¿Y nosotroas qué con la propuesta del Congreso Nacional Indígena?

Compartimos algunas de las reflexiones y análisis que nos llegan desde México sobre la Consulta que está caminando el CNI y que muy pronto nos dará resultados y noticias relevantes para el “mundo mundial”. A continuación un texto de Alberto Colín en el que nos provoca aquí y ahora con las siguientes preguntas: ¿Cómo nos interpela a nosotras y nosotros de la ciudad? ¿Cuál será nuestro papel en esta lucha? ¿Será que sólo apoyar y mirar con sosiego la propuesta diciendo: “es su propuesta”, podremos hacer algo?. Y otro, de Alonso Merino Lubetzky y Luis Marín, invitándonos a “sentipensar” y “palabrandar ”… la pertinencia de la propuesta para quienes somos de otros abajos muy alejados del espacio físico donde ésta surgió, donde se ha discutido y se continuará discutiendo, pero que no dejamos de enarbolar a la resistencia y a la rebeldía como parte de nuestro quehacer cotidiano…” ¿Dónde estamos? En Tiempo Real, Pueblos en Camino

Descolonizar(nos) desde la propuesta del CNI

Imagen tomada de http://sexta-azcapotzalco.blogspot.mx

Texto de Alberto Colín para Tercera Vía. Publicado el 25 de diciembre de 2016

El pasado 14 de octubre, concluyó el Quinto Congreso Nacional Indígena (CNI), en el marco de su 20 aniversario de existencia, con la participación de alrededor de 400 delegadas y delegados de distintos pueblos, comunidades, organizaciones y colectivos del multicolor mundo indígena, incluyendo a las y los Zapatistas. Ellas y ellos emitieron al final un comunicado conjunto titulado: “Que retiemble en sus centro la tierra”[1], desde donde exponen, “la agudización del despojo y la represión que no han parado en 524 años en que los poderosos iniciaron una guerra que tiene como fin exterminar a los que de la tierra somos y que como sus hijos no hemos permitido su destrucción y muerte para beneficiar a la ambición capitalista que no conoce fin, más que la destrucción misma. La resistencia por seguir construyendo la vida hoy se hace palabra, aprendizaje y acuerdos.”

A partir de esta premisa de lo que ven en este contexto de Cuarta Guerra Mundial[2], citan una larga lista de agravios concretos a pueblos y comunidades de México (y un par de Estados Unidos), que revela lo que denominan los espejos, es decir una metáfora para señalar las resistencias en el país frente a este modelo capitalista, racista y patriarcal. Se narran secuestros, asesinatos, desapariciones forzadas, métodos de cooptación, de terror, en conclusión, formas variadas de despojos. Esto es el sustento de la propuesta que viene a continuación.

Ellas y ellos dicen: “Considerando que la ofensiva en contra de los pueblos no cesará sino que pretenden hacerla crecer hasta haber acabado con el último rastro de lo que somos como pueblos del campo y la ciudad, portadores de profundos descontentos que brotan también en nuevas, diversas y creativas formas de resistencias y de rebeldías es que este Quinto Congreso Nacional Indígena determinó iniciar una consulta en cada uno de nuestros pueblos para desmontar desde abajo el poder que arriba nos imponen y que nos ofrece un panorama de muerte, violencia, despojo y destrucción. Ante todo lo anterior, nos declaramos en asamblea permanente y consultaremos en cada una de nuestras geografías, territorios y rumbos el acuerdo de este Quinto CNI para nombrar un Concejo Indígena de Gobierno cuya palabra sea materializada por una mujer indígena, delegada del CNI como candidata independiente que contienda a nombre del Congreso Nacional Indígena y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional en el proceso electoral del año 2018 para la presidencia de este país.”

Posteriormente, ratifican su intención de no tomar, ni buscar tomar el poder, el gobierno, el Estado o como quiera usted llamarle, sino a hacer un llamado a organizarnos (todas y todos, indios y no indios) para enfrentar la Tormenta que tiene múltiples máscaras, tanto en el campo como en la ciudad y, que al final, sólo tiene como meta la acumulación para unos pocos y el desprecio/exterminio para muchos otros y otras; esto es una decisión racional del sistema, deshacerse de la gente que sobra y quedarse con lo que resta de Madre Tierra.

Ante esta tremenda propuesta ¿Cómo nos interpela a nosotras y nosotros de la ciudad? ¿Cuál será nuestro papel en esta lucha? ¿Será que sólo apoyar y mirar con sosiego la propuesta diciendo: “es su propuesta”, podremos hacer algo? Ante estas interrogantes, quisiera provocar con dos ideas.

Primero, propongo que retomemos una provocación de la activista y pensadora Silvia Rivera Cusicanqui. Recientemente en una entrevista publicada en el suplemento Ojarasca, en el periódico La Jornada[3], Silvia afirma que, “lo verdaderamente indio está dentro de todos nosotros”, argumentando que, “cada ser humano que está involucrado con la memoria de su país y de su pasado tiene un indio dentro, tiene a todo el Continente. Se debe entender que el ser indio es un paradigma totalmente diferente para enfrentar el mundo y para relacionarse con él.” Eso es a lo que ella llama un cambio de episteme, un paradigma distinto a lo que se nos ha impuesto: “sin haber asumido realmente las consecuencias de qué es lo indio, qué es lo indígena, qué es lo originario. Se trata de un cambio de paradigma. Hay que explorarlo, hay que experimentarlo y buscarlo en el corazón de cada mestizo y de cada persona.” Silvia considera que la propuesta del CNI-EZLN “puede seducir y sanar almas, cuerpos, generar creatividad epistémica en chicos jóvenes de universidades, porque hay potencial para moverle el piso al poder.”

Lo que quiero decir, es que si entramos en un proceso necesario de reflexión interna y, luego colectiva, a partir de pensar quiénes somos, de dónde venimos y tratamos de desmontar esas categorías que el sistema nos ha hecho creer que son nuestras (como hombre, mestizo, blanco, asalariado, etc.), tratando de desligarnos de ellas, desde nuestras corporalidades, como que rascamos dentro de nosotros mismos para encontrar lo indio y entonces ahí la propuesta nos interpela de forma bien distinta. Nos llama a encarar de manera integral el proceso de lucha que se viene, a eliminar de nuestras mentes la palabra “apoyo” como racismo encubierto, como si fuera algo no-propio, algo que es sólo de indios, de lo rural, porque acá, aunque este la Tormenta, tengo mi Wall-Mart, mi celular, mis privilegios.

Nadie dijo que será fácil o rápido, incluso nos llevará a profundas crisis en nuestro ser porque luego de esto no hay vuelta atrás. Para muchos pueblos y colectividades esto representa la vida o la muerte y eso tenemos que tenerlo siempre en cuenta, porque lo que está en juego es la continuidad de los pueblos, la existencia de culturas, la existencia de la diferencia. Esto es algo que apenas empieza con la propuesta, tendrá que trabajarse toda la vida, todo el tiempo, en todas nuestras prácticas, por eso pienso que también es un llamado a la descolonización.

Segundo, también habría que pensar en la forma en cómo vamos a afrontar los resolutivos de la propuesta del CNI-EZLN. Si entramos en este proceso de descubrir lo verdaderamente indio que está dentro de nosotras y nosotros, estamos obligados a desenmascarar el racismo en la misma lucha y ponerlo a discusión ya, comprendiendo que es el momento para que las y los de abajo, los más pobres, los más golpeados por este sistema, los pueblos originarios, sean verdaderos sujetos colectivos. Me parece que las palabras del Subcomandante Insurgente Moisés, en la inauguración del Quinto Congreso, lo plasman muy bien: “porque ahora es la hora de que estos suelos vuelvan a ser sembrados con el paso de los pueblos originarios. Ahora es la hora de que estos cielos vuelvan a asombrarse con todos los colores que somos del color de la tierra. Ahora es la hora de que el corazón colectivo que somos, más grande se haga todavía. Que sea casa, consuelo y ánimo de lucha para quien se piensa solo y sin salida. Ahora es la hora de nuestros pueblos, de nuestras naciones, de nuestras tribus, de nuestros barrios. Ahora es la hora de los pueblos.”[4]

Aquí retomo algunas reflexiones de Raúl Zibechi que considero pertinentes y urgentes para este momento donde los de abajo se convierten en los sujetos y de manera concreta, en cómo podemos ser parte de esta lucha de manera integral, sin clientelismos, ni reproducción de relaciones de dominación: “Lo primero, comprender con la piel, hacer nuestros los dolores colectivos. Lo segundo, acompañar un proceso sin dirigirlo. Lo tercero, regocijarnos por ser aceptados como uno/una más. Lo cuarto, decir lo que pensamos cuando nos lo pidan y guardar silencio el resto del tiempo. Políticas de la ética y la humildad. De lo contrario, nuestra revolución se limitará a reproducir el colonialismo y el racismo.”[5] Creo que hay que tomar nota.

No queda más que esperar el amanecer del 2017 -donde se tendrán los resolutivos de la continuación del Quinto CNI- abrazarlos como una opción de vida para nosotras y nosotros y, retomar lo que el compañero Manuel Rozental decía en una charla en Cherán: “O somos indios y nos tejemos a la Madre Tierra, pero de verdad nos tejemos, o desaparecemos.”

Referencias:
[1] CNI (2016), “Que retiemble en sus centros la tierra”, publicado en Enlace Zapatista.
[2] EZLN (2014), “El pensamiento crítico frente a la hidra capitalista. Participación de la Comisión Sexta del EZLN”.
[3] Rivera Cusicanqui, Silvia (2016), “Lo verdaderamente indio está dentro de todos nosotros”, publicado en Ojarasca, La Jornada.
[4] EZLN (2016), “Palabras de la comandancia general del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en la apertura del quinto congreso del Congreso Nacional Indígena, en el Cideci de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, el 11 de octubre del 2016”, publicado en Enlace Zapatista.
[5] Zibechi, Raúl (2016), “Sí se puede: Los de abajo como sujetos”, La Jornada, http://www.jornada.unam.mx/2016/11/25/opinion/024a2pol

 

De abajo arriba: sentipensando y palabrandando la propuesta del Congreso Nacional Indígena

Lo que leerán a continuación no es una lucha de egos o conocimientos que se encumbren por encima de otros como portadores de la verdad. Es un intento de respuesta a las histéricas reacciones que abundaron después de que muchos opinólogos y sesudos analistas mal-leyeron la propuesta conjunta del EZLN y el CNI, con más suposiciones erradas que certezas, sin duda; de todos los círculos y ámbitos.

Creemos, como dijo el Subcomandante Insurgente Galeano en el semillero El Pensamiento Crítico Frente a la Hidra Capitalista, que «tenemos que pensar no en nosotros nada más, sino en todos los compañeras y compañeros de la Sexta, que son también nuestros compañeros»[i], así que estas palabras tienen como finalidad reflexionar sobre la pertinencia de la propuesta para quienes somos de otros abajos muy alejados del espacio físico donde ésta surgió, donde se ha discutido y se continuará discutiendo, pero que no dejamos de enarbolar a la resistencia y a la rebeldía como parte de nuestro quehacer cotidiano. Creemos que para ser tan críticos como podamos, nuestro pensamiento y reflexión propios deben nacer de nosotros mismos, así que quisiéramos dar algunas pistas que nos han ayudado a entender mejor la propuesta del CNI y el EZLN.

Empecemos por aclarar algunas cosas:

· Es todavía una propuesta. Aunque se haya tomado una decisión, ésta está sometida a consulta. Esto quiere decir que nadie puede asegurar que es un hecho, que va a ocurrir con toda certeza. Quien diga que es una decisión ya tomada es porque no ha sabido leer ni esperar.

·  El ejercicio más importante en el presente inmediato es la consulta. Como bien señala Gustavo Esteva: «Cabe abrigar la esperanza de que el próximo primero de enero comunidades y pueblos del CNI habrán aprobado la propuesta y acordarán los siguientes pasos, que podrán llevarnos a contar con un concejo de gobierno en que todas y todos podamos ver en qué consiste la integridad moral, la digna rabia, el talento desinteresado de servir. […] podría crearse al fin un dispositivo eficaz y confiable de articulación, para enfrentar concertadamente la violencia y el despojo que nos abruman. Se tratará de ponernos a trabajar, organizadamente, para cuidar la vida y proteger lo que aún tenemos […]»[ii].

Así pues, «[…]podría generarse un proceso de reorganización combativa no sólo de los pueblos originarios, también de obreros, campesinos, empleados, colonos, maestros, estudiantes, en fin, de toda esa gente cuyo silencio e inmovilidad no es sinónimo de apatía, sino de ausencia de convocatoria»[iii]. Creemos que nuestra tarea consiste en dos cosas: en apoyar la consulta, seguirla de cerca; y hacer lo propio en nuestras colonias, barrios, pueblos y familias, es decir, respondernos las preguntas que nos arrojaron los compas del PECO (Proyecto de Educación Comunitaria) y Colectivos de Casa de Ondas Autonomía y Autogestión: «¿Y nosotrxs qué, cómo, cuándo? ¿Por dónde empezamos?»[iv]
· No es decisión de una persona. Debemos entender y respetar los procesos organizativos da cada pueblo o comunidad. Debemos entender que, como bien ha dicho el Subcomandante Insurgente Moisés, no es decisión de una persona. Nos guste o no, no es nuestra decisión, como tampoco lo es una decisión individual. Será una decisión colectiva, de todos los pueblos indígena de México que son en el Congreso Nacional Indígena. Este Concejo Indígena de Gobierno estaría formado por representantes de todas las comunidades, pueblos, barrios y colectivos indígenas del país, es decir, un gobierno verdaderamente democrático y compartido.

«Ese Concejo Indígena de Gobierno es colectivo, o sea que no una persona manda, sino que entre todas y todos hacen sus acuerdos para gobernar. Ese Concejo Indígena de Gobierno no hace lo que se le ocurre, sino que toma en cuenta lo que dicen los pueblos de todo México, indígenas y no indígenas. O sea que ese Concejo tiene los 7 principios del Mandar Obedeciendo: servir y no servirse; representar y no suplantar; construir y no destruir; obedecer y no mandar; proponer y no imponer; convencer y no vencer; bajar y no subir».[v]

· La importancia de la propuesta no es la candidatura independiente a la presidencia. Como bien señala Raúl Zibechi en una lectura cabal de la propuesta: «La clave es qué entienden por el poder de abajo con el que pretenden desmontar el poder de arriba. Enumeran: “medios propios de comunicación, policías comunitarias y autodefensas, asambleas y concejos populares, cooperativas, el ejercicio y defensa de la medicina tradicional, el ejercicio y defensa de la agricultura tradicional y ecológica, los rituales y ceremonias propias para pagar a la madre tierra y seguir caminando con ella y en ella, la siembra y defensa de las semillas nativas, foros, campañas de difusión y actividades político culturales […] Ése es el poder de abajo que nos ha mantenido vivos”».[vi]
La importancia de la propuesta no radica en la candidatura independiente, sino en que ya desde ahora, y aún si deciden que no se llega a un acuerdo, el ejercicio de la consulta ya está creando otra forma de hacer política desde abajo, y a la izquierda.

Una de las críticas más evidentes que se hacen a esta nueva propuesta, es la aparente contradicción del EZLN al sumarse a la vía electoral. Desde el 14 de octubre de 2016, día que se hizo pública la propuesta, el gobierno, los partidos, la prensa de arriba, intelectuales y articulistas de todo tipo no esperaron para cuestionar la legitimidad de la pretensión y del anuncio del CNI y el EZLN. La noticia cimbró los centros de absolutamente todas las convenciones sociales, políticas y culturales que dominan nuestro imaginario mexicano. Entre ellas, claro, el racismo, el clasismo y el machismo; quien ponga en duda que éstas tres últimas son convenciones bien arraigadas en México, vive una realidad completamente ajena al resto de nosotros.

No solo han cuestionado la intención en términos institucionales, jurídicos y electorales, sino en términos raciales, étnicos, culturales y epistemológicos. Han puesto en tela de juicio la capacidad indígena de gobernar un país como el nuestro. Todos estos actores, gubernamentales, académicos y mediáticos, han cuestionado lo que desde su punto de vista es un cambio de objetivo en el movimiento zapatista. Se preguntan por qué el EZLN después de casi veintitrés años de apostar al autogobierno y a la desvinculación del aparato del Estado, de pronto anuncia la intención de hacer uso de sus mecanismos.

El llamado zapatista ha sido siempre claro. «[…] Ni llamamos a votar, ni llamamos a no votar. No nos interesa. Es más, ni nos preocupa. A nosotras, nosotros, zapatistas, lo que nos interesa es conocer más de cómo resistimos y enfrentamos las muchas cabezas del sistema capitalista que nos explota, nos reprime, nos desprecia y nos roba. […] Entonces nuestra idea no es para promover el voto. Tampoco es para promover la abstención o el voto en blanco. Nuestro pensamiento no es para dar recetas de cómo hacer frente al problema del capitalismo. Tampoco es para imponer nuestro pensamiento a otr@s. […] En resumen: como dijimos antes, como decimos ahora: votes o no votes, organízate»[vii].

El poder como un fin en sí mismo y el poder como medio de transformación social no son iguales[viii]. Desde nuestra perspectiva, no basta con reformar los aparatos del Estado, hay que arrancarlos de raíz, demostrando su inutilidad, y sembrar una nueva forma de gobierno; a eso apunta la propuesta del CNI: cambiar el paradigma de gobierno y la concepción del poder de unos pocos por el poder colectivo. El centro siempre ha estado puesto en la organización, y nunca en la toma del poder. «[…]ni los zapatistas ni el CNI ingresan en la vía electoral. No se proponen presentar candidatos a diputados y senadores, ni alcaldes ni gobernadores. Sólo una candidata a la presidencia. Este punto es crucial. Los resultados en votos no son lo importante sino otra cosa, que es lo que pretenden explicar en sus comunicados.»[ix]

Por lo tanto, «no se busca que una mujer indígena del CNI sea presidenta, sino que lo que se quiere es llevar un mensaje de lucha y organización a los pobres del campo y de la ciudad de México y del mundo. No es que tomamos en cuenta de que, si se juntan las firmas o se gana la elección, es que sale bien. Sino que sale bien si se puede hablar y escuchar a quienes nadie habla ni escucha. Ahí vamos a ver si sale bien o no, si es que mucha gente va a agarrar fuerza y esperanza para organizarse, resistir y rebelarse.»[x]

Uno de los aspectos más importantes que señala la propuesta es la falta de alternativas a la burocracia partidista. La propuesta de apoyar el uso del sistema electoral, promoviendo la conformación de un Concejo Indígena de Gobierno, cuya palabra sea materializada en una mujer indígena del CNI que contienda como candidata independiente en las elecciones del 2018 por la presidencia de México, es una opción política real para las personas que ya no creemos en los partidos y en el sistema electoral.

V Congreso Nacional Indígena – CNI-EZLN- Una mujer indígena para candidata en 2018 from Rompeviento Tv on Vimeo.

Hoy, diversos actores públicos y privados, como históricamente lo han hecho, dan de nuevo la espalda a los pueblos indígenas[xi]. En su limitada mente burocratizada no existe la posibilidad de un movimiento político que pueda hacer uso de éste y estar contra él al mismo tiempo. Su fanatismo estatista está tan absolutamente introyectado que no conciben el uso de las instituciones como herramienta para acabar con ellas; para dar un vuelco absoluto a la forma en la que se vive la vida pública de nuestro país y en la manera en que la que se resuelven nuestras problemáticas. De los errores más graves que han cometido éstos súper expertos es confundir política y Estado.

La propuesta del CNI no implica una apropiación del aparato institucional, sino que ataca al Estado-nacional hegemónico con una propuesta de Estado Plural que no ha hecho ningún otro actor político, ni individual ni colectivo. Es por eso que creemos que tanto el EZLN como el CNI eligen atacar al sistema utilizando su propia lógica, no para conservarla, sino para deshacerse de ella, demostrando su inutilidad.
Para no cometer el mismo error que tanto criticamos, y no encumbrar nuestra opinión por encima de otra, deseamos abonar a la discusión con algunas observaciones muy puntuales respecto a lo que nos hemos percatado, y que hemos decidido separar en categorías que llamamos “atrofias de los sentidos”, que básicamente consisten en ceguera, sordera, y abulia, y que tienen que ver con nuestro más profundo racismo, clasismo, y machismo:

No ver: «En la madrugada del día primero del primer mes del año de 1994, un ejército de gigantes, es decir, de indígenas rebeldes, bajó a las ciudades para con su paso sacudir el mundo. Apenas unos días después, con la sangre de nuestros caídos aún fresca en las calles citadinas, nos dimos cuenta de que los de afuera no nos veían. Acostumbrados a mirar desde arriba a los indígenas, no alzaban la mirada para mirarnos. Acostumbrados a vernos humillados, su corazón no comprendía nuestra digna rebeldía. Su mirada se había detenido en el único mestizo que vieron con pasamontañas, es decir, que no miraron».[xii]

Con esas palabras el finado SupMarcos refleja precisamente lo que no ha cambiado: pocas horas después de que el comunicado Que retiemble en sus centros la tierra viera la luz pública, intelectuales e ilustradores hicieron gala ya no sólo de un racismo y un machismo impresionante, sino además de una ceguera permanente, e inflexible. Su mirada se centró en el EZLN, y no sólo eso, sino que de entre tantos rebeldes sin rostro, se fijaron en el único que irónicamente no estuvo presente por finado: el Subcomandante Insurgente Marcos. Acostumbrados, como están, a atribuir liderazgos y personalidades, buscaron con vivacidad la presencia del ausente, y aunque no la encontraron, hicieron lo que en sus caricaturas ilustran: quejándose de que el difunto “quiere llamar la atención”, fueron precisamente ellos quienes pusieron sobre él cámaras y los reflectores. Es decir, que no vieron.

No escuchar: «¿Escucharon? —preguntaron lxs zapatistas el 21 de diciembre de 2012— Es el sonido de su mundo derrumbándose. Es el del nuestro resurgiendo. El día que fue día era noche. Y noche será el día que será el día».[xiii] Cuatro años después, en palabras del Subcomandante Insurgente Moisés, los zapatistas nos hacen una interpelación similar, y directa: «Escúchenlo bien, entiéndanlo bien: Ahora es la hora del Congreso Nacional Indígena. Que a su paso retiemble en su centro la tierra».[xiv]

No actuar: Creemos que este punto es el más importante de todos. La capacidad de movilidad que tenemos implica que podemos desplazarnos, o poner en acto cualquier cosa que nos propongamos. Llevar a la acción aquello que soñamos. O, como se afirma en las aulas del Centro Indígena de Capacitación Integral–Universidad de la Tierra (CIDECI-UniTierra), Chiapas: tener ideas sólo sirve si se piensa sudando. Esa facilidad de criticar las propuestas de otros puede verse interpelada por una pregunta muy simple, que es también el lema de la Universidad de la Tierra: «¿Y tú qué?». Se llega la hora de la palabra que mancuerne con acciones. La mayoría escribe u opina, pero no ponen el cuerpo. Es decir, que no actúan.

Si los pueblos deciden llevar a cabo la propuesta que por ahora está en consulta, será un gran reto para el CNI reunir las firmas y cumplir con los procesos institucionales para lanzar a la representante indígena como candidata independiente, pues el racismo y la misoginia recorren todas las venas de nuestra mal llamada “nación”, y no cederán fácilmente. Ello no implica que sea imposible. Requiere que cada uno de nosotros, nosotras, desde nuestras localidades, comunidades, colonias, barrios, regiones, municipios, espacios de influencia y círculos de confianza, sin importar el grupo social, pueblo, minoría étnica, cultural o sexual a la que pertenezcamos, abramos el debate; que discutamos seriamente lo que necesitamos como sociedad, como personas, como mexicanos, como pueblos indígenas, como minorías, cada quien y cada cual según sus necesidades.

Requiere que verbalicemos el dolor, la rabia y la indignación en cada momento que nos sea posible, a pesar de las voces que se encargan de banalizarlo, a pesar de los medios de comunicación oficiales y su dañino uso de la información, a pesar de los políticos corruptos, a pesar de la barbarie capitalista y de los académicos al servicio del poder y de su uso autoritario del saber. Requiere pensar el poder desde abajo, desde la colectividad. El poder es de quienes pueden transformar su realidad, y no de quienes viven a costa de la realidad de otros, extirpando sus medios materiales y simbólicos de vida.

Entonces, ¿qué hacer? Creemos que la clave está en el método que propusieron los zapatistas en el semillero El Pensamiento Crítico frente a la Hidra Capitalista: «[…]hemos señalado que nuestra meta-teoría es nuestra práctica».[xv] Sabemos que hace falta la palabra que mancuerne con acciones. Para nosotros, el pensamiento crítico consiste en sentipensar y palabrandar. Es decir, pensar con el corazón, y también con la cabeza, porque cuando usamos las dos cosas estamos sentipensando.

Después es necesario respondernos las preguntas que Vilma Almendra nos lanzó en su participación en el mismo semillero: «¿Cómo hacer para armonizar palabra y acción? Desde el Cauca decimos ¿cómo hacer para palabrandar? (Tejido de Comunicación, 2014), ¿cómo vamos a hacer para caminar la palabra?, ¿cómo vamos a hacer para que nuestro pensamiento sea acción permanente? […] ¿cómo vamos a hacer desde la cotidianidad, desde la práctica diaria, desde lo que comemos, desde lo que vestimos, desde la forma como tratamos a nuestros hijos, a nuestros compañeros? ¿Cómo vamos a hacer para que la palabra camine en armonía con la Madre Tierra y con la colectividad que debe ser?»[xvi]

Sentipensar y palabrandar. Creemos que ésa es una de las formas mediante las cuales el pensamiento crítico llega a ser la meta-teoría. Lo que acaban de leer fue, precisamente, ese ejercicio.
Alonso Merino Lubetzky – Luis Marín
León, Guanajuato – Cuernavaca, Morelos

Fuente: Mundo Matraca, publicado el 26 de diciembre de 2016

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[i] https://www.youtube.com/watch?v=X7mk8_Y23rw

[ii] Esteva, G. (2016, octubre 24). Hora de imaginar y actuar. La Jornada.

[iii] Subcomandante Insurgente Moisés y Subcomandante Insurgente Galeano, Una historia para tratar de entender, noviembre 2016. Tomado de: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2016/11/17/una-historia-para-tratar-de-entender/

[iv] PECO (Proyecto de educación comunitaria) y Colectivos de Casa de Ondas Autonomía y Autogestión. (2016). ¿Y nosotrxs qué, cómo, cuándo? ¿Por dónde empezamos? diciembre 10, 2016, de Enlace Zapatista Sitio web: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2016/12/10/y-nosotrxs-que-como-cuando-por-donde-empezamos-invitacion-para-dialogar-y-reflexionar-sobre-la-propuesta-que-el-cni-ezln-lanzan-a-consulta-en-el-v-congreso-nacional-indigena-domingo-1/

[v] Subcomandante Insurgente Moisés y Subcomandante Insurgente Galeano, Una historia para tratar de entender, noviembre 2016. Tomado de: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2016/11/17/una-historia-para-tratar-de-entender/

[vi] Zibechi, R.. (2016). La candidatura presidencial del Zapatismo. noviembre 7, 2016, de Pueblos en Camino Sitio web: http://pueblosencamino.org/?p=3377

[vii] Subcomandante Insurgente Moisés. (2015). SOBRE LAS ELECCIONES: ORGANIZARSE. Subcomandante Insurgente Moisés. 3 de mayo. 3 de mayo de 2015, de Enlace Zapatista Sitio web: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2015/05/03/sobre-las-elecciones-organizarse-subcomandante-insurgente-moises-3-de-mayo-2/
[viii] Para una mayor reflexión sobre el poder como medio de transformación social, ver: Villoro, Luis, (1997), El poder y el valor. Fundamentos de una ética política, FCE: México.

[ix] Zibechi, R.. (2016). La candidatura presidencial del Zapatismo. noviembre 7, 2016, de Pueblos en Camino Sitio web: http://pueblosencamino.org/?p=3377

[x] Subcomandante Insurgente Moisés & Subcomandante Insurgente Galeano. (2016). UNA HISTORIA PARA TRATAR DE ENTENDER.. Noviembre 17 de 2016, de Enlace Zapatista Sitio web: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2016/11/17/una-historia-para-tratar-de-entender/
[xi] Para profundizar en la relación histórica de dominación y negación por parte del Estado-nación mexicano sobre los pueblos indígenas, se recomienda ver: Villoro, Luis, (1999), Estado plural, pluralidad de culturas, Paidós/FFyL-UNAM: México. Capítulo “Del Estado homogéneo al Estado plural”, disponible aquí:http://www.museo-etnografico.com/pdf/puntodefuga/151209villoro.pdf ; Bonfil Batalla, Guillermo, (1989), México profundo. Una civilización negada, [múltiples editoriales]. Libro en digital: https://zoonpolitikonmx.files.wordpress.com/2012/07/mexico-profundo-guillermo-bonfil-batalla.pdf

[xii] Subcomandante Insurgente Marcos. (2014). ENTRE LA LUZ Y LA SOMBRA. 25 de mayo de 2014, de Enlace Zapatista Sitio web: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2014/05/25/entre-la-luz-y-la-sombra/
[xiii] Subcomandante Insurgente Marcos. (2012). COMUNICADO DEL COMITÉ CLANDESTINO REVOLUCIONARIO INDÍGENA-COMANDANCIA GENERAL DEL EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL del 21 de diciembre del 2012. 21 de diciembre de 2012, de Enlace Zapatista Sitio web: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2012/12/21/comunicado-del-comite-clandestino-revolucionario-indigena-comandancia-general-del-ejercito-zapatista-de-liberacion-nacional-del-21-de-diciembre-del-2012/
[xiv] Subcomandante Insurgente Moisés. (2016). PALABRAS DE LA COMANDANCIA GENERAL DEL EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL EN LA APERTURA DEL QUINTO CONGRESO DEL CONGRESO NACIONAL INDÍGENA, en el CIDECI de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, el 11 de octubre del 2016. 11 de octubre de 2016, de Enlace Zapatista Sitio web: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2016/10/11/palabras-de-la-comandancia-general-del-ejercito-zapatista-de-liberacion-nacional-en-la-apertura-del-quinto-congreso-del-congreso-nacional-indigena-en-el-cideci-de-san-cristobal-de-las-casas-chiapas/
[xv] Subcomandante Insurgente Galeano. (2015). El Método, la bibliografía y un Drone en las profundidades de las montañas del Sureste Mexicano.. Mayo 04, 2015, de Enlace Zapatista Sitio web: http://enlacezapatista.ezln.org.mx/2015/05/04/el-metodo-la-bibliografia-y-un-drone-en-las-profundidades-de-las-montanas-del-sureste-mexicano-supgaleano-4-de-mayo-de-2015/

[xvi] Almendra, V. (2015). Dignidad ante el espejo de nuestras contradicciones. En El Pensamiento Crítico Frente a la Hidra Capitalista II (pp. 84-95). Chiapas, México.

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