, el Kirchnerismo a quienes estaban en la lucha desde el 2001, las encorsetó en esto.

Manuel Rozental:

Estamos viendo un patrón en torno a lo político electoral. Nunca han existido opciones, pero ahora es más evidente la trampa, la reducción del espacio. No sólo en EEUU donde todo se redujo a elegir entre Hillary y Trump. Eso era lo que dejaba el aparato político electoral. En Perú entre Keiko y Kuscinsky, en Argentina, en Chile…entre dos opciones que no lo son. En Colombia está cada vez más reducido el espacio. Tanto el plebiscito frente a los acuerdos de paz FARC-Estado, como en lo político-electoral el ambiente que se respira acá en este momento es asfixiante. Hay únicamente dos opciones de lo mismo. El fascismo abierto de Uribe, y eso no necesito adornarlo, es así, fascismo abierto con desprecio y odio hacia homosexuales, mujeres, negros, indígenas, pobres, perdedores, etc. La otra postura que es la postura del Presidente Santos. Una postura abiertamente de derecha neoliberal extractivista que abre todo el territorio a las trasnacionales y lo entrega. Resulta que ahora están llamando para las próximas elecciones a dos opciones y únicamente dos opciones: una el fascismo de Uribe y otra el gobierno de transición entre comillas que sería una alianza de las izquierdas -incluida las FARC- con Santos en la lógica de lo político electoral dentro del sistema. En realidad en todas partes, marxismo, Kirchnerismo etc. En todos los ámbitos como que nos están diciendo dos cosas simultáneamente, una, que no hay más opción que la del sistema y la del sistema es guerra o político electoral o mejor guerra y político electoral articulados, como si no hubiera ninguna otra alternativa. Tenemos entonces que optar por las opciones de ellos y nos reclutan, con los efectos que eso tiene articulado a propagandas, recursos económicos. A represión. Al ataque y desmantelamiento de la autonomía. Y, de otra parte, la situación real de las organizaciones en torno de las autonomías en las bases. Vuelvo a plantear la pregunta para que la conversemos a partir de lo que plantea Marce: eso del rechazo al poder hoy en día. ¿Qué quiero decir? ¿qué es eso? ¿cómo se hace? ¿cómo se construye? y ¿de qué estamos hablando? Porque inclusive en la entrevista de Raúl frente a la elección de Trump o en la reacción frente a la muerte de Fidel o entre la defensa ultranza a Dilma ante el golpe que se dio en Brasil o el resurgir del Kirchnerismo y los ejemplos en prácticamente todos los países, etc. Nos están diciendo muchas y muchos, aún críticos del progresismo, que la única manera de rechazar el poder es a través de lo político electoral en torno del poder mismo y de su figura. Entonces allí ¿Dónde estamos y que hacemos frente a eso? O si lo ven así o de otro modo. No sé si se lo ve del mismo modo en otro sitio: México, Argentina, Perú, Bolivia, etc.

(largo silencio…)


No sé si ustedes se acuerdan que en el trabajo que hizo Hannah Arendt sobre el Totalitarismo, ella tiene una parte que se me ha vuelto recurrente, angustiosamente recurrente y válida ahora mismo y es la parte en la que ella habla del carácter burgués. Ella se refiere a la Gestapo. Específicamente dice que cuando se formó la Gestapo, inicialmente había desadaptados sociales entre comillas, pero que con el tiempo el mecanismo que fortaleció la Gestapo y la hizo funcionar de la manera más tenebrosa y sistemática, fue justamente sacar los llamados desadaptados sociales e incorporar a la Gestapo a la gente más normal entre comillas ¿Quién es la gente normal o quien no era en esa época? Pater familias, gente que estaba dispuesta a todo por el bienestar de su familia por conseguir un mínimo de seguridad. En esa lógica, no caían las responsabilidades en los que ejecutaban las tareas del terror. Las decisiones recaían en quien quiera que diera las ordenes en la estructura del poder y el pater familia lo que hacía era lo mejor posible en donde le tocara, porque en últimas claro, las órdenes no las daba él en ese contexto. Las ordenes venían de arriba y lo único que estaba haciendo era realizar bien su trabajo. Lo que quedó demostrado durante el fascismo y el nazismo fue que los peores monstruos son justamente la gente que hace lo mejor por su familia nada más y que no asume responsabilidad y que obedece al poder. No eran psicópatas, no era gente desadaptada, por el contrario, adaptarse al sistema les permitió después decir “yo solo obedecía órdenes”. Yo escuchaba y leía desde hace muchos años a una distancia enorme. Decía: ¡Uy! ¿qué le pasó a los alemanes? ¿por qué se volvieron así? Con el tiempo los ve uno cada vez más cerca, y en este momento, atravesados como estamos por esa hidra capitalista y en contextos de dependencia creciente, de carencia, de dificultades, de falta de espacio, estamos viendo que no sólo allá en otros ámbitos sino aquí, estamos cada vez más cerca no sólo de que nos recluten sino de reclutarnos con entusiasmo a obedecerle al poder, para conseguir cada cual lo que necesita. Si es fama, si son vanidades, si es dinero, si es mantener un puesto. Que siguen las mayorías en un contexto de tremendas dependencias y carencias, de amenazas constantes. Ese pater familia, esa persona obediente y juiciosa, es capaz de cometer las mayores infamias y a eso siento yo que nos están reclutando. El rechazo al poder es el rechazo a eso y la pregunta es ¿cómo se hace? ¿cómo lo hacemos? porque nos queda muy fácil tener, como a muchos, zapatismo de bolsillo y criticarlos allá por la forma en que convocan o no autonomía, o que se metan o no a lo político electoral, pero que no nos toque en el espejo ver en nuestras condiciones concretas no sólo cómo organizarnos para no caer en la trampa, sino cómo desorganizarnos de la estructura de poder, de la obediencia, de la sumisión que nos transforma en infames de un minuto al otro. Podemos tener el discurso más transformador a las tres de la tarde y en la mañana haber hecho la obediencia más perversa a lo que nos exige el aparato para sobrevivir.

Creo que en ese plano es donde estamos viviendo esto y se vive con soledad con desolación con mucha dificultad, o, como decía un compañero en Popayán hace unos días en un encuentro con Arturo Escobar: “aquí adentro está muy bueno hablar, pero apenas se asoma uno de aquí pafuera eso es una mierda y uno está completamente solo”. En este contexto organizarnos ¿qué quiere decir? si rechazar el poder ¿cómo se hace? A ver si ubicándonos más en cómo nos atraviesa todo esto conversamos un poco desde y para la tarea que nos desafía frente a la amenaza bien reconocida y visible.

Rafael Sandoval:

Guadalajara, Centro Social Ruptura. Agregar un elemento a esto que se menciona. Puesto en la entrevista a Zibechi implícitamente y otros análisis y textos abiertamente. Se cuela allí aunque hablen contra el poder. En el campo del poder popular: Aunque hay criticas a gobiernos progresistas y estructuras (lo pongo porque no lo tengo claro). Nos encubrimos desde una visión: construyendo una fuerza nuestra para cambiar la correlación de fuerzas con el estado y capital, estaremos en condiciones de parar la guerra. Tiene una implicación. Entrar a su lógica, entrar a su racionalidad. En otras palabras, entrar a su lógica, a su racionalidad. Por la vía de los hechos tener el poder suficiente para tumbarlos en sus términos. El estado es el poder inconsciente que traemos. ¿Cómo superar esta idea que desde las instituciones? ¿accediendo a ellas paramos la tormenta, la guerra? Apostamos siempre a la lógica de no descartar en el horizonte la existencia del Estado. Acceder a las instituciones para detener la tormenta. Esto no es posible y refuerza el dominio capitalista. La ilusión de utilizar instalaciones, funciones, el aparato que el estado significa. Podemos creer que entonces, como muchos compañeros creen, con las consultas como las del CNI, podemos meternos en la lógica electoral y ganar desde dentro. El EZ lo dijo, es todo lo contrario, no vamos a votar. No nos vamos a meter allí. En consecuencia con eso, pues, ¿cómo lo estamos pensando desde las ciudades? Romper con el estado inconsciente y crear relaciones desde la autonomía de hecho. Lanzo una pregunta. ¿Cómo podemos espejear la propuesta de candidatura de mujer indígena que va a ser sólo vocera de un intento, de Concejo Indígena de gobierno, nosotras y nosotros? ¿Cómo podemos empezar a deshacer entre nosotras y nosotros lo que nos habita para acceder y asumir la idea de Concejo de Gobierno ¿qué es entre nosotras y nosotros?

René Olvera Salinas:

En el mismo sentido, plantear un par de preguntas más a partir de lo que vemos en Querétaro, México. Varias cosas aprendemos de lo que estamos viviendo. Necesidad desde un montón de grupos y gentes en canchas distintas. Una búsqueda desde esas canchas y grupos. Por ejemplo: se está dando el acercamiento de grupos universitarios, grupos que tomaron tierra en los 70s., feministas y muchos otros. Pero en un espectro amplio, desde la institucionalidad hasta lo autogestivo autonomista. Luego se da esta búsqueda. Primer asunto.

Segundo asunto que conversaba con un compa. Nos buscamos porque todos estamos pataleando. Nos caímos. Estamos en el hoyo. Cada quien patalea por cosas distintas. Unos para volverse a subir porque los desecharon o porque quieren trepar. A una parte de compas, ya les pegó la crisis. Perdieron trabajo, estabilidad material, emocional. Muchos en situaciones emocionales complicadas.

También otros, nosotrxs, porque ya no queremos estar allí, nos sacaron también, pero por miedo a aventarnos a construir otras cosas.

Gente sin casa, sin trabajo. Con lo que decían antes aquí mismo ¿Cómo entrarle a la construcción de organización desde abajo en el marco de otra forma de pensar, de la autonomía?


Yo soy profesor de la universidad. En condiciones laborales de mierda. Sin prestaciones. $75MXN por hora, no más de 10 horas a la semana, con un máximo de $1500 mexicanos a la quincena o al mes USD80, estamos preparando una serie de espacios organizativos. De ahí las preguntas que quiero plantear.

Posición de alternativas que son parte del mismo sistema, derecha o derecha de oposición, permean todos los ámbitos. Por ejemplo el sindicalismo: propuestas que están dentro del sistema y lo reproducen. ¿Con quienes nos organizamos? Empezamos desde allí a plantear demandas. Pero, ¿con quienes?

Otro artículo de Raúl Zibechi. Otro artículo distinto al de la provocación: Hay un montón de experiencias organizativas, decía allí. Juntémonos, propone, convoca. Todas las iniciativas son importantes. Hacía referencia a Víctor Toledo y su énfasis en la Unidad. La idea que planteó hace tiempo de Zapatismo Rebasado. Experiencias organizativas que rebasaban con mucho el zapatismo, pero haciendo mejor la inserción al proceso de globalización. Mejores condiciones materiales y resultados frente a la globalización porque se insertan en él. Raúl retoma esto de muchas experiencias y todas validas y propone unidad…Yo me pregunto: ¿Con quienes sí, con quienes no? La cuestión de falsas alternativas que ni siquiera nos incluyen. El peligro de la convocatoria a la unidad por la unidad, como un bien sagrado e incuestionable y nuestro.

La otra pregunta: ¿Cómo organizarnos para que no sea en el mismo marco de las opciones que existen? Por ejemplo, en la Universidad, en esta convergencia, unos plantean la formación de otro sindicato para acceder a presentar demandas por privilegios negados. Para acceder a privilegios. Por ejemplo, que tengamos tiempos completos, es decir que unos ganen un chingo y otros sigan fuera. Herramientas para meternos. ¿Con quienes? ¿Con qué herramientas impulsamos procesos en y por la defensa de nuestros territorios?

Manuel:

Uy! Bueno, René plantea cómo permea el tema de organización todos los ámbitos en lo concreto con las dos preguntas preguntas: el tema de la convocatoria a la unidad que resulta siendo una convocatoria a reclutarnos dentro y para el poder. Y el fascismo en general sea de izquierda o sea de derecha, el fascismo ha sido siempre optimista y popular y ha convocado a la unidad y lo ha logrado. La otra planteada de otra manera que no sé si lo entendí bien pero así la siento yo: Es esa dificultad cotidiana de quiénes somos nosotros, nosotras y quienes son ellos que aparece y reaparece de distintas maneras, de tal manera que confunde y ataca como si la posición sectaria la tenemos nosotros. Pero, por ejemplo, ese que es el planteamiento, para agregar a lo que decía René, del pragmatismo, de lo práctico. Hay que resolver situaciones prácticas y el pragmatismo generalmente es un pretexto para meternos y encadenarnos en una de las salidas que no lo son. Allí están saliendo unas preguntas que podemos ir trabajando…(silencio largo) Yo hago eco de lo que decía René en lo que, por ejemplo como planteaba Raúl, el tema de rechazo al sistema en Estados Unidos desde esa masa blanca empobrecida, blanca racialmente o blanca étnicamente empobrecida. Porque hay mucho latino que se siente blanco y que votó por Trump. Inmigrantes que que ya tienen privilegios y porque vengan otros latinos detrás de ellos los ven como amenazas y no quieren perder. Están contra la migración y quieren el muro con México. Cosas de ese tipo. Ese sentido del rechazo. El hecho de que yo tengo manera de encontrar o me dan a quien culpar por lo que estoy perdiendo. Voy a depender de restablecer una grandeza nostálgica que se basa en que me garanticen a mí unos derechos, privilegios y hacerme parte de un proyecto de grandeza nacional o racial. Ese tipo de cosas cómo se convierte en movimiento, en fuerza, y desplaza y suplanta y convoca claro a la unidad… y construye agenda.

Miguelina Lariguet:

Yo creo que es muy complejo. Estaba pensando en el Estado. Lo que pasa acá en la Argentina con el estado todos los días. Hay un quiebre con el estado en todas las instituciones. La gente desacatada, decepcionada. Como si la gente no respetara ya nada más. Lo vial, en lo que sucede con feminicidios. Lugares donde la gente toma justicia por mano propia a abusadores o feminicidas que la gente los mata literalmente por mano propia. Las instituciones no están pudiendo responder. Se da un debate. No tener miradas unilaterales. El Movimiento Ni Una Menos, puso en la agenda algunos aspectos de esto. De las organizaciones que van por debajo. Yo trabajo en el estado. La gente supiera sacarle al estado lo que necesita para lograr reivindicaciones. Es complejo. Experiencias autogestivas. Lucha autogestiva. Poder cuestionar instituciones. Auto-convocados por derechos de niños, por ejemplo. Lo que pasa en México se ve acá: narco, feminicidios y abusos- el poder. Vecinos auto-convocados, vecinos, empiezan a salir en momentos de ebullición cuando las instituciones no resuelven. Ante la incapacidad de las instituciones para resolver. Estado en franca decadencia. La gente lo sabe. Sabe que eso se cae, se puede palpar.


Vilma Almendra
:

Si nadie más se anima. Quisiera aportar. Plantear algunas cosas sobre la base de lo ya dicho. Volviendo un poco atrás sobre lo que pasa en todas partes, no sólo Colombia. Una dinámica que nos ubica en las dos mangas de la misma camisa. Progresismo/fascismo. Dejarnos convocar u optar por uno de los dos bandos, es la salida permitida y más facilista. Nos impiden ver otras apuestas, prácticas, otros mundos de las que podemos hacernos parte o que existen. Marce presenta hermosamente la iniciativa del EZLN convertida en propuesta del CNI: Una manera concreta: ¿Cómo caminar autonomías y resistencias en la práctica?

Si pensamos en estructuras del estado/institucional y lo político-electoral: nos limitan a clientelismo y maniobras que contienen las luchas y no permiten espacios. Propuesta consulta EZLN-CNI, pensar lo imposible. Mandar obedeciendo. Juntas de Gobierno. Caminar autonomía en territorios. Otras formas que vienen trabajando y haciendo. No es que estén encerrados en territorios sino plantear desde allí. Eso tiene la posibilidad de asomarse y tejerse a otras luchas. No reclutar, sino, ¿cómo dialogamos con eso? ¿Cómo espejearnos en esa propuesta?, a lo que alude Rafael.

Sería corto-facilista dejarnos arrastrar o decidirnos por uno o el otro lado de lo mismo cuando hay otros mundos y procesos que son nuestro ámbito e interlocución. Tenemos la necesidad/urgencia de conocerlos y tejernos.

Autonomía. Según contextos, historias, necesidades, prácticas, experiencias. Un espectro grande, desde sometimiento hasta libertad. Desde el sometimiento totalizante, hasta espacios y procesos más libres. Poniéndonos el espejo (Rafa-Marce): una forma de pensar la autonomía y caminarla frente a autonomía: reconocer, como decía Manuel, comodidades y estabilidades que nos tienen sobreviviendo sin vivir. Lo que comemos, lo que nos ponemos ¿De donde viene todo eso con lo que nos someten? Viene de una relación social que nos destruye y nos hace dependientes. Allí el ejemplo de Venezuela. Contexto de tormenta. La tierra, ámbito para resolver necesidades materiales y madre que nos permite estar siendo con espíritus y pueblos. Madre Tierra, nos permite vivir. Nosotros en lo personal, no hemos podido vivir, estamos pasando, por no estar en la tierra.

El modelo de México se revierte ahora hacia Colombia (completando un giro del espiral de despojo). Desapariciones de jóvenes y niños, feminicidios, linchamientos.

Frente a lo que queremos hacer dos cosas:

  1. Espejo desde donde vivo y cómo auto-gestionar tejidos a otros pueblos y procesos que me permitan vivir
  2. Frente a la tormenta. Feminicidios, violaciones, minería etc., telaraña de muerte global y articulada ¿Qué quiere decir organizarnos, en formas otras frente a esto?

Estas dos nos ayudan a pensar el cómo y para qué. Pensar en nuestra emancipación. No lo tengo claro. Confusión, dudas. Pensando en estos puntos, abordar preguntas que hacen, que generan. Pensar la resistencia, con quienes, hacer eco de la propuesta del CNI, autonomía auto-organización y el tejido de autonomías y resistencias entre pueblos y procesos.

Mi confusión para enredarse con sentires y pensares de ustedes.

Alonso Gutiérrez:

En ese contexto que se abre y que menciona sobre todo Manu, en el que nos obligan a ponernos del lado del fascismo o progresismo, hay una cosa que sí, desde el análisis de las ciudades, lo ha hecho la propuesta zapatista. No se si en A.L. o en otros lados. No se si habrá una respuesta, no sólo a que la propuesta zapatista no es solamente una propuesta para México. Ayer lo decía la compañera desde el Brasil, donde es igualmente relevante la propuesta del EZ. Pero también lo que decía René del llamado a la unidad. No se si haya una propuesta que no quepa en ninguna de las dos. Colectivos en DF, entre fascismo/progresismo o la muerte. En nuestra comodidad de identificarnos como Sexta y que hacemos lo que podemos que equivale a no hacer nada y no vincularnos. La propuesta EZ-CNI sí llega a sacudirnos y a meternos al juego. No al político-electoral, sino al de la discusión y al de la apuesta sobre la vida. Lo que es muy importante es que el único destino al que nos conducen esos dos polos, fascismo/progresismo es la muerte. Luego tenemos que pensar, como decía Marce al final, ubicarnos y responder en términos organizativos.

Rodolfo Oliveros Espinosa:

El auge que adquieren y ganan por su propia fuerza los movimientos anti-sistémicos, de pronto, se viene abajo y nos cuesta mucho trabajo mantener los procesos. En la línea que decía Alonso, en el caso de iniciativas alrededor del zapatismo, deberíamos hacer un balance de lo que sucedió con la sexta y la otra, no sólo en México sino a nivel mundial. Con la propuesta que ahora hacen y por lo que han estado diciendo, la posibilidad de generar un movimiento amplio que genere ruptura se había intentado antes y fracasó. El tiempo de los pueblos que podían empujar estos procesos. Cómo podemos generar nuestros propios procesos en la ciudad, hace falta generar ejercicio crítico y auto-crítico. Por ejemplo MST, que había generado procesos importantes. Lo que implicaban y aprendíamos, pero no fuero suficientes para detener derecha progresista y conservadora. Procesos de nuestros diversos países no han sido suficientes para detener hegemonía progresista ni a la parte conservadora. Tendríamos que hacer una revisión más profunda de quehacer político, de acercarnos a la gente y romper la inercia. Un poco también pensando en lo que dicen los zapatistas: El pensamiento postmoderno se mete en los procesos organizativos. Cada quien su modo que se utiliza como una coartada, que hemos platicado para no poder hacer nada más amplio. Lo del capital y la crisis del poder lo tenemos claro, pero no tanto nuestras idas y venidas en nuestros procesos que nos han impedido hacer procesos más amplios de transformación. Que nos permita detener y superar la vida cotidiana que ha construido el poder. Como reconocer estas limitaciones y que estas reflexiones y decisiones no se queden solamente en nuestros espacios pequeñitos. Que podamos sobrepasarlas. Es importante reconocer nuestras incapacidades.

Alberto Colin:

Escuchando aportaciones quiero comentar lo que hemos estado trabajando personas y colectivos en espacios en ciudad de México frente a propuesta del CNI.

  1. La situación es complicada en la ciudad. Hay distintas visiones sobre la propuesta. Se ve como si fuera una propuesta del otro. Identidades y corporalidades de la periferia, en el sentido de apoyar, pero no de manera integral, como un espejo más, sin asumirla.
  2. Se incrementan ataques a procesos organizativos, desalojo a plantón y Asamblea de Pueblos Coyoacán. La gentrificación y el extractivismo urbano crece y nos llama a organizarnos de manera puntual para resistir.
  3. Pensamos que No es solamente apoyo lo que hace falta, sino ¿qué papel jugar en la ciudad para hacernos parte, asumir de manera integral? Hacernos parte de una manera integral. Que sea la hora de los pueblos. Ir a los territorios. “Es la hora de los pueblos” como lo dijo el sub-Galeano. Lo importante es el proceso organizativo. Poner en su lugar lo electoral, no es el énfasis, es apenas un medio para desplegar otro camino, otro fin. No estar fuera para solidarizarnos sino con-movernos. Lo verdaderamente indio está dentro de nosotros como bien lo expresa Silvia Rivera Cusicanqui (http://pueblosencamino.org/?p=3465 ). Tenemos que asumir esta parte sabiendo que esta guerra va contra todos.
  4. El estado no puede resolver nada. Su función es ser garante de lo privado, que lo hace bien: Policía del capital que tenemos que enfrentar con organización colectiva. Intentarlo desde este contexto. Lo que falta. Aprovechamos la consulta y lo que hemos visto de esta. Norte de Veracruz. Cherán. Condiciones diversas, no homogénea. Eso es bueno. En unos lugares siguen en su proceso y no es prioridad la propuesta y en otras es diferente. Es todo un espectro. Se trata de irnos organizando, aprovechando la propuesta. Cada quien sus modos y sus formas. Deberíamos estar preparándonos para ese territorio de lucha y resistencia que se nos viene y al que nos debemos sumar.

Manuel:

Yo quisiera comentar sobre una de las partes que aquí han estado surgiendo así como que me da vueltas y es el tema de esa paradoja que en el momento en que hace agua el Estado como decía Miguelina. Sabemos que es impresionante en Colombia, también, pero creo que en México más que todo, el aparato político es una farsa que no sirve para nada. Sólo para capturar, y es un engaño. Sabemos eso. Sabemos que ya hizo agua. En Colombia es así. Es una trampa de la que al parecer no podemos salir, y eso se conjuga con el hecho de lo poquito de lo institucional que funciona o peor es el pequeño espacio al que se puede recurrir para resolver algunas cosas que tienen que ver con lo común con lo colectivo, justamente por el vacío o la ausencia de lo común colectivo que existe, que ha sido suplantado (de hecho o como promesa) por el estado y por la institucionalidad. La reacción ante ese vacío es una sensación de profunda inseguridad, incertidumbre que se canaliza como un llamado al orden. Una exigencia de orden, de disciplina que se canaliza de nuevo hacia mas estado, más fuerza o hacia la purificación del estado para ser grandes otra vez, como en Estados Unidos. O sea que justamente cuando hace agua el estado, porque hace agua el estado, -me refiero no solo al aparato institucional sino a toda la forma estado- cuando hace agua el poder, entonces la manera impresionante en la que en la medida en que no asumimos o construimos o sentimos que tenemos alternativas, entonces empezamos a evocar, a sentir nostalgia de un estado verdaderamente fuerte. Un líder fuerte, la elección en lo político electoral como medio para esto. La caída, la ruptura el desmantelamiento, el fracaso del capital lo que convoca es el disciplinamiento: el fascismo y la pureza del capital sin mediaciones. Eso por ejemplo, yo lo quisiera traer otra vez aquí, lo que estaba planteando Miguelina, y otras y otros: ¿como uno reconocer esa captura? y dos ¿cómo salir de ella? Porque la salida fácil es a esto hay que ponerle orden y esto y orden son Estado, disciplina, estructura autoritaria, jerarquía, en otras palabras fascismo. Como el fascismo es una salida exigida desde abajo, para la que nos reclutan; ¿qué se hace frente a eso? cuando en realidad hay un vacío enorme de procesos organizativos que nos permitan entender que lo que se cae debe caerse y ser suplantado por algo distinto no purificado ni restablecido. Esa era la pregunta yo me hago en voz alta. Pienso que estamos en una situación muy difícil para convocar otra cosa pero nos toca.

Miguelina:

Se entiende Manuel. Quería agregar que el pan-nacionalismo, los liderazgos fuertes, la idea del padre. Los mismos trabajadores contradictoriamente piden un orden. Se fijan en el que no trabaja entre trabajadores. Dentro de esa no-alternativa y exigencia de disciplinamiento de arriba y de abajo, se exige un pater: la descomposición misma de la institución, lo que el estado no resuelve, también hay un pedido hacia adentro de nombrar un jefe corrupto, al que acosó, al que arregló por abajo, todo el mundo lo sabe.

Manuel: ¿Estas diciendo que dentro del estado cuando se empieza frente a la impunidad, frente al abuso y demás, también el interior del estado hay ese tipo de reacción de hacer orden?

Miguelina: Exacto. Muchas organizaciones generan colectivos dentro del estado o que tienen posturas verticales y/o exigen autoritarismo y orden.

Manuel:

Yo lo que siento desde el comienzo del planteamiento que hace Marce y del tipo de preguntas y cosas que están saliendo, como que me siento acompañado y me ayuda mucho lo que está surgiendo en el sentido de que aparece cada vez más evidente que la profunda …ya existente, pero la profunda crisis de legitimidad del sistema, la articulación que se da entre la crisis profunda del sistema que incluye obviamente los movimientos y procesos progresistas, lo político electoral, sus institucionalidades, las salidas jerárquicas autoritarias, los nacionalismos, todo eso que hace agua se debilita y la ausencia o la profunda debilidad o el aislamiento individual colectivo de alternativas a esto, y, como decía Vilma, el hecho de que volteamos la mirada de nuevo hacia la reconstitución nostálgica del orden autoritario institucional en los momentos de debilitamiento del mismo y de crisis. No es que estemos capacitándonos para aprovechar la crisis como el ejemplo de Venezuela que tratábamos de poner y muchos otros, sino que la tendencia que genera el fascismo y un rechazo particular al sistema entre comillas es justamente, que no queremos en el fondo reconocer lo que decía Rafa: el estado inconsciente que cargamos. Que no lo acabamos de desmantelar para decir esto no va, esto no sirve y si no sirve y es en serio organizarnos implica la conciencia de que por allí no va y que tenemos que imaginarnos, sentir y saber. En la descripción de Querétaro, que no hay empleo, la situación de soledad es terrible. O sea, enfrentarnos de veras a la resistencia y construcción de alternativas y enfrentarnos de veras mirando que no es fortaleciendo nostálgicamente ni llamando al orden sino tejiendo alternativas. Fue con lo que terminó Marce.

Yo lo que estoy escuchando aquí, no se si ustedes, es algo que a mí me sirve mucho pero no en solitario ni intermitente sino que yo quisiera, yo siento ganas, invito, invitémonos a que el debilitamiento y el derrumbe del aparato del estado lo estamos reconstituyendo los pueblos y los individuos, convocando nostálgicamente a un estado fuerte, bien sea de izquierda o de derecha, en lugar de convocar, evocar construir el fin del estado en el momento en que se derrumba. Yo pienso en ese desafío que estoy nombrando muy mal en este momento y les pregunto ¿por qué no seguimos trabajando en este espacio en particular? Sigamos avanzando en esa dirección, en el análisis, en la reflexión, pero también con ejemplos y demás. No sé si se entiende lo que estoy diciendo pero es para decir que yo empiezo a sentir la angustia ahora de que nombramos esto en este momento y nos desaparecemos unos de otros. Por lo menos aprovechemos este espacio para ir profundizando a partir de lo que empezamos a nombrar. Lo digo de esta manera: si no aprovechamos cada espacio nos van a volver a reclutar al fascismo o nos van a someter al disciplinamiento fascista de pueblos que están añorando el estado y la eliminación de todo el que no se discipline: es decir el fascismo. Yo lo tengo aquí a lado, no puedo respirar, no puedo salir, no puedo hablar. Lo que digo ni siquiera tiene validez. Lo que la gente quiere, está sintiendo es que esto hay que resolverlo ordenando. Muchas veces cuando se habla de organizar lo están capturando ellos en ese sentido del orden jerárquico, de la disciplina del poder, de uno que venga a arreglar esto, del pater. No sé qué dicen pero lo que les estoy proponiendo es que nos planteemos esto como algo que sigamos trabajando. No estoy cerrando la discusión. Al contrario, estoy sintiendo que en este momento necesito compartir la necesidad de que sigamos profundizando y avanzando.

Alberto Lariguet:

Pensando en lo que estabas diciendo recién y tomando apuntes. Con quienes nos organizamos, cómo se construyen alternativas. Caída del imperio no es inmediata, sino que va destruyendo, logrando destruir autonomías. Dentro de la no-alternativa y exigencia de disciplinamiento. Exigencia de páter, de súper-padre. Es también el pedido hacia adentro de trabajadores del estado también. Acciones frente a la impunidad, se reclaman. Todo el mundo lo sabe, sabe que es el aparato que no funciona.

Los mismos trabajadores generan colectivos dentro y fuera del estado para resolver sus necesidades y garantizar sus derechos. Tal es el contexto.

¿Con quienes nos organizamos? ¿Con qué se construye rechazo al poder? Pensamos que ese imperio no cae de un momento a otro. Arrastra, genera dictaduras, destruye autonomías. El Estado en ese caerse genera lo que un Leikovitz: Pensar sin estado genera un discurso para llenar ese vacío. Nos ilusiona con esa reconstitución. Tomamos dos o tres apuntes del cómo organizarnos…

  1. Iniciar una conversa. Una manera de pensar la crisis para corrernos con nuestros pares de la crisis a nuestra manera. Limitados por el diálogo con progresistas. No podemos siquiera hablar con compas, limitados por el progresismo. Coincidimos con lo que decís vos.
  2. Trabajo en educación superior, un terciario. Formamos técnicos para el sistema. Introducir, pensando en René, estos temas: La crisis del estado.
  3. Actitud diaria. Coherencia en lo diario. Lo que dicen nuestros cuerpos. Miguelina construye un espacio teatral, el caldero. Ahora también es un espacio de pensamiento y comunicación. Un principio con espacio pequeño.


Manuel
:

Vale, ya en cada espacio en cada sitio se están haciendo cosas, se están proponiendo cosas que son relevantes de un ámbito al otro y también se están viviendo situaciones como las que aquí estamos contando. Están apretando a una velocidad enorme. Como que profundizar su propia crisis le sirve al estado para fortalecerse. Esa lectura es la que se está haciendo en discursos: el del miedo al vacío y el vacío, justamente vacío de estado, vacío de poder. ¿Cómo darle la vuelta a esto? El vacío de poder y el miedo que genera hay que invertirlo para decir que debemos tenerle miedo a la reconstitución del poder y que el vacío de estado por fin puede suplantarse con el tejido de autonomía y con la organización. Es una manera de plantear el tema, de ir viendo cómo lo que nos falta en tejido, en eficiencia en eficacia, también lo que nos falta en claridad ¿Cómo empezar así a compartir? Ejemplos concretos de cómo vemos y de dónde vemos que se desbarata y que hace agua el sistema, el aparato. ¿Cómo se reconstituye? y ¿de qué manera abordar estas situaciones echando mano de lo que tengamos? y ¿cómo pensamos el lío que genera eso, ese vacío manipulado? No se si esto provoque algo, pero yo lo que quisiera proponer es: esas propuestas que nos acaba de comentar Alberto que están haciendo rupturas, están haciendo cosas o sea los colectivos, aquí estamos hablando desde unos haceres de distintos ámbitos, me parece que así se introduce. Una temática que yo les propongo trabajar es justamente: le tenemos miedo a la oportunidad, al desafío que consiste en que la caída del estado del aparato impone implica la posibilidad de reclamo de organizarnos y de encontrar alternativas. ¿Cómo empezar a trabajar esto para reconocerlo entre nosotras y nosotros y para ir mostrando que evitarle la caída al estado no es salida, por el contrario es la catástrofe? Algo así me parece que podríamos empezar a trabajar… obviamente no digo hoy, estoy diciendo, proponiendo si empezamos a trabajar hacia delante. Si seguimos en esta conversa en esa perspectiva de reconocer el vacío de estado, de reconocer la crisis. Como hace agua. De reconocer el temor y el terror que lleva a tendencias fascistas a sin salidas, a soledades. Y en ese contexto las propuestas, procesos organizativos y de construcción de autonomía.

Con un puntico más por donde empezó diciendo claramente Marce: nacionalismos – guerra son dos dispositivos de poder y de captura que van a crecer de una manera impresionante. Ya estamos incorporándonos a una defensa a ultranza de las izquierdas progresistas debilitadas y decepcionantes de un lado, frente a las derechas fascistas del otro. Es decir la guerra no sólo reconstituye al capital en términos económicos financieros, le ayuda a recuperarse de su crisis. La guerra además garantiza -en la frase que dijo Marce- es el mecanismo por excelencia para seguir dominando y la guerra no la hacen ellos, la hacemos nosotras y nosotros. Eso, para terminar.

Marcelo:

Estoy de acuerdo con lo que propone Manuel. Seguir discutiendo lo que se propone es importante. Estamos en el instante de peligro de Benjamin, cuando plantea que ante el estado de excepción de los poderosos, se trata de no volver al estado de derecho sino que lo trabajamos, este instante, a nuestro favor, para destruir las relaciones de dominación, no para reconstruir el capital ni el estado de derecho, sino para generar alternativas. Me recuerda algo que decía Federici en Calibán y la Bruja: el paso del feudalismo-edad media- al capitalismo no es una transición sino una contra-revolución. Ante ofensiva de movimiento campesino y emancipación de mujeres, los hombres-feudales-burgueses llevan a una contra-revolución contra el impulso de campesinos y mujeres, de la que surge el capital sobre el genocidio de mujeres y el despojo de campesinos. Si seguimos pensando de qué manera restauramos la ley o el orden somos cómplices de la dominación. Clave ver de qué manera (lo digo porque es uno de los asuntos más difíciles para quienes vivimos en las ciudades) abordamos lo que es difícil en las ciudades, romper el confort. La propia soledad es comodidad que no nos obliga a dar el salto y a encontrar otras formas de vida. Seguir reflexionando. Aspecto que debemos seguir reflexionando y llevarlo a otro nivel.

La Revolución Mexicana, los Magonistas dejan enseñanzas: las estrategias revolucionarias terminan siendo conservadoras del orden. Hacían referencia al contexto de revolución social, frente a la colectivización de la tierra, los sindicatos llamaron a huelga para exigirle al estado, esto último termina siendo conservador del sistema. Cuando los campesinos se levantan para dejar atrás el estado, los sindicatos se levantan para exigir su fortalecimiento y respuestas. Son estrategias conservadoras del sistema. Luchas que sirven a su perpetuación. Es necesario reflexionar de manera muy auto-crítica qué hacemos y cómo. Para ver cómo seguimos recomponiendo y restaurando formas conservadoras de este mundo, en lugar de destruirlo de una vez y para siempre.

Portbou. Monumento a Walter Benjamin allí donde murió buscando la libertad y el tiempo pleno.

Manuel:

Gracias Marce. No sé qué opinan ustedes: yo tendría la propuesta de retomar todo esto y tratar de reconstruirlo, las grabaciones y textos para compartirlos y debatirlos. Pero, justamente, retomemos el trabajo aquí como se nos aparece ahora, como lo estaba planteando Marce, en ese contexto, resulta fácil sentir la impotencia, la sin salida y el reforzamiento de reclutarnos hacia el restablecimiento del orden que nos destruye. Pero justamente es un contexto en el que ese orden se encuentra debilitado y está haciendo agua. Es decir que en todas partes puede ganar Trump y en todas partes puede ganar la guerra, el despojo, la añoranza de la pureza y de la fuerza. En todas partes y con discursos tan opuestos como podrían ser teóricamente el discurso de Fidel o el de Trump. Y en un contexto como este que por lo menos el que uno sienta la añoranza, la necesidad, la posibilidad de que haya algo muy distinto y justamente entender lo que está diciendo Marce, que estamos en una transición contra-revolucionaria, no en una transición hacia otra etapa. Creo que sería útil que con esto nos convoquemos a empezar a trabajar a partir de estas reflexiones para ver cómo avanzamos.

Todos: De acuerdo

Nos damos un plazo de quince días máximo y nos citamos por esta vía teniendo los audios, los textos publicados y compartidos y nos ponemos de acuerdo en cómo seguir en cómo ir tratando esto y hacemos un formato parecido, nos provocamos definiendo un poco más a partir de lo que discutimos hoy en cómo seguir y seguimos trabajando. ¿Les parece?

Entonces queda el sábado en quince días y retomamos las ultimas frases de Marce: ese desafío que nos convoca en este momento y empecemos a trabajarlo, a ver cómo seguimos.

Vamos preparándonos para ir diciendo: aquí estamos enfrentando este contexto que nos está llevando el facismo hacia la contrarrevolución y que debería llevarnos a organizarnos para completar esa revolución ante el vacío de estado. Entonces ¿cómo influir, cómo fortalecer, cómo entender que estamos en este contexto donde lo que se requiere es impulsar la caída y la destrucción de estado y del sistema? En ese marco la propuesta del EZLN y otras muchas cosas.

Participantes

Rafael Sandoval: Colectivo Social Ruptura, Guadalajara, México

Marcelo Sandoval: Colectivo Social Ruptura, Guadalajara, México

Miguelina Lariguet: Patagonia, Argentina

Alberto Fritz: Patagonia, Argentina

Alonso Gutiérrez, México DF. Colectivo Sin Rostro

Rodolfo Oliveros Espinosa: México DF. Colectivo Sin Rostro

René Olvera: Zapateándole al Mal Gobierno. Querétaro, México

Alberto Colín: Veracruz, México

Beatriz Amor: Argentina

Vilma Almendra: Cauca, Colombia

Emmanuel Rozental: Cauca, Colombia

La transcripción durante el encuentro-jornada de los aportes de los procesos en su presentación, estuvo a cargo de Manuel Rozental con ayuda de René Olvera y Luz Marina Quiguanás. La edición inicial de los textos en los que se transcribe la palabra de los procesos a cargo de Manuel Rozental fue compartida para revisión, corrección y complementación con las y los participantes. En consecuencia, no se trata de una transcripción literal sino de una transcripción de los planteamientos e ideas fundamentales. Al revisar y editar la transcripción se busca fortalecer lo expresado en la perspectiva de que sea un instrumento más útil para su difusión, lectura y debate en otros ámbitos. Se comparte antes de publicarlas con quienes participaron para hacer correcciones de fondo. Tuvimos dificultades y demoras con la transcripción de la introducción y de las propuestas. Estas dificultades demoraron la publicación de este texto y audios destinados a ser compartidos. La grabación y edición de los audios estuvo a cargo de René Olvera con el apoyo de Constanza Cuetia y aparecen en cada sección. Una vez hecho este trabajo de transcripción y edición, mientras más se diseminen, se compartan y más se discutan, mejor. No tienen dueño, son de los Pueblos en Camino de tejer autonomías y resistencias. Seguiremos escuchando, aprendiendo, sumándonos y tejiéndonos a resistencias organizadas desde abajo, mientras muchas y muchos otros lo vienen haciendo en muchos lugares.

Pueblos en Camino
Marzo 15 de 2017
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